23
Ago 17

Adiós a Hans Rosling

Conocí a Hans Rosling por su celebérrima charla TED titulada La lavadora mágica; y ahora toca decirle Adiós al genial educador que, con evidencias y datos, ha demolido numerosos mitos.

Imagen de previsualización de YouTube

Profesor de salud global, en Suecia, Rosling descubrió que sus estudiantes y colegas generalmente ignoraban las fascinantes mejoras que el mundo había visto en las ultimas décadas.  En 2006 creó Gapminder para contribuir al desarrollo mediante el uso y entendimiento de la estadística y para elevar -entre la gente- el conocimiento acerca del progreso humano.

Hans Rosling, Julian Simon (a quien tuve el gusto de entrevistar hace años), Matt Ridley (con quien tuve el gusto de compartir buenos momentos hace unos meses) y Johan Norberg han contribuido grandemente a evidenciar que al mundo no es ese foso de deterioro, empobrecimiento, carestía y violencia que algunos presentan.

Time y Foreign Policy incluyeron a Hans Rosling entre las 100 personas más influyentes.


08
Oct 16

Encuentro Ciudadano Libertad y Desarrollo

encuentro-ciudadano-libertad-y-desarrollo

¡Por poco y se me pasa!…el miércoles 21 de septiembre asistí al I Encuentro Ciudadano organizado por la Fundación Libertad y Desarrollo; una experiencia interesante para tomarle el pulso a temas como la desigualdad, la pobreza, el desarrollo económico y la política.

Por cierto, para entender el tema de la desigualdad te recomiendo el libro Equal is Unfair, por Don Watkins y Yaron Brook.

La asistencia al Encuentro también fue útil para medir la cultura de diálogo entre nosotros. Es una lástima que -a pesar de múltiples esfuerzos de todo tipo- la tendencia generalizada es la de hacer un lado los hechos, y la ciencia económica, por ejemplo, y centrarse en consignas ideológicas a la hora de conversar -cuando no discutir- sobre los temas que ocuparon el foro.

De cualquier manera, y si te interesan los temas, elaboré un Storyfi que puedes ver aquí.


13
Ago 14

El Ebola, el Katún y el reino de la impostura

Ebola_virus_particles (1)

Ahora que leo que el Ministerio de Salud de Guatemala mantiene una vigilancia constante en los aeropuertos, puertos y fronteras del país para evitar el ingreso del ébola, me pregunto:

¿Es el mismo Ministerio que no puede garantizar que haya medicinas y vacunas en hospitales y centros de salud? ¿Es el mismo Ministerio en cuyos hospitales no funcionan las calderas? ¿Es el mismo Ministerio en cuyos hospitales se suspenden las cirugías y las consultas externas por desabastecimiento?

Me pregunto, también:

¿Te imaginas cómo van a tratar en las fronteras y en Migración a un africano, un vietnamita, un indio, o un peruano del que las autoridades de turno sospechen que viene enfermo?  Con el debido respeto: ¿Lo van a mete en una bolsa Ziploc sobrevalorada y lo van a mandar por donde vino?

A todo aquello añádele que la administración se acaba de echar a la uña un trompo de dimensiones megalómanas llamado Plan Katún 2035 que supuestamente contempla las politicas para superar los desafíos de desarrollo para los próximos 18 años. Dicho plan incluye ¡cinco ejes de acción, 36 prioridades, 80 metas, 123 resultados por alcanzar y 730 lineamientos!  El plan faraónico persigue reducir la pobreza a la mitad, generar empleos, conservación y uso sostenible de los bosques, incremento de la energía renovable, mitigación de los efectos del cambio climático, cobertura forestal, tratamiento de aguas, aumentar el acceso al agua potable, justicia con equidad, pertinencia cultural y lograr la transparencia.  Es como una lista para quedar bien y para apaciguar a las dirigencias de los grupos de interés más vociferantes.

¿Vas a creer?

Foto por Thomas W. Geisbert, Boston University School of Medicine [CC-BY-2.5 (http://creativecommons.org/licenses/by/2.5)], via Wikimedia Commons


27
May 14

Piketty y “el viejito del costal”

Que_viene_el_coco

A los niños chiquitos, en Guatemala, se les amanazaba con que si no se portaban bien vendría el viejito del costal y se los llevaría.  Es una forma primitiva de conseguir que los niños se porten bien; pero sin duda es lo mejor que podían hacer ciertos padres.  El viejito del costal es como El coco.   El capital, de Thomas Picketty es como el viejito del costal.

Paul Krugman, por ejemplo, dice que el libro es un prodigio y que contiene erudición auténtica; y los conservadores se aterrorizaron con él.  Las mentes más serenas, las que están acostumbradas a pensar en términos de principios, no se alborotaron.  Keep calm.

Mi cuate, Adriano Gianturco escribió:  Cuando descubrimos que el libro de Piketty tiene mala data, asumimos que ha sido refutado.  El hecho de que sus argumentos ya eran ilógicos e incoherentes y que sus propuestas son imposibles, y que sus políticas son contraproducentes no importaba.  Es increíble que la mayoría de personas piense que la data es objetiva y que la lógica no importa. Estamos muy lejos de un pensamiento superior, abstracto y teórico.

En The New York Times, Neil Irwin comentó que uno de los acercamientos más comunes a El capital, de Piketty ha sido el de criticar sus teorías y predicciones; pero alabar efusivamente su data; después de todo el autor habría hecho un gran trabajo de compilación de data para tratar de determinar la historia de la desigualdad de riquezas en el mundo.  Sin embargo The Financial Times le ha echado un ojo cuidoso a la data del libro y ha puesto sobre la mesa la pregunta: El libro de economía más influyente de este año, ¿está construido sobre malas matemáticas?  Irwin no fue el único que se dio cuenta de los errores de data en el libro de Piketty; Martin Feldstein, en The Wall Street Journal advirtió que los números de Picketty no cuadran.  Al ignorar cambios dramáticos en la legislación impositiva desde 1980, creó la impresion falsa de que la desigualdad en ingresos está creciendo.

Aparentemente los errores de Piketty son elementales; y Fraser Nelson se hace la pregunta: ¿Por qué es que el editor de Piketty, en Harvard, no se dió cuenta de los errores que ha expuesto The Financial Times? La respuesta es pertubadora, pero a mí no me sorprende para nada y sólo confirma que en todas partes se cuecen habas: HUP sólo reimprimió la versión francesa sin aplicar las verificaciones que se le aplicarían a un libro de economía de Harvard.  El editor habló de lo mucho que el libro ha significado para la compañía en términos de dinero y concluyó diciendo: As long as there is bullshit and inequality, we won’t go out of business.  Pues sí. Eso de tirar mierda y clamar desigualdad es como una fórmula, ¿o no?  Funciona allá…y funciona por aquí.

¡Que bueno que encontraron que la data del libro está mal!; pero que mal que, en atención a lo que nos advierte Adriano, a la gente no le importe la mala lógica y la mala teoría.  Que mal que la atención sea sobre sumas y restas.  George Leef también lo dijo muy bien: En vez de ir tras los números de Piketty, deberíamos ir tras su “filosofía”.  ¡Es en la batalla de las ideas donde está la clave del futuro!  Lo que hizo Piketty fue una apología de la expoliación legal; y ya Federico Bastiat nos había advertido bastante acerca de eso; y Leef nos advierte, también, que ya tenemos bastante expoliación legal y Piketty quiere más.

Que los estatistas se hayan emocionado con El capital, de Piketty; y que los conservadores se hayan aterrorizado con él, no debería extrañarnos.  Y no cayó nada mal que su data fuera defectuosa.  Empero, creo que la mejor lección que nos deja esta experiencia es una que Ludwig von Mises y Ayn Rand han estado tratando de comunicarnos desde hace décadas: hay que pensar en términos de principios.  La teoría es importante.  El pensamiento abstracto es importante.  ¡Es en la batalla de las ideas donde está la clave del futuro!

La ilustración es Que viene el coco, por Francisco Goya [Public domain], via Wikimedia Commons


23
Ene 14

¿De verdad recomiendan mercantilismo y capitalismo clientelista?

El capitalismo clientelista o amiguista es un término que describe una economía supuestamente capitalista en que el éxito en los negocios depende de una estrecha relación entre los empresarios y los funcionarios gubernamentales. Entre sus expresiones, se puede mencionar favoritismo en la distribución de permisos legales, subvenciones del gobierno e impositivos especiales, por ejemplo. Se cree que el capitalismo clientelista surge cuando el clientelismo político se mezcla en el mundo empresarial; cuando las amistades interesadas y los lazos familiares entre empresarios y políticos influyen en la economía y sociedad en la medida que corrompe a los sectores públicos en los ideales económicos y políticos, Wikipedia dixit.

Se denomina mercantilismo a un conjunto de ideas políticas o ideas económicas de gran pragmatismo que se desarrollaron en Europa.  Se caracterizó por una fuerte intervención del estado en la economía coincidente con el desarrollo del absolutismo monárquico.  Consistió en una serie de medidas que se centraron en tres ámbitos: las relaciones entre el poder político y la actividad económica; la intervención del Estado en esta última; y el control de la moneda. Así, tendieron a la regulación estatal de la economía, la unificación del mercado interno, el crecimiento población, el aumento de la producción propia -controlando recursos naturales y mercados exteriores e interiores, protegiendo la producción local contra la competencia extranjera,  subsidiando empresas privadas y creando  monopoliosprivilegiados-, la imposición de aranceles a los productos extranjeros y el incremento de la oferta monetaria-mediante la prohibición de exportar metales preciosos y la acuñación inflacionaria-, siempre con vistas a la multiplicación de los ingresos fiscales. Estas actuaciones tuvieron como finalidad última la formación de  estados-nación lo más fuertes posible.  También Wikipedia dixit.

¿Te suena la campana?

Aquello es lo que se me vino a la mente cuando leí que el,director y encargado de Asuntos de Integración de la Oficina de la Comisión Económica para América Latina, en Washington, recomendó que el empresariado y los políticos y sus funcionarios (el estado)  se unan en programas conjuntos.  Capitalismo clientelista y mercantilismo son las palabras que me pusieron la piel de gallina.

Yo prefiero otra cosa.  Prefiero que el estado funcione como un árbitro y no como un jugador.  Prefiero que de las relaciones sociales sea eliminada toda coacción arbitraria al amparo de la legislación.  ¡Que sean eliminados todos los privilegios!  ¿Y tu?


15
Mar 13

Seguimos condenados

Los chapines seguimos condenados. Guatemala ocupa el lugar 133 entre 187 países del mundo, ¡y es el último de Centroamérica! en el índice de desarrollo humano.

Así parece un asunto de estadística; pero lo que aquello significa es que los habitantes del país seguimos sufriendo los efectos de la pobreza –cuando no de la miseria. Quiere decir que la salud, la educación y el empleo, entre otros indicadores de bienestar y desarrollo, son precarios. Quiere decir que los fabricantes de miseria y el establishment han tenido éxito en mantener, ¡vivito y coleando!, el Estado benefactor mercantilista del que viven.

Aquel estado de cosas no debería sorpendernos, aunque sí indignarnos. No debería sorprendernos porque ¿cómo no habría de deteriorarse el índice de desarrollo humano si insistimos necios en políticas económicas y sociales empobrecedoras? ¿Cómo va a mejorar la calidad de vida chapina si se castiga el ahorro, si se persiguen los emprendimientos, si la expoliación no es inmoral entre nosotros y si se incrementan los privilegios?

¿Queremos más bienestar y desarrollo? Sugiero que abandonemos las viejas prácticas que multiplican la miseria y que atendamos la advertencia de Ludwig von Mises: “El saber acumulado por la ciencia económica forma parte fundamental de la civilización: es el basamento sobre el que se han edificado el moderno industrialismo y todos los triunfos morales, intelectuales, técnicos y terapéuticos alcanzados por el hombre a lo largo de las últimas centurias. El género humano decidirá si quiere hacer uso adecuado del inapreciado tesoro de conocimientos que este acervo supone o si, por el contrario, prefiere no utilizarlo. Si los hombres deciden prescindir de tan espléndidos hallazgos y menospreciar sus enseñanzas, no por ello ciertamente desvirtuarán la ciencia económica; se limitarán a destruir la sociedad y el género humano”.

Las necesidades humanas que elevan los niveles de bienestar y desarrollo –salud y educación, por ejemplo– se resuelven multiplicando la riqueza. Y si hemos dedicado años a minarla y obstaculizarla, ¿por qué no habríamos de estar en el lugar 133 de 187?

Columna publicada en El periódico.


30
Nov 12

Subdesarrollo rural y principios

Una amiga de Facebook escribió que los miembros del Comité de Unidad Campesina y otras organizaciones no dejaban salir a los diputados mientras no fuera aprobada la ley de subdesarrollo rural. Y, ¿qué le contestó una amiga suya? Que deberíamos de tomar su ejemplo cuando deban pasar leyes a favor de nosotros. Mucha gente cree que legislar es repartir privilegios y canonjías.  Los cafetaleros, por ejemplo, quieren el privilegio de que les sean reducidos los impuestos. Los artistas quieren el privilegio de que los tributarios paguen por sus obras. La dirigencia popular quiere el privilegio de imponer una reforma agraria. Hace unos meses, un magnate azucarero chapín celebraba el ambiente de negocios en Nicaragua, sin importarle la corrupción en aquel país, y sin importarle que esté siendo conducido hacia la dictadura.

La mayoría de aquellos actores no piensa en términos de principios, sino que lo hace en términos de conveniencias. En consecuencia, el reto para personas como tú y yo es responder a la pregunta: ¿Cuáles son los principios que hacen posible y sostienen una sociedad armoniosa en la gente pueda prosperar y perseguir su propia felicidad? Yo, por mi parte, sostengo que la repartición de privilegios no es uno de aquellos principios.

El martes, un dirigente empresarial se quejaba de que el procónsul Alberto Brunori, de la ONU, no tiene una actitud conciliatoria. Y esa candidez solo se explica porque el dirigente no ha de saber que es imposible conciliar principios opuestos. Y la discusión acerca de la ley de subdesarrollo rural es una de principios. Se pueden conciliar aspectos marginales y formas, pero no principios.

Ya lo he compartido antes, pero no está de más meditar acerca de que en todo proceso político se debería tomar en cuenta esto que escribió Ayn Rand: En todo conflicto entre dos hombres (o grupos) que comparten los mismos principios básicos, gana el más consistente. En toda colaboración entre dos hombres (o grupos) que se apoyan en diferentes principios básicos, el más maligno, o irracional es el que gana. Cuando los principios básicos opuestos están abierta y claramente definidos, eso obra en ventaja del lado racional; y cuando no están claramente definidos, sino que están ocultos, o difusos eso obra en ventaja del lado irracional.

Columna publicada en El periódico.


11
Jul 12

Presentación de la Fundación Libertad y Desarrollo

Anoche fue la presentación de la Fundación Libertad y Desarrollo, cuyo principal objetivo será el establecimiento de una escuela de gobierno a nivel regional con la participación de la Georgetown University y el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas.

El principal promotor de esta iniciativa es el empresario Dionisio Gutiérrez; y en el acto de presentación estuvieron presentes José María Aznar, Alvaro Uribe y el presidente Otto Pérez Molina.  La presentación tuvo lugar en la casa del doctor Gutiérrez, en donde me dió mucho gusto ver a personas a quienes les tengo aprecio y a otras que tenía ratales de no ver.   Y donde tuve que eludir a otras con las que me entusiasma encontrar.

Si partimos de las premisas de que la política es algo inevitable y de que los políticos son igualmente inevitables, supongo que si es cierto lo que se dijo en el sentido de que mejores políticos y mejores cuadros son mejor que malos políticos y malos cuadros.  En ese contexto la idea de una escuela de gobierno parece buena idea.  La iniciativa pone énfasis en la calidad de las personas y no se concentra en la calidad del sistema.  Yo creo que el problema es el sistema; y que lo que hay que cambiar es el sistema.  La crisis política del estado-nación no es un problema de gerencia, es uno de instituciones y de principios.  Si yo tuviera que decidir me inclinaría por cambiar el sistema, antes que formar administradores para fortalecerlo.

Durante la presentación, Dionisio se refirió al optimismo inteligente y a cómo ha mejorado la calidad de vida de las personas; idea y hechos que me recordaron al libro The Rational Optimist de Matt Ridley, que es altamente recomendable.  Ese optimismo inteligente (que yo prefiero llamar racional, como Ridley), es lo que hace a Dionisio y a sus iniciativas algo valioso y digno de respeto.

José María Aznar se refirió al poder de las ideas buenas y al de las malas.  Me gustó ese enfoque porque acabo de estar en la conferencia de Tara Smith al respecto.  Está claro que las ideas tienen consecuencias, y que las ideas son lo más crucialmente práctico que hay en el mundo -aunque es intelectual y existencialmente demandante tomar las ideas en serio-.  Aznar advirtió contra los intentos de bajar el cielo a la tierra y de los infiernos que esos intentos han conseguido.

Uribe se refirió a la seguridad y dijo que sin ella no hay recursos, ni estabilidad posibles.  También se refirió a la compatibilidad del gobierno de Otto Pérez con el sector privado, cosa que, a mi juicio tiene sus bemoles.  Digo, porque es bueno que no haya enfrentamientos entre los distintos sectores de la sociedad; pero es malo si la compatibilidad se convirtiera en connivencia; ya fuera con el sector privado, o con cualquiera otro grupo social.  El gobierno, en todo caso, debería ser como el árbitro en un partido de fútbol.  No un jugador más.

Finalmente habló el presidente Pérez que expresó su deseo de salir bien de la presidencia; cosa que me hizo pensar en lo peligroso que es que no sea así…y en algo así como Well…you better start doing something about it, que no sea subir impuestos, ni promover una reforma constitucional que no sea para limitar el poder de los que tienen el poder.

Al final, celebro que Dionisio esté de vuelta y que -como siempre- dedique energías, talento y recursos para tratar de dejar una mejor sociedad para las generaciones que vienen.

La foto es por mi amigo, Jorge Jacobs.


08
Dic 09

Campesinos por la propiedad

Habitantes de 9 aldeas de Izabal quieren que se les reconozca como únicos dueños de la tierra donde habitan, misma que es disputada por la Compañía Guatemalteca de Níquel. Lo que buscan, según un representante de la Procuraduría de los Derechos Humanos, es la legalización de las áreas y reducir el índice de desconfianza y el nivel de conflictividad.

Lo que los campesinos quieren es que se les reconozca como propietarios de aquellas tierras, quieren que se les reconozca !el derecho de propiedad! Esto es muy importante porque la dirigencia campesina que vinculada a la Unidad Nacional Revolucionaria Nacional Guatemalteca (la exguerrilla marxista leninista) evade este tema. En algunos círculos, la propiedad es uno de los derechos individuales, equivalente al derecho a la vida, el derecho a la libertad y el derecho a la búsqueda de la libertad; pero entre las organizaciones afines a la exguerrilla, se habla con sorna del sacrosanto derecho de la propiedad, cuando no se lo expone como el origen de todos los males del mundo, o como un vicio clasista.
Pero ahí está que cuando la gente está libre de las influencias ideológicas del socialismo, lo que quiere es lo que cree que es suyo, o sea: su propiedad. ¿Y qué es la propiedad? Es el poder directo e inmediato que las personas tienen sobre los objetos que le pertenecen. Su ejercicio implica el ejercicio más amplio posible de las facultades jurídicas sobre un bien. El propietario puede gozar y disponer de su propiedad arbitrariamente, ¡siempre que no viole derechos ajenos!
Tradicionalmente la propiedad implica tres facultades principales: La de uso, o ius iutendi, que significa que el propietario, o quien él designe, tiene el derecho a servirse de la cosa para sus intereses. La de goce, o ius fruendi, que significa que el propietario puede gozar de los frutos, y de los productos naturales, o artificiales que genere el bien. Y la de disposición, o ius abutendi, que significa que, como la cosa es suya, el propietario puede disponer de ella hasta el punto de que puede dañarla, o destruirla; y, por supuesto, puede venderla, donarla, hipotecarla, pignorarla, dividirla, y todo eso.
Ese derecho que están reclamando los campesinos de Izabal es un derecho exclusivo porque es del propietario, y no de los que no son propietarios. Vea usted que interesante: es oponible frente a todos los demás.
Pero notó algo más interesante aún: los campesinos saben que la certeza sobre lo que ellos dicen que es su propiedad:
-Reduce la desconfianza; y
-Reduce la conflictividad.
En dos palabras, los campesinos saben que el respeto al derecho ajeno es: la paz. En buena medida, la paz es consecuencia de que se sepa qué es de quién y de que se respete la propiedad.
Por eso es que es perverso que la dirigencia popular campesina, vinculada a la exguerrilla, eluda el tema de la propiedad (en el cual no importa si la propiedad sea individual, o colectiva, en tanto implique el ejercicio de las facultades propias del derecho de propiedad). Cuando la dirigencia popular campesina elude el tema de la propiedad, lo que hace es garantizar que habrán la desconfianza y la conflictividad que impiden el bienestar y el desarrollo; y con eso, se garantizan pobres para su causa. Esto es, porque mientras haya pobres, habrá esperanza de revolución.
Los campesinos de Izabal no se han dejado dar atol con el dedo; pero, ¿por cuánto tiempo?

28
Dic 08

¡Por inocentes! Salario para agravar el desempleo

Una inocentada grosera es la noticia de que la administración socialdemócratá fijará el salario mínimo a Q52 diarios para todo el sector productivo.

La medida, que en apariencia busca “reducir la brecha entre el valor de la cansasta básica y el pago del salario mínimo en la ciudad y en el campo”, en realidad es el factor que más agrava el desempleo entre los jóvenes y entre aquellos que, o no tienen vocación alguna, o tienen poca educación. El salario mínimo perjudica a los más vulnerables; pero los prejuicios ideológicos prevalecientes se niegan a verlo.

Los trabajos de aprendiz, en los que el jóven sin educación y sin experiencia adquiría destrezas y aprendía oficios han ido desapareciendo porque se han vuelto muy costosos. El salario mímino hace que sea muy caro ofrecerles oportunidades de trabajo a los jóvenes inexpertos. Miles de empresas, que podrían entrenar y ocupar patojos, los han sustituido por nuevos procesos que no necesitan de esa mano de obra costosa. Un ejemplo de ellos son las gasolineras de autoservicio. No se necesita mucho para ser despachador de gasolina; pero para muchos jóvenes es un buen lugar para tener el primer empleo, adquirir conocimientos, obtener experiencia y disciplina laborales y para conseguir la primera carta de recomendación. Lo malo es que cuando contratarlos se hace muy caro, lo que queda es eliminar las plazas y cambiar los procesos.

Cuando yo era productor de un noticiario me opuse formal y judicialmente al salario mínimo para los periodistas. Esto es porque yo era testigo de cómo era que patojos chispudos, pero sin entrenamiento, entraban a trabajar como camarógrafos y hasta como editores e iban aprendiendo, entrenándose y creciendo mientras iba mejorando su situación salarial. En el momento en el que el salario mínimo hacía muy costos ese proceso educativo que les daba la empresa, en ese momento ya no era rentable contratar patojos inexpertos y había que contratar camarógrafos y editores en los que no hubiera que invertir, sino que ya vinieran entrenados. ¿Quiénes perdían? Los jóvenes que nunca tendrían la oportunidad de aprender aquellos oficios y educarse mientras trabajaban.

En tiempos de crisis, cuando las plazas de trabajo no sólo no están siendo creadas, sino que están siendo cerradas, ¿qué puede ser peor que encarecer artificialmente las pocas oportunidades que van quedando? Quienes defienden el salario mínimo ya tienen empleo, y me pregunto si harían lo mismo en el caso de que tuvieran la necesidad de encontrar uno.

En lugar de reconocer la realidad, quienes se aferran a aquellos prejuicios disfrutan con sinvergüenzadas como la de los empresaurios maquileros, que claman por el privilegio de no pagar el salario mínimo, sin que aparentemente les importe el daño de fondo que este le hace a los más pobres, y sin importarles el daño evidente que sus pretensiones le hacen al ideal de igualdad de todos ante la ley.

Yo estoy de acuerdo con que la mejor política social es un buen empleo; y entiendo que la única forma de elevar los salarios sanamente es elevando la productividad del trabajo. Cuanto más y mejor se produzca, más crecerá la riqueza de todos. Cuanto más productivo sea un individuo, tanto más valdrá su trabajo para los que ofrecen empleos. Si estas realidades no son reconocidas, y si seguimos haciendo lo mismo con la esperanza de obtener resultados distintos, seguiremos condenando a la pobreza y a la indignidad a todos esos miles de patojos inexpertos y ansiosos que quisieran trabajar, pero que no encuentran donde…porque es muy caro darles empleo.

Resumen publicado en Prensa Libre y en Siglo Veintiuno.