27
Jun 17

¿Parqueos gratis? No hay tal cosa como un almuerzo gratis

La iniciativa de forzar, por medio de legislación, a que los parqueos sean gratuitos durante las primeras dos horas y a que los estacionamientos estén asegurados -en centros comerciales y universidades- es un desatino por dos razones: viola la libertad de producir e intercambiar sin coerción; y hace que otros tengan que pagar por servicios que usan unos.

Me explico:

Cuando alguien construye estacionamientos hace una inversión e incurre en costos con la esperanza de prestar un servicio y hacer negocios con quienes -de forma voluntaria y pacífica- quieren hace uso de aquellos servicios.  Quienes prestan servicios de estacionamiento lo que ofrecen es espacio.  Se engañan quienes creen que los estacionamientos ofrecen servicios de seguridad.  Voy a abundar en esto abajo al transcribir un artículo que escribí hace ratos sobre este tema.

Cuando tu estacionas tu vehículo en un parqueo pagas X por el espacio que ocupa tu automóvil.  Si quisieras que este esté asegurado tendrías que pagar X + Y + Z porque el seguro tiene un costo (Y).  Y también lo tienen los guardias que habría que contratar (Z) para que controlaran los movimientos dentro del parqueo y evitaran daños.

Si estaciono mi vehículo en un parqueo bajo las condiciones de la pretendida ley de supuesta gratuidad, el costo de X + Y + Z no lo pagaría al salir como ocurre ahora con el pago de Z.  Lo pagaría al consumir en mi lugar de destino porque los espacios de estacionamiento tienen costos.  Y los costos se trasladan siempre que es posible trasladarlos. Entonces, en lugar de pagar X por un almuerzo en el food court del centro comercial, yo tendría que pagar el precio del almuerzo, más una parte proporcional de Y + Z y así en cada consumo.  Pero lo que es peor es que aquellas personas que lleguen sin vehículo al lugar, también tendrían que pagar una parte proporcional de la supuesta gratuidad del estacionamiento de mi vehículo.  Mi vehículo estaría estacionado aparentemente de forma gratuita; pero otros -incluso los que no llegaron con automóvil- pagarían una parte proporcional de mi privilegio.  Es por eso que Milton Friedman dijo que no hay tal cosa como un almuerzo gratis.  El almuerzo que es gratis para unos, necesariamente es pagado por otros.

La propuesta del diputado Alvaro Velásquez (ex-Convergencia) es populista e injusta. A continuación un artículo que escribí hace poco más de un año en un contexto parecido:

Algunas personas creen que los parqueos privados deberían ser regulados; que debería haber un control de precios y que, por ejemplo, los propietarios de los estacionamientos deberían responder por daños que ocurran en los locales. Esa perspectiva pierde de vista que el servicio que prestan los estacionamientos y por el cual cobran lo que cobran (y los usuarios pagan sin ser obligados a adquirir el servicio) es el de espacio para estacionar; no el de seguridad para el vehículo. Este último es un tipo de servicio muy diferente al del espacio y no estoy seguro de si alguien querría prestarlo voluntariamente a los precios actuales. Aquella óptica pierde de vista que, cuando hay control de precios, sucede lo que tiene que suceder: escasez.

Mientras tanto, toma en cuenta que:

1. En los estacionamientos generalmente hay letreros que explican que el establecimiento no se hace responsable por daños a los vehículos y que los propietarios los dejan ahí por su cuenta y riesgo. De modo que queda claro que a cambio de cualquiera que sea la suma que me cobren en el parqueo, lo que me ofrecen es un espacio para dejar mi carro; y no me ofrece seguridad.

2. En esas condiciones, está claro que yo tengo que elegir entre no llevar automóvil, dejar ahí mi carro, o dejarlo en la calle y evaluar dos cosas: si quiero seguir dando vueltas en busca de un espacio, o si quiero jugármela y dejar mi auto en la calle para no pagar la tarifa del estacionamiento.

3. Si los dueños de estacionamientos ofrecieran seguridad, seguramente sus costos se elevarían y habría que ver si podrían, o querrían, prestar ese servicio adicional al mismo precio que prestan el de espacio.

4. Lo mismo ocurriría si pagaran algún tipo de seguro. Eso incidiría en sus costos. y podría influir en los precios para el usuario.

5. Para protegerse de usuarios inescrupulosos (o incluso de gente de buena fe que pudiera estar equivocada) en los parqueos tendrían que recibir los vehículos como cuando uno los alquila.  Tendríamos que llenar un formulario con un inventario mínimo de los daños que ya tiene el vehículo al dejarlo estacionado, e incluso un inventario de lo que hay adentro.  ¿Cuánto tiempo estás dispuesto a invertir en esto cada vez que te estaciones?

6.  Quizás debería haber dos tipos de estacionamiento: unos que sólo ofrezcan espacio, como los que hay ahora; y otros que, por el precio correcto, ofrezcan otros servicios como seguridad, seguro, limpieza y qué se yo qué más podrían querer los clientes y qué más estarían dispuestos a pagar.  Pero estos servicios deberían ser contractuales, voluntarios y pacíficos; no forzados, ni impuestos por la legislación y la política.

A mi juicio está claro, y siempre lo ha estado, que los estacionamientos no cobran por seguridad, sino que cobran por espacio. Es muy peligroso que haya quienes demanden que los diputados hagan leyes para obligar a otros a ofrecer bienes y servicios que no están dispuestos a ofrecer, a cambio de tarifas que no están dispuestos a aceptar.

Yo prefiero vivir en una sociedad en la que se respete las libertades de producir, consumir, intercambiar y de servir, sin coerción, ni privilegios.


12
Jun 17

¿Inútiles después de muertos?

Me quedé esperando las vigilias, los memes y los hashtags en recuerdo de los siete bebés que murieron en el Hospital Roosevelt, un hospital estatal a cargo del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.

Me quedé esperando una reacción oenegera y activista como la que se desató a causa de la muerte horrible de 41 niñas quemadas en el también estatal hogar seguro virgen de la asunción.  Sin embargo, lo único que oi fue un cri, cri, cri, cri. Está claro que para el establishment de los derechos humanos, para la comunidad oenegera y para la comunidad activista hay muertos útiles y muertos inútiles.

¿Te imaginas el escandalo si esto hubiera ocurrido en un hospital privado? Está claro que los muertos del ministerio consentido no sirven para hacer la revolución.

A principios de mayo pasado, en el Hospital Roosevelt,  ¡treinta y tres bebés! del área de neonatos de fueron infectados por un brote de la bacteria Klebsiella, un microorganismo resistente a los antibióticos, y muchos de ellos tienen pocas esperanzas de sobrevivir. Siete murieron ya.  ¿Ha muerto alguno más desde que se supo la noticia el 9 de junio? ¿Nos vamos a enterar si muere otro chiquito?

La ilustración es de Prensa Libre.


09
Ene 17

Notas para los estatistas

En las oficinas del Correo en la zona 12, los empleados se presentaron a trabajar y asó agilizar la emtrega de encomiendas y cartas, luego que la empresa privada que administra el correo anunciara su retiro del servicio, y cerrara sus puertas por unos días ,el gobierno atraves de la Dirección General de Correos y Telégrafos tiene 90 días para hacerse cargo del correo. Foto Estuardo Paredes 23/05/16

¿Te has dado cuenta?

  • El estado de Guatemala decidió quitarle el correo al sector privado y…no hay servicio postal.
  • El estado de Guatemala tienen un seguro social obligatorio…y sus afiliados llevan cuatro meses sin medicinas.
  • El estado de Guatemala tiene el monopolio de la emisión de pasaportes…y no hay cartillas por lo que las renovaciones se hicieron por medio de calcomanías.
  • El estado de Guatemala tiene el monopolio de la emisión de los documentos de identificación personal…y tras largas esperas la gente no recibe sus carnés.
  • El estado de Guatemala ofrece educación obligatoria y gratuita…y los niños en muchas escuelas reciben clases -cuando las reciben- en edificios inhabitables.

Esta lista podría seguir y seguir…y cuando decimos el estado de Guatemala, en realidad es el gobierno de Guatemala, o sea: los políticos y sus funcionarios que integran el sector público que es el sector coercitivo de la sociedad….o sea el sector antisocial, porque es impensable una sociedad basada en el uso de la fuerza, y no en relaciones voluntarias y contractuales.

Ahora bien…¿te imaginas el escándalo mediático, de redes sociales, y político que se armaría si un hospital privado no tuviera medicinas? ¿Te imaginas la que se armaría si una empresa de entregas no cumpliera con las encomiendas? ¿Te imaginas el alboroto mayúsculo si un banco se quedara sin chequeras? ¿Puedes imaginar un colegio privado en las condiciones que se hallan muchas escuelas? ¿Puedes imaginar la indignación generalizada y las condenas groseras que leerías en Facebook, Twitter y otras redes?

Pero eso  no pasa cuando se trata de los políticos y funcionarios…¿por qué?


29
Sep 16

¡HDP con el hambre cero!

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Para los beneficiarios del programa estatal Pacto Hambre Cero, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (o sea: los políticos y funcionarios a cargo de esa cartera) compró maiz que había sido descartado en México y que no era apto ¡ni para el consumo animal!  El maíz tenía mucha humedad y traía gorgojos, además le aplicaban pastillas tóxicas para curarlo y eso es doblemente dañino para los consumidores.  En el negocio, ocurrido ca. 2014,  se gastaron Q248 millones del dinero de los tributarios…y se hizo sin licitación, ni cotización al amparo de un estado de calamidad.  ¿Cómo te quedó el ojo?

Tu no…pero estoy seguro de que conoces tres, o cuatro personas que aseguran que el estado (los políticos y funcionarios) debería velar por la seguridad alimentaria de la gente, y por su salud, y por la agricultura y la ganadería.  ¿Verdad?

En casa de mis padres -y como eramos muchos- los frijoles se compraban por quintal. A mí me encantaba cuando llegaban los granos y me gustaba muchísimo meter mis brazos hasta el fondo del tonel en el que se guardaban.  Pero eso sí, cuando los frijoles llegaban con gorgojos, el quintal era devuelto inmediatamente y sustituido por uno que no estuviera contaminado.

¡Sólo un grupo de políticos y funcionarios, al amparo del poder del estado, tendría la poca decencia de darles frijoles húmedos, con gorgojos y con sustancias tóxicas a los más pobres y vulnerables!

¿Todavia no estás indignado?


27
Sep 16

El estatismo en la picota

estatismo

Si lo siguiente hubiera ocurrido en un hospital privado, ¿te imaginas la que se arma? Quién sabe cuántos activistas y columnistas estarían clamando al cielo.  Quién sabe si hasta estuvieran presionando a la CICIG para que tomara cartas en el asunto.  ¿Ya se estará hablando de demandas millonerias? El caso es que  al menos 156 niños de un centro escolar de aldea Buena Vista de San Pedro Sacatepéquez resultaron intoxicados y fue necesario hospitalizar a 49 menores luego de una jornada de desparasitación realizada por el Centro de Salud de dicha región. De acuerdo con la primera hipótesis, a los estudiantes se les dio un desparasitante vencido y flúor, un mineral que fortalece y ayuda a la renovación del esmalte dental, lo que ocasionó la intoxicación.

Pero el caso ocurrió en un hospital estatal así que…a otra cosa mariposa. La ideología prevaleciente (y la mitología) sostiene que el estado (los políticos y funcionarios) es el mejor guardián de la salud de los más vulnerables.

En Quiriguá, Kaminaljuyú, Iximché y Zaculeu, los funcionarios y empleados estatales a cargo de esos lugares se habrían embolsado Q839,800 en ventas de boletos y en tiempos recientes; y no se descarta que estos robos ocurran desde hace años y también en otros sitios arqueológicos e históricos.  Pero la ideología prevaleciente (y la mitología) sostiene que el estado (los políticos y funcionarios? es el mejor guardián del patrimonio histórico de los guatemaltecos y nadie se pregunta: ¿A quién pertenece la historia?

En Morales, Izabal, todavía hay puentes provisionales de madera que fueron colocados de emergencia luego del paso del huracán Stan, en octubre de 2015; y la gente que los usa corre peligro.  Eso sí…ve tu a decir que no es cierto que los políticos y funcionarios (o sea el estado) sean los mejores proveedores de caminos, carreteras y puentes y vas a ver como te va.   De hecho, hoy leemos que en Amatitlán y cansados de la incapacidad del Ministerio de Comunicaciones par mantener en buen estado las carreteras a su cargo, un grupo de vecinos promueve la iniciativa Adopta un agujero y repara la antigua ruta que comunica ese municipio con la ciudad de Guatemala.  Todo esto lo puedes leer

La lluvia de las últimas semanas afectó a 2,200 escuelas, 900 de las cuales quedaron sin techo.  Si el estado es incapaz de darle mantenimiento al Aeropuerto -por decir algo-, o a las carreteras y puentes, o de supervisar los sitios arqueólógicos, o de asegurarse de que no les den medicinas vencidas a los niños pobres, ¿qué será de las escuelas dañadas y de los niños que estudian en ellas?  Eso sí…no faltará quienes aseguren que el estado (los políticos y sus funcionarios) son los llamdos a proveer educación de calidad.

Debido a que la calle estatal que conduce a la cárcel de Mazatenango está tan chueca que impide el ingreso de vehículos, al menos 10 reos de ese centro preventivo tuvieron que caminar dos kilómetros, custodiados por agentes de la Policía para llegar a las audiencias que tenían programadas…y no es la primera vez que eso ocurre.  ¿Hace falta que de diga de qué se trata esto?

En fin…no por estas nimiedades es que la ideología estatista va a perder terreno en el corto plazo; pero, ¡sí que da que pensar!, ¿verdad? Seguramente hay mejores opciones que el estatismo para proveer de salud, educación, seguridad, caminos, puentes y otros servicios para los más pobres y vulnerables.

¡Seguramente habría menos desperdicio del dinero de los tributarios y menos corrupción si el estatismo no fuera la ideología (y la mitología) prevaleciente!

La ilustración la tomé de aquí.


13
Jul 16

Se juntaron el hambre y las ganas de comer

Imagen de previsualización de YouTube

Escucha el podcast aquí.

En mi espacio de Facebook publiqué mi columna de la semana pasada titulada: Celebremos la sonda Juno; y en esa publicación los lectores Alejandro Flores y Oscar Gabriel Pineda dejaron comentarios que vale la pena explorar.  La ideas principales de mi columna fueron: la celebración de las virtudes de la racionalidad y de la productividad; la premisa del universo benevolente y la idea de que las ideas son importantes. Dicho lo anterior la realidad importa y la tecnología, la ciencia y la filosofía están íntimamente relacionadas. También la idea de que la grandeza del ser humano y sus logros no son menos que objetos de celebración. No somos dust in the wind.  El hombre es esa criatura magnífica cuyos científicos son héroes y que, en libertad y en colaboración, puede llegar a Júpiter, curar ciertos tipos de cáncer y descifrar el genoma humano. Es mucho más que esas criaturas miserables que ponen bombas en aeropuertos, dinamitan monumentos de la antigüedad, secuestran niñas para venderlas, o renuncian a usar su mente.  Por eso celebro a Juno.

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Flores dijo: Es una lástima que esto se haya hecho con fondos del Estado, en verdad que pone en problemas los fundamentos filosóficos del objetivismo.

El comentario de Flores está relacionado con el hecho de que escribí aquella columna en el marco de la Objectivist Summer Conference 2016 y de que la premisa del universo benevolente y virtudes como la racionalidad y la productividad son propias de la filosofía objetivista. Flores tiene mucha razón cuando identifica que el objetivismo no apoya que el estado (léase el gobierno y por lo tanto los políticos y funcionarios) financie proyectos como la aventura espacial.  De hecho, para el objetivismo el único propósito del gobierno es proteger los derechos de las personas, lo que significa protegerlas de la violencia física.  Dicho lo anterior, ¿te diste cuenta de que mi columna no es una celebración de la Nasa, ni del hecho de que un gobierno haya financiado Juno con dinero ajeno tomado por la fuerza (es decir impuestos)?

¿De qué se trató mi columna? De celebrar la tecnología, la ciencia y la filosofía que hacen posible que los seres humanos puedan curar ciertos tipos de cáncer, descifrar el genoma humano y llegar a Júpiter.  ¿De qué no se trata mi columna? De celebrar que los gobiernos usen dinero ajeno tomado por la fuerza para curar ciertos tipos de cáncer, descifrar el genoma humano y llegar a Júpiter.  La cura de ciertos tipos de cáncer es algo bueno (porque salva vidas y elimina el sufrimiento), eso es lo principal. ¿Deberíamos dejar de celebrarlo porque el gobierno estuvo involucrado? Honradamente creo que no. Yo hubiera preferido que aquel descubrimiento fuera hecho sin involucrar la fuerza; pero ¿debería lo accesorio invalidar lo principal? No.  Hubiera preferido que la sonda Juno fuera un proyecto de SpaceX, como el Falcon 9 y Dragón (que celebré en su oportunidad), pero no lo fue.  Me hace feliz que ciertos tipos de cáncer puedan ser curados y que el desciframiento del genoma humano ofrezca esperanza a muchas personas que sufren; y me alegra que Juno haya llegado a Júpiter.  Creo que es legítimo que nos alegremos por cosas buenas y que las celebremos…aunque, de forma accesoria, el gobierno haya estado involucrado.  Así es como son las cosas en este mundo en el que los colectivistas nos arrastran a vivir.  A ese sometimiento, ¿deberíamos añadir la imposibilidad de celebrar lo bueno, porque es bueno? No.

Oscar Gabriel Pineda escribió: A Hayek le hubiera dado un derrame leyendo tanta ingenuidad cientificista y ese culto cuasi-religioso a la razón.

El comentario de Pineda se refiere a Friedrich A. Hayek, ganador de un Premio Nobel en Economía que advirtió contra en cientificismo y advirtió contra el abuso de la razón.

El cientificismo es la práctica de aplicar la ciencia en exceso, o donde no cabe.  Implica una crítica al positivismo lógico que limita el método científico a lo empírico y verificable.

Resulta muy curioso que a Pineda le preocupe que a Hayek le vaya a dar un derrame cuando se discuten ideas, o cuando se busca la verdad de las cosas (porque Hayek ya está muerto). ¿No debería ser más importante explorar ideas filosóficas, científicas y tecnológicas con libertad y honestidad intelectual, que mejor no meneallo para no incomodar a un filósofo difunto, por gigante que sea? Una de las razones más perturbadoras para no cuestionar las ideas de un filósofo (aunque uno lo respete mucho) sería tener hacia él un culto cuasi-religioso que nos impidiera cuestionar sus ideas, o discutirlas, o ponerlas a prueba.

Pero para poner en perspectiva las cosas, Hayek no se opone a la ciencia; se opone a la idea de que el método de las ciencias naturales pueda ser usado en el campo de las ciencias sociales.  Para hacer la historia corta, esto es porque en las ciencias naturales los objetos, o fenómenos de estudio pueden ser medidos y pesados, tienen los mismos comportamientos cuando están en iguales circunstancias, y son ajenos al observador. Por otro lado, en las ciencias sociales los objetos o fenómenos de estudio no pueden ser medidos, ni pesados, pueden tener comportamientos distintos cuando están en iguales circunstancias, y el observador no siempre es ajeno a los fenómenos que estudia.  Por ejemplo, en la ciudad de Guatemala el agua siempre hierve a 98 grados centígrados poco más o menos (como me explicó el lector Aníbal Mejía Cárdenas) y tu no eres parte del agua que observas hervir; pero en la ciudad de Guatemala cada cabeza es un mundo y cada votante emite sufragio de acuerdo con sus valoraciones propias (que cambian) en momentos y tiempos específicos, y tu eres votante y miembro de la sociedad que estudias.

Dejando a un lado si Hayek tiene razón en esto, o no,  ¿en qué parte de mi artículo escribí acerca de aplicar el método científico (que de manera muy, muy sucinta puede describirse como observar, verificar y explicar) a fenómenos sociales? Mi artículo parece clarísimo en que vale la pena celebrar que actualmente se puedan curar ciertos tipos de cáncer, que haya sido descifrado el genoma humano y que Juno haya llegado a Júpiter.  Todos aquellos fenómenos son del campo de las ciencias naturales, no de las ciencias sociales.  Aún si compartiéramos las ideas de Hayek (aún sin hacer de él, o de ellas un objeto de culto cuasi-religioso), ¿Cómo se curan ciertos cánceres sin usar el método científico? ¿Mediante la intuición, con aceite de serpiente, poniendo memes en Facebook? ¿Cómo se llega a Juno sin usar el método científico? Usándo el ojímetro, a ojo de buen cubero, con fé?

Es cierto que en su obra, Hayek advierte contra el abuso de la razón.  Nos dice, por ejemplo, que hay una diferencia entre la idea de libertad desde la perspectiva evolucionista, empirista y británica; y la idea de libertad constructivista, racionalista y francesa.  Nos dice que las teorías racionalistas de la planificación se basaron necesariamente en presumir la existencia de cierta propensión del individuo para la acción racional, así como al a natural inteligencia y bondad de dicho individuo.  La teoría evolucionista demostró como ciertos arreglos institucionales inducirían al hombre a usar su inteligencia encaminándola hacia las mejores consecuencias y cómo las instituciones podrían concebirse de tal manera forma que los individuos nocivos hicieran el menor daño posible.  Puesto de otra forma, las teorías racionalistas suponen, por ejemplo, que como los seres humanos podemos curar ciertos tipos de cáncer, descifrar el genoma humano y enviar una sonda a Júpiter haciendo uso de la razón, también podemos planificar la sociedad, la economía haciendo uso aquella herramienta. Hayek -sabiamante- nos advierte contra esa arrogancia fatal.

La razón es una herramienta de conocimiento. Es la facultad que identifica e integra el material provisto por los sentidos humanos. Como es una herramienta o facultad tenemos que elegir usarla; no es una función automática y en cada momento de nuestras vidas somos libres de pensar, o de evadir la realidad. La razón es nuestro único medio para comprender la realidad y adquirir conocimientos.  Los místicos creen que la revelación, por ejemplo, puede ser un medio para comprender la realidad y adquirir conocimientos; y por eso creen que antes del diluvio universal una pareja de pingüinos caminó desde la Antártida hasta las arenas del Oriente Medio para subirse a un arca.  Empero, el rechazo a la razón significa que los hombres deben actuar con independencia y/o en contradicción con los hechos de la realidad.

Pineda dice que aquello es cientificismo; pero, ojalá nos explicara qué es mejor que la razón y el método científico para curar ciertos tipos de cáncer, descifrar el genoma humano, o enviar una sonda a Júpiter.

Ayn Rand explica: Los sentidos, los conceptos, la lógica: estos son los elementos de la facultad racional del hombre -su principio, su forma, su método. En esencia, la frase sigue a la razón significa: apoya tus conocimientos en la observación; forma conceptos de acuerdo a las relaciones reales (medibles) entre concretos [no abstractos]; usa conceptos de acuerdo a las reglas de la lógica (con la ley de identidad). Como cada uno de aquellos elementos se basa en los hechos de la realidad, las conclusiones alcanzadas por un proceso de la razón son objetivos.

Celebramos la sonda Juno, pues, es un llamado a celebrar lo bueno porque es bueno; un llamado a celebrar que tenemos esa herramienta magnífica llamada razón, que nos sirve para entender la realidad y hacer uso de ella para curar cánceres, aliviar sufrimientos, y llegar a Júpiter (entre otras miles y miles de cosas buenas más). Gracias a Alejandro Flores y a Oscar Pineda por darme la oportunidad de abundar en estas celebraciones.

Hubo otra participación, la de Alejandro Letona que dijo: Veo un enfoque “infantilista” en el artículo y equiparar a todos en lo bueno tampoco es realista. Definitivamente lo bueno es poco.

No se si lo bueno es poco, o no (y te invito a ver estas imágenes); pero  como explicó Rand, entre quienes partimos de la premisa del universo benévolo hay una convicción fundamental que algunas personas nunca adquieren, algunos la sostienen sólo en su juventud, y algunos mantienen hasta el final de sus días: la convicción de que las ideas son importantes. El que las ideas son importantes significa que el conocimiento es importante, que la verdad es importante, que la mente de uno es importante. Su consecuencia es la inhabilidad para creer en el poder del mal o en el triunfo del mal. No importa cuanta corrupción observe uno en segundo plano,  uno es incapaz de aceptarla como algo normal, permanente, o metafísicamente correcta. Uno siente que “esta injusticia (terror, falsedad, frustración, dolor, o angustia ) es la excepción en la vida, no la regla”.  Uno tiene la seguridad de que en algún lugar de la tierra, incluso si no es cerca de uno, ni está al alcence de uno, la vida humana es posible para los seres humanos, y la justicia es importante. Aunque a veces el mal pase demasiado cerca y ocasione angustia.

Es divertido que a Letona le haya parecido infantilista mi columna, ¿quizás porque usé una caricatura? (¡que de verdad inspiró mi curiosidad infantil!).  Es divertido porque mi idea  de los científicos  tiene mucho que ver con lo heroico en el sentido de que un héroe tiene fines apropiados para el hombre y, por tanto es un pensador. En primer lugar debe sostener valores racionales, y para ello debe ser un pensador, como escribió mi cuate Andrew Bernstein en The Philosophical Foundations of  Heroism.  Andy, por cierto, vendrá a Guatemala en agosto próximo. Quizás Letona ¿no comparte la idea (que no puse en mi columna) de que los científicos por su capacidad de ser inmensamente curiosos  y por su capacidad de maravillarse tienen mucho de niños?

¿Celebramos, o no, lo que representa Juno?


01
May 16

Sigue la demagogia, ahora es en los parqueos

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El Congreso de la República sigue legislando de forma demagógica y produciendo leyes específicas y concretas con el supuesto propósito de beneficiar a grupos sociales (aunque para ello se perjudique a otros y se creen distorsiones no sólo en los mercados, sino en las relaciones entre las personas).  Los antiguos decían que la demagocia es el arte de halagar a la plebe (para conseguir réditos políticos).

Mucha gente cree que los estacionamientos privados deberían ser regulados; que debería haber un control de precios y que, por ejemplo, los propietarios de los parqueos deberían responder por daños que ocurran en los locales.  Se pierde de vista que el servicio que prestan los estacionamientos y por el cual cobran lo que cobran (y los usuarios pagan sin ser obligados a adquirir el servicio) es el de espacio para estacionar; no el de seguridad para el vehículo.  Este último es un tipo de servicio muy diferente al del espacio y no estoy seguro de si alguien querría prestarlo voluntariamente a los precios actuales.  Se pierde de vista que, cuando hay control de precios, sucede lo que tiene que suceder: escasez.

En fin, sospecho que usuarios de parqueos y propietarios de parqueos van a salir perdiendo si pasa aquella legislación; y que los únicos que posiblemente salgan ganando van a ser las empresas aseguradoras porque los propietarios de parqueos necesariamente tendrán que contratar seguros para enfrentar los costos de asegurar carros.  Mientras tanto, toma en cuenta que:

1. En los estacionamientos generalmente hay letreros que explican que el establecimiento no se hace responsable por daños a los vehículos y que los propietarios los dejan ahí por su cuenta y riesgo. De modo que queda claro que a cambio de cualquiera que sea la suma que me cobren en el estacionamiento, lo que me ofrecen es un espacio para dejar mi carro; y no me ofrecen seguridad.

2. En esas condiciones, está claro que yo tengo que elegir entre dejar ahí mi auto, o dejarlo en la calle y evaluar dos cosas: si quiero seguir dando vueltas en busca de un espacio, o si quiero jugármela y dejar mi auto en la calle para no pagar la tarifa del estacionamiento.

3. Si los dueños de estacionamientos ofrecieran seguridad, seguramente sus costos se elevarían y habría que ver si podrían, o querrían, prestar ese servicio adicional al mismo precio que prestan el de espacio.

4. Lo mismo ocurriría si pagaran algún tipo de seguro. Eso incidiría en sus costos. y podría influir en los precios para el usuario.

5. Quizás debería haber dos tipos de estacionamiento: unos que sólo ofrezcan espacio, como los que hay ahora; y otros que, por el precio correcto, ofrezcan otros servicios como seguridad, seguro, limpieza y qué se yo qué más podrían querer los clientes y qué más estarían dispuestos a pagar.

6. Para protegerse de usuarios inescrupulosos (o incluso de gente de buena fe que pudiera estar equivocada) en los parqueos tendrían que recibir los vehículos como cuando uno los alquila.  Tendríamos que llenar un formulario con un inventario mínimo de los daños que ya tiene el vehículo al dejarlo estacionado, e incluso un inventario de lo que hay adentro.  ¿Cuánto tiempo estás dispuesto a invertir en esto cada vez que te estaciones?

7. Si alguna oficina estatal va a extender licencias para estacionamientos, ¿qué va a evitar que esa oficina y la extensión de licencias sean fuentes de corrupción como lo son todas las demás oficinas que extienden permisos?

A mi juicio está claro, y siempre lo ha estado, que los estacionamientos no cobran por seguridad, sino que cobran por espacio. Es muy peligroso que haya quienes demanden que los diputados hagan leyes para obligar a otros a ofrecer bienes y servicios que no están dispuestos a ofrecer, a cambio de tarifas que no están dispuestos a aceptar.

Yo prefiero vivir en una sociedad en la que se respete las libertades de producir, consumir, intercambiar y de servir, sin coerción, ni privilegios.


04
Abr 16

“The Panama Papers” y el cotarro alborotado

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Escucha el podcast aquí.

El cotarro (¿o el gallinero?) está alborotado desde que ayer empezó a circular la información sobre los llamados The Panama Papers; una filtración (que no una investigación) acerca de cuentas y compañías offshore de dirigentes mundiales, políticos, dirigentes deportivos, deportistas, celebridades, delincuentes, empresaurios, empresarios, y…en fin…una fauna de los más variada.

Como hay criminales y otros delincuentes involucrados -como narcos, políticos y empresaurios corruptos, y otros-, y los datos fueron filtrados de forma indiscriminada sin distinguir el origen y los propósitos de las cuentas y compañías offshore, la gente sencilla tiende a confundirse y a pensar que todo el que tiene cuentas, o compañías en el exterior está involucrado en actividades delictivas.  Pero tu, que eres un poco más leido, sabes que no.

Tu sabes, por ejemplo, que los llamados paraísos fiscales existen porque existen los infiernos fiscales.  Sabes que muchas personas se ven en la necesidad de proteger sus ganancias legítimas y su propiedad contra la expoliación y la corrupción prevalecientes en sus países de origen.  Sabes que hay personas que tienen la triste necesidad de mantener la privacidad extrema frente a las amenazas no sólo de redes criminales complejas, sino que muchas veces vinculadas a políticos en ejercicio del poder.  Sabes que hay personas y empresas que -por el giro legal y legítimo de sus negocios- debe tener cuentas, o empresas en el extranjero.

Sabes, por ejemplo, que tener cuentas, o compañías offshore no es ilegal, ni debería serlo.  Lo que sí es ilegal es usarlas para cometer delitos, o para esconder los frutos de delitos.  Parece evidente, entonces, que dadas las premisas anteriores, no todas las personas que tienen cuentas, o compañías en el extranjero lo hacen por motivos criminales, y ni siquiera por motivos delincuenciales.

Hay un abismo moral entre aquellos que tienen cuentas y compañías offshore para protegerse de la expoliación, la corrupción, la extorsión y de actividades parecidas, o para facilitar sus negocios legítimos; y quienes las tienen como consecuencia de ejercer la expoliación, la corrupción, la extorsión, el narcotráfico, el tráfico de influencias, y otras actividades similares.  ¡Para nada son lo mismo un emprendedor, un artista y un deportista que protegen su propiedad contra el saqueo; que un jefe de gobierno, un político y un empresaurio que ocultan el producto de la rapiña! Los primeros tienen la obligación moral de proteger su propiedad; mientras que los segundos son depredadores.

Es particularmente ominoso el hecho de que muchos de los que usan cuentas y compañías offshore para ocultar actos delincuenciales y fraudes -o sus frutos- son el mismo tipo de políticos (y cronies) que insisten en elevar impuestos, en mantener impuestos elevados, en controlar los negocios y el sistema financiero, y en someter a la política actividades que son propias del mercado. Los amigos de la legislación, los fans de los tributos, los entusiastas del intervencionismo y otros estatistas de buena fe deberían tomar nota de aquellas ironías groseras.  ¡Hay 12 dirigentes nacionales entre los cientos de políticos, sus familias y socios de todo el mundo entre los usuarios de cuentas y compañías offshore para esconder fortunas malhabidas!

…y sin embargo uno puede empezar a oír el clamor: ¡Démosles más control y poder a  los políticos y a sus funcionarios!  Y si uno preguntara, ¿Por qué?, ¿Cuál crees que sería la respuesta honrada? Cándido (mientras come sus garbanzos en dulce) dice que la respuesta honrada es Porque las cuentas no son mías; pero humor aparte, mis cuates expertos ven otras posibilidades detrás de The Panama Papers: Una represalia contra Putin por su negativa en cuanto a firmar un acuerdo para no vender armas nucleares; y la búsqueda de la eliminación del secreto* bancario en el contexto de la guerra perdida contra las drogas y la obsesión con elevar la recaudación tributaria.

Mientras tanto una investigación de verdad, con respecto a The Panama Papers, debería distinguir entre el grano y la paja, no debería criminalizar a las cuentas y compañías offshore, ni a quienes las usan por motivos legítimos; y debería exponer a quienes las usan para objetivos criminales.

Si te interesa este tema, el artículo The 8 Most Important Things to Read to Understand the Panama Papers Document Leak  te va a ser muy útil.

*¿Notaste que la palabra secreto está en itálicas? Esto es porque el secreto bancario, como secreto propiamente dicho -en Guatemala- fue eliminado en 2001.  Ahora los políticos y funcionarios pueden exigirle tu información a un banco por medio de un juez; pero…¿te das cuenta? No es lo mismo que para conseguir la información los políticos y funcionarios tengan que pasar por un juez a que puedan hacerlo directamente desde el Ejecutivo, por ejemplo.  Hay muchísimas más posibilidades de abuso sin la intervención del juez; y hay muchísima más concentración del poder sin la intervención del organismo judicial.


28
Mar 16

La tragedia de Nahualá

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¡¿Cómo evitamos más tragedias como la de Nahualá?!  Al menos 19 personas murieron y más de 30 resultaron heridas  cuando un autobús cayó en un barranco en el kilómetro 160 de la ruta Interamericana, en Nahualá, Sololá.  Este tipo de accidentes suelen ocurrir por una combinación de peso excesivo (debido a la sobrecarga de los vehículos) y fallas en los frenos.

¿Cómo evitamos más tragedias de esas?

-¡Hay que nacer una ley que regule el transporte colectivo extraurbano!  Ah, no, ya hay una ley.

-¡Hay que establecer un ente que registre y controle a ese tipo de transporte! Ah, no, ya hay una dirección general para eso.

-¡Que una policía especializada en carreteras los vigile! Ah, no, ya hay una.

-¡Que a los pilotos se les exijan licencias profesionales! Ah, no, eso ya se hace.

-!Hay que estatizar el servicio! Ah, para que funcione tan bien como el Transurbano, o las escuelas estatizadas, o la salud estatizada.

-¡Que el Ministerio de Trabajo supervise los sueldos de los pilotos! Ah, como si no se pudiera comprar a los supervisores de la misma manera en que se compra a otros burócratas.

…¿Entonces?

Hay que eliminarles los privilegios a los propietarios de rutas.  Políticos y burócratas, en connivencia con los propietarios de los buses, garantizan que nadie más que los privilegiados puedan prestar servicios de transporte.  Con una clientela cautiva y a salvo por las barreras, los propietarios no tienen incentivo alguno para darle mantenimiento a los buses, mejorar las condiciones de trabajo de los pilotos, y competir para ganarse a la clientela.  Esta tiene su parte de responsabilidad porque al oponerse a que los precios del transporte sean reales, y al demandar precios políticos, le restan competitividad al transporte; y aquella fijación de precios es la excusa perfecta para que los propietarios justifiquen el mantenimiento de los monopolios.  El estatismo es la causa, no sólo de que este tipo de accidentes ocurran por las razones indicadas arriba; y es el responsable de que ocurran impunemente.

La foto la tomé de Soy 502.


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Jun 15

El fascismo vivito y coleando

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El corporativismo es una idea fascista que parte del principio de que la participación en la cosa pública parte de la actividad específica que las personas desarrollan en la sociedad; y que, desde esa posición, eligen entre sus iguales para que los representen.

El corporativismo facilita las negociaciones políticas entre grupos de interés, dejándo al margen a los tributarios y electores que no están vinculados a los grupos oligárquicos que tienen el privilegio de integrar aquellos colectivos. Los grupos que participan en el corporativismo se autoeligen, se autorepresentan y se autolegitiman.

¿Por qué oligárquicos? Pues porque en una oligarquía el poder está en manos de pocas personas; la oligarquía es un grupo minoritario de personas, pertenecientes a un mismo estrato social, generalmente con gran poder e influencia, que dirige y controla una colectividad, o institución.  Mira los nombres en cada uno de los grupos que acuden a la Plataforma Nacional para la Reforma del Estado  y verás que son los mismos.  La misma gente, de los mismos grupos de interés, usando el poder y su influencia para velar por los intereses de sus grupos de interés.

¿Quién eligió a esa gente para que se constituya en la plataforma nacional para la reforma del estado? ¿A quién representan y qué representan? ¿Por qué creen que representan legítimamente algo más que sus propios intereses? ¿De dónde, exactamanente, sacaron un mandato para reformar el estado? ¿Hacia dónde va la reforma que promueven? Sospecho que, en realidad, son oportunistas que están pescando en río revuelto. Oportunistas que usan estrategias fascistas para hacer avanzar sus agendas.  Son el Caballo de Troya que pocos se atreven a poner en evidencia porque…qué pena, luego se dirá que no somos la generación del diálogo.

¡Cuidado con los grupos que -en el mejor estilo constructivista- quieren componerlo todo! Cuidado con los que quieren una asamblea constituyente, la revolución, la refundación del estado y el atraso de las elecciones entre otras acciones igualmente de irresponsables. ¡Cuidado con los que se autodenominan como tus representantes…sin preguntarte antes!

Dicho lo anterior, comparto un consejo de Ayn Rand para meditar: En todo conflicto entre dos hombres (o grupos) que comparten los mismos principios básicos, gana el más consistente. En toda colaboración entre dos hombres (o grupos) que se apoyan en diferentes principios básicos, el más maligno, o irracional es el que gana. Cuando los principios básicos opuestos están abierta y claramente definidos, eso obra en ventaja del lado racional; y cuando no están claramente definidos, sino que están ocultos, o difusos eso obra en ventaja del lado irracional.