01
Oct 18

El genocidio, desearlo no lo hace realidad

Cuando leí que el el Tribunal de Mayor Riesgo B de delitos contra deberes de la humanidad y genocidio absolvió al general retirado José Mauricio Rodríguez; pero opinó que sí hubo aquellos crímenes en el área ixil entre marzo de 1982 y julio de 1983, me acordé de uno de los dichos de mi abuela, Frances: Wishing it does not make it so.

La frase se traduce como que el hecho de que desees algo, no lo hace realidad.  Y se aplica en este asunto porque no importa cuantos jueces, fiscales, ONG y grupos de interés deseen que haya habido genocidio en Guatemala, lo cierto es que por muchos horrores que hayan ocurrido, y por muy aberrantes y salvajes que hayan sido, una cantidad de crímenes de lesa humanidad no constituye genocidio sin la tipificación correcta e inequívoca.  Es decir, sin que en realidad hubiera habido genocidio.

El enfrentamiento armado interno fue para evitar que los comunistas tomaran el poder por la fuerza e impusieran la dictadura del proletariado.  El enfrentamiento era contra los comunistas que usaban la violencia y delinquían, no contra los ixiles.  ¿Por qué es esto importante? Porque cuando se discute el tema recuerdo muy bien las voces de Francisco Fonseca Penedo, mi profesor de Derecho Penal II; y de Baudilio Navarro Batres, mi profesor de Derecho Procesal Penal, ambos hablando sobre la tipificación de delitos.

¿Qué es la tipificación del delito? Hay tipicidad cuando la conducta del criminal se ajusta 100 por ciento a lo descrito en el Código Penal. Cuando existe una adecuación de aquella conducta a uno de los tipos descritos en el Código Penal. Para que la ley penal sirva a la justicia, no se puede usar analogías, ni de opiniones democráticas, ni mediáticas, ni siquiera judiciales para homologar una conducta (por reprobable que sea) a un tipo penal. Hay atipicidad cuando la conducta que está sometida a juicio no se adecúa al tipo penal.

Cuando las cosas se ven de cerca y apasionadamente, es difícil entender la naturaleza de garantías como la anterior, garantías que ha costado mucho interiorizar en Occidente, con el espíritu de que la justicia no sea venganza y de que la justicia sirva a darle a cada quien lo suyo, como escribió Ulpiano. Sin garantías como la anterior, ¿qué porcentajes de arbitrariedad y rencor permearían en los procesos judiciales y las sentencias?

¿Qué, entonces, es genocidio?

El artículo 376 del Código Penal de Guatemala tipifica el delito de genocidio de la siguiente forma:  Comete delito de genocidio quien, con el propósito de destruir total o parcialmente un grupo nacional, étnico o religioso, efectuare cualquiera de los siguientes hechos…

Dicho artículo confirma la tipificación contenida en instrumentos de derecho internacional como el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, cuyo artículo 6 dice: A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por “genocidio” cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal…

Y aquellos dos están en consonancia con la Convención para la Prevención y la sanción del Delito de Genocidio, cuyo artículo II dice: En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal…

Desear que hubiera genocidio -como lo desean algunos grupos de interes, ONG, jueces y fiscales- no lo hace realidad porque, de acuerdo con los tres textos, para que haya genocidio tiene que haber una intención de destruir al grupo (en el caso de Guatemala, grupo étnico) como tal; es decir, por su étnia.  Y tal no fue el caso.  ¿Quién querría destruir a los ixiles qua ixiles?   No es como los hutus y los tutsis; ni como los turcos y los armenios, o los nazis y los judíos.  El enfrentamieno armado era contra comunistas que actuaban violentamente para hacerse del poder e imponer la dictadura del proletariado; y no era relevante si fueran esos terroristas, secuestradores, asesinos, ladrones y extorsionstas ixiles, o no.  El enfrentamiento armado interno era contra individuos que actuaban de forma delincuencial, no contra grupos étnicos, religiosos o nacionales. Sin duda murieron católicos y evangélicos en el enfrentamiento armado; pero es impropio hablar de un genocidio católico, o evangélico luego de hacer la sumatoria de víctimas de cada uno de esos grupos y luego de describir las atrocidades a las que hubieren sido sometidos.

El Tribunal de Mayor Riesgo B de delitos contra deberes de la humanidad y genocidio puede desear que hubiera genocidio y para hacer como que ocurrió puede opinar que lo hubo; pero en Occidente, en un sistema de tribunales que busca la justicia, no basta con querer que algo sea realidad para que sea realidad.  Haría falta probar, evidentemente, que hubo una intención o propósito que jamás existió.

No se sirve a la justicia -ni a la memoria de las víctimas- que el propósito político (y económico) de perseguir un genocidio que nunca existió distraiga a los fiscales y jueces de investigar y castigar delitos de lesa humanidad que hubieren sido cometidos. La obsesión con el genocidio no sirve a la justicia; ni para tirios, ni para troyanos; y desearlo no lo hace realidad.

La ilustración es de Tim Green de Bradford (Blind Justice) CC BY 2.0, via Wikimedia Commons.


16
Sep 18

Vandalismo en momumentos

La semana pasada visité en monumento a los héroes de la guerra nacional de Centroamérica contra los filibusteros y dos cosas me impresionaron, el vandalismo del que ha sido víctima ese lugar y que casi nadie sabe cual fue aquella guerra.

La visita fue durante un paseo alegre y educativo.

El monumento ha sido víctima de dos tipos de vandalismos: el de los chatarreros que se robaron casi todas las placas y muchos bustos en las avenidas de la Reforma, las América y otras partes de la ciudad; y el de los ignorantes que creen que es un monumento al ejército y en sus fiebres revolucionarias la agarran contra el conjunto.

En aquel lugar faltan bustos, piezas como la balanza de la justicia, un brazo a alguna alegoría, una espada aquí y otra allá, y así.  ¿Has visto las placas da ese monumento? Son hermosas y muestran edificios que ya no existen en la ciudad.

Da algo de rabia y tristeza que cafres y palurdos destruyan los monumentos de la ciudad.

Y ahora, ¿cual fue la guerra centroamericana contra los filubusteros? La que los centroamericanos lucharon contra Willliam Walker y sus aventureros en Nicaragua.  Los centroamericanos expulsaron a los filubusteros.

Tiene que ver, y no tiene que ver que circula un vídeo de unos patojos poniéndole ropa al monumento de Miguel Angel Asturias. ¿Cuál es la diferencia entre lo que hacen esos chicos, con lo que hacen otros? Los de MAA le ponen ropa a la estatua, se divierten y no hacen daños; pero otros grupos pintan con spray los monumentos -el Palacio Nacional entre ellos-, se roban piezas o sólo los destruyen y no lo hacen por diversión, sino por odio y rencor.

Hace años era costumbre ponerles condones a los toros de la Reforma, y eso es sólo una broma, no daña, ni destruye. Antes era costumbre encaramarse a la Torre del Reformador y, aunque era una imprudencia, no había daños, ni destrozos.

Hay que poner las cosas en perspectiva, ¿verdad? Cuando yo estudiaba en la University of Maryland at College Park, oí la historia de que hace décadas los estudiantes de otra universidad habían secuestrado el monumento a Testudo (la mascota de UMD) y que los de Maryland habían tenido que irla a rescatar.  Hay una gran diferencia entre bromas de estudiantes y vandalismo.


10
Sep 18

Alegre y anecdótico paseo nocturno por la ciudad

¿Quién no disfruta de anécdotas, historias y leyendas? ¿Quién no disfruta si aquellas son vividas a lo largo de un recorrido nocturno por lugares emblemáticos de Guatemala?  El sábado lo hice, aprendí historias nuevas y la pasé re bien.

El paseo comenzó en el Parque Colón con anécdotas, historias y leyendas relacionadas con el vecindario y con el extinto Teatro Colón que se hallaba en el lugar; luego fuimos al Mercado Central donde antiguamente se ubicaba el cementerio de El Sagrario y escuchamos historias del célebre ladrón Pie de lana que vivía en el barrio, en una casa con paredes huecas.  Claro que no te cuento todas las historias para que cuando tomes el tour te sorprendas como yo.

De aquel lugar pasamos al Palacio Nacional y la Plaza de la Constitución (bajo la llovizna, pero ¡qué fregados! y la culpa fue mía por no llevar paraguas).

En el palacio escuchamos relatos acerca de los terremotos de 1917-18, acerca de manifestaciones y golpes de estado; y así estuvimos de cerca, de ver pasar al Pelele, de El señor Presidente rumbo al Portal del Señor y a los próceres de la Independencia en dirección al Real Palacio.

Visitamos la Plaza España que está hermosa y es guardiana no sólo de la historia de la ciudad, sino de anécdotas y aventuras urbanas.

Luego nos encaminamos a la Torre del Reformador donde recordamos que antes era tradición -entre bolos y jovenes- encaramarse a tocar la campana y escuchamos la historia de cómo es que esa torre vino a parar a Guate, en tiempos de Ubico.  Por cierto que en mi familia se cuenta que mi bisabuelo, Federico Chacón U. fue el encargado de gestionarla y de irla a traer.

De ahí nos movilizamos a la Iglesia de Yurrita para escuchar acerca de la escalofriante explosión del volcán Santa María en 1902 y su relación con aquella construcción peculiar.

El destino final fue el monumento a los héroes de la guerra nacional contra los filibusteros, que Centroamérica luchó en Nicaragua a finales del siglo XIX.  El monumento celebra a la libertad y al la justicia, y tiene mucha iconografía hermosa de los edificios de los tiempos de Manuel Estrada Cabrera.  Tristemente vimos como ha sido brutal e impunemente vandalizado por los chatarreros.

¿Quiénes organizan este paseo extraordinario y alegre? El equipo de Necroturismo: Ricardo Mendoza, Carmen Yela y Carlos Zeceña (a ellos también los conoces por Fotos antiguas de Guatemala) y lo hacen de forma impecable.  Un bus cómodo (aunque uno puede ir en su propio vehículo), seguridad de la Policía de Turismo durante el recorrido y seguridad para los autos que quedan frente al Museo Nacional de Historia (de donde partimos), sandwichs y gaseosas, y buen humor y camaradería.

El próximo paseo será el sábado 22 de septiembre a las 7:00 p.m. y el punto de encuentro es el Museo Nacional de Historia en la 9 a. calle 9-70, zona 1.  Reservaciones en 4253 5922.


30
Jun 18

30 de junio, una celebración

El 30 de junio se celebra una efeméride: La Revolución liberal de 1871 y el Día del Ejército.

Con todos sus defectos y a pesar de la personalidad dictatorial de Justo Rufino Barrios y al desplazamiento de Miguel García Granados, lo cierto es que la Revolución liberal de 1871 sí fue una revolución en el sentido de que fue un cambio brusco en los ámbitos moral, social, institucional, económico y político del país.  Fue un viraje, un golpe de timón que alejó a los guatemaltecos de 30 años de conservadurismo en el que con sus altos y bajos, el estado y la iglesia católica eran una sola carne; y en los que una aristocracia heredera de las viejas formas se enorgullecía de que Guatemala era una pequeña Roma.

Claro que el liberalismo del 71 no era el liberalismo empirista de John Locke, David Hume y Adam Smith; sino el liberalismo racionalista y constructivista enraizado en la Revolución francesa.  Y esa fue su debilidad.  La Revolución del 71 abrió las ventanas y trajo vientos frescos e impulsó muchso valores de la Ilustración; pero cayó presa de su arrogancia y de la de sus líderes.  Redistribuyó la riqueza y el poder al gusto de El Patrón.  Pero eso sí…acabó con el Ancién regime y tiene eso en común con la Revolución de 1944.

Recuerdo muy bien la celebración del Centenario de la Revolución de 1871 porque yo tenía 10 años y mi mejor amigo fue Maestro de ceremonias en el acto cívico correspondiente.  Me acuerdo que comentó que cuando uno estaba al micrófono se oía como si uno tuviera dos voces; y me acuerdo en que quedamos en que en el próximo acto cívico, el año entrante, yo sería Maestro de ceremonias; y así fue…y hasta la fecha, con frecuencia juego ese papel.

Hoy, 30 de junio también se celebra el Día del Ejército; fiesta que me gusta celebrar porque mi generación no creció bajo la dictadura del proletariado, ni creció en una sociedad como la de Cuba, Venezuela, o Nicaragua, gracias a la institución armada.  Tu deberías celebrar alquito, también, porque tu generación no tiene que salir a la calles .como los jóvenes de Venezuela, o Nicaragua- a poner capturados, desaparecidos y muertos para salir del régimen corrupto y vicioso que hubiera dejado un eventual triunfo de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca y sus aspiraciones de establecer el socialismo en esta tierra tuya.

Celebro esta fecha, también, porque a pesar de la corrupción de una parte de la oficialidad y de los altos mandos, lo cierto es que todavía hay militares dignos y honorables; y porque a ellos y a la tropa se les ve durante tragedias como la del volcán de Agua dándolo todo.

¡Salud, pues, por la Revolución del 71 y por el Día del Ejército!


18
Jun 18

Anécdotas de los terremotos de 1917-18

Como consecuencia de los terremotos de 1917-18, la familia de mi madre tuvo que abandonar su casa en la Quinta avenida, de la zona 1 y acampar unas noches en el entonces Parque Concordia.  Esa y otras anécdotas de aquel desastre comparto en la conferencia Vivencias y anécdotas de los terremotos de 1917-1918 que ofrecí con ocasión de una serie organizada por la Universidad Francisco Marroquín, titulada Conmemorando los terremotos de 1917-1918 de Guatemala, cien años después. Haz clic en la foto para ver mi charla y abajo hay enlaces a las otras conferencias.

En enero pasado, para conmemorar aquellos sismos y recordar lo que  significaron –en términos sociales, económicos y políticos para el país– la UFM organizó una exhibición de fotos inéditas sobre aquella tragedia.

La exposición fue precedida por un simposio en el que ofrecí la conferencia titulada Viviendo los terremotos de 1917. Esta, a su vez, fue precedida por temas como

Aquellos de ustedes que valoran la historia y las fotografías antiguas; los que se fascinan con los terremotos y los temblores –así como quienes les temen– y el público general sin duda gozarán estas conferencias cuyos enlaces he puesto arriba.


16
Jun 18

Murales del San Bartolo en el Munae

Los murales de San Bartolo son extraordinarios, de verdad.  Muestran textos mayas antiquísimos (seguramente entre los más antiguos que hay), muestran un temprano, y avanzado nivel cultural y artístico de sus autores, y son bellísimos. Partes de ellos están en exhibición en el Museo Nacional de Arqueología y Etnología; y te recomiendo que los visites.

En los fragmentos de arriba vemos al dios solar que lleva en su mejilla el signo Kin.  Está representado como un águila con grandes garras y aspectos del Dios Pájaro Principal. Detrás de esta figura está el dios Akan, deidad de la ebriedad, del pulque, o de la chicha que, en su frente lleva un ojo con sangre y un hueso, y su mandíbula está descaranada.  Sobre su frente lleva, además, un mechón de pelo decorado con cuentatas.

El templo que hay sobre la pirámide, en San Bartolo, era un espacio ritual para sacerdotes y, por lo tanto, sus epigrafía e iconografía no sólo son más complejas, sino que la paleta de colores es más rica e incluye púrpura, marrones y verdes.  En sus fragmentos -arriba- se identifican montañas sagradas, sacrificios, plantas florecientes y fertilidad.  De verdad que los colores llaman mucho la atención.

Mi favorito es el mural norte (la foto de arriba) que ya conocía bastante bien porque asistí a la conferencia que su descubridor, William Saturno, ofreció en la Universidad Francisco Marroquín (en 2006); y porque en el Museo Popol Vuh hay una reproducción estupenda por Heather Hurst. Este no está en el Munae, pero está muy bien reproducido e ilumnado para mostrar sus detalles fascinantes.

Es una escena fabulosa que ocurre en el supramundo, en una cueva sagradas y muestra al dios del Maíz y a su novia que reciben tamales y agua.  Muestra una cueva, en una montaña donde hay serpientes, jaguares y mucha vegetación; y a la vez es un lugar mitológico orignario y fértil. Yo siempre digo que la escena de más a la izquierda es el Big Bang maya, porque es una calabaza haciendo explosión y de la cual salen dioses, u hombres, con sus cordones umbilicales y cubiertos de sangre.

Hablando de sangre, en la escena de arriba, el héroe Ju´un Ahaw, deidad patrona de los reyes, hace sacrificio de sangre punzándose el pene.  ¿Sábes algo? Se que es un gran tema en sí mismo; pero me llamó la atención la escasa referencia a sacrificios humanos que hay en el Munae. Se que quizás es un tema políticamente incorrecto; pero, ¿tanto como para casi ignorarlo?

De paso…la exhibición de las piezas de San Bartolo está muy bien curada.  Se aprecian bien las piezas y hay información rica al respecto.  ¡Felicitaciones!  Igual, ¡Kudos! a quienes son responsables de la exhibición sobre Kaminaljuyú que está a la entrada de las salas.  Da mucho gusto pasar por ahí.  Casi no se queda atrás la exhibición de piezas maestras.  Lástima que el resto del museo esté casi igual que como estaba la primera vez que lo visité, con mi padre, a principios de los años 70.

Cierro estos comentarios con otra escena de San Bartolo, una entronización y con la invitación para que visites el Munae y goces de estas exhibiciones.


13
Jun 18

El volcán de Fuego y los Maudslay

Acerca de cuando escalaron el volcán de Fuego, dicen Alfred y Ann Maudslay: Hicimos arreglos para comenzar el día siguiente para el pueblo de Alotenango. El 7 de enero salimos de la aldea a eso de las 7 de la mañana con siete mozos que llevaban comida, ropa y mi cama de campamento, y cabalgamos durante una hora hacia las montañas, cuando desmontamos y devolvimos nuestras mulas. Las primeras dos horas de ascenso no fueron muy pronunciadas, pero fue un trabajo agotador caminar sobre la broza suelta y las hojas secas bajo el denso bosque.

Y continúan: Recomenzamos nuestra escalada a la sombra del bosque por un camino empinado cortado a través de la maleza. A la altura de unos 9500 pies, por primera vez desde que comenzamos, pudimos ver el pico que se levantaba al otro lado de un profundo barranco. La totalidad de la ladera en la que miramos estaba desprovista de vegetación, y presentaba a la vista nada más que laderas desoladas de cenizas y escorias rotas con parches de roca quemada; Trepamos a través de la espesa maleza, a menudo con tierra suelta bajo los pies, y poco a poco la vegetación cambió y nos metimos entre los pinos. A unos 11.200 pies llegamos a un punto donde los indios habían nivelado la tierra durante algunos metros, y allí decidimos pasar la noche. Luego regresó y observó el reflejo del atardecer sobre los picos más distantes y contra el cono perfecto del volcán de Agua. Pero el frío que siguió a la puesta del sol pronto llamó toda nuestra atención. Salimos de nuestro refugio a las cuatro y media de la madrugada y nos sentimos mucho mejor después de tomar café caliente; luego nos sentamos durante una hora viendo un hermoso amanecer y amanecer. En el lado opuesto del valle se elevaba el volcán de Agua, que se inclinaba hacia un lado hasta la llanura de La Antigua, y al otro en un largo e ininterrumpido barrido hacia el mar, a más de cuarenta millas de distancia. Pico tras pico se destacaba contra la luz roja en la distancia lejana, y a la derecha la línea de costa baja y el mar aparecían muy claramente. Tan pronto como salió el sol, comenzamos la cumbre. Me paré en el camino para obtener una fotografía del cono, que estaba a la izquierda de nosotros mientras ascendíamos; pero las nubes llegaron justo cuando estaba listo, y tuve que abandonarlo. A poco más de 12,000 pies, dejamos atrás los árboles de pino y llegamos al extremo norte de una cresta de cenizas, llamada meseta, que se encuentra en la cima de la ladera que habíamos estado escalando.

El vídeo de abajo es una cámara rápida que tomé hoy, temprano, de la actividad del volcán de Fuego, flanqueado por los volcanes de Agua y Acatenango.

Imagen de previsualización de YouTube

En la foto de abajo (si haces clic) puedes ver la transmisión que hice de la actividad de esta mañana.

La foto es de de A Glimpse at Guatemala(1899);un libro publicado por Ann Carey Maudslay y Alfred Percival Maudslay, viajeros británicos que estuvieron en Guatemala a finales del siglo XIX.


25
Feb 18

Devastación en Laguna del tigre

Una zona talada -de 14 manzanas- en el parque nacional Laguna del tigre, en Petén,  fue localizada durante una operación de reconocimiento que se hizo en puntos vulnerables del Biotopo Laguna del Tigre y en  el área limítrofe con México, con el objetivo de monitorear zonas invadidas por personas procedentes de Quiché y Alta Verapaz.

A finales del siglo pasado visité el parque nacional de la Laguna del tigre, donde convergen los ríos San Pedro y Sacluc. Allá aprendí algo sobre las hermosas guacamayas y sobre el cultivo de hierbas medicinales. Comprobé, con tristeza, que El Perú-Waka había sido intensamente saqueado antes de que los arqueólogos pudieran excavarla y estudiarla apropiadamente; que lo que queda allá es lo que los depredadores no quisieron llevarse, o lo que escapó a sus garras.

Los patrullajes se incrementaron a raíz de que los invasores talan grandes extensiones de bosque con la finalidad de convertir el área en una zona agrícola o ganadera, por lo que se mantendrá un control permanente en áreas protegidas de los parques Laguna del tigre, Yaxhá, Sierra del lacandón y Biotopos Cerro Cahuí y El zotz.

Voy a atreverme a especular que si hay un área talada así, posiblemente hay otras; y voy a atreverme a especular que, como los taladores son pobres migrantes, no falta quien se oponga a que se criminalice su actividad.  Es un hecho que los políticos y burócratas a cargo de la conservación de áreas como Laguna del tigre y otras no tienen capacidad alguna para cumplir con su razón de ser.

De hecho, ayer nos enteramos de que en el área protegida Punta de Manabique, en Izabal, grupos de campesinos talan especies en vías de extinción y se estima que al menos ocho caballerías han sido devastadas.  Los lugareños, al salir a luz la denuncia, temen por sus vidas.

En esta semana, leímos, también, que los políticos y burócratas encargados de proteger el patrimonio histórico del país, tampoco están en la capacidad de cuidar los tesoros mayas recién descubiertos, gracias a la tecnología LiDAR y a la colaboración entre Pacunam y NatGeo. Eso es evidente con lo que acabo de contar de Perú-Waká, y con mi experiencia durante el viaje que hice a El Mirador.  Durante todo el camino, de cinco días ida y vuelta, vimos estructuras saqueadas. Es un hecho que los políticos y burócratas que tienen a su cargo la conservación del patrimonio cultural, ¿del país?, tampoco tienen la capacidad de cumplir con su razón de ser.

Los políticos y burócratas no pueden conservar La Antigua, ni Amatitlán, ni Atitlán, ni nada para ser francos.  Pero, si así es con las carreteras, las escuelas y los hospitales, ¿cómo iba a ser diferente con el pasado, y con la naturaleza?

En estas condiciones, y ahora más que nunca, antes de que sea demasiado tarde, es necesario preguntarse, ¿a quién pertenece la historia y a quién pertenecen los recursos naturales?  Es hora de preguntarse si queremos, o no conservar esos recursos y aquella historia.  Y si la respuesta es que sí, que si queremos conservarlos, es el momento para explorar: Si lo que estamos haciendo es inútil y costoso (porque es costoso), ¿qué opciones tenemos? ¿Hay ideas nuevas sobre como conservar la historia y los recursos naturales?

Yo digo que sí; y que aquella exploración no debe ser contaminada por consideraciones ideológicas, sino que debe atenerse a evidencias.  Por eso, si te interesan estos temas, te invito a visitar:

¿A quién pertenece el pasado?

Red de amigos de la naturaleza 

La foto 2 muestra la convergencia de los ríos San Pedro y Sacluc, y en la foto 1 hay un lagarto, ambas las tomé durante mi viaje por el río San Pedro y Laguna del tigre.


21
Feb 18

Ayer fue el día de Tecún Umán…y se me pasó

Cuando yo era niño, el bus del colegio pasaba por el monumento a Tecún Umán que estaba junto al hospital de accidentes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, en la zona 9, ¿y cuál era el chiste?

-¿Qué hace Tecún Uman parado ahí junto al IGSS?

-Está esperando a que Pedro de Alvarado salga del hospital.

El monumento en cuestión es la escultura de Roberto González Goyri, que está junto al zoológico La Aurora.

Ya más en serio, te recomiendo la conferencia de Oswaldo Chinchilla titulada La muerte de Tecúm, la conquista de Guatemala y los mitos mesoamericanos.  Haz clic en la foto que ilustra esta entrada y verás la conferencia.

Oswaldo con base en el libro: La muerte de Tecún Umán: estudio crítico de la conquista del altiplano occidental de Guatemala, la carta de Pedro de Alvarado a Hernán Cortés, Manuscrito Xecul y Título de la casa de Ixquín-Nehaib entre otras, hace un análisis sobre la posible existencia de este héroe nacional del que se tiene poca información y de cuyo nombre existe un detalle interesante, que con base en investigaciones, se interpreta como Tecum Umam.

La foto la tomé de Facebook.


10
Feb 18

Tesoros mayas de Guatemala

La tecnología láser conocida como LiDAR quita digitalmente el dosel de la selva para revelar ruinas antiguas debajo, mostrando que las ciudades mayas como Tikal podrían haber sido mucho más grandes que lo sugerido por la investigación en tierra. Dicha tecnología ha revelado más de 60,000 vestigios mayas, en una pequeña porción de Petén; y ha revelado una civilización maya que podría mucho más grande, compleja e interconectada de lo que hasta ahora nos habíamos imaginado.

Mis padres visitaron Tikal en los años 60 y desde que vi fotos de aquel viaje me entraron muchos deseos de ir.

Mi primera visita a un sitio arqueológico mayense fue a Iximché, la capital de los cakchiqueles, cuando estaba en Cuarto grado de primaria; y no visité Tikal hasta 1975 cuando fui en una excursión del colegio.  Desde entonces he estado ahí unas tres veces más.  También he estado en Waká-Perú y…¡lo máximo! fue la excursión que hice -durante 5 días en mulas y en la selva- y visité El Tintal y El Mirador, en el reino Kan.  También tengo la dicha de trabajar de cerca con el Museo Popol Vuh, de la Universidad Francisco Marroquín.

Por eso, cuando me enteré de lo que estaban haciendo la Fundación Pacunam y NatGeo con la tecnología LiDAR, no hallaba la hora de ver los resultados.  Se me hizo el viernes durante una presentación especial; y te recomiendo que no la dejes de ver el domingo 11 de febrero, a las 8 p.m., en NatGeo.  Espero que quedes tan intrigado como yo; haz clic en la foto  de arriba para ver un trailer del documental.

Para darte una idea, siempre he sabido que en su momento cumbre, Tikal habría tenido unos 150,000 habitantes, que es el tamaño de Londres en aquel tiempo.  Los nuevos descubrimientos apuntan a que habría tenido unos 250,00 habitantes.  En total, se estimaba que en su mejor momento, la civilización maya incluía unos 4, o 5 millones de personas; y los nuevos descubrimientos apuntan a que bien podrían haber llegado a 15, o 20 millones.  Si eso fuera cierto, ¿es posible que en el área estudiada hubiera 80 ciudades mayas del tamaño de Tikal, en el supuesto de que Tikal tenía 250,000 habitantes?  Para darte una idea, 20 millones de habitantes es unas 5 veces el tamaño del área urbana de la ciudad de Guatemala.

Si con las cifras conocidas hasta ahora ya era fascinante tratar de entender cómo había sido posible una civilización en un ambiente hostil como la selva tropical, sin ríos, sin lagos, sin ruedas para el transporte y sin bestias de carga, más fascinante (por decir algo) es imaginarse ¿cómo habría logrado prosperar tanto una sociedad en la edad de piedra, prefilosófica y colectivista? Con las nuevas cifras, los descubrimientos de nuevas ciudades, calzadas y estructuras militares, las dimensiones de aquella civilización y sus alcances plantean nuevas preguntas.

En ese contexto, las razones del colapso de la civilización se me hacen menos misteriosas. En aquellas circunstancias, con tanta gente en un ambiente tan hostil, cualquier desbalance en los ciclos de lluvias afectaría gravemente las cosechas y habría hambrunas; y ya sabes la gente hambrienta es gente enojada, la gente enojada puede volverse violenta y la gente violenta decapita aristócratas y sacerdotes.

Añadele a aquello que el costo de las ciudades magníficas, los palacios, los templos, las calzadas, las plazas y las fortalezas -así como el costo de la aristocracia y la clase sacerdotal- debe haber pesado mucho sobre una plebe campesina, con tecnología de la edad de piedra, en un ambiente de equililbrio precario.

Hasta ayer, la información que yo tenía es que los mayas hacían la guerra principalmente de forma ceremonial, para capturar víctimas de sacrificio y de dimensiones relativamente pequeñas.  Los descubrimientos por LiDAR han mostrado enormes y complejas instalaciones militares, lo que implica que había guerras de grandes dimensiones y de larga duración.  ¿Por qué es que los mayas iban a ser diferentes a otros seres humanos? Sin duda había guerras por razones de poder y por razones comerciales.

Me imagino el siguiente círculo vicioso: sequía y malas cosechas, más demanda de sacrificios para aplacar a los dioses, guerra, poblaciones pasando penas, más sacrificios, más guerras, más penas, elites decapitadaas…y así.  A esto añádeles las enfermedades que vienen con el hambre y la guerra.

En aquellas condiciones es admirable que las élites mayas lograran una de las civilizaciones más espectaculares del mundo y de todos los tiempos.

Por cierto, la foto que ilustra esta nota y sus detalles contrastan de forma encantadora con los mapas que levantaban los primeros viajeros, como este, de Alfred P. Maudslay:

Mientras tanto, el INGUAT, el Ministerio de Comunicaciones -y otras burocracias-, ¿van a estar a la altura de los aportes de Pacunam y NatGeo…o los mexicanos van a seguir vendiendo los sitios arqueológicos de Guatemala como sitios del sur de México?

Actualización: Con respecto a descubrimientos similares con respecto a la ciudad puèrpecha de Agamuco, un reportaje titulado Manhattan en Michoacán, una exageración, cita al mexicano José Luis Punzo y dice: Todo este conglomerado tan grande, 26 kilómetros cuadrados, hay que ver cuándo estuvo ocupado. Son muchos asentamientos, no sabemos si es una sola ciudad o varias ciudades superpuestas. Un asentamiento ocupado en diferentes momentos. Puede parecer una sola cosa, pero también pudo haber sido una cosa ocupada varias veces a lo largo de los siglos. O sea, en vez de un Manhattan, varias Hoboken de diferentes épocas superpuestas.

Me pregunto si estas observaciones también son válidas para los descubrimientos en Petén, dadas las cifras que se están manejando.

La foto principal  es de NatGeo, la segunda es del álbum familiar y la tercera es de A Glimpse at Guatemala, por A.P. Maudslay.