17
Abr 17

¿Quién cuida a Balam?

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La biosfera maya y el patrimonio histórico son víctimas de la guerra perdida contra las drogas y de los invasores. Incendios atribuidos a narcoganaderos y a rozas sin control están arrasando con la selva en Petén.

Aquellos que sostienen que los políticos y los burócratas son los mejores guardianes de la naturaleza y del património histórico deberían meditar sobre lo que está ocurriendo porque no es un fenómeno nuevo.  Ya desde hace 13 años se advertía que el parque nacional de la laguna del Tigre es una tierra sin ley, paraíso de narcos, madereros e invasores que -con conocimiento y quién sabe si al amparo de los funcionarios del gobierno- hacen lo que quieren en la biosfera maya.  Yo visité Perú-Waká ca. 1999 y ya desde entonces aquellos eran temas de preocupación.

Pero claro, si los políticos y funcionarios no pueden con la educación estatal, la salud estatal, ni con las carreteras estatales, para mencionar tres, ¿por qué iba a ser diferente con la naturaleza a cargo de ellos?

Aquí en Guatemala todo urge y el cuidado de la naturaleza también es prioridad.  ¿Quien cuida a balam, a kuk, y a mo? Está claro que los políticos y burócratas, no. Es tiempo de buscar opciones y de dejar de hacer lo mismo con la esperanza de tener resultados distintos.

No se vale decir que los políticos y funcionarios cuidan bien de la naturaleza en otras latitudes y que lo que ocurre aquí en Guatemala es sólo porque el estado está cooptado, por ejemplo.  En los Estados Unidos, que es un país desarrollado y con instituciones enraízadas, la efectividad del cuidado estatal de la naturaleza es muy cuestionada como puedes ver en este enlace.


21
Ago 15

¿La Guerra fría 2.0?

guerra-luis-figueroa

Guatemala ya fue campo de batalla entre las grandes potencias durante la Guerra fría, ¿volverá a serlo, o está siéndolo?

Dos analistas prestigiosos y de distintos posicionamientos ideológicos han llamado la atención sobre el hecho de que la campaña política del candidato más gastón (entre US$ 50 y 80 millones) no esté siendo financiada por fuentes tradicionales (delictivas, o no), sino por intereses de la República Popular de China.

En Sorpesas te da la vida, Gustavo Porras recordó que la China continental no ha dejado de incrementar su presencia en Panamá, Costa Rica y Nicaragua; y en Geopolítica en la política, Pedro Trujillo específicó que  la influencia de la China roja comenzó en Panamá, continuó en Costa Rica (donación del Estadio Nacional –US$80 millones– y compra de deuda costarricense) y siguió en Nicaragua, con multimillonario aporte para la construcción del canal. Observó que algunos de nuestros políticos frecuentan la RPC y promueven relaciones. En febrero de 2005, Prensa Libre publicó que el régimen de Pekin había dado dinero para la campaña presidencial del exguerrillero Shafik Handal, en El Salvador. En The Middle Kingdom in Latin America, Mary Anastasia O´Grady observó que dada la perspectiva que China tiene acerca de la libertad, su influencia creciente en América Latina no podría ser buena para el área.

A esto añade que hace unos días cuatro diputados de Lider viajaron a Rusia en sigilo y sin permiso de la Directiva del Congreso y que sus gastos fueron pagados por la única compañía minera que opera en Guatemala a la que no le fueron elevados los impuestos. Compañía de capital ruso, claro.

¿Qué tal si la Rusia de Vladimir Putin está recuperando el tiempo perdido en Guatemala desde 1954?  ¿Qué tal si después de Panamá, Costa Rica y Nicaragua, el siguiente objetivo del imperio celeste es el de comprar Guatemala? ¿Qué tal si los esfuerzos de nation building a la Obama –en Guatemala y con la colaboración entusiasta de los grupos que solían gritar yankees go home– está relacionados con aquellas dos posibilidades? ¿A la guerra perdida contra las drogas se le sumará la Guerra fría 2.0?

Columna publicada en elPeriódico.


15
May 15

#RenunciaYa a la corrupción

11267446_10155541175655581_1187748889_nLos guatemaltecos le estamos dando una lección al mundo.  Unidos, a penas algo separados por diferencias que nos han enfrentado durante años, hemos hecho un frente común contra la corrupción.  Y lo hacemos de forma pacífica; pero con fuerza, viveza y pasión al grito de #RenunciaYa a la corrupción.

La demostración del 25 de abril en la Plaza de la Constitución y sospecho que el rugido de miles y miles de guatemaltecos en ese mismo espacio, mañana, son un mensaje claro para la CICIG, la Embajada, el establishment político, el Ministerio Público, y otros agentes involucrados en este proceso: ¡Los chapines no aceptamos sus pactos!, no aceptamos que “nos den atol con el dedo” y vamos a ponerle un ¡Hasta aquí! a la corrupción.

Muchos, con razón, se preguntan: Y ahora qué.  Lo primero es terminar de destapar La línea en todos sus niveles para que no termine todo en un arreglo de intereses entre los mismos de siempre.  Lo siguiente es erradicar el mal de raíz.  Puede que para esto tengas una buena idea y si la tienes por favor compártela. Pero si no (y yo tampoco la tengo) te propongo que te unas a esta buena propuesta: La de cerrar las aduanas, establecer un arancel de 0% para todos los productos importados, levantar barreras arancelarias y eliminar contingentes y licencias de importación y simplificar todos los trámites para el comercio.  Si quieres más detalles y adherirte a esta propuesta del CEES,  por favor visita goo.gl/6MKpcc

¿Y luego? ¡Más al fondo! Acabemos con la guerra perdida contra las drogas, congelemos el gasto público durante 5 años, eliminemos la SAT y simplifiquemos el sistema tributario, desregulemos el desarrollo de nuevas empresas disruptivas, descentralicemos el poder y potencialicemos las municipalidades, establezcamos una tregua legislativa de 5 años, despoliticemos la educación, y eliminemos las barreras migratorias. [Y yo añado: una reforma del sistema de justicia como la de PAS] Te preguntas: Y ahora qué…y esta propuesta, de Giancarlo Ibárgüen, puedes verla detallada en goo.gl/Bo8QMD

Los chapines le estamos dando una lección al mundo. ¿Por qué no se la damos de modo que sea inolvidable? ¡Que esta generación deje huella en los libros de Historia!

Columna publicada en El periódico.