11
Jun 16

Los adolescentes de ahora son mejor portados

Det_unge_Kjobenhavn

Con mucha frecuencia escucho a algunos de mis colegas quejarse de los adolescentes de ahora: Que no se quitan la gorra en la clase, que vienen a clases en shorts, que las chicas son tan malhabladas como los chicos, que casi nada les importa, y cosas así.  Y la semana pasada -en la sobremesa- yo comentaba con mi madre que mi percepción es que los patojos de ahora son más nobles, más tolerantes, más comprometidos, más atentos y cosas así.

Desde hace ratos, a mí siempre se me ha hecho que eso de quitarse la gorra es medieval y que si bien tenía algo de sentido cuando los siervos tenían que descubrirse frente al monarca, o frente al señor, esa práctica tiene poco sentido cuando se está entre iguales, aunque esté presente el primus inter pares.  Cuento esto para ponerle algo de contexto a ciertas prácticas que algunos creen que son irrespetuosas de parte los jóvenes.  De hecho, desde tiempos de Sócrates, a los mayores les da por criticar a los más jóvenes…que luego serán viejos que critiquen a los patojos.  Esta cita se le atribuye al filósofo griego: The children now love luxury. They have bad manners, contempt for authority; they show disrespect for elders and love chatter in place of exercise.

Sin embargo estoy consciente de que el campo de las percepciones puede ser engañoso si sólo se queda en eso; y por eso me dio mucho gusto encontrar un artículo que -con base en encuestas- dice que al menos en la sociedad estadounidense, los adolescentes de ahora se comportan mejor que sus predecesores.  El estudio muestra evidencias de que los patojos de ahora fuman menos, beben menos, usan menos drogas y son menos activos sexualmente que los de generaciones anteriores….y cuando lo son, usan protección.  El reporte muestra que -en general- los patojos gringos de ahora son menos violentos.

Claro que es un estudio hecho en un contexto social muy distinto al de la mayoría de los guatemaltecos; pero es posible que los resultados no serían muy, muy distintos si un estudio así se hiciera entre los segmentos más occidentales de la sociedad chapina.

En mi experiencia, y de la mano del estudio citado, yo le diría a Sócrates que los jóvenes de hoy valoran la prosperidad; están revisando las costumbres; no le temen a la autoridad, pero la respetan si esta se hace merecedora de respeto; y tienen intereses muy variados.

Gracias al cuate, Edgar, por la pista. Ilustración anónima (Punch (the Danish) página 156.) [Dominio público]. Wikimedia Commons.


19
Mar 14

¿Restablecida la servidumbre en Guatemala?

servidumbre

Según Otto Pérez Molina proximadamente 11.500 jóvenes en Guatemala entre las edades de 18 a 24 años, deberán cumplir con 728 horas de Servicio Cívico en tareas militares o sociales.  Deberán dice, para luego explicar que  los voluntarios deben realizar este servicio en un lapso de seis a siete meses con un horario  de trabajo de ocho horas diarias.

Entonces…¿deberán, o serán voluntarios?   Digo, porque si son voluntarios podrían, pero no deberán.  ¿Cachas?

La cosa sigue enredada porque según la Ley de Servicio Cívico, aquellas actividades son carácter personal, y todo ciudadano guatemalteco tiene el derecho y el deber de prestar al país, por el tiempo que determina la normativa para contribuir a su desarrollo y a su defensa, percibiendo la remuneración respectiva.  Entonces…si es derecho cabe, o no ejercerlo; pero si es deber entonces no es voluntario, es obligatorio, es forzado.  Y si el ser servicio es obligatorio es servidumbre.

La ley del servicio cívico -que es un engendro de Los Colom Torres/Espada  y sospecho que era un instrumento para formar juventudes revolucionarias-  es una forma de servidumbre, o quizás hasta esclavitud porque la  esclavitud no es contractual.   Si la ley quedó como estaba diseñada, los jóvenes se verán forzados a integrar el servicio cívico y, aunque la retórica estatista establece que el alistamiento es voluntario, luego hay sorteos en los que los jóvenes no se pueden rehusar a participar.  Y si los reclutandos no cumplen con la obligación de servir, hay un castigo que les niega el derecho constitucional a ser electos, o a ser nombrados como funcionarios, o empleados públicos.

Por cierto que, la característica ineludible de un derecho es que para que una facultad pueda ser calificada como derecho, en su ejercicio no deben ser violados derechos de terceros.  Puesto de otra forma: mi derecho a extender el brazo, termina donde empieza la nariz de mi vecino.  Entonces, el supuesto derecho y deber de prestar servicio civil es un oximorón.  Ya que el servicio civil, malentendido como derecho, violaría no sólo el derecho de los jóvenes a elegir en qué usar su vida, su tiempo y sus recursos; sino que violaría el derecho a ser electo (o a optar a un empleo) no por ausencia de cualidades necesarias para el mismo, sino por una mera prohibición inconexa.

La ley fuerza a los jóvenes a integrarse a los trabajos del servicio cívico y militar; y aunque se supone que va a haber una remuneración, está por verse qué clase de paga es.  No podría, ¡por supuesto!, ser menor a la del salario mínimo.  Y, aunque fuera igual, o superior, el hecho de que no sea contractual, sino impuesta, sólo acentúa el carácter de servidumbre que tiene esta disposición medieval y abusiva.  ¿Quedó establecido lo de la remuneracion en la ley?  El Presidente no mencionó nada de eso recientemente.

La normativa fuerza a los jóvenes a trabajar, y los fuerza a aceptar una remuneración arbitraria (si es que hay remuneración). ¿Cómo es que eso no es servidumbre? Ah, y por si fuera importante:  la Constitución de la República, en su artículo 4, dice claramente que ninguna persona puede ser sometida a servidumbre.

Hablándo del supuesto pago 2011 algunos prestaron servicio cívico en Huehuetenango no recibieron la paga ofrecida; y, sin embargo, quienes prestaron servicio militar sí recibieron pago por las horas trabajadas. Según el reglamento de la Ley de Servicio Cívico Nacional, los jóvenes entre 18 y 24 años que presten servicio cívico, como los que cumplan con el militar voluntario, deben recibir Q8.75 por hora trabajada.

La Secretaría de Servicio Cívico -creada por la administración socialdemócrata de Los Colom Torres/Espada y que ¿existirá durante la administración de los pipoldermos?- ¿les quedó debiendo  Q11 millones 654 mil a los miles de patojos que participaron en los proyectos del plan piloto del referido programa? Muchos jóvenes, engañados, cumplieron con las 728 horas de servicio que les impuso la ley; pero la Administración incumplió su parte del trato que les impuso a los patojos.  ¿Les pagaron a aquellos muchachos…o lo suyo es deuda flotante?

Dimos nuestro tiempo con entusiasmo y los primeros meses no nos dieron ni un centavo; y después recibimos una cantidad que no llega ni siquiera a la mitad de lo ofrecido, dijo uno de los chicos que fueron reclutados para este programa altruista.

Y de paso…¿no te parece sospechoso que los pipoldermos se insistan en esto cuando supuestamente no hay dinero para pagarles a los policías nacionales?

Ilustración tomada de The Independent.


03
Nov 13

“Bienvenida realidad” me sorprendió


A ver, ¿cómo es que una serie mexicana acerca de un grupo de adolescentes de último año de Secundaria podría sorprenderme para bien?  Pues abordando los temas y las historias no sólo desde perspectivas razonables y no cargadas de ideología; sino con una trama ágil, íntegra y coherente.  Además, con historias que de atrapan y personajes entrañables.

Ese es el caso de Bienvenida realidad, una serie que no me decepcionó como me había ocurrido con las dos series latinoamericanas que había visto antes y que terminaron chorreándola luego de la primera tercera parte de sus capítulos.

Los personajes de Bienvenida realidad enfrentan problemas que suelen estar presentes en muchas familias y muchos adolescentes en mayor, o menor medida: disfuncionalidad, dificultades, abuso de drogas y tráfico de drogas, cuestionamientos de identidad sexual, trastornos alimenticios, embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, bullying, tribus urbanas, inseguridad ciudadana, la guerra perdida contra las drogas y otros más sencillos como qué hacer después de graduarse de la secundaria,  cómo resolver desaveniencias con amigos y parientes.

A lo largo de sus 120 capítulos, la serie lleva al televidente por una montaña rusa de acontecimientos en la que la velocidad vertiginosa es posible sólo por una estupenda producción y por un guión que no da muestras de parches.  Es como si hubiera sido hecha con base en un libro.  A ratos es una caricaturización de las sociedades latinoamericanas y a veces es una meditación acerca de estas.

Una de mis caricaturizaciones favoritas es la conversión al marxismo por parte de uno de los personajes juveniles.  Y una de mis meditaciones favoritas es la que ocurre al rededor del tema del aborto.

El casting es convincente y los personajes están bien diseñados e interpretados.  A veces se nota algo de sobreactuación pero es tan consistente que uno puede suponer que es a propósito.  ¿Cuáles fueron mis personajes favoritos? En ese orden: la directora, Cristina Garza; la maestra, Lucía; y los alumnos Bruno, Nicolás y Regina.

Durante la mayor parte de la serie pensé mucho en la Premisa del universo benevolente: La idea de que  la realidad es “benevolente” en el sentido que si te adaptas a ella, es decir, si piensas, valoras y actúas racionalmente, entonces puedes conseguir tus valores (y exceptuando accidentes, los conseguirás); los conseguirás, porque los valores están basados en la realidad.

Su consecuencia es la incapacidad de creer en el pode,r o en el triunfo del mal. Independientemente de la corrupción que uno pueda haber experimentado y lo cerca que le haya tocado, uno es incapaz de aceptarla como lo normal, lo permanente o lo metafísicamente correcto. Uno siente: “Esta injusticia (o terror o mentira o frustración o dolor o angustia) es la excepción en la vida, no la regla”. Uno está seguro de que en algún lugar de la tierra – aunque no sea en ningún lugar cercano o a su alcance – una forma adecuada y humana de vida es posible para los seres humanos, y que la justicia sí importa.

En la serie las acciones tienen consecuencias y las consecuencias -buenas, o malas- deben ser enfrentadas y resueltas.  Las cuestiones éticas son abordadas no desde perspectivas gazmoñas, ni desde ángulos caprichosos:  te va a sorprender porque no es lo usual.  Bienvenida realidad te va a atrapar; pero no porque sea una serie para halagar a las masas de televidentes promedio, sino porque sospecho que sus escritores, directores y productores se animaron a elevar la barra.


22
Ago 13

¡Carajo!, ¿qué clase de gente son estos muchachos?

Sin duda leíste la noticia de que tres adolescentes de Oklahoma mataron a otro muchacho porque estaban aburridos y para divertirse; y sin duda te pareció algo indignante e increíble.  Algo repugnante.

Pero aquí entre nosotros las cosas no son muy distintas.  Leo que en Retalhuleu, un niño de 9 años fue atacado por un grupo de muchachos mayores que lo patearon y lo quemaron con carbón caliente.  Otra versión dice que le rociaron pólvora, le prendieron fuego y lo dejaron tirado en unos matorrales.

La semana pasada un amigo me contó que andaba por la Sexta avenida y 12 calle de la zona 1 cuando vio que un grupo de muchachos con el uniforme de algún insituto estatal atacó y golpeó salvajemente a otro muchacho que caminaba por ahí acompañado por una chica.   Dice que le impresionaron las caras de salvajes de los atacantes.

¡Carajo!, ¿qué clase de gente son estos muchachos?


12
Ago 13

Juventud y clientelismo ovejuno

Ahora que leo que los pipoldermos han estado activamente integrando a la juventud en el sistema de clientelismo en Guatemala no deja de darme algo de rabia.

Si los promotores del estado niñera, del estado benefactor mercantilista, patrimonialista, o clientelista ya estropeó generaciones anteriores de chapines, ¿no te da rabia que estén estropeando a los jóvenes de ahora?  Clientelismo, por cierto, es la dependencia que algunos grupos de interés tienen con respecto la concesión de prestaciones obtenidas de parte de la función pública; y qué, sino clientelismo, es lo que se promueve cuando se integra a los jóvenes a la piñata del presupuesto del estado y al sistema de expoliación legal?

La dirigencia juvenil estatista y los pipoldermos que los convierten en parásitos deberían morirse de vergüenza.  A principios del siglo XX, el poeta Miguel Hernández escribió estos versos para España; versos que ahora tengo el atrevimiento de tomar para Guatemala:

La juventud siempre empuja, 
la juventud siempre vence, 
y la salvación de Guatemala
de su juventud depende.

Pero no…no si la juventud chapina es egullida por el sistema corrupto que, en vez de exigir libertad y respeto, sólo se suma a la clientela ovejuna que lo que pide son 15 minutos para pegarse a la teta del estado.


16
Ago 11

Mañana es el foro Congreso Jóven

Los cuates de Rotaract están organizando un foro con candidatos menores de 30 años de edad, para el Congreso de la República; y como estoy convencido de que la elección más importante que haremos el próximo 11 de septiembre será la de diputados, de verdad recomiendo esta oportuindad.

Seguramente nos vemos en el Auditorium de la Cámara de Industria, mañana miércoles 17 a las 6:00 p.m.  La donación para ingresar es de sólo Q50.