04
Jul 18

Carta a Andrés Zepeda

Hola.  Recuerdo la reunión de elPeriódico que mencionas en tu carta del 29 de junio pasado.  Llegaste en bicicleta y me inspiraste a usar la mía para ir al trabajo con más frecuencia.  Había estado con que sí y con que no con excusas variadas: Que si me aventaba un carro, que si me robaban la compu mientras pedaleaba y cosas así. Pero me animé a hacerlo con regularidad y lo hice durante meses…eso sí, ni este año, ni el año pasado volví a usar la cicle para ir a la oficina. 🙁

Me alegro de que coincidamos en que los migrantes se van de Guate porque aquí no hay suficientes oportunidades para salir de la miseria; y gracias por darme la oportunidad de abundar en la idea de que los impuestos son robo (idea en la que no coincidimos).

El Código penal de Guatemal tipifica el robo como tomar cosa mueble, total o parcialmente ajena, sin la debida autorización y con violencia anterior, simultánea o posterior a la aprehensión. Lo que se traduce en tomar lo que no es de uno, por la fuerza. El diccionario dice que robar es quitarle a una persona algo que le pertenece con ánimo de lucro, por medio de la violencia o la intimidación [como en si no pagás te meto preso] o utilizando la fuerza; y lucro quiere decir ganancia o beneficio [como en redistribución, subsidio, sueldo, y otros] que se obtiene en un asunto [como cobrar impuestos] o en un negocio.

En el espíritu de que vivir en sociedad y tener gobierno tienen costos, que deberíamos asumir en común (tienes razón), se olvida el hecho de que los tributos son impuestos y que deben ser cobrados bajo amenaza del uso de la violencia contra quien no los  pague. ¿Por qué violencia? Porque si no los pagas te llevan enchachado y por la fuerza al bote. Coincido contigo en que cualquiera, en su sano juicio, preferiría no pagar impuestos.  ¿Cuál es la razón por la cual casi nadie, nadie siente agrado por tributar? Porque el dinero que le quitan a la gente no es usado para propósitos que la mayoría de la gente elegiría pagar pacífica y voluntariamente con su dinero, como seguridad y justicia, por ejemplo; pero es usado para financiar intereses particulares que mucha gente nunca, nunca elegiría pagar pacífica y voluntariamente con su dinero.

Si tu, o cualquier lector lee Carpe diem, va a notar que no soy anarquista. No creo que haya que abolir el estado.  Al contrario, creo que el gobierno debe ser fuerte no sólo física, sino moralmente para cumplir -bajo la ley- el propósito para el que fue creado: Proteger la vida, la libertad y la propiedad de todos los miembros de la sociedad por igual., sin distinción, ni privilegios; y en ese contexto pregunto: ¿Para qué querríamos darles el monopolio del uso de la fuerza a represtantantes que tuvieran la facultad de violar la vida, la libertad y la propiedad de algunos de los miembros de la sociedad, en perjuicio de otros?  ¿Podemos estar de acuerdo en esto? De paso, creo que también estamos de acuerdo en que a los políticos y burócratas (el estado) hay que fiscalizarlos activamente y en que hay que participar como mandantes que somos. ¿Te parece?

Si podemos estar de acuerdo en aquello, quizás podámos acordar que si, sí hay asuntos como proveer seguridad y justicia que son de interés común a todos, todos los miembros de la sociedad (excepto a los criminales, claro; pero a ellos  no les vamos a preguntar si quieren que un estado fuerte protega la vida, la libertad y la propiedad de otros, ¿o sí?).  Empero, hay otras cosas -como carreteras, seguridad social, educación, puertos, y más- que si bien es cierto no siempre pueden ser provistos a escala individual, historicamente han sido provistos de forma colectiva (según las más variadas formas de organización voluntaria y pacífica).  La seguridad social era cosa de las asociaciones mutualistas, por ejemplo.  El hecho de que los políticos y funcionarios (el gobierno) hayan tomado para sí la responsabilidad de proveerlos, no invalida el hecho de que puedan ser provistos por otras formas de organización. Los políticos y funcionarios usaron su poder legislativo y coactivo para impedir que de forma individual, o de forma colectiva (pacífica y voluntariamente) sean resueltos ciertos problemas propios de la vida en sociedad.

Pero hay algo peor.  Distintos grupos de interés, de lo más variados, descubrieron que pueden usar su influencia, para conseguir que políticos y funcionarios tomen dinero ajeno por la fuerza (los impuesos) y lo redistribuyan con dirección a sus intereses.  A veces, esos intereses pueden ser benevolentes y bien interesados.  Cuando yo era orquidéologo -y creo que las orquídeas son algo hermoso y valioso, no sólo económica, sino espiritualmente– hubo un grupo de colegas que tenía conectes con el gobierno y propuso conseguir ayudas del gobierno para la conservación y protección del patrimonio orquideológico de Guatemala.  Me opuse, como muchos otros colegas, porque si bien es cierto que las orquídeas son una grande cosa, no nos sentíamos cómodos con la idea de cargar a los tributarios con el costo de nuestra afición a aquellas plantas maravillosas.  A veces, los intereses son perversos, como el de conseguir un subsidio (a cargo de los tributarios) para una actividad económica que es inviable y hasta perjudicial y cuyas utilidades sólo se reparten entre lo socios de la actividad beneficiada.

En última instancia, sin embargo, no importa si la actividad beneficiada es chula, como la orquideología; o si es perversa, como privilegios y canonjías para empresas, ONG, sindicatos, y otros.  Tomar dinero ajeno por la fuerza, para distribuirlo entre la clientela del que tiene la facultad de tomar los recursos, no puede ser bueno; porque viola el derecho a la vida, la libertad y la propiedad de los que son despojados; y además despoja de autoridad moral al recaudador.  ¿Podemos estar de acuerdo en que el representado no puede darle al representante facultades que él mismo  no tiene? Si como individuos no tenemos la facultad de tomar dinero ajeno por la fuerza, y repartirlo de acuerdo con las demandas de otros, o de acuerdo con nuestras valoraciones, ¿cómo ibamos a tener la facultad de delegar esa posibilidad en los políticos y burócratas?

Cuando pensamos en la riqueza y los impuestos nos engañamos si creemos que sólo los ricos y los beneficiados con patrimonios -que no merecen- pagan impuestos.  ¡Todos pagamos impuestos!  Yo ni siquiera le veo la cara al dinero que me quitan, porque me lo quitan antes de darme mi cheque a fin de mes.  Y seguramente pasa lo mismo contigo.  Pareciera, sin embargo, que los pobres (que no pagan Impuesto sobre la renta), no pagan tributos.  Pero los pagan de la peor manera.  Los pagan con falta de oportunidades de empleo, y con pocas posibilidades de que mejoren sus salarios.  El dinero que los políticos y funcionarios (el gobierno) toman para sus intereses y para repartirlo entre su clientela en el sector improductivo y coercivo de la economía (el sector estatal y el privado que es beneficiado con la expoliación), no se usa en el sector productivo y pacífico de la economía (el sector privado -del que formamos parte todos los que no somos beneficiarios de una partida presupuestaria del gobierno-) para ahorrarlo, o para satisfacer sus necesidades, o para  invertirlo en más fábricas, más tiendas, más fincas, o en otras actividades productivas. Los ricos (y ni tu, ni yo) no tienen sus dineros bajo el colchón. La gente cree que -como Rico Mac Pato- los ricos tienen su dinero en cofres, en alguna bóveda de sus casas; pero lo cierto es que la riqueza, para serlo, debe ser capital y debe ser productiva y se multiplica, o se transforma.  No hay empleos sin ahorro y sin inversión productiva. No hay mejores salarios sin oferta de empleos.  Sin mejores empleos y sin posibilidades de mejorar salarios, la gente no puede pagar el colegio de los patojos, el seguro médico, la mensualidad del carro y de la casa y en los peores casos, la gente tiene que migrar.

Los recursos (de los ricos, los tuyos y los míos, y los de nuestras familias, y nuestros amigos, y nuestros colegas) que se desperdician, se maladministran, y se esfuman en el sector estatal, no se usan para crear oportunidades para salir de la miseria. Hacen ricos a los saqueadores, pero no crean riqueza.

Ya se está haciendo larga esta carta, ¿verdad?  Pero es que me emociono cuando escribo de estas cosas ya que hacerlo me permite ordenar lo que pienso y ver si puedo comunicarlo con claridad.

Es facil, porque es intuitivo, creer que el hecho de que los tributos sean impuestos por representantes que elegimos para eso, hace que los impuestos no sean robo.  Pero lo cierto es que, como dijo Federico BastiatEl estado es la gran ficción por medio de la cual todo el mundo se esfuerza en vivir a expensas de todo el mundo.  Lo que llamamos el estado es una abrstracción; en realidad son políticos y burócratas que deciden en función política a quién le van a quitar y cuánto para dárselo a quién y quedarse con cuanto.  Alguien lo explicó poco más o menos así: Son dos lobos y una oveja votando sobre qué va a haber de cena. Si consigues un representante que tenga poder suficiente para imponer tributos y canalizarlos hacia tus intereses (benevolentes, o no) eres lobo; pero si no consigues representante que defienda lo que es tuyo, que defienda la facultad que tienes de decidir en qué gastas lo que ganaste, y que entienda que nadie tiene derecho a darle a tu vida un sentido distinto al que tu has elegido, pues no hay de otra: eres la oveja…eres la cena.

Estoy de acuerdo, contigo, en que delegamos funciones y en que debemos vigilar el uso que se le da a los impuestos; pero ¿todavía divergimos en que esas funciones no deben incluir violaciones a la vida, la libertad y la propiedad de todos por igual? ¿No estamos de acuerdo en que los impuestos deben ser usados sólo para el bien común (que es el de todos) y no para privilegiar intereses particulares?  Los impuestos dejan de ser robo si no son robo (Brujo yo, ¿va?) y si se usan para el bien común, que es el bien de todos.

Ya voy terminando.  Sorry.

En este espacio y en mi columna de elPeriódico, todo lo que escribo es a título personal. Mi acercamiento a las ideas de la Marro, empezó a ocurrir poco antes del terremoto de Managua, cuando mi padre viajó al INCAE con Manuel F. Ayau y luego los folletos del Centro de Estudios Económico-Sociales empezaron a llegar a mi casa.  Uno de los qué más influyó en mí fue La filosofía libertaria, de Benjamin A. Rogge, que leí unos dos años antes de siquiera entrar a estudiar en la Universidad Francisco Marroquín.  En esos años, mi abuela, Frances, me obsequió su ejemplar de La rebelión de Atlas, por Ayn Rand. Todas mis columnas entre 1987 y 2001 (el año en que entré a trabajar a la UFM están llenas de ideas afines a aquel segmento del espectro) Mi punto es que yo ya compartía valores con la UFM mucho antes de ser el director de RR.PP. en esa universidad. Con el tiempo me he vuelto mucho más objetivista que libertario y adelante te cuento por qué es que eso es importante.

Ahora sí, ya voy llegando al fin.

No soy vocero de la UFM aunque sí soy director de Relaciones Públicas (que quiere decir punto de contacto, chofér, guía de turistas, cocinero y lo que se ofrezca).  La UFM es una comunidad compuesta por miles de personas entre estudiantes, trabajadores, profesores, directivos, fiduciarios, alumni y amigos, cada quién con opiniones y horizontes filosóficos diferentes.  Es cierto que muchos compartimos valores; pero habemos objetivistas, libertarios, liberales clásicos, conservadores, neoliberales, los de la Escuela de Virginia y los de la Escuela de Bloomington; los misianos, los hayekianos, los friedmanianos y los randianos, los estatistas y los socialistas.  En el espíritu de respetar las valoraciones y las opiniones de los miembros diversos de la UFM, nadie es vocero de ellos y muchos de ellos no comparten mis opiniones sobre el aborto, sobre la libertad de expresión y sobre docenas de temas más. ¡Imagínate el lío que sería mi vida si tuviera que quedar bien con todos, si hasta en el Consejo Directivo hay un poco de todo! En un contexto colectivista como la sociedad chapina es difícil entender esto de que la UFM no opina; pero así es.  Opinamos muchos de sus miembros, porque somos individuos activos y muchas veces coincidimos, así como muchas veces, no.

Claro que como qua persona jurídica, la Universidad Francisco Marroquín necesita un representante y vocero…y ese es el Rector; y, aún así, como decía el exrector, Giancarlo Ibárgüen, ni siquiera el Rector puede hablar en nombre de la comunidad diversa que es la UFM.

Ahora sí…Fin…y gracias por la oportunidad de poner estas meditaciones en una sóla pieza.

Y a ver si me reanudo lo de la bici…¿en tiempos de lluvia? ¡Saber!


19
Dic 17

Gracias por preguntar

A los lectores y amigos que han preguntado que por qué es que no he estado publicando en Carpe Diem, ¡Gracias por preguntar!

La mera verdad es que me estoy tomando un descanso y me ha caído sabroso.  Debí haber avisado que lo iba a hacer; pero no fue planificado, ni a propósito.  Sólo sentí ganas de no escribir unos días.

Por supuesto que publicaré mi columna el viernes próximo y retomaré el hábito tan pronto como me lo pidan los dedos ágiles.

A todos: ¡Felices fiestas!…y por favor, así en serio, si beben, no manejen.


17
Sep 17

Hoy es mi cumpleaños número LVI

¡Chispas, llegué a los 56 años…y voy encaminado a los 60!

Ahora casi toda mi música está en la nube; pero estuvo en USB, en DVD, en CD, en cassettes y en discos de vinilo.  Ahora compro la música en línea cuando quiero y exactamente la que quiero; pero ¿recuerdas cuando uno grababa la música de la radio en cassettes y ponía la grabadora frente a la bocina?  ¿Recuerdas cuando uno alquilaba CD en tiendas especializadas, y tenía que esperar a que vinieran los CD de la música que querías? Yo alquilaba CD en una tienda que había en Santa Clara I. De paso…la ilustración muestra cintas en la que cabe la posibilidad de que haya música grabada por mi padre, o voces de mi familia…y entre ellas, la mía cuando tenía unos cinco años de edad.

Proyecto para esta, o la otra semana: conseguir un aparato que me permita escuchar esa cinta.

Mucha tecnología ha cambiado en lo que me ha dado el sol.  La televisión de mi casa, por ejemplo, ya no pesa como un mal matrimonio, ni en su pantalla queda una lucecita al centro cuando recién la he apagado. y no ocupa casi tanto espacio de profundidad, como de altura. Ya no hay sólo tres, o cinco canales de televisión…y no tengo ni idea cuántos hay disponibles. Ya no hay teléfonos de discado, y los teléfonos no están atados a la pared por un cable. ¡Tantas cosas han cambiado tanto!

Ya no sólo tengo canas en la cabeza -que las tengo desde 1986-, sino que  recién me hallé unas en el pecho.  Y pensé anoche, poco antes de dormir, que si bien es cierto que las canas no me han traído ni más sabiduría, ni más madurez, lo que si me han dejado estos años son recuerdos maravillosos, con gente maravillosa y buena con la que he tenido la dicha de compartir el camino.

Hoy -en mi LVI aniversario- voy a celebrar discretamente; pero voy a celebrar agradecido. Cuando alce mi copa y diga ¡Lehaim! Va a ser por la vida, por mi vida y por la de todos aquellos que me permiten compartirla….y que han sido bondadosos y generosos conmigo.

¡También!


25
Jun 17

Carpe diem en Kilkenny

De cuando en cuando cuates y lectores me envían avistamientos de Carpe diem en el mundo.

El de la foto es un letrero en Kilkenny, Irlanda, gracias a mi cuate Gerado Pallais. ¡Buena onda!


08
Jun 17

Carpe Diem bajo ataque

Entre ayer poco después del medio día y hoy, hace poco menos de una hora, Carpe Diem estuvo hackeado.  La ilustración de abajo es una muestra de lo que se veía, acompañada -eso sí- por música.

Los cuates que me apoyan y el equipo a cargo rescató el sitio y ya está de vuelta.  Como decía don Pedro Vargas: Muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido.  También, gracias, a los lectores que me avisaron y expresaron su preocupación.

Aquí estamos de vuelta, ¡por la libertad y la razón!


29
Nov 16

Carpe Diem es “Top Activist”

alianzo-luisficarpediem

Según Alianzo, Carpe Diem es Top Activist en Facebook  en Guatemala. ¡Por supuesto que gracias a los lectores!, y especialmente a aquellos que comparten el material que publico en facebook.com/luisfi61  Por cierto que si quieres seguirme en Twitter eres bienvenido en @luisficarpediem.

Carpe Diem significa Apodérate del día y resume bien mi visión del mundo. La libertad es el valor fundamental que guía mi vida y mis reflexiones en Carpe Diem. Vivo en Guatemala, un país que aún está por ser construido y en el que los derechos individuales y la igualdad ante la ley son precarios. Por eso, aquellos son mis temas favoritos para estos comentarios. Con todo y todo, este espacio -políticamente incorrecto- existe al amparo del artículo 35 de la Constitución de la República; y del 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (por si acaso). Me gustan la cocina, la lectura y la compañía de mi familia y de mis amigos. También me gusta pasar tiempo conociendo mi país y a su gente. Al perpetrar Carpe Diem comparto con mis lectores algunas reflexiones y experiencias en busca de lo que es bueno, lo que es bello y lo que es pacífico. ¡Por la libertad y la razón!

Alianzo es una empresa de ingeniería especializada en el análisis de redes sociales.


04
Nov 16

¿Preferirías otro orden?

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Escucha el podcast aquí.

Hace siglos un emperador chino mandó a llamar a un monje sabio para que hiciera un poema celebratorio con ocasión del Primer cumpleaños de su primer nieto.  El monje llegó a la fiesta y declamó: El abuelo muere, /el padre muere/, el hijo muere.  Al oír los versos, el emperador se enfureció y amenazó con decapitar al monje.  Pero este hizo cambiar de opinión al monarca cuando le dijo: Si todos vamos a morir, esto es lo mejor que podría pasar, ¿o preferirías otro orden?Así lo cuenta mi cuate Fred Kofman.

Esta meditación viene al caso porque en días recientes la parca visitó sorpresivamente a dos familias a las que les tengo cariño. Y pensé que el monje del cuento tiene razón y que hay que estar preparado.  ¿Estás preparado?

Por ejemplo, ¿has hecho tu testamento? A muchas personas no les gusta abordar este tema; pero por poco que se tenga, un testamento les evita muchos problemas e inquietudes a las personas que dejas atrás.  ¿Tienes contratado tu seguro funerario?  Ya sea que quieras algo muy sencillo, o algo espectacular para tu funeral, es mejor dejarlo pagado y planificado para que las decisiones difíciles en momentos de mucho estrés no recaigan en tus seres queridos.  ¿Tienes un living will?  Estos documentos todavía no son legales entre nosotros; pero no está de más dejar claro y en vida, con los que te sobrevivan, instrucciones por si se diera el caso de que tu no pudieras hacerlas por estar incapacitado.  ¿Quieres que te mantengan conectado a máquinas a cualquier costo? ¿Quieres que te dejen ir tranquilo, sin remordimientos irracionales? Yo ya hice los tres…y aunque el último no lo he hecho ante notario, he escrito dos columnas al respecto para que quede claro.

Cuando ando en este mood, me gusta pensar: ¿Con qué música me gustaría ser recordado?; y lo primero que viene a mi mente es Bravado, de Rush; Gracias a la vida, con Violeta Parra; Old and Wise, de Alan Parsons; Me va la vida en ello, de Silvio Rodríguez; y Oriental, de Enrique Granados.

La música es importante porque tiene la capacidad de transportarnos en el tiempo y en el espacio.  La música nos acerca y nos pone en contacto.

Columna publicada en elPeriódico.


19
Oct 16

¡Diez años de Carpe Diem!

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¡Este espacio, Carpe Diem, cumple 10 años gracias a tí!  Sin los lectores, sin los que comparten en Facebook y Twitter los comentarios que publico aquí, es posible que nunca hubiera llegado a este aniversario.

En octubre de 2006 cuando empecé a publicar aquí leí que un verdadero bloguero debería publicar todos los días durante dos años seguidos.  Y bueno…aquí he estado casi todos los días desde hace 10 años.  ¡Pop!, véase la espuma del cava salir por la boca de la botella.

¿De qué se trata este espacio? Carpe Diem significa Apodérate del día y resume bien mi visión del mundo. La libertad es el valor fundamental que guía mi vida y mis reflexiones en Carpe Diem. Vivo en Guatemala, un país que aún está por ser construido y en el que los derechos individuales y la igualdad ante la ley son precarios. Por eso, aquellos son mis temas favoritos para estos comentarios. Con todo y todo, este espacio -políticamente incorrecto- existe al amparo del artículo 35 de la Constitución de la República; y del 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (por si acaso). Me gustan la cocina, la lectura y la compañía de mi familia y de mis amigos. También me gusta pasar tiempo conociendo mi país y a su gente. Al perpetrar Carpe Diem comparto con los lectores algunas reflexiones y experiencias en busca de lo que es bueno, lo que es bello y lo que es pacífico.

¡Por la libertad y la razón! ¡Le haim!


17
Sep 16

Doble niquel para Luisfi

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Hoy cumplo 55 años de edad; y eso quiere decir que pertenezco a una generación de transición.

Todavía hice compras en la Sexta avenida de la mano de mis padres y de mis abuelas.Comí hamburguesas en El tejano. Todavía usé teléfonos de discado y se lo que es levantar el teléfono y esperar a que de línea. Se lo que quiere decir: El signo indica…Iba a matinales en los cines Capri y Reforma.  Compraba discos de 45 rpm en el Pasaje Rubio.  Podía quedarme dormido en la camioneta y aún así llegaba con zapatos al colegio, o a mi casa.  Barranqueaba detrás de Oakland y detrás de la colonia del maestro.  Se lo que son apagones de seis horas seguidas en la ciudad. Envié y recibí telegramas. Viajaba con chaqueta y corbata, comía con cubiertos de metal en el avión y ¿sabes qué me gustaría mucho, mucho? Volver a oler el agua de colonia que ponían en los baños de las aeronaves de PanAm. ¡Usé el aeropuerto viejo!  ¡Conocí el viejo Mercado Central! Entre varios amigos juntábamos Q1 para echar gasolina y con eso íbamos y veníamos.  Con Q0.03 Catalina nos compraba, a mis dos hermanos y a mí, sendas bolitas de miel cuando salíamos a caminar.  Vi el primera alunizaje en directo y todos mis compañeros y yo queríamos ser astronautas…o piratas.  Cuando apagaba la televisión quedaba en el centro de la pantalla un puntito de luz que tardaba varios minutos en desaparecer.  El control remoto tenía un cable que lo unía a la tele.  Mi abuela me regaló un radio de transistores y yo estaba feliz como una perdiz.  Usé Dipididú.  En tiempos de frío tomaba Emulsión de Scott con el sabor original y en tiempo de calor tomaba Hemoglobina con vino. Compraba chistes como Epopeya, Vidas ejemplares, Leyendas de América y otros parecidos. Esperaba a que la televisión comenzara a las 12 del medio día y buscaba la programación en los diarios.  Se lo que es un mundo sin la Internet y sin teléfonos inteligentes.  Se lo que es que no haya una sola fotocopiadora disponible en la ciudad los domingos.  Se lo que es que la mejor película disponible en los cines sea Lo que el viento se llevó…40 años después de su estreno.

Hoy, que es mi cumpleaños, celebró que puedo celebrar.  Celebro a las personas buenas que me acompañan en el camino. Celebro que puedo escribir, que se cocinar, y que no me da vergüenza cantar. Celebro que ya me le escapé a la pelona.  Celebro que cuando estoy triste, mi madre todavía acaricia mi cabeza. Celebro los volcanes, los tamales, el fiambre y los frijoles con crema y chiltepes.  Celebro que el otro lado de mi cama nunca está frío.

Hace 55 años me trajeron al mundo y me alegro.  Un mundo en el que -con todo y todo- la bondad, la belleza, la creatividad, la paz y el amor son posibles.

La foto es del pastel con el que el equipo de mi oficina me celebró ayer; y, ¿por qué doble niquel? Las monedas de US$ 0.05 se llaman Nickel, y dos de esas son dos niqueles.


02
Jul 16

Foto de Luisfi en Prensa Libre

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Los seguidores del diario guatemalteco, Prensa Libre, en Instagram, reconocieron una de mis fotografías entre las cinco favoritas del 25 de junio pasado.  ¡Gracias! Es una foto muy chula de los volcanes Agua, Fuego y Acatenengo, iluminados por la luz del alba. Esos tres volcanes, igual que el Pacaya, pueden ser vistos desde la ciudad de Guatemala y la foto la tomé desde mi balcón.

Todas las mañanas salgo al balcón con la esperanza de encontrar vistas como la de la foto; y de ver a algunos de los pájaros que habitan el bosque de mi vecino.  Aquella mañana tuve la suerte de llegar en el momento en que la luz bañaba los volcanes con matices impresionantes y en el momento en que el volcán de Fuego arrojaba cenizas.

Los volcanes de Fuego y Pacaya están activos; igual que el Santiaguito; pero este último está en el Occidente, más cerca de la ciudad de Quetzaltenango.  En Guatemala hay 37 volcanes.

Los otros instagramers que llamaron la atención de los lectores aquel día fueron: @esbingarciapl, @edwinbercian, @pauloraquec, y @blessx7.