28
Mar 17

La batalla de las ideas y el toro de Wall St.

El Charging Bull o El toro de Wall Street es una escultura de bronce que -en la figura de un toro bravo- representa la entereza del mercado bursátil de Nueva York, así como el optimismo, el capitalismo y la prosperidad.  Dicha escultura, por Arturo Di Modica, nunca ha sido la favorita de los socialistas, de los adversarios del mercado y de otros estatistas. De hecho, durante las protestas de Occupy Wall Street, hubo que levantar barricadas para proteger al toro y lo que representa.

En febrero pasado, con el pretexto de que iba a ser temporal, frente al toro y su simbolismo fue colocada la estatua de una niña, conocida como Fearless Girly dicha adición no sólo cambió completamente el significado del célebre toro, sino que es posible que se quede ahí permanentemente.  El toro ya no es un símbolo de optimismo y prosperidad, sino que es una amenaza, una fuerza bruta, irracional y peligrosa…enfrentada por una niña inocente.

Quién diga que la Revolución del siglo XXI no se está haciendo en el campo de los valores, las creencias, las identidades y la cultura, alla Gramsci, se equivoca.  Toda revolución, escribió el italiano, ha sido precedida por un intenso trabajo de crítica, de penetración cultural, de penetración de ideas.  

La idea de que el mercado (o sea lo que ocurre cuando las personas intercambian su propiedad de forma voluntaria) trae prosperidad y es fuente de optimismo ha sido sustituida por la imagen de que el mercado (o sea el intercambio voluntario de propiedad) es un peligro y es fuente de terror.

Actualización: Del lector, Esteban, recibí el siguiente comentario que vale la pena compartir: To Di Modica, MarketWatch said, the 50-inch girl is almost a form of vandalism of his work, recasting his bull as a villain, an oppressor. It would be as though someone put an AR-15 rifle in the hands of Michelangelo’s David.

Actualización: ¡Hay esperanza en el mundo! Añaden estatua de perro meando a la Fearless Girl en Wall Street | goo.gl/HcdXiF

Por cierto, hice una consulta entre los lectores de @luisficarpediem y de 21 personas que la respondieron, 18 opinan que el mercado es fuente de prosperidad y 3 opinan que es una fuerza irracional.

La foto es por Sebastián Alvarez CC BY-SA 2.0 y la escultura del toro es por Arturo Di Modica.


17
Nov 16

Facta, non verba: escasez y mercados

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Contra toda evidencia, hay gente que cree que los mercados, el capitalismo y lo que llaman neo-liberalismo crean escasez. Tal es el caso de lo que leí el domingo:  El estudio de [Claudia Silvia] Abalde Irigaray indica que estos espacios son producto del neoliberalismo. “Los mercados necesitan la escasez para funcionar y, si esta no existe, se la crea socialmente”.

Cuando yo estudiaba en la University of Maryland (1997) varios de mis compañeros eran africanos.  Hicimos juntos las compras para equipar nuestros apartamentos y cuando estábamos escogiendo detergentes, sábanas, toallas y todo eso, los africanos se quejaban de por qué es que había tantas marcas de jabones.  ¿Por qué es que tiene que haber tanta variedad de sábanas con distintas cantidades de hilos? Se abrumaban con la variedad de marcas y con la variedad de usos específicos de los detergentes y otros productos.  Expresaban que es mejor cuando no hay tantas opciones porque un jabón es un jabón y una sábana es una sábana.  Algunos asiáticos eran de ese parecer.  Pero los latinoamericanos estábamos como peces en el agua.  No nos eran ajenas las góndolas con distintas marcas de detergentes y no nos eran ajenas las sábanas con tantos, o cuantos hilos.

Los africanos y los asiáticos que se quejaban venían de países muy inclinados hacia el socialismo; ¿y los latinoamericanos? Con todas nuestras limitaciones vamos a una tienda por departamentos, o a un supermercado y estamos acostumbrados a la variedad y abundancia de opciones.  Un jabón no es cualquier jabón, y unas sábanas no son cualesquiera sábanas.

Esto parece una fruslería; pero no lo es, dada la conclusión del estudio de Abalde, y dado que no falta quienes lo toman en serio.

¿Será por eso que los supermercados en Cuba y en Nicaragua son tan distintos a los de México, Guatemala, Panamá, Colombia, Perú, o Chile para citar unos? ¿Será por eso que los africanos de países socialistas se abrumaban por la abundancia en Maryland?

Toda la historia del capitalismo es la historia de la abundancia.  Los mercados funcionan cuando hay abundancia.  Tu vas al mercado y ves montañas de aguacates y compras donde te los dan más baratos y regresas feliz a tu casa.  ¿Cómo funcionaría el mercado si la gente llegara y no hubiera aguacates, ni tomates, ni pollos, ni tamales, ni frijoles, ni otras cosas?  La idea de que el mercado crea escasez para funcionar bien es…es…es una fabricación ideológica.  Por no decir otra cosa.

Entre 1960 y 20015 la comida -a nivel mundial- se ha hecho más y más barata porque es más y más abundante.  No me creas a mí; ve la evidencia en Human Progress. Con datos y sin consignas, te enterarás de que entre 1990 y 2005 el hambre en el mundo ha disminuido, no por la escasez en los mercados, sino por la abundancia.  Entre el año 1700 y el año 2000 el Producto Interno Bruto por persona se ha disparado…por la abundancia, no por la escasez.  En todo e mundo, entre 1990 y 2015, más y más personas han dejado de ser analfabetas, no por la escasez, sino por la abundancia. No me creas, échale un ojo a los datos.

Es cierto, sin embargo, que todos los recursos son escasos.  La escasez quiere decir dos cosas: que nada es tan abundante que pueda tenerlo toda la gente y que los recursos no están geográficamente distribuidos con igualdad.    ¡Ni siquiera el aire limpio es tan abundante que lo puedan tener todos, ni está disponible en todo el globo (pregúntales a los habitantes de Beijing)!

¿Cuál es el rol de los mercados?  El mercado es lo que ocurre cuando las personas se juntan pacífica y voluntariamente a intercambiar su propiedad; y hay intercambio cuando todas las partes involucradas ganan.  Son el intercambio y la división del trabajo los mecanismos que resuelven la escasez de los recursos, y el mercado es el proceso que facilita el intercambio y permite aprovechar la división del trabajo, de hecho, la división del trabajo no tendría razón de ser si no hubiera la oportunidad de intercambiar lo producido.  Por eso es que donde hay mercado hay menos escasez (y hasta abundancia), que donde no lo hay.  Por eso es que no hay mercado, y no hay mercados abastecidos, en lugares donde no es bien visto intercambiar lo producido, tal es el caso de Cuba y Venezuela; y por eso es que los africanos se abrumaban.

La idea de que los mercados necesitan escasez para funcionar y que si no hay escasez es necesario crearla contradice toda la evidencia económica desde la revolución industrial hasta nuestros días, que es la historia de la abundancia en los mercados, a pesar de la escasez de los recursos.


27
Nov 15

¿Cuáles son las palabras mágicas?

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El tránsito se ha complicado; y puede que se complique más en diciembre cuando suele ponerse más pesado que de costumbre.

Antes de que alguna autoridad salga con una presunta solución de tipo constructivista y arbitraria (porque probarán cualquier disparate antes que entrarle a una solución de mercado), ¿qué podemos hacer para mejorar el tránsito?

Comencemos por recordar nuestras primeras lecciones de buena educación: ¿Cuáles son las palabras mágicas?  Si necesitas pasar, baja tu vidrio polarizado y pide que te den el paso, por favor; y si te lo dan –habiéndolo pedido, o no– da las gracias. Cede el paso siempre que puedas.  No ganas mayor cosa si niegas el paso y avanzas tres metros; pero eres mejor persona si lo haces con una sonrisa.

Concéntrate y enfócate.  Porfa, conduce por el carril que te corresponde. Un conductor concentrado tiene menos posibilidades de convertirse en obstáculo innecesario. Por favor no hables por teléfono y pon atención a tu camino y a quienes lo comparten, no desperdicies oportunidades; pero tampoco cometas imprudencias en busca de ellas.  No te quedes en medio de cruceros.  Si estás enfocado puedes calcular si te va a dar tiempo de pasar.  No ganas mucho  si avanzas cinco metros a costa de dejar parados a los del crucero; pero eres mejor persona si no lo haces.  He notado que la mayoría de atrasos en el tráfico, por lo menos en el camino de mi trabajo a mi casa, son por estas dos causas.  La gente que va distraída y la gente que bloquea cruceros.

Una forma común de abuso en el tránsito es la que cometen los que se  van contra la vía.  Ellos alteran el flujo y crean imprevistos peligrosos.  Además se convierten en obstáculos y elevan los niveles de tensión.

Como “la realidad es”, independientemente de nuestras preferencias, es preciso reconocer, de una vez, que el tráfico está pesado.  Sal con suficiente tiempo y unos minutos más.  A algunos de mis desplazamientos les he agregado un tercio de tiempo.  Si no llevas prisa, porque calculaste bien tu tiempo, el viaje –aunque lento– no debería ser estresante.

¿Podremos ser la mejor versión de nosotros, aún en el tránsito?

Columna publicada en elPeriódico.


01
Feb 15

No vendamos a Pachamama, le faltó decir a Bergoglio

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Jorge Mario Bergoglio arremetió contra las reglas del mercado. Pidió que sea reestructurado el sistema de producción y distribución de la comida.  Aseguró, con la fuerza que solo puede asegurar cosas así un Papa (o Nicolás Maduro, o Hugo Chavez), que vender la tierra es como si se vende a una madre. No vendamos nuestra madre tierra. No hagamos como esas personas sin sentimientos que terminan vendiendo a la madre; no cedamos a la tentación de vender a la madre tierra. ¡No vendamos a Pachamama, le faltó decir a Bergoglio.

¿Qué es el mercado?  El mercado, explicaba Manuel F. Ayau, es lo que ocurre cuando se intercambia voluntariamente la propiedad privada.  ¿Cuáles son las reglas del mercado que no le gustan a Bergoglio? ¿Las que protegen la  propiedad privada? ¿Las que protegen y facilitan el intercambio pacífico y voluntario?

A Bergoglio no le gustan algunos de los resultados del mercado: como lo que él cree que es desperdicio; y por eso quiere que el sistema de producción y distribución de comida sea reestructurado.  ¿Qué quiere? ¿Planes quinquenales y comisarios? ¿Quiere que midan y pesen lo que compras y lo que comes?

¿Quiere, Bergoglio, hacer el mundo a su antojo como lo quisieron Lenin, Mao, Hitler y otros socialistas -que no entendían el mercado- antes que él?


04
Jun 13

El Ministerio de Finanzas, a jugar de mercado

Ayer, con un grupo de colegas, jugamos de mercado (como en el colegio) en un seminario con Martín Krause, autor de La economía explicada a mis hijos.  A mí me tocó vender manzanas y…adivina qué.  ¡No las podía vender si pedía más quetzales que los que los compradores estaban dispuestos a gastar!  Y los compradores de manzanas no podían conseguirlas, si ofrecían menos de lo que esperaban los potenciales vendedores.  Cuando juegas de mercado aprendes cosas sorpendentes.  Por ejemplo: si quieres algo de valor que tiene otra persona, debes ofrecerle -a cambio- algo que esa persona valore más.  Nadie te va a dar sus quetzales a cambio de tus manzanas, si no valora más tus manzanas que sus quetzales.

Hoy que leo que el Ministerio de Finanzas no ha podido vender unas letras de Tesorería que anda ofreciendo, se me ocurre que sería bueno que los funcionarios de esa cartera jugaran de mercado con Krause.   Esto es porque los funcionarios están vendiendo papeles que ofrecen tasas de interés tan bajas que no tienen valor para los potenciales compradores.  La tasa de interés, ¿sabes?, es el precio del credito; y el crédito está íntimamente relacionado con la confianza.  De hecho, la palabra viene del latín credere que significa creer y de ahí, confiar.

Si bien es cierto que a los banqueros les gusta comprar papeles porque son inversiones de relatiavamente poco riesgo; también lo es el hecho de que las tasas que ofrecen esos papeles deben ser lo suficientemente atractivas como para competir con otras opciones de inversión de bajo riesgo.  Recuerda que aquí estamos hablando de confianza.  Las tasas tienen que ser proporcionales al nivel de confianza que generan, o no, los papeles.

Como los recursos son escasos, cuando los banqueros compran papeles del Ministerio para invertir cómodamente y sin mayores riesgos, el dinero que usan para esas inversiones no es dado en crédito para actividades productivas como comercios, industrias, fincas y otras.  Las inversiones en papel sustituyen a las inversiones productivas.  Y tu ya sabes qué ocurre cuando disminuyen las inversiones productivas a cambio de las de papel: crece el endeudamiento de los tributarios y disminuyen la creación de riqueza y de oportunidades de empleos productivos.

Es curioso que quienes manejan las finanzas del país prefieran endeudar a los tributarios y obstaculizar la creación de riqueza y de oportunidades de empleos productivos, antes que entrarle a la disminución radical del gasto público y a la sanación fiscal.  Pero es más curioso que quieran comprar manzanas a precios que los vendedores no están dispuestos a aceptar.  Esto es porque con sus papeles (y sus tasas de interés), los funcionarios están tratando de comprar crédito.

Ah, yo insisto en que los funcionarios deberían jugar de mercado.

Originalmente publicado en el Centro de Estudios Económico-Sociales.


23
Mar 13

La venta de entradas para el concierto de Arjona

Como consecuencia de que algunas personas están vendiendo entradas para el concierto de Ricardo Arjona, hoy en Cayalá, otras personas están expresando molestia, indignación, enojo y otros sentimientos. Esto es porque se supone que el concierto es gratis y que -para conseguir entradas- la gente tenia que participar en distintas promociones como se dice por aquí.

Para entender el fenómeno sugiero una perspectiva. Milton Friedman ya nos había advertido que no hay tal cosa como un almuerzo gratis, ni un concierto gratis, en este caso.  Alguien está pagando lo que cuesta este concierto.  Los músicos no trabajan de gratis, los sonidistas y los de las luces no trabajan de gratis, la energía eléctrica no es gratis, como no lo son la seguridad, el transporte, el alojamiento, y todo lo demás.  Alguien lo está pagando…y se los está pagando a aquellos que recibieron entradas sin tener que pagar por ellas (directamente).

Ahora bien, esas entradas constituyen bienes; y una característica distintiva de los bienes es que son escasos.  Sólo hay X número de entradas, y no hay más.  Seguramente hay más fans de Arjona, que el número de entradas disponibles.

Dicho lo anterior,  las entradas escasas son regaladas por quienes pagan el concierto para el que las obtiene primero; y luego…entran en juego las valoraciones personales propias de las personas con respecto a los bienes.  Pero antes de continuar, por favor recuerda que las valoraciones son temporales y teleológicas (o sea que cambian y tienen propósitos).   De modo que, aquí y ahora, puede que el que las haya obtenido regaladas primero, valore aquellas entradas/bienes menos que X cantidad de quetzales; y que haya alguien más que valore las entradas/bienes más que X cantidad de dinero. El mercado de entradas hace felices a ambos, al que no quiere ir y tiene las entradas, y al que quiere ir y no tiene entradas.  Ambos ganan si hay intercambio.  Que es lo mismo que decir que ambos salen ganando, si llegan a un acuerdo voluntario y pacífico acerca de quién debería quedarse con las entradas e ir al concierto y quién debería quedarse con los quetzales y hacer otras cosas con ese dinero.  Toma nota de algo…las promociones para obtener entradas siempre involucraba que, quien las quería, tenía que comprar algo, comer algo, beber algo.  El que las quería tenía que invertir algo de dinero, sin tener la seguridad de que se iba a ganar la entrada que quería. Para muchos, las entradas tienen valor…y sólo es cuestión de hallar el precio.

Dicho lo anterior, el intercambio de entradas no debería molestar al que regala las entradas.  En parte porque mucha gente es fan de Arjona y mucha gente, de verdad quiere ir al concierto. En parte porque no es razonable querer forzar a la gente a asistir a un concierto al que no quiere, o no puede ir, aunque haya participado en el concurso y se haya ganado una entrada.  Tampoco es razonable la pretensión de forzar a la gente a desperdiciar el valor que podría tener una entrada/bien, que no va a a ser aprovechada; de modo que no pueda intercambiarla por algo que valora, o podrá aprovechar, más.  Y el argumento anterior también funciona para quienes quieren cambiar sus quetzales, por las entradas.  Finalmente, intuyo que la prohibición de intercambiar las entradas (o revender entradas en el caso de otras actividades) no es posible de hacer cumplir.

Tutti contenti si las entradas son intercambiadas pacífica y voluntariamente.  Pero, no.  Sospecho que la pretensión de eliminar el dinero en todo este asunto de las entradas viene de dos ideas muy malas.  La primera es una pretensión igualitaria según la cual todos tienen las mismas oportunidades de ir al concierto si las entradas/bienes son regaladas de acuerdo con un sistema en el que la suerte juega un papel importante. Pero ahí está que la suerte no está repartida de forma igualitaria (como nada lo está).  Esta idea tiene algo de demagógica y de populista.  La segunda es la idea de que si hay dinero involucrado las cosas son menos puras, menos bellas, menos elevadas.  Pero ya lo dijo Francisco d´Anconia: El dinero es un instrumento de cambio, que no puede existir a menos que haya bienes producidos y hombres capaces de producirlos. El dinero es la forma material del principio según el cual, los hombres que quieran tratar entre sí deben hacerlo a través del intercambio dando valor por valor.  Aquella idea es moralmente destructiva.

En conclusión, es mejor y más sano para todos que las entradas/bienes sean valoradas e intercambiadas sin que se censure, criminalice o desprecie a ninguna de las partes involucradas en aquellas valoraciones e intercambios.


01
Mar 13

“Las apuestas” sobre el sucesor de Ratzinger

¿Qué dice el mercado de predicciones sobre el sucesor de Joseph Ratzinger al frente del Vaticano? Intrade es un mercado de predicciones; uno que te permite hacer predicciones sobre los resultados de cientos de acontecimientos en el mundo.  La bosa de valores encuentra los precios de acciones, mercados de futuros y materias primas; en tanto que el mercado de predicciones encuentra la probabilidad de que algo predefinido, incierto y futuro ocurra.

Puedes comprar acciones que respalden tus predicciones; y si aciertas ganas dinero.

Al momento de hacer estas anotaciones:

Hay 40% de posibilidades de que sea de Italia.

Hay 6% de posibilidades de que sea de Centro o Sudamérica.

Hay 25% de posibilidades de que sea electo en la segunda votación.

Hay 25% de posibilidades de que sea de Africa.

Hay 1% de posibilidades de que sea de España.

 


05
Nov 12

Obama en el mercado de predicciones

Si entiendes el significado de la frase To put your money where your mouth is, entiendes el valor de Intrade, un mercado de predicciones.  Este es un mercado que te permite hacer predicciones acerca de los resultados de cientos de acontecimientos en el mundo real.  Si las bolsas de valores encuentran los precios de las acciones, y los mercados de futuros encuentran los precios de las materias primas, los mercados de predicciones encuentran la probabilidad de que algo ocurra -un acontecimiento futuro, incierto.  Si tienes una opinión, sobre algún acontecimiento futuro incierto, puedes hacer tu predicción en Intrade y si tu predicción resulta correcta puedes ganar dinero real.

¿Cuál es una de las predicciones más calientes ahora mismo? La de que Barack Obama ganará la elección en los Estados Unidos de América.   Haz clic en el enlace por curiosidad, o para poner a prueba tu capacidad de predecir qué ocurrirá.  Al momento de publicar esta entrada la compra-venta de acciones indica que hay un 66.8% de que aquello ocurra.

Yo creo que reelegir a Obama es muy mala idea.  Me da escalofríos la posibilidad de un Obama cut loose sin el freno de ya no tener que preocuparse por la reelección.  Y me siento muy, pero muy incómodo con Romney y los conservadores religiosos.  Me da escalofríos pensar que si ganan Romney y Ryan la gente pensará que ese par son afines a la filosofía de la libertad y que a esta le echarán la culpa de los fracasos de sus políticas mercantilistas y estatistas.

Best case scenario? Que gane Obama la Presidencia; y que los conservadores controlen el Congreso.


24
Jun 12

Mercado para todo: se renta estufa

¿Quién dice que no hay mercado para todo? Aquí se alquila estufa con tres hornillas.


20
May 11

Dólar y “mercado negro”

El mercado es lo que ocurre cuando las personas intercambian voluntariamente su propiedad. No es un dios, ni un lugar. Hay mercado cuando una persona camina por la séptima avenida con sus dólares, y habla con otra con el propósito de adquirir quetzales. Si ambos llegan y se van en paz, contento uno con los dólares que quería, y el otro con los quetzales que deseaba, ese fue un fenómeno de mercado.

¡Que mala taza hay que ser, para llamar a aquello “mercado negro”! Los políticos socialistas y sus burócratas, creen que el mercado es otra cosa. Algo en el cual se imponen precios, y requisitos y condiciones coactivas y complejas. Algo tapizado de formularios y plagado de prohibiciones. Y por eso es que les conviene que al mercado se le llame “negro”, para ensuciar y para desprestigiar.

Hay un fenómeno de mercado cuando llegas a La Villa y compras aguacates. Llegas, saludas, preguntas cuánto valen, regateas, das el dinero, te ponen los aguacates en una bolsa y te vas.

El mercado tampoco es informal y no es cierto que no haya regulaciones en él. Intenta comprar, o vender dólares falsos, en el mercado, y vas a ver cómo se te reclama el cumplimiento de formalidades y regulaciones mínimas y razonables. Lo que pasa es que en el mercado lo que la gente quiere es que seas honrado, y no que seas beato.
Los precios, como el de las monedas extranjeras, son mensajeros que les informan a los actores económicos dónde colocar sus recursos. Por eso es importante que los precios sean reales, para que los actores económicos cuenten con información verdadera y hagan su cálculo económico sin engañarse, y ¡sin ser engañados!
Si el dólar está barato, a lo mejor no te conviene vender tus dólares; y si los aguacates están caros, de repente es mejor que compres otras frutas.

Hay personas a quienes no les conviene los precios reales porque -si son muy altos, o muy bajos- estos afectan sus negocios particulares; y por eso prefieren que los políticos y sus burócratas asignen precios políticos que sirvan a sus intereses. Y como “el nene es llorón y la nana lo pellizca”, a veces los políticos sucumben a las insinuaciones y a las presiones de aquellos grupos. Y cuando eso ocurre, todos perdemos porque los recursos en la sociedad son asignados con base en información falsa.

Yo, por eso, confío en el mercado; más que en las malas artes de grupos de interés, políticos, técnicos y funcionarios en convivencia.

Esta columna fue publicada en El Periódico.