15
Jun 18

¿Quién lleva a los politicastros al poder”

Mi Twitter se alborotó porque un grupo de diputados y políticos ex miembros del Partido Patriota y del Movimiento Reformador están formando una nueva organización que ominosamente llaman Podemos (en alusión, supongo, al partido español de destruccionistas, perroflautas y okupas).

Escucha el podcast aquí.

Cuando leí aquello pensé es que lo malo no es que esos politicastros quieran reciclarse.  ¡El problema es que hay gente que vota por ellos!  Los malos diputados y malos alcaldes no “se reeligen” como se dice en la calle.  Los malos diputados y malos alcaldes son reelectos por gente que vota por ellos.

Lo de que el sistema democrático de incentivos perversos que tenemos atraiga a personajes como aquellos no debería sorprendernos. ¿Y lo de que la gente vote por ellos? Tampoco.

Tradicionalmente se estima que en política las personas son racionalmente desinformadas y que por eso llevan al poder a individuos y grupos de expoliadores, cuando no de tiranos; pero recientemente científicos como Bryan Caplan han expuesto la idea de que los votantes son irracionales. Irracionales no porque no piensen, sino porque lo que quieren y esperan de los políticos a los que les dan el poder es irracional.

¿Cómo se expresan esas irracionalidades de los que eligen a los políticos y a los que van a legislar? Se expresan en sesgos antimercado y contra la interacción con extranjeros, y en sesgos que sobreestiman el valor del trabajo y exageran con el pesimismo.  Y la gente elige políticos que corrigen el mercado, que impiden que los otros se lleven lo nuestro, que presupuestan empleos (aunque sean improductivos, o en plazas para fantasmas) y que nos libran de todo mal, amén.  Checa el libro de Caplan,  The Myth of the Rational Voter y vas a ver.

El problema, pues, no son sólo los pipoldermos de hoy y de mañana; sino las hordas de votantes irracionales que esperan beneficios irracionales, de políticas irracionales.

Columna publicada en elPeriódico. La ilustración una escena de la peli Milada, que te recomiendo.  El texto dice: A la gente le dicen lo que quiere oír, y se lo cree.


30
May 18

Vericuetos del caso Molina Theissen

El caso Molina Theissen, que podría haber sido uno por la justicia, se ha convertido en un instrumento de poder y en un disparador de pasiones peligrosas.

Antes de continuar me gustaría dejar claro algo: Así como son criminales las ejecuciones extrajudiciales, las torturas, los secuestros y las desapariciones que cometen regímenes revolucionarios como los de Nicaragua, Venezuela, o Cuba, y las que aquí cometieron los delincuentes subversivos, son inaceptables aquellas prácticas en otros contextos.  Ni siquiera contra personas involucradas en repartir propaganda y material subversivo con el propósito de ayudar a establecer -por la fuerza- la dictadura del proletariado y un régimen revolucionario al estilo de los de Nicaragua, Venezuela, o Cuba.  ¡Y menos contra un niño!  Hoy, Oscar Clemente Marroquín, en su columna, trancribió un testimonio de Emma Molina Thiessen que es muy conmovedor.

En su oportunidad ca. 1983, defendí los tribunales de fuero especial porque, con defectos y todo, eran opciones más civilizadas y decentes para tratar con los delincuentes subversivos, vis a vis las prácticas señaladas arriba.

Dicho lo anterior, los promotores del caso Molina Thiessen y quienes se benefician de él perdieron la oportunidad histórica de hacer justicia cuando el juez de Mayor Riesgo C afirmó que en este tipo de acciones los relatos de la víctima deben considerarse reales y subsisten por sí mismos; haciendo a un lado las evidencias y de las pruebas, y haciendo caso omiso de que un relato puede ser verdadero, o falso. De ahí que las pruebas científicas sean más valoradas que las pruebas testimoniales en un proceso.  De ahí que un relato, un cuento o una narración, por conmovedores que sean, por horribles que sean (y los de los Molina Thiessen lo son) no pueden constituir prueba alguna.  Pueden ser útiles para la retorica y para la cobertura mediática; pero como elemento probatorio, un relato no sólo no puede subsistir por sí mismo (frente a las pruebas plenas, o en sustitución de las pruebas plenas), sino que no tiene por qué ser considerado como real…y menos en ausencia, o sustitución de evidencias.

Estoy seguro de que en Segunda instancia, la sentencia del tribunal de Mayor Riesgo C va a ser anulada, en buena parte por las razones expuestas arriba.

Mientras tanto la maquinaria de opinión pública se ha echado a andar sobre las exigencias políticas de los Molina Thiessen que entre otras cosas quieren que, con dinero de todos los tributarios:

El Ministerio de Educación -que tiene el control de la educación estatal y privada y por lo tanto controla el pensamiento de los niños y los adolecentes (especialmente de los más vulnerables)- incluya textos que expliquen lo actontecido contra aquella familia.  La cuestión es si esos textos serán objetivos, o presentarán un sólo lado de la historia.

Los ministerios de Educación y de Cultura y deportes elaboren un documental que explique el caso, avalado por la familia y, una vez, más, la custión es si servirá para fijar en el imaginario de la gente una sóla versión de lo que ocurrió.

La Universidad de San Carlos diseñe otro documental sobre el mismo tema y que sea difundido por medios de comunicación.

Haya becas con el nombre del niño Marco Antonio Molina Thiessen.

Se construya un monumento en Quetzaltenango, con el nombre de Emma Guadalupe Molina Thiessen.

El Ministerio de la Defensa cree una condecoración llamada Molina Thiessen para oficiales y miembros del Ejército que realicen labores humanitarias, o se destaquen en el respeto a los derechos humanos.

La familia quería que al Campo de Marte se le cambiara el nombre por el del niño Marco Antonio; que se diera de baja deshonrosa a los militares y que aquellos le reintegraran al estado los US$690 mil que la familia ya ha recibido como resarcimiento. La familia renunció a un nuevo resarcimiento; pero ya había recibido dinero antes.  Con algo de buen juicio, el tribunal rechazó esas peticiones.

Todas estas disposiciones son instrumentos de poder porque no sólo modelan la opinión pública, sino que siembran formas de pensamiento único en las mentes de niños y adolescentes, en las aulas; y las de un público de más amplio espectro en distintos medios de comunicación y redes sociales.  En una sociedad sana, nunca es suficiente advertir contra el peligro que representan el control estatal de la educación y de sus contenidos. ¿Te has dado cuenta como es que los estatistas y los revolucionarios insisten tanto en el control político y burocrático de la educación, sus contenidos y su iconografíá?

En ese ambiente, el caso Molina Thiessen está despertando pasiones que dan escalofíos.

Ayer leí que un columnista escribió: La familia Molina Thiessen es un cáncer en la sociedad guatemalteca y hay que extirparlo de raíz, lastimosamente sólo fue uno el desaparecido.  Y me quedé papo.  Es cierto que las pretensiones del tribunal tienen propósitos políticos; pero Emma fue torturada, violada y su vida fue horriblemente dañada y Marco Antonio fue desaparecido.  Es cierto que Emma transportaba propaganda y material subversivo para imponer por la fuerza la dictadura del proletariado y la revolución; pero la idea de que una familia debería ser extirpada y desaparecida no anuncia nada bueno. Es inaceptable animar una escalada de venganzas y violencia.

La libertad, no es libertad para hacer lo que uno quiera, sino estar libre de la coacción arbitraria de terceros.  Por eso es que la libertad de expresión tiene límites razonables como la injuria, la calumnia, la difamación y ¿cómo no? la intención de extirpar, o desaparecer a una familia.

Yo prefiero confiar en que la sentancia del tribunal de Mayor riesgo C será anulada por un tribunal superior, en la apelación, como ocurrió con la sentencia contra Efraín Ríos Montt.  Con todos sus defectos prefiero confiar en la administración de justicia, que en la idea de que tirios, o troyanos, deberían ser extirpados, o desaparecidos.

La foto la tomé de elPeriódico y la ilustración es de Twitter.


02
May 18

¿Un candidato sin compromisos?

Mientras continúe vigente el sistema político y administrativo de incentivos perversos, mientras en la administración pública abunden las posibilidades de negocios y de arbitrariedad, la ilusión de tener candidatos sin compromisos para los cargos públicos más influyentes y poderosos es eso…una ilusión.

La meditación viene al caso porque durante el procedimiento judicial llevado a cabo el miércoles 25 de abril, en el juzgado de Mayor riesgo D, a cargo de la jueza Erika Aifán, según las colaboradoras eficaces, el ahora Presidente de la República y entonces secretario general del partido FCN-Nación, Jimmy Morales, habría dicho que no quería que el dinero de los empresarios ingresara a su partido para evitar que su imagen de “candidato sin compromisos” se viera afectada, ya que era lo que, consideraba, lo había elevado en las encuestas. Ya lo dijo Henry David Thoreu, por cada mil personas atacando las ramas de un problema, hay una sóla atacando sus raíces. Mientras no entendamos que los orígenes de la corrupción y de los compromisos están en la arbitrariedad, y no en la falta de controles, seguiremos atacando ramas y no raíces.

Por otro lado, en Camino de Servidumbre, capítulo 10, Friedrich A. Hayek explicó por qué es que los peores se ponen a la cabeza, en un sistema como el guatemalteco, o en cualquier sistema con las características colectivistas del nuestro:  De la misma manera que el  gobernante democrático que se dispone a planificar la vida económica tendrá pronto que enfrentarse con la alternativa de asumir poderes dictatoriales o abandonar sus planes, así el dictador totalitario pronto tendrá que elegir entre prescindir de la moral ordinaria o fracasar. Esta es la razón de que los faltos de escrúpulos y los aventureros tengan más probabilidades de éxito en una sociedad que tiende hacia el totalitarismo. Quien no vea esto no ha advertido aún toda la anchura de la sima que separa al totalitarismo de un régimen liberal, la tremenda diferencia entre la atmósfera moral que domina bajo el colectivismo y la naturaleza esencialmente individualista de la civilización occidental.

Durante los procedimientos judiciales citados arriba, una de las colaboradoras eficaces, dijo: Recuerdo que mi primo…era el único que estaba enojado. Nos dijo que le parecía increíble que ese señor que era candidato a Presidente nos sugiriera darle dinero fuera de su partido. Nos cuestionó que por qué en Guatemala todo se tenía que hacer bajo de agua.

Una vez más, aquella maña de ir a por las ramas, en vez de ir a por las raíces, pone énfasis en las formas y no en el fondo.  En ese contexto, no hay distinción alguna entre el dinero que viene del narcotráfico y de las mafias, y el dinero que viene de personas que no son criminales.  No hay distinción alguna entre el dinero que sirve para conseguir privilegios, negocios, favores e impunidad, para decir algo, y el dinero que sirve para garantizar que se respete la voluntad de los electores.  Yo no digo que los actos que están siendo juzgados deban quedar impunes, ¡para nada!; pero no deben ser sacados de proporción.

¡Para escándalo es la fetidez que sospecho que los fiscales encontrarían si abrieran las gavetas de Unidad Nacional de la Esperanza y las del Partido Patriota, por mencionar dos!

Una vez más, son el sistema de incentivos perversos y la abundancia de oportunidades de negocios y la arbitrariedad la tierra fértil no sólo para la opacidad, sino para tratos y arreglos ruines. De ahí que la llamada de atención, por parte de Hayek sea muy relevante, tomando en cuenta que, si ves con detenimiento, en nuestros países todas las tiranías vigentes -especialmentee las que los jóvenes tienen que salir a echar a pedradas y a costa de sus vidas- fueron precedidas por regímienes corruptos de los que la gente ya estaba harta, ¿qué dice Hayek?  Tenemos que retornar por un momento a la etapa que precede a la supresión de las instituciones democráticas [y yo diría que republicanas, no democráticas]  y a la creación de un régimen totalitario. En este punto, la general demanda de acción resuelta y diligente por parte del Estado es el elemento dominante en la situación, y el disgusto por la lenta y embarazosa marcha del procedimiento democrático convierte la acción por la acción en objetivo. Entonces, el hombre o el partido que parece lo bastante fuerte y resuelto para “hacer marchar las cosas” es quien ejerce la mayor atracción. “Fuerte”, en este sentido, no significa sólo una mayoría numérica; es la ineficacia de las mayorías parlamentarias lo que tiene disgustada a la gente. Lo que ésta buscará es alguien con tan sólido apoyo que inspire confianza en que podrá lograr todo lo que desee. Lo que estará buscando es un dictador.

¿Te das cuenta del peligro? Es peligroso concentrarse en las ramas y olvidarse de las raíces.

La imágen es de dominio público, via Wikimedia Commons


20
Abr 18

Caldo, gallina y ¿victoria pírrica?

En buen chapín, la advertencia de que no debe salir más caro el caldo, que la gallina, se refiere a que no debemos invertir más en detalles, que en el fondo de algo.  Minutos más y minutos menos, también es una advertencia contra las victorias pírricas, esas cuyos costos son más altos que sus beneficios.

Desde ayer, en las conversaciones y en las redes sociales, veo a demasiada gente con antorchas y horquillas detrás de un monstruo de Frankenstien y me pregunto si, por pura desesperación, estamos haciendo las de Mickey Mouse como el aprendiz de hechicero, en Fantasía; o si entendemos los alcances de la advertencia de Schopenhauer en el sentido de que  la Historia es un récord de efectos, la mayoría de los cuales nadie tenía la intención de producir.

Con la intención de contribuir con mis dos centavos en medio de estos tiempos interesantes, comparto dos textos: el primero es de Charles Murray, y lo compartió mi cuata, Ilse, en Twitter.  Charles Murray es uno de los pensadores contemporáneos que más respeto y tuve la dicha de conocerlo y de conversar con el en 2008 cuando visitó Guatemala. Dice Murray en By The People:

…son solo eso, lineamientos que pueden ser interpretados virtualmente como los reguladores lo consideren apropiado.

 

Una variación en el uso de la discreción, tanto por los fiscales en los tribunales ordinarios como por los burócratas en las agencias reguladoras, es coaccionar la cooperación de los subordinados para perseguir el objetivo real. El procedimiento es ir a un pequeño pez, amenazar con entablar juicio si el pequeño pez no coopera, prometer inmunidad si coopera y construir un caso de testigos contra peces más grandes en la lista de deseos del fiscal, todos los cuales son reveladores la historia que el fiscal quiere contar (como Alan Dershowitz lo ha dicho, a tales testigos “se les enseña no solo a cantar sino también a componer”) bajo la amenaza de encarcelamiento o multas ruinosas si no siguen la línea.

En la foto somos Charles Murray y yo…hace diez libras. Por lo menos.

El segundo texto ya lo he publicado pero no puede ser de mayor actualidad.  Es de El derecho de antejuicio, un librito por el exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, Francisco Fonseca Penedo, y profesor mío de Derecho Penal.

El antejuicio, dice Fonseca Penedo, es una evaluación de carácter político acerca de la pertinancia, o no, de someter a juicio a un funcionario.  El fundamento lógico del antejuicio, dice Fonseca Penedo, es político y no jurídico; el antejuicio no prejuzga sobre el fondo de la acusación.  El Tribunal de Antejuicio deberá declarar que no ha lugara formación de causa cuando así lo demanden los altos intereses del estado.

Y explica:

Como principio general, todo aquel a quien se impute un delito está obligado a responder en juicio criminal, y correlativamente toda persona tiene el derecho de pedir el juzgamiento de todo aquel a quien considere culpable de un delito.  Y luego explica: El derecho de antejuicio es una restricción al principio general de la responsabilidad y de la acusación y puede definirse así: “Privilegio que la ley concede a ciertos funcionarios [y a no funcionarios, como candidatos a puestos de elección popular] para que no puedan ser enjuiciados criminalmente sin que antes una autoridad, distinta del juez competente para conocer la asusación, declare que ha lugar a formación de causa”.

De allí que sólo gocen de antejuicio las personas a las que la ley les concede ese privilegio de manera expresa; es un derecho irrenunciable porque se trata de una institución de orden públilco.

El jurista explica que no es suficiente decir que le propósito del antejuicio es proteger a los funcionarios contra el riesgo de denuncias falsas, o de acusaciones, porque igual protección merece cualquier persona y, en todo caso, el juez que conozca de una denuncia, o querella, quienquiera que sea el acusado está obligado a rechazarla si apareciere como falsa, o infundada.  ¿Cuál es la razón de que, en el caso de ciertos funcionarios, sean otros órganos del estado los que practiquen las diligencias previas a la declaración de haber lugar, o no a formación de causa y no los jueces ordinarios?

No se trata de que el funcionario, por el solo hecho de serlo, deba ser juzgado, por lo menos inicialmente, por funcionarios de mayor categoría, ni que goce de una inmunidad especial que le permita cometer impunemente ciertos delitos, dice el jurista que, luego enfatiza: esa discriminación sería ianceptable.

La razón, dice Fonseca Penedo, es una protección de las funciones que le han sido encomendadas al funcionario acusado.  El fundamento lógico de la institución del antejuicio no es jurídico, sino político.  Las diligencias previas a la declaratoria de haber lugar, on o a formación de causa no tiene por objeto saber si el funcionario cometió el delito, porque esa función estaría concomendda al juez ordinario y por medio de los procedimientos ordinarios.

En El derecho de antejuicio, Francisco Fonseca Penedo explica que sabido que existió el hecho que es constitutivo de delito y que es imputable al funcionario acusado, será preciso hacer una valoración comparativa entre la gravedad del delito por una parte y la gravedad que causaría al orden institucional la remoción del funcionario, apartándolo de su cargo para ser sometido al proceso criminal.  Esta valoración, señala, no debe hacerse pensando en la persona individual del funcionario, sino en la importancia de las funciones que le han sido encomendadas.

Es preciso llegar a la concluisión de que el Tribunal de Antejuicio deberá declarar sin lugar la solicitud, aunque haya plena comprobación de que le funcionario es culpable del delito, si su procesamiento pudiera causar al estado un daño mayor que el causado al agraviado por el delito.

Ah, y algo no menos importante: al cesar el funcionario en el desempeño de su cargo deja de gozar del derecho de antejuicio y su responsabilidad podrá deducirse en todo tiempo, mientras no haya prescrito.  La prescripción empieza a correr cuando el responsable hubiere cesado en el ejercicio de l cargo durante el cual incurrió en responsabilidad.

Finalmente, Fonseca Penedo aclara: ignoro si la tesis aquí sustentada esté aceptada por la doctrina, o sí, aquí por el contrario, resulte inaceptable.  Sin embargo, parece robustecida por  el hecho de que la competencia para conocer de los antejuicios contra la mayoría de los funcionarios de mayor categoría, corresponda al Congreso de la República que no es un órgano jurisdiccional, sino eminentemente político.

Y concluyo: sin descontar los principios, en tiempos de agitación política debe tomarse en cuenta que no salga más caro el caldo que la gallina, y que el resultado no vaya a ser una victoria pírrica; porque como escribí en mi columna de hoy, si vemos la historia reciente de América Latina, es muy posible que descubramos que cada tiranía incrustada en nuestros países, ha sido precedida por gobiernos corruptos, de los que la gente se ha hartado. ¿Te das cuenta del peligro?

La primera foto la tomé de Facebook y es de Getty Images.


19
Abr 18

Fuertes revelaciones

En los últimos años hemos vivido un debilitamiento de la institucionalidad en Guatemala. Se ha erosionado la confianza de los ciudadanos en las organizaciones que nos representan a todo nivel. Esa consciencia nos motivó a asumir un rol activo en el desarrollo del país y del fortalecimiento de su gobernabilidad democrática. A través de nuestras acciones y proyectos hemos demostrado nuestro compromiso con el desarrollo social y económico de nuestro país. Ante el entorno electoral del 2015, los aquí presentes o representados, decidimos participar facilitando la movilización de fiscales electorales para el partido FCN-Nación. Dicho partido no contaba con fiscales en las mesas electorales que resguardaran la voluntad de cada voto, dijeron Felipe Bosch, Guillermo Castillo, Ramiro Castillo, Herbert González, José Stefano Olivero, Salvador Paiz, Miguel Torrebiarte y Fraterno Vila.

Las acciones respondieron al momento histórico de  crisis política que existía en nuestro país y la premura bajo la cual se dieron estas acciones, explicaron.

Luego de las declaraciones emitidas  hoy por el el jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, Iván Velásquez y por la Fiscal General Telma Aldana en relación al caso de apoyo financiero al partido oficial FCN-Nación, un grupo de empresarios ofreció disculpas.

No se si te acuerdas; pero durante aquellos comicios las dos posibilidades electorales con posibilidades de ganar la Presidencia de la República eran: Sandra Torres, la del Transurbano, y admiradora de Chávez y de Fidel Castro ; o el vesánico Manuel Baldizón, comprador de títulos y de tesis y vinculado al caso Odebrecht.  La elección ocurría tras el colapso de la espantosamente corrupta administración de Otto Pérez y Roxana Baldetti; y había grupos que querían evitar las elecciones y tomar el poder a golpe de plaza.  Había una crisis de profundidades oceánicas  y ciertamente había que actuar con premura.

Como guatemaltecos, estamos acá dando la cara, asumiendo cualquier responsabilidad que hubiere y conscientes de las consecuencias de nuestras decisiones personales. Reconocemos, con humildad, que, sin saberlo, se cometieron errores, dijeron los empresarios.

Mi primera aproximación a las fuertes revelaciones de hoy es una valoración de la responsabilidad.  ¿por qué es importante que a la libertad la acompañe la responsabilidad? Porque esta última nos fuerza (y quizás fuerza no es la mejor palabra) a prever las consecuencias de nuestras acciones. Sólo las personas que actúan tienen efectos en la realidad, y sólo las personas responsables saben que sus acciones tienen consecuencias.  Sólo las personas responsables saben que no se mojaron porque llueve, sino porque no sacaron el paraguas, para usar un símil de Fred Kofman; y en este contexto, ¿cómo no valorar el acto de compunción de los empresarios? ¿Cómo no valorar el resarcimiento que ofrecen los artífices del financiamiento al partido oficial?

Desde otra perspectiva, las personas pueden no hacer nada, para no equivocarse.  Pueden conservar su inocencia; pero, ¿cuál es el precio de ser inocente? ¿Cuál es el precio de no actuar?  El precio de la inocencia, es la impotencia, para usar otra idea de Kofman.

Si haber financiado los fiscales del partido oficial durante los comicios de 2015 por interpósitas personas y debajo de la mesa es delito, ciertamente no es un crimen.  Ya sabes, hay delicta mala in se, y delicta mala quia prohibita.  Los primeros son malos por sí mismos porque violan derechos ajenos (matar, robar, o estafar, por ejemplo); en tanto que los segundos sólo son malos porque afectan los intereses de quienes tienen la facultad de legislar, o pueden influir en ellos (el contrabando, la venta de comida sin permisos, o usar la propiedad de uno para lo que le convenga), o porque afectan procedimientos.  En este caso el interés es evitar la opacidad en el financiamiento de partidos políticos.

En aquellos contextos, no deja de ser cierto lo que dijeron hoy los empresarios, en el sentido de que el carácter de las personas no se conoce en los errores, sino de la forma en como los enfrentamos y de qué aprendemos de ellos, asumiendo un firme y claro compromiso de no volver a cometerlos.  No es delicta mala in se, ni es criminal, haber actuado para tratar de garantizarles a los guatemaltecos que se iba a respetar su voluntad elecoral, con respecto a una tercera opción, aunque esa opción  fuera raspada del fondo de la olla y en consecuencia no diera la talla. Si la elección de 2015 la hubieran ganado la del Transurbano, o el de Odebrecht…que también recibían financiamiento bajo la mesa,  ¿estaríamos celebrando la decisión? Voy a apostar a que no…y claro, todo esto explica, aunque no justifica.  Y de todos modos, en la historia de Guatemala, ¿cuándo has visto un mea culpa del tamaño del que viste hoy?

Lo cual me lleva a la segunda aproximación que es en forma de preguntas:

¿Fue casualidad, o no fue casualidad que las fuertes revelaciones de hoy ocurrieran en el contexto de la elección de Fiscal General que tiene que hacer el Presidente? Si así fuera, ¡que truhanería!

¿Cuánto va a pescar, el jacobinismo, en este río revuelto?  Esto es un peligro real que hay que tomar en cuenta.

Sospecho que, para que lo de hoy no sea una victoria pírrica, hubo algún tipo de acuerdos.  Como suele ocurrir. Empero, ¿va a haber chivos expiatorios? Ojalá que no.

¿Qué vamos a aprender de lo que está ocurriendo?  Ojalá que bastante.

Hay quienes creen que el trato dado a los empresarios viola el principio de igualdad de todos ante la ley y que el mismo trato se les debería dar a otros acusados de delitos que no son crímenes.  Opino que es posiblee y se puede cuestionar si la CICIG y el MP tienen facultades para dispensar este trato; pero -all things considered- de ninguna manera debe aplicarse a funcionarios, ni a políticos cuyo mandato era velar por el cumplimiento de la ley y por la buena administración de los dineros tomados de los tributarios.  Estos funcionarios y políticos violaron la confianza de quienes les dieron el mandato.  No cometieron errores de juicio en circunstancias apremiantes; sino que consciente y muchas veces sostenidamente traicionaron aquella confianza. Sin olvidar, siempre y eso sí, los principios básicos de la administración de justicia, en el supuesto de que es justicia, y no venganza, lo que se busca. Además sería incontitucional.

Como dice la canción: Yo no se mañana; pero me voy a la cama con un pensamiento de Ayn Rand:. Cuando los principios básicos opuestos están abierta y claramente definidos, eso obra en ventaja del lado racional; y cuando no están claramente definidos, sino que están ocultos, o difusos eso obra en ventaja del lado irracional.

La foto es de Prensa Libre.


09
Mar 18

La captura del estado

¿Por qué es capturado el estado? Porque es capturable.  Ya lo decía Bastiat: El estado es la gran ficción por medio de la cual todo el mundo se esfuerza en vivir a expensas de todo el mundo. Tienes que capturar al estado para hacer uso de él; y ¿cuál es el estado más capturable? El que tiene más funciones para capturar, el que ofrece más oportunidades para la arbitrariedad.

En aquello pensé cuando recibí la invitación para el III Encuentro ciudadano, ¿Estado democrático, o estado capturado?” No pude ir por la gripe; pero estos son mis dos centavos.

Pensé que es una mala opción esa de elegir entre el gobierno de la mayoría (que es la democracia) y un gobierno (estado) capturado.  ¿Qué impediría que un gobierno de la mayoría fuera menos capturable que uno electo de otra forma? ¿Desde cuándo es que una mayoría no puede elegir mafiosos?

Pensé en la falacia del falso dilema.  Esta ocurre cuando te ponen delante sólo dos opciones, una horrenda y la que te quieren colar. Te presenta dos puntos de vista como únicas opciones posibles, cuando en realidad hay una, o más opciones.

¿Cuál es un tercero excluido en el título de esta actividad?  La república.  Un sistema diseñado para la protección de los derechos individuales de todos por igual (no sólo los de la mayoría), y entre otras cosas caracterizado por la división del poder y los límites al poder (aunque sea el de la mayoría…y sobre todo el de la mayoría).

Todo estado capturable es capturado. Xi y su grupo están capturando China; una vez vi un documental cuya hipótesis era que la industria militar gringa había capturado a los EE.UU durante la Guerra de Vietnam; Maduro/Cabello tienen capturada a Venezuela. A todos los niveles, puede que buena parte del estado de Guatemala esté capturado por los tirios; pero ¿qué troyanos la capturarán luego? Los que controlen la comisión reguladora de la competencia; los que controlen los pensa de estudios; los próximos que ocupen puestos con facultades arbitrarias, los nuevos capos.  Y no por ser supuestos representantes de la mayoría, van a ser menos captores.

Columna publicada en elPeriódico.  La ilustración es de www.falacias.escepticos.es


25
Feb 18

Devastación en Laguna del tigre

Una zona talada -de 14 manzanas- en el parque nacional Laguna del tigre, en Petén,  fue localizada durante una operación de reconocimiento que se hizo en puntos vulnerables del Biotopo Laguna del Tigre y en  el área limítrofe con México, con el objetivo de monitorear zonas invadidas por personas procedentes de Quiché y Alta Verapaz.

A finales del siglo pasado visité el parque nacional de la Laguna del tigre, donde convergen los ríos San Pedro y Sacluc. Allá aprendí algo sobre las hermosas guacamayas y sobre el cultivo de hierbas medicinales. Comprobé, con tristeza, que El Perú-Waka había sido intensamente saqueado antes de que los arqueólogos pudieran excavarla y estudiarla apropiadamente; que lo que queda allá es lo que los depredadores no quisieron llevarse, o lo que escapó a sus garras.

Los patrullajes se incrementaron a raíz de que los invasores talan grandes extensiones de bosque con la finalidad de convertir el área en una zona agrícola o ganadera, por lo que se mantendrá un control permanente en áreas protegidas de los parques Laguna del tigre, Yaxhá, Sierra del lacandón y Biotopos Cerro Cahuí y El zotz.

Voy a atreverme a especular que si hay un área talada así, posiblemente hay otras; y voy a atreverme a especular que, como los taladores son pobres migrantes, no falta quien se oponga a que se criminalice su actividad.  Es un hecho que los políticos y burócratas a cargo de la conservación de áreas como Laguna del tigre y otras no tienen capacidad alguna para cumplir con su razón de ser.

De hecho, ayer nos enteramos de que en el área protegida Punta de Manabique, en Izabal, grupos de campesinos talan especies en vías de extinción y se estima que al menos ocho caballerías han sido devastadas.  Los lugareños, al salir a luz la denuncia, temen por sus vidas.

En esta semana, leímos, también, que los políticos y burócratas encargados de proteger el patrimonio histórico del país, tampoco están en la capacidad de cuidar los tesoros mayas recién descubiertos, gracias a la tecnología LiDAR y a la colaboración entre Pacunam y NatGeo. Eso es evidente con lo que acabo de contar de Perú-Waká, y con mi experiencia durante el viaje que hice a El Mirador.  Durante todo el camino, de cinco días ida y vuelta, vimos estructuras saqueadas. Es un hecho que los políticos y burócratas que tienen a su cargo la conservación del patrimonio cultural, ¿del país?, tampoco tienen la capacidad de cumplir con su razón de ser.

Los políticos y burócratas no pueden conservar La Antigua, ni Amatitlán, ni Atitlán, ni nada para ser francos.  Pero, si así es con las carreteras, las escuelas y los hospitales, ¿cómo iba a ser diferente con el pasado, y con la naturaleza?

En estas condiciones, y ahora más que nunca, antes de que sea demasiado tarde, es necesario preguntarse, ¿a quién pertenece la historia y a quién pertenecen los recursos naturales?  Es hora de preguntarse si queremos, o no conservar esos recursos y aquella historia.  Y si la respuesta es que sí, que si queremos conservarlos, es el momento para explorar: Si lo que estamos haciendo es inútil y costoso (porque es costoso), ¿qué opciones tenemos? ¿Hay ideas nuevas sobre como conservar la historia y los recursos naturales?

Yo digo que sí; y que aquella exploración no debe ser contaminada por consideraciones ideológicas, sino que debe atenerse a evidencias.  Por eso, si te interesan estos temas, te invito a visitar:

¿A quién pertenece el pasado?

Red de amigos de la naturaleza 

La foto 2 muestra la convergencia de los ríos San Pedro y Sacluc, y en la foto 1 hay un lagarto, ambas las tomé durante mi viaje por el río San Pedro y Laguna del tigre.


31
Ene 18

El Congreso debe poner en su lugar a la Corte de Constitucionalidad

Como ningún funcionario o empleado público, civil o militar, está obligado a cumplir órdenes manifiestamente ilegales o que impliquen la comisión de un delito, el Congreso de la República -no sólo junta directiva- hace bien si le pide a la Corte de Constitucionalidad que revoque el amparo provisional por medio del cual le ordenó al Congreso que realice una nueva elección para Junta Directiva, o por lo menos que explique en detalle por qué tomó esa decisión. ¿Por qué? Pues en defensa del sistema republicano y del estado de derecho.  Debe quedar claro que lo que está haciendo la Corte de Constitucionalidad no es judicializar la política, ni establecer un tipo de gobierno de los jueces, ni forzar al Congreso a hacer algo inconsitucional.

Escucha el podcast aquí.

La Corte de Constitucionalidad ordenó la nueva elección sin escuchar a las partes, en violación del debido proceso de acuerdo con el cual nadie puede ser condenado sin antes sido oído y vencido en juicio. El propósito del amparo es proteger a las personas contra las amenazas de violaciones a sus derechos o para restaurar el imperio de los mismos cuando la violación hubiere ocurrido; y en el caso de esta elección, no se ve por dónde habría una violacion de derechos contra la organización que interpuso el recurso…ni contra alguien más.  En su actuación, la Corte de Constitucionalidad está interfiriendo activa y descaradamente en un proceso netamente político, como lo es el de decidir qué representantes de los electores (o mandantes) van a dirigir el Congreso durante el año siguiente.  No está claro -y la Corte debe aclarar en qué condiciones y por qué- si el artículo 60 transitorio del Decreto 14-2016 es aplicable.  Ese artículo es un castigo para los tránsfugas, les impide formar parte de otro bloque legislativo y les impide presidir comisiones, o formar parte de la junta directiva del Congreso. Está en duda si ese artículo se le aplica a la diputada Alejandra Carrillo (por cuestiones de temporalidad), y no parece razonable que, aunque el artículo se le aplicara a ella, su aplicación debería extenderse a sus compañeros de planilla, que son la actual junta directiva del Congreso.

En mi opinión aún si el artículo le fuera aplicado a Carrillo -y sospecho que no lo es- debe ser respetada la representatividad de los otros diputados, que llegaron al Congreso como representantes de los mandantes (o electores) que votaron por ellos.  Es un error, de fondo y de forma, tratar a los diputados como si fueran representantes de partidos políticos (que no son esos intermediarios entre mandantes y mandatarios,  ni esas plataformas programáticas que describen los libros de texto, sino  roscas electoreras para llegar al poder).  Los diputados son representantes de quienes votaron por ellos, y sólo a ellos y a sus conciencias se deben. Por eso es que nunca he estado de acuerdo con que exista una obligación moral de los diputados con la disciplina de partido.  Este es un tema propio de la legislación electoral; pero esta es una buena oportunidad para discutirlo y aclararlo.

Adicionalmente esta la cuestión de que la Corte de Constitucionalidad, anteriormente, ya  había resuelto que la descalificación, por cualquier motivo, de los integrantes de una planilla que se encuentre participando en un proceso eleccionario, no podrá afectar a los demás miembros de la misma planilla, dado que la imputabilidad de cualquier situación anómala que se realice, es netamente personal sin que dicha circunstancia pueda afectar a los demás.  Cualquiera que entienda el tema de la responsabilidad individual y su relación con las consecuencias jurídicas de los actos propios tendría por razonable aquella resolución, y desconfiaría de un giro que pretendiera salpicar de responsabilidad a los integrantes de una planilla, en función de los actos imputables de un miembro de esa planilla.  El criterio colectivista, de la responsabilidad colectiva por actos ajenos, es un despropósito.

Te recomiendo que leas el voto razonado de la magistrada Dina Ochoa, miembro de la Corte de Constitucionalidad.

Dicho lo anterior, si los que se oponen a la actual junta directiva del Congreso quieren una nueva y más sana, no es serio que en ella hayan incluido a la Unidad Nacional de la Esperanza, que es el partido, de los Colom/Torres e incluye a personajes tan cuestionables, corruptos e impresentables, como cualquiera.

Es peligrosa la judicialización de la política, es peligroso el gobierno de los jueces, es peligroso que, por quién sabe qué presiones y de donde, los organismos del estado acaten ordenes ilegales, peor si es a costa del mandato que han recibido de los electores.

Las funciones principales de la Corte de Constitucionalidad son la defensa del orden constitucional, y en consecuencia del estado de derecho y de la certeza jurídica del país; y el Congreso es la representación de los tributarios, los electores y los mandantes.  Los miembros de ambos órganos harían bien en recordar que el poder proviene del pueblo y que su ejercicio está sujeto a las limitaciones señaladas por la Constitución y la ley; así como que el imperio de la ley se extiende a todas las personas que se encuentren en el territorio de la República.

Lo que está ocurriendo es grave y debe resolverse conforme a la Constitución y las leyes; no conforme a intereses particulares meramente vinculados con la cuestión de cómo hacer para hacerse del poder sin ser electos.   El Congreso debe poner en su lugar a los magistrados de la Corte de Constitucionalidad que son responsables de la resolución en cuestión.

La ilustración la tomé de Facebook.


28
Nov 17

Hondureños nadan hacia honduras

Dos cosas destacan de lo que está ocurriendo en Honduras, en materia electoral: Primero, la ineficiencia de su sistema electoral; y segundo, la miopía de sus élites.

Al ver que ha pasado la noche del domingo, todo el lunes y lo que va del martes, y el Tribunal Supremo Electoral de Honduras no ha podido ofrecer resultados confiables de los comicios; lo que se me ocurre es comparar aquello con el desempeño del sistema electoral chapin. Aquí, las juntas electorales y el Tribunal Supremo Electoral de Guatemala siempre ofrecen un elevadísimo porcentaje de conteos, antes de la media noche del día de las elecciones, y los chapines podemos irnos a la cama con una idea certera de qué es lo que ha ocurrido.

A veces uno da por sentado que las cosas son así; pero pueden no serlo.  Lo cierto es que, desde mediados de los años 80, el desempeño de las juntas electorales y del TSE son ejemplares en materia de cómo es que se hacen los escrutinios, cómo es que se garantizan la transparencia y la fluidez de los datos y cómo es que se respeta la voluntad de los electores.  Es posible que a veces haya tropezones; pero nunca hemos visto nada parecido a lo que están viendo los catrachos.

En cuanto a la miopía de las clases dirigenciales, una vez más está claro que las élites istmeñas están más interesadas en conservar el estado benefactor mercantilista del que se sirven, que en garantizar la cooperación social pacífica en el marco del respeto a los derechos individuales de todos, sin privilegios.  En Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, y ¿Guatemala?, parece evidente que hay más interes en encontrar un modus vivendi para el corto plazo, que en contribuir a que las sociedades (como tales) sean viables en el largo plazo.  Esa miopía elitista, unida a las estrategias gramscianas en los campos de la educación, la cultura, los medios masivos de comunicación, el pensamiento único y el lenguaje están arrastrando a los centroamericanos por un camino de servidumbre y de miseria que va a costar vidas humanas.  Vidas humanas entre los grupos más vulnerables.

Los hondureños han tenido que elegir entre un político manipulador y mañoso, de nombre Juan Orlando Hernández; y un outsider manipulador y mañoso, de nombre Salvador Nasralla.  Nada bueno va a salir de eso; aunque quizás los chapines podamos aprender algo, si es que uno puede aprender de lo que ve que ocurre en la vecindad.

¿Podemos?


29
Sep 17

Tenemos estos pendientes

Luego de una eventualidad negativa que afectara mi vida, o las vidas de la familia sin causar daños mayores, mi tía abuela, La Mamita, solía decir: Todo pasó, sin que pasara nada y es, precisamente, lo que no debería ocurrir en Guatemala.

¿Qué debería pasar?

Es importante un diálogo cuya misión sea entender el fenómeno político que atravesamos; así como encontrar los temas mínimos en los que podemos estar de acuerdo tirios y troyanos (y todo lo que hay en medio).  Estos acuerdos deben estar encima de ambiciones y necedades.  No estoy seguro de quién debería convocarlo, ni de cuál sería la metodología, pero sería genial si no fuera de carácter corporativista, como suele ocurrir.

Es importante una ley electoral que: 1. Nos devuelva, a los mandantes, el control como tales; 2. Fortalezca el TSE, qua supremo e independiente; 3. Facilite la fundación de partidos políticos que sean intermediarios entre los mandantes y los mandatarios y plataformas ideológicas y programáticas. 4. Les quite a los partidos el monopolio de la presentación de candidatos a diputados. 5. Establezca distritos electorales pequeños.; y 6. Permita la elección de diputados uninominal, o por listas abiertas. Un sistema político que huya, como de la peste, de: el bipartidismo, o tripartidismo artificial, de las cuotas colectivistas y del financiamiento estatal para los partidos.

No es menos importante la reforma del sistema de justicia.  Una que nos permita conseguir una administración de justicia pronta y cumplida, y que fortalezca el estado de derecho y la institucionalidad (o tal vez que los funde). Una abordada desde una perspectiva cívica y que nos permita luchar contra la injusticia, la corrupción y la politización. El CEES tiene una, que te invito a conocer en goo.gl/5pbww8

No debe quedarse atrás la necesidad de desarmar el sistema mercantilista, patrimonialista, multiplicador de privilegios y fabricante de miseria que es caldo de cultivo de la corrupción e impunidad.  Eso implica reconocer que estos son consecuencias -a veces intencionadas, pero muchas veces no intencionadas- de ideas concretas sobre cuál es la naturaleza del ejercicio del poder público.

Tengo confianza en los chapines, ¿y tú?

Columna publicada en elPeriódico; y la ilustración la tomé de Facebook.