19
May 26

Disparos en la cena, ¿ya normal?

 

El domingo pasado, mientras cenaba con amigos y terminaba de hervir el mango chutney que habíamos preparado, escuchamos varios disparos —inquietantemente cerca—. Salimos al balcón y no vimos nada. Pocos minutos después llegaron las ambulancias y, cuando vimos que las mismas volvieron sin sus sirenas encendidas, supusimos que quienquiera que había sido el objetivo de los balazos había fallecido.

El asesinado fue un adolescente.

Comentamos lo que había sucedido y volvimos a los frijoles camaguas, los plátanos cocidos y el helado de frutos rojos, así como a la conversación que teníamos. Hasta que nos dimos cuenta de lo que estaba ocurriendo alrededor de la mesa: ¿Fue una situación de normalización de la violencia? Por supuesto que aunque fue una experiencia compartida, cada uno de los comensales gestionó individualmente lo que había ocurrido mediante un mecanismo de adaptación que busca encontrar un equilibrio entre la empatía y la compasión humanas, y la necesidad de seguir siendo funcionales en un ambiente disfuncional.

La normalización de la violencia en una sociedad donde abundan los actos delictivos violentos (robos a mano armada, extorsiones, homicidios, pandillerismo y otros) es un fenómeno bien documentado. No es que la gente se acostumbre y ya, sino que se produce un cambio profundo en los esquemas cognitivos individuales y colectivos que altera la forma en que interpretamos la realidad. La exposición repetida y masiva a violencia real (no solo mediática) hace que el cerebro actualice estos esquemas para reducir la disonancia cognitiva y el sufrimiento emocional constante. La amígdala se acostumbra a la activación; la respuesta de miedo y repulsión disminuye. Lo que antes era ¡Esto es horrible! se convierte en otro caso más. Estudios de neuroimagen muestran reducción de la reactividad límbica ante estímulos violentos en personas expuestas crónicamente.

De verdad espero que no haya sido un episodio de normalización de la violencia, pero he leído que la normalización no es un defecto de carácter, ni una simple costumbre cultural. Es un proceso cognitivo adaptativo a corto plazo (reduce el sufrimiento inmediato) pero altamente desadaptativo a mediano y largo plazo, porque erosiona la salud mental colectiva, la cohesión social y la posibilidad de cambio.

La propaganda de la administración Arévalo dice que hay seguridad presente en el progreso.

Si existe la banalidad del mal como la describió Hannah Arendt, ¿existe la banalidad de la delincuencia? Descrita esta como la normalización de la delicuencia porque la burocrácia encargada de la seguridad ciudadana se limita a marcar tarjeta y es incapaz de cumplir con su mandato.


15
May 26

Miedo vende más que indignación

 

¿Cuál es la diferencia entre un crucero supuestamente vinculado con abusos contra menores y un crucero supuestamente vinculado con un virus? Que el primero pasa casi inadvertido y el segundo recibe atención exagerada.

El caso es que el virus genera miedo. Los medios y redes amplifican el pánico porque vende. La ilustración es de Grok.

Empleados de Disney Cruise Line fueron arrestados en una investigación por material de abuso sexual infanti. Varios empleados de esos cruceros cruceros fueron escoltados fuera de un barco por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza tras una investigación sobre material de explotación sexual infantil. Aparte de ellos, más de dos docenas de personas a bordo de ocho cruceros fueron detenidas, entre ellas miembros de la tripulación. Disney dice que la empresa tiene una política de tolerancia cero para esas actividades y que ha colaborado con las autoridades. Los operativos ocurrieron entre el 23 y el 27 de abril; y en español, en redes sociales y en medios de comunicación da la impresión de que hay poca información al respecto. ¿Te enteraste?

Los cruceros, por cierto, son lugares perfectos para la propagación de enfermedades infecciosas y un hantavirus fue identificado entre pacientes del HV Hondius. El mundo se volvió loco, o más bien los medios tradicionales y las redes sociales han vuelto locos a muchos. Con el involucramiento de la criminal Organización Mundial de la Salud y el resurgimiento de nombres nefastos como Fernando Simón y Anthony Fauci, a ratos se siente como en finales de 2019 y principios de 2020. Es como si grupos interesados quisieran volver a imponer los encierros que costaron tantos empleos, tanta destrucción de riqueza y tanta inestabilidad emocional como las que hubo en 2020 y 2021.

Tú, que recuerdas los pediluvios secos y sucios, los termómetros mal calibrados, la gel viscosa, las mascarillas mal puestas, las reacciones hostiles de mucha gente, así como las cuarentenas irracionales, ¿no te preguntas? ¿Por qué recibe mucha atención un supuesto virus de toda la vida en un crucero, y muy poca atención el posible involucramiento de abusadores de niños en líneas de cruceros?

El caso es que el virus genera miedo. Los medios y redes amplifican el pánico porque vende: mapas, timelines, titulares como Crucero del terror. El caso de abusos genera indignación moral, pero es más abstracto (material digital, no abuso físico reportado en el barco). El tema circula en redes, pero sin alcances escandalosos.

Las búsquedas en redes muestran que hantavirus crucero genera cientos de posts diarios con videos del barco, declaraciones de la OMS y pánico. El caso Disney tiene menor volumen orgánico. Los algoritmos priorizan contenido que genera interacción emocional fuerte como miedo, sobre los que generan indignación, aunque sea sostenida.

Las imágenes de barcos en cuarentena, pasajeros con mascarillas y helicópteros de evacuación son más potentes que tripulantes bajados esposados en puerto. Disney es una marca familiar y los medios y redes cubren el escándalo, pero con cuidado.

Un brote infeccioso con muertes en un espacio confinado genera más clics, shares y tiempo en pantalla que un operativo policial contra pornografía infantil. El hantavirus toca el nervio post-encierros y el otro, aunque grave, se percibe como problema lejano de la industria de cruceros. El miedo viral arrastra más clics que la sordidez humana escondida en los pasillos de un crucero familiar.

Y tú, ¿qué piensas? No, ¿qué sientes? La pregunta es: ¿qué piensas?

Columna publicada en República


18
Ene 26

El gobierno en retroceso

 

Más de 13 ataques armados se registraron contra agentes de la Policía Nacional Civil; al momento de escribir esta nota se han reportado siete de ellos fallecidos y 10 heridos. Nueve fue el total de muertos y 10 heridos. 

Un policía yace asesinado, luego de los ataques del domingo 9 de enero. La foto la tomé de X.

Tras recuperar el control de la prisión Renovación I, en Escuintla, las fuerzas de seguridad fueron blanco de ataques armados en distintos puntos del país, atribuidos a represalias de mafias vinculadas al sistema penitenciario. Durante el fin de semana se registraron disturbios en al menos tres centros penitenciarios, incluido Renovación I, donde reclusos incendiaron áreas internas y generaron caos operativo.

En momentos como este, lo primero que cabe es expresar condolencias y respeto a las familias de los agentes de la Policía Nacional Civil asesinados, y solidaridad con los heridos.

Acto seguido, ni el Ministerio de Gobernación, ni el de Defensa, ni la PNC deben escatimar esfuerzos para identificar y capturar a los responsables, hacer que se cumpla la ley con severidad y garantizar la seguridad de los habitantes del país (sin darles patente de corso a las autoridades). Si no pueden con esas tareas, los titulares deben presentar sus renuncias. Si un gobierno no puede garantizar la seguridad, es solo una administración y entonces… ¿sirve para algo bueno? Nunca es momento para los tibios, pero en situaciones como esta, menos.

En otras latitudes, a los asesinos de policías se les llama cop killers y son una categoría especial entre las fuerzas de la ley. Un amigo criminólogo, que sabe de estas cosas, me comenta que según el informe Law Enforcement Officers Killed and Assaulted del FBI, en los Estados Unidos los cop killers suelen tener entre 30 y 36 años, y que aquí en Guatemala podrían ser más jóvenes. Una gran, gran mayoría suelen ser hombres con antecedentes en delitos violentos, experiencia en violencia callejera y registros penales; muchos están en libertad condicional, o tienen órdenes de captura pendientes. No es raro que actúen bajo la influencia de sustancias. No siempre lo hacen por odio a la policía; en el caso de los ataques de hoy, pueden estar motivados por venganza, o por demostrar poder.

En México, Centroamérica y Guatemala, muchos asesinatos de policías están vinculados a cárteles y maras. Las motivaciones incluyen mensajes públicos de poder y capacidad terrorista, y con frecuencia actúan por órdenes superiores o para ganar estatus dentro de la pandilla.

¿Cómo se protege a los agentes? La protección efectiva es multicapas: equipo, entrenamiento, procedimientos e inteligencia. Los gobiernos de países con menor tasa de policías asesinados invierten fuertemente en esos cuatro pilares. En Guatemala… pues ya puedes imaginar.

La foto es de ayer, y la titulé: “No se levantaron temprano en la Casa Presidencial y todavía está en la puerta la prensa”. La verdad es que llevan dos años de estar dormidos

Los agentes asesinados fueron:

  • Fernando Alexander Batres Ordóñez;
  • Diana Rosmery Chávez Alarcón;
  • Sammy Iván López García;
  • Samuel Valentín Matul Obispo;
  • Frallan Willian Medrano Pernillo (falleció el 19 de enero por heridas sufridas el 18);
  • Claudia Azucena Muñoz Ramos;
  • José Efraín Revolorio Barrera;
  • Giovanny Darío Tecú Sesam (variaciones menores en ortografía: Tecún o Tecú en algunos reportes); y 
  • Luis Alexander Zetino Pérez.

Cuando ocurren asesinatos de policías, la mayoría del público los ve como un ataque directo al orden social, lo que genera rechazo visceral y demandas inmediatas de justicia rápida y severa, como está sucediendo ahora mismo. La Administración Arévalo/semillera/raicera no puede seguir retrocediendo. Si no responde con firmeza, el mensaje que envía es claro: aquí gobiernan otros. ¿Es, esta la segunda cosecha? ¿Es el principio de la tercera cosecha?

Actualización: fueron 10 los policías asesinados porque el 19 de enero falleció el agente Juan Antonio Paredes Mayén. 


18
Ago 25

Guatemala y Costa Rica

En sólo 10 años Costa Rica pasó de ser uno de los cinco paises más seguros de Hispanoamérica a convertirse en el segundo país con más violencia delincuencial de Centroamérica y en el séptimo con más violencia delincuencial de Hispanoamérica. En Tiquicia también se incrementaron las acciones del narcotráfico y de las mafias. La presidenta Laura Chinchilla dijo que Costa Rica está al borde del abismo y que el país está en la mira del crimen organizado.

La delincuencia impune castiga a los más vulnerables. La ilustración es de Grok.

Los siguientes son los datos de los gastos en seguridad y defensa de cinco países centroamericanos:

Guatemala: En policía y seguridad ciudadana aproximadamente un promedio anual de 600 millones de US$. En gastos militares y defensa aproximadamente un promedio anual de 250 millones de US$ al año. Porcentaje del PIB en seguridad y defensa: 1.4%. Ha sido un gasto estable, supuestamente enfocado en narcotráfico y fronteras. En junio pasado el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales informó de un repunte de los homicidios. En abril pasado, también fue reportado un incremento en los homicidios.  No me queda claro si homicidios se refiere a asesinatos, o si el término incluye ambos tipos de delitos.  A aquel estado de cosas, añade que en Guatemala las pandillas como Barrio 18 y la Mara Salvatrucha han dejado de ser simples estructuras callejeras. Hoy controlan territorios desde las cárceles, manejan redes de extorsión que les generan millones y han evolucionado hacia formas de crimen organizado con rostro bisnero.

Costa Rica: En policía y seguridad ciudadana aproximadamente un promedio anual de 400 millones de US$. En gastos militares y defensa aproximadamente un promedio anual de 0 millones de US$ al año. Porcentaje del PIB en seguridad y defensa aproximadamente 0.7%.Todo el gasto en seguridad va a la policía que supuestamente tiene un enfoque preventivo.

El Salvador: En policía y seguridad ciudadana aproximadamente un promedio anual de 700 millones de US$. En gastos militares y defensa aproximadamente un promedio anual de 300 millones de US$ al año. Porcentaje del PIB en seguridad y defensa aproximadamente 2.5 %. Hubo un incremento significativo desde 2019 por desde que la dictadura Bukele se enfocó en políticas anti-pandillas.

Honduras: En policía y seguridad ciudadana aproximadamente un promedio anual de 250 millones de US$. En gastos militares y defensa aproximadamente un promedio anual de 350 millones de US$ al año. Porcentaje del PIB en seguridad y defensa aproximadamente 1.8%. Ha habido un ayor gasto militar relativo; y reformas policiales recientes.

Nicaragua: En policía y seguridad ciudadana aproximadamente un promedio anual de 130 millones de US$. En gastos militares y defensa aproximadamente un promedio anual de 80 millones de US$ al año. Porcentaje del PIB en seguridad y defensa aproximadamente 0.7%. El gasto es bajo; pero hay poca transparencia. La policía es usada para control político.

Fuentes: Los datos aportados por Grok son estimaciones basadas en informes del Stockholm International Peace Research Institute, Expediente Abierto, Banco Mundial, PNUD y presupuestos nacionales.

El presente de Guatemala, ¿es el futuro de Costa Rica? Vaya uno a saber qué ocurre en Nicaragua, donde toda prioridad gira alrededor de mantener a Daniel Ortega y a su mujer, Rosario Murillo en el poder. Históricamente Honduras ha sido uno de los países con más violencia delicuencial ¡En el mundo! y no se ven señas de que eso vaya mejorar a pesar de cierta militarización. El Salvador, como Nicaragua, tiene un régimen dictatorial, y allá los índices de control delincuencial parecen halagüeños,…si uno logra pasar por alto el enfoque autocrático y las denuncias por violaciones a los derechos humanos.

En 2013, el cuate Edward Stringham escribió que las tasas más altas de homicidios están correlacionadas con “más gobierno”, (medido esto como niveles bajos de libertad económica).  Tal vez las personas deberían empezar a cuestionar el supuesto de que los gobiernos son creados para reducir la delincuencia.

El crimen organizado no respeta fronteras, ni ideologías. Si no se actúa con decisión, inteligencia y recursos, cualquier país puede caer en una espiral de violencia, aún con su tradición pacifista…o en un cambio de fortuna cuando cambien los vientos y se agote el régimen. Ignorar esta realidad es como jugar a la ruleta rusa con el futuro. Carpe diem, porque mañana podría ser demasiado tarde.


12
Jul 25

Volvieron los linchamientos

Cuatro presuntos ladrones fueron linchados en Santa María de Jesús. Los linchados eran muy conocidos en la población y estarían vinculados con otros delitos ocurridos con anterioridad.

Imágenes de los linchamientos en Santa María de Jesús. Las fotos son de Noticias sin límites zona 18.

¡Volvieron los linchamientos!, que no recuerdo que ocurrieran desde septiembre del 2023; y el del jueves 11 pasado es una muestra más -como si hiciera falta- del deterioro institucional de Guatemala. Una muestra más de la incapacidad de la administración semillera de proporcionarles seguridad a los habitantes del país.

Según lo que informaron quienes andaban de noche patrullando, esa gente venía robando productos en campos, asaltaba turistas que iban al volcán de Agua y a personas en moto e incluso en carro en carreteras hacia Antigua y Palín, dijo el alcalde de la población, Mario Pérez. Aquí la población ha sido muy calmada, pero ya de tanto que venía sucediendo con los ladrones, el pueblo no se aguantó y tomó la justicia por sus propias manos, añadió el Jefe Edil.

No soy fan de las juntas de vigilantes -y menos de los linchamientos- ¿Qué garantiza que los sindicados son los culpables? ¿La pena corresponde al delito cometido? ¿Qué hay de la presunción de inocencia y del debido proceso? Pero se entiende la desesperación de la gente con la ineptitud gubernamental en general y semillera en particular para controlar la delincuencia. Esto lo escribí el miércoles pasado, luego de que leí que en San Raymundo grupos de habitantes se unieron para tomar la seguridad por sus propias manos. La escalada de violencia por la mediocridad del gobierno obligó a la población a tomar las armas y protegerse.

Por supuesto que el linchamiento no es tomar la justicia en sus propias manos y por supuesto que ni la venganza, ni el odio de los agraviados es justicia. Pero puedo entender que las personas sientan la necesidad imperiosa de proteger sus vidas y sus propiedades frente a las acciones de delincuentes y a la incapacidad de las autoridades, sin autoridad. 

Al final de cuentas, los únicos motivos legítimos por los cuales tenemos gobierno (que no un remedo de gobierno que para lo único que sirve es para gravar y gastar) son que provea seguridad y justicia. Cuando la Administración incumple con estas funciones básicas, no es de extrañar que la gente se defienda y termine linchando. Eso sí, los linchamientos son delitos y conllevan responsabilidades penales.

Puedes ver imágenes de los linchamientos, aquí. Te advierto que son imágenes crudas.


13
Jun 25

Velocidad mortal en Guate

 

Las carreras ilegales, mal llamadas clandestinas, no solo son fastidiosas, sino que son criminales. No son clandestinas porque no son secretas ni ocultas. Todo el mundo sabe dónde ocurren y cuándo. De hecho, es imposible hacer carreras en la ciudad de Guatemala sin que sean notorias, públicas, visibles.

Las calles no son pistas. La imágen es de Grok.

Esas carreras, cuando no son criminales, tienen el potencial de serlo. Y esa potencialidad se puso de manifiesto el 30 de mayo pasado cuando el agente de la PNC David Marroquín Valdés fue atropellado, para luego morir por las lesiones, durante un operativo en la 2ª calle y Avenida de las Américas en la zona 14. Un sujeto que conducía en estado de ebriedad mató al agente, de 32 años de edad, padre de dos niñas.

Este no es un caso aislado. El 1 de junio, en la mañana, junto a la Finca Florencia en Santa Lucía Milpas Altas, el agente de la PMT Alejandro Ramírez Pérez fue embestido por un sujeto de 16 años de edad que supuestamente participaba en una carrera ilegal de motos, sin licencia.

En lo que va del año, ¿sabes cuántos agentes han sido atropellados por corredores? Diez. Diez familias expuestas a penas por la irresponsabilidad de cretinos.

Lo de las carreras de ese tipo no es nuevo. Recuerdo que en los años 80 las había en el bulevar que conduce al Aeropuerto La Aurora; en los noventa las había en la Diagonal 6, de la zona 10. Hasta hace poco eran conocidas las que se hacían en la 20 calle de la zona 10, a partir de una gasolinera que queda junto al Obelisco. Todavía, en la Villa de Guadalupe —especialmente los viernes y sábados— hay simios que pasan corriendo y haciendo sonar el escándalo de sus vehículos modificados. No vayas a creer que lo de la Avenida de las Américas se terminó con la muerte del agente Marroquín. Ahí siguen habiendo carreras.

No solo policías nacionales y municipales han sufrido por la arrogancia de los orcos de las carreras. El 17 de mayo pasado, Andrea Ulín Lucas fue atropellada porque alguien perdió el control de su motocicleta durante una carrera que tenía lugar en La Cuesta del Águila, en el kilómetro 12.5 de la carretera al Atlántico. La mujer, de 25 años de edad, murió como consecuencia del encuentro fatal.

Tanto la PNC como la PMT han hecho operativos de control y prevención, pero las carreras siguen ocurriendo. Se sabe que, aparte de en los lugares citados, también hay carreras en el kilómetro 20, camino a Fraijanes; la Calzada Atanasio Tzul, El Naranjo, la Avenida Simeón Cañas y la Calzada San Juan.

Las carreras ilegales en la ciudad de Guatemala (y en áreas aledañas) son un problema complejo que combina factores sociales, culturales y de aplicación de la ley. Aunque las autoridades han incrementado los operativos y las sanciones, la persistencia de estas actividades indica que se requieren soluciones integrales, que aborden tanto la certeza de la responsabilidad civil y penal como la prevención y la provisión de opciones legales. A costa de los que gustan de eso, por supuesto, no a costa de los tributarios.

@luisficarpediem

Las carreras ilegales, mal llamadas clandestinas, no solo son fastidiosas, sino que son criminales. No son clandestinas porque no son secretas ni ocultas. Todo el mundo sabe dónde ocurren y cuándo. De hecho, es imposible hacer carreras en la ciudad de Guatemala sin que sean notorias, públicas, visibles #carreras #carrerasclandestinas #carrerasilegales #motos #automoviles #pmt #pnc #luisfi61 #delitos @República.

♬ Keyboard_typing sound(894890) – keiichiro Akamine

Mientras tanto, desde una perspectiva cultural, las carreras ilegales tienen un componente elevado de desdén por la ley y de desprecio por los demás. Esas prácticas reflejan una subcultura que raya en lo antisocial. Es hora de frenar esta locura. Las calles no son pistas de carreras, son espacios para convivir. Que la muerte de agentes y ciudadanos no quede impune; y exijamos respeto, responsabilidad y justicia.

Columna publicada en República.


05
Oct 24

Policías y drama migrante

 

Fue impactante ver las imágenes de la captura de 25 policías nacionales por presuntamente participar en una red delincuencial involucrada en el tráfico de migrantes a lo largo de Guatemala.

Captura de policías. Foto de Prensa Libre.

Conocida como Los R, aquella red operaba hoteles, casas, bodegas, flotillas de buses y cuentas bancarias; movilizó a unas 10,000 personas con la complicidad de agentes de la PNC, a quienes les pagaban para que se hicieran de la vista gorda cuando los migrantes ilegales pasaban de Esquipulas a Tecún Umán… previo pago de US$ 350 por persona para no ser molestados.

Para conseguir aquellos resultados, el Ministerio Público condujo una investigación durante casi tres años, y el operativo incluyó 34 allanamientos.

El tema de los migrantes ilegales me conmueve mucho porque —descontada la migración con fines políticos— las personas que se van de un país a otro en aquellas condiciones, en busca de mejores niveles de vida, son muy vulnerables. Están a merced de coyotes que pueden ser criminales, de ladrones, violadores, secuestradores, extorsionistas y otros delincuentes; de aprovechados; y de autoridades corruptas e incluso crueles.

¿Cuál es la migración política? Pues resulta que las migraciones tienen efectos políticos complejos y permanentes; y las migraciones masivas y constantes tienen impacto en la política interior de los países receptores en los campos de las funciones del gobierno, la seguridad, el gasto social y en materia electoral. La inmigración cambia la política interna del país receptor por motivos culturales, religiosos e ideológicos. Tal es el caso de los musulmanes en el Reino Unido, que han hecho de Londres una ciudad islámica; y los africanos en España, hombres que viajan en edad militar y sin familias, por citar dos ejemplos. Lo mismo pasa en los estados que, en la Unión Americana, reciben migraciones masivas de hispanoamericanos. No tengo simpatía alguna por ese tipo de migraciones masivas organizadas, que salen de países estatistas y colectivistas para ir a votar por políticas estatistas y colectivistas a los países receptores; pero sí por las personas individuales y las familias que son sometidas a procesos peligrosos y denigrantes para “poner en jaque” a la oposición política.

El operativo de la Unidad de Investigación Criminal Internacional del MP pareciera haber acabado con Los R; pero, ¿habrá más redes similares? ¿De qué tamaño será el negocio del transporte y resguardo de migrantes ilegales? ¿Qué ocurre con los miles de chinos que pasan por el Darién? ¿Pasan por Guatemala? ¿Cómo será la vida durante uno de estos viajes?

Pregunto esto porque guatemaltecos y mexicanos solemos clamar por trato humanitario para nuestros connacionales cuando viajan a los Estados Unidos de América de forma ilegal; pero el trato que les damos a otros hispanoamericanos, cuando pasan por nuestros territorios, puede ser entre grosero y malvado. En Semana Santa conocí a un personaje chapín que sufrió numerosos vejámenes y despojos no sólo a su llegada a los Estados Unidos, sino durante su paso por México. En una cárcel donde estuvo detenido, le daban repollo en el desayuno, repollo en el almuerzo y repollo en la cena. ¿Cómo les va a los centroamericanos, ecuatorianos, venezolanos y otros hispanoamericanos cuando pasan por Guatemala? ¿Cómo es el trato para sus clientes por parte de los coyotes chapines?

Dicho lo anterior, y si  la encuentras, te recomiendo Los lobos, una peli sobre migrantes que no es cualquier peli sobre migrantes.  Max y Leo -personajes entrañables- pueden robarte el corazón a lo largo de una historia positivamente cargada de humanidad y de autenticidad; y la madre, Lucía, no se queda atrás.

Columna publicada en República.


20
Sep 24

El mito del desarme y realidad

 

Un plan de despistolización y un control de armas más efectivo fueron anunciados por el Ministro de Gobernación, luego de que el lunes pasado un estudiante de 15 años fuera atacado a balazos mientras recibía clases en el gimnasio municipal de Colomba, Costa Cuca.

La ilustración la tomé de aquí https://bit.ly/3MUAZV2

La imagen del chico con una herida de bala y su cuerpo ensangrentado circuló profusamente en redes sociales, y la verdad es que impresiona mucho, del mismo modo en que conmueven las expresiones de asombro de los estudiantes que rodean el cadáver.

En medio de una larga retahíla de actos delictivos similares, aquella foto es el elemento perfecto y necesario para lanzar una campaña populista de despistolización porque, ¿quién, que tenga corazón, no se indigna por el asesinato crudo de un muchacho en la escuela?

La cuestión, sin embargo, es: ¿a quién sirve el desarme de la población? Porque… no te creas que la despistolización afecta principalmente a los delincuentes. Los desarmes afectan principalmente a las personas decentes que tienen armas para defenderse de los delincuentes o para recreación. Además, ya sabes, los delincuentes prefieren víctimas desarmadas. Tal vez te sorprenda que los delincuentes ni respetan, ni atienden las leyes y las campañas. ¡Menos los delincuentes organizados!

Espero que no te tome por sorpresa, pero regímenes como el de Venezuela, Cuba, la China comunista, Corea del Norte y la Unión Soviética tienen y tuvieron prohibiciones severas contra la tenencia y portación de armas por parte de los ciudadanos. Los tiranos también prefieren víctimas desarmadas. En contraste, pensadores como John Locke y Thomas Jefferson se manifestaron a favor de las armas en manos de los mandantes. En el Reino Unido, donde están prohibidas las armas de fuego (ni los bobbies las llevan), los asesinatos son cometidos con armas blancas. ¿Qué diría mi abuela, Frances? Where there’s a will, there’s a way.

No hay relación directamente proporcional entre la tenencia de armas y la tasa de asesinatos. ¿Has visto el meme que compara Honduras con Suiza? Con números de habitantes similares, en el primero los ciudadanos tienen prohibido tener armas, y en el segundo es requerido que los ciudadanos estén armados. Honduras tiene una de las tasas más altas de homicidios en el mundo, mientras que Suiza tiene una de las más bajas.

Poray circula otra idea que es útil para meditar sobre este tema: Decir que no necesitas un arma para defenderte (de los delincuentes o de los tiranos) porque está la policía para cuidarte, es como decir que no necesitas un extintor de incendios porque están los bomberos para apagarlos.

Acciones populistas como las campañas de despistolización y la legislación que prohíbe las armas en manos de la gente decente existen no sólo para endulzar a grupos de interés y clientelas políticas, sino para controlar a la población en caso de que quienes ejercen el poder tengan necesidad de imponerse descaradamente.

Un estudio publicado por el Cato Journal, escrito por John C. Moorhouse y Brent Wanner, confirmó hace rato que, aunque el control de armas parece ser políticamente atractivo porque lidia directamente con el problema, lo cierto es que es un instrumento burdo contra la delincuencia, y sugiere que, tal vez, sería mejor concentrarse en averiguar por qué es que no se respetan las leyes existentes.

Columna publicada en República.


16
May 24

Crimen, percepción y realidad

A un cuate, con hijos preadolescentes, un grupo de delincuentes lo dejó cuadraplégico. Para él, si en enero y febrero del 2024 hubo menos homicidios que en el mismo período del 2023 y luego, en marzo y abril hubo más homicidios, es un tantito irrelevante.

Desde donde está ahora, a causa de delincuentes que no han enfrentado las consecuencias jurídicas de sus acciones criminales, aquello es como discutir acerca del sexo de los ángeles, o acerca de cuántos de ellos caben en la cabeza de un alfiler

¿Esta gráfica debería distinguir entre homicidios y asesinatos?

Ojo…¡por supuesto que es importante que disminuya la delincuencia! Pero es importante que sea disminuida porque el gobierno cumple con sus únicas funciones legítimas que son proveer seguridad y justicia de forma sostenida y sostenible.  Es bizantino celebrar que la delincuencia disminuya estacionalmente, o que disminuya dos meses para volver a crecer en el siguiente bimestre.

La seguridad y la justicia por cierto, son como un banco que descansa sobre tres patas: apoyo legislativo, apoyo presupuestario y apoyo político.  Y abarca no sólo a la policía, sino a los tribunales de justicia, la fiscalía y al sistema penitenciario. Ningún programa de seguridad ciudadana -que no sea basado en la circulación de paneles blancas y otras prácticas similares- va a funcionar, en el largo plazo, si no se entiende aquello.

Y voy a añadir un quinto elemento que se hizo evidente en la zona 14, la semana pasada, cuando un grupo de agentes privados de seguridad hizo posible la captura de un grupo de secuestradores express, captura que trataron de capitalizar en el Ministerio de Gobernación.  Las personas -individualmente, o asociadas; directamente, o por medio de agentes en los que confían- tienen derecho a defenderse.  Pero, si tienen que hacerlo, ¿por qué tienen que pagar impuestos supuestamente destinados a la seguridad ciudadana?  Además, deben diferenciarse aquellos esfuerzos, de los que podrían hacer grupos de justicieros.

Dicho lo anterior, es un desatino calificar de mera percepción la existencia de una criminalidad evidente en las vidas diarias de muchísimas personas.  Por los lugares donde viven, por los lugares donde circulan, por los horarios en que se movilizan, por los empleos en los que trabajan, demasiadas personas están expuestas a los efectos directos e indirectos de la delincuencia impune. 

No es prudente ignorar las angustias de esas personas; no es prudente ningunear la información acerca de actos delincuenciales; la gente necesita saber cuáles son los lugares peligrosos para vivir y para circular; es absurdo que en un lugar se comentan delitos reiteradamente y con frecuencia y las autoridades no puedan montar una operación de inteligencia para capturar y conseguir sentencias condenatorias para los responsables; es increíble que grupos delincuenciales puedan actuar con frecuencia y de forma sostenida sin protección, o complicidad de algún tipo.


02
Abr 24

Crispación en redes sociales

Como hay gente para todo luego de que en TikTok escribí que las palomas son las ratas del aire, un anónimo me escribió para amenazarme con que ya valí

Se los comparto porque ¿ya notaron que no sólo en redes sociales virtuales, sino en todo el ambiente hay mucha crispación? Mi hipótesis, sin ningún fundamento científico, es que, después de los encierros, la incertidumbre y el miedo de 2020 mucha gente elevo como cuatro rayitas sus niveles de intolerancia y propensión a la violencia.

Lo cierto es que estudios han informado de mayores niveles de angustia psicológica y síntomas de depresión y ansiedad en comparación con los niveles de antes del 2020. Las restricciones de aquel año también han afectado la conexión social, con informes de mayor aislamiento social y soledad asociados con una mayor angustia psicológica.

En fin, si valgo ya saben por dónde empezar a buscar.