13
Sep 18

Te dieron atol con el dedo, aumentó robo de teléfonos

¿Te acuérdas cuando te decían que era necesaria una ley contra el robo de teléfonos móviles? ¿Recuérdas que te decían que así se iban a acabar (o por lo menos disminuir) los robos de móviles? Pues te dieron atol con el dedo…te tomaron el pelo. Los reportes de robos de teléfonosmóviles se mantienen en aumento.

¿Te acuérdas del maral que apoyaba la iniciativa y de la bulla que hacían?

Hasta agosto de 2018 hubo 18,441 denuncias; a decir verdad, los robos disminuyeron tantito luego de la vigencia del Decreto 8-2013; pero fue un alegrón de burro porque el efecto sólo duró pero sólo durante un año.  Luego los robos retomaron la curva ascendente.

En 2012, cuando se discutía aquella legislación, escribí que si ya existe el robo como delito, y los teléfonos son bienes muebles, ¿qué necesidad hay de una ley específica? En vez de multiplicar delitos, sería mejor eliminar la impunidad con respecto a los delitos que ya existen.

En 2013 había un entusiasmo loco por la legislación contra el robo de teléfonos móviles, a pesar de las advertencias.  ¡Se sabe que no es con más leyes que se combate la delincuencia! ¡Se sabe que la delincuencia se combate mejor con la aplicación certera de las que ya hay!  ¿Será que esta vez aprendemos la lección?

Es como la gente que cree que sólo capturando corruptos selectivamente, sin desmantelar el sistema en el que medra la corrupción, es como se va a acabar con aquel mal.  Y ya sabes, podemos ignorar la realidad, pero no podemos evitar las consecuencias de ignorar la realidad.

¿Te van a agarrar de papo otra vez?


11
Ago 18

Me salvé de ver un linchamiento

Estábamos en la Octava calle, entre el Portal del comercio y la Plaza de la Constitución cuando notamos un alboroto: pasó una moto y luego otra, y detrás gentes corriendo y gritando: ¡Ladrones, ladrones! ¡Párenlos! y cosas así.

Esto fue hace ocho días, y en la esquina de la Octava calle y Sexta avenida, el tripulante de una de las motos abandonó su vehículo y salió corriendo con la gente detrás.  Mi primer instinto fue correr a ver en qué paraba el asunto; pero iba con mi madre así que no corrimos, pero nos dirigimos a aquella esquina.

Para cuando llegamos la moto ya no estaba en donde la había dejado su tripulante y por ir comentando el asunto no vimos quién se la llevó, ni a donde.  Al llegar frente a la Empresa Eléctrica encontramos a un sujeto con las piernas abiertas y los brazos alzados apoyado contra el edificio de aquella empresa.  A su alrededor varios policías municipales, y varios policías nacionales, así como una pequeña multitud.  Todos serenos.  Nos informamos y nos enteramos de que estaban esperando a que la víctima de una salto, supuestamente perpetrado por el detenido y por un cómplice, se acercara a señalarlo como posible autor del delito.  Pero nos quedamos vestidos y alborotados porque la víctima nunca se apareció.  En consecuencia el sospechoso fue dejado en libertad, la gente se dispersó, y el señalado caminó por el Parque Centenario hacia la Quinta avenida, frente a la Biblioteca Nacional.

Creo que nos salvamos de ver un linchamiento, o por lo menos una vapuleada. Y yo, que visito la zona uno con frecuencia, acompañado por extranjeros que visitan Guatemala, me siento triste cuando ocurren cosas así.


07
Ago 18

Repunte potencial de delincuencia

Existe potencial para un aumento en la violencia de pandillas durante todo el mes de agosto. Como medida preventiva, la policía ha aumentado los controles aleatorios, las paradas de tráfico y las búsquedas de vehículos en toda la ciudad de Guatemala, dice una alerta del Departamento de Estado de los Estados Unidos de América.

El 15 de agosto es el aniversario de una guerra -en 2005- entre las maras Barrio 18 y MS-13; y los miembros de esas pandillas podrían atarcarse entre sí como venganza por lo ocurrido hace 13 años, dice la información.

La comunicación citada dice que los ciudadanos estadounidenses que visiten a autoridades judiciales guatemaltecas durante este mes deberían ser cautelosos y les recomienda revisar sus planes de seguridad, monitorear las noticias, mantener un nivel elevado de vigilancia y evitar manifestaciones.

La semana pasada, cuando salí de mi casa, en la mañana, había un operativo de registro organizado por la Policía Nacional Civil; y cuando regresé del trabajo el operativo seguía ahí.


11
Abr 18

Violencia en Hogar Seguro, ¿Quienes son los HDP?

Cuando un grupo de personas inicia actos delictivos, y cuando las autoridades no se animan a defender la vida y la propiedad de las víctimas, ¿qué pasa?

Las primeras escenas son de jóvenes sin camisas y con las caras tampadas bloqueando el bulevar de Vista Hermosa, palos en mano y amenazando a los vehículos que circulan y a sus conductores.

Un vehículo blanco se deja ir contra los bloqueadores, ¿puedes culparlo? Uno de los bloqueadores grita ¡Hijo de puta! y él, u otro, pregunta, ¿Le tomaron las placas, va? Y alguien contesta: .

Hay cámaras que sospecho que son de medios de comunicación y alguien, entre los blqueadores grita: ¡Huelga, huelga!

Una voz grita: ¡Ya llegó el PDH!, y uno una voz grita: ¡Pela la verga!, mientras un bloqueador agita los brazos y grita: ¡Mentira, mentira! Una voz grita: ¡Andá a tomar fotos allá!

Otro vehículo se deja ir contra los bloqueadores y rompe el bloqueo, ¿lo puedes culpar? Acto seguido los bloqueadores hacen una retirada y alguien grita ¡Aguas!  Varios vehículos aprovechan la ocasión para escapar del lugar y uno de los bloqueadores arroja lo que parece ser una barra de metal contra uno de los vehículos que huyen de las agresiones.  Otros bloqueadores arrojan cosas contra los vehículos y sus conductores y pasajeros, que escapan.  Una lata de algo, da contra uno de los vehículos y se escucha el golpe.  ¡Hijos de puta!, se oye otra vez.  ¡Tirémosles mierdas!, grita uno de los agresores…y continúa la tiradera de cosas contra los que circulan en el bulevar.

A estas alturas me imagino el miedo que han de sentir los habitantes del área al ver toda esta violencia a unos metros de sus hogares; y no olvides que las aseguradoras no pagan por daños durante bochinches, manifestaciones y ese tipo de actos violentos.  Anoche hasta sentimos que le iban a prender fuego a todo, que nos iban a botar los portones, dijo una vecina.

Mientras tanto, alguien pregunta, ¿están grabando las imágenes? Y siguen sonando los cuentazos contra los vehículos que siguen escapando por el bulevar. Es una apedreadera inclemente y a lo mejor es sólo cosa mía, pero los agresores parecen disfrutar de esta violencia.  Algunos tienen las caras tapadas, pero la mayoría no hacen el mínimo esfuerzo por ocultar su identidad, aunque uno reclama: ¡No me graben!

¡Muchá, la PDH!, vuelve a gritar alguien…y el Procurador de los Derechos Humanos llegó a dialogar con los jóvenes.

Yo digo que los hijos de puta son los agresores que aterrorizaron a los vecinos del área y a quienes tuvieron la mala suerte de pasar por ahí cuando la violencia estaba en su apogeo, y mientras que ninguna autoridad acudía en defensa de las víctimas y de su propiedad.

Yo digo que si uno de los criminales que bloquearon el área y arrojaban cosas contra los vehículos y sus oupantes hubiera resultado lastimado por un auto que escapaba, esa hubiera sido una de las consecuencias naturales de su actitud delictiva.  Yo no hubiera culpado a nadie por tratar de escapar y ponerse a salvo de la tiradera de cosas y del bloqueo.  Yo digo que los hijos de puta son los criminales y los delincuentes.

Tragedias como la de Brenda y Jabes ocurren porque los delincuentes bloquean, porque no hay autoridad que los ponga en su lugar, y porque las víctimas se sienten amenazadas.

Hijos de puta también son las autoridades -judiciales y administrativas- que permiten los abusos y las malas condiciones en los  hogares para jóvenes.  No lo son menos los promotores y los que hacen posible la ley antiadopciones; porque, ¿cuántos habitantes del Hogar Seguro, terminaron ahí porque sus padres no pudieron darlos en adopción?* E hijos de puta son los grupos de interés que han castrado a las autoridades y por su culpa no hay autoridad que se atreva a poner en orden a los delicuentes como los de anoche, ni a defender las vidas y la propiedad de sus víctimas. ¿Qué supuesta autoridad no va a temerle a sufrir el calvario de Erwin Sperisen, para citar sólo un ejemplo?

En realidad…no hay autoridad.

El relato de lo que ocurre lo hice mientras veía las tomas que publicó Miguel Salay, en Facebook, y de ahí son las fotos.

*Gracias a @MYDDA por este insight.


20
Mar 18

Asaltos en moto, ¿volvieron, o nunca se fueron?

En ocho zonas de la ciudad de Guatemala y Mixco se concentran los asaltos en moticicleta.  Estos suelen ocurrir en vías congestionadas que cuentan con rutas alternas que facilitan la fuga de los delincuentes.

Ya hacía ratos que no veíamos noticias sobre asaltos en motos y se me ocurre preguntar: Esta modalidad, ¿volvió, o es que las noticias no se habían ocupado de ellas?  La información acerca de este tipo de delitos viene de dos fuentes privadas: Espanta Cacos, un proyecto del grupo Jóvenes contra la Violencia, y Alertos; porque la Policía Nacional Civil no registra datos sobre robos desde motocicletas, ni desde vehículos.

Nunca fui un fan de la legislación que obliga a los motoristas a llevar chalecos; y hace poco sugerí que esa legislación debería se derogada, en vista de que las autoridades no están dispuestas a hacerla cumplir y en vista de que los motoristas han dejado de cumplirla. Esas normas que no se cumplen, son malas nonrmas.  Son una burla al concepto de ley; y se prestan a la arbitrariedad y a la corrupción.

La nueva plaga de motoristas, que hacen tercer carril, que se atraviesan casi sin precaución alguna, que te rayan el carro, o te golpean el retrovisor y siguen como si nada…casi ninguno de ellos usa chaleco.

Pensando en todo eso, pregunto:  La modalidad de robos en motocicletas, ¿volvió, o es que las noticias no se habían ocupado de ellas?  ¿Volvió, o nunca se fue? Si volvió, ¿tiene algo que ver que los chalecos cayeron en deshuso? Si volvió, ¿se debe a la impunidad generalizada? Si nunca desaparació, ¿se ha intensificado? ¿Tiene algo que ver el seshuso en que cayó la prohibición de que vayan más de una persona en cada moto? Tampoco soy fan de esa norma; pero, sería bueno conocer datos. ¿Es cierto que la gente, cuando le roban en moto sólo quiere recuperar su propiedad y luego se desentiende del proceso?

La ilustración es de elPeriódico.


14
Ene 18

La zona 1 y su carácter

Es cierto que hace falta seguridad en la zona 1; pero  no a costa de su carácter.  Robos a peatones, robos de vehículos, tiroteos y otros delitos, así como el aumento de indigentes, amenazan aquella área de la ciudad; pero la seguridad no debe llegar a costa de la pérdida de lo que la hace única y diferente.

Suelo llevar visitantes de todo el mundo a conocer la Sexta avenida, la Plaza de la Constitución y el Mercado Central; y mis invitados siempre regresan encantados del paseo.  No sólo tienen la oportunidad de saborear un poco de la vida de la ciudad, sino que conocen algo de su historia, su riqueza y su misterio.

En 16 años que tengo de hacer esos paseos -casi todas las semanas- sólo una vez he sufrido un incidente.  A las 8:00 a.m. de aquel día entré al atrio de la Catedral acompañado por mi cuate, Gerald; y me adelanté porque un empleado del lugar estaba limpiando el piso con una manguera.  Dos, o tres pasos había dado cuando escuché un grito y, al voltearme, vi a Jerry tirado en el suelo con cos sujetos  tratando de quitarle lo que llevaba en la mano.

Pensé rápido y dispuse que lo que correspondía era quitarle a uno de los sujetos a Jerry para que pudiera defenderese en igualdad de condiciones; así que emití mi mejor rugido y me lancé sobre uno de los atacantes.  Paralelo a la fracción de segundo que me tomó tirarme sobre uno de los ladrones, apreté el teléfono que llevaba al cinto y sentí una mano que trataba de arrancármelo.  ¡Eran tres ladrones!

En otra fracción de segundo, los dos que tenían a Jerry se levantaron y corrieron, seguidos por el que trataba de quitarme mi móvil.  Se fueron sólo con el estuche de los anteojos oscuros de mi cuate.  Yo me sentía Tarzán y Jerry mantuvo la dignidad; entramos a la Catedral y luego nos fuimos del lugar.

En 16 años y después de aquello, nunca he tenido un incidente.

A mí el Centro me gusta mucho.  Lo recuerdo con cariño de mi niñez y de mi adolescencia.  Me gusta pasear en sus calles y disfrutar de mucho de lo que ofrece en términos de cultura, costumbres, gastronomía, entretenimiento y aventura.  A veces acaricio la idea de irme a vivir al centro…pero se me pasa.  Se me pasa porque tengo la impresión de que cuando no huele a meados, huele a Criolina.  Y se me pasa cuando leo acerca de los tiroteos.  Pero eso sí….no dejo de ir, ni de llevar visitantes porque no hay uno que no haya vuelto con una impresión agradable de la ciudad.

Como lugar para vivir…lo que se dice vivir, vivir, la zona 1 tiene mucho que ofrecer y tiene potencial; pero no si hiede y no si es percibido como un lugar inseguro.  Y ciertamente no, si pierde su carácter diverso, rico y misterioso.

Mi cuate, Rudy, me llamó la atención sobre esto de su carácter; y vale la pena aclarar que, por su carácter, debe entenderse no la voluntad de los políticos planificadores y los ingenieros sociales (que fuerzan paletas de colores para el área y elevan los impuestos con el propósito de forzar a la gente a vender, entre otras políticas parecidas), sino el de las personas que viven en el área, y usan el área, o van a ir a vivir allí, invertir allí o usar los espacios.  Las cosas como las zonas de una ciudad no tienen carácter, este se los dan las personas, sus decisiones personales y sus actividades personales.

En todo esto, ¿cuál es el rol legítimo de las autoridades? Proveer seguridad y evitar el hedor.


10
Dic 17

Hay que abolir la obligatoriedad de chalecos para motoristas

La ley que obliga a los motoristas a usar chalecos debe ser abolida porque es una ley mala.¿Te has dado cuenta? Los motoristas se han multimplicado por n; y la mayoría no lleva los chalecos obligatorios, o los lleva cubiertos por sus mochilas, o los lleva tan raídos que ni se notan. ¿Por qué es que la ley que obliga a los motoristas a llevar chalecos es una ley mala? Por dos razones:

1. Es un mandato, una legislación específica y obligatoria que fuerza a las personas a hacer algo que no harían voluntariamente.  Friedrich A. Hayek llama taxis a ese tipo de normas y son propias de un orden creado, como un banco, un ejército, un gobierno, o una familia; pero son impropias de un orden espontáneo como la sociedad.  Es cierto que la legislación de los chalecos fue decretada para combatir la delincuencia; pero casi nadie la cumple y eso nos lleva a la segunda razón por la cual esa normativa es mala.

2. La ley de los chalecos ya no es cumplida por casi nadie; y las autoridades encargadas de hacer que se cumpla no están dispuestas a aplicarla. ¡Las mismas autoridades  no cumplen con esa la legislación!  Los costos  de hacer cumplir la ley son muy elevados -sobre todo los costos emocionales-.  Las leyes que no se cumplen son malas porque hacen de la ley una burla.

La delincuencia no se acaba con la multiplicación de leyes y regulaciones, sino con la aplicación cierta e ineludible de las que hay. ¿Cuándo vamos a aprender la lección?

En el capítulo X de El Principito, por Antoine de Saint Exupéry, el Rey -monarca absoluto y universal- explica que la autoridad se fundamenta en primer lugar en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, hará la revolución. Yo tengo el derecho de exigir obediencia porque mis órdenes son razonables. Si yo ordenara a un general convertirse en ave marina, y si el general no obedeciera, no sería la culpa del general. Sería mi culpa.


29
Nov 17

Acerca de limpiar Guatemala

Imagínate que fuera así de fácil limpiar Guatemala.

Hoy anduve por el Mapa en Relieve y el hombre de la limpieza estaba haciendo lo suyo con una sopladora.  Lo que se me vino a la cabeza fue: ¡Qué tal si fuera así de fácil limpiar Guatemala!

Pero…¿de qué la limpiaría? La limpiaría de privilegios.  Me gustaría una ley que dijera: en ningún caso el Congreso dictará ley o decretos arbitrarios o discriminatorios, en los que explícita o implícitamente se concedan prerrogativas, privilegios o beneficios que no puedan disfrutar todas las personas que tengan la oportunidad de hacerlo.  Eliminaría del Prepupuesto del estado toda partida y asignación destinada a intereses específicos y particulares.

¿De qué más la limpiaría? De toda legislación que no protegiera los derechos individuales de todos por igual.

La limpiaría de delincuentes y de prevaricadores -de acuerdo con la ley penal- claro.

Pero no se puede, ¿verdad? ¿O sí?


18
Ago 17

Enemigos, taladores y saqueadores

Exactamente, ¿cuántas vidas como la de F. Gómez, E. Mayen, J. Picholá, E. Sarceño, J. Sical. M. Sucuc y E. Valdez vale la de un marero? ¿Cuántos heridos de cuatro años de edad –o de la edad que sea– vale un marero? ¿Doce?

 

Escucha el podcast aquí.

Cosas así me pregunto luego de la balacera del miércoles, cuando un grupo de mareros rescató, a sangre y fuego, a un cómplice de ellos en el Hospital Roosevelt.  El rescatado estaba bajo la custodia del Sistema Penitenciario y llegó al nosocomio, por orden de un juez.  Ningún sistema de inteligencia previó lo que iba a pasar.

Comparto la idea que circula en Twitter en el sentido de que los mareros deberían ser declarados enemigos y deberían ser perseguidos, procesados y castigados como tales.  Como a Abimael Guzmán, por citar un ejemplo.

Mientras tanto, 48 árboles fueron talados a inmediaciones del aeropuerto, y nueve personas fueron capturadas por ello.  Los que resulten responsables del corte material deben enfrentar las consecuencias de sus actos vandálicos; pero más importante será dar con los responsables intelectuales de ese acto de barbarie.  Hace poco tiempo casi todo el bronce de las avenidas Reforma y Américas fue saqueado –presuntamente por los chatarreros, o para los chatarreros–.  No recuerdo si alguien fue capturado; ni autores materiales, ni autores intelectuales.

Los tesoros culturales de Guatemala, como los cuadros de T. de Merlo y los bronces históricos, y ahora hasta las jacarandas son saqueados y destruidos por delincuentes.  Las pinturas del siglo XVIII fueron recuperadas y los autores materiales fueron capturados; pero, ¿se llegó hasta los autores intelectuales del robo?

Así es como estamos.

Claro que todo esto es multicausal; empero, voy a enfocarme en una causa por falta de espacio: La maldad no viene sólo de la gente malvada; sino, también, de las personas buenas que toleran la iniciación de la fuerza como medio para alcanzar fines.  De este modo las personas buenas le dan poder a la gente malvada…Lograr una sociedad libre [y pacífica] requiere valor para pensar, para hablar y para actuar; especialmente cuando es más fácil no hacer nada, como escribió K. Schoolland.

Columna publicada en elPeriódico.


17
Ago 17

Barcelona y el Roosevelt

En el marco del atentado de hoy, en Barcelona, mi cuate –Luis Ignacio– publicó: ¿Por qué me resulta tan extremadamente vomitivo ver, en estos momentos, fotos de gatos y perros? No debo ser normal.

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Comparto ese pensamiento porque comparto el sentimiento.  Me pasó ahora y me pasó ayer cuando leía acerca del rescate de un marero, en el Hospital Roosevelt operación delictiva que costó 7 vidas y 12 heridos.

Ustedes me van a perdonar; pero sostengo que cuando ocurren cosas así no es momento para fruslerías, ni siqueira en las redes sociales; y no es que los perros y gatos no tengan valor e importancia contextuales.  Cuando ocurren estas cosas es el momento preciso para meditar: ¿De qué lado estoy? Y para eso les dejo un pensamiento del profesor Ken Schooland: La maldad no viene sólo de la gente malvada; sino, también, de las personas buenas que toleran la iniciación de la fuerza como medio para alcanzar fines.  De este modo las personas buenas le dan poder a la gente malvada…Lograr una sociedad libre [y pacífica] requiere valor para pensar, para hablar y para actuar; especialmente cuando es más fácil no hacer nada. ¿Por qué? Porque podemos falsear la realidad; pero no podemos evitar las consecuencias de falsear la realidad.

Mañana, en mi columna de elPeriódico, ampliaré estas meditaciones.