09
Nov 17

¡Celebramos el derribo del Muro de Berlín!

Hace 28 años, ¡28 años!, en medio de una sucesión de actos alucinantes como la apertura de la frontera entre Hungría y Alemania del este, y  el fusilamiento del tirano Nicolae Ceucescu y su esposa colapsó el comunismo, el socialismo real, el socialismo científico, o como quieras llamarle.  El símbolo de aquel colapso fue el derribo del Muro de Berlín, que precedió al derrumbe de la ominosa Unión Soviética.

Nadie moría tratando de pasar el Muro de Berlín en dirección al este; y de hecho, nadie escapaba hacia el sector comunista de Berlín.  Eso sí, 138 personas fueron asesinadas tratando de escapar del comunismo, hacia Occidente.  Las matanzas, sin embargo, no se limitaron a las víctimas en el muro.  Entre 1949 y 1987, en la China comunista hubo más de 76 millones de muertos a causa de las ideas del socialismo real.  Entre 1917 y 1987, en la Unión de Repúblicas Socialestas Soviéticas hubo más de 61 millones de muertos a causa de la dictadura del proletariado.  ¡Las ideas que hicieron necesario el muro son letales!  Cien años de historia comunista costaron 100 millones de muertos en todo el mundo.  ¿Eso es unos 150 muertos por hora?

Muchos chapines todavía creen que aquellas ideas son respetables; todavía usan iconografías representativas de aquellas ideas letales, todavía sueñan con el colectivismo y la dictadura del proletariado.

Los ves promoviendo el destruccionismo. Bloquean carreteras, toman edificios, invaden fincas, pintan paredes, masacran familias, son el establishment que controla la educación y quiere controlar el sistema de justicia. Alguna vez te has preguntado: ¿Por qué es que sus socios y patrocinadores necesitaban de un muro para mantener a la gente dentro de su territorio? ¿Por qué es que sus socios y patrocinadores asesinaban a quienes trataban de escapar y pasar el muro? ¿Por qué es que miles huyen de Cuba, en vez de huir hacia Cuba? ¿Por qué es que dependían de policías criminales y ejércitos implacables para mantenerse en el poder?

Hace 28 años, cuando yo era productor de noticias internacionales en el noticiario Tele-Prensa, no te puedes imaginar la emoción que sentía cuando veía que el muro era derribado por la gente.  No te imaginas.  Y puedes leer, en este enlace, el relato del guardia que dejó que las multitudes pasaran; y en este enlace está la historia de un héroe que ayudó a escapar a más de mil personas.

La de abajo es de las tres piezas del Muro de la Vergüenza en la Plaza Berlín de la ciudad de Guatemala.  La foto es de mi amigo, Jorge Jacobs.

La foto principal la tomé del blog de mi cuate Joselo.


06
Nov 17

China y “Black Mirror”

El régimen de Pekin planea lanzar un Sistema de Crédito Social con el propósito de calificar la integridad -es decir, si son dignos de confianza, o no- de sus 1.3 millardos de habitantes.

El plan pone la carne de gallina. Imagina un mundo en el que muchas de tis actividades cotidianas sean supervisadas y evaluadas constantemente: lo que compras en las tiendas y en línea; donde estás en un momento dado; quiénes son tus amigos y cómo interactúas con ellos; cuántas horas pasas mirando contenido, o jugando videojuegos; y qué facturas e impuestos pagas (o no).

Eso no es difícil de imaginar, porque la mayoría de eso ya sucede, gracias a todos esos gigantescos colectores de datos como Google, Facebook e Instagram o aplicaciones de seguimiento de la salud como Fitbit. Pero imaginemos ahora un sistema donde todos estos comportamientos se califican como positivos, o negativos y se destilan en un solo número, de acuerdo con las reglas establecidas por políticos, desde el poder.  No de forma descentralizada, sino de forma monopólica y centralizada.

Es como el episodio Nosedive, de la serie Black Mirror; sólo que  peor. Ese episodio se desarrolla en un mundo en el que las personas pueden calificarse unas a otras con estrellas por cada interacción que tengan. La protagonista es una joven obsesionada con sus calificaciones y es elegida por su amiga popular de la infancia como la dama de honor de su boda. En su viaje a la boda la protgonista se enoja con un trabajador de servicio al cliente, y eso inicia una rápida y catastrófica reducción de su calificación en un mundo homogenizado.

La razón por la que el sistema chino es peor que el de Black Mirror es que este último es descentralizado (en individuos que califican) y -aunque este es evidente que termina en un mundo homogenizado a fuerza de corrección política y ese deseo democrático de ser como los demás- el resultado es consecuencia de las acciones de los individuos; pero no de un diseño. Por otro lado, el sistema chino es centralizado, unitario y no dependerá de calificaciones individuales de personas, sino de algún algorítimo diseñado con criterios políticos.

El régimen de Pekin está lanzando el sistema como una forma deseable de medir y mejorar la “confianza” a nivel nacional y construir una cultura de “sinceridad”. Se espera que la política, “forge un ambiente de opinión pública donde mantener la confianza es glorioso. Fortalecerá la sinceridad en los asuntos gubernamentales, la sinceridad comercial, la sinceridad social y la construcción de la credibilidad judicial”.

Es como algo de Black Mirror, o de Minority Report. Esta peli es otra distopia y ocurre en un futuro donde una unidad especial de policía puede arrestar a los asesinos antes de que cometan sus crímenes.

El nuevo sistema refleja un cambio astuto de paradigma. En lugar de tratar de imponer la estabilidad, o la conformidad con un gran garrote y una buena dosis de miedo de arriba hacia abajo, el gobierno [los políticos] está tratando de hacer que la obediencia parezca un juego. Es un método de control social disfrazado de un sistema de recompensas por puntos. Es obediencia “gamificada”.

La ilustración la tomé de Black Mirror.


26
Oct 17

El comunismo, Nanjie y un cuento chino

Nanjie, en la República popular de China, es un bastión del sueño comunista. La aldea es fiel a los preceptos de Mao Zedong y es fiel, claro, porque su entusiasmo no incluye los 65 millones de muertos que costó el comunismo en la China continental.

En aquel paraíso encantador y atractivo para los turistas,  los 3,700 lugareños se despiertan cada mañana con el ruido de los altavoces que difunden lemas de alabanza al exlíder. Y empiezan su jornada laboral con canciones rojas del repertorio comunista, como si aún vivieran en plena “revolución cultural”. Eso sí, nadie es enviado a pelotones de fusilamiento, ni a campos de reeducación..

Con su folclor maoísta, sus bienes compartidos y sus fábricas de propiedad colectiva, Nanjie sigue el modelo de los años 1950, el de antes de las reformas que han convertido a China en la segunda economía mundial.  Pueden hacer esto porque el componente capitalista de aquel país -que sigue siendo una dictadura totalitaria- les da para mantener aquella Disneylandia comunista, sin necesidad de purgas, persecusiónes y hambrunas.

Al pie de una estatua de Mao, los turistas pueden abordar un pequeño tren rojo y visitar los parques, las fábricas y los apartamentos colectivos de la aldea, donde los habitantesles cuentan lo felices que son con el colectivismo”.  Pueden hacerlo como se pasea por Disneyworld, y la clave es que pueden hacerlo, en oposición a que -cuando el comunismo sembraba el terror en China, la gente no tenía opciones.

Desde los apartamentos modestos hasta los cuidados médicos, pasando por la comida, todo “es gratis” para los habitantes. Tienen acceso a una cantina y cuentan con una tarjeta que se recarga automáticamente, para comprar comida, incluidas las galletas de la marca Oreo. Todos esos privilegios son sostenidos gracias al componente caplitalista de China…y son una ilusión.  Nunca ha habido comunismo sin millones de muertos.

Wang Hongbing, jefe del partido comunista en Nanjie desde 1976, que participará en el congreso del partido la semana que viene en Pekín, asegura que desde el último congreso del partido en 2012 y la llegada al poder de Xi Jinping, “el discurso del gobierno central se acerca cada vez más a la vía elegida por Nanjie”.  Y eso debería ser malas noticias, no sólo en China, sino entre todos los que creen que China es el futuro.

Lo cierto es que en China, muchas cosas son cuentos chinos; y tristemente el comunismo es un ideal macabro que esta tan vivo como siempre.

Más del 90% de los empleados de las 26 cooperativas vienen del exterior de la aldea y carecen de los privilegios reservados a los habitantes de esa Disneylandia llamada Nanjie.

En 2008, una investigación del diario chino Southern Metropolis revelaba que la aldea había contraído préstamos bancarios por un valor superior a 1.600 millones de yuanes (206 millones de euros).  La fantasía es cara y se paga con deudas; pero los dirigentes chinos ordenaron a la provincia de Henan que resolvieran el problema…y lo resolvieron de forma política: las deudas fueron anuladas.

No es cierto que en Nanjie sean comunistas de verdad, como aseguran algunos fanáticos.  En realidad es una fantasía a la que…afortunadamente, la faltan 65 millones de cadáveres.

La ilustración principal es de la Victims of Communism Memorial Foundation; y la secundaria la tomé de Facebook.


23
Oct 17

La evolución de “la revolución”

Durante la celebración del 20 de octubre los revolucionarios no ensuciaron el Centro, ni pintaron hoces y martillos, o frases de odio, como en otras ocasiones.

Esta evolución de los revolucionarios merece ser reconocida porque ¿qué necesidad hay de celebrar con inmundicia aquella ocasión histórica?; pero más que todo porque las hoces y martillos son íconos de una ideología que ha costado 100 millones de muertos en sus cien años de historia. Muertos frente a pelotones de fusilamiento, en campos de concentración, por las hambrunas, y así.

El viernes pasado, al atardecer, fui a la Sexta avenida a ver cómo había quedado y me sorprendí gratamente. Está por verse si se aguantan el 1 de mayo cuando también suelen hacer pintas.

Por cierto que los revolucionarios han estado haciendo esfuerzos por no darse color.  Durante las jornadas de agosto de este año, las banderas rojas, las efigies del che Guevara y otras iconografías relacionadas desaparecieron de las manifestaciones.


20
Oct 17

20 de octubre

Entre grupos de jóvenes indígenas, en los años 80, a los guerrilleros se los conocía como gorilas.  Esto es porque eso era lo que entendían los patojos cuando los gringos decían guerillas, lo que a los oídos de los chicos sonaba como grilas.  Sería eso y porque no era difícil identificar a aquellos terroristas, que muchísimas veces amenazaban sus vidas y sus propiedades, con las huestes de Urko, de la peli El planeta de los simios. ¿Qué otro nombre usaban -aquellos jóvenes y muchos adultos- para referirse a los guerrilleros? El de canchitos, debido al número notorio de extranjeros que militaba en las filas de la URNG.

Escucha el podcast aquí.

De aquello me acordé porque, cuando la dirigencia popular celebra la Revolución del 20 de octubre, en Guatemala, el centro de la ciudad suele ser pintado con hoces y martillos; así como con mensajes de odio. También es así el Primero de mayo. Así ocurre cuando se celebran los ideales de los gorilas y de los canchitos.

No cabe duda de que en 1944 era necesario deponer al ancien régime y ese propósito unió a tirios y troyanos.  Empero, no era necesario que la Revolución fuera cooptada por las corrientes más colectivistas, ni era necesario que se encaminara hacia el asesinato de Francisco Javier  Arana, ni al enraizamiento del socialismo en la burocracia, en la educación, y en otras esferas de la vida chapina.  De ahí que la celebración del fin de una dictadura, no debería estar vinculada a las consignas de una ideología asesina.

En el mundo, una de cada cinco personas vive bajo un régimen comunista; y puesta así la cifra no dice mucho.  Empero, un poco de perspectiva aclara las cosas: en 100 años, el socialismo real costó 100 millones de vidas humanas. Sesenta y cinco millones en China, 30 millones en la URSS, 2 millones en Corea del norte y en Camboya respectivamente, y así sigue la cuenta. Ciento cincuenta mil en América Latina, según cifras de la Victims of Communism Memorial Foundation.  En Guatemala, por cierto, al conmemorar los 100 años de la revolución bolchevique, desde la perspectiva de los derechos humanos, la Universidad Francisco Marroquín está recordando a aquellas víctimas.

Haz clic en la foto para ver la conferencia de Ramiro Ordóñez Jonama, sobre la Revolucion de 1944.

Columna publicada en elPeriódico.


18
Oct 17

Hoy, “We the Living”

La película We the Living, basada en la novela homónima de Ayn Rand, será objeto de un cine foro a las 7:00 p.m. en el Auditorium Milton Friedman, de la Universidad Francisco Marroquín, el mismo será conducido por Warren Orbaugh, director del Centro de Estudio del Capitalismo. La entrada es gratuita.

Imagen de previsualización de YouTube

La peli fue hecha en Italia durante la Segunda guerra mundial y fue prohibida por régimen fascista de Benito Mussolini. Durante mucho tiempo estuvo perdida y olvidada hasta que, en 1986, fue presentada en los Estados Unidos de América.

We the Living, o Los que vivimos es la adaptación de la primera novela publicada por Ayn Rand.  No es autobiográfica, pero se basa en experiencias de la autora durante su vida en la Unión Soviética.  Para su publicación -en 1934- recibió el apoyo de uno de mis personajes favoritos: H. L. Mencken.  Es una historia que ocurre en medio del miedo y del hambre, en medio de la lucha del individuo contra la colectividad y muestra lo que es la vida en un régimen comunista.

En Guatemala es exhibida en el marco de la conmemoración de los 100 años de la revolución bolchevique, desde la perspectiva de los derechos humanos, que tiene lugar en la UFM, que recuerda esa efeméride con una serie de actividades académicas del 17 al 25 de octubre de este año. Aquel es uno de los eventos que más ha influido en la historia contemporánea.

Entre los conferencistas invitados a participar se cuentan: José María Alvarez, poeta y literato español; y Carlos Alberto Montaner, periodista y autor cubano, cuyas conferencias se titulan Perspectivas sobre los Derechos Humanos en Cuba y Por qué murió el comunismo y porqué revive incesantemente; también Armando Valladares, que hablará sobre El siglo más sangriento de la historia moderna y, además, recibirá un doctorado honoris causa por sus contribuciones a la causa de la libertad.

José María es un intelectual de esos de verdad; un pensador profundo y contundente, además de encantador. Con él tuve el gusto de pasear por la ciudad el domingo pasado en compañía de Carmen, su esposa; y de Ami, su asitente.  Carlos Alberto -a quien conozco desde 1986, poco más o menos- es siempre una fuente generosa de información y de insights.  A Armando Valladares lo saludé hace unos 10 años en Miami, y lo tengo por uno de los heroes del siglo XX.  Tengo muchas ganas de conversar con él, en cuanto venga, la semana entrante.

La Revolución de octubre, o Revolución bolchevique no solo cambió la forma de vivir en Rusia, sino la forma de vivir en todo el mundo. No pasó mucho tiempo hasta que países en el este de Europa, Asia, África e incluso América fueran conquistados por las ideas de esta revolución y finalmente terminaran bajo regímenes del mismo tipo.

En China, Mao replicó sus ideales, y creó el régimen que sigue en el poder hoy en día. Otros países comunistas, como Corea del Norte y Cuba, siguen, también, los ideales de la Revolución de octubre. Latinoamérica y África fueron vistas como campos de batalla ideológicos. Las consecuencias de esta revolución no se acabaron con la caída del Muro de Berlín en 1989 perduran hoy en día; y podemos verlas reaparecer en países cercanos como Venezuela.

Entre las actividades programadas se cuentan dos cineforos: uno sobre la película We The Living, dirigido por Warren Orbaugh, director del Centro de Estudio del Capitalismo; y otro sobre la película The Inner Circle, dirigido por estudiantes de la Escuela de Cine y Artes Visuales.

Hay dos exhibiciones. Una intervención de espacio –multimedia- , en colaboración con la Victims of Communism Memorial Foundation, de Washington, D.C.; y una exhibición de libros y películas, así como de carteles y pines soviéticos, en la Biblioteca Ludwig von Mises.


17
Jun 17

¡Adiós a Helmut Kohl!

Helmut Kohl fue el canciller de la reunificación alemana cuando el ominoso Muro de Berlín fue demolido en 1989, y en 1990 cuando la reunificación fue formalizada.

Helmlut Kohl abogó por reforzar le economía precaria que los comunistas habían dejado en la República Democrática de Alemania, e introdujo las reglas del mercado libre en el este.

Kohl falleció ayer como consecuencia de una larga enfermedad; y la foto que ilustra esta entrada forma parte de mi colección de fotografías autografiadas de jefes de estado y jefes de gobierno.


13
Jun 17

Hacer negocios con China

Hacer negocios con China, no es moralmente neutro.  El régimen que gobierna China es una dictadura totalitaria y los brios de Shangai, y de otras ciudades del este, hacen que muchas personas olviden aquella realidad.

En aquello me puse a pensar cuando leí que Panamá le dio la espada a Taiwán y decidió apoyar al régimen de Beiging.

Pocos saben, por ejemplo, que Liu Xiaobo, Premio nobel de la paz, crítico literario, profesor y activista de los derechos humanos se halla preso por el régimen desde 2008 y ha estado confinado en solitario.  ¿Cuál fue su delito? Pedir reformas políticas y el fin del régimen uniparditista del partido comunista.

Muchos libertarios y algunos despistados se engañan cuando -en casos como el de China, Cuba y de otros regímenes similares- creen que el principio de laissez-faire, laissez-passer se aplica, sin más, a regímenes totalitarios.  Cuando se dice que el comercio entre Guatemala y México, o Guatemala y los Estados Unidos de América, o el comercio entre dos países no totalitarios deberíaser libre, de lo que se habla es que individuos de uno y otro país deberían poder intercambiar sin coerción, ni privilegios.  Pero cuando se trata del comercio entre individuos de un país no totalitario e individuos de países totalitarios, se ignora (¿Convenientemente?) que en los países totalitarios casi todo negocio (unos más, otros menos)  involucra a la nomenklatura y al poder político.  Muchas veces, evidentemente basado en privilegios, cuando no en coerción. Y con un agravante: China exige que los países que quieran tener relaciones con ella, deben abandorar, o darle la espalda a Taiwán, actitud que tiene un olorón a chantaje.

Cuando un país como Panamá (cuando políticos y empresarios de panameños) le da la espalda a un país republicano, pro occidente y pacífico como Taiwán, para buscar negocios con un régimen totalitario, irrespetuoso de los derechos humanos y pendenciero como el de China popular, esa decisión no es moralmente neutral.  No puedes decir que estás contra la dictadura asentada en Caracas, si apoyas a la que está asentada en Beiging.¡Hasta Rigoberta Menchú, amiga de Maduro, firmó una petición para la liberación de Liu!…así es de evidente que su detención es criminal.

El caso de Liu Xiaobo, sin embargo, es uno de miles.  Gobernado por el partido comunista, China sigue siendo un estado totalitario, que sistemáticamente restringe una amplia gama de derechos humanos, incluyendo la libertad de expresión, la de asociación, la de asamblea y otras.

Quizás, para entender las dimensiones del régimen de Beinging, quieras ver y escuchar el testimonio de lucha por la justicia y la libertad en China por Chen guangcheng.

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O el testimonio de Anastasia Lin

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Actualización: Liu Xiaobo falleció el 13 de julio de 2017; el 29 de junio anterior la dictadura lo había liberado por razones médicas al habérsele diagnosticado cáncer en el hígado.

La foto es de la Human Rights Foundation.


14
Mar 17

¡Celebremos el Día de Pi!

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¡Celebremos el Día de Pi!  Yo que perdí la clase de matemáticas consistentemente durante toda la secundaria (y en Quinto de bachillerato la gané raspado) lo festejo por tres razones: conmemora el nacimiento de Albert Einstein, la muerte de Karl Marx y es una celebración de la razón y la ciencia.

El Día de π se lo dedico a los buenos maestros de matemáticas que tuve -y no supe aprovechar-; y a los malos maestros de matemáticas que tuve, sólo para que vean que no les guardo rencor.  Se lo dedico a las víctimas del comunismo (que se cuentan por millones y millones).

¿Por qué hay un pay en esta entrada? Porque Pi, en inglés, se pronuncia pay; y es tradición celebrar el Día de Pi, con un pay.


09
Dic 16

En recuerdo de la URSS

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¡Hace 25 años!, el 9 de diciembre de 1991 fue disuelta la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y esta es una fecha para recordar y celebrar.

Para los que vinieron tarde (como decían los viejos chistes de El fantasma) aquel abominable experimento del socialismo real costó casi 62 millones de muertos según un estudio del profesor R.J. Rummel, de la U. of Hawaii.  Dicho estudio abarca desde 1917 hasta la era post-Stalin e incluye muertos por causas diversas como los períodos de terror, hambrunas, deportaciones, guerras y campos de trabajos forzados.  Según el Libro negro del comunismo, sólo la hambruna rusa de 1921 costó 5 millones de muertos; la Gran purga de 1936-1938 costó 690,000 muertos;  la hambruna en Ucrania costó 6 millones de muertos para que te hagas de una idea.

¡Pero  la URSS puso el primer satélite artificial alrededor de la Tierra y en la URSS la educación y la salud eran gratuitas!  Así dirán los que arguyen cosas parecidas para defender la tiranía vesánica de Fidel Castro.  Lástima que los que fueron asesinados en los campos de trabajo forzado, o los que murieron de hambre no tengan algo que decir al respecto.

En la República Popular de China, por cierto, la ideología que costó 62 millones de muertos en la Unión Soviética, costó casi 77millones de cadáveres.   Vale la pena anotar ese dato porque aquellas millonadas de muertos del socialismo no deberían ser olvidadas.

Vale la pena recordar que aquellas millonadas de muertos son del socialismo real, del socialismo científico y del socialismo marxista-leninista y maoísta, porque en Guatemala, cada 1 de mayo y cada 20 de octubre, hay grupos de gente que pintan hoces y martillos en las paredes de la zona 1.  Porque aquí hay grupos de gentes que cometen acciones de violencia –como bloqueos– mientras enarbolan imágenes del che Guevara y las ominosas hoces y martillos.  Porque aquí no han faltado quienes le perdonen los muertos a los Castro, porque en la isla prisión, la salud y la educación son gratuitas.

Para que no se repita aquel horror, celebremos el colapso de la URSS y recordemos a los millones de muertos que dejó el socialismo real.

Columna publicada en elPeriódico; y la foto la tomé de Facebook.