28
Jul 17

¿Qué clase de reforma electoral?

Una reforma electoral que sea electorera, es decir, una que refuerce el carácter clientelar y de rosca que tienen los partidos políticos, en Guatemala, le causaría un daño profundo y mortal no sólo al sistema electoral, sino al sistema republicano.

Escucha el podcast aquí.

Por eso es bueno que, en el Congreso, la propuesta de elevar el financiamiento coercitivo por parte de los tributarios a los partidos políticos fuera rechazada. Por eso es bueno que el alza en el techo de los gastos de campaña fuera desestimada.

Ya sabes, en Guatemala, los partidos políticos no son esos intermediarios entre mandantes y mandatarios, ni esas plataformas ideológicas y programáticas que describen los libros de texto. Aquí, lo que tenemos son maquinarias electoreras que, alrededor de un candidato y su rosca de amigos y patrocinadores, son vehículos para llegar al poder, o influir en él en beneficio de intereses particulares. Por eso es que los partidos tienen dueños con nombre y todo: Ahí está el partido de Sandra Torres y está el de Alvaro Arzú. Estaban el de Baldizón, el de Ríos Montt, el de Pérez y así podemos seguir.

¿Qué clase de reformas sí son urgentes e importantes? Las que refuercen y fortalezcan el rol de los mandantes. También las que refuercen y fortalezcan el sistema republicano.

¿Por ejemplo? La conformación de distritos electorales pequeños; y la posibilidad de que cualquier ciudadano pueda inscribirse como candidato, sin necesidad del apoyo de partido político, o comité cívico alguno. Los efectos (entre otros) de esas reformas serian el de acabar con el monopolio de los partidos y el de crear el incentivo para que estos no se alejen de los mandantes, si quieren conseguir sus votos. También haría más baratas y más cortas las campañas. ¿Otro ejemplo? El fortalecimiento del Tribunal Supremo Electoral, en su carácter de supremo e independiente para que sea confiable y digno de respeto.

Sin una reforma política sustancial, las otras reformas pendientes están en manos de los intereses de siempre.

Columna publicada en elPeriódico.


22
Sep 15

Peligrosa reforma electoral a la carrera

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¿Es necesaria una reforma electoral?  Si.  Muy necesaria; pero no tanto que tenga que ser a la carrera y menos si es para fortalecer el establishment político partidista.  Hace falta una reforma electoral profunda y que sirva a los mandantes.  Hoy, los diputados (esos diputados transas que tu ya sabes) se reunirán en la tarde a discutir una propuesta de reformas que parece hecha a la medida de intereses particulares.

Si te interesa el tema te sugiero, o más bien te suplico, que leas este Diagnóstico de la Ley Electoral y de Partidos Políticos de Guatemala: situación y alternativas para su reformaantes de caer en la trampa de apoyar la reforma que se halla en el Congreso, sólo porque es lo que hay, porque urge y porque es a donde va Vicente.

Entre las reformas urgentes, prioritarias y de fondo está la necesidad de fortalecer la autoridad del Tribunal Supremo Electoral; fortaleza debe ser institucional. Fortaleza que debe ser jurídica, financiera, técnica y moral. Es inaceptable que los dirigentes que aspiran a ser electos para tener el control político del país puedan violar la ley, salirse con la suya y reírse del tribunal. Es inaceptable que el tribunal no tenga la autoridad suficiente para someter a la ley a aquellos dirigente que hacen campañas anticipadas, que violan los límites de gasto en las campañas, que usan partidos títeres para jugarle la vuelta a la ley y ese tipo de cosas.

También está la de quitarles a los partidos políticos nacionales el monopolio de las postulaciones.  Sometidos a normas que garanticen la transparencia financiera y de gobernanza en aquellas organizaciones, la competencia política debería ser abierta y a todos niveles: nacional, regional y distrital. Que sean los electores los que validen los partidos.

Antes yo pensaba que era importante acabar con la reelección de diputados y alcaldes, en el supuesto de que este embrión de república no debería acarrear el lastre de caciques y rentistas parasitarios que consiguen ser electos y luego es casi imposible retirar del poder debido a que, cuando no usan una u otra forma de fuerza para retenerlo, sí tejen clientelas sólidas e influyentes cuyos intereses no pueden correr el riesgo de ser alejadas del poder.  Empero, como hay diputados y alcaldes que sí hacen buen trabajo, no sería justo evitar que estos puedan ser reelectos.  En todo caso, lo que sí podemos demandar es más responsabilidad de parte de los electores y mandatarios.  ¡Que dejen de reelegir diputados y alcaldes corruptos!

¿De qué hay que huir como se escapa de la peste? De las cuotas, por ejemplo; los candidatos deberían ser seleccionados y electos por sus ejecutorias individuales de vida, y no por el grupo al que pertenecen. Del financiamiento de los partidos por parte de los tributarios, por ejemplo; los partidos no deben ser una boca más pegada a la teta del presupuesto del estado. Debemos huir de la prisa y recordar que el que mucho abarca poco aprieta.

El objetivo último de las reformas debería ser el de limitar el poder de la clase política y someterla a la ley.  Si estamos hartos, pongámosles límites ya.  ¡Pero ya!  Hay que distinguir entre las reformas prioritarias y las que pueden esperar; no sería prudente tratar de reformar todo al gusto de todos los involucrados.


08
Sep 15

Vistazo a los alcaldes y al populismo regalón

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Al observar los resultados de las elecciones del domingo pasado salta a la vista que los partidos Lider, Unidad Nacional de la Esparanza e incluso Partido Patriota obtuvieron la mayoría de las 338 alcaldías en todo el país.  ¿Qué no eran estos los corruptos de siempre?  Lo mismo ocurre en el Congreso de la República, los mismos tres partidos y Todos (el de Portillo) conformarán las bancadas mayoritarias.  ¿De verdad la gente vota por los mismos corruptos de siempre y los lleva a las municipalidades y al Congreso?

En lugares como Villa Nueva, Chinautla e Ipala uno quisiera como urgar en la mente de los electores para entender qué pasa.  En Mixco, sin embargo, la gente les dio la espalda a Otto Pérez Leal y a Amilcar Rivera y eligió a un outsider.  Los antigüeños, ¿habrán escarmentado y por eso eligieron a alguien de fuera del círculo de pudrición? La exguerrilla, ¿pagó el precio de que muchos de sus seguidores querían que no hubiera elecciones y por eso sólo arañó 2 alcaldes?

Lo que se me ocurre es que a nivel nacional hubo un rechazo notorio contra la candidatura del inescrupuloso Manuel Baldizón; pero que a nivel local los cacicazgos y dirigencias locales de su partido, Lider, no se vieron notablemente afectados por el colapso de su candidato presidencial. De hecho, los votantes reeligieron a alcaldes y diputados señalados, controversiales y cuestionados de Lider y de los otros partidos de la costra nostra.

La resilencia de Lider, la UNE, el PP y Todos también es la resilencia del populismo regalón acarreador y clientelar cuya fortaleza electoral no reside tanto en las votaciones para presidente, sino en las votaciones para el control del poder local donde todo es más personal, más apasionado y más cercano a los electores. Nótese que el populismo de Lider y la UNE se están disputando el segundo lugar en la elección presidencial y el boleto para el balotaje.  Nótese que hoy a las 10:24 a.m. entre los dos suman 39.31% de los votos, si a eso le sumas los sufragios que obtuvo Todos, ya tienes 44.66% de votos para el populismo.

Sospecho que en las elecciones de alcaldes y diputados el clientelismo tiene un rol muy importante que valdría la pena explorar y conocer.

La ilustración es de elPeriódico.


03
Sep 15

¡Dale con cancelar a Lider!

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Yo preferiría que miles de electores chapines no hubieran dejado crecer al partido Lider como lo dejaron crecer desde las elecciones pasadas.  Yo preferiría que el Tribunal Supremo Electoral hubiera sancionado a Lider desde los primeros momentos en que empezó a violar la ley.  Yo quisiera que Lider y toda la indecencia que representa no existiera.  Si por mi fuera, haría desaparecer a Lider con un Abracadabra.  Pero ya estuvo y no se puede. Como no se puede cancerlarlo.  No se puede porque no es legal y porque si a pesar de no ser legal, se hiciera porque es políticamente conveniente en el corto plazo, abríríamos las puertas del averno y en el largo plazo acabaríamos con los valores que supuestamente queremos conservar.

Lo siento pero no se puede porque en tanto que en la esfera del derecho privado las personas somos libres de hacer todo lo que no está prohibido, en la esfera del derecho público (y el derecho electoral es de carácter público) sólo se puede hacere lo que está permitido.  Es cierto que el artículo 21 de la Ley electoral y de partidos políticos dice que la violación de las reglas de financiamiento implican sanciones administrativas y penales; pero más adelante está claro que no está permitido cancerlar un partido luego de que ha ocurrido la convocatoria a elecciones.  Así lo dice el artículo 92 de la LEPP: No podrá suspenderse un partido después de la convocatoria a una elección y hasta que ésta se haya celebrado.

Suspender es una sanción menor a cancelar; y si no está permitido lo menos, ¿cómo habría de estar permitido lo más? Si no es legal suspender un partido una vez hecha la convocatoria a los comicios, ¿cómo sería legal cancelarlo?  Las buenas intenciones de quienes quieren que Lider sea castigado por violar la ley quedan oscurercidas por el desatino de que para ello sea violada la ley.  No puedes proteger un valor mediante la violación del mismo valor que quieres proteger.

Así llegamos a donde estamos y lo que sí toca es derrotar a Lider en las urnas.  ¡Nada de victimizarlo! Lo que hay que hacer es aplastarlo a fuerza de votos.  Que no les queden ganas de volver a levantar cabeza.  Que escarmiente el partido y que escarmienten su propietario y sus dirigentes.  ¡A votar con todo!, y dejémonos de necedades.


01
Ago 15

Inmundicia y canibalismo en propaganda electoral

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A la inmundicia de la propaganda electoral se le ha sumado el canibalismo. En el Bulevar Los próceres los partidarios de Tono Coro -candidato a alcalde de la ciudad de Guatemala- pusieron la propaganda de este sobre la de otros candidatos.

La propaganda vieja y cochambrosa de Torres, Gutiérrez, Pérez -que ya tiene semanas de estar pegosteada por ahí y está llena de restos de diesel y suciedad- amaneció cubierta por los carteles de Coro el viernes recién pasado. En alguna parte de Facebook, leí que los partidarios de un candidato presidencial hicieron lo mismo en la Avenida de las Américas.

Por supuesto que dudo que esto haya sido por órdenes de los candidatos mismos; y seguramente es consecuencia de algún tonto con iniciativa. Aún así, sospecho que esta actitud es una muestra de lo poco escrupulosa que es la actual campaña electoral y de la calidad de la gente que está a cargo de ella y la dirige.  Si los candidatos son lo que son…imagínate la gente que tienen a su mando.


05
Jun 15

Reformas a la ley electoral

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El 10 de junio concluye el período de inscripción para participar en la mesa de trabajo de reformas a la ley electoral y de partidos políticos; una reforma que: no debería ser cosmética; debería dividirse entre lo que es urgente y prioritario, y lo que no; y que no debería atender intereses específicos de los agentes involucrados.

Entre las reformas urgentes, prioritarias y de fondo está la necesidad de fortalecer la autoridad del Tribunal Supremo Electoral; fortaleza debe ser institucional. Fortaleza que debe ser jurídica, financiera, técnica y moral. Es inaceptable que los dirigentes que aspiran a ser electos para tener el control político del país puedan violar la ley, salirse con la suya y reírse del tribunal. Es inaceptable que el tribunal no tenga la autoridad suficiente para someter a la ley a aquellos dirigentes.

También está la de quitarles a los partidos políticos nacionales el monopolio de las postulaciones.   Sometidos a normas que garanticen la transparencia financiera y de gobernanza en aquellas organizaciones, la competencia política debería ser abierta y a todos niveles: nacional, regional y distrital. Que sean los electores los que validen los partidos.

Otra reforma urgente es la de acabar con la reelección de diputados y alcaldes. Este embrión de república no debería acarrear el lastre de caciques y rentistas parasitarios que consiguen ser electos y luego es casi imposible retirar del poder debido a que, cuando no usan una u otra forma de fuerza para retenerlo, sí tejen clientelas sólidas e influyentes cuyos intereses no pueden correr el riesgo de ser alejadas del poder.

¿De qué hay que huir como se escapa de la peste? De las cuotas, por ejemplo; los candidatos deberían ser seleccionados y electos por sus ejecutorias individuales de vida, y no por el grupo al que pertenecen. Del financiamiento de los partidos por parte de los tributarios, por ejemplo; los partidos no deben ser una boca más pegada a la teta del presupuesto del estado. Debemos huir de la prisa y recordar que el que mucho abarca poco aprieta.

Y, mientras tanto, ¡Nos vemos en la Plaza de la Constitución el sábado!

Columna publicada en El periódico.

Actualización: Mis cuates María y Jorge me hicieron repensar el tema de la reelección. Cuando uno aborda este asunto normalmente piensa en los malos diputados que se han enquistado en el Congreso; pero…¿y los buenos? Que los hay.  Ahora es obvio que pasé ese detalle por alto.  El asunto de los malos diputados que se perpetuan se resuelve con una forma más personal de elección, no por paquetes, sino por nombres. En 1984/85 estuve cerca de las discusiones sobre las listas nacionales; y la idea de fondo es que estas eran para asegurar la participación y elección de las élites intelectuales de los partidos que posiblemente no serían electas a menos que fueran en paquete.  Pero lo que ocurrió es que las listas nacionales sirvieron sólo para asegurarles un boleto a los dirigentes de los partidos, y qué élites intelectuales ni que nada.  De cualquier manera, ahora me parece evidente que eliminar la reelección, por sí misma no es una solución.


03
Jun 15

Reformas electorales para limitar el poder

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Posiblemente la edad de oro de los partidos políticos fue inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Fue entonces cuando se fundaron y consolidaron aquellas organizaciones concebidas como plataformas ideológicas y prácticas que servirían como intermediarias entre mandantes y mandatarios para el manejo de la cosa pública. Los partidos dejaron de ser facciones tradicionales y se convirtieron en algo institucional. Empero, para finales del siglo XX y ciertamente que en lo que va del XXI, los partidos degeneraron en roscas electoreras cuya función es nada más que servir como el vehículo para llegar al poder, o por lo menos influir en él para conseguir acceso al presupuesto del estado y el dinero de los tributarios. ¿Sí, o no?

¿Con alguna exepción? -en Guatemala, por ejemplo- todos los partidos habilitados son poco más o menos lo mismo:  Se organizan alrededor de un propietario, o grupo de propietarios.  Puedes hablar del partido de Baldizón, el de Sandra, el de Alejos, el de Canela, el de Arzú, y así.  Sus declaraciones de principios son tan generales que porque abarcan todo, no dicen nada.  Sus objetivos, sus supuestos planes de gobierno y sus propuestas son como listas de Santa Clos con algo para cada grupo de interés imaginable: algo para los empresarios y algo para los trabajadores; para los indígenas, para las mujeres, para los ecologistas, para los migrantes, para los artistas, para los deportistas, y así.  En estas condiciones no es de sabios que un partido tenga principios que pudieran excluir las escalas de valores, o los intereses de otros.

Sería rarísimo, por ejemplo, que un partido político ofreciera trabajar para eliminar y prohibir todo privilegio.  Lo común es que los partidos ofrezcan repartir privilegios con equidad, o algo parecido. Esto último sería incluyente, en lugar de excluyente.

¿Estamos claros que el propósito de los partidos es controlar el poder, o influir en él? La experiencia de las últimas décadas es que el fin último de controlar el poder, o influir en él es usufructuar económicamente de ese poder.  ¿Has oído de algún partido que proponga limitar el poder? ¿Uno que proponga desmantelar las fuentes de poder? ¿Uno que prometa devolverle el poder a los electores y a los tributarios?

Los partidos políticos -y sus dirigentes, claro- se han vuelto cada vez más irrespetuosos de la ley.  Por ejemplo: les pela que la ley prohiba ciertos tipos de propaganda, pero la colocan exactamente donde les da la gana y al costo que sea.  Si tienen que pagar multas por eso, las paga, ¡¿y qué?!    Sus funcionarios electos prometen cumplir y hacer cumplir las leyes cuando llegan al poder; pero para llegar a él han violado toda ley que se se ponga en su camino y se deje.

Hasta ahora se los habíamos permitido; pero hay movimientos ciudadanos que les facilitan a los electores y tributarios denunciar y enfrentarse a aquellos abusos. Y eso es bueno.  ¿Cuánto tiempo aguanta, un pueblo, que le vean la cara de baboso?

Es tiempo de reformas electorales.  Las más urgentes son las que fortalezcan la autoridad del Tribunal Supremo Electoral.  Esa fortaleza debe ser jurídica, financiera, técnica y moral.  El tribunal electoral debe ser supremo.  Otras de urgencia son aquellas que hagan realidad la transparencia de los partidos y que los sujeten a la ley.  Aquellas que les quiten el monopolio de la nominación de candidatos.  Aquellas que no falseen la realidad y los dimensionen como potenciales abusadores del poder.

No estoy de acuerdo con que deba prohíbirsele -a un funcionario electo- renunciar a la organzación política con la que llegó al poder; sobre todo en atención a ese derecho individual que se llama libertad de asociación.  A la idea de las cuotas hay que huírle como se huye de la peste: los candidatos deberían se electos principalmente por sus capacidades y potencialidades personales e individuales y por sus ejecutorias de vida; y no por el grupo al que pertenecen.   Posiblemente sea buena idea incluir la posibilidad de rechazar a todos los candidatos de las papeletas porque en los comicios nadie debería ser obligado a elegir entre algo que no valora y la opción de rechazar a todos debería ser tomada en cuenta. Una elección con X porcentaje de votos nulos no debería ser un mensaje que pasara inadvertido; ni por quien resultara ganador, ni por el resto de la sociedad.

Esto último no quiere decir que esté a favor de votar nulo en esta elección que viene. Cuando existe la más mínima posibilidad de que un candidato como Manuel Baldizón llegue al poder estimo que mi obligación moral es defenderme de esa posibilidad y hacer todo lo que sea legalmente posible para evitar que un personaje así sea el jefe del gobierno y controle el monopolio del uso legal de la fuerza.  Estimo que mi obligación moral es votar por cualquiera otro (aunque luego haya que sacarlo a sombrerazos y exigirle la renuncia, como a Otto Pérez Molina), antes que permitir que el control de la policía, el ejército, los impuestos y todo el aparato estatal caiga en manos de alguien con el perfil de Baldizón.

De vuelta a las reformas electorales el objetivo último de estas debería ser el de limitar el poder de la clase política y someterla a la ley.  Si estamos hartos, pongámosles límites ya.  ¡Pero ya!  Hay que distinguir entre las reformas prioritarias y las que pueden esperar; no sería prudente tratar de reformar todo al gusto de todos los involucrados.


13
Abr 15

Obvio que les pela

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En la práctica, el techo permitido por la ley para los gastos de campañas electorales por parte de los no partidos políticos, es simbólico cuando uno es un hazmerreir.  A los dirigentes y propietarios de los  no partidos políticos les pelan la ley y el Tribunal Supremo Electoral.  ¿Y qué quieren los dirigentes y propietarios de aquellas organizaciones? Quieren que votes por ellos y que les des el poder.  El poder es la fuerza.  Debería ser la fuerza bajo la ley; pero en realidad es la fuerza.  Debería ser la fuerza bajo la ley para proteger los derechos individuales de todos por igual; pero es la fuerza bajo la legislación para legalizar el abuso y el enriquiecimiento ilícito, así como para satisfacer las necesidades de los buscadores de rentas parasitarias.

¿O que? ¿Tu si te tragas eso del bien público y les crees a los políticos cuando prometen cumplir y hacer cumplir las leyes cuando tengan el poder que les das?  ¿En serio?

El techo para propaganda electoral es de Q57 millones; y los directivos del partido Líder van a gastar Q45 millones sólo en bolsas para repartir.  Los dirigentes del Partido Patriota y de la Unidad Nacional de la Esperanza simplemente ocultan las cifras de sus gastos para comprar voluntades electorales.  La verdad es que les pela.

La legislación que le pone techo al gasto de campaña es una legislación mala.  La legislación que dice que no puede haber campaña antes de la convocatoria a elecciones también es una legislación mala.  Uno podría decir que es mejor que las legislaciones malas no sean aplicadas; pero lo malo de esa perspectiva es que si las autoridades no tienen autoridad (o no usan la autoridad) para hacer que se cumplan las normativas.  Estas y aquellas dejan de tener valor.  Se convierten en fantoches dignos de mofas, befas y escarnios.

¿De veras vas a ir ilusionado a votar el domingo de las elecciones?  ¿Vas a sentir que cumpliste con tu deber de ciudadano? ¿Vas a llevar a tus hijos al engaño?

La ilustración la tomé de Facebook.


20
Mar 15

No quieres ser cómplice, ¿o si?

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La mayoría de diputados quiere ser reelecta por ti y los demás electores. El 85.5% de diputíteres busca no salir del Congreso y necesitan tu voto para permanecer en el Legislativo. Y tu…¿vas a ser su cómplice?

El caso es que los diputados podrán querer lo que sea; pero sólo conseguirán permanecer en sus puestos si votas por ellos. Ningún diputado puede ser electo, o reelecto sin que electores como tú le den su apoyo. La reelección, pues, no depende de ellos…depende de tí y de los demás electores.  ¿Ya decidiste qué vas a hacer al respecto?

El caso es que si queremos revertir el proceso de deterioro social y político de Guatemala, los votos que cuentan son los votos para diputados.  La gente se enfoca en la presidencia de la república debido a una cultura caudillista enfermiza; sin embargo, donde sí se pueden hacer los cambios que importan es en el Legislativo.  De ahí que los votantes estén llamados a ser muy responsables con su voto.  Si hemos tenido diputados corruptos, sinvergüenzas, criminales e ineptos, ¿vas a reelegirlos?

¿Qué vas a hacer el respecto? Si esperas al día de las elecciones ya va a ser tarde.  Los diputados indignos no deben llegar a las boletas de los comicios.  ¿Qué vas a hacer el respecto?

Entérate de quienes son los diputados de tu distrito y entérate de su trayectoria; si ha estado involucrado en negocios, o negociaciones indignas, escríbele y exígele que no se postule.  Lee las noticias y actúa responsablemente. Hazle saber que no votarás por él si aparece en las listas.

Escríbeles a los partidos políticos en el Congreso y exígeles que no postulen diputados corruptos, sinvergüenzas, criminales e ineptos. Hazles saber que no votarás por ellos si aparecen en las listas. Copia este mensaje y ponlo en tu Facebook. Escribe a las secciones de cartas de los lectores, en los diarios del país y exige, como tributario y como elector, que los partidos te ofrezcan candidatos dignos de tu voto…y de tu dinero.  Que otros ciudadanos vean que no están solos y que los partidos y candidatos vean que no somos un pueblo de ovejas.

¿Cómo? Ponte creativo. ¿Se te ocurre una idea mejor?

Columna publicada en El periódico.  La ilustración la tomé de Facebook.


18
Mar 15

¿Te afiliaron a algun partido político sin consultarte?

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Con eso de los afiliados fraudulentamente a partidos polítcos me dio por averiguar si me tienen en uno, o no; y que alivio, no me tienen afiliado a partido polítco alguno.

¿Te da curiosidad si estas incluido en alguna de esas listas? Visita este enlace del Tribunal Supremo Electoral y averigualo.

Mi cuate, Vinicio, si resultó afiliado sin su voluntad.  En el sitio Web no te dicen a qué partido te afiliaron si estas incluido; pero si te hicieron esa malobra vas al TSE -con DPI en mano- y puedes desafiliarte.  Es una lástima que el sitio no te informe en donde te pusieron contra tu voluntad; en beneficio de la transparencia esa información debería ser provista.