29
Sep 15

Eco, La línea y ¿quiénes son los corruptores?

FullSizeRender (4)

Salvador Eduardo Gónzalez Alvarez, alias Eco, el hombre de confianza del expresidente Otto Pérez Molina y de la exvicepresidenta Roxana Baldetti cantó ayer en el Juzgado B de Mayor Riesgo y su testimonio incriminó a sus jefes y socios de la estructura de defraudación tributaria conocida como La Línea.

Se puede hablar mucho de montos, de cómo se distribuían, de las empresas de cartón establecidas para lavar el botín, de los alias que usaban nos autores y de mucho más; se puede explorar cuáles eran las vías que usaban los criminales para sacar del país el fruto de sus saqueos.  Todo aquello es fascinante y dará para mucho, por mucho tiempo.

Quiero, sin embargo, llamar la atención sobre el siguiente párrafo publicado en la página 3 de elPeriódico de hoy: En su declaración no se refirió a la defraudación aduantera como tal, sino como un cobro que realizababan [los miembros de La Línea] a los importadores en aduanas para agilizar los trámites, el cual no estaba normado [era totalmente arbitrario], pero que sí era repartido entre determinadas personas [el Presidente y la Vicepresidenta entre ellos, además de la Superintendente de Aduanas y otros miembros de La Línea]. Era un pago que hacía directamente el importador, un dinero que no ingresaba al estado.

Esta parte es muy importante porque al público suele olvidársele que las aduanas y los impuestos de importación son obstáculos y cargas políticas que se les imponen a los comerciantes (y en última instancia a los consumidores).  Ya es bastante que esos obstáculos y cargas políticas constituyan formas de expoliación legal como para que, encima, sean medios que usan los funcionarios que los administran (y sus jefes al más alto nivel) para extorsionarlos.  Al ritmo de Podés sacar tu mercadería más rápido y más barato si nos pagás, muchos importadores no tienen más opción que pagar.  Es importante, también, saber que estos cobros ilegales no son sólo anivel de humildes vistas de aduana que pellizcan un mil por aquí y un mil por allá.  ¡La pirámide de podredumbre llega hasta el primer magistrado de la nación y la vicepresidencia! y salpica en todo el camino.

Es importante porque en algunos ambientes prevalece la idea de que los funcionarios son corrompidos por los que en realidad son sus víctimas.  ¡Hasta se habla de los corruptores! Pareciera que it takes two to tango; pero lo cierto es que La línea (y las estructuras que la precedieron y las que la sucederán) son posibles sí y sólo sí existen obstáculos para el comercio (puestos ahí por los políticos, sus funcionarios y sus clientelas) y si esos obstáculos pueden ser aplicados arbitraria o caprichosamente por los miembros de la estructura que la administra.

Cierto es, también, que seguramente en la llamada Línea 2 (los presuntos corruptores) no todos son víctimas de extorsión y que no faltarán los que establecieron e hicieron prosperar sus negocios de la mano de La Línea.  Pero a la mayoría de importadores, a la mayoría de gente que emprende, importa y trabaja de buena fe y honradamente, no le queda más remedio que someterse a las exigencias de La Línea, a cambio de no perder sus inversiones, sus mercaderías, y sus negocios. De ahí la fuerza infernal de La Línea y de cualquiera otra estructura criminal con facultades arbitrarias.

No hay que confundirse.  Los corruptores son los creadores del ambiente y los instrumentos de arbitrariedad, no sus víctimas.

La gráfica es de elPeriódico.


16
May 15

¡Aquí está tu brecha fiscal, Chabela!

impuestos

Según  la Superintendencia de Administración Tributaria en los primeros cuatro meses del año no se ha podido superar la meta impositiva que ese proyecto recaudar; y la brecha fiscal (lo que se proyectó pero que no se recaudó) ha llegado a Q1,248 millones.

A mí eso no me da pena.  Ya sabes, ¿cómo me iba a dar pena que los pipoldermos no tomaran suficiente dinero ajeno por la fuerza para repartirlo políticamente entre su clilentela y otros intereses particulares?

Por otro lado, ¿qué tal si los pipoldermos, en vez de comprar aguita mágica para limpiar el lago de Amatitlán, no desperdiciaran el dinero que toman de los tributarios?  ¿Qué tal si en vez de cultivar y apañar estructuras fraudulentas como La línea -en las Aduanas- y quién sabe dónde más- eliminara sustancialmente la corrupción antes de pedirle más dinero a los tributarios?

Sólo en el contexto de La línea -sin contar otras mafias, ni agentes libres- se estima que la organización cobraba desde 20 mil a 100 mil quetzales. Una sóla persona pudo obtener 2.3 millones de quetzales en dos semanas.   ¡Aquí está tu brecha fiscal, Chabela!

CFEzyT2WgAMCwGo


15
May 15

#RenunciaYa a la corrupción

11267446_10155541175655581_1187748889_nLos guatemaltecos le estamos dando una lección al mundo.  Unidos, a penas algo separados por diferencias que nos han enfrentado durante años, hemos hecho un frente común contra la corrupción.  Y lo hacemos de forma pacífica; pero con fuerza, viveza y pasión al grito de #RenunciaYa a la corrupción.

La demostración del 25 de abril en la Plaza de la Constitución y sospecho que el rugido de miles y miles de guatemaltecos en ese mismo espacio, mañana, son un mensaje claro para la CICIG, la Embajada, el establishment político, el Ministerio Público, y otros agentes involucrados en este proceso: ¡Los chapines no aceptamos sus pactos!, no aceptamos que “nos den atol con el dedo” y vamos a ponerle un ¡Hasta aquí! a la corrupción.

Muchos, con razón, se preguntan: Y ahora qué.  Lo primero es terminar de destapar La línea en todos sus niveles para que no termine todo en un arreglo de intereses entre los mismos de siempre.  Lo siguiente es erradicar el mal de raíz.  Puede que para esto tengas una buena idea y si la tienes por favor compártela. Pero si no (y yo tampoco la tengo) te propongo que te unas a esta buena propuesta: La de cerrar las aduanas, establecer un arancel de 0% para todos los productos importados, levantar barreras arancelarias y eliminar contingentes y licencias de importación y simplificar todos los trámites para el comercio.  Si quieres más detalles y adherirte a esta propuesta del CEES,  por favor visita goo.gl/6MKpcc

¿Y luego? ¡Más al fondo! Acabemos con la guerra perdida contra las drogas, congelemos el gasto público durante 5 años, eliminemos la SAT y simplifiquemos el sistema tributario, desregulemos el desarrollo de nuevas empresas disruptivas, descentralicemos el poder y potencialicemos las municipalidades, establezcamos una tregua legislativa de 5 años, despoliticemos la educación, y eliminemos las barreras migratorias. [Y yo añado: una reforma del sistema de justicia como la de PAS] Te preguntas: Y ahora qué…y esta propuesta, de Giancarlo Ibárgüen, puedes verla detallada en goo.gl/Bo8QMD

Los chapines le estamos dando una lección al mundo. ¿Por qué no se la damos de modo que sea inolvidable? ¡Que esta generación deje huella en los libros de Historia!

Columna publicada en El periódico.


14
May 15

¡Acabemos con la corrupción en aduanas!

logo-cees-header

Los guatemaltecos tenemos en nuestras manos la oportunidad de acabar -de una vez por todas- con la corrupción en las aduanas. Esto generaría grandes beneficios para los guatemaltecos ya que, al desaparecer las mafias que viven a costa de los consumidores cobrando mordidas en las aduanas, bajaría considerablemente el precio de los productos importados, especialmente los alimentos. Las medidas deben ser:

  1. Establecer aranceles 0% a todos los productos importados. Esto evitaría que los inspectores abusen de su poder de ajustar la mercadería a su antojo.
  2. Levantar las medidas no arancelarias: eliminar todos los contingentes y licencias para importación.
  3. Simplificar los trámites y documentación para importar y exportar, especialmente en lo referente a las medidas sanitarias.

¿Quieres ser parte de la solución? Firma aquí y súmate a esta propuesta. Digamos no a la corrupción en aduanas.  Invita a tu familia, a tus amigos y a tus contactos a que firmen también.

En este enlace encontrarás una explicación detallada de lo afirmado arriba.  Esta es una contribución del Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES); cuyo ideal es ideal es que los habitantes de Guatemala vivamos y defendamos los fundamentos de la libertad en un Estado de derecho, en el que sea prioritario el respeto a la libertad individual de producir, consumir, intercambiar y servir, sin coerción ni privilegios.

Por cierto que, este artículo por Ramón Parellada, aclara las objeciones de quienes se oponen a cerrar las aduanas.


13
May 15

La profecía de Baldetti, ¿se hará realidad?

Pag-073-aduana-central-despues-jose-garcia

De la entrevista, con Roxana Baldetti, la defenestrada ex vicepresidenta de la República, la parte más hilarante y que más llamó la atención fue la afirmación de que ella no es La R; y que podría ser doña Rosita de Pérez, la esposa de Otto Pérez Molina. ¿Alguien habrá hecho una recopilación de los memes que circulan al respecto?  Yo sugería que La R podría ser Raúl Castro; o que podría ser Erre con erre, cigarro; erre con erre barril… Pero hubo hubo sugerencias muy ingeniosas que incluyeron a R2D2, a la Rana René (que tiene dos R), a don Ramón, y bueno…un montón.

Empero, ya en el lado serio de la cuestión, creo que lo más valioso de la entrevista fue la aseveración de que la corrupción continuará.  Dijo la Ex vicepresidenta que se va a desarmar esta [estructura] pero existirá otra, si no es que ya la armaron.  Lo cierto es que en tanto haya funcionarios y empleados con facultades arbitrarias para decidir quién puede entrar mercadería y quién no, así como quién paga cuánto y quién no; en tanto haya quienes puedan ejercer aquel tipo de chantaje sobre tanto sobre quienes traen un gadget para su uso personal, como para quienes importan grandes cantidades de mercadería, va a continuar la corrupción.  En tanto los negocios de la gente dependan de la arbitrariedad de funcionarios inescrupulosos, va a continuar la corrupción.  En tanto la ley y sus instrumentos permitan la arbitrariedad, habrá corrupción.  Y la corrupción no admite vacíos.  Así como La línea sustituyó a la red Moreno, y esta sustituyó a lo que hubiera antes que ella, ya hay algo sustituyendo a La línea.

Luego…para acabar con la corrupción, de raíz, lo que hay que eliminar es la fuente primaria de corrupción y de facultades extorsionistas: hay que eliminar las aduanas y los aranceles.  Hay que acabar con la facultad de obstaculizar el comercio por medio de impuestos, de contingentes y de barreras no arancelarias. Los diseñadores de la actual estructura tributaria y aduanera son los responsables últimos de este desastre porque alargaron la vida de un sistema que permite la arbitrariedad y la extorsión.

Si no hacemos algo radicalmente distinto a lo que se hace siempre confirmaremos que, en este punto, Roxana Baldetti tiene razón.

La foto es por José García S. de como quedó la Aduana luego de los terremotos de 1917 y 18.


08
May 15

Pepe Batres y las aduanas

11118131_964847790215818_8233109596990263298_n

Hubo siempre y habrá contrabandistas/ que al gobierno defrauden sus caudales,/ a pesar de los guardas, de los vistas,/ los administradores, los fiscales;/ inútilmente los economistas/ con su ciencia y sus fórmulas legales/ el medio de evitarlo van buscando:/ ¡Mientras más leyes hay, más contrabando!

Los anteriores son versos de José Batres Montúfar, que murió en 1844 y a quien seguramente recuerdas por Yo pienso en ti.  Ya entonces, él sabía lo que parece ignorarse ahora: que las causas de la corrupción en las aduanas son su existencia misma, y las leyes que obstaculizan el comercio. La corrupción, y esto no debería sorprender a nadie, tiene sus raíces en la arbitrariedad propia de la legislación aduanera, en las barreras no arancelarias y en los contingentes de importación.

Entendido lo anterior, ¿cuál es el remedio para acabar con la corrupción en aduanas?  La solución de fondo nos la da el poeta: a la dificultad hallo la enmienda;/ y la quiero callar con el objeto/ de colocarme al frente de la hacienda:/ cuando la obtenga se sabrá el secreto,/ que, en reserva, sin tropas y sin balas/ consiste en suprimir las alcabalas.

El fracaso de la SAT y del sistema de aduanas nos presenta la oportunidad perfecta para dejar de hacer lo mismo de siempre y esperar resultados distintos: no hay que dejar pasar esta ocasión para cerrar las aduanas y eliminar los aranceles.  Esto no sólo acabaría con las fuentes de corrupción, sino que traería prosperidad porque, por medio de los precios más bajos para productos importados se mejoraría la calidad de vida de las personas y –para quienes se espantan de sólo pensar en una sociedad sin coerción, ni privilegios– mejoraría los ingresos para los políticos por medio de un IVA que debería ser universal [Esto es un sarcasmo, para los que necesitan que se les expliquen estas cosas].

¿No puedes imaginar una sociedad en la que sea abolida la facultad de los políticos para tomar dinero ajeno por la fuerza y redistribuirlo? ¿Qué tal un arancel único de x%?  Ello y la eliminación de barreras no arancelarias y los contingentes eliminaría la arbitrariedad que es el caldo de cultivo perfecto para la corrupción.  ¿Qué tal si no desperdiciamos la oportunidad?

Columna publicada en El periódico.

La ilustración la tomé de Facebook.


07
May 15

Y después de los alborotos…¿que?

callejon-sin-salida

Muchas personas preguntan, con razón, que qué debería ocurrir después de las manifestaciones y de que la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala y el Ministerio Público procedan plenamente contra todos, todos los involucrados en La línea.

Mi amigo, Giancarlo Ibárgüen, ofrece una lista con la que coincido plentamente y por ello la comparto con los lectores de Carpe Diem.  No se vale, por ejemplo, que organizaciones e individuos cuyas ideas y acciones nos llevaron hasta acá, sean los que diagnostiquen el problema y ofrezcan las falsas soluciones de siempre. No se vale que hagamos lo mismo de siempre y esperemos resultados diferentes.  Para que todo esto no sea un callejón sin salida, despúes de los alborotos, ¿qué?

La política de nuestro país transita por un camino enredado y difícil. En medio de la complejidad de una tormenta política, las soluciones más simples suelen ser las más atinadas. Parece una aserción inverosímil y falsa. Pero no lo es. Los problemas complejos exigen muchas veces, aunque no siempre, soluciones simples.  Con el ánimo de proponer y construir, aventuraré una brevísima guía tentativa, con propuestas simples, para salir del atolladero en que nos encontramos.

1. Finalizar la guerra contra las drogas. El vórtice de nuestros problemas es la penosa e injustificada guerra contra las drogas, liderada por los Estados Unidos. La guerra engrosa los bolsillos del crimen organizado y, de paso, corrompe nuestras frágiles instituciones. El problema es tan serio que los países afectados deberían considerar romper temporalmente las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos. Este gran país necesita de Iberoamérica hoy más que nunca, por lo que no se trata de una medida ilusoria. Si Estados Unidos acaba con la guerra contra las drogas, Guatemala será de los países más beneficiados.

2. Eliminar gradualmente los aranceles de importación. En resumen, cerrar las aduanas.

3. Congelar el gasto público durante cinco años. Reasignar recursos hacia las actividades que tienen prioridad en un país en desarrollo. Esto es, seguridad y justicia.

4. Eliminar la SAT y simplificar el sistema tributario.

5. Desregular el desarrollo de nuevas empresas disruptivas. Permitir la libre experimentación de nuevas tecnologías y la inversión privada en infraestructura.

6. Descentralizar el poder y potencializar las municipalidades.

7. Tregua legislativa durante cinco años. Durante dicha tregua, el Congreso debe enfocarse en la derogación de leyes que otorgan privilegios y atentan contra los derechos individuales.

8. Despolitizar la educación. Permitir la libre competencia educativa.

9. Eliminar las barreras migratorias.

Algunos me tacharán de ingenuo; otros, de idealista. No lo soy. Eso sí, transito por la vía de la incorrección política, dice Giancarlo.

Para que todo esto no sea un callejón sin salida, añado que no permitamos que, cuando despertemos, el dinosaurio todavía esté aquí.

La ilustracion es de MUTCD_W2-1.svg: derivative work: Fry1989


28
Abr 15

Por no pensar en términos de principios

Pag-073-aduana-central-despues-jose-garcia

Hechor y consentidor pecan igual, decía una pancarta durante la manifestación del sábado pasado.  Es una creencia muy generalizada esa de que en los casos de corrupción como los de las aduanas, tan criminal es el que pide mordidas, como el que las da; y que tan criminal es el que se hace el loco con el cobro de impuestos, como el que se aprovecha de aquella locura.  Hasta gente que uno cree que es más viva se deja llevar por ideas así y pide que se investigue, persiga y castigue a todos los que no pagan los impuestos de importación.

Detengamonos, sin embargo, para ver más allá de lo concreto y explorar los principios que hay detrás de los impuestos: Los impuestos son dinero ajeno tomado por la fuerza, para ser repartido políticamente entre intereses específicos con los que los legítimos propietarios de los recursos expoliados podrían no estar de acuerdo.  Dicho lo anterior, ¿por qué no habría de ser legítimo que los legítimos propietarios del dinero (o de los bienes tributarios), trataran de evitar la expoliación?

Y, ¿qué son los impuestos de importación, o aranceles?  Pues los aranceles existen porque un grupo de políticos (y de personas que pueden usar la política y la ley en su propio beneficio) deciden que otras personas no pueden vender bienes más allá de una línea imaginaria llamada frontera, sin pagar por la fuerza un impuesto.  Los publicanos que cobran aquel impuesto tienen la llave para dejar entrar, o no, mercaderías pagando, o no el impuesto.  Es tan arbitrario el sistema que si tu compras una computadora en el extranjero pagas, o no pagas un impuesto en el Aeropuerto, dependiendo sólo de tu suerte, o de la buena, o mala voluntad de un vista.  Lo mismo ocurre si traes un furgón con mercadería, o dos.

En el papel el pago de impuestos de importación es obligatorio para todos los que quieran pasar mercaderías por la frontera; pero en la realidad, el publicano que tiene la llave tiene la facultad arbitraria de dejar pasar, o no los bienes.  El y su equipo tienen la facultad arbitraria de dejar que sigas con tus negocios en paz, o arruinarte.  Y como esa facultad no se aplica igual para todos, viola no sólo el derecho a intercambiar libremente, sin coerción; sino que viola el principio de igualdad de todos ante la ley.  ¿Por qué no habría de ser legítimo defenderse de aquellas violaciones?

Algunos hacen una diferencia entre evitar el pago de aranceles para actividades en los que estos se aplican luego del inicio de la actividad; y evitar el pago de aranceles para actividades posteriores a la existencia del arancel.  Para ellos el arancel debería ser parte de la estructura de costos y el tributario debería resignarse y pagar sin chistar. Esto es como aceptar que la extorsión es legítima sólo porque ya existía antes de que la víctima fueran extorsionada.

Algunos dicen que quien conoce de actos de corrupción -como las extorsiones en Aduanas- están obligados a denunciarlas, o son cómplices.  Y asegún, puede ser que eso tenga algo de cierto; pero hay veces que eso es como pedirle al asaltado en el callejón que no entregue su billetera y que denuncie al asaltante:

Manos arriba, deme su billetera.

No. No quiero ser su complice y debo denunciarlo.

Con el recientemente descubierto caso de La línea, hay quienes dicen que los usuarios de servicios de courier con los que no se pagaban impuestos de importación son tan culpables como los funcionarios e involucrados en aquella mafia.  Y que si ahora protestan contra la corrupción son culpables de doble moral.  Sin embargo, los couriers que cobran tarifa única (sin los aranceles) son empresas que ofrecen ese servicio de forma abierta y pública.  No es posible que los publicanos en la Superintendencia de Administración Tributaria y en las aduanas no supieran de su modus operandi.  No es aventurado especular que hay un acuerdo entre los publicanos y los propietarios de aquellos couriers. Los furgones pasan por las aduanas de la misma forma en que pasa la computadora que mencioné arriba: de forma arbitraria.  Caprichosa.  Voluble.  Y a la luz del día.  Los usuarios de aquellos servicios no van a un callejón oscuro, ni a un bar cutre para hacer negocios.

¿Qué hacen los usuarios? Comparan costos a la luz de día y públicamente; y eligen al proveedor que les permite traer su libro, su par de zapatos, o su repuesto de la forma más barata posible. En realidad al usuario no cabe responsabilizarlo por los arreglos que hayan entre los publicanos que tienen las llaves y cobran (o no) los tributos, y sus socios, sus clientes, o sus víctimas más directas.

La lucha contra las aduanas y los publicanos es una lucha por la libertad de intercambiar sin coerción, ni privilegios.  Y quienes con malevolencia pretenden igualar a las víctimas de los publicanos, lo que hacen -en realidad- es distraer hacia lo circunstancial yconcreto el problema moral de fondo: ¿Es legítimo impedir que las personas puedan intercambiar libremente? ¿Es legítimo defenderse de los impedimentos para intercambiar sin coerción, ni privilegios? ¿Hay diferencia entre la extorsión y la actividad de los que cobran impuestos arbitrariamente?

La crisis desatada por el destape de La línea debe conducirnos, no a una cacería de brujas que esconda la raíz del problema.  Debe llevarnos a una reforma total.  ¿Cuál es mi propuesta? La eliminación total de las aduanas y los aranceles.  ¿Te espanta arrancar el mal de raíz? ¿No puedes ni imaginar una sociedad pacífica y voluntaria y crees que es necesario tomar dinero ajeno por la fuerza para conseguir objetivos que tu crees que son buenos? Bueno…aquí va otra: un arancel único de 5%. Unico para eliminar algo de la arbitrariedad; y así de bajito para desincentivar la elusión.

La foto es por José García S. de como quedó la Aduana luego de los terremotos de 1917 y 18.


18
Oct 13

Aduanas: una trampa para el Ejército

El Ejército de Guatemala no debe caer en la trampa de involucrarse en la intervención de las aduanas.

El presidente Otto Pérez anunció la posible intervención de la Superintendencia de Administración Tributaria y para ello involucraría a tropas del Ejército. No para que el Ministerio de la Defensa nombre a un oficial como interventor, sino para que los soldados sellen dos puertos, la aduana central y dos pasos fronterizos.

La disposición es una trampa, porque en ninguna parte del Artículo 244 de la Constitución dice que sea función de la institución armada algo así como garantizarles ingresos tributarios a los pipoldermos. Es trampa porque expondrá a las tropas a uno de los ambientes más corruptos del sector público. Es trampa porque los soldados no están entrenados para hacerla de vistas.

Además, es un mal síntoma que, como lo informó La Hora, algunos grupos del sector privado hayan manifestado un anticipado apoyo a la disposición; y hayan pedido que se establezcan más controles en el sistema de aduanas. Parafraseando a Adam Smith: Los “empresaurios” del mismo gremio rara vez se reúnen con los “pipoldermos”, siquiera para pasar un buen rato, sin que terminen conspirando contra el público.

Los pipoldermos están desesperados por tomar más de tu dinero sin que la corrupción haya sido siquiera disminuida sustancialmente; sin que se haya eliminado del presupuesto todos los privilegios para intereses específicos; y sin que haya mejorado la calidad de la administración del dinero que le expolian a la gente. Por otro lado, ¿qué es el contrabando sino el intercambio, criminalizado por la idea de que gobernar es gravar para gastar?

El Ejecutivo y los patrocinadores de la mala idea de involucrar al Ejército en las aduanas pierden de vista lo que ya sabía José Batres Montúfar: ¡Mientras más leyes hay, más contrabando!/ Y yo de sopetón, sin que se entienda/ que en materias que ignoro me entrometo,/ a la dificultad hallo la enmienda;/ y la quiero callar con el objeto/ de colocarme al frente de la hacienda:/ cuando la obtenga se sabrá el secreto,/ que, en reserva, sin tropas y sin balas/ consiste en suprimir las alcabalas.

Columna publicada por El periódico.


28
Jun 10

Empeñados contra la corriente del desarrollo

Continuarémos obstaculizando el libre intercambio entre las personas; continuarémos castigando con impuestos a las personas traen alimentos, medicinas, ropa y otros bienes que los guatemaltecos necesitan; y si no lo podemos hacer con impuestos…lo haremos por la vía no arancelaria, siempre podemos inventar plagas, formularios y otros métodos para impedir el tráfico comercial. Haremos uso de la fuerza, si es necesario, para impedir que las personas intercambien pacífica y voluntariamente. Convertiremos a las personas en delincuentes, cada vez que quieran intercambiar su propiedad. Encareceremos arbitrariamente los productos que necesitan los guatemaltecos. Protegeremos políticamente a muchos empresaurios locales.

Por supuesto que los políticos socialistas y sus burócratas no lo explican así; pero eso es lo que ocurrirá ahora que la Superintendencia de Administración Tributaria anunció que, en la primera quincena de julio inaugurará la primera aduana moderna o segura en Santo Tomás de Castilla y que la misma contará con cámaras para controlarla desde la Capital. Se espera que, para fin de año, Big Brother tenga controlados todos los puertos marítimos y dos entierra.