11
Mar 22

La islamización de Guatemala

 

Porque a algunos liberales les da pena incomodar a sus familiares y amigos conservadores más básicos, esos liberales abandonaron la defensa de los derechos individuales y de la igualdad ante la ley de forma consistente y sin falsear la realidad.  Desarrollaron un punto ciego para tratar la discriminación contra las mujeres, ciertos grupos étnicos y los gais, por ejemplo.

Congreso de Guatemala, foto por E. Pocón, de elPeriódico.

Con base en ideas de Antonio Gramsci y de la escuela de Frankfurt, y luego animados por el Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla, los socialistas levantaron las banderas que eran propias del liberalismo y las convirtieron en herramientas revolucionarias.  En lo mejor de sus fiebres colectivistas, los destruccionistas caricaturizaron y banalizaron las luchas legítimas por acabar con la discriminación.  El aborto a los 6 meses de gestación es un ejemplo; la violencia del 8M y del 12 de octubre también y ya no se diga algunas pretensiones de la diversidad.

La ilustración la tomé de Facebook.

La iniciativa 5272, conocida como Ley para la protección de la vida y la familia, es la reacción del cachurequismo más básico frente a las pretensiones legislativas y políticas de los activistas, políticos y burócratas que secuestraron las luchas legítimas contra la discriminación de las mujeres, ciertos grupos étnicos y los gais, por ejemplo.  Los atropellos de aquellos grupos -que han usado al estado para imponer sus exigencias- generaron un ambiente propicio para que “los talibanes” hagan lo mismo.

En Guatemala ya estaba penalizado el aborto doloso; pero la 5272 ha tipificado el aborto culposo, delito relativamente fácil de imputar, pero peligrosamente difícil de desvanecer.  En Guate el matrimonio ya estaba definido como entre hombre y mujer; ¿qué necesidad había de prohibir expresamente otras formas?  Es evidente que el decreto es un coqueteo político hacia una clientela electoral; y lo más razonable es que sea reconocido como violatorio de los derechos individuales por la Corte de Constitucionalidad cuando sean presentadas las acciones correspondientes.

¿Quieres conocer a buena parte de aquella clientela? Te recomiendo que comiences por Cisma sangriento, por Francisco Pérez de Antón.

Columna publicada en elPeriódico.

Actualización: en un giro político extraño, el presidente Giammattei le pidió al Congreso que archive la iniciativa (figura jurídica que no existe) y ofreció que si los diputados no la archivan, él la vetará (lo que corresponde en derecho).


19
Sep 19

Iniciativas peligrosas en el Congreso

Los enemigos de la libertad de expresión y de la  igualdad de todos ante la ley tienen dos iniciativas de legislación en el Congreso, que son peligrosamente tomadas en serio:  una es la iniciativa 5601 o Ley de prevención y protección contra la ciberdelincuencia; y la otra es la iniciativa 5272 o Ley de protección de la vida y la familia.

Ninguna, claro, se llama legislación para el amordazamiento, o legislación para la perpetuacion de privilegios.

André Gill – Madame Anastasie, via Wikimedia Commons.

La primera normativa esconde, detrás de sanciones para quien cometa acoso mediante medios cibernéticos o ciberacoso, la herramienta idónea para limitar la libertad de expresión en redes sociales virtuales.  Es cierto que en estos espacios abundan la mala educación, la intolerancia, la falta de prudencia e incluso las insultos, mentiras y difamaciones; pero seriamente cuestiono que la solución para esas plagas sea la de una legislación ambigua que permitiera calificar de ciberacoso, por ejemplo, las críticas que se hacen a funcionarios, a candidatos e incluso a personas que piensan distinto, o que disienten del pensamiento único que se va imponiendo en silencio; y por otro lado, las injurias, calumnias y difamaciones ya están reguladas en el Código Penal y en la Ley de Emisión del pensamiento.

La segunda normativa esconde, detrás de la prohibición de difundir información acerca de la diversidad sexual en las escuelas y centros de formación (incluso las pagadas con los impuestos quitados a todos los tributarios, de todas las persuasiones), la herramienta necesaria para imponer una sóla visión acerca de aquel tema tan personal, que no debería ser objeto de censura.  Las escuelas y centros de formación privados, ¡por supuesto que tienen derecho a enseñar, o dejar de enseñar lo que quieran!  Y ya pagarán en términos de credibilidad, o de falta de ella, las consecuencias de sus decisiones curriculares.  Pero es inadmisible que el pensamiento único sea impuesto, mediante una legislación mordaza, a los establecimientos que se financian con el dinero quitado a todos.

En términos de perpetuación de privilegios, en tanto que la primera normativa enraíza el privilegio de no ser criticado (para funcionarios, candidatos y similares); la segunda prohibe el virimonio y el femimonio en detrimento de la igualdad de todos ante la ley, y en beneficio de un concepto de matrimonio y de familia compartido por un sector de los tributarios y de los mandantes.

La ley debería proteger los derechos individuales -incluida la libertad de expresión- y no debería convertirse en instrumento para los privilegios.  De ahí que aquellas legislaciones deberían ser rechazadas de entrada, en vez de ser alcahueteadas.


07
Sep 18

Misticos de dos clases

¿Te das cuenta? La batalla por la libertad de todos ante la ley la perdimos hace ratos cuando -por no hacer olas con los cuates, o por no pensar en términos de principios- renunciamos a ella y dejamos que los conservadores y los socialistas hicieran suyos temas como los derechos de las mujeres y los de las minorías…y ¿recuerdas? la minoría más pequeña es…el individuo.

¿Qué tienen en común los conservadores y los socialistas, que terminaron juntos en el canasto de los adversarios de la igualdad de todos ante la ley? Como productos de la división entre el alma y el cuerpo del hombre, hay dos clases de maestros de la moralidad de la muerte: los místicos del espíritu y los místicos del músculo, a quienes ustedes llaman espirituales y materialistas, aquellos que creen en la conciencia sin existencia y aquellos que creen en la existencia sin conciencia. Ambos exigen la rendición de su mente, uno a sus revelaciones, el otro a sus reflejos. No importa cuán fuerte se postulen en el papel de antagonistas irreconciliables, sus códigos morales son parecidos, y también lo son sus objetivos: en la materia -la esclavización del cuerpo del hombre, en el espíritu- la destrucción de su mente, explicó Ayn Rand.  Ambos grupos creen que pueden imponerles sus valores y sus códigos morales a los demás, y ambos creen que los individuos no son dueños de sí mismos.  Unos creen que las personas le pertenecemos a su dios (cualquiera que este sea) y otros creen que le pertenecemos al estado; y ninguno de los dos cree que está mal usar el poder de la ley y del gobierno para legislar sobre cómo deberían vivir sus vidas los individuos.

Recientemente, unos quieren que se ejereza la coacción del estado sobre las mujeres que hayan abortado de forma culposa, o sea sin la intención de abortar, por razón de negligencia, imprudencia, o impericia; y quieren prohibir el matrimonio igualitario (virimonio, o femimonio) y quieren que se prohiban programas educativos sobre la diversidad sexual. En tanto que otros quieren imponer el matrimonio igualitario, la ideología de género y la posibilidad de abortar en las primeras 12 semanas de embarazo.

La debilidad de ambas posiciones es su perspectiva colectivista de los derechos (de las mujeres, de las minorías, como si no se tratara de derechos individuales); pero tienen debilidades particulares. Una debilidad de la primera posición es que, mediante la legislación, quiere ponerle un alto al largo proceso de prueba y error que tanto y tan bien ha descrito Friedrich A. Hayek; y al dinamismo que tanto y tan bien ha descrito Virginia Postrel.  Una debilidad de la segunda es que toma el atajo legislativo para remontar el largo proceso de prueba y error y el dinamismo, para implantar políticas y legislación para las cuales la sociedad todavía no está preparada.  Parafraseando a Miguel de Unamuno, en Salamanca, ambas prefieren vencer, que convencer.

En la tradición racionalista y constructivista que la caracteriza, la segunda posición (la mística del músculo, o socialista) -unida al uso y abuso del esperpento como recurso expresivo- no sólo ha estropeado la lucha legítima por los derechos de las mujeres y de las minorías, sino que han despertado al monstruo del conservadurismo religioso (que es el misticismo del espíritu.  Miles y miles se juntaron el domingo en la Plaza de la Constitución y calles adyacentes para dejar bien en claro que: ¡No pasarán! y que la evolución social y el dinamismo terminan donde ellos han plantado la cruz.

¿Y los que no somos de aquellas persuasiones?  Unos callan para no meneallo y para no ofender a sus amigos y parientes conservadores. ¿Y otros? Se enredan porque no piensan en términos de principios y no terminan de entender que lo que es caldo para el pollo, es caldo para el chunto, es decir, que no terminan de entender la idea radical de que las demás personas no son tu propiedad y que ese principio no sólo se aplica al comercio, sino en mataria de conciencia y de proyecto de vida. ¿Y los demás?  Pues aquí…viendo como se pierden oportunidades de oro y cómo podriamos perder la batalla por la igualdad de todos ante la ley,

Una versión abreviada de esta entrada fue publicada en mi columna en elPeriódico.; y la ilustración la tomé de Facebook.


05
Jul 16

El Día de la Independencia y la celebración de los valores

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Ayer se celebró aquí el Día de la Independencia; y desde una perspectiva muy limitada está claro que, no siendo gringos, ¿por qué querría uno celebrar esa fiesta?  Sin embargo, hay una perspectiva mucho más amplia y enriquecida que comienza con el hecho de que ando por aquí y es una fiesta…pero mejor aún, es una fiesta cuyos valores originales puedo compartir con comodidad.  Lo que para nada significa que uno comparta los valores de los políticos, los funcionarios, o los votantes actuales de la gran nación a la que aquellos valores le dieron origen y que ahora se halla en crisis moral.

¿Cuáles son esos valores? La protección absoluta a los derechos individuales que son la vida, la libertad, la propiedad y el derecho a la búsqueda de la felicidad, contenidos implícitamente en principios morales racionalmente elegidos.  ¿Cómo se puede ser indiferente a una fiesta de esta naturaleza?

Ayer, en la mañana encontré en The Seattle Times un artículo por Timothy J. Shannon titulado What it Means to Pursuit Happines.  En él, el autor nos cuenta que aunque Thomas Jefferson cuenta que no tuvo libro, o panfleto alguno a mano para escribir la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América, parece evidente que sus antecedentes son El segundo tratado de gobierno, de John Locke; y la Declaración de derechos de Virgina, por George Mason (obras que te recomiendo que leas si te intersan estos temas).  El autor nos cuenta que Jefferson y muchos de sus contemporáneos estimaban que la felicidad tiene sus raíces en la habilidad de los seres humanos para usar la razón y en su deseo de seguridad material.  Para ellos la razón era la facultad que les permitía alos humanos manipular y controlar el ambiente (de hecho es la facultad que nos permite identificar la realidad y beneficiarnos de esa identificación).  Era el medio por  el cual perseguían su mejoramiento individual y colectivo.  Suponían que teníamos la razón (el instrumento) para usarla y ser felices. En el mundo de Jefferson la gente perseguía la felicidad al migrar de la pobreza y las privaciones, al adoptar nuevas tecnolarcos, carreteras y canales que mejoraban las cosechas y el rendimiento del ganado, Construían barcos y canales que abrían nuevos mercados y aceleraban el comercio.  La felicidad consistía en la posibilidad de proveer para sus familias sin miedo a las hambrunas, a las incesantes guerras y a la aristocracia explotadora.  Y yo agregaría: sin miedo a los mercantilistas explotadores, a los buscadores de rentas parasitarias, y si miedo a otros fabricantes de miseria.

Aquellos son los aspectos materiales de la felicidad, complementos que la gente -en la calle- identifica con la felicidad; sin embargo, hay una perspectiva más profunda: somos felices cuando podemos vivir de acuerdo con nuestros valores racional, voluntaria y conscientemente elegidos. La razón es el medio que el hombre tiene para sobrevivir y el medio que el hombre tiene para ser feliz. La receta para la felicidad se halla fundamentalmente en la ética, en una moral racional y en una filosofía que nos guía para florecer, que nos permita vivir de forma virtuosa consistentemente; no se puede transferir.  Aunque entre personas podemos afectarnos unos a otros y no somos inmunes a las acciones de otros, ni al ambiente que nos reodea, no podemos hacer felices a otros; ya que el núcleo de la felicidad es en función de cómo vivimos nuestras vidas; y no en lo que nos pasa en ella.

¿Cómo se puede ser ajeno a una fiesta que celebra eso?

Uno de mis lectores frecuentes me escribió: Ya que estás en Washington, ven a Britsh Columbia y aquí te enseño, con gusto, un país socialista que funciona bien.  A lo que contesté: El caso es que funcionar no es suficiente.  Es famosa la eficiencia nacional socialista; los trenes llegaban a tiempo en la Italia fascista; la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas producía atletas olímpicos de primera…no hay duda de que en muchos aspectos, hasta las formas más extremas de socialismo funcionan de diversas maneras. Empero, una sociedad sana y próspera no se basa en funcionar como funciona una fábrica, o como funciona un ejército.  Una sociedad sana y próspera funciona si en ella se respetan los proyectos individuales de las vidas de todos sus socios; si unos no viven a costa de otros usando la amenaza de violencia mediante la legislación; si los derechos son principios morales, en vez de concesiones, o conquistas.  Por ordenada y eficiente que parezca, una sociedad donde no ser respetan los derechos individuales de todos por igual no es una sociedad que funciona, es una que está en descomposición.

El Día de la Independencia lo celebré entre amigos queridos con quienes comparto valores, en la Bainsbridge Island un lugar hermoso en Puget Sound.  Y cuando estaba ahí pensé: Esto podría ser Guatemala, los guatemaltecos podríamos gozar de cosas como estas…si los fabricantes de miseria no hicieran todo lo que está en su poder para multiplicar los privilegios en lugar de promover la igualdad de todos ante la ley, y para evitar que se respeten los derechos a la vida, la libertad, la propiedad y a la búsqueda de la felicidad.  Pensé…seguirá dedicando mi vida a perseguir la igualdad de todos ante la ley y a que se respeten los derechos individuales.  Y me comí un helado viendo el horizonte de la ciudad.


03
Mar 16

Las cuotas de paridad

escultura-por-sergio-de-gandarias

Las cuotas por sexo son estúpidas por la  misma razón que es estúpido el racismo: ambas perspectivas juzgan a las personas con base en datos irrelevantes como su sexo, o el color de su piel; y por lo tanto hacen que los conclusiones derivadas de aquellos juicios sean inútiles.  En un mundo que no esté alrevés las ideas elegidas por las personas son las que  guían las acciones de la gente; de modo que las ideas definen el carácter.  Las ideas que eligen las personas y las acciones derivadas de ellas deberían ser el estándar para juzgar. Empero, las cuotas y el racismo se enfocan en lo físico, que no es elegido.

¿Te diste cuenta de lo estúpidas que son las cuotas y lo estúpido que es el racismo? Ya que te diste cuenta, ¿verdad que no te sorprende que los diputados guatemaltecos estén discutirendo la paridad de sexos en el Congreso?

El concepto de paridad de sexos supone que las mujeres (el sexo que supuestamente será beneficiado por la ley) son incapaces de conseguir candidaturas y ser electas sin el privilegio que otorga la cuota.  Supone que sin la ayudita, las mujeres no pueden por sí solas.  No comparto esa perspectiva.  He trabajado y conozco (seguramente todos conocemos) mujeres cuyos intelectos, cuyos talentos y cuyos espíritus emprendedores, creadores y de liderazgo son ejemplares.  Conozco mujeres heróicas a quienes la cuota humilla.

Por otro lado, ahí están Roxana, Anabella, Marlene, Delia, Daniela y otras mujeres que han llegado al poder sólo para atascarse porque hay lodo.

Las cuotas, sin embargo, responden a propositos políticos: devaluar, enrarecer,  enredar y contribuir al desprestigio de las instituciones republicanas para cosechar en río revuelto. Desde esa perspectiva, la idea, como idea política no es tan estúpida; pero es canalla.

La foto es de una escultura por Sergio De Gandarias.


03
Dic 15

“Las sufragistas” y otros temas liberales

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Desde una perspectiva individualista la lucha de las mujeres por el derecho al voto y por la igualdad ante le ley es una lucha admirable, legítima y cuya historia deberíamos conocer mejor.  En ese espíritu fui a ver la película Suffraguette.

En aquel contexto es impensable que a las mujeres se las considere casi como objetos que son propiedad de sus padres, de sus maridos, o de sus hermanos…o de sus empleadores; que no tuvieran la posibilidad de elegir y ser electas; que sus propiedades fueran administradas por sus padres, sus maridos, o sus hermanos; o peor aún, que no tuvieran la facultad, ni el derecho, de decidir sobre sus hijos.

Aún simpatizando con la causa, dos cosas me decepcionaron de la peli.  Las cortas apariciones de Meryl Streep y recordar que -debido al conservadurismo que la gente confunde con el liberalismo- el liberalismo clásico y el individualismo han perdido causas que les son propias, en favor del socialismo y del colectivismo.  En la peli, Emmiliene Pankhurst la lidereza sufragista se expresa contra el ídolo de la propiedad, con el mismo espíritu de ligereza, desprecio y rechazo con el que P.J. Proudhon asegura que la propiedad es robo, y con el mismo espíritu con el que K. Marx afirma que el proletarios puede liberarse sólo por medio de la abolición de la propiedad.  El colectivismo ha cooptado este tema y otros.

En el fondo, el conservadurismo todavía considera válido aquello de Las tres K, o sea el slogan de que las mujeres son sólo para los niños, la cocina y la iglesia.  El hecho desafortunado de que mucha gente confunda el conservadurismo con el liberalismo clásico y el hecho de que los liberales clásicos son más entusiastas del libre comercio y de temas fiscales (por ejemplo), hace que se pierda de vista la importancia de temas como los derechos de las mujeres, que no son ajenos al lado del espectro filosófico y político que nada tiene que ver con los ideales socialistas y colectivistas.  Quien quiera profundizar sobre este tema, seguramente querrá conocer a Mary Wollstonecraft, por ejemplo.

El liberalismo clásico ha perdido otros temas que le son propios porque están íntimamente ligados al respeto de los derechos individuales y a la igualdad de todos ante la ley.

El racismo, por ejemplo, es estúpido ya que juzga a las personas con base en datos irrelevantes; y por lo tanto hace que los juicios derivados de esa perspectiva sean inútiles.  Dado que las ideas elegidas por las personas gobiernan el mundo y dado que las ideas guían las acciones, las ideas definen el carácter.  Empero, el racismo se enfoca en lo físico, que es no elegido.  Esta perspectiva es propia del liberalismo clásico.

El matrimonio igualitario, por ejemplo, es una expresión del respeto a la libertad en general y a la libertad de contratación en particular; también lo es de la lucha contra todo privilegio. ¿Qué puede sere más propio del liberalismo clásico?

La despenalización de las drogas y el fin de la guerra perdida contra aquellas sustancias -no por el derecho del junkie a meterse babosadas en el cuerpo- sino en defensa de las víctimas inocentes de aquella guerra y en contra del estatismo y el intervencionismo generados en aquel ambiente de guerra, son campos propios del liberalismo clásico.

Pero el conservadurismo se siente incómodo con algunas de aquellas ideas.  Y muchos liberales -por no incomodar a sus amigos conservadores- se mantienen alejados de estos asuntos morales y prefieren no salir del librecambismo y de temas parecidos.

Foto por Bain News Service, publisher [Dominio público], via Wikimedia Commons


25
Oct 12

La igualdad ante la ley se va por el caño

La persona jurídica forma entidad civil distinta de sus miembros individualmente considerados; puede ejercitar todos los derechos y contraer las obligaciones que sean necesarias para realizar sus fines y será representada por la persona u organo que designe la ley, las reglas de sus institución, sus estatutos o reglemtntos, o la escritura legal; eso dice el artículo 16 del Código Civil de Guatemala que, en el artículo 15 detalla qué entidades son personas jurídicas.

La cultura popular suele confundir personalidad jurídica, con personería jurídica.  Esta última es una categoría de orden procesal que tiene que ver con facultades de representación.  Personalidad jurídica y personería jurídica son dos cosas distintas.

Si en Guatemala no hubiera ciudadanos de una clase, y ciudadanos de otra; es decir, que si en Guatemala hubiera igualdad de todos ante la ley, en vez de privilegios para algunos, no sería necesario hacer estas meditaciones a la luz de la resolución en la que un juez admitió que la Asamblea de los 48 cantones de Totonicapán se constituyera en querellante adhesiva en el proceso por los actos de violencia ocurridos en Alaska.

Estas meditaciones no cuestionan la adhesión de Guatemala al Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que es un hecho; ni cuestionan la respetable tradición ancestral de los 48 cantones, que es otro hecho.  Empero, si llama la atención sobre -¡otro hecho!- el de que en Guatemala, y por razones de étnia, unas personas tienen que atenerse a la ley, y otras no.


26
Oct 10

¿Hay vidas más valiosas que otras?

Según esta ley, los turistas extranjeros gozarán de mayor protección que los turistas locales, y que los chapines.  ¿Será que hoy ya lo vi todo?

Cuando uno cree que ya lo vio todo se entera de cosas como que el decreto 43-2010 del Congreso, que todavía está pendiente de ser sancionado por el Ejecutivo les prohíbe a los jueces otorgar medidas sustitutivas a quienes sean acusados y detenidos por supuestamente cometer delitos contra turistas.  El decreto también les permite a los jueces aumentar las penas de un delito específico, cuando el ofendido sea un turista extranjero.

El primer efecto nefasto de esta ley absurda es que establece oficialmente dos categorías de personas en Guatemala:  los turistas extranjeros cuyas vidas y bienes merecen protección especial hasta el punto de que los delincuentes que atenten contra ellos serán castigados duramente y a los sospechosos no se les darán medidas sustitutivas; y los locales, habitantes de segunda categoría, cuyas vidas y bienes no merecen protección especial alguna.  Esta ley anula el principio de igualdad de todos ante la ley.

El segundo efecto nefasto es que, a los sospechosos -¡sólo por ser sospechosos!- se les niegan medidas sustitutivas, creando así un peligroso espacio para la arbitrariedad y una grieta en la garantía del debido proceso.

El tercer efecto nefasto es que se perpetúa la triste práctica chapina de ocuparse de las ramas, y no de las raíces del problema.  La delincuencia contra turistas extranjeros y contra los guatemaltecos tiene sus orígenes no en la falta de penas, o en penas de poca monta; los tiene ya sea en la impunidad generalizada, o en la guerra perdida contra las drogas.

De nada sirve que haya penas de poca, o de gran monta, si la Policía, el Ministerio Público, el Organismo Judicial y el Sistema Penitenciario no cumplen con sus funciones; o si la naturaleza de la delincuencia sobrepasa no sólo nuestra magra capacidad y voluntad para proveer seguridad y justicia; sino que tiene dimensiones bíblicas como es el caso del narcotráfico.

A mí se me hace que esta es una de esas leyes que hacen los políticos para taparle el ojo al macho y para que no se diga que no hacen nada.  Es como la ley que prohibe que vayan dos personas en moto, como la ley que regula la reactivación de los teléfonos móviles, como la ley anticapuchas, y como todas esas leyes que abundan pero que sólo se ocupan de las ramas de los problemas.

La foto es de un grupo de visitantes en las ruinas de Santa Clara, en La Antigua.


23
Jun 10

Lo que faltaba: funcionarios con orden de captura

Lo que faltaba no es exactamente correcto, porque todavía falta muuuuuuuuuucho por ver. Empero, por mucho que uno esté acostumbrado a lo inusual y a lo escandaloso en la esfera pública, no deja de ser casi increíble el hecho de que Alvaro San Nicolás Colom haya nombrado, como su Secretario, a un personaje sobre el cual pesa una orden de captura -¡desde 2006!- por hacerse pasar por abogado.

Rafael Espadita Espada dice que resolverá los problemas que tiene en la contratación de colaboradores de dudosa reputación, mediante el expediente de pedirles que tengan visa de los Estados Unidos de América. ¿Cómo los resolverá San Nicolás? ¿Sabía, San Nicolás, esto de la orden de captura? ¿Le importaba?
¿Qué tan valioso, útil, importante o influyente es el sindicado, como para haber conseguido el nombramiento?

19
May 10

La retórica engañosa de Gustavo Porras

Gustavo Porras dice que en Guatemala el caos se sigue profundizando al ritmo de un estado cada vez más debilitado e impotente; y asegura que el problema es la idea de que mientras menos estado, mejor. Empero, el problema no es menos estado, como equivocadamente afirma Porras. El problema es que el estado es debil porque el que mucho abarca, poco aprieta; y el problema es que el estado chapín no tiene autoridad moral porque el gobierno y la legislación sirven para satisfacer intereses particulares; además de que el gobierno y sus funcionarios son los principales violadores de los derechos de las personas.


El estado es débil, no porque sea pequeño, o grande, sino porque en Guatemala los intereses prevalecen sobre los derechos y el estado se asegura de que así sea.

El problema no es el tamaño del estado, sino el hecho de que quienes ejercen el poder lo usan para que se haga realidad aquello que dijo Federico Bastiat: El estado es la gran ficción por medio de la cual todo el mundo trata de vivir a expensas de todo el mundo. El estado no se ocupa de proteger los derechos de todas las personas; ni de garantizar la igualdad de todos ante la ley; ni de procurar seguridad y justicia porque sus funcionarios están ocupados administrando intereses y privilegios particulares. El estado hace de todo un poco, menos de lo que debe.

Esta entrada fue publicada en el diario Siglo Veintiuno.