11
Mar 19

Mordaza y secuestro de la república

La receta para el secuestro de la democracia pasa por la toma del organismo judicial, la división entre buenos y malos, y reformas constitucionales ad hoc, dijo el expresidente Luis Alberto Lacalle, durantre el IV Encuentro ciudadano, celebrado el 6 de marzo pasado.

¡Y cuanta razón tiene!…mira el caso de Guatemala, por ejemplo.

La foto es de Coyau, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons.

Aquí, la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (y sus corifeos) se aseguró un grupo de jueces incondicionales que son los titulares de los juzgados de mayor riesgo; y se aseguró de señalar, como el enemigo, a los jueces y magistrados que no siguieran sus directrices. Los jueces serviles ignoran las garantías del debido proceso y violan los derechos humanos de cualquiera no sólo para castigar, sino para amedrentar y sembrar el terror.

Fueron los fans de la CICIG (¿de acuerdo con esa Comisión) quienes crearon el #PactoDeCorruptos para señalar a aquellos que cuestionaran las intenciones de la CICIG y la de sus corifeos. De esa forma, cualquiera que no sirviera a los propósitos de la Comisión (en los medios de comunicación, en las redes sociales, en la academia, en la política y donde fuera necesario) sería tachado como del bando de los malos. Sin que a los creadores del hashtag les importaran las motivaciones de los señalados.

La tercera parte de la receta es más compleja y requiere de un mise en place perverso que prepare el ambiente necesario para cambiar la ConstituciónPrimero una modificación de la opinión pública (que pasa por el párrafo anterior y por acciones como el Acuerdo 99-2019 del Tribunal Supremo Electoral, que es una forma de mordaza) para inclinar la balanza política/electoral y favorecer a los candidatos necesarios para hacer la reforma constitucional, entre otras. Luego modificaciones institucionales como las reformas a la ley electoral, con el propósito de cargar los dados y favorecer, desde la legislación, a los candidatos y grupos políticos elegidos. No menos importante es la inclusión de candidatos absurdos en las listas de los partidos afines, con el propósito de seguir deslegitimando el proceso político y la confianza en el sistema constitucional por parte de los electores y los tributarios.  De ahí las candidaturas del muchachito que no ha terminado el Diversificado, de La pirulina, y de El caminante, por citar tres. Este mise en place, ¿incluye la posibilidad de un fraude electoral? No como los que se hacían antes, robando urnas y eso. ¿Quién garantiza la neutralidad del sistema de cómputo del TSE? Lo citado en este párrafo, ¿por qué no califica como fraude si los dados están cargados? ¿Cuáles son los frutos de los convenios que el TSE firma con grupos de interés, con el PNUD, por ejemplo?

Estamos frente a un intento de secuestro mediante la manipulación de la justicia, la de la opinión pública y la de las instituciones con el propósito de modificar la Constitución.  Minutos más, minutos menos es el modus operandi que vimos en Nicaragua y en Venezuela; identificado por Lacalle. Es un intento de secuestro orquestado desde la CICIG, desde embajadas de países amigos, con el apoyo entusiasta de lacayos y clientes, y al margen de los electores y de los tributarios.  ¡En su perjuicio!  Es un intento de secuestro para hacer de Guatemala algo que los chapines no queremos, ni hemos querido.

Por supuesto que el secuestro  temible no es de la democracia; ya que toda democracia es secuestrada por la mayoría, o por quienes dicen representar a la mayoría.  El secuestro temible es el de nuestra incipiente y vulnerable república en construcción.

El que tiene ojos, que vea.


28
Ene 19

Breves meditaciones sobre el poder de la Corte de Constitucionalidad

Es un error pensar que el antejuicio es -necesariamente- un instrumento de impunidad.  Claro que, como cualquier instrumento, puede ser usado para el bien, o para el mal; de modo que si el antejuicio sirve a la impunidad es porque es usado para la impunidad.  Pero no tiene por qué ser así.

Como principio general, todo aquel a quien se impute un delito está obligado a responder en juicio criminal, y correlativamente toda persona tiene el derecho de pedir el juzgamiento de todo aquel a quien considere culpable de un delito, dice el exmagistrado y ex profesor de Derecho Penal Francisco Fonseca Penedo en un librito titlado El derecho de Antejuicio; y luego explica: El derecho de antejuicio es una restricción al principio general de la responsabilidad y de la acusación y puede definirse así: “Privilegio que la ley concede a ciertos funcionarios [y a no funcionarios, como candidatos a puestos de elección popular] para que no puedan ser enjuiciados criminalmente sin que antes una autoridad, distinta del juez competente para conocer la asusación, declare que ha lugar a formación de causa”. El fundamento lógico del antejuicio, dice Fonseca Penedo, es político y no jurídico.

El proceso de antejuicio para los magistrados de la Corte de Constitucionalidad existe para que, previo análisis político, se les puedan deducir responsabilidades por ilícitos -como prevaricato, por ejemplo- cometidos en el ejercicio de sus cargos. ¿Qué es el prevaricato? Comete prevaricato el juez que, a sabiendas, dictare resoluciones contrarias a la ley, o las fundare en hechos falsos; y comete prevaricato culposo el juez que por negligencia o ignorancia inexcusables, dictare resoluciones contrarias a la ley, o las fundare en hechos falsos.  Y si no se les pudiera deducir responsabilidades, por lo menos para que se discutan amplia y públicamente sus resoluciones y opiniomes sobre todo si pudieran ser violatoras de la ley y de la Constitución.

Los magistrados son jueces y como tales podrían cometer alguna de las dos formas de prevaricato…u otros delitos.  ¿Deberían quedar impunes el prevaricato, u otros delitos que pudieran ser cometidos por los magistrados sólo porque fueron cometidos por magistrados de la Corte de Constitucionalidad? Los magistrados, como jueces, también son funcionarios; y en Guatemala los funcionarios son depositarios de la autoridad, responsables legalmente por su conducta oficial, sujetos a la ley y jamás superiores a ella. Los magistrados, como funcionarios, deberían tener los privilegios de no ser responsables, ni estár sujetos a la ley, o el de ser superiores a la ley?

Es cierto que en Guatemala no se puede perseguir a los magistrados de la Corte de Constitucionalidad por las opiniones que pronuncien; pero ¿y si sus resoluciones se salieran del marco jurídico? ¿Y si violaran la Constitución? ¿Y si aquellas resoluciones resultaran en usurpación de facultades y poderes que no les corresponden a los magistrados? ¿Cómo se protege a la Constitución de magistrados que se ponen sobre la ley y sobre la Constitución?

En su libro Fonseca Penedo explica que no se trata de que a los funcionarios (en este caso a los magistrados), por el solo hecho de serlo, se les permita cometer impunemente ciertos delitos. Esa discriminación sería inaceptable, enfatiza; y es más, si se aplicara el el antejuicio para los funcionarios  (y en este caso para los magistrados), al cesar los funcionarios en el desempeño de sus cargos dejan de gozar del privilegio de antejuicio y su responsabilidad podrá deducirse en todo tiempo, mientras no haya prescrito.  La prescripción empieza a correr cuando los responsables hubieren cesado en el ejercicio de los cargos durante el cual incurrieron en responsabilidad.

También es importante tener claro que las diligencias previas a la declaratoria de haber lugar, o no a formación de causa no tiene por objeto saber si el funcionario (o los magistrados)  cometió el delito, porque esa función estaría encomendada al juez ordinario y por medio de los procedimientos ordinarios. Eso dice, Fonseca Penedo.

En este contexto el autoamparo que se recetaron los magistrados para evitar ser despojados del privilegio de antejuicio si constituye un acto de impunidad; ya que los blinda del necesario control político que garantiza no sólo la división del poder, sino que es un medio importante para progeger la Constitución contra resoluciones  usurpadoras, violatorias de la Carta Magna o contrarias a ella.

¿Notaste que distingo entre opiniones y resoluciones? Es natural que no se pueda perseguir magistrados (o diputados) por sus opiniones. ¿Cómo iba a haber una discusión sana y transparente de la cosa pública si se persiguiera a jueces y diputados por sus opiniones?  Empero, con las resoluciones y con las actuacioines qua funcionarios, en el ejercicio del poder, la cuestión es distinta. Aquellas necesariamente tienen que estar en el marco de la división del poder y del control jurisdiccional.

Desde un punto de vista republicano es sano que se cuestione el poder absoluto e incuestionable que tenga, o pretenda tener cualquier funcionario, o grupo de funcionarios en cualquier organismo del estado, o en cualquiér organo del estado.

En El ideal político del estado de derecho, Friedrich A. Hayek cita a Aristóteles y dice que “es más propio que la ley gobierne y no que gobierne cualquiera de los ciudadanos”, que las personas investidas de poderes supuremos “deben actuar como guardiantes y sevidores de la ley”; de ahí que el ejercicio citado arriba sea no sólo útil, sino muy necesario.

Si te interesa este tema te recomiendo una columna del abogado Ignacio Andrade.

Ilustración por Décio Villares [Dominio público], via Wikimedia Commons.


10
Ene 19

Antejuicio contra magistrados en manos del Congreso

Por mayoría, el pleno de la Corte Suprema de Justicia admitió para su trámite y remitió al Congreso de la República la solicitud de antejuicio  contra tres magistrados de la Corte de Constitucionalidad.

Según la CSJ, había suficientes indicios para iniciar el trámite de antejuicio contra  Francisco de Mata Vela, Bonerge Mejía Orellana y Gloria Porras Escobar. que votaron a favor de amparar a la Fundación Myrna Mack y al abogado Alfonso Carrillo, para frenar la solicitud del Ejecutivo, para retiro del embajador de Suecia, Anders Kompass.

Es un error pensar que la concentración del poder y la arbitrariedad sólo pueden ocurrir en el Organismo Ejecutivo y en la Presidencia de la Republica.  Esa creencia se explica en un país con una historia de dictaduras presidencialistas largas; pero no tiene razón de ser.  En la película The Patriot, Benjamin Martin lo tiene claro cuando dice: ¿Podría decirme, por favor, Sr. Howard, por qué debería cambiar a un tirano a tres mil millas de distancia por tres mil tiranos a una milla de distancia? Una legislatura elegida puede pisotear los derechos de un hombre tan fácilmente como un rey.  Y está claro que el ejercicio de la revisión judicial sin restricciones puede convertirse en una tiranía de los jueces.  Por eso es que la Constitución estipula que los funcionarios son depositarios de la autoridad, responsables legalmente por su conducta oficial, sujetos a la ley y jamás superiores a ella; y por eso es que la división del poder es una característica esencial del estado de derecho. La idea es que haya pesos y contrapesos entre los organismos del estado, balance del que no deben escapar los magistrados de la Corte de Constitucionalidad. De hecho, la Constitución dice que la soberanía radica en el pueblo quien la delega, para su ejercicio, en los Organismos Legislativo, Ejecutivo y Judicial; y no están en esta lista la Corte de Constitucionalidad, ni la Procuraduría de los Derechos Humanos, ni la CICIG.

En ese contexto, a nadie le debe extrañar que la Corte Suprema de Justicia haya admitido para su trámite y remitido al Congreso la solicitud de antejuicio en cuestión. Cuando los miembros de un órgano del estado rebasan sus facultades, o actúan contra la ley, o la Constitución, no está de más que se activen los mecanismos de control.

Es cierto que dichos mecanismos de control, los pesos y contrapesos, obstaculizan las agendas políticas y las agendas ideológicas de tirios y troyanos; pero, ¡de eso se trata!  En una república sana, las agendas de tirios y troyanos no deberían hacerse realidad sin un proceso de discusión y de valoración público, amplio y concienzudo. El proceso político debería ser así, porque, ¿cuál es la opción? Que se haga la voluntad del poder que goce de hegemonía temporal, sin que sus decisiones puedan ser cuestionadas.  Eso sí, el cuestionamiento debe ser dentro del marco legislativo y constitucional.

En ese espíritu es que el Congreso está obligado a evaluar lo actuado por los magistrados cuyo privilegio de antejuicio está siendo sometido a su consideración.  El antejuicio es un privilegio político que debe ser usado con responsabilidad, así como con responsabilidad es que tiene que ser evaluado.

Ilustración por Beccafumi Dominio público], via Wikimedia Commons.


04
Jul 18

Para celebrar el 4 de julio

¡Ve que casualidad!, hoy que es 4 de julio empezamos la lectura de The Anti-federalist Papers.

Esa es la obra que elegimos, para el segundo semestre de 2018, en el Seminario del Capitalismo, organizado por el Centro de Estudio del Capitalismo, en la Universidad Francisco Marroquín.  El año pasado, por estas fechas, estabamos leyendo El federalista.

¡Happy fourth!  Una celebración propicia para meditar acerca de los principios que hacen posible la convivencia pacífica, la cooperación social y el bienestar.

Cada 4 de julio -si las cosas no cambian para mal-  se celebran los principios, valores y virtudes, así como el documento fundacional de esa gran nación que es los Estados Unidos de América. Se celebran los principios que hicieron posible aquella república, y no a su gobierno, ni a sus políticas intervencionistas, racistas, o colectivistas.  No se celebra a su gobierno del color que sea, ni a sus defectos y menos a sus políticos y funcionarios, todos temporales. Se celebran las ideas universales expresadas en aquel documento que concluye con una frase que deberíamos meditar todos los chapines: Así que, para sostener esta declaración… nosotros empeñamos mutuamente nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor.

Ojalá que los ciudadanos de aquel gran país se dieran cuenta de lo que están echando a perder a manos de lo políticamente correcto y del misticismo.

En el Seminario de hoy, una frase de mi cuate, Jesús, me quedó grabada: Los Anti-federalistas le temían al poder nacional que socaba la autonomía de los estados porque, como escribió Montesquieu todo poder tiende a crecer.


22
Sep 17

El agua sucia y el bebé

La frase esa, que dice que no hay que tirar al bebé con el agua sucia en la que se bañó, viene del siglo XVI, y significa que ni por descuido, o atolondramiento se debe perder algo de valor al desprenderse de algo que no lo tiene.  En aquel tiempo, luego de bañarse papá y mamá, con esa agua se bañaban los hijos mayores y por último el bebé.  El agua era arrojada a la calle, y ahí con ella se podría ir el pequeño. De esa metáfora me acordé luego de la manifestación del miércoles.

En la plaza había mucha gente a la que valoro y me alegro de que no hubiera violencia (aparte de la imposición propia de las marchas, y de algunas pintas de los grupos que ya sabemos ¡Ups!, ¿dije Codeca y simlares?).  Hace décadas que los chapines demostramos que podemos expresarnos masivamente sin que haya destrozos y víctimas (El serranazo, los viernes de luto, las jornadas de mayo de 2009, y las de 2015).  Aquello, por un lado; pero por el otro, temo por las posibilidades de establecer una república entre nosotros.

Me incomodan la democracia placera y de barricada, el jacobinismo, los Robespierre y la posibilidad de que –así como la gesta de 1944 fue secuestrada por el socialismo- la lucha legítima de los chapines contra la corrupción sea desnaturalizada por proyectos al margen de la voluntad de los mandantes en las urnas.  Lo siento, pero me da por pensar que corremos el riesgo de tirar al bebé con el agua sucia en la que se bañó.

Me inquietan las consignas que pueden traer graves consecuencias no intencionadas; por ejemplo: ¿qué exactamente, significa renovar la clase política? ¿Qué quiere decir que mientras haya capitalismo habrá corrupción? (Como si la corrupción no fuera hija del estatismo). Un Congreso de suplentes –que vienen exactamente del mismo lugar que los titulares, solo que sin experiencia política alguna (la mayoría) y con una espada de Damocles encima- ¿será el mejor para hacer una reforma política republicana? ¿Jafeth será mejor que Jimmy? Y cuando se vea que Jafeth no es mejor, ¿quién lo va a sustituir y será designado por quienes? ¿Y luego? ¿En río revuelto, ganancia de malhechores?

Columna publicada en elPeriódico. La foto la tomé de Facebook.


04
Jul 17

En celebración del 4 de julio

En El federalista, XXXVII, James Madison nos cuenta que entre las dificultades con que tropezó la convención, una de las más importantes residía en combinar la estabilidad y la energía en el gobierno, con el respeto inviolable que se debe a la libertad y al sistema republicano.

Este y todos los 4 de julio -si las cosas no cambian para mal-  se celebran los principios y el documento fundacional de esa gran nación que es los Estados Unidos de América. Se celebran los principios que la hicieron posible, y no a su gobierno, ni a sus políticas intervencionistas, racistas, o socialistas.  No se celebra a su gobierno, ni a sus defectos y menos a sus políticos y funcionarios.  Se celebran las ideas expresadas en aquel documento que concluye con una frase que deberíamos meditar todos los guatemaltecos, en el momento histórico que nos toca vivir y forjar: Así que, para sostener esta declaración… nosotros empeñamos mutuamente nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor.

Ojalá que los ciudadanos de aquel gran país se dieran cuenta de lo que están echando a perder.

El 4 de julio es buena ocasión para celebrar los documentos y las discusiones que hicieron posibles la Declaración de Independencia y la Constitución.  Por eso elegí una frase de El federalista, libro que, desde hace varias semanas estamos leyendo y discutiendo en el Seminario del capitalismo, que organiza el Centro de Estudio del Capitalismo, en la Universidad Francisco Marroquín.

¡Happy fourth! Una buena ocasión para meditar acerca de los principios que hacen posible la convivencia pacífica, la cooperación social y el bienestar.


11
Sep 15

La mala simiente

150906-elecciones-luis-figueroa

¡Ovación de pie para los guatemaltecos!  El del domingo fue uno de esos casos en que es cierto que sólo el pueblo salva al pueblo. ¡No era cierto que no quisiéramos elecciones! El 71 por ciento de los inscritos en el padrón llegamos a votar.

Los que afirmaban que en en estas condiciones no queremos elecciones y querían establecer un gobierno de transición a su medida y a su antojo se quedaron vestidos y alborotados.  Los que soñaron con que el domingo los centros de votación iban a estar vacíos, hasta el punto de que ni siquiera llegarían los miembros de las juntas receptoras de votos se quedaron chiflando en la loma.  Los que creyeron que iban a saborear su revolución fueron derrotados por los mandatarios que no están para aquellos disparates. Y al ver los resultados de los comicios, al ver los porcentajes miserables que obtuvieron los candidatos y los partidos vinculados a aquellas ideas, es fácil ver por qué es que no deseaban enfrentar la humillación de parte de los electores.

Durante décadas aquellos grupos han sembrado en los guatemaltecos las semillas de la baja autoestima, del enfrentamiento, de la desconfianza y de la violencia; pero es posible que, como dijo uno de mis estudiantes, se hayan metido con la generación equivocada, en alusión a un meme que circula por ahí.  Esto, claro, sin quitarles méritos a los miembros de generaciones anteriores que fueron ejemplares en  la defensa de la república, del orden constitucional y de sus propias vidas.

Falta bastante, por supuesto.  Para la segunda vuelta electoral no hay que bajar la guardia.  Si ahora fuimos 71 por ciento los votantes, no deberíamos ser menos, el 25 de octubre. Y la mayoría deberíamos acudir a  rechazar a la opción más colectivista y estatista en la boleta.  Démosles una lección que no se les olvide hasta el día del juicio, por la tarde y después de la bulla.

Que no germine la mala simiente y que sus patrocinadores locales y extranjeros vean con claridad que –independientemente de los detalles ideológicos que puedan separarnos– los chapines preferimos ir a votar, convencer en lugar de vencer, y la paz en vez de su revolución.

Columna publicada en elPeriódico.


06
Sep 15

¡Ricos días, a votar pues!

11951405_10156000255140525_5315959965699637190_n

¡Ricos días!  Llegó la oportunidad de ir a votar.  Demostrémosles a los que querían suspender las elecciones que somos más y somos mejores.  Vamos a demostrarles que podemos defender la república y podemos defendernos nosotros mismos. Recordémosles que no son nada en las urnas.

Digámosle ¡No! a la costra nostra de la política de siempre.  Vamos a votar cruzado.  Iré a votar de luto en señal de rechazo a la corrupción, disgustado porque no votaré por alguien que me inspira confianza sino para evitar males peores. Digamos que es una elección para sacar a sombrerazos a los corruptos conocidos. Los candidatos presidenciales son pésimos, pero no todos dan igual; y me costó un montón, y no te imaginas cuánto, decidir a quién le daré mis votos para diputados.  Con mi voto no entregaré un mandato, ni implica apoyo; pero iré a votar para contribuir a que continúe el proceso pacífico y civilizado de cambio de administración.  Estaré ahí para proteger el orden constitucional.

A las 7:00 a.m. (Central Time) estaré en Libertópolis y puedes escucharnos y vernos en libertopolis.com; también puedes escucharnos en la Libertapp o en 102.1 FM y 560 AM. A la noche, pero no se exactamente a qué hora, también estaré en Lbertópolis mientras esperamos los resultados de los comicios, desde el lugar de las acciones.

Aprovecho esta oportunidad para expresarles mis respetos y mi agradecimiento a los miles de ciudadanos que estarán a cargo de mesas y centros electorales. A los que ya tienen mucha experiencia en esa labor, y a los que participan por primera vez, sobre todo si son jóvenes.  Muchá, si tuviera sombrero puesto me lo quitaría ante ustedes.  Va mi confianza al Tribunal Supremo Electoral y a su equipo sobre quienes pesa una gran responsabilidad.

¡Nos vemos en las urnas!


03
Sep 15

La Encuesta libre en un pie

encuesta-libre

Según la Encuesta libre 2015 Manuel Baldizón es moro al agua y ya fue desplazado al segundo lugar con 22.9%  de intención de voto simulado con papeleta; el primer lugar lo ocupa Jimmy Morales con 25% y el tercer lugar es para Sandra Torres con 18.4%.

Los demás están bien abajo con un sólo dígito, a tres días de las elecciones generales. La exguerrilla no llega ni a 2%. Electoralmente es casi imposible ser más anodino; pero por medio de grupos como Semilla y la Plataforma para la reforma del estado son un cáncer.

Morales ha cosechado el voto de descontento y el voto antisistema.  Según la Encuesta libre el factor clave de Morales es que es confiable, 45% de los encuestados dicen que da confianza y me acordé de una frase que dice: Confiamos en quienes no conocemos porque nunca nos han engañado.  Nota que sólo 14% estima que Baldizón da confianza, y sólo 15% opina que Torres da confianza.  De los encuestados 25% estima que Morales no tiene mala historia, y el hecho es que no tiene historia alguna.  Se sabe poco de él como no sea que es comediante.  Con todo y todo es menos peligroso que Badizón, bien conocido por inescrupuloso y rayano en lo vesánico; y menos peligroso que Torres que ya gobernó cuando estaba casada con Alvaro Colom y tiene vínculos con el chavismo, y ese tipo de cosas.

El margen de error es de 3.1% por lo que no hay que dejar nada al azar y puede haber sorpresas.

Baldizón se desplomó en el area rural de 41 a 29% entre julio y agosto de 2015, cayó de 17.4 a 10.8% en el área metropolitana y se fué en picada de 26.7 a 21.6% en el interior ubano.  Torres no se movió de 28 en el área rural, es irrelevante en el área metropolitana con entre 7.1 y 6.2%, y bajó de 11.5 a 9.8 en el interior urbano. Morales se encaramó de 9.3 a 13.8% en el área rural; subió de 31.7 a 24% en el área metropolitana, y de 30.9 a 38% en el interior urbano.  Es evidente que el rechazo a Baldizón fue creciendo y creciendo.

Es interesante que entre 30 y 35% de los encuestados cree que Torres y Baldizón tienen buenas propuestas, aunque no les inspiren mucha confianza.  Creo que esto es fruto de ese populismo regalón que ofrece algo para cada grupo de interés y que es zalamero con las masas.

¡¿Sábes qué me parece increíble?! Que para el Congreso 16% tenga la intención de votar por los candidatos de Todos, que es el partido al que se arrimó Alfonso Portillo.  No friegue, ¿en serio?  Estamos tratando de salir de esa ralea de gente ¿y los van a llevar de nuevo al Congreso? 13.1% piensa votar por los candidatos del partido de Baldizón, 9.6% les va a dar su voto a los del partido de Torres.  ¡6.9% piensa votar por los candidatos del Partido Patriota! ¡¿En serio?!

El Congreso va a estar fragmentado, lo que es muy bueno.  ¡Hay que votar cruzado!, pero si los chapines fueramos mejores electores, quizás no repartiríamos el poder entre los  mismos, quizás votaríamos por los candidatos a diputados de partidos que estén muy, pero muy lejos de los potenciales ganadores de los comicios presidenciales…y bien lejos del pasado. ¿Qué hay que tener en la cabeza para votar por los candidatos de Todos, Lider, UNE y Patriota? En esta elección la exguerrilla no está en el mapa.  Será sorprendente si logran arañar algún diputado.  Logran, sin embargo, ser los convidados de piedra (porque nadie espera que un muerto llegue a una cena) a fuerza de prácticas como el corporativismo y su influencia con organismos internacionales, gobiernos extranjeros y multitudes de organizaciones no gubernamentales.

Del Parlacen ni hablar.  25% de los encuestados votarán nulo o en blanco en esa papeleta; pero 14.6 votarán por Lider, 12.0 votarán por todos.  Otra vez…¿en serio? Yo escribiré alguna mofa, befa, o escarnio.

En la elección presidencial el voto nulo es de casi 18%, casi el mismo porcentaje que Torres y más del doble que el porcentaje para la siguiente candidata en la fila.  Es un voto de rechazo que cuando hay dos candidatos muy peligrosos a punto de tomar el control del Organismo Ejecutivo y sus facultades reguladoras en casi todas las actividades humanas, es un voto que innecesariamente pone en peligro no sólo la libertad, sino las posibilidades de rescatar lo poco que haya de una república.

Este domingo encontrémonos en las urnas, vayamos a votar, evitemos que queden Baldizón, o Torres.


04
Jun 15

Para que se sepa, porque estas cosas deben saberse

150530-manifestacion

Guatemala es uno de los países más violentos del mundo, en el que la corrupción es moneda corriente; pero un nuevo movimiento político -que comenzó en línea- ha logrado mantener una serie de protestas sin un solo incidente violento y está empezando a tener un impacto enorme en el liderazgo de ese país, dice un reportaje de la BBC sobre las jornadas que estamos viviendo los chapines.   El reportaje también hace alusión a las manifestaciones violentas tradicionales que suelen ocupar titulares en todo el mundo.

Voy a hacer algo que quizás parezca políticamente incorrecto y es reconocer que en parte es porque a los pipoldermos no se les ha ocurrido acarrear gente para enfrentar las manifestaciones que ocurren desde el 25 de abril pasado.  Porque pudieron haberlo hecho.  Durante las jornadas de mayo de 2009, los Colom/Torres sí sacaron acarreados y antimotines fuertemente armados y por lo menos en tres ocasiones se sintieron la presión y la violencia potencial en la Plaza de la Constitución.

Las manifestaciones han sido pacíficas y exitosas, también, porque son de todos.  Porque no tiene dueño.  Porque son legítimas expresiones de todos los que estamos allí y llegamos a la Plaza de forma voluntaria, con niños y ancianos, en familia, a hacer lo que todo ciudadano responsable debería hacer.  Las jornadas de 2015 son consecuencias de acciones humanas, pero no del diseño humano.

Ayer recibí una nota, de una de las personas más involucradas en hacer posibles el montón de manifestaciones que hay ahora, y en su parte conducente dice:

No tengo palabras para agradecer a los periodistas el apoyo que dieron todos a una idea que resonó en los corazones de todos los guatemaltecos. Agradecemos el respeto que tuvimos de todos ustedes con permitirnos no ser protagonistas de algo que el protagonista debería ser el ciudadano indignado y honesto. La idea detrás de no protagonizar era que cada uno de los integrantes de la sociedad tomara como propio el evento y participara. Eso hicieron ustedes, fue su manifestación a la que le dieron cobertura. Este movimiento llegará hasta donde ustedes y los ciudadanos honestos e indignados, juntos y de la mano, lo quieran lleva. Se que muchos de ustedes rechazaron que el grupo que inició esto ya no vaya a convocar porque pensamos que nuestro rol para convocar ha llegado a su fin. Esta decisión la tomamos en frío antes de la manifestación del 16 pues pensamos que era importante que no fuéramos nosotros los responsables de darle seguimiento a lo logrado. Somos todos como sociedad los que si nos interesa debemos seguirlo. Esa es parte de la razón por la que no quisimos protagonismo, si un grupito es el responsable de un movimiento de esta magnitud, perdonen pero en poco tiempo termina. Si ustedes analizan, este grupo no convocó desde la manifestación del 16 y las manifestaciones siguen, para el 30 fue enorme, para el 6 de junio ya hay como 6 convocatorias y ya empezaron las del 13 de junio. He estado compartiendo con ustedes las convocatorias para que se enteren de ellas. Esto ahora tiene mil cabezas, es más difícil de cubrir pero es mucho más real y espontáneo. Esta es una muestra que nosotros como grupo NO somos importantes, no nos den la importancia que no tenemos por favor. Cada evento que se abre, tiene un fin y no creo que sea honesto el estar cambiando las ideas y pretender que los ciudadanos somos ovejitas que vamos a seguir a los organizadores. Por eso es importante cerrar los eventos una vez finalicen, es lo honesto a hacer. La idea de #renunciaya no fue concebida como renunciaya este político y luego otro y luego otro. El concepto es mucho más amplio y lo comunicamos antes de la manifestación del 25 de abril. Lo que ya se logró fue #renunciaya a la indiferencia que creo es un buen logro. Ustedes como comunicadores profesionales, serían mucho mejor que nosotros, dando seguimiento al concepto original, si les interesa. #renunciaya a la corrupción #renunciaya al abuso Son tantos los conceptos que no se nos han ocurrido! Estaré agradecida siempre con ustedes, la intención de todos los integrantes del grupo fue honesta, transparente y sin intereses personales. Nuestro lema lo plasmó muy bien la agencia a quien le solicitamos contribuyera con el video, PACIFICA, ordenada, dentro del marco de la ley y dejando limpio.

Creo que es valioso y valiente el texto.  Y creo que debería ser registrado en la Historia, quizás junto al  Acta de los tres dobleces; o a la Carta de los 311.  ¿Por qué?

Es cierto que Guatemala viene de una tradición muy violenta.   Pero también es cierto que los chapines no somos violentos.  La mayoría de nosotros somos gente de paz, gente buena, trabajadora y hasta querendona.  ¿Sí, o no?  Volvamos,entonces a las manifestaciones.

Mi amiga, Beatriz de Midence (q.e.p.d) fue herida por una bala en la misma manifestación en la que cayó María Chinchilla en 1944.  Mi madre, que en ese tiempo era una niña pequeña, recuerda que en las décadas posteriores había balazos en el Centro cuando había manifestaciones.  Son célebres los chiquilines que la Revolución usaba para intimidar a sus opositores.  Durante el enfrentamiento armado interno, el intento por establecer la dictadura del proletariado hizo que la violencia durara 36 años de horror. En la manifestación de 1982, contra las elecciones fraudulentas en tiempos de Romeo Lucas, fue hubo violencia de esa que espanta.  Y luego algo cambió.  Entre aquel momento y 2001 las manifestaciones en la ciudad de Guatemala eran cosa de otros. Eran sectoriales.  Raras y peligrosas.  Eso sí, de la crisis constitucional a causa del serranazo salimos de forma pacífica y civilizada.  Hubo una que otra barricada de los de siempre; pero en general, las marchas que hubo fueron calidá.

En 2001 los Viernes de luto nos enseñaron que era posible salir a la calle, juntarse en una plaza, cantar el Himno nacional, ver que había otros como nosotros, caminar con velas, y dejar la plaza limpia en paz.  En 2009, las jornadas de mayo -aunque tensas- siempre concluían en paz y con la Plaza limpia.  En 2011 cuando los Colom/Torres intentaron un fraude de ley para legitimar una sucesión presidencial entre cónyuges, la presión ciudadana para que las cortes respetaran la Constitución fue pacífica. ¿Es posible que este pueblo, famoso por violento, esté aprendiendo algo que valga la pena mostrarle al mundo en materia de política y ciudadanía?

En abril, cuando en Baltimore, Maryland había disturbios que paraban los pelos, los chapines estabamos reunidos por miles en la Plaza de la Constitución tratando de resolver un grave problema cívico como la gente.  Leí un artículo que hizo mención de esto; pero ahora no lo encontré.

Friedrich A. Hayek escribió que la democracia se justifica porque es el único método de cambio pacífico descubierto ahora por el hombre; porque es una salvaguarda para la libertad individual y porque sus instituciones ilustran a la gente acerca de la mecánica de los negocios públicos.  Si bien es cierto que en su primera justificación Hayek confunde democracia con sufragio universal; y en las segundas la confunde con la república, lo cierto es que es cierto que un sistema republicano (aunque sea uno en construcción como el nuestro) nos permite a los ciudadanos pasar por un proceso educativo de prueba y error en el que podemos aprender a resolver las cosas sin disparos, sin gas lacrimógeno y sin tropas.

Hasta en un país tristemente famoso por ser violento un grupo de ciudadanos valilentes, determinados, valiosos y generosos pueden echar a andar un movimiento ciudadano que, sin caudillos, ni dueños, se multiplique y se haga de todos.  Fruto de la acción humana, pero no del designio humano, jornadas como las que estamos viviendo son posibles si queremos todos que sean posibles.  Continúan, si queremos -todos- que continúen. Tienen éxito si nos empeñamos (todos) para que tengan éxito.  Sin protagonismos para que sean de todos.

Los Tácito Molina, los Manuel Cobos, los Adán Serrano -el grupo que encendió las jornadas de 2015 en Guatemala- merecen estar juntos.  Merecen que la Historia los recuerde, sobre todo porque la tentación de protagonismo ha de ser casi irresistible. Si es posible que los chapines estemos creciendo cívicamente; y es posible que podamos mostrarle al mundo algo más que nuestra triste historia violenta.

Yo digo que los próximos sábados, mientras sea necesario, nos veamos en la Plaza de la Constitución, con la frente en alto, y con determinación.  En paz, en familia, y con orgullo.