16
Jun 17

Guatemala no debe ser Venezuela

Guatemala no debe ser Venezuela. ¿Por qué? Porque en Venezuela gobierna una tiranía corrupta y asesina.  Porque en Venezuela, a causa de la tiranía, la gente no tiene que comer y está desesperada.  Porque en Venezuela, la gente pelea en las calles, luego de haber perdido la batalla de las ideas.

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Sin embargo, hay chapines que admiran el régimen chavista de Nicolás Maduro.  Hay chapines que viajan a Caracas en busca de inspiración y apoyo.

En el contexto de las fallidas (aunque algunas necesarias) reformas constitucionales, la CICIG dijo que, decir que la aprobación de la reforma era convertir a Guatemala en Venezuela era desinformación y una afirmación malintencionada. Empero, ¿quiénes eran los más acalorados promotores de aquella reforma? Y, principalmente, ¿quiénes eran los más ardorosos promotores del alacrán en la camisa de la necesaria y urgente reforma al sistema de justicia?

¿Quiénes eran? Algunas de las caras que se vieron en la manifestación chavista que hubo en la ciudad de Guatemala, el martes pasado. La gente del Comité de Desarrollo Campesino, por ejemplo.  También activistas de la academia Hugo Chávez que opera en la universidad estatal. El partido Convergencia que, en pocas semanas ha propuesto legislación mordaza, legislación contra la propiedad y continúa en el afán semillero de minar al Presidente electo y sustituirlo por uno de su gusto, por medio del Congreso corrupto.  ¡Ni siquiera la URNG; Winaq y Maíz -colegas revolucionarios de Convergencia- han estado tan activos!

No es que el Presidente valga la pena; pero sí las instituciones republicanas, aunque precarias, vis a vis la democracia jacobina y placera que tanto les gusta a los admiradores del proceso que ha llevado a los venezolanos a la ruina.  No es que en Guatemala no haya corrupción, ni haya gente con hambre; pero hay una diferencia abismal entre una sociedad como la chapina que lucha contra la corrupción y el hambre –a pesar de quienes los ven como el costo de la revolución–, y una como la venezolana que está al borde de quién sabe que horribles derramamientos de sangre porque triunfó la revolución.

Columna publicada en elPeriódico.


02
Jun 17

Convergencia contra la libertad de expresión

Con el pretexto de legislar para la protección de los periodistas, el partido político Convergencia promueve una legislación general de medios de comunicación (una ley mordaza) cuyos propósitos reales son colectivizar y restringir la libertad de expresión.

Convergencia es ese partido político que, en mayo pasado,  la emprendió contra los medios informativos que ponen en evidencia al régimen revolucionario bolivariano; y condenó el apoyo que recibe el pueblo de Venezuela en su lucha contra la tiranía.  Un partido que defiende el régimen criminal de Nicolás Maduro no tiene solvencia moral alguna para proponer legislación de protección a los periodistas, y menos, mucho menos si lo que busca es contribuir al pensamiento único y asfixiar a la libertad de expresión.

Al respecto, el Editorial de elPeriódico (hoy) dice:  La Ley de Medios de Comunicación, en otros países como Venezuela, Argentina, Ecuador y Bolivia, se convirtió en una típica “Ley Mordaza”, cuyo objeto primordial es controlar el ejercicio de la libertad de prensa, bajo la justificación de un supuesto derecho colectivo a la información y de una necesaria tutela estatal o comunitaria.

Aquel tipo de legislaciones anulan la autonomía personal de los periodistas y de cualquiera que haga uso de la libertad de expresión, y anulan la diversidad y el pluralismo tan valiosos en el ejercicio de aquella libertad. Aquel tipo de legislaciones les da a los políticos y a los burócratas, así como a entes tan abstractos como la comunidad (¿Representada por activistas de la academia chavista que opera en la USAC?)  la facultad de controlar la información que se divulga, en el supuesto de que los políticos, los burócratas y la comunidad saben que información es objetiva, veraz e imparcial. Según el del plan de los amigos de Maduro, los políticos, sus burócratas y la comunidad, garantizan que la población reciba una supuesta información objetiva, veraz e imparcial…siempre que coincida con los intereses de los autonombrados garantes, ¡por supuesto!

Lo que corresponde -no sólo por parte de las asociaciones de prensa (que ya la han rechazado), sino por parte de todas las personas (porque todos somos sujetos de la libertad de expresión)- es rechazar y condenar la pretensión de Convergencia (y la de cualquier otro cómplice de este ataque contra la libertad) en cuanto a imponer una legislación general de medios de comunicación que tenga como finalidad la restricción de la libertad de expresión (o de prensa).  Dicha libertad ya está garantizada por la Constitución, por la Ley de Emisión del Pensamiento, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.  ¡No hace falta que los amigos de Maduro metan sus manos sucias en este tema!

Para entender el contexto inmoral de Convergencia, te invito a leer ¿Condenas el mal?, por Warren Orbaugh

La primera ilustración la tomé de aquí; y la segunda es el comunicado de Convergencia en apoyo a Nicolás Maduro, contra la libertad de expresión. .


26
May 17

El socialismo y la cuchara grande, y IV

Los primeros años del siglo XXI nos enseñan que los socialistas llegan al poder democráticamente con el voto de la mayoría, alteran el orden institucional y constitucional democráticamente, alargan sus períodos presidenciales democráticamente y extienden sus regímenes democráticamente. La máxima democrática es que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales.

¿Cómo consiguen servirse con la cuchara grande? Aprendieron de sus errores y mediante cuatro instrumentos. He comentado la educación estatal, la prensa complaciente y activista, el miedo y hoy comento la neolengua.

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La neolengua (al estilo de 1984, de George Orwell) es palabras, o frases construidas con fines políticos, con el objetivo de dirigir y controlar el pensamiento del hablante, y cimentar el pensamiento único.  Incluye el uso abundante de palabras y frases comadreja (sin contenido).  Las necesidades son presentadas como derechos; la democracia se impone sobre la república; la justicia social sustituye a la justicia; la corrección política sustituye a la libertad de expresión; la verdad alternativa y la verdad interina sustituyen a la verdad; el conflicto sustituye a la cooperación social; el estado de derecho democrático sustituye al estado de derecho; lo que se entiende por justicia se persigue desde el Organismo Legislativo y no desde el Organismo Judicial; la riqueza cultural es aplastada por la apropiación cultural; no se distingue la legislación, de la ley; neoliberalismo es casi cualquier cosa que no sea colectivismo y así podemos seguir.

Milton Friedman explicó que una marea de opinión, una vez que fluye fuertemente, tiende a barrer sobre todos los obstáculos todas las opiniones contrarias y los socialistas lo han entendido bien.  De hecho, los cuatro instrumentos explorados a lo largo de cuatro semanas (que no son los únicos) sirven para crear la marea democrática que les permite perpetuarse en el poder a costa de la república y de los valores que esta representa, además del estado de derecho y los derechos individuales.

Columna publicada en elPeriódico.

Los enlaces a la serie completa están aquí:


19
May 17

El socialismo y la cuchara grande III

El tercer instrumento es el miedo.  Seguimos explorando cómo es que socialistas como Chávez/ Maduro, Correa/ Moreno, Morales y Ortega llegan al poder democráticamente con el voto de la mayoría, alteran el orden institucional y constitucional democráticamente, alargan sus períodos presidenciales democráticamente y extienden sus regímenes democráticamente.  Todo a costa de los derechos individuales, la igualdad de todos ante la ley, y los límites al poder.

Escucha el podcast aquí.

¿Cómo consiguen servirse con la cuchara grande los socialistas? Han aprendido de sus errores; y mediante cuatro instrumentos.  Ya vimos la educación estatal, la prensa complaciente y activista, y hoy veremos el miedo.  Queda otro para la semana próxima.

Aquel es un miedo sutil que va creciendo y se va metiendo; pero que nunca llega a violencia como ocurría en el siglo XX.  Los socialistas de ahora no fusilan; pero te cuelgan la espada de Damocles.  Por ejemplo: en la Venezuela bolivariana de los primeros tiempos de Chávez, dudar de los valores y los anhelos bolivarianos era traición a la patria y era muy mal visto.  Era ser amigo del imperialismo.  Y una vez señalado como enemigo de todo lo bueno (el bolivarianismo), quien osara cuestionarlo quedaba marcado y era aislado cuando no perseguido.  En el Ecuador de Correa, los instrumentos fiscales han sido usados para intimidar a periodistas, empresarios y opositores. La gente prefiere callar.

La nueva Plaza de la Concordia son las redes sociales; donde net centers, ONG y activistas (muchas veces anónimos) atacan ferozmente a cualquiera que obstaculice sus propósitos.  Si cuestionas a la CICIG, eres amigo de la corrupción, según aquellos grupos.  Si quieres reformas constitucionales no contaminadas por intereses ideológicos, eres amigo de la impunidad.  Si te opones a los privilegios y demandas igualdad de todos ante la ley eres amigo del patriarcado.  Y cuando la gente ve los linchamientos en redes sociales, se enraiza en ella el temor a opinar.

¿Te extraña que luego de aquellas condiciones la gente atemorizada no contradiga al pensamiento único? El otro viernes comentaré el cuarto instrumento.

Columna publicada en elPeriódico.  La foto la tomé de aquí.

Los enlaces a los demás artículos de la serie están aquí:


12
May 17

El socialismo y la cuchara grande, II

Los primeros años del siglo XXI nos enseñan que los socialistas llegan al poder democráticamente con el voto de la mayoría, alteran el orden institucional y constitucional democráticamente, alargan sus períodos presidenciales democráticamente y extienden sus regímenes democráticamente. La máxima democrática es que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales.

¿Cómo consiguen servirse con la cuchara grande? Aprendieron de sus errores y mediante cuatro instrumentos. La semana pasada comenté la educación estatal y hoy veremos el segundo: La prensa activista y complaciente.

Escucha el podcast aquí.

Esta no siempre es complaciente con el grupo específico que controla el poder; pero sí con los valores que lo hacen posible: el colectivismo, el misticismo y la irracionalidad.  Y con las políticas que se derivan de aquellos valores:  Más legislación, más controles, más trámites, más expoliación, más centralización, más monopolización, más arbitrariedad y menos libertad, menos propiedad, y menos respeto a los proyectos de vida de las personas individuales. Este tipo de prensa es el gran reforzador del pensamiento único.

Para esta prensa Pinochet era un tirano; pero Fidel era un líder.  En la prensa activista, al che Guevara se le perdonan los asesinatos y el odio contra los homosexuales.  La prensa activista tiene un punto ciego para lucha de la gente en Venezuela.

En los medios activistas  y complacientes no se cuestiona la naturaleza antropogénica del cambio climático.  La prensa activista y complacientese adhiere a las agendas de ONG, grupos de interés y organismos internacionales siempre que no contradigan los prejuicios prevalecientes, ni minen las facultades de los políticos para regular, prohibir y expoliar.

En la prensa activista ni te enteras de que nunca antes, en la historia de la humanidad, se han producido tantos alimentos como ahora; de que el petróleo no se está acabando; de que en el mundo, la gente invierte muchos más años en estudiar ahora, que antes; ni que el verdadero legado del socialismo es la miseria de todo tipo.

¿Te extraña que la clientela mal informada vote a favor de tiranías? El otro viernes comentaré el tercer instrumento.

Columna publicada en elPeriódicola ilustración la tomé de Facebook.

Los enlaces a los demás artículos de la serie están aquí:


05
May 17

El socialismo y la cuchara grande, I

Si algo nos han enseñado los primeros años del siglo XXI es que los socialistas como Chávez/ Maduro, Correa/ Moreno, Morales y Ortega llegan al poder democráticamente con el voto de la mayoría, alteran el orden institucional y constitucional democráticamente, alargan sus períodos presidenciales democráticamente y extienden sus regímenes democráticamente.  Con el voto de la mayoría a costa de los derechos individuales, la igualdad de todos ante la ley, y los límites al poder.  La máxima democrática es que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales.

¿Cómo consiguen servirse con la cuchara grande los socialistas? Han aprendido de sus errores; y mediante cuatro instrumentos:

Escucha el podcast aquí.

El primero es el control de la educación.  La educación estatal es la fábrica de súbditos obedientes y clientes del socialismo.  Ahí se aprende a no cuestionar las decisiones de la mayoría y de quienes dicen representarla.  Ahí se aprende que la expoliación es moralmente aceptable cuando la decretan los que dicen representar a la mayoría.  Ahí se aprenden el colectivismo, el misticismo y la irracionalidad. La educación es el molde de donde sale el pensamiento único.

Por medio de la educación controlada por políticos y burócratas –en escuelas públicas, o en colegios privados– las víctimas aprenden una sola visión de la historia; aprenden que la ciencia es sólo una teoría; aprenden a desconfiar de la lógica; a desdeñar la filosofía porque sólo es un relato; y a no cuestionar y las ideas prevalecientes para no ser calificadas de diferentes.  Aprenden que el arte es cualquier cosa ininteligible.

Cualquiera que haya hecho tareas con sus hijos, o que haya leído los textos que usan, notará uno, o más rasgos de los mencionados arriba.  En los colegios privados, a veces hay algo de balance; pero en las escuelas públicas, especialmente en las que los maestros de Joviel hacen activismo, el pensamiento único y el conformismo son más evidentes.

¿Te extraña que luego de aquellas condiciones los súbditos entrenados voten a favor de tiranías? El otro viernes comentaré el Segundo instrumento.

Columna publicada en elPeriódico.

Los enlaces a los demás artículos de la serie están aquí:


27
Ene 17

En memoria de las víctimas del Holocausto

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Hoy recordamos a las víctimas del Holocausto o Shoah.

Como en años anteriores te recomiendo una serie de películas y te invito a meditar sobre los horrores del colectivismo, del totalitarismo y del nacionalismo.

Bent

El niño de la pijama a rayas

La vita e bella

Sarah´s Key

Schindler´s list

The Pianist

La foto la tomé de aquí.


20
Nov 16

Diálogo de conversos, por Rojas y Ampuero

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¿Qué harías si tuvieras que rehacer tu vida?  Quizás recoger los pedazos y armarla de nuevo.  En Diálogo de conversos, Mauricio Rojas y Roberto Ampuero conversan en torno a su evolución política desde el marxismo militante en los años 60 a las ideas liberales clásicas que hoy cultivan y difunden.

Las experiencias de ambos no son de escritorio, ni de hotel de cinco estrellas. Ninguno de los dos fue parte de la gauche caviar. Ambos lucharon -donde se lucha- y le vieron de cerca el rostro al socialismo, primero atraídos por sus cantos de sirena y luego repelidos por sus verrugas y sus ojos legañosos.

Uno se engancha fácil en la lectura de esta conversación; especialmente en las primeras tres cuartas partes del libro, llenas de momentos desgarradores intelectual y sentimentalmente.  Mientras leía el Diálogo entre conversos yo pensaba de cuando en cuando: Cuántas vidas de jóvenes chapines se hubieran salvado -de muertes inútiles y yermas- si hubieran leído a Rojas y a Ampuero en los años 60, 70, y 80.  Y de cuando en cuando me preguntaba: ¿Les hubieran creído a Rojas, o Ampuero cuando les advirtieran que el partido mentía, manipulaba y buscaba un activismo suicida?

Haz clic aquí para ver una charla que Mauricio Rojas ofreció sobre este libro.

De paso, Jorge Bergoglio acaba de referirse a la relación entre el cristianismo y el comunismo; y Mauricio Rojas, en Diálogo de conversos, nos ofrece estas meditaciones: me gustaría desarrollar un poco  más la cuestión religiosa, ya que de ella depende, en gran medida, la universalidad del marxismo, es decir, su capacidad de apelar a un sentimiento que es connatural al ser humano con independencia de su tradición cultural.   La gran propuesta del comunismo moderno es la instauración de un paraíso terrenal que, en todo sentido, rescata la promesa esencial de toda la tradición judeocristiana acerca de un reino celestial donde se realiza el sueño de una comunidad absoluta, en la que no existe ni lo tuyo ni lo mío, ni envidia, luchas entre los seres humanos, enfermedad o pobreza.  En suma, donde se vive la plenitud del reencuentro con el Creador y la salida definitiva de la precariedad y el dolor a nuestra condición terrena.

El orden celestial es, sin la menor duda, un orden comunista donde todo se comparte y nadie podría llegar a imaginarse que allí existe la propiedad privada o cualquier cosa que nos separe a los unos de los otros.  Esa es la gran expectativa en que se funda nuestra tradición religiosa y por ello su actualización marxista-comunista no podía dejar de remecer poderosamente nuestro imaginario colectivo.  Al mismo tiempo, no es difícil otra vida está presente en prácticamente todas las culturas y es fácilmente reconocible en el Valhalla nórdico, el Hanan Pacha de los incas, el Nirvana budista o el Reino Celestial chino.

Food for thought, ¿verdad?


07
Ago 16

Lecciones de Hiroshima y Nagasaki

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Ayer, que se recordó la bomba atómica sobre Hiroshima decidí ver la película Yamamoto Isoroku acerca del almirante japonés que dirigió el ataque a Pearl Harbor.

Esta película presenta el otro lado de la historia; es decir, la perspectiva japonesa del trágico involucramiento de aquel país en la II Guerra Mundial. Cuidadosamente, la peli evade relacionar al emperador Hirohito con la política de guerra; y por ningún lado se asoma la relación que hay entre el ánimo guerrero de los políticos japoneses con la cultura sintoísta, aunque sí asoman las tradiciones samurai.

Me llamó mucho la atención, sin embargo, que durante toda la película se hace evidente la irracionalidad que prevalecía entre políticos, militares, periodistas y personas en general frente a lo que significaba una alianza con Hitler y Mussolini y frente a lo que significaba enfrentarse a un enemigo formidable como eran los Estados Unidos de América.  Hay una escena que me impresionó particularmente y es cuando el almirante Isoroku Yamamoto -en una reunión con oficiales de la Armada y del Ejército le pregunta a un oficial: ¿Qué evidencia tiene?; y el oficial y sus compañeros se ven desconcertados ante esa pregunta.  A lo largo de la película hay varios momentos que nos recuerdan que Japón no tenía las  condiciones objetivas necesarias para entrar en la guerra; pero cegados por tradiciones colectivistas y místicas, sus dirigentes no dudaron en aquella aventura fatal.

La película ilustra cómo es que Yamamoto siempre se opuso a la guerra -y a la alianza con el Eje- y sólo accedió a iniciarla y dirigirla porque era su deber (esa idea kantiana tan peligrosamente resbalosa) y como un medio para conseguir la paz.

Desde otra perspectiva, alguien como yo aprecia muchísimo la notable presencia de alimentos y de costumbres alrededor de la mesa en toda la peli.  En ese sentido hay tres escenas que me cautivaron.  La escena en la que el Yamamoto come con su hermana y sus sobrinos y les enseña a ellos el orden en el que se comen los alimentos; la escena en la que el Almirante comparte albóndigas hechas en casa con sus oficiales; y una en la que Yamamoto consuela a un colega derrotado con un plato de sopa de arroz.   Una canción sobre el arroz y las berenjenas me pareció tierna.

Antes de perderte en la bulla que se hace en estos días alrededor de la explosión atómica sobre la ciudad de Hiroshima y Nagasaki recordemos que esta es una efemérides trágica y dolorosa de la que deberíamos aprender algunas lecciones. Los afortunados de no haber estado ahí, ni en la guerra espantosa que precedió a las bombas, tenemos la obligación moral de entender lo que ocurrió y hacer todo lo posible para que no vuelva a ocurrir. Para no caer en la confusión te recomiendo dos lecturas:

1. El capítulo titulado Gifts from Heaven, en Nothing Less than Victory, por John David Lewis. No soy un fan de las guerras; pero sí lo soy de la Historia y de las buenas historias. Y de aquellos que saben contarlas.  En este libro John nos relata con talento como es que un objeto de la guerra es acabar con la voluntad de pelear por parte del enemigo; y al identificar las motivaciones humanas detrás de los conflictos militares, este libro expone cómo es que acciones estratégicas ofensivas pueden conseguir la paz duradera.  John también explica cuál es la filosofía, o la patología social que hizo posible la participación de los japoneses en la II Guerra Mundial.

2.  La segunda lectura es el capítulo titulado An Infernal Theocracy, a Celestial Caos, de Modern Times, por Paul Johnson.  El autor destaca el rol del sintoísmo como sucesor del bushido y fuente de las ideas necesarias para el nacionalismo expansionista y para el militarismo y la violencia.

Estos días son muy buenos días para recordar que las ideas son importantes.


07
Jun 16

El socialismo vesánico en las últimas

Caracas, VENEZUELA: A man, representing "The Death" and holding a poster reading: "Socialism XXI Century", marchs along with journalists during the National Journalist Day in Caracas, 27 June, 2007. Workers of the radio station RCTV protest against Venezuelan President Hugo Chavez's refusal to renew the broadcasting license of the station. AFP PHOTO/Pedro REY (Photo credit should read PEDRO REY/AFP/Getty Images)

Mientras que presenciamos la implosión, el desmoronamiento, la fundición y el colapso del socialismo del siglo XXI en Venezuela; con tristísimas consecuencias para los habitantes más vulnerables de aquel país, en otros países latinoamericanos afines a aquel experimiento colectivista se ven cosas que lo dejan a uno papo.

  • En Nicaragua, luego de dos mandatos consecutivos, el presidente, Daniel Ortega, intentará perpetuarse hasta 2022, luego de ser nominado como candidato del Frente Sandinista para las elecciones de noviembre próximo.  Ha de ser importante para aquel personaje asegurarse seis años más de poder frente a lo que está ocurriendo con el socialismo.
  • En uno de esos arranques de culto a la personalidad, tan propios de los gobernantes socialistas, los comandantes de las unidades militares del ejército de Bolivia han recibieronla instrucción de que por disposición del escalón superior se agradecerá que a la finalización de todo acto cívico militar, en la desconcentración, antes de rendir honores al estandarte y de la restitución de este a su sitial de honor, se deberá entonar la marcha Evo Morales. Dicho himno incluye  incluye un verso que, dirigiéndose al Presidente, dice tú tienes la luz y añade: Evo, tú eres la voz / Que al imperialismo fue quien enfrentó / Para todos los hijos un gran porvenir / Anticapitalista y anticolonial.
  • En Ecuador, Rafael Correa dispuso establecer una moneda electrónica forzada para competir con el dólar en su país.  El olor de la catástrofe llega hasta aquí porque, si bien una moneda voluntaria como Bitcoin tiene mucho sentido desde varias perspectivas, una moneda electrónica obligatoria, controlada por políticos socialistas es un disparate de proporciones inimaginables.  Especialmente para los más pobres y para los burócratas que no tendrán más opción que recibir sus sueldos en…ni siquiera en papel…sino en 0100011010011100100101001…no de forma volutaria, sino por la fuerza.

Todo esto es como de opereta, como algo sacado de Bananas, la película de Woody Allen, o algo así; pero lo triste es que no es de risa porque los estertores del socialismo del siglo XXI, en América Latina se paga con miseria, sufrimiento y represión.

Foto por Pedro Rey/AFP/Getty Images.