05
Abr 15

¡Ya vinieron los conejos de Pascua!

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Los colores de la pascua son el amarillo, el anaranjado y el rojo que son los colores del amanecer.  Son los colores de la primavera y del sol que vuelve (en el hemisferio norte) luego del infierno frío y oscuro.  Son los colores de la vida tibia, suave y agradable propia de aquella estación del año.  Son los colores de una fiesta muy, muy antigua relacionada con la vida, la alegría, y la fertilidad; de ahí que los conejos y los huevos sean los íconos de esta celebración. Mi abuela, Frances, solía estrenar  algo de ropa en esta fiesta y los colores que usaba eran los propios de la festividad.

Los colores de la pascua milenaria contrastan con los de la Semana Santa, que son el negro y el morado.  El negro es el color de la muerte, de lo oscuro, del vacío, de la soledad, de la noche, del mal y la tristeza.  El morado (violeta, o púrpura) es el color del poder, y de la magia y de la fe (frente a la racionalidad); es el color del confesionario (de la culpa) y de algunos ritos funerarios.

Cuando era niño, el conejo llegaba a la playa, a Panajachel, a la casa -o donde quiera que estuviéramos-  porque mis padres acarreaban huevos de chocolate, o de almendras.    Sin que los niños nos diéramos cuenta, mis padres escondían los huevos en el jardín y en el momento oportuno nos decían que el conejo había pasado y que saliéramos a buscar huevos. Cuando los mayores crecimos un poco, se nos mandaba a alguna habitación lejos del jardín y -aunque ya sabíamos que eran mis padres los que escondían los huevos, y que no había tal conejo- igual disfrutábamos de salir a buscar y encontrar los dulces. Cuando chicos, lo importante era encontrarlos; y cuando crecíamos el asunto era de a ver quién encontraba más.

Esta tradición es de origen germánico y precede al cristianismo; pero también las culturas mesoamericanas tienen conejos benefactores involucrados en sus leyendas.   En la luna, donde otras culturas ven la cara de un hombre, los pueblos de mesoamérica (como los chinos) ven un conejo.  ¿Y cómo fue a parar ahí?

Según un mito del pueblo de Chiconamel, del norte de Veracruz, un dios ocasionó un diluvio universal; y un hombre y su familia se salvaron contra la voluntad divina porque se escondieron en un cajón, siguiendo el consejo que les dio un conejo.  El dios que había ocasionado el diluvio se enteró de los sobrevivientes cuando estos encendieron fuego para asar pescados; y de acuerdo con el relato nahua, el conejo fue castigado y por salvar a los hombres fue condenado a alumbrarlos y fue transformado en la Luna.  Esto lo leí en Imágenes de la mitología maya, por Oswaldo Chincihlla.

Me gusta mucho esta fiesta porque es alegre y colorida. Desde tiempos antiguos, el conejo era un símbolo de la fertilidad asociado con la diosa fenicia Astarté, a quien además estaba dedicado el mes de abril.  En recuerdo de aquella diosa, a la festividad de pascua se la denomina Easter, en algunos paísesEsto es porque también era la festividad de la primavera para honrar a la diosa teutónica de la luz, a quien se conocía en el mundo anglosajón como Easter.  Para el siglo VIII los anglosajones ya habían transferido dicho nombre a la fiesta cristiana.

Me gusta esta fiesta porque celebra la vida, el regreso del sol y de la luz y la fertilidad.


24
Abr 14

Catolicismo pierde terreno en Guatemala

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El catolicismo ya no es la religión mayoritaria en Guatemala. Ahora son sólo el 47% y el porcentaje ha decaído sostenidamente a pesar de las procesiones y de tres visitas papales.

En 1996 el 54% de los guatemaltecos decía profesar la religión católica, frente a un 25% de evangélicos. Pero en 2013 el cálculo para los primeros se situó en 47%, solo 7% más que el 40% que dijo profesar el protestantismo.  Así lo informó Prensa Libre.

Entre 1996 y 2013, el porcentaje de chapines que admite que no profesa religión alguna ha llegado a 13% en 2000 y 2007;  pero en 2013 se situó en 9% . Es fascinante saber que esto ocurre.

Por las declaraciones del Presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala, que le atribuye al liberalismo del siglo XIX y principios del XX el orígen del declive católico, ¿será válildo suponer que los dirigentes de aquella organización hubieran preferido que el monopolio protegido por el estado no les hubiera sido retirado?  La competencia dañó sus intereses.  En los años 80 también hubo un repunte del protestantismo porque en aquellos años muchos curas, catecistas y monjas católicas estaban involucrados con la guerrilla e incentivaban la gente a involucrarse también. Las iglesias evangélicas, en cambio, no participaban directamente en el conflicto, ni involucraban a sus seguidores en la lucha de los marxistas-leninistas.

Ejemplos de esto son las actividades de muchos jesuitas, maryknoll y otros; así como testimonios como el de Escaping the Fire que es un relato de cómo es que cientos de ixiles salvaron sus vidas durante el enfrentamiento armado que les llevó el Ejército Guerrillero de los Pobres, muchas veces de la mano de militantes católicos.

En el reportaje que anima estas meditaciones se menciona de paso lo poco efectiva que es la iglesia católica en cuanto a construir sentimientos de comunidad entre sus adeptos; y no se menciona con justicia lo efectivos que son los evangélicos en ese sentido.

¿Sabes qué hace falta en los análisis de los consultados para el reportaje? En ningún lado se hace mención de los abusos contra niños cometidos por funcionarios de la iglesia católica. ¿Habrá gente que les de la espalda por esa razón?

Veo varias causas principales para la pérdida de terreno de la iglesia católica en Guatemala: La ruptura del monopolio que tenían, el involucramiento de sus dirigentes y sus militantes con la guerrilla marxista-leninista; y no sólo los abusos contra niños sino los actos de ocultamiento de los mismos. Veo que mientras que el catolicismo hace encomios de la pobreza, los evangélicos suponen que si dios es el rey y ellos son hijos de dios, no tienen por qué avergonzarse de ser querer vivir como príncipes.

Puede que mi perspectiva no sea políticamente correcta; pero creo que aclara y amplía el análisis.

Actualización: El lector, Javier, me llamó la atención sobre un detalle: aunque es evidente que el catolicismo está disminuyendo en sus números; sigue siendo mayoritaria.  Esto es cierto porque  lo que llamamos iglesia evangélica, en realidad es iglesias evangélicas.  La iglesia evangélica no es una y piramidal, como la católica.  Se puede decir, eso sí, que el protestantismo ha desplazado al catolicismo.

La ilustración es de Prensa Libre.


19
Abr 14

Choque de dos culturas

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Mi amiga Anna, me explicó que eso de los sneakers  colgados del tendido eléctrico se llama shoe tossing y que  podía significar que: en las inmediaciones se venden drogas, señalar el territorio de alguna pandilla, o algún tipo de celebración.   De esto me acordé el jueves pasado cuando al paso de la procesión de Candelaria los portadores de las liras que sirven para elevar los cables eléctricos -y que estos no obstaculicen el paso de las imágenes- bajaron un par de zapatos en la Décima calle y Quinta avenida de la zona 1.

Es el choque de dos culturas, pensé.


17
Abr 14

Dulce de garbanzos, mi favorito

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Mi dulce favorito de la temporada es el de garbanzos.  El sabor de los garbanzos se combina deliciosa y delicadamente con la miel y la canela.  A mí me transporta a mi niñez y su elaboración me da mucha alegría.

Me encantan su sabor y su aroma, su color y su textura.  Me divierte verles su carita de pollito a los garbanzos; y por eso es que se llaman chickpeas en inglés.  Pienso en Cicerón porque cicer significa garbanzo.

En mi casa hay dos tradiciones de dulce de garbanzos. Los de la foto cuya receta viene de mi madre, de mi tío Rony,  su tío abuelo Pancho y mi tía abuela La Mamita.  Y también hacemos la miel de garbanzos con frutas, tradicional de la Costa Sur.  Ya luego les contaré de esa.

Parece increíble que en la antiguedad estas delicias fueran asociadas con la frugalidad e incluso con la rudeza.  Los griegos comían garbanzos en los banquete fúnebres, y me pregunto si es por eso que este dulce es tradicional de esta temporada chapina.

En la ciudad de Guatemala, los garbanzos en dulce se preparan en una miel de agua, azúcar y canela. La noche anterior se dejan en agua, con un toque de bicarbonato y en la mañana se pelan laboriosamente. Luego se cuecen y cuando están cocidos se cuelan y se apagan inmediatamente en la miel para que calen bien.

El año pasado, ¡dos de mis fotos de garbanzos en dulce fueron publicadas por la Revista D!; y este año ¡una de esas fotos apareció en el diario Siglo 21!


14
Abr 14

¡El pan ya está aquí!

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¡Ya está, en casa, el pan que nos enviaron de la Costa Sur!  Es inconfundible al aroma que le dan el  horno de leña, la leche ordeñada el mismo día en que se hizo el pan, mantequilla y los huevos de las gallinas de la vecindad.  Hecho, además, con cariño por mi cuata Shalby que este año le añadió queso a la masa.   Algunos del año pasado tenían sabor de naranja y este año vienen con sabor de queso.

¡Me embarga el júbilo!

La tradición de hacer y compartir pan en esta temporada es una de mis favoritas. El aroma, el sabor y la textura del pan hecho en casa son primigenios y nos conectan con la historia, el pasado y las costumbres que enriquecen nuestras experiencias de vida.  ¡Por eso es que el pan es bueno para celebrar la vida y lo que la hace buena!  En Occidente, el pan está vinculado a la civilización y la cultura.

En la Costa Sur de Guatemala, se acostumbra preparar pan para Judas. La costumbre es que, el miércoles, grupos de jóvenes van de casa en casa y por las calles con música y pidiendo pan. La gente le da pan a Judas y por unos pesos los jóvenes bailan con el apóstol y con quienes les dan dinero y pan.   Y…¿para qué quiere pan, dinero, chocolate, miel de garbanzos u otra especie que reciba Judas?   Para las conmemoraciones de la noche en las que participa todo el que quiera.

También es costumbre que la gente intercambie pan.   Sospecho que esta costumbre tiene sus raíces en  aquellos tiempos en los que  las panaderías cerraban durante el asueto de esta semana y, en consecuencia,  la gente tenía que hacer su propio pan. Y luego…la necesidad se hizo fiesta, como puede ocurrir. La comida se disfruta más cuando se hace compartida; y especialmente cuando se comparte con quienes se les tiene cariño, amor, respeto y admiración.  Sospecho que, en parte, la tradición de llevar y traer pan tiene que ver con una celebración de la abundancia; pero también de la generosidad, porque aún los que menos tienen…tienen algo para compartir.

Hace tres años hicimos el pan en la casa y salió sabroso; pero como no tenemos horno de leña, faltó aquel toque especial.

En la Costa Sur chapina  la costumbre es remojar el pan en la miel de garbanzos; y a mí me gusta mucho así, o remojado en leche, o en chocolate…o sólo por pedazos.


14
Abr 14

La voz de “La Chepona”

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La Chepona es el nombre que la gente le dio a la campana principal de la Catedral de la ciudad de Guatemala, que es la campana más grande del país.   Las campanas tienen nombres y Chepa es el femenino de Chepe, y Chepe es la contracción de José.  Mi tía abuela La Mamita y mi abuelita Juanita me contaron eso.

La Chepona suena grave y  llama la atención particularmente cuando dobla con solemnidad.  En el audio, La Chepona se escucha entre el bullicio de la gente en la Plaza de la Constitución y al fondo suena la banda de una procesión.

Leí que  fue fundida en 1861,  por Julio Vassaux a pedido del cabildo metropolitano, y  pesa cinco mil libras de bronce. Se dice que se escuchó su tañido cuando se puso en vigencia la Constitución de Cádiz, de 1812 conocida popularmente como  La Pepa.  Pepe, como Chepe es contracción  José.   Esto me parece raro porque La Pepa no estaba vigente en 1861.  Lo estuvo durante 2 años en tiempos de Fernando VII, fue derogada por la invasión napoleónica y durante el reinado de José Bonaparte o Pepe botella (otro Pepe involucrado)  y volvió a estar vigente durante el Trienio liberal que concluyó en 1837.  Por cierto que, durante aquella invasión, los españoles gritaban ¡Viva La Pepa! para vitorear la Constitución de 1812 y repudiar a los franceses.

La foto es de una alfombra de aserrín,  tradicional guatemalteca,  para las procesiones propias de esta temporada.


13
Abr 14

¡Bomba!

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Esta bomba la pusieron como a 30 metros de donde yo estaba.  Las bombas tradicionales, de las procesiones festivas guatemaltecas, suelen ser abundantes y muy ruidosas.  Aunque uno sepa que van a estallar, uno no puede sino pegar un brinco cuando suenan.

¡Pum!, estallo esta y me tembló el teléfono.  Lo raro es que esta y las otras que estaban quemando hoy en la mañana sólo estallaban en el tubo y no estallaban en las alturas como suele ser.


11
Abr 14

La temporada más chapina

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Cuando me preguntan, a los visitantes extranjeros les digo que esta es la mejor y la peor temporada para visitar Guatemala.  Es la peor por las muchedumbres y porque la calidad de los servicios es desbordada por las multitudes; pero es la mejor porque Chapinlandia se luce con sus colores, sabores, aromas, sonidos y texturas.

Muchos chapines se entregan al misticismo en esta temporada; pero casi nadie escapa al ambiente veraniego. La playa y las montañas llaman.  Llaman los shorts y las sandalias.  Y si te dan ganas de atender al llamado a la meditación, te recomiendo: ¿Cómo obtuve las ideas que tengo? ¿Para qué sirven? ¿Las sostengo, o sólo digo sostenerlas? ¿Creo que la realidad existe, o que es una ilusión? ¿Tengo derecho a exigir que otros se sacrifiquen por mí y tienen los otros el derecho a exigir que me sacrifique por ellos?

¡Momento!…tampoco es que tengas que andar tan solemne.  ¿Qué tal unos molletes? ¿Qué tal un refresco bien helado de jocotes marañones, o de tiste, o de pepita?  ¿Te animas a probar el chinchivir (cuyo nombre viene de ginger beer?  Para mí esta temporada sabe a pan de yemas de la Costa sur, remojado en miel de garbanzos de aquella región.  Sabe al dulce de garbanzos con miel cristalina que hacían mi tía abuela La Mamita y hace mi tío Rony.  El mismo que hacemos en casa y que ya me está sacando surpiros.

Esta temporada me sabe a empanadas de leche y a añoranza por las empanadas de hierbas y las de salmón que ya no se consiguen. Me sabe a uno de mis platos favoritos en todo el universo-mundo: el bacalao a la vizcaína acompañado por arroz blanco, pan francés de horno de leña y un buen Carmenere.  Así, con su salsa de color rojo intenso y profundo gracias a una combinación generosa de buenos tomates y buen aceite de oliva.

La temporada me sumerge en una riqueza inmensa y cándida de costumbres y tradiciones.  Me da algo de añoranza por vacaciones y recuerdos en compañía de mi familia y amigos.  Me induce a caminar por calles animadas, de noche y en compañía de  personas a las que amo y con las que comparto valores.  Hoy comienza la parte más intensa de la temporada más chapina.

Columna publicada en El periódicola foto es un fragmento de una alfombra de aserrín.


31
Mar 13

¡Por la vida, la fertilidad y la abundancia!

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Hoy vinieron temprano los conejos.  En Occidente el conejo es un símbolo de la primavera, de la vida, de la fertilidad y de la abundancia; y por eso es tiene su fiesta.   En la antigüedad estaba asociado a la diosa fenicia Asarté, a quien estaba dedicado el mes de abril.  En alusión a aquella diosa, en algunos países a la festividad de pascua se la denomina Easter. Originalmente, esta era la festividad de la primavera para honrar a la diosa teutónica de la luz, a quien se conocía en el mundo anglosajón como Easter.

Cuando era niño, el conejo llegaba a la playa, a Panajachel, a la casa -o donde quiera que estuviéramos- porque mis padres acarreaban huevos de chocolate, o de almendras.    Sin que los niños nos diéramos cuenta, mis padres escondían los huevos en el jardín y en el momento oportuno nos decían que el conejo había pasado y que saliéramos a buscar huevos. Cuando los mayores crecimos un poco, se nos mandaba a alguna habitación lejos del jardín y -aunque ya sabíamos que eran mis padres los que escondían los huevos, y que no había tal conejo- igual disfrutábamos de salir a buscar y encontrar los dulces. Cuando chicos, lo importante era encontrarlos; y cuando crecíamos el asunto era de a ver quién encontraba más.

Esta tradición es de origen germánico; pero también las culturas mesoamericanas tienen conejos benefactores involucrados en sus leyendas.   En la Luna, donde otras culturas ven la cara de un hombre, los pueblos de mesoamérica ven un conejo.  Pero, ¿cómo fue a parar ahí?

Según un mito del pueblo de Chiconamel, del norte de Veracruz, un dios ocasionó un diluvio universal; y un hombre y su familia se salvaron contra la voluntad divina porque se escondieron en un cajón, siguiendo el consejo que les dio un conejo.  El dios que había ocasionado el diluvio se enteró de los sobrevivientes cuando estos encendieron fuego para asar pescados; y de acuerdo con el relato nahua, el conejo fue castigado y por salvar a los hombres fue condenado a alumbrarlos y fue transformado en la Luna.  Esto lo leí en Imágenes de la mitología maya, por Oswaldo Chincihlla.


30
Mar 13

La magia de las alfombras

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Cuatro, o cinco generaciones se cruzan frente a la alfombra que ayudé a hacer ayer, con unos amigos.  Esto es lo que más me gusta de las tradiciones -aunque no esté de acuerdo con la filosofía de algunas de ellas-.  Me gusta el encuentro entre generaciones; el establecimiento de vínculos culturales, históricos, familiares, y amistosos.  La oportunidad de enriquecerse cultural y afectivamente.  La ocasión de aprender acerca de costumbres y prácticas que no sólo son inmemoriales (en muchos casos), sino que ha adaptado, o que han permanecido prácticamente inmutables.

La anciana iba de paseo viendo alfombras como es la costumbre.  Se detenía frente a las alfombras dos, o tres veces y sonreía.  Mientras tanto, Sebastián se aseguraba de que la alfombra se mantuviera humeda.

De verdad les agradezco a mis abuelas, a mis padres, a mis amigos y a todos los que no sólo me enseñaron a disfrutar de las tradiciones y de la alegría de celebrarlas en compañía de quienes uno ama; sino que me permiten ser parte de ellas.  ¡Mi vida es muchos más rica gracias a las experiencias, y a quienes me acompañan en el camino de vivirlas!

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La de la foto es la alfombra que hicimos ayer con unos amigos en la Quinta avenida y Primera calle de la zona 1. Las alfombras son componentes propios e indispensables de las procesiones chapinas.  En su libro, Alfombras de aserrín,  Amelia Lau Carling cuenta que La semana antes del domingo de Pascua…los vecinos crean alfombras de aserrín teñido, de flores y de frutas sobre el camino de muchas procesiones.  Año tras año las hacen con nuevos diseños.  Año tras año las procesiones marchan sobre ellas, destruyendo sus dibujos al pasar.  De niña en Guatemala, mi hogar era el de una familia china que se aferraba a sus costumbres.   Pero la semana santa era una temporada como ninguna otra hasta para una familia china tan tradicional como la nuestra.  Con los vecinos nos juntábamos en las aceras para admirar las alfombras antes de que los cortejos caminaran sobre ellas.  Viendo las procesiones, yo sentía que la historia que narraban ocurría ahí mismo.  Y la belleza de los breves tapices creados con tanto primor se ha quedado grabada en mi corazón.

Elegí este relato porque Amelia expresa muy bien mis propios sentimientos frente a las alfombras; porque la familia de Amelia vivía en la Quinta Avenida de la zona 1, a unas cuadras donde vivía mi tatarabuela, Gilberta y su familia; y porque este año –por primera vez en mi vida– estuve algo involucrado en la elaboración de una alfombra de aquellas.

Al describir el proceso, Amelia cuenta que Primero puso una capa de aserrín natural y la regó con agua.  En seguida sus ayudantes dibujaron sobre ella las figuras de aserrín coloreado.  Se encaramaban sobre  tablas para alcanzar los lugares que debían adornar sin estropear lo que ya habían hecho.  Con un colador y unos esténciles de cartón, pasaban finas lloviznas de colores.  Cuidadosamente medían los diseños, siguiendo las instrucciones…luego otro ayudante pasaba por toda la alfombra con una regadera muy fina de agua, “pish, pish”, para que el aserrín quedara bien plano.  Ay, que linda era.  ¡Parecía una alfombra de verdad!

Luego de elaborar la alfombra, y antes de que pasara la  procesión de La Recolección, doña Yoli nos invitó a almorzar los tradicionales bacalao a la vizcaína y torrejas.  El de la foto es el equipo que elaboró la alfombra frente a la casa de doña Yoli.

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