01
Jul 18

En honor a las víctimas en Nicaragua

Una vigilia en honor a las víctimas del régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en Nicaragua, se celebró ayer en la ciudad de Guatemala.

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La actividad tuvo lugar en el Monumento a los Próceres de la Independencia de Centroamérica, conocido como El Obelisco; y aunque no pude asistir; si logré pasar a echar un par de bocinazos.

Para mí, la historia reciente de Nicaragua es particularmente triste y aleccionadora.  Salieron de una dictadura cuando yo estaba en Quinto bachillerato; se entregaron a la Revolución y al socialismo en manos de Daniel Ortega y el sandinismo con los efectos empobrecedores y corruptores propios de aquel tipo de regímenes; y luego de salir de los sandinistas (no sin que eso costara vidas humanas)  los hermanos nicas cayeron en una serie de gobiernos oportunistas, sin principios y no menos corruptos que sus antecesores, para caer -de nuevo y por voluntad propia- en manos de Ortega, el sandinismo y Murillo, a quienes entregaron la libertad a cambio de ilusiones, seguridad y estabilidad.  Ahora, los mas jóvenes ponen los muertos.

Al recordar a los muertos y otras víctimas de Ortega y Murillo, esta es una historia de la que los chapines deberíamos aprender más de una lección.


01
Jun 18

Managua, Nicaragua donde yo me enamoré

No es cierto, nunca he ido a Managua y ciertamente no me enamoré allá; pero cuando mi padre trabajaba para el Incae, él viajaba allá con frecuencia y a veces cantaba la canción que le da título a estas notas.  De Nicaragua nos vinieron las carpas después del terremoto del 76.  La diáspora nica, después del 79, me proveyó con buenos cuates y me encantan el queso frito y la semilla de jícaro.

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Escucha el podcast aquí.

Hace unos años, cuando leí que un empresario chapín decía que las condiciones para los negocios eran muy favorables en Nicaragua debido al consenso entre el sector privado y el régimen de Ortega/Murillo; y que estaba impresionado por la sofisticación, la cultura de diálogo, la seguridad y el respeto a la institucionalidad que había allá, pensé que si algo deberíamos haber aprendido –en el siglo XXI– acerca de las tiranías del siglo XX es que las del siglo nuevo eran iguales a las del pasado pero más aburridas, como dijo J.M. Aznar, porque ya sabíamos en qué terminaban.

En eso pensé cuando vi la manifestación de madres del miércoles pasado, y en aquello he pensado cuando he estado viendo que los jóvenes, que nada tuvieron que ver con la llegada de Ortega/Murillo al poder, son los que tienen que salir a la calle y darse en la madre con gorilas que disparan a matar para defender el régimen y la revolución.

Muchas personas son blandas con gentes como Ortega/Murillo cuando se pueden beneficiar del poder que ejercen y cuando ignoran el consejo de B. Franklin en el sentido de que “aquellos que renuncian a la libertad para comprar un poco de seguridad, no merecen libertad, ni seguridad, y acabarán perdiendo ambas”.

Lo malo es que ese pragmatismo, que cree que antes que estar del lado de los principios hay que estar del lado de “la historia”, nos lleva a todos entre las patas.  El pragmatismo que creyó que podía apaciguar y convivir con gente como Ortega/Murillo, o Maduro/Cabello, el que cree que podrá hacerlo con AMLO -y el que coquetea con Podemos, o Morena, o el chavismo- cuesta vidas de jóvenes cuando no queda otra que salir a las calles.

Columna publicada en elPeriódico.


17
May 18

Mis respetos a Lesther Alemán

Usted [Daniel Ortega] es el jefe supremo de la Policía Nacional y del Ejército de Nicaragua, por ello le pedimos que ahorita mismo ordene el cese de estos ataques, de la represión y de los asesinatos por parte de las fuerzas paramilitares, de sus tropas, de las turbas adeptas al gobierno, le increpó el jóven Lesther Alemán al tirano de Nicaragua, en su cara.  Para eso se necesitan arrestos.

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Esta no es una mesa de diálogo. Es una mesa para negociar su salida y lo sabe muy bien porque el pueblo es lo que ha solicitado, dijo Alemán, con voz firme, tras tomar la palabra durante la sesión de instalación del diálogo nacional que busca una salida a la crisis política que sacude aquel país centroamericano.

¿Por qué estoy hablando y por qué me salto la palabra suya?, preguntó Alemán, con coraje,  Porque nosotros hemos puesto los muertos, nosotros hemos puesto los desaparecidos, los que están secuestrados.

Presente se hallaba, también, Rosario Murillo, mujer de Ortega, tirana por derecho propio y vicepresidenta del país.

…y es cierto, cuando se instalan el socialismo del siglo XXI y la tiranía en un pueblo -como el de Nicaragua, como el de Venezuela- como cualquiera que escucha los cantos de sirena de la revolución, son los jóvenes los que ponen los muertos, los desaparecidos y los secuestrados.  No los ponen los adultos y los viejos que crearon el ambiente intelectual y cultural propicio para la revolución y la tiranía.  No los ponen los adultos y los viejos que agitaron en las calles y las plazas para pedir revolución.  No los ponen los viejos que llevaron a los tiranos al poder, no los que compartiron el poder con los revolucionarios.  Los muertos, los desaparecidos y los secuestrados salen de la generación que tuvo que crecer bajo la tiranía revolucionaria del socialismo.  Salen de los que no tuvieron responsabilidad alguna en llevar al poder a gente como Ortega, Murillo, Maduro y otros de su calaña.

En estas cosas hay que pensar cuando sales a la calle a pedir revolución, a pintar hoces y martillos y llevas tu playera del Che y agitas tu bandera roja. ¿Quién va a poner tus muertos?

¡Mis respetos para Lesther Alemán! y para todos los jóvenes nicaragüenses y venezolanos que se arriesgan para rescatar la libertad.


08
May 18

¿Por qué se van los chapines y no regresan?

El ingreso de divisas por remesas familiares creció en el primer trimestre de 2018.  Mientras tanto, en Guatemala el Indice de confianza en la actividad económica sigue en picada, igual que el crédito bancario al sector privado, y en contraste la tasa de desempleo, en los Estados Unidos de América, ha llegado a su nivel más bajo en 18 años. Guatemala aleja a su gente y los migrantes chapines, ¿qué incentivo tienen para regresar si allá las cosas van bien y aquí las cosas pintan mal?

De aquellas circunstancias me acordé cuando leí el arttículo titulado George Soros and the “Caravan”, publicado en The Wall Street Journal.

La “caravana” de centroamericanos en la frontera sur de Estados Unidos, que busca asilo, tiene a algunos conservadores retorciéndose las manos a causa de una invasión hispana. Deberían, en cambio, preguntarse qué hay detrás de la desestabilización de los países a los que han huido esos migrantes desesperados, dice la columnista, y miembro del Consejo Editorial del WSJ, Mary Anastasia O´Grady.

De forma certera, la autora apunta a que la corrupción, el estatismo y el capitalismo de amigos [el viejo y conocido mercantilismo] en América Central han conducido a la región a la pobreza y la exclusión. También, de forma certera, O´Grady señala que los liberales clásicos de la región entienden esta conexión y han luchado para fortalecer el estado de derecho. Pero sus esfuerzos se han visto socavados por las redes criminales de financiamiento del narcotráfico que agobian a las instituciones.

Muchas personas, en Guatemala, creyeron que el remedio contra aquel azote y el de otras mafias, iba a ser la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala; pero yo advertí, desde que esa comisión era discutida y se iba a llamar Comisión de Investigación de Cuerpos Ilegales y de Aparatos Clandestinos, que el concepto presentaba dos peligros: 1. Que los chapines abdicábamos a la responsabilidad de resolver nuestros problemas; y 2. Que un organo perseguidor, todopoderoso, era un peligro.  Y dicho, y hecho.

La columnista dice que existe evidencia sustancial de que la solución financiada por los EE. UU. para el problema en Guatemala [la CICIG], utilizando un fiscal de las Naciones Unidas, ha sido corrompida por actores sin escrúpulos y la por ideología izquierdista de Organización de las Naciones Unidas, y más razón no podría tener. A mí, por cierto, ya no me gusta usar izquierda y derecha porque son términos vacíos y su significado cambia dependiendo de los contextos.  Yo digo, para aclarar las cosas, que la solución ha sido corrompida por la ideología socialista de la ONU…y por los actores inescrupulosos.  Hace ratos sostengo que los guatemaltecos enfrentamos un project of nation buliding diseñado para llevarse a cabo sin la aprobación de los chapines en las urnas electorales y para mí es cada vez más evidente que se hace por medio de los organos jurisdiccionales (los tribunales y las cortes) y del manejo de la opinión pública a nivel de acuerdos entre oligarquías de todos los colores. Para aclarar las cosas la oligarquía es un grupo minoritario de personas, pertenecientes a un mismo estrato social, generalmente con gran poder e influencia, que dirige y controla una colectividad, o institución.

Algunas de esas oligarquías son ese montoncito de organizaciones no gubernamentales y operaciones mediáticas que trabajan en Guatemala y que están financiadas por la Open Society Foundations de George Soros y otros de esa persuación. En ese caso, sus instrucciones son rodear los vagones para defender al fiscal de la CICIG, Iván Velásquez, y destruir a quienes se atrevan cuestionarlos.

Los estadounidenses se están preguntando, con razón, por qué es que los Estados Unidos financian aquella operación de la ONU carente de responsabilidad y transparencia.  El caso que disparó las alarmas es el de la familia Bitkov, porque parece evidente de que esa familia es víctima de persecusión por parte de Vladimir Putin, por medio del banco estatal ruso VTB y parece evidente que la familia fue embaucada por una red de corrupción en Migración, el Renap y otras oficinas estatales de Guatemala.  Este no es espacio para los detalles; pero lee otras entradas al respecto y el artículo  George Soros and the “Caravan”.

En el, Mary Anastasia O´Grady concluye: En una declaración hecha ante la audiencia de la Comisión Helsinki, el Senador Mike Lee (R., Utah) señaló que, si bien la CICIG fue “creada para erradicar la corrupción y defender el estado de derecho”, se ha convertido en un árbitro extrajudicial, parcial e injusto . “Su politización es injusta para todos los que buscan una Guatemala libre y próspera”. Algo en lo que pensar cuando los autobuses llenos de refugiados llegan a la frontera [entre México y los EE.UU.].


01
May 18

¿Las hoces y martillos están guardadas?

¿Sabes qué me sorprendió? Al atardecer de hoy fui a la Sexta avenida y no encontré las usuales hoces y martillos, ni las usuales consignas de odio pintadas en las paredes.  Y se me ocurrió:

  1.  Los revolucionarios -los comunistas- ya no son bienvenidos, ni participan en la marcha del Día del trabajo…y luego me dije: Naaaaaaaa. No es eso.
  2. Alguien se robó las latas de pintura y los esténciles.  Naaaaa, tampoco.
  3. La dirigencia dispuso que este año no sean exhibidos aquellos símbolos ominosos. Y luego me acordé de que en la minimanifestación que organizaron algunos amigos de los revolucionarios el pasado 21 de abril, no aparecieron las usuales banderas rojas, ni las consignas de siempre. Me acordé que durante la celebración de la revolución de 1944, el año pasado, tampoco hubo hoces, ni martillos.

¿Hay una estrategia de esconder quiénes son, en realidad? ¿Será que las denuncias de Carpe Diem han tenido efecto?

Quién sabe…lo cierto es que esta evolución de los revolucionarios merece ser reconocida porque, ¿qué necesidad hay de celebrar con inmundicia?; pero más que todo porque las hoces y martillos son iconos de una ideología que ha costado 100 millones de muertos en sus cien años de historia. Muertos frente a pelotones de fusilamiento, en campos de concentración, por hambrunas, y así.

En este 1 de mayo, día que solía ser de hoces y martillos, te recomiendo:

Sospecho que los partidarios del socialismo real, del socialismo científico, del comunismo o como quieras llamar a aquella ideología colectivista y totalitaria, están haciendo esfuerzos por probar que ya no son peligro.  Sospecho que la intención es descalificar -mediante la invisibilidad- y en una especie de efecto Pigmalión, cualquier advertencia sobre lo peligrosa que es su influencia, sobre todo en momentos de crisis, de confusión, de incertidumbre y en río revuelto.

Entre nosotros y en otros ambientes, la mayor parte de aquella influencia la consiguen alla Gramsci; es decir, en el entendido de que toda revolución ha sido precedida por un intenso trabajo…de penetración cultural.  En ese campo las ideas revolucionarias pasan por arte, por ejemplo, y su carácter no se nota a simple vista.  Además, quien ¿quién quiere ser tachado de intolerante y de no valorar el arte, por ejemplo?  Pero en el campo político y en el campo social es otra cosa.  Las hoces y martillos, las banderas rojas, las estrellas amarillas, son símbolos inequívocos.  Significan muerte, tiranía, miseria, opresión y odio.  Como estrategia, los revolucionarios han hecho bien en esconderlas (bien para ellos); si quieren llegar al  poder sin pasar por las urnas (donde sólo unos pocos votan por ellos) y a fuerza de plaza, no les conviene darse color; pero a las víctimas potenciales -a todos los demás- no nos conviene olvidar que están ahí guardadas…esperando su momento.

Sin embargo, luego de publicar esta entrada, el lector, Osmar, me envío esta foto:

…y, entonces, no me queda más que suspirar.  No hubo tantas hoces y martillos como en otras ocasiones; y no las hubo en la Sexta avenida.  ¿Por qué? ¿Hay facciones que quieren poner sus símbolos de odio y muerte a cualquier costo y las hay que entienden que eso ensucia (como ensuciarían las esvásticas) cualquier apariencia legítima?


25
Abr 18

¿Todos somos Nicaragua? Yo si

¿Sábes qué es lo que me conmueve más cuando veo lo que está ocurriendo en Nicaragua? Los miles de jóvenes que con poco más que sus manos y piedras tienen que enfrentarse a las fuerzas de seguridad del estado, armadas hasta los dientes y sin escrúpulo alguno para disparar a matar.

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En Venezuela ha sido igual, luego de años de revolución, luego de pagar los costos materiales y psicológicos del socialismo, lo único que queda para salir de la pesadilla es que los jóvenes salgan a tratar de recuperar la libertad.  Esa libertad que muchos jóvenes, diez, o veinte años atrás, no dudaron en entregar a cambio de promesas y sortilegios. Esa libertad que muchos empresarios mercantilistas, diez, o vente años después, no dudaron en entregar a cambio de su complicidad.

Cuando veía a los jóvenes nicas desencantados no sólo porque no les hizo justicia la revolución, sino porque el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo se ha convertido en una dictadura asesina y corrupta, me acordé de una canción que dice Young ones everywhere, making music they can share. Young ones everywhere,/ touching hands to show they care./ Young ones everywhere,/ get the feeling in the air./ Young ones everywhere,/ miss somebody who’s not there. Y pensé que es una desgracia -para una generación- que la siguiente generación de jóvenes en vez de hacer música que pudan compartir, tengan que exponer sus vidas para escapar de la revolucion y la dictadura que les dejó la generacion que los precedió.

En lo que va de las jornadas que viven los nicaraüenses, el costo ha sido de 34 muertos, y quién sabe cuántos desaparecidos; y no sabemos cuál va a ser el costo total.

En ese contexto es muy apropiado que el símbolo de la lucha de los nicaragüenses y los jóvenes sea la demolición de los aberrantes árboles de la vida, de Ortega y Murillo.  Arboles muertos, que no dan vida, áboles que no dan frutos y que costaron millones de dólares.  Buenos símbolos del socialismo del siglo XXI, asesino y corrupto por donde se lo vea, y en donde se lo vea.

Mis respetos, mi admiración y mis mejores deseos a los jóvenes nicas que luchan, en las calles y donde sea, contra la tiranía.  Pero, ¡Aguas!, la lucha será inútil, y los muertos serán en vano, si la lucha se trata de cambiar una forma de dictadura, por otra.  La lucha será yerma sin no se tiene claro que el enemigo no es sólo el tirano del momento, sino las ideas que lo hacen posible, el sistema de incentivos perversos que crean los tiranos y que aprueban los electores, y la creencia de que el gobierno de la mayoría, y no los límites al poder, es lo que importa luego de deponer una dictadura.

¿Todos somos Nicaragua? Pues aquí y ahora, yo soy Nicaragua.


12
Ene 18

Matrimonio y la CIDH

Los liberales estamos a la zaga en la batalla por la igualdad de todos ante la ley porque, intimidados por los conservadores, les dejamos a los socialistas temas como la naturaleza del matrimonio.  Por eso también estamos a la zaga en la batalla por el respeto irrestricto a los proyectos de vida de otras personas.

Escuche el podcast aquí.

En aquello pensé cuando leí que la CIDH opinó que el Estado debe reconocer y garantizar todos los derechos que se derivan de un vínculo familiar entre personas del mismo sexo.  Antes de seguir debo recordar que desde hace añales sostengo que nada tiene que hacer el estado, metiéndose en asuntos propios de los proyectos de vida de las personas, como el matrimonio.  Empero, como el estado ya regula el contrato por medio del cual las personas deciden compartir sus vidas, el reconocimiento del matrimonio igualitario sería un acto de justicia y una afirmación del principio de igualdad ante la ley.

Dicho aquello, lo que hizo la CIDH no abona en favor de los valores liberales, ni en beneficio de las personas del mismo sexo que quisieran compartir sus vidas y formar familias (en virimonio, o en femimonio).  ¿Por qué?

Porque los socialistas -que no conocen, o no entienden los procesos hayekianos de evolución social, ni de formación de opinión pública y demanda de políticas públicas -magistralmente descrito en Madmen, Intellectuals, and Academic Scribblers, por Leighton y López- están convencidos de que pueden cambiar una sociedad a fuerza de legislación y de resoluciones de cortes internacionales, aunque aquella y estas se impongan sobre los valores prevalecientes en esa sociedad.

Por muy buena idea que sea el matrimonio igualitario, lo cierto es que desde un punto de vista hayekiano, en nuestra sociedad aún no prevalecen la valoración de la igualdad de todos ante la ley, ni la del respeto por los proyectos de vida de otros.  Así, la arrogancia socialista –aplaudida por ONG y refrendada por la CIDH- va a servir más a la generación de una reacción conservadora agresiva, que a la libertad de las personas del mismo sexo que quieren casarse y a la causa liberal.  En detrimento de la dignidad humana.

Columna publicada en elPeriódico; e ilustración tomada de Facebook.


21
Dic 17

La toma del poder judicial, “por la boca del caballo”

Cuando escuchas algo por la boca del caballo, o straight from the horse´s mouth, es porque lo has escuchado -o en este caso leído- directamente de la fuente, o de quien tiene conocimiento personal del asunto que se trata.

La izquierda debe proponerse la toma de todas las instituciones y no solamente la presidencia o las diputaciones. Es importantísimo la toma del poder judicial, los aparatos militares y los medios de comunicación, dice el documento base del XXIII Encuentro del Foro de Sao Paulo, celebrado en Managua, Nicaragua, en julio pasado; y el énfasis es mío.

El foro de Sao Paulo es un foro de partidos y grupos socialistas latinoamericanos, fundado por el Partido de los Trabajadores de Brasil, en 1990. De Guatemala, son miembros de aquel foro el partido Alianza Nueva Nación y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca que son parte de la exguerrilla marxista-leninista, por si te hacían falta esas señas.

Algunas personas dudan, todavía, que la batalla de las ideas que libramos en Guatemala sea no sólo de gran trascendencia; sino que se haya extendido hasta los campos de la lucha legítima contra la corrupción, las necesarias y cada vez más impostergables reformas política y judicial y otros campos institucionales.  Está, claro, por el texto de Managua, que para el socialismo, los revolucionarios, los exguerrilleros, y otros grupos colectivistas, es importantísimo (no sólo importante) controlar todas las instituciones (éticas, jurídicas, económicas, políticas, sociales y más, porque todas, son todas) y sobre todo los tribunales de justicia, el ejército y la prensa.

A estas alturas del partido, es imposible ignorar (como no sea deliberadamente) que los guatemaltecos estamos en peligro. En peligro de tomar el camino por el que nos quieren llevar los fans del totalitarismo, de la dictadura del proletariado y del destruccionismo.

Esto no es nuevo, claro, Toda revoluciónescribió Gramsci, ha sido precedida por un intenso trabajo…de penetración cultural. De ahí la importancia -para el socialismo- de controlar instituciones de educación como los medios de comunicación, el Ministerio de Educación y el MInisterio de Cultura (para citar tres), que es donde se cultiva el pensamiento único que sirve a la revolución.

¿Ahora te explicas por qué es que la Corte de Constitucionalidad, la Corte Suprema de Justicia y muchos jueces resuelven como si fueran activistas?  La revolución está ocurriendo.

A quienes les interesa el tema, les recomiendo:

La foto es del VIII Encuentro, en Caracas. CC BY-SA 2.0


23
Oct 17

La evolución de “la revolución”

Durante la celebración del 20 de octubre los revolucionarios no ensuciaron el Centro, ni pintaron hoces y martillos, o frases de odio, como en otras ocasiones.

Esta evolución de los revolucionarios merece ser reconocida porque ¿qué necesidad hay de celebrar con inmundicia aquella ocasión histórica?; pero más que todo porque las hoces y martillos son íconos de una ideología que ha costado 100 millones de muertos en sus cien años de historia. Muertos frente a pelotones de fusilamiento, en campos de concentración, por las hambrunas, y así.

El viernes pasado, al atardecer, fui a la Sexta avenida a ver cómo había quedado y me sorprendí gratamente. Está por verse si se aguantan el 1 de mayo cuando también suelen hacer pintas.

Por cierto que los revolucionarios han estado haciendo esfuerzos por no darse color.  Durante las jornadas de agosto de este año, las banderas rojas, las efigies del che Guevara y otras iconografías relacionadas desaparecieron de las manifestaciones.


25
Sep 17

“First They Killed My Father”, buenísima peli

Piensen como revolucionarios; Todo por el Agkar; El Angkar los va a cuidar, esas son tres de las consignas que se repiten constantemente en la película First They Killed My Father.

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Esta peli, que de verdad te recomiendo y puedes ver en Netflix, está basada en los recuerdos de Loung Ung, una niña de 5 años que vivió los horrores de los Jemeres rojos y el Angkar (el partido comunista de Kampuchea), en Cambodia.

First They Killed My Father es una relación estremecedora de lo que ocurrer cuando se abandona la civilización y se abrazan en su totalidad y plenamente principios como el agrarismo, el anticonsumismo, el igualitarismo, el nacionalismo, el comunismo y el maoismo.  Pol Por, el dirigente de aquella tragedia inmensa, quería hacer de Cambodia un país 100% agrícola y lo que consiguió fue matar de hambre, enfermedades y plomo a unas dos millones de personas en una pesadilla de campos minados, niños soldados, odio e irracionalidad.

En la peli, los Jemeres rojos son identificados inequívocamente como destructores de cosas y de vidas, lo cual no debería sorprendernos.  En 1922, en su libro El socialismo,  Ludwig von Mises advirtió que el socialismo no es en realidad lo que pretende ser.  No es el iniciador que abre el camino a un porvenir mejor y más hermoso; es el destructor de todo lo que penosamente ha creado siglos de civilización.  No construye, sino que destruye. Si llegase a triunfar debería dársele el nombre de destruccionismo, porque es en esencia la destrucción. Eso lo vivieron los camboyanos en los años 70 y lo viven los venezolanos mientras tu lees estas líneas. Mises advierte que el destruccionismo socialista encontró su camino allanado por el arte romántico y social del siblo XIX que es una rebelión del hombre contra la razón.  Ves esta película, o cualquiera otra de ese tema, como The Killing Fields, Schindler´s List, The Boy in the Stripped Pyjamas, We the Living, o The Lives of Others, y te das cuenta de por qué

Acertadamente, dice Mises que la sociedad es obra del hombre; y que depende de los hombres que continúe desarrollándose, o que sucumba. First They Killed My Father, nos muestra qué es lo que ocurre cuando renunciamos a los principios que hacen posible la sociead -y ultimadamente la civilización-.  La peli nos llama la atención hacia la responsabilidad que tenemos contra el destruccionismo y por eso -no sólo porque técnicamente es una buena película- vale la pena verla.