29
Abr 16

Adopciones: la corrupción de la que no se habla

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Puedes escuchar el podcast aquí.

Cinco bebés que fueron abandonados permanecen en el hospital estatal de Huehuetenango donde no hay recursos para atenderlos; tres fueron abandonados en un mes en barrancos, o en viviendas deshabitadas.  Uno fue dejado en una bolsa plástica. En todo el país, ¿cuántos bebés abandonados mueren de frío y hambre porque nadie los encuentra?¿Cuántos bebés –cuyos padres no pueden, o  no quieren criarlos– no serían abandonados, ni morirían de frío y hambre si pudieran ser dados en adopción sin prejuicios y sin ese cuello de botella y monopolio que es el Consejo Nacional de Adopciones?

El CNA presume de que en 2015 concluyó 125 [de acuerdo con su memoria de labores]; pero no explica que hay procesos estancados desde que fue aprobada la ley antiadopciones  y que bebés que podrían tener familia desde 2008 siguen institucionalizados sólo porque la burocracia hace ese tipo de cosas a sangre fría; y porque el objetivo no es proveer a los niños con familias que los amen, sino forzar a sus padres a criarlos a toda costa.  Si antes había miles de adopciones al año (y ciertamente que no todas eran delictivas); pero ahora concluyen sólo 125, ¿qué está pasando con los demás niños?

En días recientes la situación se ha agravado porque el CNA está extendiendo sus tentáculos. Hogares que recibían niños de padres muy pobres y les daban alimentos, albergue y educación porque sus padres voluntariamente así lo desean, han sido amenazados para que devolvieran a los niños a menos que se sometieran al control del monopolio estatal.  Incluso el Consejo se atreve a desobedecer resoluciones emanadas de los tribunales de menores en su obsesión por controlar los procesos y someterlos a criterios prejuiciosos como el de forzar a los padres a criar a sus hijos, o el de que los bebés no deben ser separados de sus culturas (¡Como si los bebés tuvieran cultura!).

Un sistema monopólico, prejuicioso y que prefiere estatizar bebés y niños (y crea incentivos políticos para abandonar niños en bolsas plásticas –o abortarlos, que es otra posibilidad–) es uno de los sistemas posibles más inmorales.

Columna publicada en elPeriódico.


08
Ene 16

¿Le negarías nueve años de navidades a un niño?

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Hace dos años te conté esta historia; pero antes… ¿cómo pasaste tu navidad?  ¿Qué tal si hubieras sido forzado a pasarla sin las personas que amas y te aman?  En Guatemala, seis niños están condenados a eso por la falta de escrúpulos de organismos internacionales, ONG, jueces y otros funcionarios.

José es uno de esos niños.  Ha tenido vínculos emocionales y personales con Rose, que es su madre adoptiva potencial desde que él tenía 2 meses de edad (antes de la ley antiadopciones) y durante nueve años y docenas viajes de los EE.UU. a Guatemala. Pero José vive en riesgo permanente de ser forzado a regresar a manos de su madre biológica que lo maltrataba Los derechos de José son violados constantemente al hacerlo crecer sin familia.  ¿Por negligencia, o por mala fe?

José y Rose –¡como otros cinco niños y sus familias adoptivas!– viven pesadillas desde que sus procesos de adopción quedaron atrapados en el agujero negro de la ley antiadopciones y el prejuicio. Dos veces la Procuraduría General de la Nación se ha pronunciado a favor de la adoptabilidad de José; pero cierto juez -¡el séptimo que vio el caso!- dispuso que José debería ser regresado con su madre biológica. En su fallo el juzgador ignoró reportes documentados, de expertos, que confirman que la madre biológica de José es incapaz de proveerlo con un ambiente sano y que representa un riesgo para él.

Hace dos años había 18 niños en la situación de José y 12 ya tienen familia; pero piensa un momento: ¿qué clase de personas les niegan familias a niños que podrían tenerlas? ¿Quién les repone –¡a seis niños!– 9 navidades sin familias?

Como todo comienzo, un año nuevo trae esperanzas y oportunidades.  Para los niños que crecen sin familias esas esperanzas y oportunidades no tienen que ver con conseguir el juego más reciente para ser el “gamer” más fresco del colegio.  ¿Te imaginas lo que ha de ser ocho años deseando una familia?

Y mientras los funcionarios, oenegeros y jueces recibieron a Santa y se abrazaron con sus familias en la navidad…posiblemente frente a un nacimiento, José la pasó en el orfanato ¡por octava vez! ¿Cómo se les reponen nueve años de navidades a seis niños?

Columna publicada en elPeriódico.


17
Mar 15

La controversia de Dolce & Gabanna

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Domenico Dolce y Stefano Gabanna dijeron: Nosotros, pareja gay, decimos no a las adopciones gay. Basta hijos de la química y úteros en alquiler. Los hijos deben tener un padre y una madre.  Los tirios cantaron Gloria y los troyanos lanzaron un boycott.  Ahora hay una discusión acerca de la tolerancia, de la libertad de expresión y de otros temas relacionados.

Sostengo que todos tenemos derecho a opinar lo que querramos en libertad; y que la libertad no debe tener límites.  ¿Cómo iba a ser de otra forma?  Y dicho lo anterior hay que ponerle contexto a las declaraciones de Dolce & Gabanna:  Vivimos en una sociedad en la que el poder (la política) tiene una enorme influencia en la vida de las personas.  El poder se alimenta de la opinión pública; y no toda opinión pública tiene los mismos peso y valor.  La mía y la tuya no se comparan con el peso formidable que tienen las personas que transitan por alfombras rojas.  La opinión pública de las celebridades puede inclinar la balanza en favor (o en perjuicio) de una u otra política pública (policy) que a su vez inclina la balanza de la política (del poder) en favor (o en perjuicio) de uno u otro grupo de interés que quiera usar el poder para influir, o controlar las vidas de otros.  Entre nosotros es el poder el que define qué es una familia, y qué no, y a partir de ahí, el poder define quienes gozan de los privilegios propios de las familias, y quienes no.

De ahí que las opiniónes de las celebridades sean animadas, requeridas y difundidas por los grupos de interés a los que favorecen.  Es un hecho la importancia que tiene la cultura pop en el mundo de las ideas y en el del poder;  artistas como Mariah Carey, Jennifer López, Julio Iglesias, Hillary Swank, Nelly Furtado y Beyoncé –entre otros– les han cantado a tiranos y han aceptado sus millones de dólares.  Madona apoya el matrimonio igualitario; y Dolce & Gabanna se oponen a la adopción por parte de parejas del mismo sexo. Es parte natural del juego del poder en sociedades en las que los políticos puede decidir quienes pueden hacer qué, y quienes no.  En este contexto, como dice mi cuate Juan Pablo, no es lo mismo decir Opino que, que arremeter con un No a esto, o con un Basta de aquello.

Las celebridades que participan en aquel juego de poder deben estar dispuestas a aceptar las consecuencias propias del juego de poder. Cuando se trata del poder de influir en políticas y en la política, no se trata sólo de estar de acuerdo, o disentir como se está de acuerdo, o se disiente en el mundo de las ideas.  El poder es la fuerza y el poder controla las vidas de las personas.  Las opiniones de las celebridades, por el efecto que tienen en la opinión pública, no son políticamente neutras.  Luego no es intolerancia, ni es fuera de lugar una reacción política frente a una acción política, siempre que aquella sea pacífica.

La imagen la tomé de Facebook.


19
Dic 14

Diecinueve niños sin Navidad

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¿Qué tal si tus primeras siete navidades hubieras sido forzado a no pasarlas con tu madre y la familia que te ama? En Guatemala, 19 niños están condenados a eso, y no porque no tengan familias, sino por la falta de escrúpulos de organismos internacionales, ONG, jueces y otros funcionarios.

Este es uno de esos casos: José ha tenido vínculos emocionales y personales con Rose, que es su madre adoptiva potencial desde que él tenía 2 meses de edad (antes de la ley antiadopciones) y durante 7 años y más de 30 viajes de los EE.UU a Guatemala. Pero José vive en grave peligro de ser forzado a regresar a manos de su madre biológica. Los nombres están cambiados, pero su historia es dolorosamente real.

José y Rose –¡como otros 18 niños y sus familias adoptivas!– viven pesadillas desde que sus procesos de adopción quedaron atrapados en el agujero negro de la ley antiadopciones y el prejuicio. Dos veces la Procuraduría General de la Nación se ha pronunciado a favor de la adoptabilidad de José; pero cierto juez, ¡el séptimo que vio el caso!, dispuso que José debería ser regresado con su madre biológica. En su fallo el juzgador ignoró reportes documentados, de expertos, que confirman que la madre biológica de José es incapaz de proveerlo con un ambiente sano y que representa un riesgo para él.

Si te indignó la noticia del abandono y abusos contra los pacientes del hospital Carlos Federico Mora, porque se trata de seres humanos vulnerables a quienes se les violan sus derechos, piensa un momento: ¿qué clase de personas les niegan familias a niños que podrían tenerlas? ¿Quién les repone –¡a 19 niños!– siete navidades sin familias?

Una sala de apelaciones revocó la decisión de aquel juez; pero no falló a favor de la adoptabilidad de José. El futuro de José sigue en manos de un tribunal que no resuelve. Y mientras los funcionarios, oenegeros y jueces reciben a Santa y se abrazan con sus familias en esta Navidad…posiblemente frente a un Nacimiento, José estará en el orfanato por séptima vez. ¿Cómo se les reponen 7 años de navidades a 19 niños?

Columna publicada en El periódico.


20
Nov 14

Por las víctimas de la ley antiadopciones

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Cuando la ley antiadopciones de 2007 fue aprobada en Guatemala había bebés de brazos que estaban por conseguir familias.  La ley y funcionarios serviles y pusilánimes acabaron con esas posibilidades y todavía hay niños que están en el limbo que creó aquella canallada. Sólo que los niños ahora tienen 7 años de edad.

¿Te das cuenta? Hace 7 años que podrían tener familias y no las tienen.  Hace 7 años que podrían pasar la Navidad en familia y la han pasado quién sabe donde.  ¿Cómo le devolverías 7 años de navidades a un niño? ¿Cómo podrías dormir tranquilo, en la noche, sabiéndo que la ley que promoviste y la ley que aprobaste es responsable de aquellas canalladas? ¿Cómo podrías dormir tranquilo, en la  noche, si aquellos expedientes están en tu escritorio y no se mueven?

¿Sabes que hubo casos de niños que primero se muerieron antes de que se resolvieran sus casos?  ¿Sábes que hubo niños que primero llegaron a la mayoría de edad?  ¿Cómo te verías al espejo si fueras responsable de esos casos?  ¿Quién va a pagar por los daños psicológicos y emocionales que sufren los niños y sus familias adoptivas?

Mientras tanto las autoridades antiadopciones en Guatemala, y los pipoldermos*, están apremiados para que avancen 15 casos; no por la justicia, sino por el interés de no perder ayuda económica gringa, y hacer más grande su piñata.  De todos modos y por el bien de esos niños -y de sus familias adoptivas- ojalá que esos casos sean resueltos pronto.

*Pipoldermos: pícaros políticos que por el momento detentan el poder.


04
Mar 14

Un bebé que pudo tener un mejor destino

En Coatepeque, comerciantes del metamercado de aquella población encontrar un el cuerpo de vida de un bebé de aproximadamente tres días en un morral.  Días antes y en el baño del lugar fueron encontrados restos de placenta.  Esto lo leí en la página 4 de Prensa Libre de hoy y no pongo enlace porque no encontré la noticia en línea.

Cuando leo de casos así me pregunto:

1. La madre de ese bebé, ¿tenía otra opción?

2. Si la hubiera tenido, ¿hubiera optado por dejarlo por ahí?

3. ¿Lo dejó por ahí, o se le murió antes?

4. Si las madres que no pueden -o no quieren- criar a sus hijos tuvieran la posibilidad de renunciar con facilidad a la patria potestad, ¿se salvarían algunos de los niños que terminan tirados como si fueran basura?

5. Si una madre que no puede -o no quiere criar a sus hijos pudiera ofrecerlos a quienes desean desesperadamente amar a un hijo y criarlo, y estas personas pudieran contribuir económicamente a  la buena gestación y nacimiento del bebé. ¿Eso salvaría a algunos de los niños que terminan tirados en morrales, o en bolsas, o envueltos en periódicos?

6. ¿Hasta donde es que la ley antiadopciones y los prejuicios contra la renuncia a la patria potestad son responsables de estas tragedias?


26
Feb 14

La maternidad no es obligación

La maternidad no es una obligación; y a las mujeres se les debería reconocer el derecho a renunciar a la maternidad sin presiones sociales, y sin condenas penales.  El hecho de que el estado no reconozca aquel derecho crea las condiciones para que las madres que no pueden –o no quieren– asumir las responsabilidades propias de criar hijos acudan a medios ilegales para desvincularse de los hijos no deseados.

Algunos de esos métodos son: el abandono de los niños, la venta de los niños y el aborto.  Para tener una idea de las dimensiones de estas opciones en 2012 fueron hallados 92 bebés abandonados en las calles, cajeros automáticos, hospitales, aceras, terrenos y basureros.  En 2009 se estimó que cada año ocurren unos 65 mil abortos, en Guatemala.

Si en caso de abandono las autoridades creen que han encontrado a la madre de un niño, la madre debe comparecer ante un juez y someterse a una prueba de ADN. No es extraño que algunas sospechosas eludan la prueba del ADN durante meses y si la prueba confirma la maternidad, la madre debe inscribirse en una terapia diseñada para obligarla a reunirse con su hijo, explicó Mary Anastasia O´Grady en Los huérfanos abandonados de Guatemala.

La sociedad guatemalteca y el estado de Guatemala creen que tienen la facultad para condenar moralmente a una madre por no querer serlo, incluso intentan forzarla a aceptar la responsabilidad de la maternidad y pueden encarcelar a una mujer si la descubren tratando de desvincularse del hijo no deseado, o descubren que ya se ha desvinculado de él. No mediante el aborto -que en ciertas condiciones podría ser una forma de asesinato- ni mediante el abandono del niño que es un acto criminal y desalmado si no se hace en condiciones que protejan la vida del infante, sino hasta por el acto razonable de vender la patria potestad.

En febrero de 2014 y en Guatemala,  El Tribunal Segundo de Sentencia Penal condenó a 10 años de prisión a Rosa Imelda Muy Pastor, por vender a su hijo; pero el Ministerio Público había solicitado 46 años de cárcel, según informó el diario Prensa Libre. Muy Pastor es madre de Wilson Rauxuleu Tziquín, que nació en 2007; y el niño fue vendido para ser dado en adopción.  En ese proceso fueron usados nombres falsos; y el Ministerio Público la sindicó de los delitos de trata de personas, asociación ilícita, alteración y supresión del estado civil, falsedad ideológica y uso de documentos falsos en forma continuada.  Las investigaciones citadas por el diario señalan que la sindicada integraba una red dedicada a las adopciones ilegales.

No voy a cuestionar el carácter delictivo y criminal de la asociación ilícita, la alteración y supresión del estado civil, la falsedad ideológica y el uso de documentos falsos en forma continuada, o no.   Pero la trata de personas es otra cosa.  Según la Unicef  un niño o niña víctima de la trata es cualquier persona menor de 18 años reclutada, transportada, transferida,  acogida o recibida para fines de explotación, sea dentro o fuera de un determinado país; y el Código Penal de Guatemala tipifica el delito de trata de personas en su artículo 202 Ter. (Decreto del Congreso 9-2009) como la captación, el transporte, traslado, retención, acogida o recepción de una o más personas con fines de explotación.

¿Te diste cuenta? No existe el delito de venta de niños, ni el de venta de personas.  Y aún si hubiera captación, traslado, retención, acogida y o recepción de un niño por medio de algún tipo de intercambio monetario, o no, ¿podrá el Ministerio Público probar que el fin de aquel intercambio es la explotación?  ¿Qué tal si los fines del intercambio son dotar a un niño con una familia que lo quiera; y dotar a una familia con un niño que la quiera?…y que pueda darle no sólo el cariño, sino la calidad de vida que su madre biológica no puede –o no quiere darle–.  Arbitrariamente, el Ministerio Público supone que toda venta de niños es con propósitos de explotación.

Ahora bien, estas meditaciones no son una defensa de la compra-venta de niños, ni de adultos, por supuesto.  No está bien vender gente.  Lo que sí puede hacerse,  para buscarles una salida a las madres que no pueden –o no quieren– asumir las responsabilidades dela maternidad, es reconocer el derecho a la venta de la patria potestad.

¿Y qué es la patria potestad?   El artículo 254 del Código Civil dice que la patria potestad comprende el derecho de representar legalmente al menor o incapacitado en todos los actos de la vida civil; administrar sus bienes y aprovechar sus servicios atendiendo a su edad y condición. Es el poder de los padres, o ascendientes sobre sus hijos descendientes.  Es tutelar en favor de los hijos y en la cultura prevaleciente no se puede enajenar.  Sin embargo, no siempre fue así, ni tiene que seguir siendo así. De acuerdo con las Pandectas (Código de Justiniano) un padre podía vender a su hijo, sin perder la patria potestad y sin que el hijo adquiriera plena capacidad jurídica, hasta tres veces consecutivas.

La sociedad y la cultura, evolutivas por naturaleza, cambian.  Las tradiciones cambian. Cambian las ideas prevalecientes, y como consecuencia cambian las normas y cambian las instituciones.  Seguramente es tiempo de cuestionar si la criminalización de las madres que no pueden –o no quieren– criar a sus hijos es lo más apropiado entre nosotros, aquí y ahora.  Sobre todo considerando que la criminalización crea el ambiente propicio para el abandono y el aborto de niños y fetos.  Considerando que la criminalización fuerza a las madres a criar niños que no pueden –o no quieren– criar. Considerando que la criminalización arrincona a las madres a cometer delitos como asociación ilícita, alteración y supresión del estado civil, falsedad ideológica y uso de documentos falsos.  Considerando que induce a las autoridades a cometer abusos como el de acusar a las personas de delitos inexistentes como es el caso de la venta de niños que, de forma arbitraria e insostenible, es analogado con el de trata de personas.

La maternidad es una enfermedad de nueve meses, y una convalecencia de toda la vida, dice la madre de un amigo; y así ilustra ella el hecho de que ser madre implica graves responsabilidades que no deben ser tomadas a la ligera, que deben ser voluntarias y que no pueden ser impuestas.

Ni la sociedad ni el estado –como no sea por afanes colectivistas, o estatistas– pueden arrogarse las facultades morales y legales para señalar y condenar a una mujer sólo porque no llena sus expectativas.  Las mujeres y los niños merecen algo mejor.

Artículo publicado por el CEES.


27
Ene 14

¡Buena idea, que se lleven su ayuda!

Guatemala podría dejar de recibir este año la ayuda militar del gobierno de EE. UU. y los recursos provenientes del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.  ¡Ya ves, no todo son malas noticias por aquí!

Si te interesa el tema de cómo es que la ayuda para el desarrollo, es un lastre para los países pobres, seguramente te interesan estos libros::

The Lords of Poverty, por Graham Hancock

El espejismo humanitario, por Jordi Raich

ONU historia de la corrupción, por Eric Frattini

The Impoverishing Effects of Foreign Aid, por Manuel F.  Ayau

Este no hay modo que lo lea; pero me lo han recomendado mucho: Blanco bueno necesita negro pobre, por Gustau Nerín.

La noticia que da origen a estas meditaciones es la de que el gobierno de Guatemala no muestra avances en cuanto al resarcimiento de los daños a los afectados por la construcción de la hidroeléctrica Chixoy y a la falta de solución de los casos de adopciones que involucran a estadounidenses. Ambos temas tienen que ver con la justicia y por supuesto que los pipoldermos no le ponen atanción a ese tema.  ¡Por supuesto! que es deseable que se resuelvan, y pronto.  Lo que es una lástima es que, si se resuelven, tenga que ser por medio del chantaje internacional y no por medio de presión ciudadana.

Por otro lado, Guatemala ya pasó por un período largo -durante la guerra fría- en el que no recibía ayuda militar de parte de los EE.UU. y, aún así, Guatemala derrotó militar y políticamente a la guerrilla marxista-leninista.

Da que pensar, ¿o no? ¿De verdad los EE.UU. nos van a dejar sólos en su guerra perdida contra las drogas así como nos dejaron sólos en la guerra fría?


27
Ene 14

Guatemala y adopciones en “The Wall Street Journal”

Guatemala y la cruel situación que viven aquí los niños adoptables  llamaron la atención de The Wall Street Journal.  He aquí los tres párrafos que más me impresionaron en el artículo titulado Los huérfanos abandonados en Guatemala, por Mary Anastasia O´Grady:

1. Un problema es que Guatemala no cuenta con una sólida cultura de adopción. De modo que mientras el CNA se jacta de decir que los bebés ya no son “exportados”, no menciona la tragedia de los niños que se amontonan en las instituciones porque no se les puede encontrar un hogar en el país. Unicef informó en abril de 2013 que había unos 5.800 niños en el sistema que alberga a los huérfanos. Algunos expertos locales dicen que la cifra es más alta.

2. Si las autoridades creen que han encontrado a la madre de un niño abandonado, debe comparecer ante el juez y someterse a una prueba de ADN. No es extraño que algunas “sospechosas” eludan la prueba del ADN durante meses, lo que significa un nuevo retraso en el proceso. Si la prueba confirma la maternidad, la madre debe inscribirse en una “terapia” diseñada para obligarla a reunirse con su hijo. Las madres que han soportado la terapia estatal dicen haber sentido una presión intensa que incluye amenazas de encarcelamiento y grandes dosis de culpa. Si la madre cede, o algún miembro de la familia decide hacerse cargo del niño, Unicef puede ver una adopción menos en los libros de Guatemala y es otra victoria para el CNA.

3. Las consecuencias no deseadas de esta política retorcida son innumerables. Una guatemalteca que siente que no está preparada para abordar la maternidad ahora tiene más probabilidades de abandonar su bebé que de ofrecerlo en adopción para evitar afrontar la agotadora manipulación psicológica del gobierno. Muchos bebés quedan abandonados en los hospitales. Pero también es común leer noticias en la prensa sobre bebés encontrados en los autobuses y en los cubos de basura.

Con este estado de cosas, los promotores de la ley antiadopciones ¿pueden dormir tranquilos en las noches?  A ver si alguien más se indigna pues.


22
Nov 13

Bebés tirados como basura en las calles

En lo que va del año han sido reportados 88 casos de infantes abandonados en las vías públicas: ¡31 más que los 57 del año pasado!   El caso más reciente ocurrió ayer, en la zona 8, donde los Bomberos Municipales asistieron a un chiquito que fue dejado en la calle  y que se estima que tiene tiene dos meses de edad.

A mí, estos casos me encogen el corazón.  Ves la foto del pequeño y se te arruga algo en el alma. ¡ Ha de ser espantoso que lo dejen a uno tirado en la calle!  Y…ha de ser espantoso tener un hijo y no poder, o no querer cuidarlo.  Y cuando leo estos casos pienso que que espantoso ha de ser que a una madre ni siquiera se le ocurra dejar a su hijo en un lugar menos peligroso que una calle.  En una iglesia, digamos.  Y se me ocurre que, descontada la estupidez anterior, uno puede entender que ha de haber mil y una razones (aunque unas sean mejores que otras) para no poder, o no querer criar un hijo. Lo que me parece inaceptable -desde ningún punto de vista- es que los políticos y ciertos grupos de interés les hagan más difícil -casi imposible, y casi criminal- la situación a las madres que deben deshacerse de sus hijos.  En vez de facilitar el proceso (que ya de por sí debería ser doloroso) los políticos y aquellos grupos de interés arrinconan a aquellas madres hasta el punto de que prefieren dejar a sus hijos en las calles.  Nadie debería ser forzada a la maternidad; pero…a la vez, debería haber opciones.  Las mujeres embarazadas que no quieren criar a sus hijos deberían encontrar procedimientos seguros y sencillos para entregar a sus hijos en adopción.  ¡Hay miles de personas en el mundo que criarían un hijo ajeno con responsabilidad y alegría!  ¿Por qué es que estos niños tienen que empezar sus vidas -si no se mueren de frío y hambre- como si fueran basura en las calles?

¡Carajo, como me enoja esto! ¿Sabes qué deseo cuando leo cosas asi? Deseo que los llantos de los niños abandonados en las calles no dejen dormir a los patrocinadores y creadores de la ley antiadopciones y que algún día se encuentre una salida racional para los bebés no deseados.