30
Abr 17

¡Bola de libertarios pecadores!

No puedo dejar de mencionar los graves riesgos asociados con la invasión, en los niveles más altos de la cultura y la educación, tanto en las universidades como en las escuelas, de las posiciones del individualismo libertario. Una característica común de este  paradigma falaz es que minimiza el bien común, es decir, el “vivir bien”, la “vida buena”, en el marco comunitario, y exalta un ideal egoísta que engañosamente invierte las palabras y propone la “buena vida”. Si el individualismo afirma que es sólo el individuo el que da valor a las cosas y a las relaciones interpersonales y por lo tanto, solamente el individuo decide lo que es bueno y lo que es malo, el libertarismo, hoy tan de moda,  predica que para  fundar la libertad y la responsabilidad individual se deben recurrir a la idea de auto-causalidad. Así, el individualismo libertario niega la validez del bien común, ya que por un lado  presupone que  la idea misma de “común” implique  la constricción de al menos algunos individuos, por otro que la noción de “bien” prive a  la libertad de su esencia, dijo Jorge Mario Bergoglio -el Papa de Roma, vicario de Cristo y sucesor de Pedro, en la sesión plenaria de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, celebrada el 28 de abril de 2017.

Escucha el podcast aquí.

Las declaraciones papales me recordaron la encíclica Quanta cura, de Giovanni Mastai -popularmente conocido como Pio nono- en la que aquel predecesor de Bergoglio condenaba al libereralismo ideológico y político, así como la cultura moderna y la libertad de cultos.

A mí me da ilusión porque si el liberalismo y el individualismo son condenables, ¿llegarán a ser pecado?  Si así fuera, sospecho que todos mis amigos y cuates libertarios, liberales clásicos y otros afines, nos acompañarán a los objetivistas.  Quizás entre todos podamos hacer un infierno más agradable, mediante la marginalización y la exclusión de Bergoglio y de otros colectivistas y socialistas de todos los partidos que se hallan allá (si existieran esos lugares, claro). De paso recordé unas palabras de mi maestro Salvador Aguado-Andreut, a quien una vez escuché decir: Quiero ir al infierno porque ahí estarán las mujeres mas bellas; para luego lamentar que se decía que quienes hablaban latín y vasco no podían ir al infierno, porque el diablo no hablaba ni uno, ni otro. Siendo que el doctor Aguado hablaba ambos, eran pocas sus posibilidades de conocer a Lucifer; pero para mí eso no es problema.  Yo a duras penas hablo la castilla.

Bromas aparte, Bergoglio, ese dirigente que viaja a Egipto a defender a los islamistas y ese dirigente que es tibio como el que mas frente a la tiranía en Venezuela, se equivoca con respecto al individualismo.

El individualismo es un principio que sostiene que tu, yo y todas las personas individuales por igual tenemos derechos inalienables que no nos pueden ser arrebatados por ningún otro hombre, ni tampoco por cualquier número, grupo o conjunto de hombres. Por lo tanto, cada individuo humano existe por su propio derecho y para sí mismo, no para el grupo. En este contexto, ¿cómo se puede ser individualista y negar el bien común (que es el bien de todos, y no el de unos, o el de muchos)?

Bergoglio añadió en su alocución: La radicalización del individualismo en términos libertarios,  y por lo tanto anti-sociales, conduce a la conclusión de que cada uno tiene el “derecho” de expandirse hasta donde su potencia se lo permita incluso al precio de la exclusión y la marginación de la mayoría más vulnerable. Ya que  restringirían la libertad, los lazos,  serían lo que necesita ser disuelto, equiparando erróneamente el concepto de lazo al de vínculo, se termina por confundir los condicionamientos de la libertad – los vínculos – con la esencia de la libertad realizada, es decir,   los lazos o las relaciones con los bienes, precisamente, desde los familiares a los interpersonales , de aquellos de los excluidos y los marginados a los del bien común, y en última instancia a Dios.

¿Cómo se puede ser antisocialmente radical en la defensa y promoción de un principio que sostiene que la vida, la libertad, la propiedad y el derecho a la búsqueda de la felicidad son inalienables para todas las personas individuales, por igual?

El que tenga oídos, que oiga; y si te interesa el tema te recomiendo The Pope’s Four Big Mistakes About Libertarianism.

Actualización:  Hice una consulta entre los lectores de @luisficarpediem y 31 personas la respondieron.  De ellas, 13 se describieron como libertarios; 7 lo hicieron como liberales clásicos; 5 se describieron como objetivistas; y 6 como Ninguno de aquellos.  Tu, ¿qué eres?


28
Feb 17

Ganaron la batalla del barco, pero perdemos la de la libertad

395002_336235236401359_48809003_n

Escucha el podcast aquí.

La embarcación de Women on Waves -de una organización no gubernamental holandesa que ayuda a mujeres que desean interrumpir voluntariamente sus embarazos- fue expulsada del país por disposición de la Dirección General de Migración con el apoyo del ejército.

La visita y la propuesta de aquella nave desató a todas las fuerzas conservadoras y se armó una discusión apasionada y emocional sobre el aborto inducido.

La objeción más débil fue la positivista; basada en el hecho de que el aborto es un delito. Débil, la objeción porque los abortos no iban a ocurrir en territorio guatemalteco, sino en aguas internacionales en un buque de bandera holandesa, país en el que el aborto no es delito.  Las autoridades amenazaron con impedir por la fuerza que las mujeres que necesitaran los servicios del barco pudieran viajar hacia él; pero, ¿las autoridades deberían evitar que las mujeres que desearan un aborto viajaran a países como los Estados Unidos de América, Uruguay, o Guyana, para citar tres donde la interrupción voluntaria del embarazo no es delito?

La objeción más absurda fue la que mostraba vídeos e infografías de un bebé siendo violentamente extraído del vientre de una mujer.  Objeción absurda porque mostraba bebés plenamente formados más allá del primer trimestre de embarazo.  Un aborto más allá de ese plazo pondría en grave peligro la salud y la vida de la mujer.  Ningún médico responsable interrumpiría un embarazo en esas circunstancias.  Los abortos en circunstancias médicas responsables suelen ser de embriones;  pero no de bebés plenamente formados.  La idea de que haya disponibilidad de ambientes y de profesionales responsables para interrumpir voluntariamente embarazos (en un país donde hay unos 65 mil abortos al año) es, ¡precisamente!, evitar peligros y daños para las mujeres que no pueden, o no quieren permanecer embarazadas.  Muchísimas de aquellas mujeres mueren en condiciones inhumanas debido a abortos irresponsables y no profesionales.

La objeción más sofomórica fue la de que ¿qué tal si el embrión abortado iba a ser un Beethoven, iba a salvar al mundo, o eras tu? Objeción que se neutraliza con imponderables como, ¿qué tal si el embrión abortado iba a ser Hitler, o Stalin, o el marero que iba a matar a la hija de tu vecino?  La sola pregunta subraya el carácter potencial del embrión, frente al carácter real y actual de la vida de la mujer.

Es un hecho que un embrión -de tres meses- no podría vivir fuera del útero.  Sólo después de los siete meses es que aquella vida potencial tendría posibilidades de sobrevivir independientemente del organismo que se ha apoyado hasta el momento; si y sólo si cuenta con la tecnología, el conocimiento científico y la atención necesarias para ello.

Esto es muy importante porque, aunque un óvulo y un espermatozoide son vida potencial, aunque una morula y un embrión son vidas potenciales, la única vida real es la de la mujer embarazada.  Si la vida potencial tuviera el mismo valor que la vida real, debería ser delito desperdiciar esperma, por ejemplo. ¿Está claro que lo actual tiene prioridad sobre lo potencial?

Muchos opositores al aborto creen que la vida potencial y la vida actual son equivalentes; e hicieron creer a algunos inocentes que hay una contradicción entre la defensa de la vida como un derecho individual y un valor supremo, y la defensa del derecho de las mujeres a que nadie las fuerce a quedar embarazadas.

La vida humana (no la existencia de un embrión) implica acción dirigida, controlada por la mente, con cognición y emociones, valoraciones y preferencias, implica competencia y cooperación (los tropismos y los actos reflejos, no son acción).  La vida humana (la de la mujer, y no la existencia de un embrión)  implica acción, autonomía y autopoyesis (no en el sentido de que venga de la nada, claro; sino que se crea y se produce a sí misma a partir de un sistema cuya dinámica se mantiene y reconstruye a sí misma para no desintegrarse).

Alguien va a objetar que según aquella definición, pareciera que alguien que no tiene todas sus facultades cognitivas, o es incapaz de actuar, no está vivo.  Pero eso no es cierto, porque, una silla rota, sigue siendo una silla.  Por ejemplo, un anciano que sufre de demencia senil, sigue siendo una persona humana. .

Un detalle que me llamó la atención durante la discusión fue la creencia de que tanto la mujer embarazada como el hombre que la embarazó tienen iguales derechos con respecto al embrión.  Este argumento es muy débil porque el embrión crece dentro del vientre de la mujer, es el cuerpo de la mujer el que lo alimenta, es el cuerpo (¡y el proyecto de vida de la mujer!) el que es sometido a cambios impresionantes, el embrión depende 100% del cuerpo de la mujer, es totalmente inviable fuera del cuerpo de la mujer.  El padre ha aportado material genético, y eso es valioso; pero sólo carga una parte de los efectos y consecuencias del embarazo.

Por otro lado, no se puede tratar a todas las relaciones de padre biológico de la misma forma.  Esto es evidente cuando se trata del padre biológico potencial por violación, cuyo derecho al feto debería estar fuera de discusión ya que se trata de una imposición violenta en el cuerpo de la mujer violada.  Pareciera diferente en el caso del padre biológico potencial por coito voluntario; empero, aunque el coito fuera voluntario por parte de la mujer, la conservación de la mórula o del feto, es una decisión distinta porque tiene efectos distintos y de muy largo plazo.  Nueve meses como mínimo, de 18 a 21 años es una perspectiva, y el resto de la vida es otra posibilidad.  La mujer es el mayor stake holder en un embarazo.

No debería ser moralmente aceptable eso de forzar el embarazo en una mujer. Empero, aunque parece claro que el que es consecuencia de una violación es un embarazo forzado; el hecho de que la sociedad obligue a la mujer violada a conservar el embrión es una doble violación.  Nadie debería tener la facultad de forzar a una mujer a quedar embarazada, ni a permanecer embarazada.

Durante la discusión fue fascinante ver cómo, la mayoría de conservadores, hicieron micos y pericos para no apoyar sus argumentos en la creencia de que los embriones tienen alma puesta ahí por su dios.  Frente a ese argumento no hay nada que decir porque se trata de una creencia; las creencias, al margen de los hechos, son como callejones sin salida donde lo único que queda es pedir que se admita el artículo de fe.

En Facebook alguien proclamó: Ganamos la batalla del barco…y seguramente sí; empero…perdimos la batalla de la libertad.  Quizás porque, como dijo Benito Mussolini (de ingrata recordación), la concepción fascista de la vida es religiosa, una en la que el hombre es visto en su relación inmanente con una ley superior, dotada de una voluntad objetiva que trasciende al individuo y lo eleva a la pertenencia consciente de una sociedad espiritual.

Actualización: Hice una consulta entre mis lectores en @luisficarpediem y no deja de ser alarmante que 9 de 37 participantes crean no estén en desacuerdo con que nadie debería forzar a una mujer a quedar embarazada, ni a permanecer embarazada.  Dichosamente 26 dijeron que no están de acuerdo y nunca faltan los que son incapaces de hacer un juicio moral.

captura-de-pantalla-2017-03-01-20-55-49


04
Jul 16

La escultura, y objetivismo y libertarianismo

The-Sluggard-Sandra-Shaw-ocon-luis-figueroa

En la Objectivist Conference 2016 mis conferencias favoritas de ayer fueron:

  1. The Value of the Visual Arts: How to Appreciate Sculpture and Still Life Painting, por la escultora Sandra Shaw y la pintora Linda Mann.  ¡Las naturalezas muertas, de Mann son bellísimas y excelentes!
  2. Objectivism and Libertarianism, por Yaron Brook y Onkar Ghate.

La escultura dramatiza la figura humana en forma tridimensional y apela a nuestra habilidad de ver las cosas y tocarlas; y como sucede en todo tipo de arte lo que buscamos en ella afecta lo que obtenemos de ella.  Shaw mostró The Column of Live por M. Hoffman y explicó como es que esa obra de arte nos muestra un mundo en el que eso es posible, la figura de dos seres humanos completamente expuestos en un mundo benevolente donde la serenidad, el amor, las relaciones y lo pacífico son posibles.

Shaw mostró The Painters´s Honeymooon por F. Leighton y Eva Buttler With a Dove, por A. Munro que recrean un mundo en el que la gentileza es posible.  También mostró The Sluggard, de F. Leighton que ilustra esta entrada.  La ideas de un universo benevolente se capta por medio de todas aquellas obras.

Entre las artes visuales, la escultura tiene la ventaja de que pone los objetos en nuestra dimensión, de la misma forma en que observamos la realidad y de la misma forma en la que los objetos están presentes en nuestro mundo.  Nos ofrece la experiencia de la realidad y de la grandeza del potencial humano (como en el David, de Miguel Angel). El hecho de que la escultura atienda a nuestras facultade de ver y tocar enfatiza su relación con la realidad.  Nuestra capacidad de percibir la existencia de las cosas depende de la vista y del tacto; y sin ellos nuestra capacidad de experimentar la presencia de entes estaría severamente limitada.

El foco principal de la escultura son las personas, los seres humanos; y su valor central es que nos ofrece una vista fundamental de los seres humanos y de su potencial.  Nos muestra que los seres humanos somos capaces de alcanzar logros, de ser felices y de ser inspiradores.

Shaw sugirió que las preguntas principales que debes hacerte cuando ves una escultura son: ¿Qué clase de ser es este? ¿Está floreciendo, o es inspirador? ¿Qué clase de vida vive? ¿En qué clase de mundo vive? La suya, ¿presenta una figura ideal? Cuando veas una escultura se explícito contigo mismo con respecto a qué quieres de ella.  Se muy egoísta cuando veas una escultura.

De las pinturas de Linda Mann voy a decir que me dejaron fascinado.  Yo nunca les había puesto atención a las naturalezas muertes.  En mi escala de mi muy humilde apreciación del arte estaban un escalón abajo de los paisajes, y estos estaban un escalón abajo de las pinturas que involucraban personas y acciones.  Ahora he aprendido el valor de las naturalezas muertas.

Estas nos recuerdan que el universo es inteligible y ordenado.  Nos hablan de perspectiva y de lo importante que es enfocarse y en la importancia, no de los detalles de la realidad, sino de los detalles escogidos por el artista.

De las pinturas que mostró Mann me impresionaron muchísimo una de una vasija griega y un broche, una de un florero de cristal y una tetera japonesa de hierro, y otra de una urna griega preciosa.  Las tres pinturas que -sin duda alguna- le hablan a nuestros sentidos de vida y hacen concretos nuestros valores abstractos.

Objetivismo y libertarianismo:

Yaaron Brook y Onkar Ghate cuestionaron que ideas como derecha e izquierda, o liberalismo y conservadurismo sean apropiadas para etiquetar al objetivismo; principalmente porque el objetivismo es una filosofía y no una ideología política.

Observaron que hay muchas coincidencias entre Ayn Rand y Ludwig von Mises; pero que se aproximan al capitalismo de laissez-faire (cuyo objetivo fundamental es proteger los derechos individuales, que son la vida, la libertad, la propiedad y el derecho a la búsqueda de la libertad) desde dos perspectivas muy diferentes.

Yaron y Onkar hicieron énfasis en la importancia de sancionar lo bueno; y no sancionar lo malo.


30
Jul 14

¿Y si ayudas a construir la ruta a la libertad en América Latina?

Students-for-liberty-funding

La humanidad ha seguido la ruta de la libertad desde que dió sus primeros pasos.  Esa ruta nos ha llevado lejos a través del tiempo en nuestra historia humana: hasta este momento tan provlive a la innovación, a la creación de riqueza y al bienestar, así como proclive al respeto de los derechos individuales.  ¡Puedes ayudar a construir la ruta en América Latina!

Con tus donaciones puedes ayudar a hacer realidad la conferencia titulada La ruta de la libertad, organizada por Estudiantes por la libertad.  Ese encuentro será la próxima parada en la ruta de la libertad y durante ella discutiremos los retos pendientes que enfrentará la próxima generación de lideres que defenderán las ideas y los principios de la libertad -ideas y principios que nos han traído hasta este punto en la ruta- .

Haz clic en este enlace para hacer tu donación.

¿A dónde irán los fondos?

  • A becas para estudiantes.  El equipo de Estudiantes por la libertad espera más de 150 estudiantes y quiere que asista la mayor cantidad posible.  Habrá becas para estudiantes desde México hasta Argentina y para ello será muy útil tu ayuda.  La becas cubren transporte, hotel y regustro.
  • Gastos de la conferencia.  El equipo está integrado por estudiantes universitarios de toda América Latina que ponen su trabajo, su tiempo y su dinero; pero hace falta mucho para cubrir todos los costos de la conferencia y hacerla realidad.  Puedes ayudar a difundir las ideas de la libertad en todo el continente.

También puedes donar en Bitcoins.

Bitcoins-students-for-liberty.bmp


23
Jul 14

Adiós al periodista Carlos Ball

140721_UFM_CBall

Carlos Ball, fundador de la Agencia Inter-Americana de Prensa Económica, que distribuía artículos periodísticos y de opinión por los liberales clásicos más destacados de América Latina, murió  a la edad de 75 años luego de una vida dedicada a ganar la batalla de las ideas.

Oí de Carlos Ball durante mi internship en el Cato Institute porque él y AIPE tradujeron todos los artículos que sirvieron para hacer elcato.org que fue el proyecto a mi cargo.  Cuando yo era editor de Opinión, en el diario Siglo Veintiuno, varias veces intentamos integrar las plumas del AIPE en el elenco de columnistas; pero había otras prioridades y nunca fue posible.  Más tarde lo conocí -en persona- durante el primer Freedom Fest, en Las Vegas.  Y ahora siento mucho su partida.

Puedes leer  artículos de Carlos Ball en español aquí y algunos artículos de él en inglés aquí; y los artículos de AIPE se encuentran en la Hoover Institution; Carlos Ball tradujo y distribuyó -para el mundo hispanohablante- artículos de Milton Friedman, Gary Becker, James Buchanan y otros liberales distinguidos. Cuando Carlos Ball cerró AIPE, en 2010, había distribuido 8,788 columnas de opinión de 734 autores, relata Ian Vásquez, del Cato Institute.

Carlos Ball -venezolano- fue co fundador del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad que es un centro de pensamiento  que recién celebró su XXX aniversario a pesar del acoso del régimen de Hugo Chávez, Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Carlos fue un héroe de la libertad. En los años 80 fue editor de El diario de Caracas y en 1987 denunció los ataques a la libertad de prensa por parte del presidente Jaime Lusinchi.  A raíz de esas denuncias, Lusinchi exigió que el Editor fuera despedido del periódico y puso ese despido como condición para renovar la licencia del canal de televisión RCTV , que era parte de la misma empresa de medios masivos de comunicación. Ball fue despedido y el gobierno procedió penalmente contra él. En esa ocasión el juez que presidía el tribunal explicó: Tengo instrucciones de arriba. Ball abandonó el país y se mudó a Florida, desde donde operaba la AIPE.

Van para doña Anita, su esposa, mi sentido pésame y un abrazo.

La foto es del artículo de Ian Vasquez en el blog Libremente.


11
Jul 14

En coloquio: “The Constitutional Political Economy of Statelessness”

140711_statelessness_luis_figueroa_luisfi

The Constitucional Political Economy of Statelessness es el nombre del coloquio en el que estoy participando; un tema rico y fascinante desde muchas perspectivas.

Antes de la celebración del encuentro y de las discusiones hicimos varias lecturas de The Limits of Liberty, por James M. Buchanan; y de The Machinery of Freedom:  Guide to Radical Capitalism, por David Friedman; así como  If Men were Angels: The Basic Analyitics of the State versus Self-Government, por Robert Higgs. También lecturas de Anarchy, State and Utopia, por Robert Nozick.

Leímos The Law of Primitive Man: A Study in Comparative Legal Dynamics, por Hoebel E. Adamson; Constant Battles: The Myth of the Peaceful, Noble Savage; por Steven LeBlanc and Katherine Register; y Peace Making Among Primates, por Frans de Waal. También An-arrgh-chy: The Law and Economics of Pirate Organizations, por Peter Leeson; and Governance and Prison Gangs, por David Starbek.  Leímos Failed States, por Simeon Dankof, et al; y The Spontaneous Evolution of Cyber Law, por Bruce Benson.

El coloquio se celebra en Indianapolis, organizado por The Liberty Fund, y con la participación de un elenco extraordinario de 15 académicos de Los Estados Unidos de América, Canadá, Noruega y el Reino Unido.  El director del coloquio es Daniel J. D´amico, de la Loyola University New Orleans; y coordinador de las discusiones es Aeon J. Skoble, de la Bridgewater State University.

En la mañana tuvimos las primeras sesiones para discutir a Buchanan, Friedman, Higgs y Nozick; y en la tarde discutiremos los documentos de Hoebel, Le Blanc y de Waal.  He aprendido mucho de los chimpancés, los esquimales y los piratas…y seguramente habrá más durante las discusiones de la tarde.

Si te interesa el tema del anarco-capitalismo te recomiendo las lecturas de este coloquio.

De paso, Indianápolis es importante en una de mis pelis favoritas, que te recomiendo: October Sky.


16
Jun 14

¿Por qué soy liberal?

395002_336235236401359_48809003_n

Hoy que se celebra el Día del liberalismo se me ocurrió explorar por qué es que soy liberal (o libertario).  La forma más rápida y directa de explicarlo está en un meme que circula por ahí y dice:  Libertarianismo: la noción radical de que las otras personas no son tu propiedad.

En este contexto -y en otros- liberalismo y libertarianismo son sinónimos. Lo que me gusta de ese meme es que lo deja clarísimo: Nadie es mi propiedad, y no soy propiedad de otros.  Esto implíca que debo respetar el derecho de otros a la búsqueda de su felicidad y otros deben respetar mi derecho a la búsqueda de la felicidad.  Como somos seres humanos, aquello implica que para vivir como seres humanos debemos actuar conforme a nuestra naturaleza y que para eso es mejor que lo hagamos racionalmente y en libertad.  Implica que para ello debemos erradicar las relaciones de poder y de fuerza en nuestras vidas. Implica que, mejores que las relaciones de poder y de fuerza, son las relaciones pacíficas y voluntarias.

¿Sábes qué más me gusta de aquel meme? Me gusta que dice que es una idea radical e intransigente: Las otras personas no son tu propiedad.

Ahora que se acerca el Día del padre podría decir que soy liberal porque mi padre me daba a leer los folletos del Centro de Estudios Económico-Sociales; o podría decir porque mi abuela me dio a leer La rebelión de Atlas y luego leí El manantial.  Podría decir que fue porque conocía las obras de Ludwig von Mises, Friedrich A. Hayek, y Henry Hazlitt. Podría decir que es porque personajes como Manuel F. Ayau, Giancarlo Ibárgüen, Warren Orbaugh y Mario David García  me han permitido compartir el camino con ellos. Podría decir que es porque…¿cómo fregados iba a ser conservador? ¿Para conservar, qué? ¿El mercantilismo, el socialismo, el misticismo, la irracionalidad, el colectivismo? Podría decir que es por otras razones más.  Empero, y como escribió Baltasar Gracián: Lo bueno, si es breve, es dos veces bueno.

Nadie es tu propiedad.  ¡Feliz día del liberalismo!


05
Jun 14

Catolicismo y libertarianismo, definitivamente incompatibles

Imagen de previsualización de YouTube

Por cosas así es que el catolicismo y el libertarianismo son incompatibles: casi 800 esqueletos de niños fueron encontrados al lado de un convento católico de Irlanda…arrojados a una fosa séptica.  Hijos de madres solteras acusadas de ser unas perdídas.

Al investigar los archivos de un antiguo convento de Tuam, una antropóloga descubrió que 796 niños, desde recién nacidos hasta los 8 años, habían sido enterrados sin ataúd ni lápida, en una antigua fosa séptica convertida en fosa común.  Estos recién nacidos fueron probablemente enterrados- en secreto- por las monjas del Convento Santa María, administrado por las Hermanas del Buen Socorro (¿En serio?).

St. Mary era uno de los muchos hogares para madres e hijos que existían en Irlanda en el siglo XX. Miles de mujeres solteras embarazadas, tildadas entonces de perdidas, fueron enviadas a dar a luz a aquellos lugares. Las mujeres vivían en el ostracismo de la sociedad irlandesa, y a menudo las obligaban a dar a sus hijos en adopción.  Los problemas de enfermedades y malnutrición en esos centros están documentados desde hace tiempo. Un informe oficial de 1944, sobre una visita al convento Santa María de Tuam, describe a los niños como débiles, de vientre abultado y esqueléticos.

En este enlace  encontrarás un reportaje que cuenta más detalles sobre lo que ocurría en Santa María, a cargo de las Hermanas del Buen Socorro. La iglesia reaccionó ante el descubrimiento y comentó que los cuerpos de los niños estában temporalmente en la fosa séptica y que sólo descansan ahí.

Ayer, Oscar Rodríguez Maradiaga, un cardenal influyente que asesora a Jorge Mario Bergoglio dijo que el libertarnismo  y el catolicismo son incompatibles; y cuando uno lee historias como la de arriba no se puede sino estar de acuerdo con el prelado.

Basada en una historia real, la película Philomena, cuenta una historia íntimamente relacionada con la noticia de los casi 800 hijos de madres solteras que fueron enterrados en secreto y en una fosa séptica; por eso uso el trailer de la peli para ilustrar esta entrada.  Si te interesa el tema seguramente querrás ver Las hermanas de la Magdalena y abajo te dejo el trailer.

Imagen de previsualización de YouTube

 


25
Mar 14

Samuel Pérez Attías tropezó de nuevo, y con la misma piedra

engaño-luis-figueroa-luisfi61.com

En su colulmna Reacción libertaria, Samuel Pérez Attías afirma que lo calumnié cuando dije que él engaña a sus lectores al asegurarles que  los libertarios no leemos a ciertos autores. Verás: según el diccionario engañar es  hacerle  creer a una persona una cosa que en realidad es mentira.  En esa columna, además, le atribuye al columnista, Fritz Thomas, algo que él no ha dicho, ni ha escrito. ¿Por qué es que Pérez hace cosas así? ¿Por qué es tan descuidado?

Esto viene a cuanto porque, en una columna previa, titulada Libertarios esclavos Samuel quiso causar, en sus lectores, la impresión equivocada de que a los libertarios nos da pavor leer a Marx, entre otros autores.  A sus lectores les transmitió una idea falsa de la realidad.

Yo quisiera, de verdad, que Pérez Attías se tomara unos minutos para explicar cómo es que dar una impresión equivocada, transmitir una idea falsa de la realidad, y hacerles creer a unas personas cosas que en realidad son mentiras, no son engaño.  Digo…porque cómo va a ser que Samuel acuse a los libertarios de tenerle pavor a Marx (por ejemplo) si  muchos de nosotros hemos pasado meses y meses leyendo no sólo a Marx, sino a Engels, Kolakowski, Harnecker y otros.  Puede que seamos masoquistas (broma), pero que no friegue. Yo no he leído a Klein, pero por hueva, y no por pavor…y porque tengo otras cosas que leer. Y claro, habrá libertarios que no hayan leído a Marx; pero seguro que hay socialistas que no han leído a Mises, ni a Rand, ni a Nozick, ni a Hayek.  ¿O me equivoco? Pérez Attías quiere que sus lectores le creean cuando él dice que algunos son todos y con ese argumento acusa, señala y critíca.

En Reacción libertaria, el autor tropieza de nuevo… y con la misma piedra con que ya había tropezado en Libertarios esclavos.   Quiere que sus lectores no se den cuenta de que él ejerece las malas prácticas que según él usamos los libertarios.  De entrada acusa a los libertarios de ser una secta; y luego -en un contexto en el que clama por la libertad de pensar, y contra los que se molestan porque se cuestione su ideología,  y clama por que otros salgan de sus zonas de conofort- se queja de que sus columnas sean objeto de acuciosidad.  ¿Pérez preferiría que sus argumentos engañosos fueran aceptados sin ser cuestionados?

Samuel se queja del uso de adjetivos; pero él no tiene empacho alguno en titular una columna con la frase: Libertarios esclavos; ni de señalar a los libertarios radicales.  Que nos explique, por favor, por qué es que él sí puede hacer esas cosas, y los demás no.  Por otro lado, ojalá y tuviera tiempo para explicarnos por qué es que es incorrecto, o inapropiado referirse como estatista, o comunista a un pensador, o a un activista que es marxista-leninista, o maoista, y que cree que el estado debería controlar la economía, la salud, la producción, la educación, la información y otras cosas parecidas.  De veras.  Porfa.  Si un animal camina como pato, tiene plumas de pato, pico de pato, palmas de pato y hace ruidos de pato, es pato.  ¿Será que -desde la particular perspectiva de Samuel- es incorrecto o inapropiado referirse como libertario a un pensador, o activista que cree que la coacción arbitraria debe ser eliminada total y absolutamente de las relaciones sociales, y que cree que la única igualdad posible en la sociedad es la igualdad de todos ante la ley?  Los conceptos son abstracciones por medio de las cuales integramos y comprendemos las experiencias que tenemos como consecuencia de la interacción con nuestro entorno.  Sirven para encontrar similitudes y diferencias. Sirven para clasificar y como adjetivos son predicados del sujeto, dicen algo del sujeto; y por eso es que los conceptos de libertario radical, o de anarco-capitalista, o de objetivista son tan útiles  y válidos para describir a libertarios radicales, anarco-capitalistas u objetivistas;  como los de estatista, colectivista, o comunista lo son para describir a estatistas, colectivistas, o comunistas.

Pérez se queja de que se cuestione al mensajero en vez del mensaje.  Empero, no me parece inapropiado pedir, con nombres y apellidos, que el autor de una columna en la que critica a otras personas explique por qué afirma cosas que no son reales y por qué es que usa instrumentos de retórica que asegura que otros no deberían usar?  ¿Por qué es que no es válido pedirle a Pérez Attías que nos cuente por qué es que el cree que no se deben usar conceptos, o adjetivos para describir acciones, o formas de pensar?  Si yo no vuelvo a usar estatista, ¿dejará él de usar libertario?  ¿Cómo dirá libertarios, cuando quiere referirse a los libertarios sin usar la palabra libertarios?

¿Sábes qué se me hace? Que Samuel se masca cuando escribe esas cosas; y que por eso es que se descuida.


07
Mar 14

Samuel Pérez Attías y los libertarios…o lo que él cree que son los libertarios

estatismo-luis-figueroa

En su columna titulada Libertarios esclavos, Samuel Pérez Attías se echó una pirotécnia increíble para decir mucho y decir nada contra los libertarios.

Pérez Attías engaña a sus lectores cuando acusa a los libertarios  de no leer a Marx, Chomsky, Galeano y otros.  Y mi pregunta es: ¿los engaña a propósito, o por desconocimiento?  Si los engaña a propósito la verdad es que qué mala taza. Creo que los lectores merecen más respeto.  En cambio, si los engaña por desconocimiento, eso es otro par de zapatos. Quizás el columnista no sabe que muchos libertarios hemos estado leyendo a Carlos Marx, Marta Harnecker, Leszek Kolakowski, Fredrick Engels, Pierre-Joseph Proudhon, y Henri de Saint-Simon, entre otros como parte de un seminario sobre socialismo, desde hace ratales.  Yo no se de otros libertarios, porque cada individuo tiene su historia particular; pero cuando yo estudiaba ciencias políticas en la Universidad Rafael Landívar tuve mis dosis espesas de Marx, Lenin y Engels; así como de Harnecker, Gramsci, Stavenhagen y Galeano.  No he leído a Klein, ni me dan ganas; pero tampoco he leído a otro montón de gente.

El columnista señala y acusa.  Por ejemplo, dice que el libertario sigue las doctrinas de Rand sin cuestionar las falencias que también tiene; pero como pinta con brocha gorda (gordísima) y juzga desde sus prejuicios (porque sospecho que nunca ha estado en una mesa en la que discuten libertarios y objetivistas, ¿o sí?) no puede saber (o no quiere enterarse) de que libertarios y objetivistas sostienen intensas discusiones en las que cuestionan perspectivas y principios éticos, jurídicos, económicos y epistemológicos que muchas veces son enfrentados.

¿Sabés que me gustaría, Samuel? Que les detallaras a tus lectores algunas de aquellas falencias. Como supongo que has leído suficiente de Rand, ese detalle no debería ser sacado de Google, sino de esas lecturas tuyas. ¿Nos harías la caridad?  Eso sería mejor que el simple acto de acusar y señalar.  Cuéntales, por favor, y sin sólo señalar, ¿en qué enredo ha caído, qué libertario, al definir la libertad? No subestimes a tus lectores.

Samuel se queja de que los libertarios usan adjetivos; pero ¿él sería incapaz de eso? ¡No, que va!  Desde su torre de observación él si puede permitirse hacerlo.  ¿No me crees? ¿Nadie haría algo tan simplón? No te creas: Pérez Attías acusa a los libertarios de fundamentalistas.  ¿Eso es un adjetivo, o no? Cuando Pérez Attías acusa a los libertarios de ser doctrineros y de ser esclavos de un pensamiento único no sólo está usando etiquetas o adjetivos (que según él no deberían ser usados), sino que lo hace sin fundamentos.  Sin fundamentos porque aparentemente no ha hecho el ejercicio intelectual de diferenciar entre objetivistas, anarco-capitalistas y libertarios, y no puede ver las diferencias entre los austriacos, los de Virginia y los de Chicago.  Parece ser que para él todo es sabor de vainilla.

Frente a sus ojos no pasa que cuando un libertario dice que tal, o cual pensador, o tal o cual grupo de interés es estatista, por decir un ejemplo, es porque el aludido sostiene que el estado y sólo el estado debería proveer energía eléctrica, por ejemplo. Y porque el aludido ha expresado que el hecho de que en en los países escandinavos, en Quebec, en Francia y en otros lugares la energía eléctrica es estatal, otros deberían seguir ese camino.  La creencia de que los políticos y sus funcionarios deben controlar lo que se enseña en las escuelas es estatista, no por un capricho libertario (que incomode a Samuel), sino porque supone que el estado tiene un papel protagonista en la educación. ¿Viste?

Eso sí, él sí puede crear un hombre de paja para tratar de apalear a los libertarios. El sí puede acusarlos de doctrineros y puede hacer uso de palabras como fundamentalismo y libertarianismo.  Pero para él y en su mundo, ¡porque él lo dice!, eso no es ni etiquetar, ni hacer uso de los ismos.

Hay que verlo para creerlo, ¿o no?