10
Ago 18

La vileza de la prisión preventiva

En casi todo el mundo -y en una medida, o en otra- las cárceles son lugares de degradación humana, hacinamiento, delincuencia, incuria, corrupción, irresponsabilidad, impunidad abusos de poder y violencia para mencionar algunas de las circunstancias en las que viven millones de presos. Y en los países en los que el estado de derecho es precario, o inexistente, las condiciones son peores, aunque a las cárceles se les llame granjas penales de rehabilitación, o de otra forma fancy.

La cárcel, o sea la privación de libertad, es la consecuencia jurídica para ciertos actos de aquellos que, en palabras de John Locke, se pusieron en estado de guerra contra otras personas, y para aquellos que, no siendo criminales, han cometido delitos.  Por eso es que la pena de cárcel debería responder a la justicia y no a la venganza.  Por eso es que la prisión preventiva no debe ser usada como castigo para quien no ha sido oído y vencido en juicio, según las garantías del debido proceso.

A pesar de que he estado de visita dos veces en Pavón y una en el Preventivo de la zona 18, la primera vez que abordé este tema fue en 2012 poco después de haber visto la película Presunto culpable, que te recomiendo.  No sé cómo es ahora; pero en 2016 más de tres mil seres humanos –con familias, supongo– se hallaban presos en cárceles guatemaltecas, ¡a pesar de que ya habían cumplido sus condenas!, a causa de la desidia de algunos burócratas.  El martes pasado leí que la mitad de los presos se hallan encarcelados en prisión preventiva y que 15 por ciento de los reos podrían ser beneficiado con medida alternativa porque no hay riesgo de fuga, o porque el delito que se le imputa cuenta con ese beneficio; pero esas personas son mantenidas en prisión, sólo porque a alguien no se le da la gana hacer su trabajo.

Ahora que hay muchos reos notorios y varios presuntos delincuentes han sido privilegiados políticamente con cauciones, es de aprovechar que hay luz en torno a este problema humanitario, con el propósito de ponerle remedio.

Columna publicada en elPeriódico.


18
Jul 16

El poder y el asesinato de Byron Lima

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Primero fue el sargento Obdulio Villanueva, que fue decapitado y su cabeza fue usada como pelota; ahora fue el capitán Byron Lima que fue asesinado con un granadazo, junto a 12 personas más. Ambos hechos (que podrían ser inconexos) no ocurrieron en pleitos de cantina, sino que ocurrieron cuando ambos personajes estaban en prisión. Villanueva en el Centro Preventivo de la zona 18 y Lima en la Granja Penal de Rehabilitación Pavón. ¿Qué los vincula? Ambos estaban presos porque fueron condenados con relación al asesinato del obispo Juan Gerardi.  Sin que fueran identificados el autor, o los autores del asesinato de Gerardi, Villanueva y Lima fueron condenados por complicidad.  Por lo mismo también fueron condenados Byron Lima (padre) y el cura Mario Orantes (que vivía en la misma casa que Gerardi), que ya estaban en libertad.  Si te interesa esta historia te recomiendo el libro Quién mató al Obispo, por Maite Rico y Bertrand de la Grange.

Este fenómeno, el de las pandillas que controlan las cárceles (o el de los grupos poderosos que dominan donde no hay ley) ni es novedoso, ni es exclusivo de nuestra sociedad; te recomiendo escuchar la entrevista que Ross Roberts le hizo a David Skarbek titulada Prison Gangs and the Social Order of the Underwold.

Cuando la gente piensa en las pandillas de las prisiónes, piensan en bandas caóticas y en matones racistas violentos. Pocas personas piensan en las pandillas como organizaciones complejas (a menudo con elaboradas constituciones escritas) que regulan el mercado negro de la prisión, resuelven conflictos, y estratégicamente equilibran las demandas competitivas de los internos, miembros de pandillas, y los funcionarios de prisiones. Sin embargo, como sostiene David Skarbek, las pandillas se forman para crear orden entre los forajidos y producen las instituciones de gobernanza alternativas para facilitar la actividad ilegal. Él utiliza la economía para explorar el mundo secreto de la cultura de convictos, de la jerarquía de preso, de las políticas de pandillas de la prisión, y para explicar por qué es que se forman las pandillas en las prisiones, cómo es que  las instituciones formales las afectan, y por qué es que tienen una influencia poderosa sobre la delincuencia, incluso más allá de las paredes de la prisión. Las ramificaciones de sus hallazgos se extienden mucho más allá de la sociedad aparentemente irracional y a menudo trágica de los presos. También iluminan sobre cómo es que el orden social y político puede surgir en condiciones en las que no existen las instituciones tradicionales de gobierno.

Lo que si es cierto es que el asesinato de Byron Lima deja un vacío de poder (¡Aún si su asesinato fue por encargo!)…y el poder aborrece de los vacíos. Sospecho que los políticos y funcionarios que no pueden administrar decentemente escuelas y hospitales van a mostrar la misma incapacidad y venalidad para tratar el tema del vacío de poder en las cárceles. Y sospecho que el orden social y político dentro de Pavón va a reorganizarse (¿de forma violenta?) y que, por lo tanto, alguien va sustituir al capitán asesinado.  Y así va a ser ¿in saecula saeculorum?


09
Jun 14

David Skarbek habla sobre pandillas en prisiones

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Ahora que el tema del control de las pandillas en las prisiones está muy presente entre los guatemaltecos, los dejo con esta conferencia titulada: The Nature of Prison Gangs and the Government Underbelly of the Criminal World.   David acaba de publicar un libro al respecto, titulado: The Social Order of the Underworld: How Prision Gangs Govern the American Penal System.

En la conferencia, David habla sobre las estructuras que rigen las pandillas de prisiones y ofrece valiosos puntos de vista sobre tema inusual. David visitó varias cárceles en las que  realizó investigaciones directamente con los presos. La conferencia fue ofrecida a la Essex League for Liberty, que es una sociedad de estudintes de la Universidad de Essex. David es profesor de Economía Política en el King´s College y es esposo de mi cuata, Emily.

Cuando la gente piensa en las pandillas de las prisiónes, piensan en bandas caóticas y  en matones racistas violentos. Pocas personas piensan en las pandillas como organizaciones complejas (a menudo con elaboradas constituciones escritas) que regulan el mercado negro de la prisión, resuelven conflictos, y estratégicamente equilibran las demandas competitivas de los internos, miembros de pandillas, y los funcionarios de prisiones. Sin embargo, como sostiene David Skarbek, las pandillas se forman para crear orden entre los forajidos y producen las instituciones de gobernanza alternativas para facilitar la actividad ilegal. Él utiliza la economía para explorar el mundo secreto de la cultura de convictos, de la jerarquía de preso, de las políticas de pandillas de la prisión, y para explicar por qué es que se forman las pandillas en las prisiones, cómo es que  las instituciones formales las afectan, y por qué es que tienen una influencia poderosa sobre la delincuencia, incluso más allá de las paredes de la prisión. Las ramificaciones de sus hallazgos se extienden mucho más allá de la sociedad aparentemente irracional y a menudo trágica de los presos. También iluminan sobre cómo es que el orden social y político puede surgir en condiciones en ñas que no existen las instituciones tradicionales de gobierno.

Así es descrito el libro y los énfasis son míos.