12
Sep 17

Jalisco y las “organizaciones campesinas”

¿Ya sabes lo que se dice de Jalisco, verdad? Que Jalisco nunca pierde y cuando pierde arrebata. Lo dicen quienes quieren mostrarte valientes y terribles, y pretenden infundir miedo.

De eso me acordé cuando leí que miembros de varias organizaciones campesinas están bloqueando vías en la ciudad de Guatemala y se dirigen al Congreso de la República para presionar con el objetivo de que le sea retirada la inmunidad a Jimmy Morales.

Esta operación ocurre un día después de que aquel organo rechazara retirarle el antejuicio al Presidente tal y como lo había solicitado el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala.  El propósito de corto plazo de aquella solicitud es investigar al Mandatario por el supuesto delito de financiamiento electoral ilegal (del cual la comisión pesquisidora del Congreso no encontró evidencias); pero el propósito a mediano plazo es remover a Morales, de la Presidencia y sustituirlo por Jafeth Cabrera (el Vicepresidente); para luego remover a este e imponer un Presidente electo a dedo y al margen de la voluntad popular expresada en comicios. Un Presidente cuyas acciones hagan germinar la semilla de un proyecto socialista.

El plan falló ayer porque se impuso el buen juicio en el Congreso donde privó el criterio de que el Tribunal de antejuicio deberá declarar sin lugar la solicitud, aunque haya plena comprobación de que le funcionario es culpable del delito (que no la hubo), si su procesamiento pudiera causar al estado un daño mayor que el causado al agraviado por el delito.

En el espíritu de Jalisco, parece que los grupos que quieren remover a Morales y hacerse con la Presidencia van a acudir a lo que mejor saben hacer: el bloqueo, la plaza y la barricada.  Sin descontar que, en el Congreso, van a tratar de revivir el proceso cada vez que puedan, con la esperanza de que luego de las cansadas y bajo amenazas de inestabilidad y actos de violencia, se haga su voluntad (y la de sus patrocinadores).

Para mucha de la dirigencia popular en este estado de cosas, los procedimientos democráticos -como los comicios y la actividad parlamentaria- son valores y no se cansan de defender la democracia frente al concepto de república, por ejemplo; y esto es porque la democracia es el gobierno de la mayoría o de los que dicen representar a la mayoría. Pero para aquella dirigencia, los procedimientos democráticos sólo tienen utilidad y valor mientras que aquellos procedimientos sirven a sus intereses específicos (como remover al Presidente y poner uno de su gusto). Una vez que los procedimientos no responden a sus expectativas (porque se advierte el peligro que implican), el plan B es jacobino: El bloqueo, la plaza y la barricada. Es soreliano, en el sentido de que, desde su perspectiva, la violencia (los bloqueos, por ejemplo) puede ser moralmente buena (si no es cruel) y a partir de la idea de que -tarde, o temprano- los procedimientos democráticos no hacen más que animar al proletariado a participar en instituciones burquesas, como el parlamento, que son fuentes de desmoralización, corrupción y minado de la solidaridad de clase.

Jalisco siente que perdió ayer; y va a intentar arrebatar.  Lo que ocurrió ayer no debe ser visto con triunfalismo por parte de la Presidencia -y no debería ser aprovechado para profundizar el clima de conflicto por parte de la dirigencia popular y sus patrocinadores-; sin embargo, debe ser aprovechado para resolver el tema de Iván Velásquez y la CICIG.  Por eso, este es un muy buen momento para recordar el consejo de Ayn Rand: En todo conflicto entre dos hombres (o grupos) que comparten los mismos principios básicos, gana el más consistente. En toda colaboración entre dos hombres (o grupos) que se apoyan en diferentes principios básicos, el más maligno, o irracional es el que gana. Cuando los principios básicos opuestos están abierta y claramente definidos, eso obra en ventaja del lado racional; y cuando no están claramente definidos, sino que están ocultos, o difusos eso obra en ventaja del lado irracional.

La foto es de RepúblicaGt


02
Sep 17

¡Hoy celebramos el “Día de La rebelión de Atlas”!

Fue, en un 2 de septiembre, que Ayn Rand empezó a escribir La rebelión de Atlas y por eso es que hoy celebramos el Día de La rebelión de Atlas; además a lo largo de la obra esa fecha aparece en varias ocasiones:

  • En la primera escena del libro un vago le pregunta a Eddie Willers ¿Quién es John Galt?; y poco más adelante, mientras Eddie camina por las calles de Nueva York ve un calendario gigante que tiene la fecha 2 de septiembre.
  • En esa misma fecha  Dagny y Hank deciden tomar vacaciones juntos; y durante ese viaje es que descubren un motor que revolucionaría el uso de la energía en el mundo.
  • El célebre discurso del dinero, de Francisco D´Anconia ocurre durante una fiesta el 2 de septiembre.
  • La empresa D´Anconia Copper fue nacionalizada un 2 de septiembre; y en la agenda de Francisco estaba anotado: ¡Hermano, tú lo pediste!

El 2 de septiembre es una buena fecha para festejar la creatividad y el espíritu emprendedor de aquellos hombres y mujeres a los que Ayn Rand celebra por medio de sus personajes en La rebelión de Atlasasí como a la mismísima Rand.  A mí me gusta personalmente porque ahora ¡Faltan 15 días para mi cumpleaños!

La foto es de mi Atlas Shrugged.


01
Sep 17

Morales y Velásquez no son relevantes

Como debemos actuar mientras vivamos, una sociedad irracional y paralizada está lista para ser tomada por cualquiera que esté dispuesto a determinar su curso. La iniciativa pude venir de dos tipos de personas: las que están preparadas para asumir la responsabilidad de afirmar los valores racionales, y las que persiguen lo contrario.

Esa frase ha rondado mi cabeza desde que estalló la crisis política que desvela a los guatemaltecos.  Superficialmente, la crisis es un enfrentamiento entre el presidente Morales y el jefe de la CICIG, Velásquez.  No falta quienes creen que hay que tomar partido por uno, u otro personaje, y olvidan, o ignoran, o quieren que no se discuta el hecho de que lo que está en peligro es algo más valioso: los principios que determinan el curso de este país…y el de nuestras vidas.

El miércoles, que entre las fotos de los manifestantes que apoyan a Velásquez vi una efigie del Che Guevara –que se suma a las banderas de Codeca, el CUC y Winaq en otras manifestaciones– tomó forma el primer párrafo de arriba.  ¿Qué principios representan Guevara y aquellos a quienes no les da pudor asociarse con él? Estas son frases suyas: Los jóvenes deben aprender a pensar y actuar como una masa. Para enviar hombres al pelotón de fusilamiento, la prueba judicial es innecesaria…esta es una revolución. Y un revolucionario debe convertirse en una fría máquina de matar motivado por odio puro. Descubrí que realmente me gusta matar.

Es cierto que pronunciar un juicio moral es una responsabilidad enorme; pero, ¿cómo se puede dormir tranquilo sin advertir que –a estas alturas de la historia– pedir “la revolución” y alinearse con banderas del Che no es un error de conocimiento, sino maldad?

La alternativa que tenemos enfrente es entre los valores que representan el Che, Codeca, CUC, Winaq, Semilla, Somos y otros actores similares; y la esperanza de una sociedad en la que se respeten absolutamente los derechos individuales de todos por igual, sin privilegios.  Opto por esta última.  ¿Y tú?

El párrafo primero es paráfrasis de ¿Cómo se puede tener una vida racional en una sociedad irracional?, por A. Rand.

Columna publicada en elPeriódico, la foto la tomé de Facebook.


24
Ago 17

“The New Intellectual”, en Guatemala

The New Intellectual es el nombre del nuevo centro de pensamiento que fundaron y promueven un grupo de jóvenes extraordinarios.  La presentación del mismo es este domingo 27 de agosto de 2017 a las 2:00 p.m. en la librería Sophos, en Fontabella.  Y estás invitado.

Para el nombre de este emprendimiento intelectual Byrón Hernández, Gloria Pichiya y Keila Yuwono se inspiraron en For The New Intellectual o Para el nuevo intelectual, la obra de Ayn Rand que condensa su filosofía.  Esto es muy apropiado porque los fundadores y miembros de TNI son estudiosos brillantes del objetivismo.

Si te interesan las ideas, y te interesa el objetivismo, seguramente vas a querer llegar el domingo.  La participación es gratuita y seguramente disfrutarás del ambiente, de la compañía de personas racionales y de algo sabroso para comer,  y beber.

Durante el encuentro del domingo, Marta Yolanda Díaz-Durán conversará con los participantes acerca del libro La rebelión de Atlas.


02
Jun 17

Orquídeas y propósito

La próxima semana habrá una exposición de orquídeas y pensé que es momento oportuno para meditar sobre la importancia de ser agradecido y tener propósito.

Gracias a María Antonia, Carlos y Roberto Lizama durante casi diez años de mi vida fui orquideólogo.  En 1979 el colegio nos llevó a la exposición nacional y me impresionaron tanto aquellas flores complejas y altamente evolucionadas, que decidí no volver a clases. Me capeé del colegio y me quedé con el pretexto de ayudar a vender la rifa y ahí me regalé.

De la mano de orquidéologos generosos como los Lizama, Beto y María Eugenia de Behar, Karl Robert y Hetti de Jacobs, Christa de Bickford, Carmen de Herman, Eduardo Tschen, Otto Tinschert, Bernd Kupferschmied, Juan Francisco y Ana María de Maldonado; así como con los Meng, los Dix y los Palmieri aprendí mucho de aquellas plantas maravillosas. En una época en la que necesitaba ser parte de algo significativo y en la que necesitaba encontrar propósito.

En una época en la que leía El lobo estepario y cosas parecidas, y la búsqueda de un propósito era muy importante para no perderme. El propósito es el fin primordial que nos sirve de referencia para establecer la importancia que le asignamos a otras cosas y nos permite priorizar metas. El propósito, explica, Ayn Rand, está íntimamente relacionado con la racionalidad y la autoestima. En mi adolescencia, el estudio de las orquídeas (su biología, estética, relación con la humanidad y más) me permitió encontrar una actividad promotora de la vida (de mi vida) y me ayudó a distinguir la felicidad, de otros sentimientos parecidos. Todo ello en compañía de personas extraordinarias a quienes les agradezco haberme acogido y enseñado.

Mis padres me construyeron un invernadero. En la Asociación Guatemalteca de Orquideología fui juez en varias exhibiciones y fui vocal en la directiva. ¡Mis orquídeas ganaron premios! No olvido las excursiones que hacíamos en los bosques de Cobán y la Costa Sur. Cuento todo esto porque nunca es tarde para ser agradecido y porque a veces no le damos suficiente importancia al valor del propósito, sobre todo cuando somos jóvenes.

En la foto se ven algunos listones que obtuvieron mis orquídeas.

Columna publicada en elPeriódico.


21
Abr 17

Domingo de liberación de libros

¡Por cuarto año consecutivo¡ Convocatoria para liberación de libros 2017 por conmemorarse el Día Internacional del Libro, este domingo 23 de abril.

La idea es que escojas un libro de cualquier clase, de cualquier título, de cualquier género que desees liberar para que otra persona tenga la oportunidad de encontrarlo y leerlo.

Escribe lo siguiente en la primera página del libro:

Este libro es libre, cuando lo encuentres es tuyo… léelo, y cuando lo termines, déjalo nuevamente en otro lugar para que otra persona lo encuentre y pueda leerlo igual que tú.

Después déjalo en algún lugar público (parque, restaurante, café, parada de buses, mesa, panadería, universidad, escuela, u otro) donde pueda ser encontrado.

Liberar un libro es compartir una experiencia maravillosa y quizá lograr que alguien descubra la magia de leer.  El domingo liberaré Himno, por Ayn Rand.

¿Te apuntas a participar?

Gracias a mi amiga, Carmina, por la pista.


19
Nov 16

Las tribus liberales, de María Blanco

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En Las tribus liberales, una desconstrucción de la mitología liberal, María Blanco es María Blanco cuando nos lleva por ese laberinto que es más que la mitología, una genealogía de esa fauna diversa que expone el pensamiento liberal.

Con su estilo claro y directo; pero no por eso falto de aderezo, Mary White -la autora de Godivaciones– hizo un útil intento de explicar la compleljidad de esta familia disfuncional que es el liberalismo clásico.

Imagen de previsualización de YouTube

Como soy fan de María y de la libertad me disfruté de Las tribus liberales. Me encantó cuando escribe que el mensaje de las novelas de Ayn Rand, su drástica visión del altruismo, su manera descarnada de decir la verdad en muchos aspectos y, sobre todo, su defensa moral del capitalismo son intachables.

Haz clic aquí para ver la presentación del libro en la Universidad Francisco Marroquín.

Ahora que se acerca el fin de año, este libro es buenísima opción para llevar contigo en las vacaciones.  Es un vuelo a lo largo y lo ancho de una historia fascinante de ideas…y sus consecuencias.


24
Oct 16

Su revolución, ¿tiene que ser sucia?

img_7621Totalmente de acuerdo, ¡sin mujeres no hay revolución!…pero si la revolución como la entienden los autores de la pinta que ilustra esta entrada fuera algo que vale la pena…¿no sería genial que su revolución fuera posible sin ensuciar y sin manchar?

Haz clic en la foto para ver más fotos.

El jueves por la tarde fui a la Sexta avenida y me encontré con las pintas que hacen los revolucionarios en las paredes; y como siempre dan grima.  Hay una que dice: Casas de oligarcas reservadas para nuevos ricos puesta en la pared de una panadería y restaurante que ha quedado bellísimo en aquella avenida céntrica.  La envidia y el odio revolucionarios saltan a la vista.  ¿Qué quieren los revolucionarios? ¿Que no haya lugares hermosos y sabrosos para la gente? ¿Que todo sea feo y sucio?  ¿Qué no haya empleos para quienes trabajan en lugares como el señalado? Una revolución así no sólo es shuca, sino que es triste.

Pintas así me recuerdan que muchas personas odian lo bueno porque es bueno. Vivimos en la era de la envidia, escribió Ayn Rand. “La envidia” no es la emoción que tengo en mente; pero es la más clara manifestación de una emoción que se ha mantenido sin nombre; es el único elemento que los hombres han permitido a sí mismos de identificar, de una suma emocional compleja. La envidia es considerado por la mayoría de la gente como una emoción insignificante y superficial; y, por lo tanto, sirve como tapadera semi humana para una emoción inhumana que rara vez se atreven a admitir que sienten, incluso a sí mismos…Esa emoción es: el odio del bien por ser bueno. Ese odio no es resentimiento contra algún punto de vista prescrito acerca de lo que es bueno, con el que uno no está de acuerdo…El odio del bien por ser el bien significa el odio de lo que uno considera como bueno por juicio propio (consciente o inconsciente). Esto es el odio hacia una persona porque posee un valor, o virtud uno considera deseable. Si un niño quiere obtener buenas calificaciones en la escuela, pero no puede, o no quiere alcanzarlas y comienza a odiar a los niños que sí las alcanzan, ese es el odio del bien. Si un hombre se refiere a la inteligencia como un valor, pero está preocupado por dudas sobre sí mismo y comienza a odiar a los hombres que sabe que son inteligentes, ese es el odio del bien. La naturaleza de los valores particulares que un hombre elige para celebrar no es el factor principal en este asunto (aunque los valores irracionales pueden contribuir en gran medida a la formación de esa emoción). El factor principal y característica distintiva es un mecanismo emocional fijado a la inversa: una respuesta del odio, no hacia los vicios humanos, sino hacia las virtudes humanas. Para ser exactos, el mecanismo emocional no se ajusta a la inversa, pero se establece de una manera: sus exponentes no experimentan amor por los hombres malos; su rango emocional se limita al odio, o la indiferencia. Es imposible experimentar el amor, que es una respuesta a los valores, cuando la respuesta automatizada de uno, a los valores, es el odio.

Dice otra pinta: La iglesia mueve montañas, pero de pisto, un recordatorio de que esa organización -la iglesia católica- no paga impuestos, pero apoya las alzas tributarias y el terrorismo fiscal; se opone a la minería pero exhibe riquezas inmensas en oro, plata y piedras preciosas; habla de paz pero muchas veces apoya acciones violentas contra hidroeléctricas.  Una cucharada de su propia sopa es esta pinta en la pared de Santa Clara.

Da algo de risa (cuando no da pena) ver que los que hacen las pintas piden educación…y olvidan que el que pinta pared y mesa demuestra su bajeza.

La pinta más curiosa es la que dice: La revolución será campesina, o no será; esto es porque contradice todo el marxismo-leninismo representado por las hoces y martillos que acompañan las pintas.  El socialismo científico (el marxismo) sostiene que la revolución la harán los proletarios (que no son campesinos) y el leninismo sostiene que la revolución la hará la vanguardia del proletariado (que no son campesinos). La revolución que promueve esta gente, ¿es maoista, es como la del Khmer rouge?

Cuando veo pintas contra la llamada explotación pienso que según muchos revolucionarios, si alguien no tiene empleo y nadie lo contrara, el desempleado no es explotado.  Una vez el desempleado es contratado, su patrono y él pasan a ser enemigos de clase,  Uno es el explotador y el otro el explotado.  Contra esa lógica no se puede.

Ya cerca del Parque Centenario había dos carteles de la URNG (la exguerrilla guatemalteca) y Maíz otro partido político vinculado a la exguerrilla….y entonces uno se explica no sólo el hecho de las pintas y la suciedad, sino el espíritu violento y rencoroso de las mismas.

Lo que no saben los revolucionarios es lo que ocurre en las calles del Centro con sus pintas y sus ideas de odio y violencia:

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V en V for Vendetta dijo: Una revolución sin baile no es una revolución que merezca la pena; y claro que no baila reguetón, sino una canción de Antony and the Johnsons.  Ese es el tipo de revolución que uno podría considerar como valiosa; no la de los cafres que pintan y ensucian paredes con mensajes de envidia y de odio, ni con mensajes que anuncian miseria y muerte.

La ilustración de los gatos la tomé de Facebook.


20
Oct 16

¿Por qué defender el ultra-individualismo?

egoismo

¿Por qué es que uno debería defender el ultra-individualismo? ¿Por qué es que uno no debería tener pena en decir que el colectivismo apesta? Quien haya leído la columna de Raúl de la Horra titulada La biblia del individualismo, seguramente tendrá ganas de saber más sobre estos asuntos. Y se preguntará que por qué es que al columnista le incomoda el ultra-individualismo y por qué es que defender al héroe-individuo contra el colectivismo le parece algo estrambótico, estrafalario, o extravagante.

Partamos, por favor, de que es un error suponer (como suponen muchos) que el individualismo en el contexto que nos atañe se refiere al individuo aislado, o al individuo que se aísla (al modo de Robinson Crusoe, o de Simón el estilita).

El individualismo es el fundamento ético del Objetivismo, del liberalismo y hasta del libertarianismo e incluso en el neoliberalismo: Ayn Rand explica que El individualismo sostiene que el hombre posee derechos inalienables que no le pueden ser arrebatados por ningún otro hombre, ni tampoco por cualquier número, grupo o conjunto de hombres. Por lo tanto, cada hombre existe por su propio derecho y para sí mismo, no para el grupoEl colectivismo sostiene que el hombre no tiene derechos; que su trabajo, su cuerpo y su personalidad pertenecen al grupo; que el grupo puede hacer con él lo que le plazca, en la forma que quiera, por cualquier motivo que el grupo haya decidido que es su propio bien. Por consiguiente, cada hombre existe sólo con el permiso del grupo y en beneficio del grupo. ¿Ves por qué hiede el colectivismo? El Nacional-socialismo, el Socialismo real, el apartheid, el holocausto, la esclavitud (todas ellas aventuras fallidas que marcaron con sangre y dolor la historia humana) fueron posibles porque prevaleció la idea colectivista de que los intereses generales tienen prioridad sobre los derechos individuales.  Entendido esto, ¿por qué no debería heder el colectivismo? ¿Por qué no debería heder el estatismo cuando la legislación y el poder coactivo de los políticos y funcionarios sirven para que los intereses colectivos prevalezcan sobre la vida, la libertad, la propiedad y el derecho a la búsqueda de felicidad de los individuos?

Ayn Rand explica: Un sistema social es un conjunto de leyes [un tipo de vínculo] que los hombres observan con el objeto de hacer posible la convivencia. Dicho código debe tener un principio básico, un punto de partida, de lo contrario no puede ser elaborado. El punto de partida es la pregunta: ¿El poder de la sociedad es limitado o ilimitado? El individualismo responde: el poder de la sociedad está limitado por los derechos individuales del hombre. La sociedad sólo puede crear leyes que no violen estos derechos. El colectivismo responde: el poder de la sociedad es ilimitado. La sociedad puede crear las leyes que desee e imponérselas a cualquiera en la forma que quiera.

Desde aquella perspectiva el individualismo sostiene que tú, como individuo (y todos los individuos sin distinción de etnia, sexo y otras características), tienes derechos que nadie te debe quitar y menos cuando vives en sociedad; es decir, menos cuando te relacionas con otros para cooperar, intercambiar y prosperar pacíficamente.  El individualismo, ¿ves?, es el sistema ético que destierra el uso de la coacción y las amenazas, de las relaciones entre personas.

En su columna del sábado pasado, De la Horra insiste en que Howard Roark es un personaje frío y egocéntrico sin capacidad de empatía, con rasgos de sociópata y machista…bla, bla, bla; y la razón por la que voy a insistir en que es bueno leer El manantial antes de hacer comentarios como aquel es que -hasta para el lector más despistado- es evidente que toda la novela Roark se la pasa ayudando a Peter Keating, sacándole las castañas del fuego y haciéndolo quedar bien. Roark se enamora de Dominique Francon –como sólo puede enamorarse alguien que entiende el valor de amor romántico– y no es un personaje frío sin capacidad de empatía: Roark tiene muchos y buenos amigos, amigos en el sentido aristotélico y no en el sentido feisbuquiano. Howard Roark no desprecia la cooperación y la solidaridad; al contrario, vive, trabaja y florece en sociedad de acuerdo con un código moral en el cual las relaciones son voluntarias, pacíficas, de intercambio, precisamente de cooperación; y no de fuerza.

Es cierto que en la Universidad Francisco Marroquín valoramos las ideas objetivistas como no se valoran en ninguna otra universidad de Guatemala, o de Centroamérica, o de América Latina; pero también valoramos la Ilustración escocesa (hay una Plaza Adam Smith); la escolástica de Salamanca (hay un edificio de estacionamientos dedicado a Covarrubias, De Mariana y Azpilcueta); la escuela austríaca (la biblioteca lleva el nombre de Ludwig von Mises, hay un auditórium con el nombre de Friedrich A. Hayek, y un salón que lleva el nombre de Carl Menger); hay un auditórium Milton Friedman y una terraza Rose Friedman; hay un pasaje Catón el joven; todo ello como en ninguna otra universidad.  Y la lista puede seguir y seguir. ¡Toda la tradición individualista de Occidente es celebrada en la UFM!; pero De la Horra no les cuenta todo esto a sus lectores.

De la Horra no ve motivos para cuestionar y hasta luchar contra las intervenciones paternales del estado; quizás porque es un error comparar al estado con las familias.  En una familia sana los jefes de la familia no toman recursos de unos hijos -por la fuerza- para dárselos a otros; cosa que sí ocurre en el estado, donde los gobernantes tratan a los mandantes como si fueran súbditos y tributarios; y no sólo toman recursos de unos para dárselos a otros, sino que se quedan ellos con una buena porción de aquellos recursos. ¿Me vas a decir que no es moralmente legítimo luchar contra el “el estado benefactor”, que es como se le llama a aquel estado de cosas?

De la Horra trata de escandalizar a sus lectores cuando les habla de un mundo donde el egoísmo es la virtud máxima y el altruismo la peor inmoralidad.  Y el lector agarrado así, en frio y sin contexto, se horroriza.  Pero, ¿qué es el egoísmo? Es la ética que sostiene que el actor siempre debe ser el beneficiario de sus acciones y que el hombre tiene que actuar en favor de su propio interés “racional”. Pero su derecho a actuar así deriva de su naturaleza de ser humano y de la función de los valores morales en la vida humana; en consecuencia, es aplicable únicamente en el contexto de un código de valores morales racional, demostrado y validado de manera objetiva, que defina y determine sus auténticos intereses personales.  No es un permiso para “hacer lo que se le antoje”, y n es aplicable a la imagen del altruismo de un bruto “egoísta”, ni a cualquier hombre motivado por emociones, sentimientos, urgencias, deseos o caprichos irracionales.  Así lo explica Rand y así se explica por qué es que el individualismo y el egoísmo van de la mano.  Y tú, que te preocupas por tus intereses personales y por los de las personas que valoras, entiendes el valor del egoísmo.

Entonces, ¿qué es el altruismo? No se vale confundir el altruismo con la filantropía, la caridad, bondad, o con la benevolencia. En el contexto objetivista, la palabra altruismo se refiere a una idea de Augusto Comte para describir la ética cuyo principio básico es que las personas no tienen derecho a existir por sí mismas, que el servicio a otros es la única justificación de su existencia y que el autosacrificio es su más elevado deber moral, su más elevada virtud y su más elevado valor.   Dice Rand: El altruismo declara que toda acción realizada en beneficio de los demás es buena y toda acción realizada en beneficio propio es mala.  Así resulta que el “beneficiario” de una acción es el único criterio de comparación del valor moral de esta, y mientras el beneficiario sea cualquiera, salvo uno mismo, todo está permitido. Tú, que te preocupas por tus intereses personales y por los de las personas que valoras, entiendes la inmoralidad del altruismo.  No la inmoralidad de la filantropía, la caridad, la bondad, o la benevolencia, sino la del altruismo. ¿Verdad?  El nacionalsocialismo, en el que el individuo existía en función de la raza superior; el socialismo en el que el individuo existe en función de la clase superior; el racismo, en el que el individuo existe en función de la raza superior, todas esas son expresiones del altruismo…ah, y del colectivismo.

En su columna de la semana pasada De la Horra afirma que en un mundo egoísta (en uno donde tú te preocupas por tus intereses personales y no sacrificas a nadie, ni te sacrificas), no existirían los derechos positivos y en esto tiene razón.  ¡Mucha razón!  Esto es porque los mal llamados derechos positivos, por ejemplo mi supuesto derecho al trabajo, implican que tú, o alguien más debe ser forzado a darme empleo. Implican que yo puedo sacrificarte, y sacrificar tu libertad y tu propiedad para que me des trabajo.  Implican que tu no puedes ocuparte de tus intereses personales (como el de racionalizar tus recursos para velar por tu familia) y que tienes que sacrificarlos para que yo pueda satisfacer mis intereses personales.  ¿Ves? Implican que tienes que contribuir a mi empleo, o darme trabajo por la fuerza.  ¿Ves? Los llamados derechos positivos en realidad son necesidades económicas que se solucionan mediante acciones económicas; pero cuando se las trata de convertir en derechos, su ejercicio implica la violación descarada de los derechos individuales.  No hay tales derechos a la vida, la libertad, la propiedad y la búsqueda de la felicidad, si otros tienen la facultad de violarlos cada vez que tengan una necesidad.

El Objetivismo no es angelical, y en eso también tiene razón De la Horra. ¡Mucha razón!  El Objetivismo es una filosofía para vivir la vida en la tierra, para prosperar y buscar la felicidad en sociedad, sin coacción arbitraria.  Por eso inquieta tanta alusión del columnista a cosas angelicales, a biblias, catecismos y religiones.  ¡Que obsesión! ¿Será posible que el famoso Raúl de la Horra no sepa distinguir entre religión y filosofía?  La religión, explica Rand, es creencia ciega, creencia que no se apoya, o que es contraria a los hechos de la realidad y a las conclusiones de la razón.  Creer sin ver es una virtud religiosa. La fe es una virtud religiosa. La filosofía, en cambio, no se basa en explicaciones místicas, ni se basa en la fe.  La filosofía demanda racionalidad para identificar la realidad, integrarla y prosperar en ella.

La cuestión es: ¿vas a hacer esa búsqueda con autenticidad, o no? ¿Vas a actuar como individuo pensante, o vas a actuar en rebaño? El sistema social en el que vives, ¿te va a facilitar aquella búsqueda, o te la va a impedir?

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Por cierto y si te interesan estos temas, Warren Orbaugh publicó dos columnas al respecto:

La ilustración la tomé de Facebook.


20
Oct 16

Llegó otro 20 de octubre

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El 20 de octubre el sindicato de trabajadores de Rearden Steel exigió un aumento de sueldo; es con esa frase que comienza el capítulo titulado El concierto de liberación en La rebelión de Atlas, la novela por Ayn Rand.

En este capítulo los saqueadores inician una toma sistemática de la fundición de Hank Rearden.  Los saqueadores congelan el dinero de Hank y luego amenazan a su familia; para después organizar actos de violencia en la fundición.  Para hacer la historia corta, Francisco D´Anconia ayuda a desactivar la violencia y libera a Hank que estaba secuestrado por los saqueadores.  A estas alturas Hank ya está listo para unirse a la huelga de mentes y creadores y ha decidido que no volverá a apoyar el sistema de los saqueadores.

Este es un capítulo hermoso en el que se consolidad la amistad entre Hank y Francisco y en el que la filósofa dramatiza la naturaleza de la amistad entre personas racionales. Un tipo de amistad basada en valores, y no en relacioines de deber, o de auto-sacrificio.

Es muy apropiado que todo esto ocurra un 20 de octubre, fecha en la que, en Guatemala, se celebra la Revolución de 1944, efeméride que es un parteaguas en la historia del país y que ha sido secuestrada por los saqueadores.  De ahí que en vez de una fiesta para la libertad y el republicanismo, esta sea una celebración del estatismo, del altruismo, del colectivismo y del socialismo.

Uno de los pasajes más oscuros de aquella Revolución es el asesinato de Francisco Javier Arana (héroe de aquella gesta); por ello te invito a leer los articulos que Acisclo Valladares ha estado escribiendo acerca de aquel crimen.  Mi madre tenía 8 años de edad el día del asesinato y recuerda que había mucha conmoción por ese acto.

¿1949, o 1954?

18 de julio de 1949

El asesinato de Francisco Javier Arana

Emplazamiento a los asesinos de Francisco Javier Arana

La foto es de una de las pintas con las que la dirigencia popular suele celebrar el 20 de octubre.