07
Sep 18

Misticos de dos clases

¿Te das cuenta? La batalla por la libertad de todos ante la ley la perdimos hace ratos cuando -por no hacer olas con los cuates, o por no pensar en términos de principios- renunciamos a ella y dejamos que los conservadores y los socialistas hicieran suyos temas como los derechos de las mujeres y los de las minorías…y ¿recuerdas? la minoría más pequeña es…el individuo.

¿Qué tienen en común los conservadores y los socialistas, que terminaron juntos en el canasto de los adversarios de la igualdad de todos ante la ley? Como productos de la división entre el alma y el cuerpo del hombre, hay dos clases de maestros de la moralidad de la muerte: los místicos del espíritu y los místicos del músculo, a quienes ustedes llaman espirituales y materialistas, aquellos que creen en la conciencia sin existencia y aquellos que creen en la existencia sin conciencia. Ambos exigen la rendición de su mente, uno a sus revelaciones, el otro a sus reflejos. No importa cuán fuerte se postulen en el papel de antagonistas irreconciliables, sus códigos morales son parecidos, y también lo son sus objetivos: en la materia -la esclavización del cuerpo del hombre, en el espíritu- la destrucción de su mente, explicó Ayn Rand.  Ambos grupos creen que pueden imponerles sus valores y sus códigos morales a los demás, y ambos creen que los individuos no son dueños de sí mismos.  Unos creen que las personas le pertenecemos a su dios (cualquiera que este sea) y otros creen que le pertenecemos al estado; y ninguno de los dos cree que está mal usar el poder de la ley y del gobierno para legislar sobre cómo deberían vivir sus vidas los individuos.

Recientemente, unos quieren que se ejereza la coacción del estado sobre las mujeres que hayan abortado de forma culposa, o sea sin la intención de abortar, por razón de negligencia, imprudencia, o impericia; y quieren prohibir el matrimonio igualitario (virimonio, o femimonio) y quieren que se prohiban programas educativos sobre la diversidad sexual. En tanto que otros quieren imponer el matrimonio igualitario, la ideología de género y la posibilidad de abortar en las primeras 12 semanas de embarazo.

La debilidad de ambas posiciones es su perspectiva colectivista de los derechos (de las mujeres, de las minorías, como si no se tratara de derechos individuales); pero tienen debilidades particulares. Una debilidad de la primera posición es que, mediante la legislación, quiere ponerle un alto al largo proceso de prueba y error que tanto y tan bien ha descrito Friedrich A. Hayek; y al dinamismo que tanto y tan bien ha descrito Virginia Postrel.  Una debilidad de la segunda es que toma el atajo legislativo para remontar el largo proceso de prueba y error y el dinamismo, para implantar políticas y legislación para las cuales la sociedad todavía no está preparada.  Parafraseando a Miguel de Unamuno, en Salamanca, ambas prefieren vencer, que convencer.

En la tradición racionalista y constructivista que la caracteriza, la segunda posición (la mística del músculo, o socialista) -unida al uso y abuso del esperpento como recurso expresivo- no sólo ha estropeado la lucha legítima por los derechos de las mujeres y de las minorías, sino que han despertado al monstruo del conservadurismo religioso (que es el misticismo del espíritu.  Miles y miles se juntaron el domingo en la Plaza de la Constitución y calles adyacentes para dejar bien en claro que: ¡No pasarán! y que la evolución social y el dinamismo terminan donde ellos han plantado la cruz.

¿Y los que no somos de aquellas persuasiones?  Unos callan para no meneallo y para no ofender a sus amigos y parientes conservadores. ¿Y otros? Se enredan porque no piensan en términos de principios y no terminan de entender que lo que es caldo para el pollo, es caldo para el chunto, es decir, que no terminan de entender la idea radical de que las demás personas no son tu propiedad y que ese principio no sólo se aplica al comercio, sino en mataria de conciencia y de proyecto de vida. ¿Y los demás?  Pues aquí…viendo como se pierden oportunidades de oro y cómo podriamos perder la batalla por la igualdad de todos ante la ley,

Una versión abreviada de esta entrada fue publicada en mi columna en elPeriódico.; y la ilustración la tomé de Facebook.


31
Ago 18

¿Grandes los taxistas?

Los taxistas tienen la oportunidad de hacerse grandes, ¿van a aprovecharla? Los taxistas están en la posición perfecta para luchar contra las regulaciones innecesarias y absurdas que les impiden prestar el servicio de transporte sin coerción, ni privilegios.

Y cuando su lucha tenga éxito habrán contribuido –grandemente- a liberar a los chapines de ese ese ambiente en el que para producir se necesita la autorización de quienes no producen nada; en el que el dinero fluye hacia quienes trafican no con bienes, sino con favores; en el que muchos se hacen ricos por el soborno y las influencias más que por el trabajo, en el que las leyes no protegen a la gente contra aquellos, sino que, por el contrario, son aquellos los que están protegidos contra la gente; y ese ambiente en el que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un sacrificio personal, ese ambiente en el que Ayn Rand advirtió que la sociedad está condenada.

Para hacerse grandes y ejemplares los taxistas tienen la oportunidad de resistirse a la tentación de hacer como el labrador ruso que tenía una vaca y odiaba a su vecino porque él tenía dos. Un hechicero le ofreció al primer campesino que le concedería un único deseo. Y ¿qué pidió el labriego? Mata la vaca del vecino le ordenó al brujo.

En vez de exigir iguales condiciones de arbitrariedad y regulación contra los socios de Uber; y en vez de demandar rotulaciones, placas específicas y otros obstáculos, los taxistas se harían grandes si lucharan contra las condiciones que condenan no sólo su actividad comercial, sino a la sociedad entera.  Además, el de Uber y el de los taxistas son dos modelos de negocios muy distintos, que sirven a necesidades y propósitos diferentes no sólo de sus usuarios (que son importantes), sino de los proveedores mismos (que no son menos importantes).

Los taxistas podrían conseguir lugar en los libros de Historia como aquellos que la cambiaron para bien; o quedarse en el bote de los que bloqueaban calles para perpetuar el sistema que condena a la sociedad.

Columna publicada en elPeriódico; y la foto es de Prensa Libre.


13
Jul 18

¿Vas a ir a Filgua?

Date una oportunidad para explorar ideas y mundos, ¿qué tal si te das una vuelta por Filgua?

Si vas, y los encuentras, te recomiendo: Patria, por F. Aramburu; El asesinato de Sócrates, por M. Chicot; Porfirio Díaz, por C. Tello y La cruzada del océano, por J. Esparza.  Esos han sido mis favoritos de este año y de finales del año pasado.

Allá va a estar mi amiga, Mayra, en el espacio de la UFM.  Allí habrá mucho para escoger; y si te interesa el mundo de las ideas, ¿cómo no voy a recomendarte Himno y El manantial, de Ayn Rand?  Por cierto, que esta última novela cumple 75 años de publicación y ayer celebré con un grupo de cuates esa obra tan inspiradora. Si vas a Filgua y quieres retar tu intelecto y abrirte nuevos horizontes, no salgas sin El retorno del superhombre, de Warren Orbaugh.

A veces leo lemas como ese de que un pueblo que lee es un pueblo que progresa; y casi siempre que veo ideas parecidas en redes sociales contesto: Depende de qué lea ese pueblo.  Por eso es importante seleccionar bien en qué libros va a invertir uno su dinero, su tiempo y su intelecto.  Dado que las ideas tienen consecuencias, la sociedad que tenemos está íntimamente relacionada con las ideas prevalecientes entre quienes conformamos la sociedad. Lo cual no quiere decir, claro, que uno no deba explorar un amplísimo espectro de ideas.

En Filgua hay actividades a las que puedes ir luego de tus compras: el lunes 16 a las 6:00 pm presentación de José María de Jesús Reyna Barrios, un presidente olvidado por la historia; el viernes 20 a las 6:00 será presentado el MOOC The School of Salamanca, para explorar el mundo del eLearning; y el sábado 21 a las 4:00 pm presentación de Vida y magnicidio de Carlos Castillo Armas.

Habrá actividades para niños: el martes 17 a las 9:00 am taller para niños en el que elaborarán un códice con fragmentos del Popol Vuh, miércoles 18 a las 9:00 am en el marco del Club Colibrí, para niños, se leerá Los gemelos Tuttle y el lápiz maravilloso; el miércoles 19, a las 9:00 am otra elaboración de códice y a las 7:00 pm foro sobre restauración de libros.

Columna publicada en elPeriódico.


23
Abr 18

“Himno”, para el Día del libro

Hoy, que se celebra el Día del libro, es tradiciónal liberar uno; y liberé un ejemplar de Himno, por Ayn Rand….como en otras ocasiones.Como explica mi amiga, Carmina, escoges un libro de cualquier clase, de cualquier título, de cualquier genero que desees liberar para que otra persona lo encuentre y pueda leerlo.  Escribe lo siguiente en la primera página del libro:  Este libro es libre, cuando lo encuentres es tuyo;  léelo, y cuando lo termines, déjalo nuevamente en otro lugar para que otra persona lo encuentre y pueda leerlo igual que tú.

Luego déjalo en algún lugar público (restaurante,parque,  café, parada de buses, mesa, universidad, panadería, escuels, u otro) donde pueda ser encontrado.

Liberar un libro, dice Carmina, es compartir una experiencia maravillosa y quizás lograr que alguien descubra la magia de leer.

Otra forma de hacerlo es por medio de Bookcrossing; práctica que hacía muy de cuando en cuando.  El procedimiento es parecido, sólo que registras el libro en un sitio Web para seguirle la pista en su viaje.

Himno es uno de esos libros que uno se alegra de haber leído.


02
Feb 18

Día de Ayn Rand o del egoísmo

El 2 de febrero es el aniversario del nacimiento de Ayn Rand.  Aprovechemos el Día de Ayn Rand para desafiar cualquier premisa basada en el “deber”, para reafirmar el amor por tus valores, y para honrar el principio de que la alegría de vivir es un fin en sí misma.

¡Hoy es el Día de Ayn Rand o Día del egoísmo!  Lo celebraré con algo bueno…y como en otras ocasiones voy a comprarme un queso que me encanta (mucho, mucho) ; pero que no siempre puedo comprar. ¿Cómo vas a celebrarlo tu?

Imagen de previsualización de YouTube

¡Feliz y egoísta Día de Ayn Rand!

Ayn Rand, filósofa y novelista, es la creadora del “Objetivismo” – la filosofía del egoísmo racional, una filosofía “para vivir en la Tierra” — y autora de best-sellers como “La Rebelión de Atlas“ y “El Manantial“.

El significado del Día de Ayn Rand es “egoísmo”. Para celebrar el Día de Ayn Rand, haces algo que normalmente no haces en ningún otro día de fiesta: te das un regalo a ti mismo. El Día de Ayn Rand es para que obtengas ese objeto de lujo que anhelas pero que normalmente no compras, o para realizar esa actividad que siempre dejas para más adelante, esa actividad que te encantaría hacer y para la que nunca tienes tiempo.

El Día de Ayn Rand [o Día del egoísmo] es para que recordemos que el placer es una necesidad real, una exigencia psicológica de una consciencia volitiva. Para el hombre, la motivación, la energía y el entusiasmo no son algo que podamos dar por hecho; la depresión patológica no sólo es posible, sino que está creciendo de forma alarmante en nuestra cultura, una cultura que predica el deber y la auto-denigración. La alternativa no es una diversión superficial de corto plazo, sino un placer real, profundo y auto-gratificante. En el Día de Ayn Rand, si haces algo que normalmente considerarías “divertido” o “entretenido”, hazlo bajo una premisa diferente y con un significado más profundo: aceptando el hecho que necesitas placer, que te lo mereces, y que el propósito y la justificación de tu existencia es conseguir lo que quieres – lo que realmente quieres – con plena consciencia y dedicación.

En “El Manantial”, Peter Keating llega a darse cuenta de esto:

“Katie, yo quería casarme contigo. Era la única cosa que realmente quería. Y ese es el pecado que no puede ser perdonado: que no hice lo que quería. La sensación que tengo es tan sucia, tan inútil y monstruosa, como lo que uno siente sobre la locura, porque no tiene ningún sentido ni dignidad, es sólo dolor, y dolor en vano. . . . Katie, ¿por qué siempre nos enseñan que es fácil y malo hacer lo que queremos, y que necesitamos disciplina para refrenarnos? Es la cosa más difícil del mundo, hacer lo que queremos. Y se necesita el mayor tipo de valor. Quiero decir, lo que realmente queremos. Como el que yo quisiera casarme contigo. No el que quiera acostarme con cualquier mujer, o emborracharme, o que mi nombre aparezca en los periódicos. Esas cosas… no son ni siquiera deseos… son cosas que la gente hace para escapar de los deseos, porque es una responsabilidad tan grande, el realmente querer algo”. [pp. 599-600]

No seas un Peter Keating de esos que abundan.  Desafía cualquier premisa basada en el deber, y reafirma el amor por tus valores para honrar el principio de que ¡la alegría de vivir es un fin en sí misma!

Para ilustrar esta  nota iba a poner algo de Rand sobre la felicidad; pero encontré esta que fue su última aparición en público y que es una conferencia titulada La sanción de la víctima.  ¡Que adecuada para nuestro contexto.  Ojalá que la disfruten.

El texto en itálicas es por Harry Binswanger, publicado en HBL en el aniversario del nacimiento de Ayn Rand; y lo tomé de objetivismo.org.


23
Dic 17

¡Vaya hombre! Guate en la ONU

El gobierno de Guatemala hizo lo correcto en la ONU y votó contra la resolución que rechaza el reconocimiento de Jerusalén como la capital de Israel.

Esta vez la representación chapina no fue tibia, ni pusilánime; y junto a otros nueve países, no apoyó aquella resolución infame.  Infame porque le da la espalda al único país que es Occidente en el Oriente Medio y porque, de haber votado a favor, traicionaría al pueblo de Israel que es uno de los pocos amigos verdaderos que tenemos los guatemaltecos en el contexto internacional.

La votación chapina, además, contribuye a la paz y a resolver el conflicto en aquella región porque al dejar claros los valores que representa Occidente, frente a los que representan estados y organizaciones terroristas, Guatemala no alienta el apaciguamiento, ni la ambigüedad.

No está de más recordar esto que aconseja Ayn Rand: En todo conflicto entre dos hombres (o grupos) que comparten los mismos principios básicos, gana el más consistente. En toda colaboración entre dos hombres (o grupos) que se apoyan en diferentes principios básicos, el más maligno, o irracional es el que gana. Cuando los principios básicos opuestos están abierta y claramente definidos, eso obra en ventaja del lado racional; y cuando no están claramente definidos, sino que están ocultos, o difusos eso obra en ventaja del lado irracional.

De paso, esta es una buena ocasión para meditar sobre la naturaleza de la ONU. Y para ello te recomiendo:

La foto de Jerusalén es de Wikimedia Commons CC BY-SA 3.0


21
Nov 17

“Himno”, en The New Intellectual

Gracias a una generosa invitación del equipo de The New Intellectual, el domingo pasado conduje una discusión de la novela Himno, por Ayn Rand, y fue una experiencia muy agradable y enriquecedora.

Como la realidad supera a la ficción, esta distopía muestra lo espeluznante, despersonalizante y empobrecedora que es una sociedad colectivista en donde está prohibido no ser feliz.  Poco de lo que describe Ayn Rand en esta obra no lo hemos visto en las noticias recientemente.

Que no te engañe el tamaño del libro, que es de sólo 119 páginas.  Un lector hábil puede devorarlas en menos de dos horas; pero te recomiendo que lo hagas despacio, que imagines y trates de sentir lo que sienten Igualdad 7-2521, Internacional 4-8818 y Libertad 5-3000 en un mundo en el cual todo lo que no está permitido está prohibido, y en el cual somos uno en todos y todos en uno. Un mundo en el que las personas no se animan a decir los pensamientos que pasan por sus mentes.  Porque todos deben estar de acuerdo con todos y, como no pueden saber si sus ideas son compartidas por los demaás, entonces temen hablar.

Lee Himno como comerías un plato complejo y delicioso; y no como si te zamparas comida rápida.

La actividad fue el domingo 19 de noviembre de 2017, en la librería Sophos, y la la foto (que originalmente es clara) es por Marta Yolanda Díaz-Durán.


16
Nov 17

Conversemos sobre “Himno”

¿Te apuntas a conversar sobre la novela Himno, de Ayn Rand? El equipo de The New Intellectual organizó una conversación sobre esta distopía clásica y tuvo la gentileza de invitarme para conducirla en su club de lectura.  ¿Nos vemos este domingo 19 de noviembre? La cita es de 2:00 a 4:00 p.m. en la librería Sophos, 4a. avenida 15-59, zona 10, Plaza Fontabella, segundo piso.

Tres de mis párrafos favoritos de Himno dicen:

  • Son mis ojos los que ven y la visión de mis ojos le confiere belleza a la Tierra. Son mis oídos los que oyen y mis oídos le dan su canción al mundo. Es mi mente la que piensa y el juicio de mi mente es el único faro que puede encontrar la verdad. Es mi voluntad la que elige y la elección de mi volulntad es el único mandato que debo respetar.
  • Se que la felicdad es posible para mí en esta Tierra. Mi felicidad no necesita de un objetivo supereior para justificarse. Mi felicidad no es el medio para algún fin. Ella es el fin. Es su propio objetivo. Es su propio propósito.
  • No le pido a nadie que viva para mi, ni yo vivo para n adie.  No codicio el alma de nadie, ni mi alma debe ser codiciada por nadie…no daré mi amor sin motivo a cualquier oportunista que lo reclame. Elegiré a mis amigos entre los hombres, ni esclavos ni amos.  Elegiré sólo a los que me gusten, a ellos amaré y respetaré, sin mandarlos ni obedecerlos.

Debido a la corrección política que crece como un cáncer entre nosotros, y debido a la amenaza que implican el pensamiento único y la historia única sobre la libertad de expresión este otro párrafo debería llamarnos la atención:

  • Nuestros hermanos están en silencio porque no se animan a decir los pensamientos que pasan por sus mentes. Porque todos deben estar de acuerdo con todos y, como no pueden saber si sus ideas son compartidas por los demás, entonces temen hablar.

Himno es una distopía medieval del futuro en el que los individuos están privados de su nombre, de su independencia, de sus valores y de su dignidad.  En ese mundo, el protagonista Igualdad 7-2521 es capaz de descubrir el amor y el conocimiento…es condenado por decir: Yo soy. Yo pienso. Yo quiero.

¿Nos vemos?


24
Oct 17

Ardió Troya, ¿por un accidente?

¡Ardió Troya!…o por lo menos se alborotaron las redes sociales, porque el diputado Fernando LInares dijo que el parámetro para acceder a la política, o cualquier otro tema, debe ser mérito y no simplemente haber nacido con un accidente biológico de mujer.  En consecuencia varias ONG presentaron una denuncia penal contra el representante.

Aquello, a pesar de que el diputado explicó que nacer hombre, o mujer es un accidente biológico y no se debe decidir con base en eso.

En su segunda acepción, accidental es algo que ocurre al azar, es decir que no es planificado, o deliberado.  Un encuentro accidental es uno que no estaba previsto.  Y el sexo de las personas es accidental.  Que yo sepa, todavía no es posible planificar el sexo de los embriones. Si alguien tiene cromosomas XX, o XY es accidental en el sentido de que ocurre al azar, o que es contingente.

Desde una perspectiva metafísica, todo es causal y nada es accidental; pero llamamos accidental a aquellas relaciones causales que no podemos identificar, o controlar.  ¿Por qué un bebé nace con cromosomas XX y otro nace con cromosomas XY?

Desde una óptica epistemológica -y como el propósito de los conceptos es facilitarnos la clasificación y organización cognitivas, así como facilitarnos conocer y pensar-  la palabra bebé es un símbolo que denota un concepto, es decir que representa un número ilimitado de sujetos concretos, de cierto tipo (Un bebé es un ser humano de muy corta edad), que podemos distinguir de los sujetos concretos adultos (por decir algo).  Para esa organización cognitiva específica (bebé/adulto), las posibilidades de que unos bebés sean hombres y otros mujeres, unos gordos y otros delgados, unos peludos y otros pelones, unos así y otros asá, son accidentales o contingentes.

Como uno no escoge su sexo y como uno no escoge el color de su piel, juzgar a las personas por algo que no depende de su voluntad, ni de sus decisiones, ni de sus valoraciones, juzgar a las personas por algo accidental, es la más baja, cruda y primitiva forma de colectivismo, como expllicó Ayn Rand. No hay virtud alguna en ser de uno, u otro sexo; como no hay mérito alguno en tener la piel de un color, o de otro.  ¿De verdad querríamos una sociedad en la que las personas son juzgadas por la química de su cuerpo y no por su carácter y sus acciones?

Por esa razón es que, cuando he abordado el tema de la reforma electoral, nunca he apoyado las cuotas. Como ocurre con otras formas de colectivismo, el de sexo (que es el que da paso a estas meditaciones) sólo es una forma de conseguir lo que no ha sido ganado.  En este caso, espacios políticos.

Lo que es sido ganado, por cierto, no debe ser ganado por méritos, sino por resultados; de ahí la importancia del carácter y las acciones.  Friedrich A. Hayek advierte que, de hecho, no deseamos que las personas obtengan el máximo de esfuerzo (que él llama mérito), sino que logren la máxima utilidad con el mínimo de trabajo y, por lo tanto, el mínimo de mérito.  Resultaría imposible recopensar todo el mérito y tampoco sería conveniente que las personas tendiesen principalmente a obtener el máximo de mérito.  Solamente podemos juzgar con cierto grado de seguridad el valor del resultado, no la cantidad de esfuerzo y cuidado que ha costado a diferentes personas el logro final.

La ilustración la tomé de Facebook.


10
Oct 17

¡Hoy es el LX aniversario de “La rebelión de Atlas”

En un día como hoy, en 1957, La rebelión de Atlas, novela por Ayn Rand, fue puesta a la venta en las librerías y desde entonces es una obra que nunca ha pasado inadvertida.

La rebelión de Atlas no sólo no puede ser ignorada; la Library of Congress y el Book-of the-Month-Club hicieron una encuesta acerca de qué libro había influido más en las vidas de los lectores. La primera respuesta fue la Biblia; en tanto que la segunda referencia fue la de La rebelión de Atlas.  Esta novela de 1250 páginas (en mi edición de bolsillo)  se vende como pan caliente.

Mi edición de pasta dura me la regaló mi abuela, Frances, a principios de los 80 y me dijo: Este es un buen libro; el final es muy filosófico, pero te va gustar. Siempre río un poco cuando recuerdo eso y nunca dejo de agradecerle a mi abuela que me haya dado este libro (como me heredó el gusto por la lectura).

Es difícil elegir cuál es mi párrafo favorito de la novela; pero te comparto este que es inspirador:  En nombre de lo mejor que hay en ti, no sacrifiques este mundo a los peores. En nombre de los valores que te mantienen con vida, no permitas que tu visión del hombre sea distorsionada por lo feo, lo cobarde, lo inconsciente en aquellos que nunca han conseguido el título de humanos. No olvides que el estado natural del hombre es una postura erguida, una mente intransigente y un paso vivaz capaz de recorrer caminos ilimitados. No permitas que se extinga tu fuego, chispa a chispa, cada una de ellas irremplazable, en los pantanos sin esperanza de lo aproximado, lo casi, lo no aún, lo nunca jamás. No permitas que perezca el héroe que llevas en tu alma, en solitaria frustración por la vida que merecías pero que nunca pudiste alcanzar. Revisa tu ruta y la naturaleza de tu batalla. El mundo que deseas puede ser ganado, existe, es real y posible; es tuyo.

¡Lehaim, por La rebelión de Atlas! y por los John Galt y Dagny Taggart que he tenido la dicha de conocer en mi vida; y por aquellos que encuentran, en las páginas de este libro, luz para iluminar su camino.