26
May 17

El socialismo y la cuchara grande, y IV

Los primeros años del siglo XXI nos enseñan que los socialistas llegan al poder democráticamente con el voto de la mayoría, alteran el orden institucional y constitucional democráticamente, alargan sus períodos presidenciales democráticamente y extienden sus regímenes democráticamente. La máxima democrática es que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales.

¿Cómo consiguen servirse con la cuchara grande? Aprendieron de sus errores y mediante cuatro instrumentos. He comentado la educación estatal, la prensa complaciente y activista, el miedo y hoy comento la neolengua.

Escucha el podcast aquí.

Imagen de previsualización de YouTube

La neolengua (al estilo de 1984, de George Orwell) es palabras, o frases construidas con fines políticos, con el objetivo de dirigir y controlar el pensamiento del hablante, y cimentar el pensamiento único.  Incluye el uso abundante de palabras y frases comadreja (sin contenido).  Las necesidades son presentadas como derechos; la democracia se impone sobre la república; la justicia social sustituye a la justicia; la corrección política sustituye a la libertad de expresión; la verdad alternativa y la verdad interina sustituyen a la verdad; el conflicto sustituye a la cooperación social; el estado de derecho democrático sustituye al estado de derecho; lo que se entiende por justicia se persigue desde el Organismo Legislativo y no desde el Organismo Judicial; la riqueza cultural es aplastada por la apropiación cultural; no se distingue la legislación, de la ley; neoliberalismo es casi cualquier cosa que no sea colectivismo y así podemos seguir.

Milton Friedman explicó que una marea de opinión, una vez que fluye fuertemente, tiende a barrer sobre todos los obstáculos todas las opiniones contrarias y los socialistas lo han entendido bien.  De hecho, los cuatro instrumentos explorados a lo largo de cuatro semanas (que no son los únicos) sirven para crear la marea democrática que les permite perpetuarse en el poder a costa de la república y de los valores que esta representa, además del estado de derecho y los derechos individuales.

Columna publicada en elPeriódico.

Los enlaces a la serie completa están aquí:


24
May 10

Un mundo nos vigila

Como en una pesadilla basada en El gran hermano, de George Orwell, o como en un mal chiste de la televisión mexicana de los años 70: un mundo nos vigila. Y si se hacen realidad los sueños de los publicanos chapines, la Superintendencia de Administración Tributaria pondrá cámaras de vídeo para controlar directamente la producción en las fábricas.
De ese modo, los chapines estarán sometidos al ojo vigilante de los recaudadores que pretenden un control cada vez más absoluto y directo sobre los tributarios.
La noticia está aquí.

04
Feb 10

Thatcher, Orwell, mi hermana y los huevos

Recién nos enteramos de que Lady Margaret Thatcher, La dama de Hierro, tenía una dieta que incluía 28 huevos a la semana, y que no consumía alcohol a me nos que hubiera comido mucha carne antes.
El asunto me recordó que George Orwell tenía una ¿obsesión? con los huevos. En su diario, el autor de 1984 y Rebelión en la granja anotaba: 30 de noviembre de 1938: dos huevos; 29 de noviembre de 1938: un huevo; 28 de noviembre de 1938: dos huevos; y así sucesivamente. El 25 de enero de 1940 dice 11 huevos (3 gallinas definitivamente están poniendo).
Mi anécdota favorita de huevos es la siguiente:
Una mañana llegó a la mesa Marina, la cocinera en casa de mis padres, y me preguntó: ¿Qué va a desayunar?; y le respondí que quería una docena de huevos fritos.
Mi hermana, que entonces tenía unos 15 años y que como buena quinceañera no perdía oportunidad para echarme una bronca, reaccionó: ¡Que coche!, ¡¿cómo se va a comer doce huevos?!

A rato, volvió Marina con los doce huevos en un plato. Lo que no sabía mi hermana -y esa era la broma de la cocinera y mía- era que los huevos eran de codorniz, no de gallina.
La foto es del autógrafo de Lady Tatcher que tengo en mi colección de autógrafos de jefes de Estado y de gobierno.

17
Ene 10

Ideas sobre el derecho a tener y portar armas

Como dice el cuate Carlos, que me envió estas frases: supongamos que las mismas son fidedignas; y si no lo son, deberían serlo:


If someone has a gun and is trying to kill you, it would be reasonable to shoot back with your own gun. El Dalai Lama, Mayo 15, 2001, en la Educating Heart Summit, en Portland, Oregon.


Unfortunately, it happens that the need to render the aggressor incapable of causing harm sometimes involves taking his life. In this case, the fatal outcome is attributable to the aggressor whose actions brought it about, even though he may not be morally responsible because of a lack of the use of reason. Karol Wojtila, Evangelium Vitae, 1995.


Among the many misdeeds of the British rule in India, history will look upon the act of depriving a whole nation of arms, as the blackest. Mahatma Gandhi.


The average man’s love of liberty is nine-tenths imaginary. It takes a special sort of man to understand and enjoy liberty and he is usually an outlaw in democratic societies. H.L. Mencken


Those who beat their swords into plowshares will plow for those who don’t. Thomas Jefferson.


The best we can hope for concerning the people at large is that they be properly armed. Alexander Hamilton.


Firearms stand next in importance to the Constitution itself. They are the American people’s liberty, teeth and keystone under independence. The church, the plow, the prairie wagon and citizens’ firearms are indelibly related. From the hour the pilgrims landed to the present day, events, occurrences and tendencies prove that, to ensure peace, security and happiness, the rifle and pistol are equally indispensable. Every corner of this land knows firearms, and more than 99 and 99/100 percent of them by their silence indicate that they are in safe and sane hands. The very atmosphere of firearms anywhere and everywhere restrains evil influence. They deserve a place of honor with all that’s good. When firearms go, all goes. We need them every hour. George Washington.


How a politician stands on the Second Amendment tells you how he or she views you as an individual… as a trustworthy and productive citizen, or as part of an unruly crowd that needs to be lorded over, controlled, supervised, and taken care of. Representative Suzanna Gratia Hupp (TX).


A fear of weapons is a sign of retarded sexual and emotional maturity. Sigmund Freud.


If those states which did not have right-to-carry concealed gun provisions had adopted them in 1992, approximately 1,570 murders; 4,177 rapes; and over 60,000 aggravate assaults would have been avoided yearly. Professor John Lott, en http://deepwaterweb.com/gunstudy.htm


That rifle on the wall of the labourer’s cottage or working class flat is the symbol of democracy. It is our job to see that it stays there. George Orwell.


A system of licensing and registration is the perfect device to deny gun ownership to the bourgeoisie. Vladimir Ilyich Lenin

Fuente: http://lunayapravda.blogspot.com/2006/11/gun-related-quotes.html


03
Dic 08

El Gran Hermano, presente en tu teléfono

El Gran Hermano es un personaje de la novela 1984, de George Orwell.  El Gran Hermano está en todas partes, lo ve todo y lo oye todo.  Su existencia es misteriosa porque nunca se llega a saber si es real, o ficticio.  Nunca se conoce su nombre, ni se sabenada de su vida.  Puede que sea sólo un arma de propaganda, ideada por El Partido.  

Para  la génesis el Gran Hermano, Orwell se inspiró en dictadores totalitarios como Hitler y Stalin, que inspiraban miedo y una gran reverencia hacia sus personas.
Los chapines tendremos al Gran Hermano presente en nuestros teléfonos cuando, en enero próximo, la administración socialdemócrata esté en capacidad de efectuar escuchas telefónicas facutlada por una ley contra la delincuencia organizada que la faculta para oír las conversaciones de ciudadanos y tributarios sospechosos.
Por supuesto que la ley está supuestamente orientada a sospechosos de ilícitos como extorsión, secuestro, narcotráfico, y robo de vehículos; pero, convenientemente, también incluye la figura de la conspiración que es una puerta demasiado amplia y ambigua.  Hay conspiración cuando dos o más personas se conciertan para cometer un delito y resuelven ejecutarlo; pero, conspirar, quiere decir unirse contra el superior, o el soberano.  De modo que ya es imagina usted que, en manos de quienes ejercen el poder (y se creen superiores, o soberanos), las escuchas telefónicas son un arma peligrosa.

03
Dic 08

Benegas Lynch sobre la antiutopía de Huxley

En esta conversación, el profesor extaordinaire, Alberto Benegas Lynch (h), habla sobre la antiutopía de Aldous Huxley, relacionada con la cretinización de la gente; frente a la antiutopía de George Orwell, que es la del Gran Hermano vigilándolo todo.  Habla sobre el nacionalismo y sobre la educación estatal.   Habla sobre los riesgos de la concentración del poder.  

Benegas Lynch es autor de La tragedia de la drogadicción y de Estados Unidos contra Estados Unidos, entre otros.

24
Mar 07

Gran Hermano

No falta quien crea que la figura del Gran Hermano o Big Brother tiene su origen en un programa de MTV*; sin embargo, el Gran Hermano que lo sabe todo, tiene sus raíces en el libro 1984, de George Orwell.

Para hacer la historia corta 1984 se desarrolla en Oceanía, un estado totalitario que es gobernado por el Gran Hermano que lo sabe todo, lo escucha todo y lo ve todo. Aunque el protagonista lucha por vencer a la dictadura, al final es traicionado, torturado y obligado a renunciar a sus aspiraciones de libertad.

A un estado totalitario, como el descrito en 1984, no se llega por casualidad. Se llega por una crisis y de forma democrática, como ocurrió en la Alemania nacionalsocialista; y se llega por una revolución, como ocurrió en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. También se llega ahí poquito a poco, renunciando a la libertad y al constitucionalismo, paso a paso.

Los chapines, por ejemplo, les tememos a las maras y a los narcotraficantes. Y tenemos un gobierno cuya función principal debería ser la de proteger nuestras personas, nuestra vida, nuestra libertad, la seguridad y la paz. Pero, el gobierno se dedica más a administrar privilegios que a cumplir con sus funciones. En consecuencia, ha crecido la inseguridad y la gente está asustada.

Ese ambiente de temor es el que necesitan los políticos para acrecentar su poder e invadir la esfera de acción privada de las personas. Ese ambiente es el que les permite, a los políticos, incrementar sus facultades de control social y aflojar las ataduras constitucionales que, malo que bueno, limitan sus posibilidades de usar el poder de forma arbitraria.

Aquí, en Guatemala, la Dirección General de Inteligencia Civil tiene la misión de ejecutar las políticas de Estado que buscan reprimir la delincuencia. Ese objetivo no sólo es deseable; sino que es fundamental. Aquellos que violan derechos ajenos, como el derecho a la vida, la libertad, o la propiedad, deben ser responsables de sus acciones y deben pagar por ellas. Y para eso es que le damos el monopolio del uso de la fuerza al gobierno; para que persiga, juzgue y castigue a aquellos que cometen crímenes. Pero ese monopolio es condicionado y debe estar sometido a la ley, para evitar abusos.

Por eso es que uno de los principios fundamentales del estado de derecho es el de supremacía constitucional, que quiere decir que en la cúspide del ordenamiento jurídico está la Constitución y que ésta, como ley suprema, obliga a gobernantes y gobernados.

Esa Constitución garantiza el secreto de la correspondencia y de las comunicaciones telefónicas, radiofónicas, cablegráficas y de otros productos de la tecnología moderna; garantía que fue confirmada por la Corte de Constitucionalidad cuando, en 1995, declaró inconstitucional un artículo del Código Procesal Penal que se refería a escuchas telefónicas. Además, está reconocida por la Declaración Universal de los Derechos Humanos que dice que “nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia”.

El caso se presenta de nuevo porque el artículo 4 de la Ley de la Dirección General de Inteligencia Civil faculta a esa dependencia para solicitar la intervención de comunicaciones telefónicas y radiofónicas, electrónicas y similares, en abierta violación a la Constitución.

Esa facultad no sólo es inconstitucional sino que viola los más elementales derechos individuales. ¡El estado debe combatir la delincuencia en todas sus manifestaciones! pero nunca a costa de aquellos derechos, ni a costa de los principios fundamentales del estado de derecho. El Estado debe proteger los derechos individuales, aún cuando no parezca útil en el corto plazo, porque es de interés general que así sea en el largo plazo. No ya a ser que le estemos dando vida al Gran Hermano.

*Fe de errata: Muchas gracias al lector que me ha hecho ver que Gran Hermano era un programa de Tele5, en España; y luego Big Brother lo fue de Teevisa, en México.

Publicada en Prensa Libre el sábado 24 de marzo de 2007