02
May 26

El embrujo chino

 

Anda por ahí la idea de que, como muchas democracias parecen incapaces de resolver problemas básicos o ejecutar obras urgentes sin años de disputas politiqueras —lo vemos en Guatemala, Latinoamérica, pero especialmente en Europa y Estados Unidos—, lo que se necesita es un modelo chino de partido único, verticalista y autoritario (cuando no totalitario).

Hay un contraste brutal entre la China de las postales y para los visitantes, y la China real. La ilustración es de Grok.

Algunos creen que porque el régimen del Partido Comunista Chino permite la actividad empresarial, la suya es una forma de capitalismo; pero esto es un error grave. Donde se vive mayoritariamente por permisos y privilegios, no se vive por derechos, ¿y qué es lo que caracteriza principalmente al capitalismo? Un generalizado respeto a los derechos humanos. Respeto que suele ser minado por el socialismo y el mercantilismo de toda la vida, y por el estatismo.

El de Pekín es un régimen criminal con edificios, infraestructura y luces que apantallan. Con seguridad, organización y disciplina asiáticas. Y de China conocemos lo que el PCC quiere que conozcamos. Pero hay una China que a los visitantes occidentales ni les gusta conocer, ni se los invita a conocer: una China en la que el régimen del PCC prioriza el control absoluto del Partido, la asimilación forzada y la represión transnacional, con impunidad generalizada.

Crímenes de lesa humanidad y genocidio cultural en Xinjiang (contra uigures y otras minorías): Detenciones masivas arbitrarias (más de un millón en campos de reeducación), tortura, trabajo forzado, esterilizaciones forzadas, abortos coercitivos, separación familiar, vigilancia masiva y destrucción cultural/religiosa. Cientos de miles siguen encarcelados sin debido proceso.

Represión sistemática en Tíbet: Asimilación forzada de niños tibetanos en internados (más de un millón), restricciones a la lengua, cultura y religión, vigilancia extrema, detenciones arbitrarias y reeducación política. Se viola el derecho a la identidad cultural y a la libertad religiosa.

Desmantelamiento de libertades en Hong Kong: Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín que criminaliza la disidencia, con detenciones de activistas prodemocracia (como el héroe Jimmy Lai), censura, erosión de la autonomía y juicios políticos.

Censura extrema y violación de la libertad de expresión: Control total de internet (Gran Firewall), vigilancia masiva (reconocimiento facial, apps obligatorias), desapariciones forzadas de críticos, periodistas y bloggers. Cientos de periodistas y defensores presos. Represión de cualquier tema sensible (Tiananmen, Taiwán, Covid, y más.).

Detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y tortura: Uso sistemático de vigilancia residencial en ubicación designada (detención secreta), tortura en custodia y falta de independencia judicial. Afecta a defensores de derechos humanos, abogados (crackdown 709) y disidentes.

Represión transnacional y extraterritorial: Acoso, vigilancia y amenazas a disidentes, uigures, tibetanos y hongkoneses en el extranjero, incluyendo coerción a familiares en China, extradiciones forzadas y campañas de intimidación. Incluye hostigamiento en la ONU y terceros países.

Trabajo forzado y explotación laboral: Programas de transferencia laboral. que afectan a minorías étnicas (uigures, tibetanos) en fábricas de toda China, vinculados a cadenas de suministro globales. Constituye esclavitud moderna según expertos.

Restricciones a la libertad de asociación, reunión y derechos laborales: Prohibición de sindicatos independientes, represión de protestas (incluso no políticas), disolución de ONGs y criminalización de activismo laboral.

Uso masivo de la pena de muerte y falta de debido proceso: Miles de ejecuciones anuales (cifras secretas), incluyendo por delitos no violentos como corrupción. Juicios políticos sin garantías, con confesiones forzadas y falta de transparencia. En este espacio me he expresado a favor de la pena de muerte para casos específicos; pero no en favor de su uso masivo y menos, ¡menos! en violación del debido proceso.

El embrujo chino brilla mientras uno mira solo las luces de Shanghái. Cuando se apagan, queda la oscuridad del control absoluto. Otro día, si quieres, podemos hablar de los costos ambientales de las maravillas del PCC en China.


20
Feb 26

Alcaldada en San José Pinula

 

El fenómeno de los therians me parece un non issue y no iba a escribir al respecto, hasta que la Municipalidad de San José Pinula dispuso prohibir que esas personas —disfrazadas de chuchos— usen los espacios públicos de ese municipio, sólo porque ni el alcalde ni el consejo municipal han autorizado el uso de esos espacios.

Esta alcaldada es inconstitucional.

De verdad… ¡ningún grupo necesita permiso para usar espacios públicos de forma pacífica, sobre todo si son abiertos¡ En el peor de los casos lo único que hace falta es notificar, y si es un espacio cerrado, basta con pagar la tasa usual.

En la Constitución se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. Los derechos de reunión y de manifestación pública no pueden ser restringidos, disminuidos o coartados… para el ejercicio de estos derechos bastará la previa notificación de los organizadores ante la autoridad competente.

Un non issue, por cierto, es un tema en el que la gente gasta tiempo, energía, emociones y argumentos, pero que en realidad no tiene importancia. En otras palabras, es un problema falso o un pedo inflado que parece gran cosa, pero que no lo es… hasta que a un funcionario se le ocurre una alcaldada y se dispone a violar la libertad de expresión y la libertad de reunión en un espacio público que, por su naturaleza, es para el uso público y pertenece a todos los vecinos, incluidos los que se creen perros.

Una alcaldada, por cierto, es una acción arbitraria, o inconsiderada que ejecuta un alcalde, o cualquier persona que abusa de su autoridad.

Es engañoso que la Muni Pinula diga que la medida abusadora es velar por el orden y la sana convivencia, porque el orden y la sana convivencia sólo son posibles si se respetan los derechos individuales de todos por igual. ¿Y si uno de esos chuchos muerde a alguien, o comete actos tipificados en el código penal? Pues todo ejercicio de la libertad implica responsabilidad y entonces sí, las autoridades deben proceder como corresponde de acuerdo con la ley. Lo que no cabe, y es absolutamente inaceptable, es que una corporación municipal prohiba una reunión que se pinta como pacífica y lúdica.

Da la impresión de que el alcalde de San José Pinula y su consejo son cazadores farisáicos, como dice Arturo Pérea-Reverte.

En todo caso, a los therians no se les debe confundir con furries  porque estos son gente que quiere jugar a ser chucho u otro animal y, por lo tanto, no cabe una prohibición, como no cabría prohibir un encuentro de cosplayers. Pero los therians son personas que de verdad creen ser perros, y entonces el tema es de compasión, salud mental y psicoterapia por lo que tampoco cabe una aplicación del principio precautorio y prohibir sus encuentros. Si los therians llegaran a exigir ser tratados como canes, o exigieran privilegios por su trastorno -de forma forzada por medio de legislación- tampoco cabe una prohibición; pero ciertamente no habría que tomar en serio esas demandas y lo que cabría es somatarles un periodicazo, o dos para no darles cabida en la batalla cultural.  ¿Sábes qué si hay que prohibir? Las reuniones que se organizan con el objetivo de dañar propiedad privada, o destruir monumentos porque eso sí es delito.

Y mientras tanto, los espacios públicos siguen perteneciendo a todos… sobre todo a quienes decidan usarlos en formas pacíficas que incomodan a los pipoldermos y a sus clientelas.


06
Feb 26

¿Qué es estado de sitio?

 

¿A qué no sabes que Bernardo Arévalo está gobernando Guatemala no como presidente de la República (que es un cargo civil), sino como comandante general del Ejército por medio del ministro de la Defensa (que es un cargo militar)? La mayor parte de chapines oyó campanas de que hay estado de sitio, pero no sabe en qué consiste.

Decreto gubernativo de Estado de Sitio.

El concepto de estado de sitio (etat de siège) nació durante la Revolución Francesa cuando la ley distinguía entre estado de sitio real, para fortalezas bajo asedio externo, en recuerdo de que en el derecho medieval francés el siège o sitio se refería literalmente al asedio militar de una fortaleza, cuando se transmitía la autoridad civil al mando militar; y el estado de sitio ficticio, o político para disturbios internos graves, cuando se transferían poderes policiales y judiciales al ejército sin necesidad de que hubiera un siège o sitio.

Esa norma buscaba equilibrar la protección del nuevo orden republicano con la preservación de libertades; pero ya contenía el germen de la suspensión temporal de garantías. Napoleón la amplió y la convirtió en herramienta para crisis políticas internas. Para evitar manifestaciones en caso de descontento profundo, por ejemplo.

En el contexto del enfrentamiento armado interno, en Guatemala fueron establecidos cinco posibles regímenes de excepción, graduados para adaptarse a distintas situaciones: prevención, alarma, calamidad pública, sitio y guerra; y como ves, el estado de sitio es el cuarto más intenso, sólo debajo del estado de guerra.

Desde el punto de vista positivista, el procedimiento se ha seguido by the book hasta ahora: decreto motivado, ratificación legislativa y publicación oficial. Sin embargo, desde una perspectiva ética, el estado de sitio —aún con su origen defensivo— representa una contradicción moral y política profunda.

¿Por qué? Porque los derechos individuales (vida, libertad, propiedad y búsqueda de la felicidad) son absolutos e inalienables, derivados de la naturaleza racional del ser humano. Ninguna emergencia —ni siquiera una ola criminal grave— justifica su suspensión temporal, porque el gobierno solo existe para proteger esos derechos mediante la fuerza objetiva y bajo la ley (no sólo bajo la legislación).

Al declarar estado de sitio, los pipoldermos se otorgan poderes discrecionales (de orden militar) que convierten al ciudadano común en sospechoso potencial, en violación del principio de que la fuerza solo se usa de forma retaliatoria contra quien rompe el principio de no agresión. Las excepciones erosionan la libertad y habilitan abusos futuros, pues hay demasiados incentivos para mantener la emergencia y quitarles los límites al poder estatista. La historia muestra que estos regímenes de excepción rara vez se limitan al mínimo necesario (¿estado de prevención, o de alarma?) y además, los estados de excepción son patentes de corso para hacer piñata con los impuestos tomados de los tributarios.

Una respuesta racional y moral —frente a las oleadas de criminalidad— sería fortalecer el sistema judicial ordinario, eliminar privilegios penitenciarios a criminales y aplicar la ley penal con rigor, sin sacrificar los derechos de los inocentes, en vez de vulnerabilizar a los tributarios y electores inocentes.

El estado de sitio está vigente desde el 18 de enero de 2026 y vence a mediados de febrero. Tengo entendido que el Ejecutivo no considera necesaria su prórroga; pero qué mejor momento para insistir en que, aunque sea legal, no es legítimo ni necesario.

Columna publicada en República.


19
Ene 26

Estado de Sitio, patente de corso

 

En 2021 escribí que el estado de excepción es anticonstitucional porque el propósito de la Constitución es proteger los derechos individuales de los habitantes del país contra los abusos de quienes están en el poder, sean del color que sean, y un estado de excepción anula muchos de aquellos derechos. No dije que fuera inconstitucional, porque en Guatemala las leyes constitucionales no pueden ser declaradas inconstitucionales y mi opinión es de carácter filosófico.

Decreto gubernativo de Estado de Sitio.

Dicho lo anterior, el estado de sitio es el más grave de los estados de excepción porque es el que más derechos anula y es casi una patente de corso para el Organismo Ejecutivo.

Un Estado de Sitio tiene implicaciones militares, a tal punto que el artículo 17 de la Ley de Orden Público dice que durante su vigencia el Presidente de la República ejercerá el gobierno en su calidad de Comandante General del Ejército, a través del Ministro de la Defensa Nacional. No gobernará desde la presidencia como presidente de la República (que es un cargo civil), sino desde el más alto cargo castrense. Por eso es curioso que el Comandante dijera que hay Estado de Sitio, pero que este no altera la vida cotidiana ni las actividades normales de la gente. Ojo: no hay toque de queda ni restricciones a la movilidad; pero estamos viviendo por permiso y no por derecho, mucho más que lo usual.

En la declaratoria de ayer, aunque está escuetamente explicada la motivación —los asesinatos terroristas de policías—, no queda claro qué es exactamente lo que se espera lograr con el Estado de Sitio que no se pueda lograr por medios ordinarios con instrumentos como la Ley para el Combate Frontal a las Actividades Delictivas de las Maras, la Ley Contra la Delincuencia Organizada y el Código Penal ya existentes. Digo esto porque el estado de excepción no sólo anula derechos individuales, sino que además forzó la suspensión de clases en los planteles que dependen del Ministerio de Educación, y algunos centros educativos que no dependen del Mineduc se plegaron rápidamente a la suspensión. ¿Viste que el IGSS no atendió hoy a sus afiliados? ¿Viste que el Organismo Judicial cerró juzgados y tribunales? Así no se puede seguir con la vida cotidiana normal.

Los asesinatos del domingo fueron extraordinarios; y rápidamente hubo grupos e individuos que —como ocurrió en 2020— se apresuraron a elevar los niveles de miedo y temor. Algunos hicieron señalamientos concretos hacia personas y organizaciones, tan específicos que su obligación moral es presentarse a la fiscalía antes de ser citados a declarar. ¿Por qué es políticamente útil asustar como en 2020? Porque asustada, la gente acepta cualquier limitación a la libertad y cualquier abuso.

Toda persona sospechosa de conspirar contra el gobierno corre riesgo durante la vigencia del Estado de Sitio, de acuerdo con el artículo 19 de la Ley de Orden Público; afortunadamente, en su conferencia de prensa de ayer, el presidente Bernardo Arévalo dijo saber quiénes están detrás de los ataques; y si eso es cierto, su afirmación no debería quedarse en discurso. Las investigaciones deberían estar ya en manos de la fiscalía y las denuncias en camino a los tribunales. Porque, claro, el Estado de Sitio no debe ser una patente de corso para usos políticos ni debe extenderse a discreción.

Si el Estado de Sitio tiene objetivos, esos deberían estar bien claros, clarísimos; y uno supone que se levantará tan pronto como se logren. Pero ¿quién los mide y con qué criterios? Mientras no haya respuestas concretas, el país seguirá gobernado por permiso en lugar de por derecho.


09
Ene 26

Adiós a Karen Fischer

Defensora de la propiedad industrial y de la propiedad intelectual; pero, sobre todo, defensora de los derechos individuales, Karen Fischer fue una mujer valiente y ejemplar que, lamentablemente, falleció hoy.

Abogada, defensora de la propiedad y de los derechos indivituales, Karen Fischer. La foto la tomé de Facebook.

Se la veía con frecuencia a la caza de falsificadores de marcas y al lado de víctimas de las persecuciones como consecuencia de los acuerdos de pacificación y de la Comisión Contra la Impunidad en Guatemala (cuyo nombre engañoso no debe confundirte).

Creo que la debemos recordar como una mujer guerrera, que arriesgó mucho para defender los valores en que creía y para perseguir la justicia.

Tuve la dicha de conocerla desde los años 80, cuando fuimos compañeros en la universidad, y a mí siempre me daba gusto verla cuando nuestros caminos se cruzaban en la vida, en manifestaciones y en otros actos relacionados con su compromiso con la libertad.

Hoy Guatemala perdió a una luchadora incansable. Que su ejemplo de coraje y convicción nos impulse a seguir defendiendo, sin miedo, lo que es justo. Gracias, Karen, tus batallas no fueron en vano.


17
Oct 25

Eutanasia y dignidad

 

Te voy a recomendar dos películas: It’s My Party y Blackbird. Ambas son exploraciones crudas y catárticas de la eutanasia como acto de agencia personal, donde el protagonista terminal organiza una reunión de despedida para reconciliarse con seres queridos antes de morir. Ambas abordan temas específicos como la eutanasia digna, los celos familiares, secretos generacionales, aceptación, perdón e hipocresía. Las dos son profundamente emotivas e invitan a la reflexión; pero no descuidan el sentido del humor (entre satírico e irónico) como salvavidas en medio de la pérdida y la despedida. Las separan treinta años de evolución con respecto a los derechos terminales y la última está a cinco años de distancia con respecto a la actualidad.

La eutanasia no es rendirse, es elegir con dignidad. Se puede honrar la vida al permitir un final en control. La ilustración es de Grok.

¿Por qué te lo cuento? Porque el Parlamento uruguayo aprobó la Ley de Muerte Digna y se convirtió en el primer país de Hispanoamérica en legalizar la eutanasia de forma legislativa. Colombia y Ecuador han despenalizado la eutanasia a partir de decisiones judiciales; pero no cuentan con una ley. Argentina cuenta con una ley que autoriza a pacientes terminales, o con enfermedades irreversibles, a rechazar tratamientos, incluida la alimentación, o hidratación, pero no habilita la eutanasia activa.

La ley uruguaya detalla en qué casos puede solicitarse la eutanasia. Toda persona mayor de edad, psíquicamente apta, que curse la etapa terminal de una patología incurable e irreversible, o que como consecuencia de patologías o condiciones de salud incurables e irreversibles padezca sufrimientos que le resulten insoportables, en todos los casos con grave y progresivo deterioro de su calidad de vida, tiene derecho a que a su pedido y por el procedimiento establecido en la presente ley, se le practique la eutanasia para que su muerte se produzca de manera indolora, apacible y respetuosa de su dignidad.

Desde un punto de vista ético, la principal razón para estar a favor de la eutanasia es el principio de que no debemos tratar a las personas como medios. Toda persona madura tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo y vida, sin interferencia estatal, o familiar. La eutanasia respeta la soberanía individual y evita que otros impongan sufrimiento prolongado. Si eso no fuera suficiente, un buen código moral te facilita minimizar el dolor. La eutanasia termina el tormento de forma humana y le da prioridad a la calidad de vida sobre la cantidad. Finalmente, desde la ética de la dignidad, morir en pañales, inmóvil, o dependiente total degrada la identidad. La eutanasia permite un adiós sereno, rodeado de seres queridos, y preserva el respeto propio. Negar la eutanasia es crueldad porque obliga a ver sufrir a un ser querido sin salida. La eutanasia facilita honrar el amor y permite despedidas compartidas y cierre emocional.

Tres objeciones a la eutanasia, que suelen ser planteadas frente, son: Que personas vulnerables podrían ser presionadas por familiares codiciosos, médicos o la sociedad para elegir la eutanasia, de modo que se disfraza la negligencia como compasión. Que legalizar la eutanasia para enfermos terminales abre la puerta a la depresión, la ansiedad o la pobreza como motivos válidos, lo que banaliza la vida y expande la posibilidad a enfermos no terminales. Que se subestiman las opciones paliativas como la morfina, que en muchos casos alivia el 95% del dolor terminal; la eutanasia ignora estas opciones y prioriza la muerte sobre el cuidado integral.

Es bueno saber que países con leyes sobre la eutanasia (Países Bajos, España, Colombia) no reportan abusos sistemáticos; y las tasas de depresión post-eutanasia son más bajas, siempre que se cuente con los instrumentos éticos correctos y con apoyo terapéutico apropiado para los deudos. Porque claro, no es cosa fácil. Eso sí, el argumento del slippery slope es una falacia, un argumento especulativo e irracional. Prohibir todo por miedo hipotético es paranoia utilitaria.

En resumen: la eutanasia no es rendirse, es elegir con dignidad. Se puede honrar la vida al permitir un final en control.

@luisficarpediem

No debemos tratar a otras personas como medios #eutanasia #eutanasialegal #dignidad #vida #luisfi61

♬ Keyboard_typing sound(894890) – keiichiro Akamine

Columna publicada en República y en el CEES; y te invito a leer sobre Alain Delon y la eutanasia. Warren Orbaugh ha escrito dos columnas sobre este tema. como consecuencia de conversaciones en el CEES y de verdad están muy buenas:

Acutualización: El testimonio sobre la decisión de optar por la eutanasia del cubano Carlos Alberto Montaner será también película.


12
Sep 25

¿Ves el elefante en la sala?

He aquí una buena parte del elefante en la sala y me pregunto quiénes de ustedes lo están viendo.

La irracionalidad es el elefante en la sala. La ilustración es de Grok.

El 10 de septiembre pasado, Charlie Kirk, fundador de Turning Point USA y comentarista conservador, fue prácticamente ejecutado por un francotirador. Calificado como asesinato político, este acto dejó banderas a media asta y mucha consternación, aún entre quienes no somos conservadores.

Este crimen -que algunos celebran desde el espectro político socialista- es un ataque bárbaro a la razón y a la libertad de expresión, pilares de una sociedad libre. Mediante el debate pacífico, Kirk encaraba al colectivismo progresista que infecta la cultura moderna. Asesinarlo refleja el irracionalismo de quienes, incapaces de argumentar, recurren a la violencia. Este asesinato evidencia cómo el tribalismo emocional y el rechazo a la razón erosionan la civilización. Una sociedad sana resolvería conflictos ideológicos mediante debates racionales, no balas, y este crimen hace urgente reforzar la protección de derechos individuales frente al caos colectivista.

El 22 de agosto de 2025, Iryna Zarutska, refugiada ucraniana de 23 años que escapó de la guerra, fue apuñalada mortalmente en un tren en Charlotte, Carolina del Norte, por DeCarlos Brown Jr., un criminal reincidente con esquizofrenia. Brown, con antecedentes violentos, actuó en un ataque captado en video. Los medios tradicionales ignoraron el caso, y no nos hubiéramos enterado de no ser por X.

Este crimen es un fallo estatal en proteger el derecho a la vida. Zarutska, víctima inocente que huyó de los efectos de la invasión rusa a Ucrania, murió por políticas suaves con los delincuentes, que priorizan el altruismo sobre la justicia racional. El gobierno, cuya única función moral es usar fuerza contra iniciadores de violencia, falló al liberar repetidamente a Brown, sacrificando a Zarutska a manos de un parásito. Un sistema judicial justo debe deducir responsabilidades proporcionalmente, sin ceder a sentimentalismos colectivistas, como el color de la piel. Este caso, que ha avivado debates sobre políticas en ciudades demócratas, exige reformas para priorizar derechos individuales sobre ideologías racistas e irracionales.

En relación con este caso, la jueza Teresa Stokes liberó al asesino de Zarutska en enero de 2025 con solo una promesa de comparecer para rehabilitación, contribuyendo al posterior asesinato. Aunque Stokes asistió a una escuela de derecho de bajo prestigio, no es abogada licenciada ni ha pasado el examen de la barra, habiendo cumplido solo requisitos mínimos estatales para ser jueza.

Esto es un caso claro de colapso meritocrático: la judicatura debe basarse en competencia racional, no en estándares laxos, criterios étnicos o conexiones políticas. Stokes, con conflictos de interés en negocios de salud mental, encarna el irracionalismo estatal que prioriza el altruismo sobre la objetividad. En un sistema judicial justo, los jueces deben ser seleccionados por logros racionales, no por cuotas colectivistas. Este caso, que ha generado llamados republicanos a su remoción, expone la necesidad de restaurar la razón en el sistema judicial estadounidense.

En otro orden de noticias, el 9 de septiembre de 2025, protestas juveniles por corrupción y represión derrocaron al gobierno comunista de Nepal, y dejaron el Parlamento y otros edificios estatales y privados incendiados y 19 muertes.

El comunismo —un sistema colectivista que viola los derechos individuales y la razón— siempre lleva a la tiranía y la miseria. Esta caída es una victoria, pues refleja el rechazo racional al totalitarismo. Los jóvenes, exigiendo libertad económica y de expresión, muestran la supremacía de la mente sobre el misticismo marxista; pero, sin un compromiso con el capitalismo y los derechos individuales, Nepal podría caer en otro ciclo colectivista. Preocupan los niveles de violencia en Katmandú e inquieta quiénes pescarán en aquel río revuelto.

Estos casos ilustran cómo la irracionalidad, el altruismo y el estatismo engendran violencia e injusticia. Solo un sistema basado en razón, egoísmo racional y derechos individuales puede proteger la vida y la libertad.

Columna publicada en República.


29
Ago 25

“Pifia” en El Estor

 

Técnicamente, pifiarse es golpear en falso la bola de billar, pero uno se pifia cuando mete la pata de forma monumental. De esa palabra me acordé cuando leí que, en El Estor, Izabal, la fuerza pública se apersonó para ejecutar el desalojo de usurpadores que, desde 2017, tenían invadida una propiedad.

No se ejecutó el desalojo de invasores en El Estor. La foto la tomé de ACDEPRO.

Después de ocho años, las autoridades llegaron, vieron y se pifiaron, porque los usurpadores usaron niños como escudos para evitar que se cumplieran la ley y la resolución judicial que ordenaba su desalojo. Esa pifia fue faraónica: quedó claro que la autoridad no tiene autoridad, que las autoridades (sin autoridad) no sirven a la justicia, que el cumplimiento de la ley es opcional, que las resoluciones judiciales son solo para quienes no tienen las agallas de retarlas y que, en Guatemala, la propiedad (como la vida y la libertad) no tiene quien la proteja y está a merced de la violencia.

Yo quisiera ser una mosca en la pared durante la sesión de junta directiva en una corporación grande que esté evaluando invertir en Guatemala. Sin puertos, sin carreteras, sin aeropuertos, sin un sistema de justicia funcional y sin seguridad ciudadana. Por eso, la pifia en El Estor es colosal. ¿Quién va a invertir en un país en el que los tribunales tardan ocho años en restituir su propiedad (si es invadida) y la policía no actúa en su defensa cuando debe hacerlo?

Lo de El Estor fue una pifia porque la propiedad es un derecho individual, y los derechos individuales son principios morales objetivos derivados de la naturaleza racional del ser humano y su necesidad de libertad para vivir y prosperar. Se basan en la realidad, no en acuerdos subjetivos. De ahí que los derechos individuales deban prevalecer sobre los intereses colectivos. Uno de mis maestros decía que es de interés colectivo que se respeten los derechos individuales, pero ese motivo colectivista no es suficiente.

Al margen de los intereses colectivos, los derechos individuales delimitan la esfera de acción en la que, como individuo, puedes actuar libremente sin interferencia de otros (individuos o grupos). Son un reconocimiento moral de que la coerción (fuerza o fraude) es incompatible con tu naturaleza racional de ser humano.

Dicho lo anterior, ¿la propiedad es un derecho? Veamos: Tu propiedad es el fruto de tu vida y de tu libertad. Es esa parte de la naturaleza que conviertes en valor mediante tu talento, tu trabajo, tu energía, tu tiempo, y también es la propiedad de otros que adquieres mediante el intercambio. Valor, por cierto, es todo aquello que quieres conseguir o conservar. Los valores morales son los que consigues de forma virtuosa.

De ahí que los usurpadores no tengan la calidad moral necesaria para reclamar como propiedad los bienes que invaden. De ahí que la usurpación, basada en el uso de la fuerza o el fraude, no sea distinta al robo. ¡Y no hay forma racional de que el robo sea un derecho que deba ser protegido! Ni siquiera si el robo es “en mara”, como ocurre con las invasiones. ¿Ves lo descomunal de la pifia en El Estor?

La propiedad no se repiensa, como dijo un sinvergüenza relator de la ONU al sugerir que se debe imponer una moratoria a los desalojos en los casos de usurpaciones. Las autoridades (sin autoridad) y quienes normalizan las invasiones se pifian, del mismo modo en que nos pifiamos los chapines cuando minamos los principios morales que hacen posible la cooperación social y la prosperidad. No se puede vivir en sociedad, es decir, en paz y con base en acuerdos y contratos, si no se protegen los principios sobre los que se sostiene la sociedad: la vida, la libertad y la propiedad.

No debemos seguir pifiándonos. Si queremos prosperidad y justicia en Guatemala, debemos defender los derechos individuales con firmeza. La lección de El Estor no es solo una advertencia, es un llamado a actuar: sin respeto por la propiedad, no hay libertad ni futuro.

Columna publicada en República.


07
Mar 25

Desarmados y presas fáciles

 

La afirmación de que una alta disponibilidad de armas y municiones causa más asesinatos es una simplificación que ignora hechos clave.

Primero: no hay causalidad directa entre una cosa y la otra, ya que Canadá, Finlandia y Suiza tienen tasas altas de posesión de armas y bajas de asesinatos; en tanto que Honduras, con menos armas legales per cápita y un mercado negro muy activo, ha tenido tasas de asesinatos elevadas. Segundo: en las sociedades con instituciones sólidas, la tenencia de armas no se traduce en delincuencia violenta; pero en aquellas en las que hay corrupción e impunidad —incluso si hay pocas armas— suele haber una letalidad alta. Tercero: en Hispanoamérica, gran parte de la violencia armada tiene su origen en pandilleros y mafiosos que tienen armas ilegales en sus manos; armas que no están en tus manos, ni en las de don Chano de la esquina. Cuarto: la demanda de municiones no implica asesinatos, ya que muchas personas usan las que compran para la caza, el deporte o la defensa.

Las personas desarmadas son presas fáciles de delincuentes, de fuerzas paramilitares y de gobiernos autoritarios. La ilustración la hizo Grok.

Las meditaciones anteriores vienen a que circula por aquí la idea de que si tenemos más homicidios es porque hay una gran cantidad de armas en el país, por lo tanto hay una demanda de munición. Por ello, la administración semillera te quiere hacer creer que es el momento para regular la supuesta venta desmedida de municiones.

Hace unos años, en Guatemala había bumper stickers que decían: Los delincuentes prefieren víctimas desarmadas y eso es ciertísimo; pero también los gobiernos autoritarios y totalitarios prefieren ciudadanos desarmados. ¿Te cuento?

En 2012, Hugo Chávez, en Venezuela, el socialismo del siglo XXI, prohibió la venta de armas y municiones a civiles y centralizó su control en manos del Estado y las fuerzas armadas leales a su régimen; lo que coincidió con un aumento en la represión y la incapacidad de los ciudadanos para defenderse de la delincuencia y del gobierno. Tras la revolución de 1979, los sandinistas en Nicaragua restringieron la posesión de armas a los civiles, reservándola para sus milicias y fuerzas estatales; y en la era de Ortega y Murillo, esa política le facilita a aquella pareja el control sobre la población disidente. Luego de la revolución de 1959, en Cuba, Fidel Castro restringió el acceso a armas de fuego para los civiles y esto consolidó el poder del régimen, al eliminar la posibilidad de resistencia armada contra la dictadura. Ya ni te digo qué pasó con los nazis y los soviéticos.
Dicho lo anterior, la autodefensa es un derecho humano; y desarmar a la población la deja vulnerable ante delincuentes y agresores que no respetan la ley.

Y… tú ya sabes, ¿verdad? El gobierno no siempre puede garantizar protección inmediata. Ni puede instalar unas gradas eléctricas en un tiempo razonable. En un país con institucionalidad precaria, la ciudadanía armada actúa como un contrapeso contra un gobierno tentado a volverse autoritario. La posesión de armas disuade la concentración del poder y protege la soberanía popular frente a posibles abusos.

Si las personas pueden defenderse, se reduce la necesidad de una policía omnipresente, se fomenta la autonomía individual y se evita la creación de un estado policial que limite el ejercicio de la libertad; y hablando de libertad, la posesión de armas implica un ejercicio de la responsabilidad personal. La prohibición infantiliza a la sociedad porque supone que las personas no son capaces de manejar su libertad de forma ética y segura.

La relación entre armas, municiones y asesinatos no es lineal ni universal. Factores como la estabilidad social, el estado de derecho y el control de la delincuencia organizada son mucho más determinantes que la simple posesión de armas por parte de la población.

Columna publicada en República.


01
Oct 24

El lujo de imponer el pasado

 

Es muy común la creencia de que el Centro Histórico de la ciudad de Guatemala ha perdido vitalidad porque la gente mala incumple el reglamento para la conservación del patrimonio; pero hay otras causas más de fondo.

Persona en situación de calle  y perro en el adefesio que pusieron en el Parque Centenario.

La conservación del llamado patrimonio histórico —al gusto de los que tienen la autoridad para imponer su gusto— carga a los propietarios con costos que a veces no pueden, o no quieren enfrentar, por cualquiera que sean los motivos.

  1. Esos costos no son sólo monetarios, no te creas. Muchas veces los costos incluyen lidiar con una burocracia arbitraria y caprichosa que aplica, o no aplica, los reglamentos a su antojo. Y no digamos que no falta el burócrata que pretende mordidas para que avancen los expedientes.
  2. La inseguridad en el llamado Centro Histórico es tan precaria como en otras áreas de la ciudad, con la desventaja, adicional, de que mucha gente mea donde le da la gana; grupos sociales creen que pueden empapelar paredes y pintarrajear en ellas; cualquiera acampa casi que donde le da la gana y escasea el agua.
  3. En general, la economía chapina no da para lujos como un Centro Histórico tipo europeo. Muchos bancos tuvieron sedes en la zona 1 y se retiraron. Muchos restaurantes intentaron asentarse ahí y fracasaron por falta de clientela sostenida. Si te pasas a vivir a un edificio, vaya uno a saber qué te toca de vecino.

Un medigo orina junto a la Empresa Eléctrica, en la Sexta Avenida.

Hago estas meditaciones porque me encantan la zona 1 y su carácter. Soy fan de la vida cultural y barrial de aquel espacio. Tengo amigos que viven ahí. Me encanta la historia. Valoro el catálogo arquitectónico que hay en el Centro Histórico. Suelo llevar visitantes que quedan enamorados del área. Como ahí con frecuencia. En casa, muchas veces hemos acariciado la idea de irnos a vivir a la zona 1, pero el olor a meados y los homeless nos quitan las ganas.

No es sólo que la gente mala no cumpla con el reglamento. Es que hay demasiadas regulaciones; muchas de ellas arbitrarias. Es que no se respeta el derecho de propiedad. Es que en el Centro y en todas partes del país las autoridades no cumplen con sus funciones más elementales. Es que la productividad tiene una cadena con bola en los tribunales de justicia, en la Superintendencia de Administración Tributaria, en el Ministerio de Ambiente y en casi toda la administración estatal.

Un sujeto orina junto al Parque Enrique Gómez Carrillo. Notese el letrero que prohibe mear ahí y la dama.

En materia de conservación, hay ideas que no deben ser ignoradas:

  1. Un Centro Histórico de revista, al gusto de los que tienen el poder de imponer su criterio, es un lujo.
  2. Hay que responder objetivamente a la pregunta: ¿A quién le pertenece el pasado?
  3. Esta tamibén: ¿Deben los intereses colectivos prevalecer sobre los derechos individuales? 
  4. ¿Es moral cargar a todos los tributarios con los costos de que el Centro se vea como un grupo de personas quiere que se vea?

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