29
Nov 17

Acerca de limpiar Guatemala

Imagínate que fuera así de fácil limpiar Guatemala.

Hoy anduve por el Mapa en Relieve y el hombre de la limpieza estaba haciendo lo suyo con una sopladora.  Lo que se me vino a la cabeza fue: ¡Qué tal si fuera así de fácil limpiar Guatemala!

Pero…¿de qué la limpiaría? La limpiaría de privilegios.  Me gustaría una ley que dijera: en ningún caso el Congreso dictará ley o decretos arbitrarios o discriminatorios, en los que explícita o implícitamente se concedan prerrogativas, privilegios o beneficios que no puedan disfrutar todas las personas que tengan la oportunidad de hacerlo.  Eliminaría del Prepupuesto del estado toda partida y asignación destinada a intereses específicos y particulares.

¿De qué más la limpiaría? De toda legislación que no protegiera los derechos individuales de todos por igual.

La limpiaría de delincuentes y de prevaricadores -de acuerdo con la ley penal- claro.

Pero no se puede, ¿verdad? ¿O sí?


01
Nov 17

El Inca Garcilaso y Guatemala

Acabo de leer que ayer fue inaugurada una exhibición sobre el legado de Garcilaso de la Vega, El Inca; y me acordé de un texto suyo sobre los caballeros de Guatemala.

La exposición se halla en el Paraninfo de la Universidad de San Carlos, y el texto que recordé describe el retorno de don Pedro de Alvarado y es el siguiente:  Desta jornada volvió casado a la Nueva España; llevó muchas mujeres nobles, para casarlas con los conquistadores que habían ayudado a ganar aquel Imperio, que estaban prósperos, con grandes repartimientos. Llegado a Huahutimallan, Don Pedro de Alvarado fue bien recebido; luciéronle por el pueblo muchas fiestas y regocijos, y en su casa muchas danzas y bailes, que duraron muchos días y noches. En una de ellas acaeció, que, [e] stando todos los conquistadores sentados en una gran sala mirando un sarao que había, las damas miraban la fiesta desde una puerta que tomaba la sala a la larga. Estaban detrás de una antepuerta, por la honestidad y por estar encubiertas. Una dellas dijo a las otras: “Dicen que nos hemos de casar con estos conquistadores”. Dijo otra: “¿Con estos viejos podridos nos habíamos de casar?” Cásese quien quisiera, que yo, por cierto, no pienso casar con ninguno dellos. Dolos al Diablo; parece que escaparon del infierno, según están estropeados: unos cojos y otros mancos, otros sin orejas, otros con un ojo, otros con media cara, y el mejor librado la tiene cruzada una y dos y más veces”. Dijo la primera: “No hemos de casar con ellos por su gentileza, sino por heredar los indios que tienen, que, según están viejos y cansados, se han de morir presto, y entonces podremos escoger el mozo que quisiéremos, en lugar del viejo, como suelen trocar una caldera vieja y rota por otra sana y nueva”. Un caballero de aquellos viejos, que estaba a un lado de la puerta (en quien las damas, por mirar a lejos, no habían puesto los ojos), oyó toda la plática, y, no pudiendo sufrirse a escuchar más, la atajó, vituperando a las señoras, con palabras afrentosas, son buenos deseos. Y volviéndose a los caballeros, les contó lo que había oído y les dijo: “Casaos con aquellas damas, que muy buenos propósitos tienen de pagaros la cortesía que les hiciéredes”.

El relato es de la segunda parte de los Comentarios Reales, del Inca Garcilaso de la Vega; y di con ella gracias a esta conferencia por el cuate Glenn David Cox.

La foto es de dominio público, via Wikimedia Commons.


06
Oct 17

Pensando en España y en Guate

Con tristeza y estupor veo lo que ocurre en España, y pienso que los guatemaltecos podemos aprender algo.

Como las ideas tienen consecuencias, nunca hay que subestimar el rol de la educación estatal en la construcción del nacionalismo, del pensamiento único, del colectivismo y del jacobinismo.  Los nacionalismos esos de amigo-enemigo y de nosotros-los otros, se construyen alrededor del control de la lengua. La revolución medra en la sociedad escindida, no en individuos, sino en colectivos enfrentados en torno a identidades y elementos colectivistas.

El pensamiento único –ese fenómeno normalizador– se va construyendo poco a poco; y como la broma (los teredos que “se comían” las carabelas en el siglo XVI) causa daños irremediables.

La confusión entre república y democracia, fabricada deliberadamente, no sirve a la causa de los derechos individuales; sino a la de ideologías para las cuales los intereses colectivos (o los de los que dicen representar a los intereses colectivos) deben prevalecer sobre los derechos individuales.

Los medios de comunicación al servicio del poder y de la política (oficiales, o no), son corresponsables, con la educación estatal, de la construcción del nacionalismo, del pensamiento único, del colectivismo y del jacobinismo.

El estado de derecho no puede prevalecer, si no existe la voluntad política de defenderlo.  Al estado de derecho sólo se le puede defender desde la Constitución y la ley.  No son lo mismo estado de derecho que estado de legalidad.  En defensa de la libertad, ni las turbas divinas, ni los chiquilines, ni el asamblearismo sustituyen a los comicios celebrados conforme al derecho.

La guerra es de cuarta generación, es mediática, es de memes, de fotos y vídeos.  La información y la desinformación circulan en tiempo real y en cantidades industriales.

No hay tal cosa como libre determinación de los pueblos; y lo que sí hay es libre determinación de los individuos.  La minoría más pequeña es el individuo.  Una mayoría no puede –o no debería poder– aplastar los derechos de una minoría (ni al revés).  Las minorías silenciosas (y las mayorías silenciosas) son cómplices.

La foto la tomé de Facebook; y esta columna fue publicada en elPeriódico.


15
Abr 17

Nuestra alfombra, la más “fresh”

Desde hace cinco años un grupo de amigos y yo tenemos la tradición de preparar alfombras frente a la casa de doña Yoli.  Es un encuentro generacional, una celebración de la vida entre amigos y familia, y una continuidad de las tradiciones chapinas.

Los que siguen de cerca este espacio saben que no estoy de acuerdo con la filosofía prevaleciente en ésta temporada; pero afortunadamente coincide con el equinoccio de primavera y con la fiesta de la fertilidad, lo cual me da la oportunidad de celebrar como debe ser: con buen bacalao y buen vino, en compañía de personas a las que valoro mucho.

Como el año pasado, en esta ocasión hicimos dos alfombras, una de aserrín y otra de pino. El diseño de la primera fue audaz y muy distinto a las que hemos hecho en años anteriores. Daba mucha alegría ver cuando la gente se detenía a hacer comentarios y se tomaba fotos con ella.  Una familia se detuvo a ver y la pequeña niña que iba con ellos pidió que si la dejábamos ayudar con la alfombra.  ¡Por supuesto que le dijimos que sí y gozamos mucho su entusiasmo!  Una vez más, cuatro generaciones participamos en la elaboración de las alfombras. Además de cuatro generaciones hubo cuatro nacionalidades involucradas.

Doña Yoli preparó su delicioso bacalao a la vizcaína; acompañado por un arroz impecable, moyetes exquisitos y bien calados, y el tradicional encurtido de remolachas, zanahorias, arvejas y ejotes.  Ese es el almuerzo chapín para ese día.  Así era en la casa de mi bisabuela, en las de mis abuelas, en las de mis padres y así será hoy en mi casa.  Sólo que aquí, en vez de encurtido, comemos aguacates porque somos fans de los aguacates.

¿Por qué es que practico algunas tradiciones -aunque no esté de acuerdo con la filosofía de muchas de ellas-? Pues me gusta el encuentro entre generaciones; el establecimiento y fortalecimiento de vínculos culturales, históricos, familiares, y amistosos. Las tradiciones nos dan la oportunidad de enriquecernos afectiva y culturalmente. Nos sirven para aprender acerca de costumbres y prácticas que no sólo son inmemoriales (en muchos casos), sino que se han adaptado, o han permanecido prácticamente inmutables.  Por eso es que la nuestra  debe ser la alfombra elaborada por el mayor número de ateos y agnósticos por metro cuadrado, en todo el país.

Para los lectores distraídos será raro que porque uno es individualista no rechace las prácticas culturales colectivas.  Sin embargo, no hay nada en el individualismo metodológico que apunte en esa dirección; y ciertamente no hay nada en el individualismo -como principio según el cual los hombres poseemos derechos individuales que no les pueden ser arrebatados por ningún otro hombre, ni tampoco por cualquier número, grupo o conjunto de hombres- que apunte hacia aquella creencia.

Las tradiciones enriquecen la evolución social.  Son parte del largo proceso de prueba y error por medio de cual crece y prospera una sociedad.  Las tradiciones dan un sentido de pertenencia: a este grupo de amigos, a estas familias, o a esta tribu…y luego a la sociedad.

De verdad les agradezco a mi bisabuela, a mis abuelas, a mis padres, a mis amigos y a todos los que no sólo me enseñaron a disfrutar de las tradiciones y de la alegría de celebrarlas en compañía de quienes uno ama; sino que me permiten ser parte de ellas. ¡Mi vida es muchos más rica gracias a las experiencias, y a quienes me acompañan en el camino de vivirlas!

Como en otros años, comparto el siguiente relato que expresa muy bien mis propios sentimientos frente a las alfombras; y porque la familia de la autora vivía en la Quinta Avenida de la zona 1, a unas cuadras donde vivía mi tatarabuela, Gilberta y su familia, sobre la misma avenida en la que hicimos la alfombra de ayer:

En Alfombras de aserrín,  Amelia Lau Carling relata que La semana antes del domingo de Pascua…los vecinos crean alfombras de aserrín teñido, de flores y de frutas sobre el camino de muchas procesiones.  Año tras año las hacen con nuevos diseños.  Año tras año las procesiones marchan sobre ellas, destruyendo sus dibujos al pasar.  De niña en Guatemala, mi hogar era el de una familia china que se aferraba a sus costumbres.   Pero la semana santa era una temporada como ninguna otra hasta para una familia china tan tradicional como la nuestra.  Con los vecinos nos juntábamos en las aceras para admirar las alfombras antes de que los cortejos caminaran sobre ellas.  Viendo las procesiones, yo sentía que la historia que narraban ocurría ahí mismo.  Y la belleza de los breves tapices creados con tanto primor se ha quedado grabada en mi corazón.

Al describir el proceso, Amelia cuenta que Primero puso una capa de aserrín natural y la regó con agua.  En seguida sus ayudantes dibujaron sobre ella las figuras de aserrín coloreado.  Se encaramaban sobre  tablas para alcanzar los lugares que debían adornar sin estropear lo que ya habían hecho.  Con un colador y unos esténciles de cartón, pasaban finas lloviznas de colores.  Cuidadosamente medían los diseños, siguiendo las instrucciones…luego otro ayudante pasaba por toda la alfombra con una regadera muy fina de agua, “pish, pish”, para que el aserrín quedara bien plano.  Ay, que linda era.  ¡Parecía una alfombra de verdad!

Si, es cierto que uno termina bien cansado; pero es ese cansancio que enorgullece luego de haber hecho algo alegre, algo hermoso, algo que enriquece y algo que te deja lleno de buenos recuerdos y de cariño hasta el punto de que con un buen baño y una buena noche de descanso ya estás listo para hacerlo mejor…el año entrante.

Actualización: les pregunté a los lectores de @luisficarpediem si alguna vez habían hecho alfombra y de los 17 que respondieron, 11 dijeron que sí y les gusta; en tanto que 6 dijeron que no han hecho.

La tercera foto es por María Dolores Arias y la cuarta es por José Eduardo Valdizán.


11
Oct 16

Tu vida en números

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¿Cómo es tu vida en números? Puedes saberlo si visitas yourlifeinnumbers.org/

Nací en 1961 y el mundo -mi mundo- ha cambiado bastante desde aquel año.  Cuando uno mira las noticias es fácil ponerse del lado pesimista; pero yo soy optimista moderado, optimismo que se apoya en datos, hasta cierto punto.  ¿Cuál es el verdadero estado de cosas?  He aquí cuatro datos:

  • Cuando yo tenía 5 años de edad, la expectativa de vida promedio en el mundo era de 56 años y ahora es de 72. (¡Un incremento de 29%)
  • De cada mil niños nacidos, 113 morían antes de cumplir un año de edad; y ahora sólo mueren 32.  ¡Una reducción de 72%!
  • El ingreso medio por persona subio 167% (¡cifra ya ajustada a la inflación y al poder adquisitivo!)
  • La disponibilidad de alimentos subió de 2,300 calorías por persona al día a 2,800 calorías, ¡un incremento de 22% y menos hambre en el mundo!

Entre 1961 y 2016, en Guatemala:

  • La expectativa de vida subió 56%
  • La sobrevivencia infantil subió 83%
  • El ingreso por persona se elevó 125%
  • La disponibilidad de alimentos creció 33%
  • El índice de escolaridad subió 223%
  • El índice democrático (que en realidad debería llamarse índice republicando subió de -5 a 8, es decir 217%

Si quieres ver cómo ha cambiado el mundo, y cómo ha cambiado tu mundo, visita yourlifeinnumbers.org; un sitio gracias a el Cato Institute.


27
Mar 16

Hermosa la cuarta alfombra…y la quinta

primera-alfombra

Escucha el podcast aquí.

Nooo, no era suficiente hacer una alfombra y el viernes hicimos dos.  Desde 2013 con un grupo de amigos participamos en la chapinísima tradición de elaborar alfombras.   En casa de doña Yoli, en la quinta avenida de la zona 1, nos juntamos para pasar un día alegre, hacer un proyecto en común, comer y beber como vikingos y celebrar la dicha de estar juntos.

Este año elaboramos dos alfombras, una de aserrín de colores para el paso de la procesión de La Recolección y otra de pino y flores para el paso del cortejo de Santo Domingo que pasó a menos de una hora luego de que pasara la primera.

En esta ocasión hubo cuatro generaciones involucradas en el proceso (aunque el pequeño Oliver no hizo más que estampar su pie de un palmo de largo en el aserrín).

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¿Por qué es que practico algunas tradiciones -aunque no esté de acuerdo con la filosofía de muchas de ellas-? Es que me gusta el encuentro entre generaciones; el establecimiento y fortalecimiento de vínculos culturales, históricos, familiares, y amistosos. Este año hubo cuatro nacionalidades involucradas en nuestra alfombra. Las tradiciones nos presentan la oportunidad de enriquecernos cultural y afectivamente. Nos sirven para aprender acerca de costumbres y prácticas que no sólo son inmemoriales (en muchos casos), sino que se han adaptado, o han permanecido prácticamente inmutables.  Esta debe ser la alfombra elaborada por el mayor número de no creyentes por metro cuadrado, en todo el país.

Los lectores descuidados creen que porque uno es individualista debería rechazar las prácticas culturales colectivas.  Empero, no hay nada en el individualismo metodológico que apunte en esa dirección; y ciertamente no hay nada en el individualismo -como principio según el cual los hombres poseen  derechos inalienables que no les pueden ser arrebatados por ningún otro hombre, ni tampoco por cualquier número, grupo o conjunto de hombres- que apunte hacia aquella creencia.

Las tradiciones colectivas son parte de la evolución social y la enriquecen.  Son parte del largo proceso de prueba y error por medio de cual crece y prospera una sociedad.  No sólo de forma, sino también de fondo.  Las tradiciones dan un sentido de pertenencia: a este grupo de amigos, a estas familias, o a esta tribu.

Dicho lo anterior, de verdad les agradezco a mi bisabuela, a mis abuelas, a mis padres, a mis amigos y a todos los que no sólo me enseñaron a disfrutar de las tradiciones y de la alegría de celebrarlas en compañía de quienes uno ama; sino que me permiten ser parte de ellas.  ¡Mi vida es muchos más rica gracias a las experiencias, y a quienes me acompañan en el camino de vivirlas!

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Doña Yoli preparó su tradicional bacalao a la vizcaína, delicioso; acompañado por un arroz impecable, moyetes deliciosos y bien calados, y el encurtido de remolachas, zanahorias, arvejas y ejotes.  Ese es el almuerzo tradicional chapín para ese día.  Así era en la casa de mi bisabuela, en las de mis abuelas, en las de mis padres y así fue ayer en mi casa.

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En su libro, Alfombras de aserrín,  Amelia Lau Carling cuenta que La semana antes del domingo de Pascua…los vecinos crean alfombras de aserrín teñido, de flores y de frutas sobre el camino de muchas procesiones.  Año tras año las hacen con nuevos diseños.  Año tras año las procesiones marchan sobre ellas, destruyendo sus dibujos al pasar.  De niña en Guatemala, mi hogar era el de una familia china que se aferraba a sus costumbres.   Pero la semana santa era una temporada como ninguna otra hasta para una familia china tan tradicional como la nuestra.  Con los vecinos nos juntábamos en las aceras para admirar las alfombras antes de que los cortejos caminaran sobre ellas.  Viendo las procesiones, yo sentía que la historia que narraban ocurría ahí mismo.  Y la belleza de los breves tapices creados con tanto primor se ha quedado grabada en mi corazón.

Elegí este relato porque Amelia expresa muy bien mis propios sentimientos frente a las alfombras; porque la familia de Amelia vivía en la Quinta Avenida de la zona 1, a unas cuadras donde vivía mi tatarabuela, Gilberta y su familia, sobre la misma avenida en la que hicimos la alfombra del viernes; y porque este año –por cuarta vez en mi vida– estuve algo involucrado en la elaboración de una alfombra de aquellas.

Al describir el proceso, Amelia cuenta que Primero puso una capa de aserrín natural y la regó con agua.  En seguida sus ayudantes dibujaron sobre ella las figuras de aserrín coloreado.  Se encaramaban sobre  tablas para alcanzar los lugares que debían adornar sin estropear lo que ya habían hecho.  Con un colador y unos esténciles de cartón, pasaban finas lloviznas de colores.  Cuidadosamente medían los diseños, siguiendo las instrucciones…luego otro ayudante pasaba por toda la alfombra con una regadera muy fina de agua, “pish, pish”, para que el aserrín quedara bien plano.  Ay, que linda era.  ¡Parecía una alfombra de verdad!

Si, es cierto que uno termina cansadísimo; pero es ese cansancio que enorgullece luego de haber hecho algo alegre, algo hermoso, algo que enriquece y algo que te deja lleno de buenos recuerdos y de cariño hasta el punto de que con un buen baño y una buena noche de descanso ya estás listo para hacerlo mejor…el año entrante.

Las dos primeras fotos son por Raúl Contreras, de Así es la vida; y las dos de grupos son por José Eduardo Valdizán.


04
Mar 16

¿Gloriosa victoria?

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Escucha el podcast aquí.

Si la pintura Gloriosa victoria, por Diego Rivera fuera pintada hoy, ¿quiénes la protagonizarían?  En lugar de John Puerifoy, ¿estaría Todd Robinson?,  En vez de John F. Dulles, ¿estaría John Kerry? ¿Jimmy Morales estaría en lugar de Carlos Castillo Armas? ¿Qué dirigente de la iglesia católica estaría en vez de Mariano Rossell? En la bomba, ¿estaría la cara de  Obama?  ¿Cuál de los personajes será Biden?

El cuadro original se halla en el Museo Pushkin, de Moscú. Fue llevado allá por el artista, en tiempos de  Stalin, y si no conoces la pintura puedes googlearla.

La meditación viene al caso luego de leer la entrevista con el embajador Robinson, de los Estados Unidos de América, publicada en elPeriódico el martes pasado.  En ella, el representante diplomático dice, entre otras frases de igual talante: Voy a luchar contra la corrupción y no importa si es un político, alguien del sector privado, o del gobierno y a lo largo de la entrevista habla en el tono en el que hablaría el Presidente de la República, la jefa del Ministerio Público, un fiscal, un juez, o alguien que tuviera un mandato y la autoridad para hacerlo.  Si así fuera, ¿quién no se uniría a tal propósito?  ¡A la corrupción hay que combatirla, así venga de donde venga!

Sin embargo, la misma declaración venida de un embajador extranjero tiene implicaciones que dan para mucho.  ¿Siente, Robinson, qué tiene un mandato, o autoridad para -personalmente- luchar contra la corrupción como lo haría un gobernador enviado por la metrópli a una colonia? ¿Siente que tiene el mandato, o la autoridad necesaria para actuar como un procónsul, como visitador, o algo así?  Como lo que es caldo para el pollo, es caldo para el chunto, todo el tono de la entrevista mueve a pensar que los días de Foster Dulles y de Puerifoy  volvieron.

En su artículo 41, la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas estipula que sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades…[los diplomáticos]…están obligados a no inmiscuirse en los asuntos internos de ese Estado.  Da curiosidad saber si el enviado de los EUA actúa como actúa por sus pistolas, o por instrucciones superiores.

La foto la tomé de aquí; y esa columna fue publicada en elPeriódico.

Actualización: el 11 de marzo de 2016 el embajador de El Vaticano, decano del cuerpo diplomático, les exigió a sus colegas que eviten la injerencia en la toma de decisiones del país.


01
Mar 16

El volcán de Fuego está feroz

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Un espectáculo de fuego está ofreciendo…¿qué si no el volcán de Fuego?  Desde anoche está arrojando lava y hoy en la mañana tanto él como el volcán de Pacaya estaban en actividad.

El Guatemala hay unos 37 volcanes y son parte del cinturón del Pacífico y tres de ellos están activos: Santiaguito, Pacaya y Fuego.  En el país convergen tres placas tectónicas y no en balde se dice que es uno de los lugares geológicamente más interesantes del mundo.  Esta es la cuarta erupción de 2016 y según el Insivumeh una de las columnas de ceniza alcanzó los 6,000 metros sobre el nivel del mar; el coloso arrojó flujos de lava de unos tres kilómetros de longitud.

La foto es desde mi balcón y abajo se aprecian las luces de la ciudad de Guatemala. Arriba la columna ígnea que sale del volcán y a su izquierda se ve correr la lava.

Abajo una conversaciòn que tuve, sobre volcanes, con el geólogo extraordinaire, Sam Bonis.

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30
Ene 16

Guatemala en “La rebelión de Atlas”

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La República Popular de Guatemala -escribían los periódicos del 26 de enero- rechaza el pedido de los Estados Unidos de un préstamo de mil toneladas de acero.  El párrafo es de La rebelión de Atlas, la novela magnífica de Ayn Rand y yo tenía que haber puesto esta entrada el martes pasado porque…fue 26 de enero.

Esa no es la única mención chapina en la novela; ya que unas páginas antes, la autora explica que Dagny sabía que era posible sacar dinero del negocio de los ferrocarriles, y sabía también quien lo estaa haciéndo.  Cuffy Meigs vendía trenes del mismo modo que si estuviese vendiendo el último de los suministros del ferrocarril cada vez que podía armar un plan que le impedía quedar al descubrierto.  Vendía rieles a Guatemala o a compañías tranviarias de Canadá, cables a fabricantes de fonógrafos, y durmientes como combustible para hoteles de centros turísticos.

¿Por qué será que Ayn Rand eligió a Guatemala?  No sabemos que haya estado aquí; pero, ¿habrá leído acerca del País de la eterna primavera en las noticias? Los años 50 fueron tiempos interesantes en la Tierra del quetzal; y para 1957 cuando la novela fue publicada, Guatemala se había escapado de la órbita soviética y del colectivismo y el totalitarismo que, en la novela, habían llevado el mundo al colapso.


04
Nov 15

Instrumentos de Claudio Urrutia; y el Mapa en relieve

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El Mapa en relieve, además de ser un monumento a Guatemala, es una cátedra de geografía dictada objetivamente al aire libre por su autor; desde el centro de alguna estrella, o posiblemente con rayos de sol sobre un pizarrón de grama verde que simboliza la magnífica presencia de nuestra naturaleza mil veces pródiga, dijo el presidente Manuel Estrada Cabrera, el 29 de octubre de 1905 al inaugurar aquella obra prodigiosa de Francisco Vela y Claudio Urrutia.

En la Biblioteca Ludwig von Mises, de la Universidad Francisco Marroquín hay una exhibición de instrumentos y herramientas que pertenecían al ingeniero Claudio Urrutia, todos de principios del siglo XX.  Si te fascinan este tipo de cosas te va a encantar la exposición.  La entrada es gratuita de lunes a sábado.  Entre semana de 7:00 a.m. a 8:00 p.m. y el sábado de 8:00 a.m. a 12:00 m.

En la foto se observan un telescópio sextante, binoculares y una cámara fotográfica.

En el Libro de oro del Mapa en relieve, Carlos E. Prahl R. escribió: En el mapa en relieve…no sólo están presentes las ciencias de cálculos y medidas, y otros aditamentos coadyuvantes; sino la belleza de las formas…corresponde a la representación de la realidad física con montañas, cerros, volcanes, ríos, lagos, valles, cuencas, depresiones, planicies, costas, mares, etc., realzados; y además las principales ciudades, pueblos, aldeas, puertos, carreteras, vías férreas, etc.  

No había aviones para tomar fotografías aéreas del territorio guatemalteco…ni disponía de los recursos modernos para emprender la construcción de la obra de tal magnitud.  El mapa fue construido en 18 meses con 1089 metros cuadrados, 750 yardas de tubería de plomo, 60,000 ladrillos, 25,900 quintales de cemento, concreto y mampostería.  

La base del mapa es de piedra y en los espacios ocupados por agua se colocó piedra pomez. Las curvas de nivel están hechas de ladrillo y en la capa que recubre la totalidad, se usó cemento Portland.  Las cabeceras departamentales están colocadas en escala; los caminos cincelados.  Las líneas de los ferrocarriles son de plomo, los puentes de acero y la pintura la más fina del mercado.

Claudio Urrutia fue pionero de la cartografía, en Guatemala.  En 1876 inventó la Mira Urrutia, un instrumento topográfico que patentó en Nueva York.  Sus mediciones científicas sirvieron de base para la construcción del Mapa en Relieve de Guatemala.   En 1879 inventó una de las primeras calculadoras en el mundo, misma que fue exhibida en la Exposición Mundial de París donde obtuvo la Medalla de Oro como premio.  Urrutia también desarrolló un nuevo método de cálculo topográfico, al que llamó método telegonométrico.  Utilizó la fototelemetría para sus cálculos topográficos de larga distancia.  Eastman Kodak le compró a él el Faster Shutter, que Urrutia inventó y usaba en su cámara fotográfica.

Puedes ver fotos de la construcción del mapa, aquí.