01
Oct 18

El genocidio, desearlo no lo hace realidad

Cuando leí que el el Tribunal de Mayor Riesgo B de delitos contra deberes de la humanidad y genocidio absolvió al general retirado José Mauricio Rodríguez; pero opinó que sí hubo aquellos crímenes en el área ixil entre marzo de 1982 y julio de 1983, me acordé de uno de los dichos de mi abuela, Frances: Wishing it does not make it so.

La frase se traduce como que el hecho de que desees algo, no lo hace realidad.  Y se aplica en este asunto porque no importa cuantos jueces, fiscales, ONG y grupos de interés deseen que haya habido genocidio en Guatemala, lo cierto es que por muchos horrores que hayan ocurrido, y por muy aberrantes y salvajes que hayan sido, una cantidad de crímenes de lesa humanidad no constituye genocidio sin la tipificación correcta e inequívoca.  Es decir, sin que en realidad hubiera habido genocidio.

El enfrentamiento armado interno fue para evitar que los comunistas tomaran el poder por la fuerza e impusieran la dictadura del proletariado.  El enfrentamiento era contra los comunistas que usaban la violencia y delinquían, no contra los ixiles.  ¿Por qué es esto importante? Porque cuando se discute el tema recuerdo muy bien las voces de Francisco Fonseca Penedo, mi profesor de Derecho Penal II; y de Baudilio Navarro Batres, mi profesor de Derecho Procesal Penal, ambos hablando sobre la tipificación de delitos.

¿Qué es la tipificación del delito? Hay tipicidad cuando la conducta del criminal se ajusta 100 por ciento a lo descrito en el Código Penal. Cuando existe una adecuación de aquella conducta a uno de los tipos descritos en el Código Penal. Para que la ley penal sirva a la justicia, no se puede usar analogías, ni de opiniones democráticas, ni mediáticas, ni siquiera judiciales para homologar una conducta (por reprobable que sea) a un tipo penal. Hay atipicidad cuando la conducta que está sometida a juicio no se adecúa al tipo penal.

Cuando las cosas se ven de cerca y apasionadamente, es difícil entender la naturaleza de garantías como la anterior, garantías que ha costado mucho interiorizar en Occidente, con el espíritu de que la justicia no sea venganza y de que la justicia sirva a darle a cada quien lo suyo, como escribió Ulpiano. Sin garantías como la anterior, ¿qué porcentajes de arbitrariedad y rencor permearían en los procesos judiciales y las sentencias?

¿Qué, entonces, es genocidio?

El artículo 376 del Código Penal de Guatemala tipifica el delito de genocidio de la siguiente forma:  Comete delito de genocidio quien, con el propósito de destruir total o parcialmente un grupo nacional, étnico o religioso, efectuare cualquiera de los siguientes hechos…

Dicho artículo confirma la tipificación contenida en instrumentos de derecho internacional como el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, cuyo artículo 6 dice: A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por “genocidio” cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal…

Y aquellos dos están en consonancia con la Convención para la Prevención y la sanción del Delito de Genocidio, cuyo artículo II dice: En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal…

Desear que hubiera genocidio -como lo desean algunos grupos de interes, ONG, jueces y fiscales- no lo hace realidad porque, de acuerdo con los tres textos, para que haya genocidio tiene que haber una intención de destruir al grupo (en el caso de Guatemala, grupo étnico) como tal; es decir, por su étnia.  Y tal no fue el caso.  ¿Quién querría destruir a los ixiles qua ixiles?   No es como los hutus y los tutsis; ni como los turcos y los armenios, o los nazis y los judíos.  El enfrentamieno armado era contra comunistas que actuaban violentamente para hacerse del poder e imponer la dictadura del proletariado; y no era relevante si fueran esos terroristas, secuestradores, asesinos, ladrones y extorsionstas ixiles, o no.  El enfrentamiento armado interno era contra individuos que actuaban de forma delincuencial, no contra grupos étnicos, religiosos o nacionales. Sin duda murieron católicos y evangélicos en el enfrentamiento armado; pero es impropio hablar de un genocidio católico, o evangélico luego de hacer la sumatoria de víctimas de cada uno de esos grupos y luego de describir las atrocidades a las que hubieren sido sometidos.

El Tribunal de Mayor Riesgo B de delitos contra deberes de la humanidad y genocidio puede desear que hubiera genocidio y para hacer como que ocurrió puede opinar que lo hubo; pero en Occidente, en un sistema de tribunales que busca la justicia, no basta con querer que algo sea realidad para que sea realidad.  Haría falta probar, evidentemente, que hubo una intención o propósito que jamás existió.

No se sirve a la justicia -ni a la memoria de las víctimas- que el propósito político (y económico) de perseguir un genocidio que nunca existió distraiga a los fiscales y jueces de investigar y castigar delitos de lesa humanidad que hubieren sido cometidos. La obsesión con el genocidio no sirve a la justicia; ni para tirios, ni para troyanos; y desearlo no lo hace realidad.

La ilustración es de Tim Green de Bradford (Blind Justice) CC BY 2.0, via Wikimedia Commons.


20
Oct 17

20 de octubre

Entre grupos de jóvenes indígenas, en los años 80, a los guerrilleros se los conocía como gorilas.  Esto es porque eso era lo que entendían los patojos cuando los gringos decían guerillas, lo que a los oídos de los chicos sonaba como grilas.  Sería eso y porque no era difícil identificar a aquellos terroristas, que muchísimas veces amenazaban sus vidas y sus propiedades, con las huestes de Urko, de la peli El planeta de los simios. ¿Qué otro nombre usaban -aquellos jóvenes y muchos adultos- para referirse a los guerrilleros? El de canchitos, debido al número notorio de extranjeros que militaba en las filas de la URNG.

Escucha el podcast aquí.

De aquello me acordé porque, cuando la dirigencia popular celebra la Revolución del 20 de octubre, en Guatemala, el centro de la ciudad suele ser pintado con hoces y martillos; así como con mensajes de odio. También es así el Primero de mayo. Así ocurre cuando se celebran los ideales de los gorilas y de los canchitos.

No cabe duda de que en 1944 era necesario deponer al ancien régime y ese propósito unió a tirios y troyanos.  Empero, no era necesario que la Revolución fuera cooptada por las corrientes más colectivistas, ni era necesario que se encaminara hacia el asesinato de Francisco Javier  Arana, ni al enraizamiento del socialismo en la burocracia, en la educación, y en otras esferas de la vida chapina.  De ahí que la celebración del fin de una dictadura, no debería estar vinculada a las consignas de una ideología asesina.

En el mundo, una de cada cinco personas vive bajo un régimen comunista; y puesta así la cifra no dice mucho.  Empero, un poco de perspectiva aclara las cosas: en 100 años, el socialismo real costó 100 millones de vidas humanas. Sesenta y cinco millones en China, 30 millones en la URSS, 2 millones en Corea del norte y en Camboya respectivamente, y así sigue la cuenta. Ciento cincuenta mil en América Latina, según cifras de la Victims of Communism Memorial Foundation.  En Guatemala, por cierto, al conmemorar los 100 años de la revolución bolchevique, desde la perspectiva de los derechos humanos, la Universidad Francisco Marroquín está recordando a aquellas víctimas.

Haz clic en la foto para ver la conferencia de Ramiro Ordóñez Jonama, sobre la Revolucion de 1944.

Columna publicada en elPeriódico.


20
May 17

Convergencia en defensa de Maduro

Digamos que hay algo que ¿admirarle? a esta gente: Esto es que tiene agallas.  O por no decir desfachatez, o sinvergüenzura, la de defender a la dictadura asesina de Nicolás Maduro en Venezuela….pero entonces ya no es de admirar.

En la carta que ilustra esta entrada, Convergencia  denuncia a los medios informativos que ponen en evidencia al régimen revolucionario bolivariano; y condena el apoyo que recibe el pueblo de Venezuela en su lucha contra la tiranía.

Una vez más se hace evidente la vinculación entre la tiranía de Caracas y  la exguerrilla guatemalteca, que se halla entre los más entusiastas defensores de la reforma constitucional que se discute en el Congreso de Guatemala, contra viento y marea.

La semana pasada el director de la academia Hugo Chávez que opera en la universidad estatal de Guatemala se presentó al Congreso de la República y acompañó a la barra que apoya las reformas constitucionales y del sistema de justicia  que también apoyan otros simpatizantes del socialismo en general y del chavismo en particular.

A los socialistas les incomoda la prensa que no es complaciente y que no hace activismo por su causa.  Por eso es que muchos socialistas y simpatizantes (en oposición a los liberales) consideran que  la prensa debe ser regulada, no dejarla a la libre. Esto es para que reine el pensamiento único, su pensamiento único. La cita es de un lector, ex funcionario público, que me escribió en privado -¿porque no quiso dar la cara en este espacio?-.

Pienso, por mi parte, que la libertad de expresión debe ser total, que la prensa (y los individuos que se expresan, sean periodistas, o no) debe ser libre y que no debe ser regulada, aunque haya que aguantar a lo socialistas defendiendo a su tirano favorito.


23
Dic 16

Los pactos de apaciguamiento

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Para cuando cayó el muro de Berlín se hizo evidente que el socialismo real no sólo era moral y económicamente insostenible; sino que era políticamente insostenible.  Y para entonces, el enfrentamiento armado interno en Guatemala–ocasionado por admiradores de la URSS, de Cuba y de otros regímenes totalitarios– ya tenía 28 años de estar desangrando al país. Para cuando colapsó la URSS ya no había quien sostuviera ni al régimen de los Castro, ni a las guerrillas que inspiraba. Y en ese ambiente, cinco años después, la guerrilla guatemalteca recibió un puente de plata para concluir, con dignidad, la guerra que habían iniciado y perdido.

Los pactos de apaciguamiento de 1996 les lavaron la cara a los que durante 36 años asesinaron, secuestraron, extorsionaron y vejaron a miles de guatemaltecos con el propósito de establecer la dictadura del proletariado. Les ahorraron la humillación de una merecida derrota social y militar y les consiguieron espacios clave en la maquinaria política y burocrática del país como premio y como plataforma para la siguiente etapa del enfrentamiento.

¿Y qué pasó con los vencedores del enfrentamiento? ¿Qué pasó con los que, en cumplimiento de su mandato constitucional se vieron obligados a combatir a la guerrilla? A ellos les fue servido el inmerecido plato amargo de la humillación y la ignominia.

Hay por ahí unas vallas conmemorativas de los pactos de apaciguamiento que dicen que las guerras son inútiles. Pero…¿la guerra hubiera sido inútil para la URNG si sus dirigentes hubieran alcanzado el poder y se hubieran convertido en los Ortega, los Chávez, o los Castro de esta tierra?  ¿Fue inútil hacerles frente a los aprendices de dictadores, totalitarios aspiracionales que querían hacer de Guatemala un infierno socialista?  La guerra es espantosa, es el peor enemigo de la libertad y debe ser evitada a no ser que, como dice el himno nacional de Guatemala: Tu pueblo con ánima fiera, antes muerto que esclavo será.  En estas fiestas de fin de año recordemos a los héroes que –con su sangre, o ahora en prisión– evitaron que creciéramos bajo regímenes criminales como los de Cuba y Venezuela.

Columna publicada en elPeriódico.


20
Nov 16

Diálogo de conversos, por Rojas y Ampuero

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¿Qué harías si tuvieras que rehacer tu vida?  Quizás recoger los pedazos y armarla de nuevo.  En Diálogo de conversos, Mauricio Rojas y Roberto Ampuero conversan en torno a su evolución política desde el marxismo militante en los años 60 a las ideas liberales clásicas que hoy cultivan y difunden.

Las experiencias de ambos no son de escritorio, ni de hotel de cinco estrellas. Ninguno de los dos fue parte de la gauche caviar. Ambos lucharon -donde se lucha- y le vieron de cerca el rostro al socialismo, primero atraídos por sus cantos de sirena y luego repelidos por sus verrugas y sus ojos legañosos.

Uno se engancha fácil en la lectura de esta conversación; especialmente en las primeras tres cuartas partes del libro, llenas de momentos desgarradores intelectual y sentimentalmente.  Mientras leía el Diálogo entre conversos yo pensaba de cuando en cuando: Cuántas vidas de jóvenes chapines se hubieran salvado -de muertes inútiles y yermas- si hubieran leído a Rojas y a Ampuero en los años 60, 70, y 80.  Y de cuando en cuando me preguntaba: ¿Les hubieran creído a Rojas, o Ampuero cuando les advirtieran que el partido mentía, manipulaba y buscaba un activismo suicida?

Haz clic aquí para ver una charla que Mauricio Rojas ofreció sobre este libro.

De paso, Jorge Bergoglio acaba de referirse a la relación entre el cristianismo y el comunismo; y Mauricio Rojas, en Diálogo de conversos, nos ofrece estas meditaciones: me gustaría desarrollar un poco  más la cuestión religiosa, ya que de ella depende, en gran medida, la universalidad del marxismo, es decir, su capacidad de apelar a un sentimiento que es connatural al ser humano con independencia de su tradición cultural.   La gran propuesta del comunismo moderno es la instauración de un paraíso terrenal que, en todo sentido, rescata la promesa esencial de toda la tradición judeocristiana acerca de un reino celestial donde se realiza el sueño de una comunidad absoluta, en la que no existe ni lo tuyo ni lo mío, ni envidia, luchas entre los seres humanos, enfermedad o pobreza.  En suma, donde se vive la plenitud del reencuentro con el Creador y la salida definitiva de la precariedad y el dolor a nuestra condición terrena.

El orden celestial es, sin la menor duda, un orden comunista donde todo se comparte y nadie podría llegar a imaginarse que allí existe la propiedad privada o cualquier cosa que nos separe a los unos de los otros.  Esa es la gran expectativa en que se funda nuestra tradición religiosa y por ello su actualización marxista-comunista no podía dejar de remecer poderosamente nuestro imaginario colectivo.  Al mismo tiempo, no es difícil otra vida está presente en prácticamente todas las culturas y es fácilmente reconocible en el Valhalla nórdico, el Hanan Pacha de los incas, el Nirvana budista o el Reino Celestial chino.

Food for thought, ¿verdad?


01
Jul 16

Gracias al Ejército

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De todos los enemigos de la libertad, la guerra es el más temible porque comprende y desarrolla el germen de los demás, dijo James Madison. En Guatemala, el enfrentamiento armado interno hizo aquello. Porque un grupo de marxistas-leninistas quiso establecer un régimen inspirado en el totalitarismo de Castro y Stalin, los guatemaltecos nos vimos envueltos en 36 años de violencia en los que se criaron los gérmenes contra los que advirtió Madison.

Por dicha, mi generación y la siguiente no tuvieron que sufrir los horrores que viven los Venezolanos y Cubanos, o los que vivieron los camboyanos y otros pueblos sometidos a los ideales que inspiraban a las FAR, ORPA, EGP y PGT. Si te horroriza el terrorismo en el aeropuerto de Estambul, no olvides que los guerrilleros chapines pusieron una bomba en el parque central de la ciudad de Guatemala, que igualmente cobró vidas humanas, y que saquearon y destruyeron el museo de Tikal.

La institución que impidió que mi generación y la siguiente crecieran en dictaduras criminales como las que destruyeron millones de vidas en Africa, Asia y Europa del este fue el Ejército de Guatemala que, en cumplimiento de la enfrentó a las guerrillas de la hoz y el martillo. El Ejército impidió que Soto, Ramírez, Asturias, o Rosales se convirtieran en los Ceaucescu, los Kim, los Castro, o los Maduro de Guatemala. El Ejército impidió que fuera establecida la dictadura del proletariado con toda su brutalidad.

El enfrentamiento armado tuvo costos…porque de todos los enemigos de la libertad, la guerra es el más temible. Costó vidas humanas y le dio paso a abusos y corrupción. Pero a pesar de los abusadores y los corruptos (que deberían enfrentar las consecuencias jurídicas de sus actos), es de justicia y de decencia darles las gracias a los miles de oficiales y a las tropas que participaron (y hasta entregaron sus vidas) en aquel enfrentamiento y evitaron la dictadura colectivista y totalitaria. El domingo no podré saludar al Ejército en su desfile; pero va mi agradecimiento a los buenos veteranos y militares de alta que –honradamente– cumplieron y cumplen con su deber constitucional.

Columna publicada en elPeriódico.


07
Abr 16

Fuerzas Armadas Campesinas en Huehuetenango

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En los últimos días han circulado dos vídeos que argumentan venir de las Fuerzas Armadas Campesinas, FAC, en donde el comandante Ramírez y el subcomandante Toledo expresan que se ven obligados a organizarse y salir públicamente ante la problemática que enfrentan las comunidades del norte del departamento de Huehuetenango, eso leí en una columna de elPeriódico.

Dice la columnista que lo que se vive en Huehuetenango se vive en otros departamentos y que están cansados de que sus demandas no encuentren eco, que sus solicitudes sean ignoradas, y están hartos de que no se les respeta, que ya se cansaron de hacer uso de la Constitución (esto es fascinante), de apelar a los acuerdos de paz, al acuerdo sobre identidad y derechos indígenas, al Código Municipal y a la ley de consejos de desarrollo y ahora exigen que se repeten el Convenio 169 y los marcos internacionales. De no lograrlo, explica la señora Nimatuj, no será extraño que apuesten por la autonomía.

Según Pueblos en camino  las Fuerzas Armadas Campesinas anuncian su formación y acción desde Guatemala en defensa de la Madre Tierra y contra el extractivismo y abuso de empresas nacionales y transnacionales en territorios de campesinos indígenas y mestizos. Anuncian que no toleran más el abuso de hidroeléctricas, monocultivos de palma, extractivismo minero y petrolero y su hartazgo con la burla por parte del Estado hacia sus movilizaciones, exigencias y acciones pacíficas. Son hijos y nietos de revolucionarios y luchadores y su claridad política y dignidad es ejemplar.

A pesar de lo dicho por Nimatuj y Pueblos en camino, hay quienes dudan de la existencia y capacidades de aquel grupo guerrillero.  Tal es el caso de un miembro del Consejo de Pueblos Mayas de Occidente, que dice que el vídeo está mal hecho y que sólo es una forma de estigmatizar a la población; y el caso de el coordinador de la Coordinadora Central Campesina Chortí, que le restó importancia y se refirió a organizaciones relacionadas con el narco y el tráfico de personas.

Por su parte Vayron Herrera, representante de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos, dijo que se  tiene conocimiento de que esa agrupación, se mantiene activa en el norte del departamento.

¡Quién sabe quién se tiene qué entre manos!


05
Abr 16

Hillary Clinton llamó a Otto Pérez

Hillary_Clinton_-_Caricature

Más de un año después de haber renunciado como secretaria de estado, de los Estados Unidos de América, Hillary Clinton llamó a Otto Pérez Molina, presidente de Guatemala, para apremiarlo de modo que volviera a nombrar a Claudia Paz y paz como Fiscal General, a pesar de que la comisión postuladora ya la había rechazado, informa David Landau en The Daily Caller.  El autor relata que Clinton le insinuó a Pérez Molina que debería influir en la comisión.

Landau conversó con Perez Molina en el cuartel Mariscal Zavala; y en su reportaje, Landau aborda las conexiones familiares de Paz y Paz con la exguerrilla; y la responsabilidad de las Fuerzas Armadas Rebeldes en el asesinato del embajador de los E.U.A. John Gordon Mein en 1968.

Gracias al cuate, Jorge, por la pista.

Caricatura por DonkeyHotey, CC BY 2.0 via Wikimedia Commons.


10
Ene 16

¿Qué hacía la guerrilla? Para que lo sepan los más jóvenes

PARTE DE GUERRA EGP 25OCT1981

Crecí en los 70 y 80 por lo recuerdo muy bien a qué se dedicaba la guerrilla guatemalteca; pero para los muchachos que hoy tienen menos de 25 años de edad, es posible que el terror y la violencia que aquellos grupos ocasionaban con el propósito de establecer la dictadura del proletariado sean desconocidos.  Para contribuir a entender la historia moderna de Guatemala y ayudar a completar la película de lo que ocurrió en aquellos años violentos, comparto algunos enlaces que tienen que ver con el tema.  La idea es que los más jóvenes no se queden con una historia única, sino que puedan contrastar y comparar para hacerse ideas propias acerca de lo que ocurrió.

Motos en el teatro nacional y la guerrilla en Tikal

“Todas las familias están con la guerrilla”

Víctimas de la guerrilla, para no olvidar

Denuncias por crímenes de la guerrilla

Crímenes de la guerrilla (no apto para menores)

Lo que llama la atención sobre el proceso de El aguacate

Escape del fuego

¿Qué tipo de gente eran los guerrilleros?

¿Recuerdas el caso Xamán?

Embajadores asesinados

44 años después, el caso de Gordon Mein

La tragedia de la embajada de España

Lo que no se cuenta del asalto a la embajada de España

Bombazo en el Parque Central (no apto para todo público)

La tristeza de los vitrales del Palacio Nacional

Asesinato y terrorismo por los guerrilleros

Querella contra EGP por secuestro

¿A cuántos mató el comunismo?

Día del guerrillero, en recuerdo de un asesino

Guatemala bajo asedio

¿Por qué es que la gente rechaza a la exguerrilla?

El ejército en San Juan Cotzal

Alotenango: Ejército sí, policía no.

La ilustración de esta nota es un boletín de la exguerrilla en la que se relata que el Ejército Guerrillero de los Pobres, una de las facciones de la Unidad Revolucionaria Guatemalteca involucraba a la población civil en su lucha por establecer la dictadura del proletariado.


25
Dic 15

Jesús, ¿coronel del Ejército, o guerrillero?

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Si me preguntan, prefiero que Yisus sea coronel del Ejército de Guatemala, en vez de guerrillero.  Descontado el absurdo de que una imagen, o un personaje místico -en este caso la del Jesús de la Merced- tenga un grado militar (aunque sea honorifico), lo menos peor es que no esté del lado de la revolución colectivista y totalitaria, una de esas de orden marxista-leninista, o maoista, o chavista.  Yo de hecho, siempre le estoy agradecido al Ejército porque, en cumplimiento de la Constitución, evitó que mi generación y yo creciéramos en una tiranía como las de Cuba y Venezuela, por no citar China, la Unión Soviética, Camboya y otras.

Esto viene al caso porque la imagen del nazareno de la Merced (una parroquia a cargo de los jesuitas) está por ser ascendida de coronel a general del Ejército.  Y porque tirios y troyanos ya se están tirando los platos.

Se supone que el estado de Guatemala es laico y con excepción de las sociedades más tribales, en el mundo hay cierto acuerdo en el que el estado y la religión deben mantenerse separados.  Sin embargo, el misticismo está muy enraizado en Guatemala. De hecho la Constitución comienza con la invocación a un dios y en el artículo 37 de la ley fundamental, la iglesia católica recibe tratamientos especiales.  En ese ambiente, medieval y algo alucinado, ¿por qué es que una imagen no podría ser…coronel, general, o cualquiera otra cosa?  De hecho, el Cristo de Esquipulas fue comandante del Movimiento de Liberación Nacional, otra ocasión en la que Jesús (o por lo menos aquel Jesús) no estuvo del lado del colectivismo totalitario.

¿Quién, entonces, decide si Yisus está con la revolución, o contra ella? Si el de la Merced es coronel del Ejército y el de Esquipulas comandó a Liberación, ¿es posible saber con quién están el de Candelaria y el de la Recolección, para mencionar dos?  Si los exguerrilleros pueden reclamar a Jesús como revolucionario, ¿por qué es que el Ejército no puede reclamarlo como oficial? Descontado el absurdo en ambas situaciones, claro. En todo caso, el misticismo llevado a esos niveles pone la carne de gallina; y ¿te parece correcto que el dinero de todos los tributarios sea usado para cosas así?

¿Por qué no un estado laico y ahí la dejamos? Como debe ser.