04
Nov 17

Entre el fiambre y el pavo se cuidan los nenes

Cuando los magistrados de la Corte Suprema de Justicia tienen hambre, monchan  almuerzos de casi mil quetzales. Para ser exactos, de Q972, valor individual de 14 platillos.  En un almuerzo de septiembre pasado se gastaron 13 mil 604 quetzales…de tus impuestos. ¡Para esto es que quieren más tributos los pipoldermos!

Dos días antes de la festividad del solsticio de invierno, en 2015, los magistrados se echaron una cena en la que, cada platillo, tuvo un costo Q299 cada una, para un gasto total de Q5 mil 970….de tus impuestos. Uno se pregunta: Si es con su dinero propio, ¿cáda cuánto pagan Q299 en una cena estos personajes?

De acuerdo con los registros de gastos de comida del Organismo Judicial, de noviembre de 2014 hasta mayo de este año, los magistrados han gastado 425 mil quetzales entre almuerzos, refacciones, pasteles y galletas.  Ese dinero de tus impuestos ha ido a parar a las barrigas golosas de los magistrados y de otros funcionarios.

¡Para cosas así es que usan tus tributos los pipoldermos!…y así ha de ser ministerios y otras oficinas burocráticas. ¿O no?

La foto es de Soy 502.


19
Oct 17

Derechos, facultades y el orden constitucional

Las facultades administrativas e incluso las políticas de los funcionarios -locales, o extranjeros- no son derechos.  Estos -como el derecho a la vida, el derecho a la libertad y el derecho a la propiedad- son acuerdos morales que se ejercen sin necesidad de pedirle permiso a nadie; en tanto que las facultades administrativas, para comenzar, no deben ser violatorias de los derechos (incluido el derecho al debido proceso, que se deriva de los derechos a la vida y a la libertad).  Luego, las facultades administrativas de los funcionarios son consecuencias de acuerdos políticos, es decir, de acuerdos enraizados en el ejercicio del poder, o en el ejercicio de la influencia política. El ejercicio del poder público es una facultad, no un derecho.

Un funcionario podría decir que tiene derecho a ejercer tal, o cual facultad, sí y sólo sí, existe un acuerdo político que le permite ejercer la facultad.  Empero, a diferencia de los derechos que ni se dan, ni se quitan desde el poder, las facultades sí dependen de este.

Pensé en aquello porque la Corte de Constitucionalidad, constituida en tribunal extraordinario de amparo, debería proteger a las personas contra las amenazas de violaciones a sus derechos o para restaurar el imperio de los mismos cuando la violación hubiere ocurrido. Empero, la Constitución nada dice de proteger a los funcionarios -nacionales, o extranjeros- contra las amenazas que pendan sobre sus facultades, o para restaurar las mismas cuando hubieran sido suspendidas, o anuladas.

Ya sabes, en el campo de las relaciones sociales voluntarias, la ley sirve para proteger la esfera de acción privada de las personas y garantizan que estas puedan hacer todo lo que no está expresamente prohibido por la ley (porque viola derechos ajenos); en tanto que en el campo de las relaciones sociales coercitivas, la legislación sirve para enmarcar las acciones de los sujetos a ella y garantizan que estas puedan hacer sólo lo que está expresamente permitivo por las normativas (para evitar la violación de derechos).

Por eso creo que es improcedente -y abusador- que la mayoría de magistrados de la Corte de Constitucionalidad crea que tiene la facultad de forzar al Presidente, o al Organismo Ejecutivo a revertir una decisión administrativa y política que no es violatoria de derecho alguno.  El jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatamala, en el marco de su mandato derivado de un acuerdo político con el gobierno de Guatemala, tiene facultades políticas y administrativas, que no es lo mismo que decir que tiene derechos políticos y administrativos.

La Corte de Constitucionalidad, cuya función principal es la defensa del orden constitucional, debería tener en mente la distinción entre derechos y facultades, y debería tener en mente la distinción entre el campo de las relaciones voluntarias y el de las relaciones coercitivas.  Pero parece que no es así.  Parece que los magistrados están más interesados en ejercer lo que se conoce como el gobierno de los jueces, antes que en defender la Constitución y las leyes (que no son lo mismo que la legislación).

Ese fenómeno indeseable que es el gobierno de los jueces fue identificado por primera vez en 1921 por Edouard Lambert y es un sistema de revisión judicial verdaderamente sin restricciones, que no pudiera ser limitado ni siquiera por medio de una enmienda constitucional. El gobierno de los jueces no debe ser confundido con el control jurisdiccional que es, este último, un componente del estado de derecho.

En una república sana, la función de controlar las decisiones políticas y administrativas del Ejecutivo le corresponden al Congreso; y si la Corte de Constitucionalidad usurpara las funciones del Ejecutivo, o del Congreso, está claro que se excedería en sus facultades de una forma inaceptable.

Uno puede estar de acuerdo, o en desacuerdo con la decisión ejecutiva de pedirle al jefe de la CICIG que no se meta en política. Empero, la determinación de la Corte de Constitucionalidad, de convertirse en el árbitro final de las decisiones ejecutivas del Organismo Ejecutivo, pone en peligro el mismísimo orden constitucional; y eso debería preocuparnos a todos los que valoramos el estado de derecho.  De hecho, si vamos a tener éxito en la lucha contra la corrupción -¡y deberíamos tener éxito en esa lucha!- sólo va ha ser en el marco del estado de derecho, y mediante el respeto a la ley.

La ilustración es de elPeriódico.


03
Oct 17

¿Y así quieren más impuestos?

Hasta que los tributarios ya no veamos más casos como estos, es inaceptable que los pipoldermos pidan más impuestos.

  1. Un puente que lleva a ninguna parte, en Chinautla -fue construido por el Fondo Nacional para la Paz y de emergencia- y costó Q24 millones.  Lleva siete años sin funcionar.  ¿Cuántas obras así hay, o están siendo construidas? ¿Cuántos puentes, mercados, hospitales, escuelas, están a medio construir, o han sido mal construidas y así se desperdicia el dinero de los tributarios?
  2. Luego de 9 meses de evidente incapacidad de ejecución presupuestaria (es decir, de convertir en obras el dinero que toman de los tributarios), la Presidencia de la república y los 13 ministerios del Organismo Ejecutivo tienen sólo tres meses para ejecutar más de Q29 millones si quieren ejecutar el 100% de sus presupuestos.  ¿Qué van a hacer así a la carrera? ¿Cuánto de lo que pidieron en impuestos se va a desperdiciar, o a maladministrar, o a desaparecer?

Una vez más, por si hiciera falta, queda en evidencia de que si se controlaran la corrupción, la mala administración y el desperdicio, los pipoldermos no necesitan tomar más dinero de los tribuarios. El dinero les sobra; y lo que falta es que prioricen, y que mejoren su capacidad de ejecución.

No cabe hablar de más impuesto si:

  1. No se eliminan todos los privilegios, y todas las partidas presupuestarias para intereses particulares.
  2. No hay prioridades claras de inversiones y gastos.
  3. No hay evidencias de que la corrupción, la mala administración y el desperdicio han sido erradicados.
  4. No se mejora sustancialmente la capacidad de ejecución por parte de los políticos y sus burócratas.

La foto del puente de Chinautla es de elPeriódico.


28
Sep 17

Las rutas parciales del tráfico de drogas

El mapa ese que muestra la cantidad de eventos de tráfico de drogas que van desde América del sur hacia Guatemala, luego de alarmarnos,  debería ponernos a pensar.

Lo obvio es que la cantidad de drogas que ha de entrar por las costas del océano Pacífico, a Guatemala, ha de ser tan inmensa y perturbadora como la densidad de las rutas que hay entre Colombia y Ecuador y nuestro país. Obvio es, también, que para que esto sea posible tiene que haber connivencia con las autoridades chapinas a todo nivel.  Obvio es que aquella connivencia medra en un ambiente de impunidad y de corrupción.

No es evidente en el mapa, y tampoco es obvio, el hecho de que aquel tráfico y aquellas rutas no ocurren en un vacío.  Responen a una demanda.  ¿Las drogas se quedan en Guatemala y en México? No. ¿Es posible que conozcamos las rutas y los destinos de as rutas más allá de las costas de México? Sería bueno, ¿verdad? ¿Quiénes y dónde compran todas las drogas que logran llegar a donde no nos muestra el mapa? En los Estados Unidos de América, seguramente.

Cuando veo ese mapa pienso en el pincipio físico y jurídico que dice que la causa de la causa es la causa del mal causado.  El mapa que apunta a Guatemala seguramente evidencia una realidad; pero muestra una verdad incompleta.  Sin la parte que falta, no es obvio establecer cuál es la causa final de los males que acarrea el narcotráfico, incluidos la impunidad y la corrupción.

La guerra contra las drogas se pelea -en México, Guatemala, Colombia y otros países- desde tiempos de Richard M. Nixon; y si los resultados de más de 43 años de esa guerra (con todos los efectos que tiene una guerra) son los que vemos parcialmente en el mapa en cuestión. quizás sea tiempo de replantear el asunto.

Te dejo tres materiales para meditar:

La ilustración la tomé de elPeriódico.


18
Sep 17

La importancia de una foto

Se ha desatado una guerra mediática en la que el último árbitro va a ser la realidad. La cosa está que esta se imponga antes de que sea demasiado tarde; y que se imponga antes de que la lucha legítima contra la corrupción y otras lacras sea secuestrada.

El viernes 15 -luego de que los actos violentos del jueves 14 estropearan las fiestas de la gente- algunas bandas de colegios e institutos llegaron a la Plaza de la Constitución a desafiar a los grupos que la habían tomado.  Entre esos grupos había uno que tenía la manta que se muestra en la foto que ilustra estas meditaciones.

La razón por la que la manta llamó la atención es porque supone que mientras haya capitalismo habrá corrupción; y supone que mientras haya pueblo habrá revolución.

Independientemente de que la gente tiene derecho a expresar ideas como aquellas, lo valioso es identificar qué significan, exactamente, y aquí van mis dos centavos:

El capitalismo es un sistema social basado en el reconocimiento de los derechos individuales, incluyendo los derechos de propiedad, en el cual toda propiedad es privada. Puesto de otra forma es un sistema social en el que las personas (todas las personas por igual) poseen derechos que no puede enajenar y que no le pueden ser arrebatados por ningúna otra persona, ni tampoco por cualquier número, grupo o colectivo de personas. Por lo tanto, es un sistema social en el que cada hombre existe por su propio derecho y para sí mismo, no para el grupo.  Es, desde otra perspectiva, un sistema social en el que los intereses colectivos no prevalecen sobre los derechos individuales (y, por favor, nótese que no dije que es un sistema social en el que los intereses colectivos no prevalecen sobre los intereses individuales).

Los que llevaron la manta sostienen que mientras haya un sistema que respete los derechos individuales de todos por igual, habrá corrupción.  Ellos tienen derecho a creer eso, a ponerlo en su manta y a tratar de convencer a otros de que su creencia corresponde a la realidad;…pero, otros tenemos el derecho de explicar que están en un error. ¿Por qué? porque lo opuesto al capitalismo es un sistema social en el que no se reconocen los derechos individuales, incluyendo los derechos de propiedad.  Puesto de otra forma, es un sistema en el cual que el las personas no tienen derechos derechos; y en el cual su trabajo, su cuerpo y su persona pertenecen al colectivo (la mayoría, la clase social, la étnia, el estado, u otros); un sistema en el que el el colectivo puede hacer con los individuos lo que le plazca, en la forma que quiera, por cualquier motivo que el colectivo haya decidido que es su propio bien. Ergo, las personas no viven por derecho, sino sólo con el permiso del colectivo y en beneficio del colectivo.  Es, desde otra perspectiva, un sistema social en el que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales.

¿En qué tipo de sistemas sociales es que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales y, por consiguiente, las personas viven por permiso y no por derecho? En los sistemas colectivistas como el socialismo (de todos los colores), el estado benefactor mercantilista, y en el estado patrimonialista (como quiera que uno quiera llamarle al sistema que hay en Guatemala).  Lo cierto es que la corrupción florece en estos sistemas porque en ellos abundan las posibilidades de que -desde el poder y al amparo de abundantes legislación y regulaciones- los políticos y sus burócratas cometan actos arbitarios que afecten los derechos de las personas.  Por ejemplo: la corrupción que resulta de la connivencia entre los empresaurios mercantilistas y los políticos y burócratas es resultado de que estos tienen la llave para que aquellos hagan bisne y la usan arbitrariamente porque de ellos depende el permisoDonde no hay arbitrariedad, ni posibilidades de abuso de poder, donde se vive por derecho y no por permiso, ¿qué necesidad hay de corrupción?

Y por eso es relevante este meme que encontré en Facebook:

(Pausa para pensar)

Mientras tanto, ¿qué pasa con la segunda parte de la manta que ilustra estas meditaciones? Esa que dice: Mientras haya pueblo habrá revolución.

La frase perdió sentido desde que no se cumplió la predicción de Carlos Marx en el sentido de que el proletariado iba a hacer la revolución, tan sólo porque el proletariado (el pueblo) no se depauperó y nunca se interesó en la revolución. De eso se dieron cuenta Eduard Bernstein y Vladimir Lenin; y por eso este último dispuso que -como el pueblo no tenía conciencia de clase- la revolución la iba a hacer el Partido, o sea la vanguardia del socialismo, o sea sus cuates.  De ahí que la revolución la hagan, no el pueblo, sino los intelectuales, artistas, estudiantes universitarios, comunicadores, y gente como la que se subió a la tarima en la Plaza de la Constitución el 14 de septiembre pasado.  No el pueblo, sino la vanguardia.

Dicho lo anterior, ¿qué es la revolución? Voy a usar palabras de Vladimir Lenin para explicar qué es la revolución. ¿Por qué? Porque Lenin, Marx y gente como ellos son los referentes de las personas y grupos que llegan a muchas manifestaciones con banderas rojas, hoces y martillos, efigies del che Guevara, y otras iconografías relacionadas.  Son los referentes de muchas de las organizaciones que apoyan el paro del miércoles 20, por ejemplo. Lenin dice que el estado burgues no puede ser reemplazado por la dictadura del proletariado sólo por medio de un proceso de marchitamiento, sino, por regla general, sólo por medio de una revolución violenta.  La revolución es violencia.  La fuerza, dijo Marx, es la partera de toda vieja sociedad que esta preñada con una nueva.

Lo ves cuando aquellas organizaciones y sus dirigencias bloquean calles y carreteras, invaden fincas, destruyen maquinaria, y cuando causaron destrozos en los festejos del 14 de  septiembre pasado.  Lo viste durante 36 años a partir de noviembre de 1961. Lo viste en Camboya, en Cuba, en China.  Lo ves en Venezuela. ¿Sigo? No sorprende, pues, que Ludwig von Mises haya sugerido que el socialismo debería llamarse destruccionismo.

Por todo esto, y más, no apoyo el paro del miércoles 20 (que ahora va a ser marcha porque el paro iba a ser un fracaso). No quiero contribuir a que la lucha legítima de los guatemaltecos contra la corrupción, contra el sistema de privilegios, contrar la arbitrariedad, y contra la injusticia le ocurra, en 2017, lo que le ocurrió a Guatemala en 1944 cuando los socialistas secuestraron la gesta del 20 de octubre.  No quiero contribuir al jacobinismo, ni a la elevación de un Robespierre de la mano de la CICIG. Mi lucha contra la corrupción y las otras lacras que la acompañan, no va de la mano de quienes quieren la revolución, ni de quienes quieren un sistema en el que los intereses colectivos prevalezcan contra los derechos individuales.  No va de la mano de los que creen que sus fines bien valen un rompimiento constitucional, o como minimo, un par de actos por encima de la ley. Si me preguntan, prefiero la evolución a la revolución, y prefiero convencer, que vencer.

La foto principal la tomé de Facebook, también.


29
Ago 17

Guatemala, ¿un país podrido?

Francis Fukuyama tiene una opinión sobre Guatemala y tuiteó lo siguiente: Un país podrido: el presidente guatemalteco intenta expulsar al jefe de la ONU contra la corrupción; y no faltó quien celebrara la ocurrencia del científico político. Empero, el juicio del autor de Trust y de The End of History and the Last Man es apresurado e injusto con los guatemaltecos.

La afirmación supone que, por sí mismo, el intento de expulsar a un burócrata de la Organización de las Naciones Unidas es algo malo; hasta el punto de que el hecho de que un Jefe de estado -en ejercicio de sus facultades constitucionales- intente la expulsión, ese acto hace que el país esté podrido. La afirmación supone, también, que la ONU -y sus agentes- son tan ajenos a la corrupción, que cualquiera que rechaza su participación -incluso a nivel de un jefe de misión- está podrido.

No comparto la perspectiva de Fukuyama por dos razones:

Primera: seguramente es cierto que Guatemala es un largo amanecer que no termina de ser día; para usar una frase del escritor Francisco Pérez de Antón. Es cierto que en Guatemala la corrupción y la impunidad son elevadas; pero también lo es que muchos guatemaltecos luchamos contra esas lacras. ¡Todos los días! Es cierto que no todos coincidimos en la identificación de las causas y no todos coincidimos en los remedios. Por ejemplo, unos entendemos que el estatismo y la posibilidad de arbitrariedades son caldos de cultivo para la corrupución; en tanto que otros creen que la corrupción es consecuencia de falta de controles y de una naturaleza humana perversa, para citar dos ejemplos. Estos asuntos son complejos y cabe en ellos diferencias de opiniones mientras se dilucida el asunto. Voy a atreverme a decir que la mayoría de chapines somos ajenos a la corrupción y a la impunidad; y que a lo sumo, la peor imputación que puede hacérsele al mantante guatemalteco promedio es que no se involucra como tal y prefiere abdicar a su condición de mandante. Con todo y todo, con la excepción de las mafias y de los grupos políticos que apoyan tiranías, la mayoría de guatematecos queremos vivir en paz y prosperar en un marco de respeto a los derechos individuales de todos por igual; sin privilegios.  Guatemala no es un país podrido; pero estamos pasando un proceso muy difícil y enmarañado. Guatemala, eso sí, tiene un sistema político lleno de incentivos perversos, que atrae a lo peor entre nosotros hacia el ejercicio del poder. Guatemala, eso sí, tiene un sistema económico mercantilista que es fabricante de miseria.  Guatemala, eso sí, tiene un sistema jurídico que no siempre sirve a la justicia.  Sin embargo, desde el punto de vista ético, voy a atreverme a decir que la mayoría de guatemaltecos repudiamos aquellos vicios y queremos salir de aquel estado de cosas.  Sólo que diferimos en cómo. ¿Hay gente podrida en Guatemala? Sí; pero Guatemala no es un país podrido.  En Guatemala hay miles y miles de personas honradas, productivas, creativas, que nada tienen que ver con la podredumbre.

Segunda: es un mito eso de que las burocrácias -nacionales, e internacionales- son, por sí mismas, moralmente superiores a otros actores en la sociedad.  La teoría del Análisis de la decisiones públicas utiliza las herramientas de las ciencias económicas para interpretar lo que ocurre en el terreno político. En lugar de sugerir lo que debería ser, ese enfoque hace un diagnóstico desapasionado, con base en una cuidadosa observación de las acciones de los distintos actores políticos.  Aquella teoría ha demostrado que, en su actuar, los políticos y los burócratas no son menos ajenos a sus propios intereses, que cualquiera otro actor en la sociedad.  Y menos en un contexto de poder.  Es un error suponer que, por sí misma, una misión de la Organización de las Naciones Unidas, o un jefe de misión, son incuestionables, o inexpulsables.

Hay abundante evidencia de que la ONU -y otras agencias internacionales- son sujetos de corrupción y de que, por lo tanto, sus burócratas y las agencias mismas deben ser tratadas exactamente con los mismos estándares que se trata a cualquier organización con poder que opera con dinero ajeno que no ha tenido que ganarse y con niveles muy laxos y difusos de responsabilidad.

Al lector acucioso le dejo unas sugerencias:

El juicio de Fukuyama es apresurado e injusto con los guatematltecos; y su aprovechamiento es desafortundado.


27
Ago 17

WTF La lucha entre Morales y Velásquez

¡Que mal se ve la decisión del presidente, Jimmy Morales, en cuanto a declarar non grato a Iván Velásquez, jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala!

Vale aclarar, sin embargo que el rumor de que Morales iba a la ONU a pedir la remoción de Velásquez no pasó de ser un rumor.  Uno rumor que nunca llegó a serverdad y que desató la crisis actual. Antonio Guterres, secretario general de aquel organism confirmó que el Presidente de Guatemala nunca pidió la destitución del jefe de la CICIG.

Empero, la decisión del Presidente se ve mal porque:

-La Comisión y el Ministerio Público pidieron un antejuicio contra Jimmy Morales por financiamiento ilícito al partido oficial FCN-Nación.  Se ve feo que siendo señalado el Presidente, procediera a expulsar al señalador, ¿con la esperanza de que la Fiscal General cumpla su amenaza de renunciar en caso de que Velásquez fuera removido?

-Esta es la hora en que Jimmy Morales no ha explicado clara e inequívocamente sus razones para declarar non grato al Comisionado. De acuerdo con la Convención de Viena no tendría que hacerlo; pero en un ambiente de silencio han surgido toda clase de especulaciones y estridencias.  Los mandantes y tributarios merecemos una explicación porque la incertidumbre y las aguas turbias quién sabe a quién van a terminar sirviendo.

-Luego del fracaso de la operación de ayer, en la plaza que no fue multitudinaria, ni nada parecido, ¿qué necesidad habría de fortalecer a los grupos cuyas banderas e intereses se reunieron en la plaza?

-Tanto Jimmy Morales como Iván Velásquez -si hubieran unido, en vez de separar a los guatemaltecos- tuvieron la oportunidad de liderear el rescate de Guatemala, de las manos de la impunidad, de la corrupción y de las mafias. Esa oportunidad de oro se está yendo, si no es que ya se fue, dada la fragmentación que estamos viviendo.

Desde antes de su creación, cuando aún existía el concepto de CICIACS, me opuse a la creación de una comisión internacional que dirigiera la lucha contra la impunidad, la corrupción y las mafias, no con argumentos nacionalistas (y menos por defender aquellas lacras); sino porque nos quitábamos, los chapines, la responsabilidad de encabezar aquella lucha.  Y ya sabes, no ser responsable de algo es cómodo; pero tiene un precio terrible: la impotencia.  Y así está resultando.

Con todo y todo, sin explicaciones claras e inequívocas, en un ambiente enrarecido y de divisiones profundas, en el contexto de los señalamientos de financiamiento ilícito y a la vista de las banderas que había ayer en la operación de la plaza, la decisión imprudente del presidente Morales es digna de un WTF; y ha puesto en grave peligro a Guatemala y -lo que es peor a los guatemaltecos-.

…y aún así, esta lucha de poder nos involucra a todos como mandantes y va a requerir que separemos la paja del trigo y que -en la medida en que se aclare el panorama- actuemos de forma racional, pensando en el largo plazo y de forma objetiva.  ¿Vamos a ser actores, o vamos a ser observadores? ¿Vamos a involucrarnos en una lucha personalizada, o vamos a tomar decisiones conforme a principios?

La foto la tomé de elPeriódico.


24
Jun 17

¿Para qué es que sirven tus impuestos?

Si los edificios emblemáticos de Guatemala -como el Palacio nacional y el Conservatorio nacional de música- se están desmoronando y en parte es por falta de dinero para darles el mantenimiento necesario, la culpa no es de los tributarios.  Es de los políticos y burócratas que controlan el dinero que toman, en abundancia, de los tributarios.

Entre las cosas que yo pensaba durante la fatídica madrugada del 4 de febrero de 1976 -mientras pasaba el mal rato en uno de los automóviles de mis padres, estacionado frente a la casa- era: Ojalá que no se haya caído la lámpara del salón de recepciones del Palacio nacional.

No recuerdo que hubiera daños mayores en aquella ocasión; pero el Palacio nacional sufrió daños por los sismos de ayer y del 14 de junio. Adicionalmente, en los últimos años, se ha estado deteriorando visiblemente.  En buena parte porque no ha recibido la atención y el mantenimiento que un edificio de esa naturaleza demanda.

Igual cosa sucede con el Conservatorio estatal de música cuyas butacas y pisos dan pena.  El material aislante entre salones está en mal estado, la ventilación y la iluminación no funcionan bien.  Los instrumentos no reciben mantenimiento y no suenan adecuadamente.  Este, como el Palacion nacional y seguramente otros edificios estatales, no reciben mantenimiento.

Al Conservatorio le tengo algo de cariño porque ahí escuché mis primeros conciertos de la Orquesta sinfónica estatal, cuando yo estaba en la Secundaria en compañía de mis mejores amigos del colegio.

Independientemente de si debería haber un conservatorio y una orquesta estatales, el caso es que los políticos y burócratas a cargo de edificios y programas siempre se quejan de que no hay dinero para mantenimiento…y…sin embargo…sí hay dinero -y abundante- para que (por ejemplo) los diputados se asignen bonos y prestaciones millonarias a costa no sólo de los tributarios, sino del mantenimiento de edificios, el cuidado de hospitales -llenos de pulgas y donde mueren bebés- y otras cosas que deberían ser prioritarias.

¡A los políticos y burócratas les abunda el dinero que toman de los tributarios, pero para la piñata!…no para lo que debería ser importante.


01
Jun 17

Impuestos para mantener a estos

¿Para qué sirven los impuestos que te quitan los políticos y los burócratas? ¿De dónde crees que sale el dinero para plazas fantasma, para plazas duplicadas, para compras inecesarias, para compras caras y cosas así? Sale de tu trabajo, y de lo que los políticos y burócratas obtienen de tus esfuerzos.

Fue entregado en el Congreso el informe de auditoría realizado por la Contraloría General de Cuentas a la gestión de Mario Taracena, que presidió la Junta Directiva durante 2016. En el documento se confirman al menos tres casos de anomalías administrativas y financieras. Por otro lado, de acuerdo con el Sistema de Contabilidad Integrada, durante su presidencia se realizó un gasto millonario en viajes al exterior. Todo esto con tu pisto.

Se confirmaron las denuncias de unas 1400 plazas en el renglón 022 que carecen de actas de toma de posesión y que tenían beneficios administrativos como no marcar ni cumplir con un horario. Todo esto con lo que pagas de impuestos.

La denuncia presentada asciende a 72 millones 807 mil 689 quetzales en hallazgos de esos contratos, además de tres informes de cargos por 5 millones 547 mil 614 quetzales que recibieron los diputados como pago extra sobre sus sueldos base.  Cuando te quitan los impuestos, trabajas para pagar esto.

El informe de auditoría de la Contraloría detalla que en el Hospital de Escuintla se detectó que dos personas  tienen relación laboral en el Ministerio de Salud y en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social.

En el Hospital General San Juan de Dios se halló que una persona tiene una plaza en esa institución y  otra en la Unidad del Enfermo Renal Crónico (Unaerc), a donde no se presenta. Las plazas son pagadas con tu dinero.

También se determinó que 540 personas no están desempeñando sus labores en las unidades ejecutoras asignadas, con el argumento de que   fueron trasladadas a otras, pero no cuentan con el debido nombramiento.  Estas personas reciben sueldos que tu has pagado.

En el Hospital General San Juan de Dios, 12 personas están contratadas bajo los renglones 011 y 182, y  laboran en otras dependencias públicas o privadas   relacionadas con la salud, pero los horarios son incompatibles.  Adivina quien paga por estas plazas. ¡Exacto!, los tributarios como tu.

La CGC no logró determinar cuál fue el destino y uso de bienes adquiridos entre 2012 y 2015 en la Dirección General de la Policía Nacional Civil  y la Dirección General del Sistema Penitenciario, ¿Cuánto les ha costado eso a los tributarios?  ¡Q122.5 millones!

¿Has hecho las sumas?

El informe de auditoría  presentado ayer por el Contralor general de Cuentas detalla que se hicieron varias denuncias penales contra los ministros de Defensa, Williams Mansilla; Gobernación, Francisco Lara;  Desarrollo Social, José Moreno; Salud, Lucrecia Hernández Mack; Agricultura, Mario Méndez Montenegro; Trabajo, Aura Leticia Teleguario; y Comunicaciones, Aldo García.

Todos ellos por malgastar, mal administrar y descuidar el dinero que toman de los tributarios.

Las objeciones de la Contraloria están siendo impugnadas por los sindicados; pero, ¿me vas a decir que no hay corrupción, malgasto, desperdicio y abusos en todo lo ancho y lo largo del sector público?  Además, como dice mi cuate, Danilo, es sospechoso el sorprendente y súbito florecimiento de la Contraloria.


31
May 17

Para esto sí hay dinero…tu dinero

¡Veintiseis diputados!  han salido en 28 viajes que han financiado los tributarios durante este año y  solo en dos de aquellos periplos se erogaron Q289 mil 801 en boletos y viáticos.  Un viaje a Ginebra, para una reunión de unas horas, duró 7 días para los afortunados.  Un viaje a Bangladesh, para dos diputados, les costó a los tributarios la nadería de Q129 mil 441  entre boletos y viáticos.

No es cierto, pues que los políticos y funcionarios no obtengan suficientes recursos de los tributarios. De hecho, lo que pasa es que sus prioridades son…son distintas a las de los que producen el dinero que desperdician.  El dinero que sirve para que los diputados, y otros funcionarios paseen por Europa y por países exóticos, no se usa en hospitales, escuelas, carreteras y otras necesidades.

Así se desperdician los impuestos que te quitan. Total…gobernar es gravar para gastar.