18
Jun 18

Anécdotas de los terremotos de 1917-18

Como consecuencia de los terremotos de 1917-18, la familia de mi madre tuvo que abandonar su casa en la Quinta avenida, de la zona 1 y acampar unas noches en el entonces Parque Concordia.  Esa y otras anécdotas de aquel desastre comparto en la conferencia Vivencias y anécdotas de los terremotos de 1917-1918 que ofrecí con ocasión de una serie organizada por la Universidad Francisco Marroquín, titulada Conmemorando los terremotos de 1917-1918 de Guatemala, cien años después. Haz clic en la foto para ver mi charla y abajo hay enlaces a las otras conferencias.

En enero pasado, para conmemorar aquellos sismos y recordar lo que  significaron –en términos sociales, económicos y políticos para el país– la UFM organizó una exhibición de fotos inéditas sobre aquella tragedia.

La exposición fue precedida por un simposio en el que ofrecí la conferencia titulada Viviendo los terremotos de 1917. Esta, a su vez, fue precedida por temas como

Aquellos de ustedes que valoran la historia y las fotografías antiguas; los que se fascinan con los terremotos y los temblores –así como quienes les temen– y el público general sin duda gozarán estas conferencias cuyos enlaces he puesto arriba.


18
Jun 18

El temblor de ayer

Ese espejo no se cae, dijo el lector, Kenny, cuando vio las imágenes que subí del temblor de anoche.  Y es que siempre que tiembla, y estoy en casa, publico un vídeo de este espejo en movimiento.

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El temblor de ayer fue de 5.6 grados y su epicentro fue a 5 kilómetros de Guanagazapa, Escuintla. Un par de amigos lo reportaron en El Salvador.

Cuando pienso en Guanagazapa, siempre me acuerdo de La Maruca, una amiga de mi abuela Frances, que decía algo así como: ¡Por los santos de Guanagazapa…!


02
Abr 18

Tembló por aquí

Se sintió fuerte el temblor y el epicentro fue a 175 Kms. de Jutiapa, al sur del Puerto El Triunfo, en El Salvador.

¿De cuanto fue? El reporte inicial es 5.9

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Me dió tiempo de grabar el espejo en la sala de mi casa; me gusta eso por lo emocionante y para compartir.

Luego pensé cosas serias. En 1976 muchos de los 23,000 muertos fueron porque siendo el terremoto a las tres de la madrugada, la gente estaba durmiendo, en sus casas de adobes y tejas, y estas les cayeron encima. Si el próximo terremoto fuera en el día…con los tráficos de ahora:

  • ¿Tienes un plan para reunirte con tu familia que, posiblemente estará dispersa?
  • Los colegios de tus hijos, ¿tienen planes para terremoto? ¿Los han discutido contigo?
  • Tus hijos, ¿saben exactamente que hacer si hay un terremoto y están fuera de casa?
  • Y de paso, ¿ya tienes tus mochilas de emergencia?
  • En tu trabajo, condominio, o edificio, ¿tienen plan para terremoto?

19
Ene 18

Terremotos de 1917 y 18

Si te asusta un temblor, imagínate cuatro semanas de movimientos intensos entre los cuales destacaron 3 terremotos que destruyeron el 60 por ciento de la ciudad.  Aquellos fueron los terremotos que ocurrieron entre el 25 de diciembre de 1917 y el 24 de enero de 1918. Aunque el total de sismos relacionados duró desde noviembre del 17 hasta mayo del 18.

Si hoy ocurriera un fenómeno parecido, ¿a dónde te mudarías si tuvieras que dejar tu casa?  En 1976 mi familia y yo pasamos varias noches acampando en el jardín de la casa de mis padres; pero ahora ningún miembro de mi familia nuclear tiene jardín apropiado en su casa.  ¿Cuándo sea el terremoto, dónde pasaré las noches mientras se averigua si mi edificio es seguro luego de uno, o tres terremotos seguidos?  En 1917 la primera mudanza provisional de la familia de mi bisabuela, Gilberta, fue hacia el entonces parque Concordia, que ahora conocemos como Enrique Gómez Carrillo.

Para conmemorar aquellos terremotos y recordar lo que significaron –en términos sociales, económicos y políticos para el país– la Universidad Francisco Marroquín ha organizado una exhibición de fotos inéditas sobre aquella tragedia.  La misma estará abierta del miércoles 24 de enero al 2 de febrero (dos días antes del aniversario del terremoto de 1976).

Esa exhibición estupenda será precedida por un simposio a lo largo de la mañana del 24, a partir de las 8:45 a.m.  La conferencia que yo compartiré se titula: Viviendo los terremotos de 1917 y será a las 12:45 p.m. Esta será precedida por temas como Introducción, por Alberto Garín; ¿Qué causó los terremotos de 1917-1918?, por Héctor Monzón; Guatemala en 1917, por Walter Widman; La ciudad en 1917, por Carlos Ayala; Breve historia de los terremotos de 1917-1918 y la destrucción que causaron, por Anibal Chajón; y Consecuencias políticas de los terremotos de 1917-1918, por Augusto De León.  La entrada a todo es gratuita y nos vemos en el Centro Cultural de la UFM.

Aquellos lectores que valoran la historia y las fotografías antiguas; los que se fascinan con los terremotos y los temblores –así como quienes les temen– y el público general son bienvenidos.

Esta columna fue publicada en elPeriódico.

De paso, hice una consulta en Twitter y Facebook; y pregunté: En tu familia, ¿has oído historias sobre los terremotos de 1917-18?  En Twitter contestaron 27 lectores; de ellos 14 dijeron que No, 12 dijeron que Sí, en tanto que una persona preguntó: ¿Qué terremotos?  En Facebook contestaron 50 lectores; de ellos 26 dijeron que Sí, 24 dijeron que No y sólo una persona compartió una anécdota.


08
Sep 17

¿Y cuando sea el terremoto?

Anoche hubo un terremoto de 8.01 grados (que en Guatemala se sintió de 7.7) y ocurrió a frente a la costa de Chiapas (México), a 199 kilómetros de San Marcos (Guatemala)*. El movimiento duró 1:33 minutos, algo notable si tomamos en cuenta que el terremoto de 1976 en Guatemala (23,000 muertos) duró poco más de 33 segundos.  Es el más fuerte y largo que he sentido en años…y casualmente la de abajo es mi columna de hoy en elPeriódico:

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Una de mis primas vive en Puerto Rico y cuando escribí estas líneas andábamos con el pendiente de que Borinquén iba a ser golpeada por la fuerza de Irma. Voy a suponer que, para hoy cuando el artículo es publicado, el huracán no pasó de ser una experiencia para Paola y su familia.

La ventaja de los huracanes, sobre los terremotos que nos toca vivir en Guatemala, es que para aquellos te puedes preparar; pero para los terremotos, no hay forma de estar inmediatamente preparado. Los tifones y ciclones ocurren con suficiente frecuencia como para que la gente no olvide lo que implica su paso.  Son fenómenos aterradores que dejan destrucción y muerte como en Texas y en el Caribe; y nadie quiere vivir un huracán, como nadie quiere vivir un terremoto. Nadie te puede avisar que va a ocurrir un movimiento telúrico, con dos, o tres días de anticipación; y, sin embargo, hay que estar conscientes de que habrá uno y de que hay que estar listos.

Guatemala está localizada sobre tres placas tectónicas, está cruzada por infinidad de fallas geológicas y tres de ellas son muy activas. Hay 37 volcanes en el país, y tres de ellos arrojan lava y cenizas casi todos los días. ¿Cómo no va a haber terremotos?

Por ello es preciso anticipar qué vas a hacer cuando haya uno. ¿Dónde estará tu familia y cómo harán para comunicarse y reunirse si están dispersos? ¿Tienes kit de terremoto? Linternas, agua, medicinas, alimentos, ropa, vodka (por versátil), algo de dinero y otras necesidades para unas 72 horas. ¿Cómo y por dónde vas a evacuar el edificio donde vives, o donde trabajas? ¿Tienes carpa y bolsas de dormir por si hicieran falta?

Recuerdo bien el terremoto de 1976 y lo críticas que son las primeras 48 horas. Dormíamos en los automóviles hasta que unos colegas de mi papá nos enviaron carpas desde Nicaragua. No había bancos, ni supermercados, ni agua, ni pan, ni tortillas. Ir al baño era muy incómodo. Mi madre hizo bisquits con harina que había en casa, y no hubo pan hasta que un empleado de mi papá nos llevó del que hacían en su casa.   Mis padres lo organizaron todo muy bien; pero ya con experiencia, prefiero estar preparado. ¿Y tú?

*Ha sido seguido por más de una docena de temblorones más, frente a la costa de Chiapas; y en Guate fue de 7.7 grados.

Actualización: hice una consulta en @luisficarpediem y 46 lectores contestaron a la pregunta: ¿Tienes un kit de emergencias para el caso de un terremoto? Sólo 4 contestaron que sí; pero afortunadamente 23 dijeron que, aunque no tienen uno, sí van a prepararlo. Dieciocho lectores dijeron que no prepararán uno. Ojalá que ninguno de estos últimos sea mi vecino y luego venga a pedirme un par de pastillas contra el dolor de cabeza, cuando le haga falta.


22
Jun 17

El temblor y en la ducha

El temblor de hoy a las 6:30 a.m. me agarró en la ducha.  Fue fuerte, de 6.8 grados, y fue tan largo que me dio tiempo de:

 

  • Pensar que va a ser una indignidad que encuentren mi cuerpo buck naked entre los escombros.
  • Recordar que las viejitas dicen que si uno se baña con agua de temblor, luego le duelen los huesos.
  • Darme cuenta de que así, desnudo, no tengo bolsillos para poner el concentrado para que me encuentren los perros.
  • Pensar en Des-pa-ci-to.
  • Agarrar la toalla, tomar mi teléfono y grabar mi tradicional vídeo de temblor que acompaña esta entrada…¡y todavía agarré 25 segundos del movimiento!Imagen de previsualización de YouTubeLuego pensé cosas más serias.  En 1976 muchos de los 23,000 muertos fueron porque siendo el terremoto a las tres de la madrugada, la gente estaba durmiendo, en sus casas de adobes y tejas, y estas les cayeron encima.  Si el próximo terremoto fuera en el día:
    • ¿Tienes un plan para reunirte con tu familia que, posiblemente estará dispersa?
    • Los colegios de tus hijos, ¿tienen planes para terremoto? ¿Los han discutido contigo?
    • Tus hijos, ¿saben exactamente que hacer si hay un terremoto y están fuera de casa?
    • Y de paso, ¿ya tienes tus mochilas de emergencia?
    • En tu trabajo, conodominio, o edificio, ¿tienen plan para terrmoto?

    De paso, también, el los volcanes Pacaya y de Fuego estaban arrojando cenizas hoy en la mañana y la foto de Pacaya me salió chula.  Se ve re bien una columna de cenizas impulsada hacia el oeste por el viento.


14
Jun 17

Largo y fuerte el temblor

Laaaaaargo y fuerte se sintió el temblor que despertó a los chapines hoy a la 1:29 a.m.  De verdad espero que no haya habido daños mayores.

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En mi casa el edificio no dejaba de moverse y es una buena ocasión para preguntar: ¿Estás preparado por si hay un terremoto? Ya sabes, aquí en Guatemala vivimos sobre tres placas tectónicas y el país está cruzado con fallas.   Hay tres volcanes activos. Nos engañamos si suponemos que no va a haber un terremoto.  Claro que no sabemos cuándo; pero esa es una razón adicional para estar preparados.   Si eres mi coetáneo quizás te convenga que el terremoto no ocurra cuando estés tan viejito que no puedas arreglártelas sin molestar a otros.

Quizás en tu casa, y en tu lugar de trabajo quieras organizar un  protocolo en caso de un terremoto.  En mi casa, por ejemplo, tenemos organizado un kit de terremoto: este es una mochila (por habitante) con una mudada de ropa,  baterías, linterna, un par de botellas de agua, latas de frijoles, elotes y atún, galletas de soda, antigripal, antialérgico, analgésico, antidiarréico, fósforos, vodka y algo de dinero. También carpas y bolsas de dormir.

En cuanto a comunicaciones, es mejor hacerlo por medio de mensajes de texto, o por Inetrnet, para no hacer que colapsen las lineas telefónicas.

El sismo que me espantó el sueño fue de magnitud 6.9 y su epicentro fue a 5 kilómetros de San Pablo, San Marcos, en el occidente del país.  Ese que sentimos fue seguido por otro de 5 en Nuevo Progreso, también San Marcos.

Actualización: La Conred decretó alerta anaranjada en Quetzaltenango, Retalhuleu, Suchitepéquez y San Marcos. Hubo dos personas muertas, a una le dió un infarto y a otra le cayeron escombros.  Hay daños en varios edificios de los departamentos mencionados.


09
Sep 16

¿Te imaginas para el terremoto?

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Escucha el podcast aquí.

El próximo terremoto va a ser una matasinga.  A los vecinos de Jesús de la Esperanza se les están agrietando sus casas; y en Santa Isabel 2 un muro de contención cedió ante el peso del agua acumulada por la lluvia y cayó sobre 6 casas.  Nueve muertos, 5 heridos y un niño desaparecido.  Lo de esta semana no fue igual que en el Cambray, el año pasado; pero septiembre sólo está empezando y las lluvias no paran hasta fines de octubre.  ¿Qué pasó con el área del cerro Alux que el año pasado estaba en peligro?

Guatemala está asentado sobre tres placas tectónicas que acumulan energías inimaginables; el país está cruzado por fallas geológicas de proporciones colosales; y hay 37 volcanes en Guatemala.  La ciudad capital está “chasajeada” por fallas menores casi en su totalidad. A pesar de todo aquello la gente construye viviendas a las orillas y en las laderas de los barrancos que hay en el graben que ocupa la urbe.  Lo mismo ocurre en otras partes del país. No me refiero sólo a las construcciones precarias de blocks, con cuatro y hasta cinco pisos de altura (malamente supervisadas por maestros de obra medianamente hábiles, con suerte); sino a magníficas mansiones como las que están agarradas de las montañas del Levante de la ciudad. Preocupa la urbanización del borde oriental del valle. Por razones desconocidas esa área no se movió en el 76 y es de esperar que el sistema de fallas que hay ahí se active en algún terremoto futuro, advirtió el geólogo S. Bonis en su oportunidad.

¡Menos mal que las municipalidades garantizan que no se construya en lugares peligrosos! (Sarcasmo)  Para evitar la matanza del próximo terremoto (porque en aquellas condiciones geológicas va a haber un próximo terremoto) va a hacer falta muchísimo más que la fe de los estatistas en las municipalidades, el gobierno, los políticos y los funcionarios. Cuando ocurra el terremoto, ¿la corrupción con la ayuda que venga, va a ser menor, o peor que la que hubo con la ayuda para el Cambray?

Y mientras tanto, ¿tu familia está preparada? ¿Tienes kits de terremoto en tu casa? En tu edificio, o en tu colonia, ¿han hablado del tema? ¿Te harás el loco?

Columna publicada en elPeriódico.


15
Jun 16

Ahora que ha estado temblando

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¡No sentí el temblor de hoy, pero el de ayer sí!

¿Estás preparado para cuando haya el próximo en Guatemala? Ya sabes, vivimos sobre tres placas tectónicas y el país está cruzado con fallas, además de que está en el anillo de fuego del Pacífico.  Nos engañamos si suponemos que no va a haber un terremoto…y ya sabes: podemos ignorar la realidad; pero no las consecuencias de ignorar la realidad.  Claro que no sabemos cuándo sereá; pero esa es una razón adicional para estar preparados.  Si eres mi coetáneo quizás te convenga que el terremoto no ocurra cuando estés tan viejito que no puedas arreglártelas sin molestar a otros.

Quizás en tu casa, y en tu lugar de trabajo quieras organizar un  protocolo en caso de un terremoto.  En mi casa, por ejemplo, tenemos organizado un kit de terremoto: este es una mochila (por habitante) con una mudada de ropa,  baterías, linterna, un par de botellas de agua, latas de frijoles, elotes y atún, galletas de soda, antigripal, antialérgico, analgésico, antidiarréico, fósforos, vodka y algo de dinero. También carpas y bolsas de dormir.

Mi kit tiene su orígen en el terremoto del 76; porque durante un par de años dormí con mi linterna a mano y con mi ropa hecha un taco, para que fuera fácil agarrarla en caso de emergencia.

Te dejo una conferencia muy útil al respecto.


04
Feb 16

¡A 40 años del terremoto!

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Puedes escuchar el podcast aquí.

Recuerdo que me despertó el sonido horrible como de un tren que pasaba junto a mi casa, y luego el estremecimiento de la tierra. Mi cama se agitaba y yo tardaba en despertar del todo, tratando -al mismo tiempo- de entender qué es lo que estaba pasando.

Cuando cesaron los movimientos me levanté y me vestí. Mientras lo hacía escuchaba los llamados confusos de mis padres y mis hermanos. Una librera había caído sobre la cama de mi hermano, Gustavo. Pero había sido detenida por la cabecera y no lo había lastimado. Mi madre, o mi padre habían sacado a mi hermana, Guisela, que era la más pequeña; y mi hermano, Juan Carlos, estaba sacando a su perro, Manix, de debajo de la cama. Simón, el papá de Manix acompañaba a mis papás como era su costumbre.

Salimos a la calle y todo estaba en orden…excepto los vecinos que también estaban afuera. Mis padres sacaron los carros a la calle y empezaron a sacar de la casa agua, colchas, y seguramente algo de comer.

Al amanecer todo estaba bien a nuestro alrededor. Parecía que no había pasado nada porque todas las casas estaban en pie y el único daño en la nuestra lo había sufrido una botella de Emulsión de Scott que se había caído en el comedor.

No había teléfonos y no había forma de comunicarse con mis abuelas que vivían del otro lado de la ciudad; así que temprano, con mi papá, fuimos en su busca. Cuando salimos de la zona 15 y llegamos al columpio de Vista Hermosa vimos los primeros daños alarmantes. La carretera estaba quebrada y había derrumbes. Más adelante había una pared colapsada. En la medida en que avanzábamos hacia el Centro y hacia el Norte de la ciudad veíamos más destrucción, y el corazón se me aceleraba.

Recordaba las historias que mi tía abuela, La Mamita, contaba acerca de los terremotos de 1917 y 18. Recordaba historias de la ciudad devastada, de cómo su familia había tenido que ir a acampar al Parque Concordia. Recordaba historias de la escasez de agua y de alimentos y de la gripe española. Todo aquello daba vueltas en mi cabeza.

Llegamos a la zona 3 donde vivían mi abuelita Juanita y La Mamita. Ahí la devastación era casi total. Había casas completamente destruidas y había escombros en las calles. Yo me imaginaba sacando los cuerpos de las dos viejitas… y en fin…fue un inquietante caminar a lo largo de tres, o cuatro cuadras de ripio esparcido en las calles. Se sentían la angustia y la desolación de las personas. Cuando llegamos a su casa, las viejitas estaban bien. La casa estaba resquebrajada pero en pié. Ellas y unas amigas, tomaban café en la sala, con los perros y todo estaba bien. Sacamos a las señoras y nos llevamos lo más necesario antes de dejar cerrado el inmueble.  Luego nos fuimos a la casa de mi abuela Frances. Al llegar a la Avenida Independencia nos enteramos que varias casas se habían ido al barranco y que había muertos. Rápidamente llegamos a la casa de mi abuela, que estaba en perfectas condiciones.

Ahí estaban  mi abuela Frances; Helen, una amiga de ella; mi tía Patricia y mis primos. Luego de constatar que todo estaba bien pasamos gasolina del carro de mi abuela al de mi padre y como yo tragué un poco de combustible en el proceso, fui al enorme congelador de mi abuela y me comí dos panes congelados. Y ese fue mi desayuno.

Entonces volvimos a nuestra casa, con la abuelita Juanita y La Mamita, y mi madre ya tenía todo organizado allá.

Para hacer la historia corta, durante varios días las viejitas durmieron en la sala de la sala de mis padres, mientras que ellos, mis hermanos y yo dormíamos en el jardín en carpas que nos enviaron de Nicaragua unos amigos de mis papas. Yo dormí con mi ropa a la mano durante casi tres años.

Ese terremoto de Guatemala, costó más de 23,000 vidas.