31
Ene 13

Belice entre la estupidez y los pasados de listos

Cuando yo estaba en Segundo curso de Bachillerato viajé a Tikal con los de Quinto curso.  Durante el viaje que duró más de 16 horas, en algún momento nos detuvo un puesto militar de registro.  En la plática, el oficial a cargo nos dió sus anteojos de larga vista para que vieramos, con claridad, una bandera británica sobre un cerro.  Estábamos cerca de la frontera con Belice.  Como eramos jóvenes y pasados de románticos cantamos el Himno Nacional.  El acto, por cierto, ayudó a evitar que el oficial decomisara una cantimplora verde olivo que llevaba uno de mis compañeros.

De aquello me acordé cuando leí el editorial de La Hora, del 25 de enero pasado: Sin que nuestras autoridades hubieran sido alertadas por la Embajada de Guatemala en Belice y, por supuesto, sin que el Ministerio de Relaciones Exteriores se diera cuenta, Belice había modificado su legislación sobre los referéndums poco antes de concretar con Guatemala el acuerdo para someter simultáneamente a Consulta Popular el traslado del diferendo a la Corte Internacional de Justicia. A ciegas, como ha pasado tantas veces en nuestras relaciones internacionales, las autoridades aceptaron que se pactara la realización del referéndum el mismo día en los dos países y así se concretó con los “buenos” oficios de la Organización de Estados Americanos.

El mismo hace alusión a nuestras autoridades, a la embajada de Guatemala en Belice y al Ministerio de Relaciones Exteriores.  Pero yo creo que es importante ser más específico en este asunto; y la información que falta la dió El periódico en su editorial del día 25:   El acuerdo especial entre Guatemala y Belice para someter el reclamo territorial, insular y marítimo de Guatemala a la Corte Internacional de Justicia fue suscrito por los gobiernos guatemalteco y beliceño el 8 de diciembre de 2008. Es decir que la suscripción del mismo fue bajo la responsabilidad de régimen de Álvaro Colom (2008-12) y, especialmente, de su canciller Haroldo Rodas.

Belice jugó bien sus cartas; y a mí de verdad me come la curiosidad: Del lado chapín, ¿esto fue una omisión y un descuido, o fue un acto deliberado consecuencia de algún tipo de acuerdo? ¿Son así de irresponsables e ineptos, o fue a propósito y se pasaron de vivos?  A Colom y a su equipo, ¿les dieron atol con el dedo? ¿O fue otra cosa?

Mientras se averigua cuál es el nivel de responsabilidad de Alvaro Santa Clos Colom y de su ministro de Relaciones Exteriores, Haroldo Rodas, lo más seguro es que ya no tenga sentido alguno hacer la consulta.  ¿Quién ganó con esto?

 


19
Sep 12

Belice: endeudamiento y los gastos irresponsables

Pasa en las mejores familias; y no pasa sólo en Europa, les ocurre a nuestros vecinos.  ¿Por qué? Por gastar más allá de lo que ingresa, por endeudarse para pagar gastos.   El gobierno de Belice negocia a contrarreloj con sus acreedores extranjeros la reestructuración de su deuda a punto de caer, hoy, en una cesación de pagos que le asestaría un golpe duro a su economía  maltrecha.

La economía del vecino país se contrajo 2%, el desempleo afecta a 15% de los trabajadores y la pobreca al 40% de la población.  El gobierno socialista de Dean Barrow no estimula las inversiones y nacionalizó las empresas de electricidad y telecomunicaciones.  Belice está en el puesto 88/144 en el Indice de Libertad Económica.

Tal vez esta es una oportunidad para que los beliceños se pongan creativos y exploren la posibilidad de hacer cosas distintas, para esperar resultados diferentes.

Echá pan pa´tu matate. Esto pasa cuando tus asesores te dien que no te preocupes, que tu deuda es baja, que podés seguirte endeudando, que no hay clavo, que podés seguir elevando los impuestos y dando la impresión de que así tus tributarios van a poder pagar las deudas crecientes.  ¿Viste? ¿Te fijaste?

Con info de El Periódico, P. 13 de hoy.


27
Ene 12

¡Ciudades libres!

Escribo esta columna con vista al turquesa, no a cualquier mar.  Con arenas blancas y palmeras.  Entre gente amabilísima y con gran sentido del humor.  Rodeado de una arquitectura vernácula que –a pesar del óxido y de la madera envejecida– conserva su dignidad y encanto.  Y donde muchos ven una ciudad dormilona y potencial; veo una ciudad vibrante, rica y enriquecedora.

Sin embargo, para cuando la leas…o, ¿cómo se dice? Cuando leas esta carta…estaré regresando a mi hábitat, lleno de entusiasmo y energía, luego de haber participado en la conferencia A Free City in Belize? A New Strategy for Attracting Investment and Creating Jobs.  El título es engañoso porque las ciudades libres no son solo una estrategia para inversiones y empleos, son una para mejorar la condición humana.

Durante los encuentros en los que participé, académicos, emprendedores y políticos conocieron y discutieron los esfuerzos recientes, en el vecino Honduras, para enfrentar los retos de creación de riqueza y de gobernanza en el siglo XXI.

Mientras que sociedades anacrónicas siguen al rebaño de Venezuela y Nicaragua; o se despeñan detrás de Grecia y España, hay sociedades que están viendo hacia otro lado: el de las ciudades libres.  ¿Qué camino seguiremos los chapines?  Nuestro futuro,  ¿se parece al de Nicaragua, al de Grecia, o al de nuestros vecinos que están explorando formas disruptivas de gobierno y de desarrollo?  ¿Cuánto nos queda antes de que no tengamos opción y estemos condenados?

Lo disruptivo, por cierto, está bien descrito en una frase que dice que es mejor hacer las cosas de manera distinta, que hacerlas mejor.

Sabemos –por las migraciones– que cuando las personas obtienen acceso a leyes y a formas de gobierno de mejor calidad, sus vidas mejoran dramáticamente.  Sabemos que las instituciones correctas son prerrequisitos para el crecimiento económico y para que las personas gocen de oportunidades abundantes para prosperar y vivir más tiempo y más felices.  Iniciativas como las que ya se discuten en Honduras y en Belice son la alternativa disruptiva frente a las viejas y agotadas prácticas que, cuando no han detenido el desarrollo, lo han hecho imposible.  ¿Cómo no regresar entusiasmado y lleno de energía?  Visita freecities.org si te interesa este tema.

Esta columna fue publicada en El Periódico.


27
Ene 12

Cerveza beliceña

Está deliciosa la cerveza Belikin, de Belice; y sobre todo su versión stout; que a mí me recuerda la exquisita Guinness.

Aquí estoy porque participé en la conferencia A Free City in Belize? y me encontré con gente muy agradable, amabilísima y con mucho sentido del humor.  También con una arquitectura encantadora.


10
Sep 10

Belice, la cortina de humo más cara y compleja

Dime Cerebro, ¿qué vamos a hacer esta noche?

Lo que hacemos todas las noches, ¡Tratar de conquistar el mundo!…pero antes necesitamos una cortina de humo. Haremos un referendo sobre Belice, y con eso distraeremos a todos los pendejos. Lo de Belice es fait acompli; y creo que debería dejarse como está.  Belice es un país soberano, y se debería respetar la voluntad de sus habitantes.

27
Feb 07

Belice y Soconusco, dos historias de despojo

La Historia de nuestra soberanía; los casos de Belice y Soconusco, es el título de la conferencia que presentará el abogado Enrique Cabrera en el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala el miércoles 28 de febrero a las 6:00 p.m.

Se los cuento porque Cabrera y otros abogados, como Rodolfo Díaz, han hecho una gran labor para estudiar aquellos dos casos de depojo; y porque a aquellos de ustedes que les atrae la Historia seguramente les interesará esta conferencia.

La foto es de la mapoteca de la Biblioteca Ludwig von Mises.