07
Jul 16

Cuentos cortos, egoismo y felicidad, y la cultura

FullSizeRender

Tres fueron mis conferencias favoritas de ayer durante la Objectivist Conference 2016: Finding Fuel in Short Fiction: Giving Full Conscious Value to the Writer´s Choice, por Shoshana Milgram; Being Selfish, Being Happy, por Tara Smith (que es una de mis expositoras favoritas); y Objectivism Indispensable Value to Understanting -and Changing- the Culture, que fue un panel en el que participaron Don Watkins, Steve Simpson (que acaba de editar un libro que te recomiendo: Defending Free Speech) y Elan Journo, autor de Winning the Unwinnable War, libro que he recomendado en ocasiones anteriores.

El objetivismo es radical no sólo en sus ideas morales y políticas sino, especialmente, en cómo guía el pensamiento.  Ofrece un marco intelectual poderoso para conceptualizar y tener impacto en temas culturales y políticos.  Los presentadores, autores de los libros mencionados arriba, ofrecieron perspectivas objetivistas con respecto a temas como la desigualdad, la libertad de expresion y la política internacional.

Combustible espiritual

La mañana, sin embargo, empezó con la parte de literatura del curso Spiritual Fuel: Appreciating Various Forms of Art.  Para el curso leímos el cuento The Last Sixty Minutes, por la ganadora del Premio Pulitzer Susan Glaspell.  Un cuento inequívocamente romántico, por una autora que en su momento defendió El manantial contra la censura.

En esta obra y luego de reflexionar sobre su vida y su carrera, un hombre decide cambiar el curso de aquella. Te recomiendo que la leas y te preguntes si puede inspirarte y por qué.

Durante la conferencia, Shoshana nos recordó que dado que tenemos la facultad volitiva, las elecciones que hacemos son importantes y son la clave para el arte romántico; y comentó que el hecho de que las puedan cambiar el curso de sus vidas, incluso al final de las mismas, da pie para una grandes historias.

Objetivista y feliz

La idea de que una persona pudiera ser egoísta es tan ajena a nuestra cultura, que las personas luchan para entender qué querrá decir Ayn Rand con aquello. En esta primera parte de su conferencia, Tara Smith, explicó las características cruciales del egoísmo racional, qué no es egoísmo racional, y para qué sirve aquel.  Empezó a explorar laforma en la que el egóismo de las personas es su único medio para conseguir la felicidad sostenible.  Hoy continuará con este asunto.

El principio del egoísmo es la razón, su objetivo es el florecimiento y la pregunta clave es: ¿Qué significa para ti?  Explicó que la vida es un proceso autogenerativo y auto sostenible y que para florecer, para alcanzar la felicidad debemos actuar y promover nuestros intereses propios.

Tara explicó que el egoísmo no es transparente porque no siempre sabemos como promover nuestro propio interés; el egoísmo no es subjetivo porque no todo lo que pensamos que es en nuestro propio interés lo es en realidad; no es materialista porque, aunque tiene componentes materiales, lo cierto es que las personas también tenemos una dimensión espiritual, entendiendo espiritual como atingente a la mente, necesidades como orgullo, relaciones, o arte, por ejemplo; el egoísmo no es automático, hay que pensarlo; y tampoco es hedonista porque el placer no es un estándar; sin embargo, el egoísmo no es anti-placer, no por ver el árbol debemos perder de vista el bosque (digo yo); el egoísmo es notablemente apasionado porque la vida está en la mente; el egoísmo no es depredador ya que abusar de otros no resulta en nuestro propio mejor interés, el egoísmo no sanciona el sacrificio de otros.

Tara aconsejó que para construir un yo, para uno mismo, hay que ponerle atención a las cosas que a uno le gustan y pensar acerca de ellas, pensar por que es que le gustan a uno y cuando eso está entendido hay que perseguirlas y disfrutarlas.

ocon 1

 


06
Ago 15

En el aniversario de la bomba sobre Hiroshima

100704_nothing_less_than_victory

Hoy es el aniversario número 70 de la explosión atómica sobre la ciudad de Hiroshima. Una efemérides trágica y dolorosa de la que deberíamos aprender algunas lecciones. Pronto ya no habrá sobreviviente alguno, ni de Hiroshima, ni de Nagasaki (la segunda ciudad que recibió una bomba nuclear) y quienes entonces tenían suficiente edad como para recordar el horror con alguna claridad, ya están en la octava década de sus vidas.

Los demás, los afortundados de no haber estado ahí, ni en la guerra espantosa que precedió a las bombas, tenemos la obligación moral de entender lo que ocurrió y hacer todo lo posible para que no vuelva a ocurrir.

Para ello recomiendo dos lecturas:

1. El capítulo titulado Gifts from Heaven, en Nothing Less than Victory, por mi cuate John David Lewis (QEPD). No soy un fan de las guerras; pero sí lo soy de la Historia y de las buenas historias. Y de aquellos que saben contarlas.  En este libro John nos relata con talento como es que un objeto de la guerra es acabar con la voluntad de pelear por parte del enemigo; y al identificar las motivaciones humanas detrás de los conflictos militares, este libro expone cómo es que acciones estratégicas ofensivas pueden conseguir la paz duradera.  John también explica cuál es la filosofía, o la patología social que hizo posible la participación de los japoneses en la II Guerra Mundial.

2.  La segunda lectura es el capítulo titulado An Infernal Theocracy, a Celestial Caos, de Modern Times, por Paul Johnson.  El autor destaca el rol del sintoísmo como sucesor del bushido y fuente de las ideas necesarias para el nacionalismo expansionista y para el militarismo y la violencia.

Hoy, mañana y el sábado, aniversario de Nagasaki, son muy buenos días para recordar que las ideas son importantes.


06
Abr 15

Kenya en el corazón

988909_488545811293469_261068624648559178_n

Un grupo de militantes somalíes islamistas irrumpió en el Garissa University College, de Kenya, y asesinó a 147 infieles.  El grupo responsable de la matanza se llama Shabab y este no fue su primer acto de naturaleza terrorista.

Cuando leo que hay quienes sostienen que todas las ideas merecen respeto, me pregunto, ¿qué respeto puede merecer la idea de que es moralmente deseable el asesinato de infieles? El mundo musulmán, por dignidad, y Occidente -porque la civlización está bajo ataque- deben terminar cuanto antes con la brutalidad y la demencia yihadista que, amenazó con una guerra larga y espantosa.

Cuando uno ve la foto de las víctimas atisba lo que quiere decir espantoso y recuerda que espantoso puede adquirir las proporciones de Ruanda en 1994 y se hiela la sangre.

En 1963, el emperador de Etiopía, Haile Selassie I dio un discurso en la ONU y ese discurso fue convertido en la canción War, por Bob Marley; y de eso me acordé cuando leí la noticia de lo ocurrido en Garissa.  Pensé que si a la letra se le cambian las referencias al racismo, por alusiones a la religión, aquella canción es muy relevante no sólo para la dolorosa actualidad africana, sino para la de Occidente y el mundo.  Piensa en la letra de la canción como algo que diría así:

Until the philosophy which hold one religion superior
And another
Inferior
Is finally
And permanently
Discredited
And abandoned –
Everywhere is war.

No le tememos a la muerte, para nosotros va a ser como unas vacaciones de Pascua, gritaban los yihadistas en swahili, antes de disparar.  No se preocupen, los vamos a matar, pero nosotros también moriremos, dijeron también.  Mientras el misticismo y la irracionalidad sigan influyendo en la política, en la filosofía, en la ética y en las vidas de millones de personas, everywhere is war. Guerra larga y espantosa como la que se está incubando en Kenya.


16
Sep 13

¿Cuál es el verdadero Barack Obama? Una perspectiva chapina

1157470_647427888615424_350451233_n

¿Cuál es el verdadero Barack Obama; el joven y prometedor pacifista que anunciaba tiempos mejores, o el testarudo guerrerista que está desesperado por ir a tirar bombas a Siria?

Entre 2008 y 2009 algunos comentaristas guatemaltecos eran prudentes con respecto a las expectativas que levantaba Obama; al mismo tiempo que otros observadores fueron más entusiastas:

  •  ¿Estaremos entrando con el resultado de las próximas elecciones a una etapa de moralismo en el interior de esa “sociedad”, y en su política externa?  Es dudoso, y la elección de un ciudadano negro no garantiza  nada, lo que olvidan quienes se entusiasman frente a su eventual triunfo.  El momento que se vive en los Estados Unidos y en el resto del mundo –no sólo es una frase– constituye una ruptura sistémica, el inicio de un final de época que Obama tendrá que enfrentar.  El credo americano y la elección de Obama  (2008) Edelberto Torres-Rivas
  • La ola de expectativas que se desencadenaron con la elección de Obama, que en si mismo es un hecho cultural, no deben limitarse al hecho  de un afrodescendiente en la casa blanca. El nuevo presidente norteamericano tiene la enorme tarea de convencer con hechos de que encarna un intento de abrir una era novedosa. Su sola presencia como afrodescendiente, que de todas maneras es algo para recordar, no alcanza para constituir una nueva época.  Obama, ¿qué cambios esperamos? (2009) Miguel Angel Sandoval
  •  Aunque es alentador que el presidente del país más pesado del mundo esté dando señales de sensatez inesperadas, es temprano para decir si Barak Obama podría encabezar el tipo de cambio profundo que la humanidad y la Tierra necesitan para sanar.  ¿Medio ambiente? (2009)  Magalí Rey Rosa
  •  Hasta ahora EE.UU. posee la capacidad de liderar un proceso ordenado hacia la multipolaridad y Obama expresa el entendimiento de esa necesidad.  La misión histórica de Obama  (2008)  Edgar Gutiérrez
  •  La llegada de Barack Obama a la Presidencia de Estados Unidos ha despertado expectativas en Guatemala. Se piensa que con su toma de posesión no solamente cambiará la situación en aquel país, sino incluso Guatemala recibirá un gran impulso para desarrollarse…Probablemente en lo que sí haya un cambio sea en la actitud para manejar los conflictos internacionales. Obama para los estadounidenses (2008)  Gustavo Berganza
  •  El anochecer de ese primer martes de noviembre se fue plagando de noticias: el senador por Illinois triunfaba en forma arrolladora en muchos de los estados de la Unión Americana. Fue a eso de las 10 de la noche cuando se tuvo certeza de que el joven, carismático y pacifista (lo opuesto de su contrincante) dirigente del Partido Demócrata triunfaba como futuro Presidente de los Estados Unidos de América; su partido obtenía 56 escaños en el Senado y 251 en la Cámara de Re-presentantes; Barack Obama obtenía limpiamente 349 votos electorales que sobraban y bastaban.  El sueño del pastor (2008)  José Barnoya
  •  Ese bactún que tanto daño ha hecho al mundo, y a nuestro país, puede llegar a su fin hegemónico hoy, cuando EEUU elija a Obama. Este senador negro de 47 años nos ha ilusionado al mundo entero con una visión totalmente distinta. Una apuesta por la serenidad, por la ética, por la justicia social, por la palabra en vez de los puños (diplomacia directa en vez de guerra). Una apuesta frontal contra el racismo y contra el Estado al servicio de los más poderosos…En tiempos que Occidente, y probablemente América Latina en menor medida, entran en una recesión económica, no hay mejor noticia para nosotros, los ciudadanos del mundo, que una presidencia fresca de alguien tan brillante y ético como Obama…Con Obama el mundo tiene hoy una oportunidad de poner en el centro del debate la justicia social, la paz, la prosperidad.  Nuevo bactún (Bye bye, Reagan; hi Obama)  (2008) Martín Rodríguez Pellecer
  •  Pareciera que el mundo se apresta a observar la asunción al poder del primer afro americano en la historia de la unión americana, quien ya deja ver que su llegada a la Casa Blanca es sólo la antesala de una revolución de cambios que darán un matiz muy distinto al que se tenía pensado se viviría en la primera mitad del siglo XXI en Estados Unidos de América.  Victoria de Obama (2008)  Julio Ligorría
  •  Creo que así debe haberse sentido el día que tomó posesión Juan José Arévalo. Un día en que la inteligencia se impuso a la estupidez; la alegría y la esperanza al miedo; el optimismo y el sentimiento de justicia a la oscuridad…El conservadurismo republicano deja al planeta hecho trizas. Financieramente, moralmente. Fue como una estampida. Obama ciertamente no va a construirlo de nuevo. Pero creo que será más fácil cambiar cosas con un líder decente. La ética estará de nuevo en la mesa. Los ideales de un mundo mejor estarán de nuevo en la mesa…creo que hoy es de esos días en la vida en los que uno puede dejarse llevar por la ilusión de un cambio de dirección en el mundo con Obama.  Obama (2009)  Martín Rodríguez Pellecer
  •  Rigoberta Menchú manifestó su “felicidad y emoción” al enterarse de que el Premio Nobel de la Paz  le fue concedido a Obama, a quien comparó con luchadores sociales de talla de Martin Luther King y su “queridísimo” Nelson Mandela “La humanidad amaneció con una grata noticia: el Premio Nobel de la Paz fue otorgado a Barack Obama, quien no sólo es presidente de Estados Unidos, es una continuidad de Martin Luther King”, consideró.  Rigoberta Menchú compara a Obama con Martin Luther King (2009)  Rigoberta Menchú

La foto la tomé de Facebook.


03
Abr 13

Corea del Norte eleva el nivel de su retórica de guerra

El momento de la explosión se está acercando rápidamente…la guerra podría empezar hoy, o mañana, dijo un reporte publicado por la agencia norcoreana de noticias reproducido por AFP.  De esa forma la dictadura de Corea del Norte inició una escalada de su retórica de guerra y advirtió que ha autorizado planes para un ataque nuclear a los Estados Unidos de America.

En estas condiciones lo que me vino a la mente es el estupendo libro de mi cuate John D. Lewis, Nothing Less than Victory.

En la obra, John explica que el objetivo de la guerra es derrotar la voluntad de pelear del enemigo; pero que el asunto espinoso es el de cómo lograrlo.  La hipótesis del libro es que las ofensivas militares estratégicas y agresivas son capaces de ganar guerras y de establecer paces firmes y duraderas; en tanto que las maniobras defensivas generalmente conducen a indecisión, estancamiento y a carnicerías prolongadas.  En su libro, John explora seis grandes guerras desde la Antiguedad hasta la II Guerra Mundial y muestra cómo es que los comandantes militeres victoriosos han alcanzado lapaz duradera mediante la identificación de las bases ideológicas, políticas y sociales del enemigo para la guerra; mediante un ataque feroz contra sus objetivos y mediante la exigencia de que el enemigo reconozca su derrota.

John examinó las guerras médicas, las tebanas, la segunda guerra púnica, las de Aurelio para reunificar Roma, la Guerra Civil de los Estados Unidos y la II Guerra Mundial.  El considera que aquellos fueron ejemplos exitosos del uso abrumador de la fuerza, tales como la mutiliación griega del ejército y la armada de Jerjes, la invasión tebana de Esparta y el ataque de Anibal a Italia -así como las tácticas fallidas de defensa incluyendo la política de Fabio, también el retiro de McClelland de Richmond y el apaciguamiento de Chamberlain hacia Hitler.   John muestra que la resistencia para la guerra descansa en los razonamientos, los propósitos morales y el comprimiso de lucha de ambas partes en guerra y en por qué es que una respuesta ofensiva ejecutada rápidamente puede finalizar un conflicto y crear las condiciones necesarias para una paz duradera.

Ludwig von Mises escribió que las guerras modernas no son guerras entre los ejércitos de monarcas.  Son guerras del pueblo, guerras totales. Son guerras entre estados que no les dejan a sus súbditos nada de esferas privadas y que consideran que toda la población es parte de las fuerzas armadas.  Mises también advirtió que la guerra y la civilización son incompatibles, tema que ha de ser ajeno al régimen de Pyongyang.  Por esas razones es que es un imperativo moral que las guerras -si se hacen necesarias- sean breves y que conduzcan a paces duraderas.  Es inmoral que las guerras se hagan largas, penosas y costosas (en términos de vidas y de bienes), si pueden ser evitadas, o detenidas atendiendo las observaciones y siguiendo los consejos de John D. Lewis.

La paz, ¡por supuesto! que es mejor que la guerra; pero es falsear la realidad el hecho de que hay quienes están amenazando con iniciar la guerra y tienen los medios para hacerlo, sin perjuicio de una evaluación objetiva de qué tan seria es la amenaza de Norcorea.  En este caso la obligación moral de los potenciales agredidos es, no sólo responder a una eventual agresión, sino evitar que esta ocurra aún si tuviera que usar la fuerza de forma abrumadora.

…y ¿después del conflicto? Mises nos da otro buen consejo: Derrotar al agresor no es suficiente; lo principal es descartar la ideología que genera la guerra. Si quieres abolir la guerra debes eliminar sus causas.  Lo que se necesita es restringir las actividades de los gobiernos a la conservación de la vida, la salud y la propiedad privada.  Esto es porque, ¿cuáles son las raíces del enfrentamiento con Corea del Norte?  La clave nos la da Ayn Rand: Cuando un gobernante estatista agota la economía de su país, ataca a sus vecinos.   Es su única manera de posponer el colapso interno y prolongar su régimen.  Un país que viola los derechos de sus ciudadanos, no respetará los derechos de sus vecinos.  Aquellos que no reconocen los derechos individuales, no reconocerán los derechos de las naciones: una nación sólo es un número de individuos.


02
Abr 12

¿Que celebran los seguidores de Cristina Fernández?

Veo las imágenes y los reportajes acerca de los 30 años de la Guerra de las Malvinas; y me pregunto: ¿qué celebran los seguidores de Cristina Fernández? ¿Una guerra absurda, el disparate de un dictador, o ambas cosas? Da escalofríos el patrioterismo.

La foto es de Leopoldo Galtieri, el dictador argentino cuya obra celebra Fernández; y me la envió un mes antes de dejar la presidencia que ocupaba de facto.


04
Jul 10

Guerras decisivas y lecciones de la Historia

Ya está a la venta -y lo he comprado- el libro Nothing less than Victory, por el Historiador y cuate John David Lewis.

Conocí a John cuando tomé su curso sobre la victoria sobre Japón en la II Guerra Mundial; y luego tomé con él un curso sobre la victoria de Roma sobre Cartago. Ambos cursos, por cierto, son capítulos de este libro que hay que leer. No sólo porque John es un académico acucioso, informado y con una gran capacidad integradora; sino porque tiene el don de la pluma, como tiene el de maestro. Ratitos que tengo, estoy releyendo la parte de Japón y es como si lo viera moverse y expresarse en clase. Esa pasión que tiene por la Historia en vivo, la traslada muy bien al papel y la tinta.
Yo no soy un fan de las guerras; pero sí lo soy de la Historia y de las buenas historias. Y de aquellos que saben contarlas. John es visiting associate professor of Philosophy, Politics and Economics en la Duke University y es senior research scholar in History and Classics en el Social Philosophy and Policy Cetner de la Bowling Green State University. Además es autor de Solon the Thinker: Political Thought in Archaic Athens; y de Early Greek Lawgivers.
De Nothing Less than Victory, Victor Davis Hanson, autor de Carnage and Culture, dijo que sus insights and conclusions are original and fearles; y Barry Straus, autor de The Spartacus Wars, dijo que this book´s argument is powerful and provocativce, and Lewis is a good storyteller and scholar.

06
Ene 09

En Gaza se lucha por la civilización

En marzo de 2001, la milicia ultraortodoxa islámica de los talibanes -que gobernaba Afganistán- cumplió su amenaza y dinamitó la cabeza de la mayor estatua de Buda del mundo. La escultura, de 55 metros de altura, estaba tallada en la roca de una montaña.

El coloso fue hecho cuando Afganistán era uno de los centros de la civilización budista, antes de que los ejércitos árabes introdujeran el islam en la región, en el siglo VII y terminó hecho polvo para la gloria de Alá.

Recuerdo esto, ahora que la organización terrorista Hamas está siendo perseguida y eliminada por Israel. Hamás ha sido declarada organización terrorista por la Unión Europea, los Estados Unidos de América, Israel, Japón, Canadá, y Australia, en parte porque las Brigadas de Izz ad-Din al-Qassam, que forman parte de Hamás, realizan ataques contra objetivos civiles mediante atentados. En el 2002, la organización humanitaria Human Rights Watch acusó a Hamás de cometer crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

¡Tiene que haber algo intrínsecamente maligno ente organizaciones como la de los talibanes y Hamás! Organizaciones terroristas, racistas, genocidas y culturicidas, que someten a poblaciones y a naciones enteras, en plenos siglos XX y XXI, no tienen la misma estatura moral que otras formas de gobierno. Por ejemplo, el artículo 7 de la carta fundamental de Hamas, dice que “No vendrá el Día del Juicio hasta que los musulmanes combatan a los judíos, hasta que los judíos se escondan tras las montañas y los árboles, los cuales gritarán: ‘¡Oh, musulmán! Un judío se esconde detrás mío, ¡ven y mátalo!”

Puede ser que la intervención en Gaza, por parte de Israel, resulte ser una victoria militar, pero una derrota en el campo político. Una victoria pírrica, que le dicen. Y si así ocurriere, eso será injusto porque Israel lucha por su supervivencia contra enemigos que no lo son sólo del estado judío, sino de la civilización.

Las actividades de los talibanes, de Hamás y de otros grupos similares se basan en un profundo odio hacia el individualismo, la razón, la libertad, el capitalismo, la tecnología, el estado de derecho y otros aspectos propios de la civilización. Y si bien es cierto que ningún individuo -y ciertamente ninguna sociedad- sobrevive a la guerra incólume, también es cierto que no se puede permanecer neutral frente a el tipo de cosas que hacen los talibanes, los de Hamás y otros.

Y aún en ese contexto no está de más recordar algo que escribió James Madison: “De todos los enemigos de la libertad, la guerra es, talvez, el que más debe ser temido porque compromete y desarrolla el gérmen de todos los demás”.


06
Oct 08

Los muertos eran menos

Cuando se exagera el número de muertos, aún en una masacre espantosa, o en dos, ¿debería ser corregido el error?

Según una nota de la Associated Press, citada por Milenio.com, el bombardeo aliado de la ciudad alemana de Dresde, en 1945, mató a unas 25 mil personas; muchas menos que las 135 mil calculadas hasta el momento, según informa una comisión especial integrada por 12 especialistas.

Cuatro años de investigaciones confirmaron 18 mil muertes y demostraron que la policía y las autoridades municipales de aquel entonces creyeron que hubo unas 25 mil víctimas. Desde fines de la II Guerra Mundial, los eruditos han variado sus cálculos de víctimas muertas por los bombardeos británicos y estadounidenses del 13 y el 14 de febrero de 1945. Algunos cálculos las situaron en 135 mil, o más. En su libro de 2005, sobre los bombardeos, el historiador británico Frederick Taylor sostuvo que la cifra real osciló entre 25 mil y 40 mil.

El elevado número de víctimas civiles y la destrucción de la ciudad ha sido un motivo de polémicas durante décadas — especialmente sobre si los aliados estuvieron justificados al atacar una ciudad repleta de refugiados. Los aliados esperaban que los bombardeos acelerarían la capitulación de los nazis. El crimen de Dresde es un artículo interesante por Fernando Díaz, de la Fundación Juan de Mariana.

Recientemente, los neonazis el Alemania hablaron de unos 500 mil a un millón de víctimas, y consideraron la medida un Holocausto de bombardeo, además de compararlo con el asesinato de 6 millones de judíos decretado por Adolfo Hitler. Acusaron a Gran Bretaña y Estados Unidos de cometer asesinatos en masa.

Las cifras de muertos suelen ser exageradas si los conteos se hacen con propósitos que van más allá del interés histórico. Otro caso similar es el de los muertos por el enfrentamiento armado en Guatemala.

La cifra estimada por el establishment ya va por 200,000 muertos; mientras que un conteo sereno -como el de Guatemala, la historia silenciada, por Carlos Sabino- no reporta más que unas 37,000 víctimas mortales.

¡Por supuesto que el asunto no es de números, porque igual de horrible es 37 que 200 mil muertos por una guerra para establecer la dictadura!; sin embargo hay dos cosas interesantes en estas comparaciones:

1. El recurso de elevar el número de víctimas para empeorar el aspecto de las cosas; y
2. Que en ambos casos, el porcentaje de exageración es de 18.5%


06
Mar 08

No, a la guerra

¿Quién, con dos dedos de frente, puede querer una guerra? La guerra “es destructora y aniquiladora…es un mal que perjudica a todos, al vencedor y al derrotado”, observó sabiamente Ludwig von Mises en Nation, State and Economy. Y en The Economics of War, advierte que la guerra “es terriblemente cruel; no perdona a los infantes ni a la mujer gestante; no discrimina en cuanto a matar y destruir. No respeta los derechos de los neutrales. Millones de personas son muertas, sometidas a esclavitud, expulsadas de los países donde nacieron y vivieron sus antepasados durante siglos. Nadie puede predecir que pasará en el próximo capítulo de esa lucha interminable”.

Yo sugiero que el conflicto que se gesta en Suramérica debe ser separado de los contextos nacionales. Como veo las cosas, aquel no es un enfrentamiento entre Colombia y Ecuador, con la participación entusiasta de Venezuela. Ni es uno entre colombianos, ecuatorianos y venezolanos. Una dimensión más amplia y profunda lleva a pensar que este es un encontronazo más entre las pretensiones de dictadura y el estado de derecho; entre el terrorismo y el derecho. Entre Correa-Chávez-Marulanda, y la gente decente.

Va a ser un error tremendo si el conflicto es analizado y entendido a niveles nacionales, sin tomar en cuenta los detalles y matices que sí importan. Si es malo que un ejercito penetre en territorio ajeno sin permiso, es inmensamente inmoral que un estado le de protección y resguardo a bandas de narcoterroristas, como son las FARC.

Por supuesto que no estoy a favor del pacifismo abúlico que permite la abundancia de tiranos y dictadores; pero la guerra debe ser evitada hasta el último momento, sobre todo cuando no es para defender la libertad y sólo podría servir para favorecer la megalomanía de gente como Hugo Chávez, o Rafael Correa.