29
Jun 17

Seguros y una lección para aprender

En esta semana las redes sociales están llenas de sapos y culebras contra las empresas de seguros.  El caso es que circuló la carta de una aseguradora en la que se le informa a la familia de un asegurado -que falleció a balazos, víctima de un acto delincuenical- que el pago de la suma asegurada no procede.

La victima del acto criminal era una persona muy querida y respetada. Entonces, la gente -en línea-  se levantó en sumas indignación y ardimiento.

¿Qué podemos aprender de este asunto?

  1. Que es una razonable obligación de todo asegurado leer las clausulas del seguro que contrata, entender la naturaleza del mismo y en caso de dificultades, consultar y obtener asesoría sobre el mismo. También, informar a su familia acerca de la naturaleza del seguro, o seguros que ha contratado.
  2. Que hay distintos tipos de seguros y que hay distintos precios para los distintos tipos de seguros.  No es lo mismo un seguro de vida, que un seguro de accidentes personales y sueldos asegurados, por ejemplo.
  3. Que hay distintos tipos de coberturas dentro de un mismo tipo de seguros y que la calidad y cantidad de coberturas tiene distintos precios.
  4. Que todo ello está especificado en las pólizas, en los beneficios adicionales y en las exclusiones, así como en los endosos.

En casos como el que genera estas meditaciones es muy fácil irse por lo sentimental. ¿Cómo iba a ser de otra forma si hubo asesinato, hay víctimas, hay expectativas y hay decepciones?  Pero pasado el momento sentimental, lo mejor que podemos hacer es serenarnos y acudir a la razón.  ¿Para qué? Para recordar que podemos evadir la responsabilidad de tomar el control de nuestros asuntos; pero no podemos evadir las consecuencias de no tomar el control de nuestros asuntos.

El estado niñera nos acostumbra a delegar en políticos y burócratas decisiones tan importantes como, cuál es el plan de salud que tenemos, o cuál es el plan de invalidez, vejez y sobrevivencia con el que nos vamos a proteger. Nos acostumbra a que políticos y burócratas deciden cómo va a ser la educación de nuestros hijos.  Nos acostumbra a que son los políticos y burócratas los que nos quitan la responsabilidad de evaluar el banco en el que guardamos nuestros ahorros.  El estado niñera nos convierte en niños a merced de políticos y burócratas.

Cuando uno contrata un seguro, normalmenente toma la decisión de firmar los papeles sin leerlos.  No porque la aseguradora le impida leerlos, o quiera ocultar algo en ellos.  Esa es una decisión que uno hace, por cualquiera que sea la razón no sólo cuando contrata seguros, sino en otras circunstancias.  Uno lo hace, incluso, cuando baja software y hace uso de servicios en línea. ¿Quién de nosotros ha leído las condiciones de uso de Facebook, por ejemplo? ¿Cuántos de quienes están leyendo esto se quejan de que Facebook hace esto, o aquello…y no leyeron las condiciones en las cuales Facebook les presta el servicio gratuito?

Que pena y que decepción (en el peor de los momentos) cuando resulta que luego de un hecho que uno creía que estaba cubierto por su seguro, no lo está.  Comparto el sentimiento de quienes tenían expectativas.  Sin embargo, no puede atribuírsele a mala fe la improcedencia del pago de un tipo de seguro que no ha sido contratado.  Por más triste que sea el caso (y todos los casos son tristes), no es eso, sino los términos del contrato acordado, de forma libre, voluntaria y pacífica, lo que determina si procede el pago, o no.

¡Por supuesto que las aseguradoras no pagan los seguros más allá de lo acordado; y por supuesto que los beneficiarios tratarán de cobrar los seguros hasta dónde puedan! Pero no caben el pago, ni el cobro fuera de lo contratado.  ¡Por supuesto que cabe la posibilidad de fraude en ambas partes!  Empero, los tribunales de justicia son los encargados de dirimir las disputas y hacer justicia.

Para tratar de no llegar a aquellos extremos, la lección que podemos aprender de este caso es: Nos corresponde entender bien qué tipo de seguros contratamos; y si no tenemos tiempo para hacerlo por nosotros mismos, lo mejor es consultar con los expertos, que para eso son expertos.

Ilustración por Wikimedia Commons


27
Oct 15

Quiero mis butifarras, y la OMS a hacer puñetas

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En las vísperas del fiambre, a los burócratas de la Organización Mundial de la Salud se les ocurre decirles al los guatemaltecos y al mundo que los embutidos que tanto nos gustan podrían causarnos cáncer.  Saben qué vayan a freír niguas en sartén de palo, les diría mi tía abuela La Mamita.

Supongo que siempre he sabido (porque lo leí en algún lado) que la carne roja que tanto disfruto y esos gorditos bien asados del puyazo que tanto me gozo con limón, son cancerígenos.  ¿Pero qué sería la vida sin esos gorditos?  ¿Qué sería la vida sin jamón serrano, sin butifarras, sin tocino y sin entraña?  Puede que sea riesgoso abusar de aquellas comidas; pero ¿te das cuenta? La OMS puso aquellas delicias en el mismo canasto que el cigarrillo y el asbesto.

Si hay evidencia de que el consumo irresponsable de carnes rojas y procesadas produce ciertos tipos de cáncer; también es cierto que hay evidencia de que ese consumo no produce muchos casos de cáncer.

No voy a paniquear. La clave -como en muchas cosas- está en ejercer la virtud de la prudencia.  La prudencia es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con moderación; es la recta razón aplicada a la acción.  Es decir: No me atoro todos los días de carnes rojas, ni de carnes procesadas; y me alimento con una dieta balanceada.  En palabras de mi abuela: Ni mucho que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre.

Dicho lo anterior, lo preocupante es que el estado niñera se vaya a tomar en en serio estas cosas.  El estado niñera (que es una forma de colectivismo) consiguió prohibir las gaseosas grandes en los cines de Nueva York (aunque luego esa decisión arbitraria fuera revertida por los tribunales); el estado niñera estropeó la cajita feliz; y conociendo como actúan los nazis de la alimentación, un día de estos intentarán prohibir las hamburguesas, los hot dogs y otras cosas deliciosas.  Ante el temor de que alguien, por ahí, fuera feliz comiendo lo que le gusta, los nazis de la alimentación no conocen límites para sus pretensiones de ingeniería social.

A mí, la OMS y su campaña negra contra las carnes rojas, las carnes procesadas, los embutidos y esas cosas, sólo me invitan a compartir el siguiente meme de mi cuate @manuelpm:

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Y para enterarte mejor, quizás quieras leer este artículo; y en todo caso ahí está lo que dijo Hannah Arendt: Los hombres, aunque han de morir, no nacieron para morir, sino para innovar; así que ¡a inventar nuevas recetas de hamburguesas y de otras ricuras así!


22
Oct 13

El estado niñera contra las sodas y otros alimentos altamente calóricos

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Los consumidores de aguas gaseosas, y comidas como  confitería, chocolates, cremas de maní y avellanas, dulces de leche, así como de alimentos preparados a base de cereales, cayeron víctimas del estado niñera en México luego de que la Cámara de Diputados aprobó impuestos específicos para esos productos.

¿Cuándo vendrán los impuestos sobre las pizzas, el pollo frito, las torrejas, los buñuelos, los colochos de guayaba, las canillitas de leche y los mazapanes; así como las hamburguesas, los hot-dogs y otras comidas?  Pero…peor aún…¿habrá legisladores chapines que crean que aquello es buena idea?  Ahora que Otto Pérez anda de amores con los mexicanos, ¿regresará con esas ideas en la cabeza?  Los pipoldermos mexicanos creen que con impuestos pueden disminuir la obesidad…o tal vez es otra cosa.

La amenaza del estado niñera está íntimamente ligada a las actividades del estado benefactor. Hace años, David Boaz explicó que muchos creen que la obesidad es un problema crítico de salud pública.  Incorrecto.  La obesidad es un problema para muchas personas, pero no es un problema de salud pública.  Al llamarlo así, sin embargo, los que así lo creen propician que los tributarios paguemos por los programas de dieta, las cirugías estomacales y los psicólogos de los demás. Saquen ustedes sus billeteras.

Empecemos a usar lenguaje honesto: fumar y ser obeso son problemas de salud.  De hecho, son problemas de salud muy extendidos.  Pero no son problemas de salud pública.  No se les debería requerir a los tributarios que paguen por conductas que otras personas han elegido individualmente.   Aunque talvez, si nuestros impuestos suben lo suficiente, ya no tengamos para comer demasiado.

Al final de cuentas sospecho que esta otra confirmación, por si hacía falta, de que gobernar es gravar para gastar, como dice mi cuate Osvaldo Schenone.


12
Ago 13

Juventud y clientelismo ovejuno

Ahora que leo que los pipoldermos han estado activamente integrando a la juventud en el sistema de clientelismo en Guatemala no deja de darme algo de rabia.

Si los promotores del estado niñera, del estado benefactor mercantilista, patrimonialista, o clientelista ya estropeó generaciones anteriores de chapines, ¿no te da rabia que estén estropeando a los jóvenes de ahora?  Clientelismo, por cierto, es la dependencia que algunos grupos de interés tienen con respecto la concesión de prestaciones obtenidas de parte de la función pública; y qué, sino clientelismo, es lo que se promueve cuando se integra a los jóvenes a la piñata del presupuesto del estado y al sistema de expoliación legal?

La dirigencia juvenil estatista y los pipoldermos que los convierten en parásitos deberían morirse de vergüenza.  A principios del siglo XX, el poeta Miguel Hernández escribió estos versos para España; versos que ahora tengo el atrevimiento de tomar para Guatemala:

La juventud siempre empuja, 
la juventud siempre vence, 
y la salvación de Guatemala
de su juventud depende.

Pero no…no si la juventud chapina es egullida por el sistema corrupto que, en vez de exigir libertad y respeto, sólo se suma a la clientela ovejuna que lo que pide son 15 minutos para pegarse a la teta del estado.


10
Jun 13

Del “Estado niñera” al “Estado vigilante” y las “colas con orejas”

Era cuestión de tiempo. Sin ciudadanos comprometidos con la defensa de sus derechos individuales; pero con abundancia de ciudadanos asustados por la inseguridad y bien entranados por el sistema educativo estatal, al estado niñera -que te dice que puedes comer, y qué no- se le ha sumado el estado viglante que te tiene el ojo puesto y conoce todos tus movimientos.  Con una tecnología que ha sobrepasado los sueños de los futurólogos más alucinados del siglo pasado, en manos de jóvenes brillantes capaces de aprovechar todo el potencial de aquella tecnologia, y controlado por políticos cada vez más inescrupulosos y audaces,  el estado vigilante hace de distopias como 1984, V for Vendetta Gattacay de pesadillas como The lives of others, realidades cada vez más peligrosas.

En tiempos de los dictadores guatemaltecos de principios del siglo XX se les llamaba colas con orejas a los agentes que estaban encargados de seguir y escuchar (y observar) a las personas que eran sospechosas de estar involucradas en actividades contra aquellos regímenes.  Las colas con orejas están, ahora, en las cámaras de las calles, en los servidores y en los servicios en línea, y no puedes meterte en un callejón para perderlos.  A las nuevas colas con orejas la tecnología les permita vigilar a millones de personas en cualquier parte del mundo.

Cuando era niño leí la historia de un rey que era tan metiche, que aprendió a leer los labios y desde el balcón de su castillo se entaraba, así, de las conversaciones de sus súbditos.  Para evitar que el rey supiera se enterara de sus conversaciones, un chico listo hablaba en jerigonza.  Luego de leer ese cuento en clase, mi cuate, Edwin, me enseñó a hablar jerigonza. Lo que ocurre ahora, sin embargo,  no es algo inocente propio de un rey sin-algo-mejor-que -hacer.

Si te interesa el tema, te sugiero que sigas a @Reason, que está produciendo muy buen material al respecto.


26
May 13

El estado niñera contra los platitos de aceite de oliva

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Los platitos de aceite de oliva, que se sirven en algunos restaurantes para que los comensales sumerjan pan y maten el tiempo mientras viene la comida que ordenaron, han sido prohibidos por el estado niñera en la Unión Europea.

El aceite de oliva continuará presente en la mesa; pero en botellitas cerradas.  ¿Cuál es la excusa?  La higiene. Entiendo que haya problemas de higiene con el limón y el hule canche, o con la sal de paloma; pero en este asunto los expertos apuntan hacia el lobby de los grande productores de aceite de oliva que han conseguido influir en la legislación.

Actualización: el lector J.C. Carrillo informa que la prohibición fue anulada y que las cosas siguen como antes.


09
May 13

¿La FDA regulará el consumo de café?

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¡Prepárense, pues, los bebedores jóvenes de café…y los productores, exportadores y comercializadores de café en todo el mundo! La FDA anunció que podría  investigar y potencialmente regular el consumo de cafeína.

Recientemente, Michael Taylor, deputy commissioner for foods and veterinary medicine at the Food and Drug Administration, fue preguntado acerca de si es posible que aquella agencia impusiera limitaciones de edad para comprar productos con cafeína y esto fue lo que ofreció como respuesta:  Tenemos que ser prácticos; hacer que se cumplan las restricciones de edad podría ser un reto. Para mí, los asuntos más fundamentales son si es apropiado el uso de comidas que pudieran ser inherentemente atractivas y accesibles a los niños como vehículos para la cafeína estimulante, y si deberíamos poner límites a la cantidad de cafeína en ciertos productos.  La FDA, por su parte dijo expresamente que en respuesta a una tendencia en la que la cafeína está siendo agregada a un número creciente de productos, la agencia investigará la seguridad de la cafeína en productos alimenticios, particularmente sus efectos en niños y adolecentes.

El estado niñera está en acción, y claro que se refieren principalmente a bebidas energizantes que están de moda; pero…¿cuánto tardará en extender sus tentáculos hacia prohibir que la gente tome más café que el que ellos estiman es el máximo saludable? Por lo pronto la agencia ya estableció -algo arbitrariamente- que lo sano es un máximo de 400 miligramos de cafeína al día.  ¿Dónde se dentendrá el estado niñera? ¿Cuándo irá a parar presa la gente por tomar una taza de café, de más? ¿Quién será el primer capturado por vender demasiado café?  ¿Habrá una guerra contra el café que se pelee en México, Guatemala, o Colombia, para mencionar sólo tres?


13
Mar 13

Golpe al estado niñera: el caso de las gaseosas grandes en Nueva York

La prohibición de vender gaseosas grandes, emitida por el New York City Board of Health y el alcalde Michael Michael Bloomberg fue anulada.  Los consumidores, en la Gran Manzana, han recuperado la libertad de consumir sus gaseosas en el tamaño que deseen y, ¡por supuesto que el estado niñera apelará!

Como los individuos no tienen el derecho de forzar a otros individuos a actuar según la voluntad del ordenancista y contra la voluntad, o los propios deseos de los segundos, los políticos y sus funcionarios no deberían atribuirse la facultad de hacerlo.  Esto es violatorio de los derechos individuales y del principio de que la libertad y la responsabilidad van de la mano. Principio y derechos que desprecian los fans del estado niñera; y facultad que necesitan para imponerse sobre los demás los fans del estado benefactor.

Desafortunadamente el juez, Milton Tingling, no se basó en los derechos individuales para su fallo; sino en  que sólo la legislatura, y no una agencia del Ejecutivo tiene la facultad de hacer algo como limitar el tamaño de las gaseosas.  Eso sí, el juez indicó que la normativa impugnada era arbitraria y caprichosa.

La adminsitración Bloomberg va a apelar y va a tratar de volver a ejercer la coacción arbitraria para limitar el tamaño de las gaseosas mediante la interferencia en los derechos individuales.  Y al final resulta bien cierto aquello de que el precio de la libertad es su eterna vigilancia.


27
Nov 12

No a la censura

Los que conocen Carpe Diem saben que me opongo al uso del dinero de los tributarios -por parte de los pipoldermos– para financiar cualquier tipo de arte.  Y no les va a extrañar que me oponga a una alianza entre religiosos y políticos para ejerecer la censura.

El término censura, por cierto, sólo se aplica a actos de poder ejercidos desde el gobierno.  Ningun individuo u organización -incluso ninguna iglesia- tiene la capacidad de silenciar, o suprimir una publicación, una pintura, una escultura, o una canción, para citar unos ejemplos; sin embargo, los políticos y sus funcionarios sí tienen el poder para hacerlo.

La libertad de expresión de individuos privados incluye el derecho a no estar de acuerdo con lo que ve, lee, o escucha; y también incluye el derecho a no leer, escuchar, ni ver -y a no financiar- a sus antagonistas.  En cambio, los políticos y sus funcionarios, con dinero ajeno tomado por la fuerza y supuestamente de todos, no deben coligarse con intereses privados para beneficiarse, ni para  imponerse sobre otros.  Por eso es inaceptable que los religiosos y los políticos y sus funcionarios financien esculturas (por ejemplo), y es inaceptable que dispongan qué es lo que se puede exhibir, y qué no. ¿Por qué? Porque están usando la majestad de la ley, y el poder público, para imponerse.

Pero claro, la culpa no es del loro, sino del que le enseña a hablar.  Muchos de los que ahora claman contra la censura, no dudan en pedir y aceptar que los políticos y funcionarios tomen dinero ajeno por la fuerza y se los entreguen a ellos para que ellos puedan pintar, esculpir, escribir, cantar, o tocar instrumentos, a costa y muchas veces a disgusto de los legítimos propietarios de los recursos.

Los estatistas quieren tener los privilegios; pero no les gusta pagar el costo de entregarse (y de entregarnos) a los pipoldermos.

Las fotos son de una escultura de Manolo Gallardo, una foto de David Vance y una performance de Marina Abramovic.


09
Nov 12

Bloomberg prohibe donaciones de alimentos

Luego de que el huracán Sandy causara muchos daños y dolor en la ciudad de Nueva York, ¿qué se le ocurrió a su alcalde, Michael Bloomberg? Se le ocurrió prohibir las donaciones de alimentos para la gente pobre que usa los refugios.

Tu creerás que es por temor a que los alimentos fueran contaminados; pero ahí está que no.  Es porque los políticos y funcionarios que gobiernan la ciudad no pueden medir los contenidos de sal, grasa y fibra que contienen los alimentos donados, y entonces no pueden asegurarse de que la gente hambrienta está recibiendo los niveles óptimos de nutrición.

No…no es broma, ni es un chiste.  Los funcionarios de Bloomberg ya han rechazado donaciones de sopas y bagels.  El estado niñera no quiere mendigos gordos en las calles.  El estado niñera es criminal.  El estado niñera prefiere que los menesterosos dependan de sus dádivas (tomadas de otros por la fuerza), y rechaza la benevolencia.