26
Jun 18

La carretera entre Escuintla y La Antigua

El cierre de la Ruta nacional 14 (RN14) -que para mí es la carretera entre Escuintla y La Antigua- tiene un impacto negativo en las posibilidades de recuperación para los habitantes del área y debería ser abierta tan pronto como sea prudente.

Hace añales, ca. 1991 yo andaba por Monterrico y cuando venía de regreso a Guatemala me acordé de que recién había leído que había una carretera entre Escuintla y La Antigua.  Encontré la entrada a la ruta y agarré para arriba con mi Chevy 500 de aquel entonces.  Yo estaba fascinado porque no conocía esa vía y porque podía apreciar de cerca el volcán de Fuego.

Pero no me disfruté el viaje por tres razones: La ruta no estaba asfaltada y no era muy hospitalaria; no me di cuenta de que la aguja de la gasolina estaba cerca de Empty; y era tan tarde, en la tarde, que sentía que iba a oscurecer.  Para hacer la historia corta, conseguí llegar a La Antigua, cené sabroso y dormí como un tierno.

No volví a usar aquella ruta hasta que en 2006, cuando ya estaba asfaltada, la use para mi primera visita a la encantadora finca El zapote.

El cierre de esa ruta importante, que sirve a agricultores, comerciantes y otros es costoso.  Como costoso es, claro, que casi todas las carreteras del país parezcan caminos de mulas del siglo XIX.  La diferencia es que la RN14 está cerrada como consecuencia de una catástrofe y podría andar por ahí la tentación de no volver a abrirla para evitar peligros en el futuro.  ¿Cuándo va a ser prudente abrirla? No se; para eso hay expertos.  Pero intuyo que no va a ser antes de que termine la temporada de lluvias.  ¿Por què? Por el peligro de los lahares.

Empero, aquella tentación de librarnos de todo mal puede ser muy irracional.  ¡Por supuesto que hay que ser prudente! y, por ejemplo, no hay que construir casas al lado de cuencas que suben de nivel cada cierto tiempo, tampoco hay que construir a las orillas de los barrancos, ni en cerros que se están deslizando constantemente.  Pero Guatemala está asentada sobre tres placas tectónicas activas y en constante tensión, está cruzada por numerosas fallas, de las cuales hay varias muy activas, como la del Motatgua-Polochic y la de Jalpatagua, para citar dos; y encima, en Guatemala hay 37 volcanes de los cuales cuatro están vivos y tres de ellos están activos. En esas condiciones, ¿qué carretera está fuera de peligro? Es cierto, también, que la ruta entre Escuintla y La Antigua fue arrasada por lahares y flujo piroclástico, pero….¿cuántas veces ha ocurrido eso en los últimos 60, o 100 años?

¡Hay que ser prudentes!; pero la verdad es que no se pueden evitar todos los peligros en el futuro y la vida sigue. Hay que sembrar, hay que salir a vender y hay que salir a comprar. Tal vez algo aprendamos de lo que ocurrió a principios de este mes en aquella área.  Tal vez, cuando haya otro flujo piroclástico y hayan otros lahares en el área, la gente no se quede tomando vídeo, ni calculando si el viento se va a llavar la ceniza para un lado, o para otro.  Deberíamos confiar en eso, más que en una decisión política acerca de qué es peligroso para la gente, y qué no.

Una de las mejores formas de ayudar a la recuperación de los damnificados por la actividad del volcán de Fuego es facilitar las comunicaciones y el transporte.  Facilitar que el empresarialidad comercial y social hagan lo suyo, que es proveer soluciones ingeniosas en un marco de cooperación social.  Si te interesa el tema, te invito a leer El rol de la empresarialidad en la reconstrucción.

La foto es del volcán de Fuego, desde la RN14, en 2010.


07
Jun 18

El rol de la empresarialidad en la reconstrucción

El huracán Katrina ocurrió en 2005 y fue un desastre que ocasionó daños mayores, o destrucción en la mitad de las casas en Nueva Orleans y dejó cientos de miles de desplazados; y Virgil Storr y Peter Boettke se plantearon la pregunta: ¿Cómo es que la gente puede recuperarse luego de algo como eso?  Conversé con Virgil –que es profesor de economía en la George Mason University– y hay descubrimientos que me gustaría compartir en el contexto de la tragedia como consecuencia de la erupción del volcán de Fuego.

Haz clic en la foto si quieres ver la conversación (en inglés):

La empresarialidad juega un papel importante en el proceso de recuperación luego de una tragedia. No sólo en el contexto de la actividad comercial que provee los bienes y servicios que se necesitan para reconstruir y recuperarse, sino en el de la empresarialidad social en el sentido de que los líderes de las comunidades tienen un rol en la recuperación.

Cuando piensas en un desastre como el de Katrina, o el del volcán de Fuego, estos son problemas típicos de la acción colectiva.  Hay que decidir, por ejemplo, si tiene sentido volver, o no a una población devastada, e importa saber, por ejemplo, si esa población va a ser lo mismo que era antes del desastre. No sólo tienes que pensar si vale la pena reconstruir tu casa, sino pensar en si tus vecinos van a reconstruir las suyas.  Y coordinar esa actividad es difícil.

Por supuesto que la solidaridad y la benevolencia son importantes para reconstruir luego de un desastre; pero Storr hace énfasis en el lado emprendedor porque es clave.  La ayuda mutua es importante; pero el rol que juegan los individuos no sólo en enfrentar los retos, sino en cuanto a la provisión de bienes, servicios y oportunidades que todos necesitan para superar el desastre.  El estudio de Virgil muestra que las comunidades que más tardan en recuperarse son aquellas en la empresarialidad (comercial y social) de la gente es obstaculizada.

Sin importar diferencias culturales, los estudios muestran que para recuperar una comunidad son importantes la empresarialidad comercial que provea de bienes y servicios; y la empresarialidad social que ayude a resolver el problema de la acción colectiva.

¿Hay un rol para los políticos?  Los políticos creen que la recuperación luego de un desastre puede hacerse mediante un plan centralizado y piramidal; pero lo que debería ocurrir es que los políticos deberían ser muy modestos en cuanto a sus ofrecimientos y sus planes.  Limitarse a tareas muy específicas como garantizar –en el caso del volcán, que no abordó Virgil–  la seguridad para evitar saqueos y latrocinio, la limpieza de la carretera, el retorno de los servicios públicos, definir qué tipo de ayuda internacional es necesaria y evitar que la ayuda que venga sea peligrosa (como medicinas y alimentos vencidos) y no crear un ambiente de incertidumbre con promesas que podrían no cumplir.  Muchas veces, los planes políticos obstaculizan las acciones de reconstrucción que emprenden las personas.

La ilustración de arriba es Cabracán o Kabrakan, por Guillermo Grajeda Mena.  Según el Popol Vuh, Cabracán era muy violento, la mitología maya lo tiene como dios de las montañas y de los terremotos.  El, y su hermano Zipacná o Sipacná eran muy fuertes y no sólo sacudían la tierra, sino que acumulaban suciedad sobre las montañas y producían escombros, además de ser arrogantes.  Eso enojó a otros dioses y tanto Cabracán, como Zipacná fueron castigados por los dioses  De ellos me acuerdo cuando hay terremotos y erupciones. La ilustración de abajo es de Zipacná, que jugaba con las montañas grandes: Los volcanes de Fuego (Chi´gag), de Agua (Hunahpu), Santo Tomás (Pekul) y Santa María (Yaxkanul).

Además, en octubre de este año es el centenario de Grajeda Mena. Por cierto, en el Museo Popol Vuh hay una exhibición estupenda de dibujos de Grajeda Mena relacionados con el Popol Vuh…además hay una sorpresa muy agradable que no te cuento aquí.

Abajo te dejo una selección de enlaces que son muy útiles en días como los que vivimos:


20
Nov 16

Edgar Heinemann, Gerente del año

Edgar Heinemann gerente del año 2016, observa la ciudad capital desde el edificio en donde funciona su empresa, días después de recibir el galardón empresarial. f1 Foto Estuardo Paredes 17/11/16

El comerciante Edgar Heinemann recibió el reconocimiento de Gerente del Año, otorgado por la Asociación de Gerentes de Guatemala. ¡Mis felicitaciones para este emprendedor guatemalteco!

Conocí a Edgar a principios de los años 90, cuando yo dirigía la Oficina de Información del Sector Empresarial;  y un reportaje de Prensa Libre lo describe como caballero, sereno y gallardo, y ciertamente que esa es una buena forma de ponerlo en perspectiva.

Edgar no sólo se ha desempeñado como emprendedor, sino como filántropo y dirigente empresarial.

La foto es por Estuardo Paredes, de Prensa Libre.


18
Nov 16

Bergoglio y los empresarios

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Según Jorge Mario Bergoglio las empresas no deben existir para ganar dinero, sino para servir.  El titular de la noticia en la que lo leí dice que es La última del Papa; pero lamentablemente no es así.  Posiblemente sea la más reciente…y sin duda habrá más, y más.

La frase completa, citada por la Radio Vaticana es más ominosa: Las empresas no deben existir para ganar dinero, incluso si el dinero sirve para mediar su funcionamiento.  Hay gente que dice que la prensa tradicional saca de contexto lo que dice el dirigente católico; pero está claro que no.

Si eres empresario y ganas dinero con tu emprendimiento estás del lado del mal, quizás del lado del demonio ya que el dinero -según Bergoglio- es el estiercol del diablo.  Bergoglio dio aquellas declaraciones en la Uniapac, una asociación de empresarios católicos.

Servir en este contexto es atender necesidades y carencias de otros.  De modo que los empresarios católicos deben preguntarse si sus empresas existen para atender necesidades y carencias de otros y el dinero que obtienen en ese proceso es excremento; o bien, si existen para para ahorrar y para pagar la amortización de la casa, el colegio de los hijos, la mensualidad de automóvil y esas cosas, mediante la atención de las necesidades y carencias de otros, mediante el intercambio de valor por valor y mediante la productividad.

Los empresarios que viven con más cosas de las que necesitan, sabiéndo que hay personas que viven con menos de lo que necesitan, ¿son corruptos adoradores del dinero? Los empresarios que les cobran a los pobres y obtienen ganancias, ¿son corruptos adoradores del dinero?  ¿No sirven, los empresarios que cobran y lucran?

¿De dónde saca Bergoglio las ideas sobre el dinero y la empresarialidad? Quizás de su propia cosecha, o tal vez de Juan Garbois que es gran amigo y hombre de confianza del Papa Francisco desde que era arzobispo de Buenos Aires; y luego, en Roma, el Santo Padre lo ha nombrado asesor del Consejo Pontificio de Justicia y Paz del Vaticano, encargado de la organización de los “Encuentros de los Movimientos Populares”. El dirigente popular es un declarado militante marxista, promotor de agitaciones en barrios periféricos e industrias de Buenos Aires y un gran admirador de Hugo Chávez. Es co-fundador del “Movimiento de Trabajadores Excluidos” y forma parte de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) en Argentina.

Juan Grabois no oculta su admiración por la Revolución Rusa de 1917 y su gestor, Vladimir Lenin, constata con satisfacción la expansión del comunismo por el mundo durante muchos años y destaca como hitos históricos las revoluciones de Mao Tse Tung, Fidel Castro y el Ché Guevara. Ansioso por ver una sociedad sin clases, considera la rebelión zapatista de 1994 y el movimiento bolivariano de Hugo Chávez como los preanuncios señeros de la marea popular anticapitalista que se avecina para este siglo XXI.


23
Jun 16

Un lustrador emprendedor

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Mi cuate, José Alfredo, se encontró con Francisco Ordóñez; un lustrador de zapatos -como de 12 años de edad- que es inspirador.  El chico les entrega a sus clientes, y a sus clientes potenciales tarjetas de presentación con su número de teléfono: 4625 6421 y el mensaje ¡Que tenga feliz día!

Su área de operaciones es la panadería San Martín de la zona 14 y yo diría que es un ejemplo de empresarialidad y de muchas cosas buenas.  Por los comentarios en el Facebook de José Alfredo, resulta que el patojo tiene su negocio de servicio de lustre en vacaciones; porque cuando es temporada de clases, estudia y paga sus estudios y útiles escolares con lo que ha ganado con su emprendimiento.

Su actitud contrasta con otros personajes que he conocido:

  • Hace años yo necesitaba recibir sólo sábados y domingos uno de los diarios de mayor circulación en la ciudad de Guatemala.  ¿Puedes creer que alrededor de mi casa no conseguí quien hiciera esa entrega de forma responsable?  Dos personas me quedaron re mal.
  • Por esas fechas yo usaba una variedad de zapatos que necesitaban ser lustrados cada quince días.  ¿Vas a creer que costó un montón conseguir un muchacho que llegara de acuerdo con lo pactado?  En casa somos dos y eran varios zapatos, yo supongo que era un buen negocio porque eran ingresos fijos y varios zapatos.  Al final de las cansadas conseguimos un chico que hiciera el trabajo y lo hizo…hasta que de la noche a la mañana desapareció…y luego yo dejé de usar variedad de zapatos.

Francisco Ordóñez, un emprendedor de 12 años de edad, que conoce el valor de la educación merece mi admiración y respeto.

Foto por José Alfredo Méndez.


29
Oct 15

No, no son empresarios

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Al referirse al presunto cabecilla de la red de corrupción en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, puesta al descubierto ayer, los medios de comunicación se refieren a él como empresario.  Esto es porque es propietario de las empresas que se beneficiaban de las compras privilegiadas en el IGSS y que obtenían contratos y vendían medicinas mediante la práctica de sobornos en dinero, o en viajes.

Es común, en parte porque los medios de comunicación así los describen, que la gente crea que todos propietarios de negocios son empresarios.  Leemos, vemos y escuchamos que a los dueños de autobuses del transporte colectivo se les llama empresarios; y que a otros propietarios de negocios -que viven de privilegios y de la teta del presupuesto y de los tributarios- también se les da aquel título.  ¡Hasta ha habido quienes han dicho que los narcos son empresarios, o se han referido a la industria del secuestro!

Esta práctica laxa confunde y es peligrosa.

Confunde porque el hecho de que alguien sea un alto ejecutivo en una empresa comercializadora de medicinas, por ejemplo, (ya sea que esta empresa sea privilegiada, o no), no lo hace empresario.   Un ejecutivo, no es un empresario.  El hecho de que alguien compre empresas (con dinero mal habido, o bien habido), tampoco lo hace empresario. El hecho de que alguien funde empresas para participar de una red de defraudación, o al amparo de protección legislativa, o política, tampoco lo hace empresario.

Un empresario emprende, innova, descubre, crea y toma riesgos, no se cobija.  El empresario no depreda sino que produce; de ahí que el mejor nombre para los propietarios de negocios que medran al amparo del poder político y de la legislación hecha a la medida, o del delito, es el de empresaurio (o pirata, o gangster).  Empresaurio es una palabra que alude muy bien al carácter depredador y saqueador (cuando no delictivo) de gente como los autobuseros y miles de proveedores del estado.

La actividad de los empresaurios sólo es posible gracias al estatismo y al colectivismo (bases del socialismo, del mercantilismo y del capitalismo de amiguetes), cuyos ideales hacen posible la corrupción y el parasitismo que vemos en el seguro social, en las aduanas y todavía falta por ver en el resto de la administración pública.

La práctica laxa de definir empresario sólo como el propietario de un negocio (sobre todo si es un negocio corrupto) es peligrosa porque la función de la definición es identificar la naturaleza de las unidades contenidas en un concepto.  El propósito de la definición es distinguir ese concepto de otros (distintos, o parecidos) y mantener sus unidades diferenciadas de todo lo existente.  ¿Te das cuenta?  Un productor es diferente a un depredador.  Un emprendedor es diferente a un parásito.  Un empresario es diferente a un empresaurio.  Y si no hacemos el ejercicio intelectual  y práctico de diferenciarlos abdicamos a la responsabilidad que tenemos de distinguir entre el bien, del mal.  Así, ¿o más peligroso?


05
Jul 15

Uber, tecnología y empresarialidad

Uber

Cuando conocí la idea de Uber me pareció  fascinante por una razón: los gobiernos y los cárteles de taxistas se oponían a ella.  Ahora me fascina porque la he probado y porque me parece una idea hayekiana llevada a la realidad; como la Wikipedia y como Waze. Esto es: un órden espontáneo que funciona sobre una plataforma de normas generales y abstractas, preexistentes.  Funciona basada en la confianza y en la reputación. Es una tecnología que sacude al estatismo, como Bitcoin.  El conocimiento está disperso; y la oferta y la demanda se encuentran sin planificación, y el funcionamiento es autoregulado. De alguna manera es una coperacha, como Indiegogo.

¿Cómo no fascinarse con estas tecnologías y las posibilidades que abren?  A mí me hacen pensar que estas tecnologías y la empresarialidad sí podrían rescatar a la política como dice esa entrevista con Zachary Cáceres, del Startup Cities Institute.


09
Ene 15

¿Y si fueras emprendedor?

blastos

Guatemala es uno de los productores de hule más eficientes en el mundo.  ¿Qué tal si con tus ahorros pudieras ser propietario de una finquita de hule y luego hacer crecer tu inversión de acuerdo con tus posibilidades? ¿Qué tal si en el esfuerzo también contribuyeras a reforestar?  ¿Qué tal si con tus ahorros e inversiones mejorara el nivel de vida de otras personas?  ¿Qué tal si tu primera inversión se convirtiera en otras?

Parece un sueño, sobre todo si tus ahorros no son mucho; pero, ¡esto es lo que hacen el capitalismo y el espíritu emprendedor!  Hacen posible que no sólo los muy ricos sean finqueros, productores, conservacionistas y generadores de empleos.  Date una vuelta por blastos.com y descubre por qué es que, ¡hasta en Guatemala!, los siglos XIX y XX se quedaron en los libros de Historia y en las consignas más rancias.

Blastos es una experiencia fácil, disruptiva, creativa, y sorprendente de poseer tierra en cualquier parte del mundo a partir de 100 Mts2. Digamos, de una plantación de hule en Retalhuleu; una de café en Atitlán; y un viñedo en Chile.  Piensa en la tecnología y en la filosofía que hacen posibles este tipo de cosas.  Imposibles en otros tiempos.  Posibles y al alcance de casi cualquiera en línea, ya, y sin que tengas que saber mucho sobre el cultivo del hule y del café, o sobre la producción de vino. ¿Qué otro sistema, que no sea el capitalismo, puede hacer esto por la clase media y por los trabajadores agrícolas?  ¿Qué otro sistema, que no sea el capitalismo, puede reforestar a pasos agigantados y ¡encima!, hacer que esa actividad eleve los ingresos reales de muchas familias en el campo?

Blastos también es educativo.  No necesitas saber, ni aprender algo acerca del cultivo de las materias primas del proyecto (aunque podrías); pero, ¿qué tal si –desde tu escritorio– aprendes a manejar tus inversiones?  ¿Qué tal si empieza a bajar el precio de una de tus inversiones, la vendes y con ese dinero compras una cuyo precio está subiendo? Sólo el capitalismo y la empresarialidad le enseñan a la gente a cuidar el valor y a multiplicarlo.  ¿Cómo puede, uno, no admirar un sistema así?

Columna publicada en El periódico.


18
Jul 14

La sanción de la víctima

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El miércoles leí que, con la intención de mitigar los conflictos sociales y los problemas en los proyectos hidroeléctricos, el MEM dispuso que las empresas que se dediquen a aquellas actividades tendrán que presentar un plan de responsabilidad social para su área de influencia.

Si dicho plan se refiriera a las acciones necesarias para socializar los proyectos, el requisito tiene sentido; pero si el plan tuviera que incluir sobornos encubiertos para que las dirigencias locales permitan los proyectos, es inaceptable que la Administración respalde aquel tipo de chantajes.  Eso es otro par de zapatos.   Los lectores recuerdan el caso reciente de un gobernador que le pidió a una empresa que pusiera televisores gigantes -para que su gente viera la Copa Mundial de Fútbol- a cambio de mediar en los conflictos.  Pero las dirigencias locales exigen todo tipo de cosas, que van desde el patrocinio de equipos de fútbol hasta clínicas, escuelas, caminos y salones de usos múltiples.

No basta que los proyectos industriales lleven empleos productivos y bienestar a las áreas en donde se establecen.  No basta que mejoren la calidad de vida de las poblaciones debido a que la gente tiene trabajo y mejores salarios.  No basta que  -en el caso de las hidroeléctricas- produzcan la energía necesaria para que funcionen la televisión en las casas y los refrigeradores para las chelas.  No basta que generen la energía necesaria para las incubadoras y los quirófanos en los hospitales, o la luz en las escuelas. Las dirigencias populares creen que tienen la facultad de chantajear a las empresas; pero lo que es peor, es que las empresas creen que nacen con un pecado original, creen que tienen que devolverle algo a la comunidad y creen que su responsabilidad social va más allá de producir eficientemente, cumplir los contratos, no causar daños a terceros y comportarse como personas decentes.

Y así les dan su venia a los extorsionistas.  Y así, estos consiguen la sanción de sus víctimas. Y así, la buena empresa se ha tragado la idea de que su actividad es perversa; pero redimible.  Y así se pierde la batalla de las ideas.

Columna publicada en El periódico.


11
Jul 14

iPhones, Bastiat y los árboles

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El primer ministro finlandés, Alexander Stubbb lamentó que Steve Jobs –con la creación del iPhone y del iPad– le hizo daño al mercado laboral de aquel país nórdico.  Con el primero llevó al declive a los teléfonos Nokia que, por muchos años, fueron emblemas de alta tecnología; y con el segundo contribuyó a la merma de la industria maderera pues aquel invento disminuyó la demanda de papel, explicó el funcionario.

Las declaraciones de Stubb me recordaron La petición de los fabricantes de candelas…y de todo lo que concierne al alumbrado; por Federico Bastiat.   En esa parábola, el periodista francés cuenta cómo es que aquellos fabricantes se quejan de la competencia extranjera y superior de parte del sol; y les piden a los diputados que emitan una ley que prohíba ventanas, claraboyas, tragaluces y otros accesos a la luz natural para crear la necesidad del aprovechamiento de la luz artificial y estimular la producción y la economía.

Me recordó, también, una frase de Joseph Schumpeter acerca de la empresarialidad y el capitalismo: La cuestión no es cómo el capitalismo administra las estructuras existentes…[sino] cómo las crea y las destruye.

La segunda parte de las declaraciones del Primer Ministro también son para detenerse en ellas porque llama la atención sobre el hecho de que en la medida en que dejamos de usar papel, en esa medida se reduce la demanda de ese producto y se reducen los incentivos para sembrar bosques.  Por eso es que me da algo de risa cuando, en ciertos correos electrónicos, viene una invitación a no imprimirlos para proteger los bosques.

¡Es al revés!, y  por eso me gustan los correos que vienen con el siguiente mensaje: Consumir papel contribuye a preservar y hasta aumentar la cantidad de árboles en el mundo, porque la industria papelera siembra sus propios árboles para producir papel. Más demanda de papel equivale a más demanda de árboles. Por consiguiente, no se abstenga de imprimir este mensaje, con la buena intención de evitar la deforestación. Imprímalo, si para usted es conveniente imprimirlo; y entonces contribuirá a conservar y hasta aumentar la cantidad de árboles en el mundo.

Esta columna fue publicada en El periódico y por ella gané un Premio Charles L. Stillman.