31
Mar 24

La fiesta de Easter fue diferente

 

¿Vas a creer? Hoy almorzamos fiambre. Tradicionalmente, en casa, almorzamos fiambre el sábado de Dolores (¿O es sábado de Ramos?). Esto es porque en casa de mis padres era costumbre almorzar aquel platillo el día en que llegábamos al mar para pasar allá la temporada de estas festividades (¿O son conmemoraciones?).

Este año, como nos fuimos de aventura a el sitio arqueológico de El Soch, Chicamán, en Quiché, diferimos el almuerzo tradicional para hoy que se celebra la fiesta de Easter, combinada con el equinoccio de primavera.  El fiambre lo compartimos, Raúl y yo con mi madre y mi hermana, así que estuvo festivo.

¡Fiambre!…ese fue el almuerzo de hoy.

De la aventura en El Soch te voy a contar luego.

Para la temporada tuvimos pan de Santa Cruz del Quiché, que trajimos de la maravillosa panadería Zuly en aquella ciudad.  Si algún día andas por allá te recomiendo la cazueleja y el bizcocho, panes que descubrimos gracias al consejo de la familia García Urizar, en El Soch. También gozamos tortas de pan de yemas, de El panadero de La Vienesa, originario de Totonicapán y que puedes conseguir en los bajos del Edificio el Centro en la zona 1 de la ciudad de Guatemala.

Pan de la Panadería Zuly y de El panadero de La Vienesa.

El rey de la fiesta, por supuesto, es el bacalao a la vizcaína que preparamos de acuerdo con nuestra interpretación de la receta de mi abuela, Frances.  Este año, el viernes lo compartimos con nuestros amigos, Sergio y William que nos ofrecieron no sólo su compañía genial,y su anfitrionía impecable sino su bacalao delicioso, precedido por una caponata con pasas que estuvo riquísima, y un gazpacho de remolachas que merecía ovación de pie.  El sábado tuvimos la dicha de almorzar donde don Roberto y Miti, acompañados por buenos recuerdos, amigos queridos y las celebérrimas enchiladas de Miti. 

El bacalao es alabo y el lenguado es alabado. Les Luthiers.

Mies en place para el bacalao a la vizcaína.

Este año no hubo garbanzos en dulce porque se pasmaron.  Es la primera vez que se nos pasman y mi tía abuela, La Mamita, siempre nos advertía que eso podía ocurrir.  Yo lo atribuyo a que, como viajamos, no los pudimos pelar nosotros y fueron refrigerados, de modo que eso estropeó el proceso.  En fin…no nos quedamos con la gana porque Raúl había preparado un poquito hacía poco menos de un mes.

Los garbanzos se me pasmaron.

Hubo tortilla de flores de izote y refresco de jocotes marañones endulzado con miel de dulce de mangos.

Tortilla de flores de izote, bocatto di cardinale.

La fiesta de Easter

Debido a la excursión a El Soch se me olvidó comprar huevos de pascua y conejos; así que el postre para el fiambre de hoy fue la deliciosa, pero deliciosa panela elaborada por don Julio en aquel sitio arqueológico y el último pedacito de melcocha elaborada por doña Mimí, esposa de don Julio. 

Eso no impide que recordemos la importancia de esta fiesta:

La de Easter o Pascua es una fiesta de fertilidad, luz y vida; y en casa solemos celebrar esta fiesta antigua con chocolates, mazapanes y el emblemático conejo.

Desde la finca El recuerdo, en El Soch, la Luna nos mostró al conejo.

Desde hace milenios es motivo de fiesta el inicio de la temporada en la que las noches son más cortas, en la que hay más horas de luz y cuando la primavera devuelve la vida y la fertilidad, de ahí que la fiesta coincide con el equinoccio de primavera.

Los colores de esta fiesta antiquísima son los del amanecer y los de la vida suave, agradable y tibia propia de la primavera, cuando hay vida y hay luz.  Mi abuela, Frances, solía estrenar ropa en esta fiesta y los colores que usaba eran los propios de la celebración.  También solía preparar almuerzos muy ricos, que normalmente incluían algún pay. Hoy, nosotros, comimos fiambre.

El lenguaje de los colores  es importante porque los de Easter contrastan notablemente con los de la semana santa, que son el negro y el morado.  El negro es el color de la muerte, de lo oscuro, de la soledad, del vacío de la noche, de la tristeza y del mal; y el morado (violeta, o púrpura) es el color del poder, de la magia y de la fe (vis a vis la racionalidad); es el color del confesionario y por consiguiente de la culpa, en contraste con la responsabilidad y es el de algunos ritos funerarios.

Cuando yo era chico, el conejo (animal que es imposible no relacionar con la fertilidad) llegaba a la playa, a Panajachel, y a donde estuviéramos porque mis padres llevaban huevos de chocolate, o de almendras.  Sin que los niños nos diéramos cuenta, mis padres y tíos ocultaban los huevos en el jardín y en el momento oportuno nos decían que el conejo había llegado y que saliéramos a buscar los huevos. Cuando  crecimos, a los mayores se nos enviaba a alguna habitación lejos del jardín y -aunque ya sabíamos quienes escondían los huevos, y que no había tal conejo- igual gozábamos mucho al buscar y encontrar sus dulces y preciados obsequios.

Aquella tradición es de origen germánico y precede al cristianismo; pero también las culturas de Mesoamérica tienen conejos benefactores involucrados en sus leyendas.   En la Luna llena, donde en occidente vemos la cara de un hombre (o la de Jakie Gleason), los pueblos de Mesoamérica ven un conejo igual que los chinos. En la próxima Luna llena sal a ver a Selene y verás al conejo.

¿Y cómo fue a parar ese animalito allá?

Según una leyeda de Chiconamel, en Veracruz, México, un dios ocasionó un diluvio universal; y un hombre y su familia se salvaron de ahogarse porque se escondieron en un cajón, siguiendo el consejo que les dio un conejo.  El dios se enteró de los sobrevivientes cuando estos encendieron fuego para asar pescados; y entonces castigó al conejo que,  por haber salvado a los hombres, fue condenado a alumbrarlos y fue transformado en la Luna. Esto lo leí en Imágenes de la mitología maya, por Oswaldo Chincihlla.

Desde tiempos muy antiguos, el conejo era un símbolo de la fertilidad asociado con la diosa fenicia Astarté, a quien además estaba dedicado el mes de abril.  En recuerdo de aquella diosa, a la festividad de pascua se la denomina Easter, en algunos paísesEsto es porque también era la festividad de la primavera para honrar a la diosa teutónica de la luz, a quien se conocía en el mundo anglosajón como Easter.  Para el siglo VIII los anglosajones ya habían tomado dicho nombre para la fiesta que celebramos en este día.  Asarté es Ishtar y esta, en el cielo en esta temporada, es Venus el lucero brillante que ves al atardecer. No sorprende que Venus también fuera conocido como Lucifer, el traedor de luz, alegoría propia del inicio de la primavera.

…y como corresponde, en esta temporada nos disfrutamos mucho las tradiciones populares.

@luisficarpediem

No te olvides de que conmemoraciones y fiestas familiares nos las pueden quitar de un plumazo; con sólo asustarte un poco y con sólo amenazarnos con multas y cárcel #tradicion #familia #semanasanta #luisfi61 #libertad #conmemoracion #noolvides

♬ Mendelssohn-Overture to Fingals cave – 广州交响乐团

¡Por supuesto que no celebro dioses, ni diosas, pero sí los conceptos que representan aquellos mitos: la fertilidad, la vida, y la luz.

Actualización: Nuestro cuate Esdras nos alegró con morelianas de la panadería La Confianza, de Coatepeque y panes de Semana Santa, de su familia. Mi cuñado, Coki, nos deleitó con pan de queso.  Las Canillonas nos cosiguieron mangos variados.

Panes variados y mangos variados.

Hoy el almuerzo/cena fue bacalao que hicimos en casa y de postre caña de El Soch.

Bacalao a la vizcaína hecho en casa.

Caña de azúcar, de El Soch.

¿Asi, o más alegre?


07
Dic 23

Cerro del Carmen y lecciones de luz en quema del diablo chapina

La quema del diablo es una tradición guatemalteca que representa la oportunidad ritual para echar al fuego lo malo, lo inservible, lo caduco, lo que hace daño y lo que no queremos para el año que viene en un contexto místico y mitológico. Hace cinco años descubrimos que esta fiesta familiar se celebra de forma tradicional y encantadora en el Cerro del Carmen, en la ciudad de Guatemala y anoche volvimos a ese lugar para celebrar.

El diablo ardió con ganas.

Desde una perspectiva racional y más universal, la fiesta trae la luz y el fuego a la época del año en la que las noches son más largas, frías y oscuras, por lo que es apropiado celebrarla con familia y amigos, y recordar que aún en la oscuridad es posible la luz. Estoy seguro de que cada quién podrá sacar de todo esto lecciones de vida y aprendizajes que habrá que transmitir a las generaciones siguientes.

Disfruto mucho esta fiesta chapina porque es una ocasión propia para celebrar la vida y para recordar a dos personajes malentendidos, uno de ellos casi olvidado y que -aparentemente- no tienen nada en común: Lucifer y Prometeo. Ambos se rebelaron contra dioses tiránicos y arrogantes.  Ambos fueron cruelmente castigados por su atrevimiento.  Uno es el traedor de luz, y el otro les dio el fuego a los hombres.  Ambos son heroicos.

Dos diablitos acompañaron al diablo mayor.

En 2018, cuando fuimos a la quema del diablo en el Cerro del Carmen por primera vez, el cura explicó que Maria, la que anuncia la luz, precede a Jesús que es el Sol; y en la realidad, ¿quién precede al Sol? ¡Venus precede al Sol cuando Venus es lucero de la mañana!  ¿Y cuáles son otros nombres antiguos de Venus? Lucifer, el traedor de luz; e Ishtar -diosa del amor, de la belleza y de la fertilidad-.  Los mayas, por cierto, no eran ajenos al concepto de que Venus, Lucifer, o Ishtar es traedor de luz.  Ya que para ellos Venus (el heósforo) anunciaba que le Sol saldría ese día, luego de su paso por Xibalbá.

¡Hay que celebrar estas fiestas por la vida, y por el valor de quienes traen la luz y de quienes se rebelan ante dioses tiránicos y arrogantes!

Como el año pasado, el diablo del Cerro del Carmen estuvo galán.   Este año no hubo pirotécnia en la efigie, pero sí hubo las infaltables bombas de iglesia junto a la ermita de aquel cerro. En aquel lugar histórico la fiesta es de barrio, familiar y casi íntima; pero si quieres un fiestón y ver maravillas te recomiendo las loas en Ciudad Vieja.  Como es la fiesta patronal de aquella población el pueblo tira la casa por la ventana.

El Cerro del Carmen es un rincón encantador de la ciudad de Guatemala.

Cuando era niño, por cierto, la fiesta solía incluir la reunión de amigos en la mañana para ir a buscar ramas y chiribiscos con qué armar una buena pira, la llegada de mi padre con cohetes y algunos fuegos artificiales, los buñuelos preparados por mi madre y mucha alegría en la calle y en la casa.

Desde lo alto del cerro vimos muchos fuegos artificiales y fogarones, en esta tradición que está bien viva.  Además, la ermita en aquel lugar le da un bonito contexto al rito. Aquella construcción tiene toques de fortaleza porque el barco en el que vino Juan Corz, el fundador de aquel lugar, se llamaba La fortaleza. Además el lugar está bien cuidado, bien iluminado, limpio y seguro.

Este año caminamos desde la Quinta avenida y once calle hasta el Cerro del Carmen. Como el año pasado, durante el trayecto hacia aquel lugar emblemático, antiguo y tradicional vimos muchas personas y niños acarreando sus piñatas de diablos.  Ahora hay diablos y diablas, canches y negros, los hay de cuatro patas y monumentales. Cuando yo era niño, las piras no incluían estas piñatas, se hacían con ramas y cuanto mucho cajas de cartón.  Eso sí, siempre había cohetes involucrados.

@luisficarpediem

La quema del diablo es una tradición guatemalteca que representa la oportunidad ritual para echar al fuego lo malo, lo inservible, lo caduco, lo que hace daño y lo que no queremos para el año que viene en un contexto místico y mitológico. Hace cinco años descubrimos que esta fiesta familiar se celebra de forma tradicional y encantadora en el Cerro del Carmen, en la ciudad de Guatemala y anoche volvimos a ese lugar para celebrar. ¡Hay que celebrar estas fiestas por la vida, y por el valor de quienes traen la luz y de quienes se rebelan ante dioses tiránicos y arrogantes! #quemadeldiablo #tradiciones #guatemala #cerrodelcarmen #luisfi61

♬ La Caida del Sol – Miguel Angel Tzul y Su Marimba Orquesta

Raúl y yo terminamos la noche con cervezas Cabro y bruschettas de champiñoes en el Café Roma, del callejón Del fino.  No hubo buñuelos como es la tradición; pero las cervezas cumplieron con darle un carácter de celebración a esta fiesta.


09
Abr 23

Easter, una fiesta para celebrar

 

La de Easter o Pascua es una fiesta de luz, vida y de fertilidad; y en casa celebramos esta fiesta antigua con chocolates, mazapanes y el emblemático conejo.

Desde hace milenios es motivo de fiesta el inicio de la temporada en la que las noches son más cortas, en la que hay más horas de luz y cuando la primavera trae la fertilidad y la vida, de ahí que la fiesta coincide con el equinoccio de primavera.

Los colores de esta fiesta antiquísima son los del amanecer y los de la vida suave, agradable y tibia propia de la primavera, cuando hay vida y hay luz.  Mi abuela, Frances, solía estrenar ropa en esta fiesta y los colores que usaba eran los propios de la celebración.  También solía preparar almuerzos muy ricos, que normalmente incluían algún pay.

El lenguaje de los colores  es importante porque los de Easter contrastan notablemente con los de la semana santa, que son el negro y el morado.  El negro es el color de la muerte, de lo oscuro, de la soledad, del vacío de la noche, de la tristeza y del mal; y el morado (violeta, o púrpura) es el color del poder, de la magia y de la fe (vis a vis la racionalidad); es el color del confesionario y por consiguiente de la culpa, en contraste con la responsabilidad y es el de algunos ritos funerarios.

Cuando yo era chico, el conejo (animal que es imposible no relacionar con la fertilidad) llegaba a la playa, a Panajachel, y a donde estuviéramos porque mis padres acarreaban huevos de chocolate, o de almendras.  Sin que los niños nos diéramos cuenta, mis padres y tíos escondían los huevos en el jardín y en el momento oportuno nos decían que el conejo había llegado y que saliéramos a buscar los huevos. Cuando  crecimos, a los mayores se nos enviaba a alguna habitación lejos del jardín y -aunque ya sabíamos quienes escondían los huevos, y que no había tal conejo- igual disfrutábamos de salir a buscar y encontrar sus dulces y preciados obsequios.

Aquella tradición es de origen germánico y precede al cristianismo; pero también las culturas de Mesoamérica tienen conejos benefactores involucrados en sus leyendas.   En la Luna llena, donde en occidente vemos la cara de un hombre (o la de Jakie Gleason), los pueblos de mesoamérica ven un conejo igual que los chinos. Hoy en la noche sal a ver la Luna y verás al conejo.

¿Y cómo fue a parar ese animalito allá?

Según una leyeda de Chiconamel, en Veracruz, México, un dios ocasionó un diluvio universal; y un hombre y su familia se salvaron de ahogarse porque se escondieron en un cajón, siguiendo el consejo que les dio un conejo.  El dios en cuestión se enteró de los sobrevivientes cuando estos encendieron fuego para asar pescados; y entonces castigó al conejo que,  por haber salvado a los hombres, fue condenado a alumbrarlos y fue transformado en la Luna.  Esto lo leí en Imágenes de la mitología maya, por Oswaldo Chincihlla.

Desde tiempos muy antiguos, el conejo era un símbolo de la fertilidad asociado con la diosa fenicia Astarté, a quien además estaba dedicado el mes de abril.  En recuerdo de aquella diosa, a la festividad de pascua se la denomina Easter, en algunos paísesEsto es porque también era la festividad de la primavera para honrar a la diosa teutónica de la luz, a quien se conocía en el mundo anglosajón como Easter.  Para el siglo VIII los anglosajones ya habían tomado dicho nombre para la fiesta que celebramos en este día.  Asarté es Ishtar y esta, en el cielo en esta temporada, es Venus el lucero brillante que ves al atardecer. No sorprende que Venus también fuera conocido como Lucifer, el traedor de luz, alegoría propia del inicio de la primavera.

¡Por supuesto que no celebro dioses, ni diosas, pero sí los conceptos que representan aquellos mitos: la fertilidad, la vida, y la luz.

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08
Dic 22

Alegre quema del diablo en el Cerro del Carmen

 

La quema del diablo es una tradición guatemalteca que representa la oportunidad ritual para echar al fuego lo malo, lo inservible, lo caduco, lo que hace daño y lo que no queremos para el año que viene en un contexto místico y mitológico. En 2018 descubrimos que esta fiesta familiar se celebra de forma tradicional y encantadora en el Cerro del Carmen, en la ciudad de Guatemala y anoche volvimos a ese lugar para celebrar.

Desde una perspectiva racional y más universal, la fiesta trae la luz y el fuego a la época del año en la que las noches son más largas, frías y oscuras, por lo que es apropiado celebrarla con familia y amigos, y recordar que aún en la oscuridad es posible la luz. Estoy seguro de que cada quién podrá sacar de todo esto lecciones de vida y aprendizajes que habrá que transmitir a las generaciones siguientes.

Disfruto mucho esta fiesta chapina porque es una ocasión propia para celebrar la vida y para recordar a dos personajes malentendidos, uno de ellos casi olvidado y que -aparentemente- no tienen nada en común: Lucifer y Prometeo. Ambos se rebelaron contra dioses tiránicos y arrogantes.  Ambos fueron cruelmente castigados por su atrevimiento.  Uno es el traedor de luz, y el otro les dio el fuego a los hombres.  Ambos son heroicos.

Hace cuatro años, cuando fuimos a la quema del diablo en el Cerro del Carmen por primera vez, el cura explicó que Maria, la que anuncia la luz, precede a Jesús que es el Sol; y en la realidad, ¿quién precede al Sol? ¡Venus precede al Sol cuando Venus es lucero de la mañana!  ¿Y cuáles son otros nombres antiguos de Venus? Lucifer, el traedor de luz; e Ishtar -diosa del amor, de la belleza y de la fertilidad-.  Los mayas, por cierto, no eran ajenos al concepto de que Venus, Lucifer, o Ishtar es traedor de luz.  Ya que para ellos Venus  (el heósforo) anunciaba que le Sol saldría ese día, luego de su paso por Xibalbá.

¡Hay que celebrar estas fiestas or la vida, y por el valor de quienes traen la luz y de quienes se rebelan ante dioses tiránicos y arrogantes!

El Diablo del Cerro del Carmen estuvo galán.  Adornado con fuegos artificiales en forma de alas.  Eso le da un ambiente más festivo -por las luces, colores y variedad de la pirotécnia- que una hoguera, o la mera quema de la piñata. En aquel lugar histórico la fiesta es de barrio, familiar y casi íntima; pero si quieres un fiestón y ver maravillas te recomiendo las loas en Ciudad Vieja.  Como es la fiesta patronal de aquella población el pueblo tira la casa por la ventana.

Cuando era niño, por cierto, la fiesta solía incluir la reunión de amigos en la mañana para ir a buscar ramas y chiribiscos con qué armar una buena pira, la llegada de mi padre con cohetes y algunos fuegos artificiales, los buñuelos preparados por mi madre y mucha alegría en la calle y en la casa.

Desde lo alto del cerro vimos muchos fuegos artificiales y fogarones, en esta tradición que está bien viva.  Además, la ermita en aquel lugar le da un bonito contexto al rito. Aquella construcción tiene toques de fortaleza porque el barco en el que vino Juan Corz, el fundador de aquel lugar, se llamaba La fortaleza. Además el lugar está bien cuidado, bien iluminado, limpio y seguro.

Duante el trayecto hacia aquel lugar emblemático, antiguo y tradicional vimos muchas personas y niños acarreando sus piñatas de diablos.  Ahora hay diablos y diablas, canches y negros, los hay de cuatro patas y monumentales. Cuando yo era niño, las piras no incluían estas piñatas, se hacían con ramas y cuanto mucho cajas de cartón.  Eso sí, siempre había cohetes involucrados.

Raúl, Mario y yo terminamos la noche con cervezas Güin, hamburguesa, tacos y pasta.  No hubo buñuelos como es la tradición; pero las cervezas cumplieron con darle un carácter de celebración a esta fiesta.


07
Dic 20

La tradición de la Quema del diablo

¡Me alegró mucho que desde hace varios días los fabricantes de piñatas prepararon las de diablos para quemar hoy al atardecer!

Piñatas de diablos en la 11 avenida de la zona 1.

En 2020, la Quema del diablo debería ser una ocasión especialmente significativa, que no debería pasar sin algo de reflexión, sobre todo en compañía de la familia. En la tradición guatemalteca, la Quema del diablo es una oportunidad para echar al fuego lo malo, lo inservible, lo caduco lo que hace daño, y lo que no queremos para el año que viene, en un contexto místico y mitológico. Todo lo malo de 2020 en el contexto del SarsCov-2 y del encierro forzado debe arder, pero no debe ser olvidado.

Desde una perspectiva racional y más universal, la fiesta trae la luz y el fuego a la época del año en la que las noches son más largas, frías y oscuras, por lo que es apropiado celebrarla con familia y amigos, y recordar que aún en la oscuridad es posible la luz. Estoy seguro de que cada quién podrá sacar de todo esto lecciones de vida y aprendizajes que habrá que transmitir a las generaciones siguientes.

Disfruto mucho esta fiesta chapina porque es una ocasión propia para celebrar la vida con amigos queridos y para recordar a dos personajes malentendidos, uno de ellos casi olvidado y que -aparentemente- no tienen nada en común: Lucifer y Prometeo. Ambos se rebelaron contra dioses tiránicos y arrogantes.  Ambos fueron cruelmente castigados por su atrevimiento.  Uno es el traedor de luz, y el otro les dio el fuego a los hombres.  Ambos son heroicos.

Hace dos años, cuando fuimos a la Quema del diablo en el Cerro del Carmen, el cura explicó que Maria, la que anuncia la luz, precede a Jesús que es el Sol; y en la realidad, ¿quién precede al Sol? Venus precede al Sol cuando Venus es lucero de la mañana.  ¿Y cuáles son otros nombres antiguos de Venus? Lucifer, el traedor de luz; e Ishtar -diosa del amor, de la belleza y de la fertilidad-.  Los mayas, por cierto, no eran ajenos al concepto de que Venus, Lucifer, o Ishtar es traedor de luz.  Ya que para ellos Venus  (el heósforo) anunciaba que le Sol saldría ese día, luego de su paso por Xibalbá.

Este año, por cierto, habrá que ser más prudentes, moderados y responsables con la celebración de esta fiesta.  Pero habrá que celebrarla, ¡Por la vida, y por el valor de quienes traen la luz y de quienes se rebelan ante dioses tiránicos y arrogantes!

Cuando era niño, la fiesta solía incluir la reunión de amigos en la mañana para ir a buscar ramas y chiribiscos con qué armar la pira, la llegada de mi padre con cohetes y algunos fuegos artificiales, los buñuelos preparados por mi madre y mucha alegría en la calle y en la casa. Cuando era niño no había piñatas de diablos; por cierto.  Y si el año entrante quieres pasar un 7 de diciembre extraordinario, te recomiendo las loas en Ciudad Vieja.  Una experiencia encantadora.


25
Abr 20

Móviles, laptops y tablets en la antigüedad

¡Está creciendo mi pequeña colección de imágenes de teléfonos móviles, laptops y tablets en la antigüedad!  ¡Por supuesto que los antiguos no tenían ese tipo de tecnologías!; pero me causa mucha gracia que las imágenes que les comparto parecen mostrar que sí.

La primera la acabo de encontrar en Facebook y no tenía contexto, pero son dos personajes que podrían ser de India.  Uno con un teléfono móvil y otro con una tablet.

La foto la tomé de Facebook.

La segunda, que ya había publicado antes, es del Lienzo de Quauhquechollan y muestra a dos habitantes del territorio que ahora es conocemos como Guatemala, intercambiando bienes en un mercado.  El personaje de la derecha parece sostener una laptop en su regazo.  Es una laptop grande y pesada, pero es laptop. ¿Y qué hace el de la izquierda? Pues le lleva un cacto para que el cacto atrape los virus de la laptop y estos no dañen al usuario de la derecha.

Imagen del Lienzo de Quauhquechollan.

En la tercera imagen, Afrodita o Venus parece estar haciendo uso de una laptop, o una tablet. ¿Sí, o no?

La imagen la tomé de Facebook.

Por cosas como estas es que hay gente que piensa que el sarcófago de Pacal muestra a un astronauta, en vez de mostrar al rey maya renaciendo y siendo llevado al supramundo por medio del árbol cósmico, o cayendo en la Vía láctea hacia el horizonte del sur, en presencia del árbol cósmico, que son dos interpretaciones generalmente aceptadas por arqueólogos.


21
Mar 20

Un escudo para Eneas

“Hijos míos, dijo Vulcano, “deja a un lado vuestras tareas; ahora debéis probar vuestra fuerza y ​​vuestra destreza magistrales. Forjad armas para un héroe; armas que requieren de vuestra fuerza, vuestra velocidad y todo vuestro fuego en formación”, dijo. Pusieron a un lado sus trabajos anteriores, y sus nuevos trabajos dividieron ansiosamente. Un torrente de plata fundida, bronce y oro, y acero mortal, en el gran horno pusieron; De esto, sus ingeniosas manos preparan un escudo, sólo lo suficiente como para sostener la guerra. Varios orbes dentro de una ronda espaciosa se cierran: uno agita el fuego y el otro sopla el fuelle. El acero silbante está en la herrería ahogada; La gruta con yunques golpeados gime alrededor. Por turnos sus armas avanzan, al mismo tiempo; Por turnos, sus manos descienden y los martillos repican. Convierten la masa brillante con pinzas torcidas; El ardiente trabajo continúa, con canciones rústicas, dice Virgilio, en LaEneida, al relatar cómo es que Vulcano y sus hijos forjan un escudo prodigioso para Eneas, a solicitud de Venus, padre del héroe troyano.

Harvard Classics, Vol. 13

¡Ah, chispas!, cómo me costó leer aquellos versos en inglés y admito que la traducción al español está fatal. Empero, es notable que en el Día mundial de la poesía, la asignación de lectura haya sido La Eneida; que es una epopeya que describe la destrucción de Troya y la  posterior fundación de Roma.

Con ocasión de esta conmemoración, es oportuno recordar algo que John Keating les dijo a sus estudiantes en La sociedad de los poetas muertos; No leemos y escribimos poesía porque es lindo; leemos y escribimos poesía porque somos miembros de la raza humana. Algo que no debemos olvidar en tiempos difíciles, digo yo. Y en esa dirección les comparto el poema If, de Rudyard Kippling, leído por Michael Caine.

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¿A qué viene esto? A que en estos días de recogimiento, por decir algo, dispuse leer lo que toque de The Harvard Classics, de acuerdo con su guía de lectura Fifteen Minutes a Day.  Dicha guía le permite, al lector viajar por las mentes y los escritos de algunos de los más fascinantes pensadores de todos los tiempos…y algunos no tan fascinantes.

El editor, Charles W. Eliot, que fue presidente de la Harvard University, más de una vez dijo en público que, en su opinión, un estante de cinco pies, podría contener suficientes libros para permitir un buen sustituto para una educación liberal, a cualquiera que los leería con devoción, incluso si sólo dispusiera de quince minutos al día para leer.  En fin, The Five-Foot Shelf of Books fue uno de los regalos que mi abuela, Frances, me regaló cuando me gradué de bachillerato en 1979.  De cuando en cuando acudo a la colección para consultas en casa; pero hoy decidí leer las lecturas asignadas cada día durante el distanciamiento social, para leer temas distintos a los que suelen ocupar mis momentos de lectura por trabajo y por placer, que al final resultan ser lo mismo.


08
Dic 18

Quema del diablo en el Cerro del Carmen

Este año fuimos a ver la Quema del diablo en el cerro del Carmen, un rincón en la parte más antigua y tradicional de la ciudad de Guatemala.

La que ma en sí fue muy sencilla, era una piñata de diablo con fuegos artificiales y ya; pero el paseo valió la pena porque en en norte de la ciudad, en uno de sus barrios más icónicos, se conserva muy bien esta tradición.  Desde lo alto del cerro vimos muchos fogarones y fuegos artificiales. Además disfrutamos de los volcanes y del atardecer.

Además la arquitectura de la ermita y la de sus alrededores es encantadora.  Tiene toques de fortaleza porque el barco en el que vino Juan Corz, el fundador de aquel lugar, se llamaba La fortaleza.

…el cerro está lleno de vistas  y detalles que vale la pena detenerse a disfrutar.

Duante el trayecto hacia aquel lugar emblemático, antiguo y tradicional vimos mucha gente y niños acarreando sus piñatas de diablos.  Ahora hay diablos canches y negros. Cuando yo era niño, las piras no incluían estas piñatas, se hacían con ramas, pasto y cuanto mucho cajas de cartón.  Eso sí, siempre había cohetes involucrados.

La noche la terminamos con un par de Guinness.  No hubo buñuelos como es la tradición; pero las cervezas cumplieron con darle un carácter de celebración a esta fiesta.

Me gozo mucho esta fiesta porque es una ocasión propia para celebrar la vida con amigos queridos y para recordar a dos personajes malentendidos, uno de ellos casi olvidado y que -aparentemente- no tienen nada en común: Lucifer y Prometeo.

Ambos se rebelaron contra dioses tiránicos y arrogantes.  Ambos fueron cruelmente castigados por su atrevimiento.  Uno es el traedor de luz, y el otro les dio el fuego a los hombres.  Ambos son heroicos.

En la tradición chapina, la Quema del diablo es una oportunidad para echar al fuego lo malo, lo inservible, lo viejo, lo que hace daño, y lo que no queremos para el año que viene, en un contexto místico y mitológico.  Desde una perspectiva racional y más universal, la fiesta trae la luz y el fuego a la época del año en la que las noches son más largas, frías y oscuras, por lo que es apropiado celebrarla con familia y amigos, y recordar que aún en la oscuridad es posible la luz.

Yo no había reparado en ello; pero el cura que presidió la Quema del diablo en el cerro del Carmen explicó que Maria, la que anuncia la luz, precede a Jesús que es el Sol; y en la realidad, ¿quién precede al Sol? Venus precede al Sol cuando Venus es lucero de la mañana.  ¿Y cuáles son otros nombres antiguos de Venus? Lucifer, el traedor de luz; e Ishtar -diosa del amor, de la belleza y de la fertilidad-.  Los mayas, por cierto, no eran ajenos al concepto de que Venus, Lucifer, o Ishtar es traedor de luz.  Ya que para ellos Venus  (el heósforo) anunciaba que el Sol saldría ese día, luego de su paso por Xibalbá.


08
Oct 18

Laptops y tablets en la antiguedad

¿Sabías que los antiguos tenían laptops y tablets?  ¡Por supuesto que no las tenían!; pero me divierte mucho que las imágenes que les comparto parecen mostrar que sí.

La primera es del Lienzo de Quauhquechollan y muestra a dos habitantes de lo que ahora conocemos como Guatemala intercambiando bienes en un mercado.  El personaje de la derecha parece sostener una laptop en su regazo.  Es una laptop grande y pesada, pero es laptop. ¿Y qué hace el de la izquierda? Le lleva un cacto para que el cacto atrape los virus de la laptop y estos no dañen al usuario de la derecha.

En la segunda imagen, Afrodita parece estar haciendo uso de una laptop, o una tablet. ¿Sí, o no?

Por cosas como estas es que hay gente que piensa que el sarcófago de Pacal muestra a un astronauta, en vez de mostrar al rey maya renaciendo y siendo llevado al supramundo por medio del árbol cósmico, o cayendo en la Via láctea hacia el horizonte del sur, en presencia del árbol cósmico, que son dos interpretaciones generalmente aceptadas por arqueólogos.


03
Dic 17

¡Lucifér se recupera!

En La Antigua Guatemala, luego de que Lucifér sufriera un atentado por parte de dos gamberros, el diablo se recupera.

Según fotos publicadas por el cuate, Chingui, el mítico traedor de luz fue llevado al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, donde fue atendido. Sospecho que rápidamente atendido porque  hubo algún tipo de tráfico de influencias; ya te imaginarás que los tributarios mortales no reciben tan solícitas atenciones.  En fin, la cosa es que con cabestrillo y vendajes, Satanás estará los festejos 7 de diciembre y le ofrecerá su hueso a quien quiera tomarlo.

Mientras tanto, me tomo un Zacapa para celebrar el espíritu fiestero y el humor chapines. ¡Que arranque la Concepción-Reyes! a pesar de aquellos que temen que, en algún lugar, alguien sea feliz.