Después de haber pasado como tres días en calidad de Black Bean, mi BB ya funciona bien. ¡Todo el orbe cante!
Durante el apagón, el servicio de Blackberry fue objeto de numerosas bromas y bueno…espero que ya todo haya pasado.
Después de haber pasado como tres días en calidad de Black Bean, mi BB ya funciona bien. ¡Todo el orbe cante!
Durante el apagón, el servicio de Blackberry fue objeto de numerosas bromas y bueno…espero que ya todo haya pasado.
¡Ja!, no pude resistir la tentación y en casa compramos una calabaza para mis sobrinos. Será divertido ver qué cara le ponen a este personaje y para eso encontré estas instrucciones convenientes y bien detalladas.
Cuando yo era niño no venían calabazas de verdad y uno tenía que contentarse con calabazas de plástico. Ciertamente que las naturales son hermosas y supongo que también tiene su gracia eso de ser uno el que hace su propia calabaza. A ver cómo les va a aquel par.
Anoche me encontré con este letrero en el Gran Hotel, Centro Cultura, Café-Bar a donde fui a comer una pizza y echarme un par de tragos con buenísimos amigos. El Gran Hotel tuvo sus momentos de gloria a principios y mediados del siglo XIX para luego caer en la ruina total. Y es desde hace poco que fue rescatado y funciona como un lugar de encuentro para el arte y la diversión. ¡Y la buena música! Es un lugar encantador que hay que visitar y disfrutar.
Antes de ahí pasamos a por otro par de tragos al célebre NOA, otro punto para el encuentro del arte y de la parranda en el Centro Histórico. Otro lugar, también, en el que la música estaba estupenda. Música electrónica y en vivo que -con buenísimos amigos- hizo una noche alegrísima.
El letrero, por cierto, dice ¡Ojo! 5$ Cinco pesos de gratificación daré a la persona que me entregue un revólver que dejé ayer en el común del Gran Hotel. ¡Ojo! Y a mí estas cosas me encantan. Mira tu que había un tiempo en el que alguien ofrecía cinco pesos por un revólver que dejó olvidado, y me pregunto si se lo habrán devuelto. O tempora, o mores.
La basura enfrenta a diputados dice un titular de ayer; y Cándido, que comía una hojaldra con mermelada de piña y chiles jalapeños mientras leía El Periódico, comentó: Ya ve…están haciendo introspección.
Como dice mi cuate Francisco, en su perfil de Facebook: ¡Idiotas! Una foto -con algunas indicaciones- vale más que mil palabras. La ilustración la tomé del FB de Francisco, pero es de por Ryan Carter. Ryan, por cierto, define a la gente que manifiesta como ovejas, sin entender lo que están haciendo, como Sheeple.
Yo no iba a decir nada porque sigo intoxicado de política y no me dan ganas de escribir acerca de ese tema; pero…¿cómo pasar por alto la caricatura de hoy, de Fo? Yo no terminaba de atorarme de la risa en la mañana y más cuando vi el anuncio de La cruzada por Guatemala, en la que Manuel Valdizón presenta a sus aliados. Nunca antes había sido tan cierta la frase de que Politics make strange bedfellows. O quizás es que no son tan extraños. A lo mejor también es cierto que Los pájaros del mismo plumaje vuelan en parvadas.
Con todo y todo me puse a pensar:
Si no puede conseguir votantes para ella misma, ¿qué cantidad de votantes le podrá conseguir, Rigoberta Menchú, a Baldizón?
¿Qué dice de Eduardo Suger el hecho de que Laura Reyes, la que escogió como su ex compañera de fórmula y quien lo hubiera sucedido en caso de asusencia permanente está en el jarrito?
¿Qué piensan Suger y el partido Creo de que sus nombres aparezcan en la propaganda de la Cruzada?
¿Qué hacen la exguerrilla de la ANN y Winak, con la exgente de Efraín Ríos Montt y con el burgues de Juan Gutiérrez?
¿Qué fregados es el partido CAFE?
Ya lo dije antes, pero lo repito ahora; todo esto se me hace como cuando @ottoraul dice que es como una fiesta en la que están Aung Sang Suu Kyi, Stephen Hawking, Lyn May, Michael Phelps, Vera Wang, Peter Clemenza, Dagny Taggart, Ernesto Galtieri y Jordy; o sea, que nada tiene que ver con nada. ¿O sí?
He aquí dos perspectivas: anoche me encontré con mi amiga F. en el lobby del Hotel Camino Real y rápidamente, como quien no quiere la cosa, me dijo que iba para un curso de empresarios, o algo así.
Al rato me encontré con su esposo, Y., y cuando le dije que había visto a F. y que lo esperaba en el salón Petén, me dijo: Sí, es que venimos a una conferencia de una sexóloga.
A mí me dió mucha risa la diferencia de perspectivas.
En la Sexta Avenida y Décima Calle de la zona 1, la de la foto es la locación en la que estaba la estatua sedente de Tasso Hadjidodou. Desde que fue instalado, ese monumento le llamó mucho la atención a la gente y siempre había mara retratándose junto a él. Y desde el principio la estatua fue víctima de actos de vandalismo porque a cada rato le rompían los anteojos.
Ayer, que anduve por aquel paseo me encontré con que la estatua ya no está en su lugar y me pregunto si se la llevaron para repararla, si la reubicaron, o si se la robaron. ¿Por qué no si hay mara que se ha robado piezas del munumento al ferrocarril, que está al principio de la Avenida de la Reforma, en el Norte? ¿Por qué no si hay mara que le robó las hojas de papel a Miguel Angel Asturias y le robaron los cuernos al ciervo que también está en La Reforma?
Pero eso no es nada. Pasó algo chistoso mientras tomaba la foto de la banca que ocupaba Tasso. Mira bien la foto y verás que hay tres chicas y un muchacho; y que a la segunda chica, de izquierda a derecha, se le nota la tanguita fuera del pantalón.
Cuando tomé la foto no me di cuenta de ese detalle; pero sí oí a dos señora pasar. Una le dijo a la otra: Que morbosa es la gente tomando ese tipo de fotos. Y la otra le respondió: Tan shuca que es la gente. Ja, ja ja. En el momento no caché de qué se trataban los comentarios; pero luego, al ver la foto, es evidente que las señoras pensaron que lo que yo hacía era tomarle la foto al derriere de la chica de la tanguita.
Y bueno…me gané reputación de pervertido y sin saber, todavía, ¿qué pasó con la estatua de Tasso?
Ayer, que fue el Día del Niño, mi niño interior dispuso que iba a celebrar con una botella de sake que tenía por ahí, y con un pescado que le gusta mucho. El pescado se sazona con sal y Five Spices, luego se fríe en aceite de maní. Cuando ya está bien dorado y tostado se retira del aceite en el cual se fríe cebolla cortado finamente y con gracia. Una vez cristalizado en cebollín se le añade salsa soya y eso se le pone encima al pescado. ¡Ay carajo, que cosa mas rica!
Ayer ya no pude porque se me atravesó otra delicia: una discada mexicana y la buena compañía de mis buenos amigos. La discada, por cierto, se llama así porque es preparada en un disco de arar convertido en una forma de cazo, en el que se prepara la carne. Así que, ayer, mi niño interior celebró con micheladas y discada.
Empero, como niño es niño, hoy se salió con la suya y en casa preparamos el pescado acompañado por una ensalada magnífica, hecha con uno de mis aderezos favoritos: el de chile pasa asado.
¿A ver si no es consentido mi niño interior?