23
May 25

Historia tras un peso de plata

 

Paseando iba yo por la calle principal de Chajul, cuando me llamó la atención una señora muy elegante que lucía un chachal galán y la pieza principal de aquel collar era un peso, de plata, con la efigie de Rafael Carrera. No pude evitar ver con atención la moneda y, al notarlo, la señora me dijo: Él sí fue buen presidente.

Piety, Power and Plitics, por Douglas Sullivan-Gonzalez.

Entonces me di cuenta de lo poco que sabía de Racacarraca, apodo que le dieron los liberales constructivistas. ¿Por qué ese apodo? Porque se decía que no sabía escribir y que firmaba de esa forma. Pero eso no es cierto.

Como la vida da giros fascinantes, el año pasado mi amiga, Rachel, me regaló Piety, Power and Politics, libro de Douglas Sullivan-Gonzalez. De mis clases de historia más tempranas, recuerdo que uno estudiaba que Mariano Gálvez había fracasado en su gobierno porque había prohibido los enterramientos en las iglesias, había impuesto el Código de Livingston y había sido acusado de envenenar las aguas con Vibrio cholerae. Creo que la historia ha sido injusta con Gálvez y que debería ser mejor valorado.

Algo que no sabía es que Carrera enfrentó revueltas indígenas por sacar los cementerios de las poblaciones y la prohibición de los enterramientos en las iglesias. Yo pensaba que este último asunto se refería a enterramientos eventuales, como los que uno ve en iglesias notables en la ciudad de Guatemala. Pero no… esos enterramientos eran generalizados, se hacían bajo el suelo de las iglesias y en los patios en circunstancias higiénicas deplorables.

S-G cita a John Lloyd Stephens, a quien se le heló la sangre durante la sepultura de un niño, debido a que, para que el piso de la iglesia no se hundiera, el enterrador aplastó el cuerpo de forma brutal. En muchos casos, los enterramientos se hacían de forma tan hacinada que emanaban fetidez y ponían en riesgo la salud.

Tanto los liberales constructivistas como los conservadores en tiempos de Carrera enfrentaron revueltas por la prohibición de aquellos enterramientos y por el traslado de los cementerios a las afueras de las poblaciones, ya que a los indígenas les gustaba tener a sus muertos cerca. Esto no sorprende porque S-G cita a Linda Schele y a David Freidel para explicar que los mayas clásicos enterraban a sus muertos bajo piedras de sus patios, de modo que sus ancestros pudieran estar cerca de los vivos.

Esto no es raro en la humanidad. S-G cuenta que en Francia, entre los siglos XVII y XVIII, los muertos eran enterrados en iglesias y en cementerios bien integrados a las poblaciones, de modo que los muertos continuaran siendo parte de la comunidad. Allá también hubo revueltas, al grito de ¡Muerte al cementerio!, contra las disposiciones revolucionarias que prohibían aquellas prácticas.

¿Por qué te cuento esto? Porque la semana pasada, Ricardo Sondermann ofreció una conferencia sobre Winston Churchill en la Universidad Francisco Marroquín y recordó que el Bulldog Británico recomendaba estudiar historia. Esa era mi materia favorita en el colegio y en la universidad; y su estudio, sobre todo cuando uno ve detalles —como las revueltas citadas, que siempre creí que se daban solo en tiempos de los liberales constructivistas, pero que también tuvieron que enfrentar los conservadores—, siempre es fascinante.

Dice S-G que, aunque el triunfo de Carrera benefició algunos intereses de la iglesia, muchos curas se vieron perjudicados. Por siglos, los clérigos habían lucrado con la religión popular y habían favorecido los enterramientos en las iglesias (a cambio de pagos); pero para 1830 y 1850, el conocimiento científico advertía del peligro sanitario, lo cual no evitaba los enterramientos clandestinos.

Un peso, con la efigie de Rafael Carrera.

¿Qué podemos aprender? Que las reformas que ignoran las normas culturales profundamente arraigadas tienden a fracasar, porque subestiman el conocimiento implícito en las tradiciones. Las intervenciones estatales que buscan imponer soluciones universales, sin considerar el conocimiento local y las tradiciones, suelen generar consecuencias no intencionadas, como revueltas, o prácticas clandestinas. La historia, con sus detalles y matices, nos enseña que el cambio debe dialogar con la cultura, no imponerse sobre ella.

Columna publicada en República


18
Mar 25

Oro en reses y caballos

 

Con ocasión de la Exposición Pecuaria de 1909, el Comité Ejecutivo de dicho evento publicó la lista  de premios obtenidos el 24 de noviembre. En dicha publicación se le agradece al presidente Manuel Estrada Cabrera por su apoyo decidido y su colaboración patriótica para el feliz éxito del certamen. También se menciona a mi tatarabuelo, Emilio Schuman, como ganador en dos categorías:

Medalla de oro en la sección de crianza de ganado vacuno por su grupo de ganado raza Durham.

Diploma de medalla de oro en la sección de ganado caballar por su pareja de reproductores.

Emilio Schuman era propietario del Establo de Schuman donde prestaba servicios de transporte y otros relacionados con el ramo. También criaba caballos y reses e incursionó en el campo de la minería. Era el padre de mi bisabuela, Adela

Las fotos son de la Recopilación de las leyes de la República de Guatemala, 1909-1910, Tomo XXVIII.


09
Feb 25

Buenas noches, señor Presidente

 

El martes 8 de febrero de 1898, el presidente José María Reyna Barrios, se encontraba resfriado, pero decidió salir aquella noche. En la sala de billar del Hotel Germania, algunos presentes comentaban los rumores sobre un posible atentado esa noche.

José María Reyna Barrios fue presidente de Guatemala entre 1892 a 1898. Haz clic en la foto para ver una animación.

El Jefe Político me dijo que el presidente [Reyna] Barrios ha recibido tres advertencias de que esta noche intentarán asesinarlo, dijo uno de los presentes, entre quienes se encontraba Edgar Zollinger.

Alrededor de las 8:00 p. m., Zollinger aguardaba en la penumbra cerca de la antigua legación del Imperio Alemán. Según el corresponsal francés Jules Fourdinier, [Reyna Barrios] apenas había dado unos pasos por la calle cuando un hombre se acercó al lugar donde se encontraba, fingiendo querer entrar a una casa vecina. Al llegar frente al grupo presidencial, este individuo se giró repentinamente y, con tono respetuoso, pronuncó en inglés: Good night, Mister President. Luego sacó su revólver y le disparó a Reyna Barrios a quemarropa. Un proyectil impactó en su boca y salió por la parte posterior del cráneo; el segundo lo alcanzó en el pecho.

Edgar Zollinger fue el asesino del presidente Reyna Barrios. Haz clic en la foto para ver una animación.

Pocos segundos bastaron para cambiar el rumbo de la historia de Guatemala. Puedes leer y ver la historia animada del asesinato de José María Reyna Barrios en Instagram, o en Facebook en Lic_Mec un espacio -de Luis Andrés Schwartz- dedicado a darle una mirada crítica a la memoria histórica y a cuestionar narrativas heredadas de la historia de Guatemala. 

Me cayó en gracia el guiño a Napoleon Bonaparte mediante el bicornio horizontal. Haz clic en la foto para ver una animación. 

Aquel asesinato marcó el final de una era en Guatemala. El asesinato de Reyna Barrios dejó un vacío de poder que fue llenado rápidamente y costó 22 años salir de ahí. .


06
Feb 25

Mi tatarabuelo y el presidente

La carta de Emilio Schuman a José María Reyna Barrrios. Foto por Luis Andrés Schwartz.

Me tomo la libertad y le ruego que tenga la amabilidad de ordenar al tesorero nacional que me pague las primas que obtuve en las carreras de diciembre pasado. He gastado una gran cantidad de dinero en la compra de estos caballos y, como tengo que hacer varios pagos importantes en el banco, no puedo afrontarlos a menos que reciba alguna ayuda. Con la esperanza de que perdone mi intrusión, siempre seré su muy humilde servidor. Así dice la carta que mi tatarabuelo, Emilio Schuman le dirigió al presidente José María Reyna Barrios el 26 de marzo de 1897.

Traduje the premiums por las primas, pero ¿Alguien sabe a qué se refiere exactamente? ¿Es primas, o premios?

El caso es que don Emilio no sólo tenía un negocio de carruajes, artículos para carruajes, herrería, carpintería, tapicería y pintura; sino que criaba caballos de carrerasMi bisabuela, Adela, hija suya, continuó en ese negocio hasta la Gran Depresión.  Antes de ese evento, por ejemplo, su yegua Lucky Lester competía en Cuba y no recuerdo si en Nueva Orleans, con mi tío abuelo Jorge de jockey.

Alguna vez, seguramente a finales de los años 60, fui a ver carreras de caballos al Hipódromo del Sur en la ciudad de Guatemala, ubicado al lado del Aeropuerto La Aurora. Todavía se pueden ver restos de aquel lugar en el área, se ven la pista y no recuerdo si se ven las ruinas de la tribuna. Fui con mis padres y estoy seguro de que en la visita, por supuesto que estuvo involucrado mi tío abuelo, Jorge.

Este hipódromo, el del sur, fue obra de José María Orellana y data de 1923 aunque, don Jorge Ubico mejoró sus instalaciones sustanciamente para que formaran parte de la Feria de Noviembre. Antes de 1923 existió el Hipódromo del Norte ubicado al final de la Avenida Simeón Cañas.  Este hipódromo, el del norte, fue construido en 1881 y tuvo relevancia durante las Minervalias de don Manuel Estrada Cabrera

Gracias a Luis Andrés Schwartz por la pista.


17
Ene 25

Explora Tikal con ojos de niño

 

Los tres eventos que me fascinaron con los antiguos mayas fueron una visita que hice a Iximché, cuando estaba en cuarto grado de primaria; la visita que hice -con mi padre- al Museo Nacional de Arqueología y Etnología uno, o dos años antes; y mi primera visita a Tikal cuando estaba en segundo año de Básicos. Aquellas experiencias despertaron en mí un asombro que sigue vigente.

Haz clic en la foto para comprar Las aventuras de Yaxun B´alam.

Por eso me encanta haber leído Las aventuras de Yaxun B’alam en las tierras mayas, por Sylvia Valiente; obra ilustrada por Lila Ramírez. Este libro está pensado para niños, pero también es una bonita forma de iniciarse en la exploración de la cultura maya del período clásico, tenga uno la edad que tenga.

Primero porque tiene historias bien contadas, ¿y quién puede resistirse a historias bien contadas? Segundo porque las ilustraciones y las actividades manuales que trae la obra, cuando no son educativas, son relajantes. Tercero porque de verdad dan ganas de acompañar a Yaxun en sus aventuras. Cuarto porque tiene contenido multimedia.

Cuando eres niño y Yaxún B’alam te lleva por El Baúl y Kaminaljuyú -para luego dirigirse a Quiriguá y adentrarse en la selva rumbo a Yaxhá, Tikal, San Bartolo y El Mirador- te da la oportunidad de explorar un mundo que no conoces. Yaxún te anima a leer más y a ampliar conocimientos para descubrir lo fascinante de los mayas que vivieron en aquellas ciudades.

Lo importante de estas meditaciones es que cuando uno es niño las ventanas para maravillarse están todas abiertas; y cuando uno es niño puede maravillarse con casi todo: deportes, música, personas, libros, lugares, cuadros, comidas y culturas.

Luego de aquella mi primera visita a Iximché, recuerdo que fui a Panajachel como tantas veces y compré unas piecesitas de barro supuestamente mayas en una tienda de antigüedades con dinero que me había dado mi bisabuela, Mami. Cuando se las mostré a ella, me dijo que no gastara mi dinero en esas cosas porque seguramente eran falsas. Acto seguido sacó de su armario una cabeza de barro y me la obsequió después de decirme: Esta tal vez es de verdad. Desde entonces atesoro esa pieza.

Mi mamá y mi hermana disfrutaron el libro porque, si bien es una obra introductoria, no es una obra humilde. Con talento y con la ayuda de Yaxún B’alam e Iki (el búho), el lector con algo de espíritu de niño encuentra motivos para interesarse en el cacao y en el jade; así como en la numeración, en la asombrosa escritura maya y en los calendarios. ¡Adivina quién le dio voz a Iki y quién es el de la cerbatana en el vídeo de abajoi!

Si mi primer contacto con la cultura maya fuera Las aventuras de Yaxun B’alam, a cualquier edad me moriría de ganas de visitar Tikal, o por lo menos de ir a hacer un picnic en Iximché, o en Chuwa Nim Abaj e imaginar que soy un viajero en el tiempo. Eso sí… inmune a la captura para el sacrificio.

@luisficarpediem

Este libro, de Sylvia Valiente, está pensado para niños, pero también es una bonita forma de iniciarse en la exploración de la cultura maya del período clásico, tenga uno la edad que tenga #mayas #libro #arqueologia #historia #luisfi61 #yaxunbalam #sylviavaliente #literatura

♬ Keyboard_typing sound(894890) – keiichiro Akamine

El niño que hay en mí siempre se ha embobado un poco con la cabeza que me dio Mami y, como a veces ese chiquillo me hace jugarretas, ahora me gusta pensar que Yaxún B’alam se la obsequió a mi bisabuela. Y me dan más ganas de leer sobre las novedades y los descubrimientos más recientes en sitios arqueológicos enigmáticos.

Columna publicada en República.


13
Ene 25

Encantadora visita al Munae

 

Si no has ido al Museo Nacional de Arqueología y Etnología te recomiendo que lo visites.  Me alegra mucho que ese espacio haya sido rescatado con buen gusto y, aunque su remodelación fue algo controversial, me quedo con que si es un lugar a donde uno puede llevar visitantes, y donde uno puede pasar un buen rato, o dos, o tres, o cuatro.

Es para visitarlo varias veces por la riqueza de sus colecciones.  Esta vez fui enfocado en estelas y lítica; pero uno puede dar paseos enfocado en cerámica, figurillas, estilos de cerámica, y otros ángulos.  Y a mí, siempre que voy, me gusta pasar saludando a las piezas de los murales de San Bartolo.

También hay piezas ineludibles que recuerdo desde siempre, como el Trono I, de Piedras Negras; el collar de jaguares de oro, de Iximché; y otras. Ahora hay una exhibición temporal llamada Sonidos del pasado, que es sobre instrumentos musicales; y en otra sala, las figurillas están desplegadas de forma que uno sí puede apreciarlas bien.

Ese museo lo visité por primera vez con mi padre cuando yo estaba en los primeros años de la Primaria y me encantó. Durante décadas se fue deteriorando  lastimosamente pero siempre tuvo encanto. La última vez que lo ví, antes de mi visita de diciembre pasado, había un par de salas remodeladas y ya.  Pero ahora sí es un museo hecho y derecho.

Por supuesto que por su tamaño y por la gran cantidad y calidad de piezas que exhibe es un lugar que hay que hay que visitar de forma planeada.  No es como para ir y ver qué hay, sino que hay que saber qué buscar.  Es como cuando fuí al Metropolitan Museum of Art, en Nueva York -salvando las distancias- que fui en busca de momias egipcias y del hipopótamo William

En la parte de etnología, el Museo tiene un espacio dedicado a mi cuate, San Simón.  De cualquier manera, no importa qué edad tengas, si eres curioso y si quieres hacer algo bueno con tu tiempo valioso, de verdad te recomiendo que visites el Munae.  

El edificio del Munae que es pareja del que ocupa el Museo Nacional de Arte Moderno, por cierto, es obra del arquitecto Manuel Moreno Barahona que también es autor de las pasarelas que hay en el área que ocupaba la feria de Noviembre en tiempos de don Jorge Ubico. A don Manuel también se le deben el Edificio del Congreso y el del Correo

@luisficarpediem

Visita al Museo Nacional de Arqueología y Etnología en la ciudad de Guatemala #museo #arqueologia #maya #maximon #sansimon #etnologia #luisfi61 #historia #mayas #guatemaltecosporelmundo

♬ Jerusalema (feat. Nomcebo Zikode) – Master KG

 


11
Dic 24

Murales perdidos de Panajachel

 

El Hotel Casa Contenta, en Panajachel, fue ejemplo de la arquitectura y la estética de su época entre neocolonial y ubiquista. Además, muy marcado por las preferencias de mi bisabuela, Adela, que fue su propietaria. Los murales del bar eran magíficos pero se perdieron para siempre.

Entre las botellas que hay al fondo logré identificar una de Anís del Mono, y una de Benedictine.

Los mismos artesanos que trabajaron la ebanisteria en el Palacio Nacional trabajaron en el comedor y el bar de aquel establecimiento legendario; y muestras de esa misma estética se encuentran en la sede de la Fuerza Aérea Guatemalteca (que era el aeropuerto viejo de la ciudad de Guatemala). Los motivos en las puertas, los artesonados, las lámparas y los muebles del hotel eran exquisitos, igual que la herrería.  En algún momento de los años 40 el fotógrafo guatemalteco Lionel Stein tomó fotografías para publicidad del hotel y dos negativos de esa serie de fotos llegaron a mis manos. Ambas fotos muestran no sólo el mobiliario y la barra de la cantina (mi bisabuela le decía cantina, al bar); sino que lucen los magnificos murales que adornaban el lugar y que se estropearon para el terremoto de 1976.

Me gustaría mucho saber quién fue el autor de aquellas bellezas.  Lástima que quienes podrian saber, mi bisabuela, Adela; mi abuela, Frances, o mi tía abuela, Adelita ya fallecieron; y he buscado y rebuscado en Internet, pero no hay modo.  Es una lástima que no se recuerde al muralista con admiración y algo de cariño.

El mural grande muestra tres personas en un cayuco, un buey acarreando una carreta con bananos, dos personas llevando piezas de alfarería, un transporte colectivo propio de aquellos años, dos mujeres caminando. y un hombre durmiendo. De niño me caía muy en gracia el cerdo que va corriendo. En esa foto, a mano derecha, se ve un arco y detrás de él estaba la famosa marimba de Mami, mi bisabuela.  

En la foto siguiente, sobre tres arcos, hay tres escenas distintas: turistas en la playa, un turista fotografiando a dos personas y turistas de paseo.

El ambiente del bar era muy elegante.

Por suerte hay una foto mía y de mi papá en aquella barra, pero lástima que mi padre sale con cara de vaya uno a saber qué. Esos eran tiempos en los que las fotos salian como salían y ya.  Sin embargo, hay otra foto de ambos en el piano que se ve en la foto de los tres arcos. 

Ni mi padre, Luis Figueroa Ch. ni yo tocábamos el piano.

La siguiente foto es del mural que muestra un baile de moros y a invitados que participaron en la fiesta de cumpleaños de mi bisabuela, el 20 de abril de 1947.

Los cumpleaños de Mami se celebraban a medio dia y en la noche con familia, amigos y huéspedes del hotel.

Arcafilmlab hizo muy buen trabajo en rescatar los negativos y hacerme viajar en el tiempo con las dos fotos del bar.


06
Dic 24

Balas, pesadillas y tragedias

 

Los jóvenes chapines deberían saber más sobre el enfrentamiento armado interno. Pero para que eso ocurra, nosotros -los de mi edad, por ejemplo- deberíamos conocer más sobre aquel conflicto cuyo peso cargamos, consciente o inconscientemente. Yo, por cierto, nací un año después del inicio de lo que en algunas poblaciones se conoce como la violencia.

En aquella dirección, el libro titulado Anatomía del enfrentamiento armado interno, por Rodrigo Fernández Ordóñez, no podría tener un mejor subtítulo que Orígenes de la Guatemala contemporánea. Es un librazo que, no sólo por la cantidad de información que contiene, sino por su monumentalidad intelectual, toda persona interesada en tratar de entender Guatemala debería leer.

Haz clic en la foto para comprar el libro.

Es cierto que las condiciones del ejército eran muy precarias en 1960 y que la pobreza era indignante; pero no cabe romantizar a los guerrilleros guatemaltecos como inocentes luchadores por la libertad y la prosperidad. En 2024, a la luz de las evidencias, es imposible ignorar que la dictadura del proletariado y el régimen colectivista y totalitario que pretendieron imponer -de la mano de Cuba, principalmente- costó 100 millones de muertos en el mundo y dejó en la miseria económica y moral a todos los seres humanos que sometió.

La lucha ominosa de 36 años está documentada de una forma admirable en la Anatomía. Me llevó tiempo leerlo porque soy lector lento, sino porque, a ratos, el nivel de detalles documentados tiene que ser abordado con mucha atención. A ratos me iba como en patines por las páginas que describen eventos que recuerdo muy bien, como los tiroteos en la zona 1 a mediados de los años 60, o que viví muy de cerca, como el célebre bombardeo del reducto de la zona 15.

¿Quieres saber por qué es que muchos miembros de la Iglesia católica se involucraron hasta el cuello con las guerrillas marxistas-leninistas-maoístas? ¿Sabías que el partido indígena se alió con el Movimiento de Liberación Nacional? ¿Sabes por qué se dice que donde hay tres izquierdistas reunidos, hay cinco organizaciones en pugna? ¿Quiénes fueron responsables de los fracasos sostenidos de la lucha guerrillera? ¿Por qué es que los guerrilleros involucraron a los indígenas en una lucha que a estos les era ajena? ¿A qué costo? ¿Sabes por qué nunca hubo consenso ni verdadera participación popular en las guerrillas según el comunista José Manuel Fortuny?

¡Hay tantas preguntas fascinantes que ayuda a responder el libro! En 1966, como lo dice el mensaje de la Tricontinental celebrada en Cuba, los guerrilleros ya sabían que el enfrentamiento que protagonizaban en Guatemala, para imponer el comunismo, iba a ser una lucha larga y cruenta, y que el odio iba a ser un factor de la lucha. Sabían que la guerra iba a llegar a las casas y a los lugares de diversión, y que iba a ser total. Y así fue durante los 36 años que perseveraron en sus objetivos. ¿Valía la pena?

En 1968, un cable del Departamento de Estado advirtió que la violencia que se vivía en el país podía tener, a la larga, un efecto contraproducente; y el embajador Mein -que ese año sería asesinado por la guerrilla- llegó a la conclusión de que la violencia era indiscriminada. Y, aun así, las dirigencias guerrilleras siguieron sacrificando vidas para conseguir sus propósitos políticos. ¿Valió la pena?

La Anatomía tiene muchas virtudes que el investigador, el curioso, el académico, el maestro, el periodista y el padre de familia podemos apreciar -ya sea que hayamos vivido o no el enfrentamiento-. Por ejemplo, tres: lo acuciosamente documentado que está el libro; la capacidad del autor para hilar fino y entretejer numerosos dramas paralelos para que el lector no se pierda y pueda entenderlos; y un legado, from the horse’s mouth, para que los chapines exploremos por qué es que -en nuestras narices- se les pide perdón a unos participantes directos en el conflicto, y a otros se los persigue, se les castiga o se los abandona en el olvido ingrato.

Columna publicada en República.


21
Nov 24

Historia sin maniqueísmos

Una nueva plataforma de divulgación histórica fue publicada hoy, que es el cumpleaños de Manuel Estrada Cabrera, quien fuera presidente de Guatemala entre 1898 y 1920.

@Lic_MEC es un proyecto que busca repensar el legado de Estrada Cabrera y descubrir las facetas menos conocidas de su vida privada. Por medio de imágenes inéditas y documentos históricos, el investigador, Luis Andrés Schwartz, busca generar un diálogo entre el pasado y el presente que ilumine las tensiones entre la memoria y el olvido que moldean la identidad nacional.

En aquel espacio, el autor invita a que, si te interesan la historia, la memoria colectiva, o los personajes que marcaron el destino de Guatemala, te unas a esa conversación. Por eso escribo y comparto esta nota.

Por supuesto que no se trata de lavarle la cara al dictador, pero tampoco de condenarlo y denostarlo sin atreverse a atisbar la complejidad del hombre y lo fascinante que es la historia de un abogado de provincia que, después de décadas de guerras y rebeliones, después de una sucesión de militares y después de un magnicidio, gobernó este país de díscolos durante 22 años.

Colocación de la primera piedra del Mapa en Relieve. Foto de Historia de Centroamérica.

La suya no fue una dictadura vacía por el poder mismo, sino que respondió a los ideales liberales afrancesados y al positivismo de Augusto Comte que estaban de moda entre muchos intelectuales de su época, ideales encarnados en Minerva, la diosa guerrera de la sabiduría, enfrentada a la ignorancia y al oscurantismo. No es que yo apruebe aquellas dos corrientes, pero es un hecho que estaban de moda.

Tal vez no es casualidad —porque la vida hace cosas así— que, en la ciudad de Guatemala, el único resabio que sobrevivió de su presidencia sea el Mapa en Relieve una obra intelectual, ingenieril y humanísticamente monumental, propia de la ilustración atenea de los tiempos de Estrada Cabrera. No es casualidad que su magnífico Templo de Minerva fuera dinamitado.

Inauguración del Mapa en Relieve en 1905. Foto de Cultura Histórica de Guatemala.

Porque conozco a cierto tipo de lectores, repito que estas líneas y otras que escribo en torno a este personaje no son para ensalzar al Lic_MEC, sino porque… dime si, cuando ves una fotografía de aquellos años, no se despiertan tu curiosidad y tu fascinación por la historia. Dime si no se te antoja tomar un coñac mientras escuchas La flor del café en el corredor de una casona de la zona 1, sentado en un sillón de mimbre, junto a un patio en el que abundan las colas de quetzal.


19
Nov 24

Schuman y el cobro al Presidente

 

Me veo obligado a molestar de nuevo su atención, con el objeto de suplicar se me cancelen las cuentas a cargo de usted por servicio de carruajes que hasta hoy arrojan un saldo de $1810.50 desde mayo pasado, le escribió mi tatarabuelo, Emilio Schuman al presidente don Manuel Estrada Cabrera el 22 de diciembre de 1899.

Los fuertes gastos de mi empresa y la naturaleza de ella, exigen que todo lo tenga yo que pagar al contado pues de otro modo no podría sostener el establo en las actuales circunstancias. Es por esta razón que me atrevo a hacer a uste esta petición esperando se sirva acceder a ella. Con muestras de consideración soy de usted seguro servidor, dice el resto de la misiva.

A lápiz se lee algo así como Solicita el pago de ¿s/c, o s/e? por carruajes; y Que pronto… Esas anotaciones las hacía el secretario antes de pasarle la correspondencia al Presidente para que él resolviera. Como dice Pronto, me gusta pensar que al fin fue cancelada la deuda que ya tenía seis meses y perjudicaba al negocio. 

Quienes visitan este espacio con regularidad, ¿recuerdan que mi tatarabuelo era propietario del Establo de Schuman en la ciudad de Guatemala? Emilio era el padre de mi bisabuela, Adela, y abuelo de mi abuela Frances. Frances era madre de mi papá, Luis. 

El 12 de diciembre de 1898 Emilio hizo un cobro parecido; y en 1903, mi tatarabuelo tuvo que enviar otra carta similar de cobro.  En 1893, el Establo de Schuman recibió un pago por servicios de carruajes, en tiempos de José María Reyna Barrios. 

Gracias a Luis Andrés Schwartz por la pista.