En recuerdo de don Jorge Ubico

 

En un día como hoy, 14 de junio…pero de 1946 falleció don Jorge Ubico en Nueva Orleans; y es un buen día para comprar y leer Tiempos de Ubico, por Carlos Sabino.

Foto autografiada de don Jorge Ubico, que me obsequió mi tía abuela, Olga.

Con ocasión de la publicación de aquel libro escribí la siguiente columna en 2013:

¿Necesitamos un Ubico?, pregunta Carlos Sabino en su nueva obra: Tiempos de Jorge Ubico en Guatemala y en el mundo. Pero no te voy a dar la respuesta, porque sería como decir que el asesino fue el mayordomo.

Mientras vas y compras esta nueva aportación al entendimiento de la historia chapina, te adelanto preguntas que hace el autor: ¿Por qué se añora a figuras discutibles y discutidas de un pasado no tan cercano? Es cierto que por ahí hay muchas personas que añoran a don Jorge, y por eso Sabino se atreve a preguntar: ¿Es que no se le da suficiente valor a la democracia y se prefieren las dictaduras, de uno u otro tipo? Yo lo hubiera puesto de otra forma; y no hubiera preguntado por la democracia que solo es el Gobierno de la mayoría, y hubiera inquirido por la república que es el gobierno limitado por los derechos individuales y la igualdad de todos ante la ley.

En Tiempos de Ubico, Sabino vuelve a hacer gala de su habilidad con la pluma y de su talento para contar la Historia; no como meros relatos ni como sucesiones de anécdotas y datos, sino como una forma de “dirigir la mirada hacia el pasado,
porque el presente solo toma sentido cuando conocemos la secuencia de hechos y de circunstancias de emociones y de ideas que le han otorgado su peculiar fisonomía”.

El autor nos conduce por la personalidad compleja de don Jorge. Nos lleva por su administración eficiente, racional y proba; por sus puentes que luego de más de 60 años siguen en pie, y por sus edificios que embellecen la ciudad; así como por la paz y el orden (a costa de la libertad). También nos lleva por sus caprichos, por sus devaneos y por actos que ponen la carne de gallina, como la tortura y fusilamiento de opositores como el doctor Julio Carrillo, entre otros.

Sabino, que sabe hacer lo suyo y lo hace con gracia y agudeza, nos devela al dictador en su tiempo. Sabino es un gran conocedor de la historia universal y ahí pone a don Jorge, en el contexto de la parroquia, en el del hemisferio y en el global, durante una época de momentos de decisión monstruosos como la Gran Depresión y la II Guerra Mundial. No te quieres perder este libro.

La columna publicada en El periódico.

Don Jorge Ubico, por cierto es un personaje digno de más estudio y mejor comprensión; no porque necesitemos otro Ubico, sino para entender qué han en los chapines que hace posible a un dictador de 14 años, o a uno de 22 como don Manuel Estrada Cabrera.  Y si ese algo todavía está entre nosotros.

Los restos de don Jorge fueron repatriados en 1963 y se hallan abandonados en el Cementerio General de la ciudad de Guatemala.

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