27
Jul 20

Es el tiempo para la responsabilidad

Luego de cuatro meses de asfixiar las posibilidades de ganarse la vida, de los guatemaltecos; y luego de cuatro meses encierros, prohibiciones y otros experimentos la vida empieza a retornar y es el tiempo para la responsabilidad y la prudencia.

La hora dorada en la ciudad de Guatemala.

Durante los cuatro meses pasados mucha riqueza fue destruida y aunque nunca va a ser repuesta, estoy seguro de que muchos chapines van a hacer todo lo posible por volver a empezar como empezaron luego del terremoto devastador de 1976 y como han empezado luego de otras desgracias.  Todo es que no los estorben.

Eso sí, dado que hay mucho que desconocemos sobre el SARS-coV-2 y el covid-19 y dada la desinformación abundante con respecto al virus y a la enfermedad que ocasiona, la vuelta a la vida normal debe ser con responsabilidad y prudencia.

Está claro que las autoridades en el poder no nos han devuelto la libertad, sino que han ampliado los permisos y de forma discriminatoria; y no vaya a ser que nos acostumbremos a vivir por permiso, en vez de vivir por derecho.  Aún así, aplica la idea hayekiana de que la libertad no sólo significa que el individuo tiene la oportunidad y responsabilidad de la elección, sino también tiene que soportar las consecuencias de sus acciones y recibir alabanzas, o censuras por ellas. La libertad y la responsabilidad son inseparables. Y aplica también el concepto objetivista de prudencia o sensatez, que tiene sus raíces en Aristóteles para quien es la virtud de delibera y juzgar correctamente sobre lo que es bueno y ventajoso para uno mismo, en lo que conduce a la buena vida.

No es el momento para desmanes como el de ir a quemar la municipalidad, organizar fiestas, o irse a zampar a apretazones y multitudes.  Pero tampoco es el momento para descuidar los detalles pequeños, de cortesía, o de sentido común como lavarse las manos con frecuencia y usar mascarilla en público.  Es el momento para actuar con responsabilidad y prudencia.

Porque estamos viviendo un fenómeno sin precedentes en la memoria de muchísima gente, seguramente va a haber actos irresponsables e imprudentes; y porque la naturaleza en realidad no es nuestra amiga (que no es lo mismo que decir que el universo no es benevolente) lo más seguro es que luego de este periodo de permisos laxos haya un repunte de contagios y de muertos.  Y eso va a despertar la ansiedad de los que tienen miedo y la  codicia de quienes medran en la quiebra, la pobreza y la falta de libertad. Y entonces será el momento para actuar con racionalidad y evitar el cortoplacismo.

Va ha haber muchas frustraciones porque las medidas supuestamente sanitarias que son condiciones y requisitos para empezar de nuevo ciertas actividades no sólo no son financieramente propicias, sino que son prácticamente imposibles.  Tomando en cuenta que no hay tal cosa como one size fits all, ¿cuál es el aforo mínimo necesario para que valga la pena operar un comedor, o una camioneta? Si antes del covid-19 había colas largas para abordar buses urbanos y extraurbanos, ¿de cuánto van a ser ahora las colas en metros y en tiempo? ¿Cuál es el máximo para que valga la pena?

Es tiempo para ser flexibles, creativos y emprendedores.

Hay que rechazar, sin embargo, el concepto de nueva normalidad porque tiene una carga colectivista, ingenieril, racionalista y constructivista demasiado pesada y tóxica.  No falta quienes quieren diseñar y legislar una nueva realidad de acuerdo con sus fiebres, sin tomar en cuenta las valoraciones personales de los individuos, las configuraciones particulares de los mercados y de los grupos humanos, ni el debido respeto a los proyectos de vida de las personas.  Condiciones para las cuales es preciso que los derechos individuales prevalezcan sobre los intereses colectivos, y no al revés, como ocurre en la actualidad, especialmente en el contexto del estado de calamidad, del toque de queda y de las restricciones.

Volveremos a la normalidad cada quien a su ritmo y cada quien en la medida de sus posibilidades y la normalidad será lo que sea normal, siempre y cuando no haya quienes quieran forzarla a su gusto y conveniencia.  Pero para ello hay que hacer a un lado la ansiedad anticipatoria, la estigmatización y el miedo irracional que nada tienen que ver con la responsabilidad y la prudencia.

En fin, l´haim.


26
Jul 20

Luna sobre la ciudad

La Luna, en cuarto creciente, se vió hermosa hace dos noches y daban ganas de salir a aullarle.

¿Así, o más linda?

Clarísima, brilló sobre las luces de la ciudad de Guatemala, en la negrura de la noche.


25
Jul 20

Pacaya y Fuego, vapor y arena

Esta mañana el viento del levante se lleva el vapor y las cenizas emitidas por el volcán Pacaya rumbo al oeste y casi llegan al volcán de Agua.

Desde la ciudad de Guatemala se ve el volcán Pacaya.

Lo de casi llegan, claro, es por la perspectiva; pero se se ve chulísima la nube larga y constante.

En esta foto se pueden apreciar el vapor y las cenizas saliendo del cono MacKenney del volcán Pacaya.

El volcán Pacaya se ve hacia el sur.

Y el volcán de Fuego no dejó de hacer lo suyo aunque en él el vapor, las cenizas y el viento se comportan de manera distinta.

El volcán de Fuego se ve hacia el oeste.

En Guatemala hay 37 volcanes y tres están activos; el otro es Santiaguito, localizado en el occidente del país, cerca de la ciudad de Quetzaltenango.


24
Jul 20

Billetes nuevos e inflación

Frescos y recién salidos de la tristemente célebre maquinita son esos billetes nuevos de Q100 que te están dando los cajeros automáticos.  Son el anuncio de la inflación que se viene; y con la inflación se viene el empobrecimiento.

La inflación castigará más duro a los más pobres. Esto se pondrá peor.

Todos esos millones de dólares que los políticos y burócratas en el poder pidieron prestados con el pretexto de la pandemia se traducen en quetzales; y tu ya sabes: la abundancia de quetzales deprecia el valor de esa moneda y por eso se requerirán más billetes para comprar las mismas cosas.  El encarecimiento de los precios es una consecuencia de inflar la cantidad de moneda que hay en circulación, por encima de la producción.  Que no te engañen, en Guatemala la única organización social con poder para inflar es el gobierno, por medio de su banco central.

La inflación es inmoral y criminal no sólo porque presiona al alza los precios de forma políticamente artificiosa; sino porque…agárrate…no afecta a todos por igual.  Políticos, burócratas y empleados estatales reciben el dinero nuevo antes que otros; igualmente lo reciben primero los proveedores de obras públicas y la clientela del gobierno.  Al recibir el dinero nuevo antes que otros, aquellas personas aprovechan los precios bajos en el mercado; y para cuando los efectos inflacionarios del dinero nuevo nos llegan a los demás…ya todo está más caro.

¿No fue suficiente esa razón? ¿Qué tal esta? Esos ahorros que tienes en el banco y que  te han costado trabajo y privaciones, cada día tiene menos poder adquisitivo porque cada día vale menos.

En el corto plazo -y para los beneficiados de primero- la inflación genera una prosperidad aparente; pero en el mediano plazo contribuye al desempleo, a la baja en el nivel de vida y a profundizar la pobreza y la miseria.

Las autoridades políticas y monetarias del país -a sabiendas y de una forma inmoral y criminal- están socavando tu futuro, to save their asses; y están jugando con fuego.

Columna publicada en elPeriódico.


23
Jul 20

¡Comenzó la temporada de anacates!

Es tradicional que, en mi casa, el segundo semestre del año no empieza hasta que los anacates llegan frescos a la cocina…y  la mesa.  Este año la temporada comenzó hoy con aquellos deliciosos hongos sobre spaghetti. ¡En casa es fiesta cuando disfrutamos de los anacates!

Sobre spaghetti los hacemos con la receta original de mi abuela, Frances.

Los anacates se cuentan entre mis hongos favoritos desde que era niño.  Y me gustan mucho por su sabor característico, por su textura que ofrece resistencia a la mordida y su forma, así como por su color anaranjado vivaz. Ahora son muy abundantes y se los encuentra en las calles; pero antes eran escasos y siempre eran considerados como bocatto di cardinale.

La forma tradicional de comerlos en casa de mi abuela, Frances, era como bocas calientes; pero luego aprendimos a comerlos con frijoles colorados (gracias a Rodolfo, un amigo de mis padres) y luego en cacerola de tallarines con crema de pollo… y más tarde sobre pizza y sobre spaghetti.  En casa de un cuate los probé en pulíque, una vez, y esa es la forma chapina tradicional de disfrutar estos hongos.

Sobre spaghetti los hacemos con la receta original de mi abuela: mantequilla, cebolla, sal, pimienta, perejil, maicena y jerez; o con crema, sal y pimienta.  Siempre con queso parmesano esparcido generosamente.


22
Jul 20

Se multiplican los sátrapas

Sátrapa es un término peyorativo que se usa para referirse a personas que gobiernan despóticamente; y al amparo del ejemplo Presidencial, en Guatemala, muchos alcaldes y autoridades municipales están actuando como sátrapas; se subieron a un ladrillo, se marearon y ahora creen que pueden regular y prohibir al margen de lo que les permite la ley.

En Sibilia, Quetzaltenango -por ejemplo- la corporación municipal dispuso el cierre total de comercios y prohibir el ingreso de vendedores de otros municipios.

Sibilia, Quetzaltenango.

El ayuntamiento de San José, Escuintla, retiene el DPI de los visitantes, abiertamente contra la ley; e impide que ingresen niños y personas mayores al municipio.

San José, Escuintla.

La Conred local, con el aval del alcalde de San Bartolomé de las Casas, Alta Verapaz, ha girado órdenes para que negocios específicos cierren operaciones.

No es extraño que autoridades locales actúen así, si el Presidente de la República comete abusos contra las libertades de las personas. Monkey see, monkey do, diría mi abuela, Frances.

Por otro la excusa de la pandemia y el miedo son el ambiente perfecto para el intervencionismo estatal a todo nivel; y para la microadministración de los privado, desde la política. Uno puede decir que, las primeras víctimas en casos como el que vivimos, son los derechos individuales. Entonces empezaos a vivir por permiso, y no por derecho.  Y, entonces, se enraíza la cultura de la tiranía, aceptada por súbditos temerosos y ejercida por políticos colectivistas y aviesos, corruptos y adictos al poder.

Estas prácticas reguladoras y prohibidoras por parte de alcaledes y autoridades municipales no es nueva, claro; pero se han agravado y multiplicado porque se puede. Son célebres los casos de municipios en donde son prohibidas las bebidas alcohólicas, y hasta hay lugares donde se han prohibido los divorcios y el juego de basquetbol a partir de ciertas horas.

¿En qué otros municipios ocurren abusos similares.


21
Jul 20

En el Día del Perro

Ve pues, hoy es el Día del Perro y quiero celebrar a los canes que ha habido en mi vida.

El más notable, genial y fabuloso de todos fue Simón, cuyo nombre completo era Monsieur Simón. Era un french poodle que llegó a casa cuando era un cachorro pequeño y sobre un cojín.  Fue obsequio de Guiselita, la madrina de mi hermano, Gustavo; y para mí es el estándar de perro en cuanto a inteligencia y nobleza y era el perro de la familia.

Manix, Simón y yo.

Uno de los hijos de Simón fue Manix y era digno hijo de su padre.  Técnicamente era perro de mi hermano, Juan Carlos.

Simón y Manix murieron envenenados por un vecino criminal (¡Que un mal rayo lo parta!); pero vivieron muchos años con nosotros y nos hicieron muy felices.

Una perra importante en mi vida fue la Chiqui, que tenía algo de chihuahua.  Era perra de mi abuela, Frances; pero durante la última temporada que viví en su casa me agarró mucho cariño y me seguía a todas partes.  La Chiqui murió de un parto mal atendido.

La Chiqui.

Luego llegó a casa la Panchita; la señorita doña Maria Panchita que murió virgen y mártir.  Fue contemporánea de Manix y lo sobrevivió.  Murió atropellada en una de sus escapadas. La Panchita también tenía algo de chihuahua y era muy pegada a mí.

La señorita doña María Panchita que murió virgen y martir.

Luego de aquellos perros tuvimos una ensarta de canes que no dieron la altura.  También hubo perros de paso fugaz que dejaron buenos recuerdos: Helga, la pastor alemán de Gustavo; y Azúcar, un perro callejero que yo alimentaba en Panajachel. ¿Cuáles han sido los más misteriosos y sorprendentes? Uno callejero que, una noche en la que yo caminaba para mi casa, me acompañó durante todo el recorrido. ¿Qué fue lo misterioso y sorprendente? Que no me seguía, sino que iba adelante de mí y me esperaba; y sabía dónde habría de doblar la esquina.  ¿Vas a creer?  Eso mismo me ocurrió con otro perro en Ciudad Vieja, Sacatepéquez, una noche del 7 de diciembre. No se veían como el Cadejo legendario, pero me gusta pensar que me estaban cuidando.

La primera perra que tuvimos en casa, cuando vivíamos en Costa Rica, se llamaba Mandy; y era una pastor alemán hermosa que mis padres tuvieron que dejar allá cuando volvimos a Guatemala ca. 1966.

En el Día del perro, celebro a los perros que han alegrado mi vida.


21
Jul 20

Jubilado mi ejemplar de “Los fundamentos de la libertad”

A sólo unos días de comenzar las clases y en medio de una pandemia y de un encierro forzado, hoy se jubiló mi viejo libro de Los fundamentos de la libertad, por Friedrich A. Hayek.

Haz clic en la foto para adquirir tu ejemplar nuevo.

Es el libro en el que estudié Filosofía social de Hayek, con el dilecto Jesús Amurrio en 1981, el que usé cuando fui auxiliar de Julio César De León Barbero, José Antonio Romero, Clynton López y Juan Carlos Castillo; y el que he usado como durante años como profesor titular.

Cuando leo ciertos párrafos recuerdo bien dónde estaba parado Amurrio -en clase- cuando discutimos ese tema (con su taza de café y su cigarrillo), en el viejo campus de la Universidad Francisco Marroquín, frente al Campo de Marte.  Está algo desvencijado y sus páginas están marcadas con distintos resaltadores de textos y con algunos post-its;  y están subrayadas y anotadas con distintos bolígrafos.  Muestra las huellas de mucho tiempo de uso.

Este semestre será sustituido por una edición nueva a la que mi madre le ha traspasado las marcas, los subrayados y las anotaciones relevantes, con mucho cuidado.  El viejito se va a descansar y el nuevo ¡sólo ganas!

Me encanta dar la clase de Hayek porque es un grande del pensamiento, a pesar de que no tiene la consistencia, ni la contundencia que tienen Ludwig von Mises y Ayn Rand, desarrolla ideas muy valiosas como la dispersión del conocimiento; la diferencia entre kosmos y taxis, y nomos y thesis; la diferencia entre las tradiciones de libertad inglesa y francesa; la diferencia entre valor y mérito por mencionar unas.

Difiero con él en su apreciación de la democracia y en cuanto a la naturaleza de las configuraciones (que él llama ordenes espontáneos) y los órdenes (que él llama ordenes creados), por mencionar dos.

¡Muchas gracias a mi libro viejito de Los fundamentos de la libertad!


18
Jul 20

Las condiciones de los presos

Las condiciones en las que viven los presos es un tema que revienta de cuando en cuando, pero que siempre diferimos.  Cuando empezó el tema de la pandemia, en Guatemala, fue uno de mis primeros pensamientos: ¿Qué va a ser de los reos? Y ahora me impresioné con las imágenes de un preso -con síntomas de covid-19- siendo arrastrado por guardias penitenciarios.

La foto es de elPeriódico.

Impresiona más el hecho de que los familiares del reo no reciben información acerca de su pariente enfermo que fue trasladado…arrastrado…al hospital estatal San Juan de Dios. Las autoridades penitenciarias dicen que el reo está estable y que no tenía covid-19; pero una hermana afirma que todos los días vengo a averiguar sobre el reo, por el hecho que está preso no nos dicen qué pasa con él, nos dijeron que murió. Hemos ido a información y me dijeron que no tiene coronavirus, pero que está delicado, no nos dicen más. La situación es confusa; pero lo cierto es que ha de ser muy angustiante para las familias la situación de sus parientes privados de libertad…sean delincuentes, o no.

Por cierto que los encargados del sistema penitenciario recién informaron que subió a 15 el número de privados de libertad fallecidos por coronavirus. Los datos corresponden a dos semanas después del último reporte, cuando se registraron 11.

Es preciso no olvidar que el sistema penitenciario es una de las cuatro columnas que sostienen el sistema de seguridad/justicia, juntamente con la policía, los tribunales y la fiscalía; y sin embargo, las prisiones son lugares de tristeza, miedo, tensión y degradación humana que merecen muchísima más atención de la que les prestamos.

Las penas de prisión son consecuencias jurídicas de actos delictivos; pero no por ello deben ser inhumanas; ni siquiera para criminales convictos, ya no digamos para delincuentes culpables de delitos que sólo lo son porque están tipificados como tales, sin ser crímenes, o delicta mala in se. ¡Y menos para los que están presos injustamente!

Sé que ahora hay muchas cosas en qué pensar; pero este es un tema importante.  En 2014, en el marco de un coloquio titulado The Constitutional Political Economy of Statelessness, leí un ensayo de David Skarbek que tiene por título Governance and Prison Gangs. Ese ensayo, que se convirtió en libro y es una lectura que recomiendo a cualquiera que se involucre en la urgente tarea de reformar el sistema penitenciario. Toda reforma penitenciaria que pueda ser exitosa, no debe ignorar los descubrimientos de Skarbek sobre cómo se comportan los seres humanos en prisión.


17
Jul 20

Unos en yate y otros nadando

Me vino uno de esos memes que dan que pensar: En él hay la imagen de un anciano, de esos con la piel curtida por el sol y que usa una mascarilla raída. El texto dice: No, no estamos en el mismo barco, estamos en el mismo mar, unos en yate, otros en lancha, otros en salvavidas y otros nadando con todas sus fuerzas.

El meme lo tomé de Facebook.

¿Quiénes van en yates?  Los mejores yates son de los que viven del presupuesto del estado, mismo que se financia con dinero ajeno tomado por la fuerza y con endeudamiento, que luego también se paga con impuestos. A ellos nunca les falta su cheque a fin de mes; y muchos de ellos gozan de canonjías y los hay de todos tamaños.

Van en yates los delincuentes y los corruptos cuyas naves han sido conseguidas al amparo directo del estatismo, o porque quienes ejercen del poder se hacen de la vista gorda con respecto a sus actividades criminales.

Alguien dirá que los ricos van en yates; y es cierto que muchas de sus naves parecen inhundibles, como el Titanic; pero a menos que hayan obtenido sus fortunas como describo en el segundo, o tercer párrafo, muchos creadores, emprendedores y productores están luchando por mantener a flote sus naves (grandes, o pequeñas) y en sus embarcaciones tienen que luchar contra las bromas o gusanos de la madera, sembrados ahí por las políticas destruccionistas de políticos, burócratas y sus clientelas.

¿Quiénes van en lanchas? Muchísimos guatemaltecos que tienen trabajo, y no saben si lo van a perder mañana; que tienen sueldo, pero que se vio reducido; que están vendiendo, pero que su futuro es particularmente incierto y precario.

¿Y los de salvavidas y nadando? Los que se quedaron sin trabajo. Esos a los que, desde el poder, les gritaron que no tiene derecho a trabajar, ni a ganarse la vida.  Son los que no pueden vender sus cosechas, los que no pueden abrir el negocio que fundaron con sus ahorros e ilusiones.  Es el hombre del meme, que hasta hace cuatro meses era productivo e independiente, y ahora está humillado y desesperado.

¿Quiénes más van nadando? Los que tienen familiares enfermos y han visto sus ingresos mermados, por orden superior.

Columna publicada en elPeriódico.