29
Dic 19

Enrolladas de mole

Pues…si mi casa fuera un país, el plato nacional serían las enrolladas de mole.

Las enrolladas de mole son uno de mis platos favoritos.

Me gusta mucho este plato no sólo por sus sabores complejos y bien balanceados, por su aroma y su textura, sino por lo vistoso que es.  El mole lo prepara Raúl con mucho esmero y talento, y se sirven en tortillas fritas, acompañas con lechuga, cebolla, rábano picado, perejil, crema y queso duro. En casa las hemos hecho de pato, gallina y pavo; y las de ayer fueron de esta última ave.

Es un plato de fiesta y es alegre compartirlo con familia y amigos.


28
Dic 19

Visita a la obra de Carlos Mérida

Mi pieza favorita en la exhibición de obras de Carlos Mérida, que hay en el Museo Nacional de Arte Moderno (que lleva su nombre) es la que está abajo.  Me gustan la sobriedad y dignidad de la escena y el estilo.

Si me ofrecieran una pieza para llevar, esta es la que escogería.

La de abajo, llamada Danzantes, también llamó mi atención aunque es en un estilo que me gusta menos.  Sin embargo, se me hizo bien sesentera; me llevó a alguna biblioteca privada de cuando yo era niño.  Consiguió llevarme a algún lado.

Esta obra me transportó en el tiempo.

La serie de abajo, llamada imágenes de Guatemala, decoró mi dormitorio en algún momento durante los años 80.  Era de mis padres y era una colección de exquisitas litografías de Byron Zadik.  Mi padre las había mandado a enmarcar para su oficina a finales de los años 70 y luego las llevó a casa.  ¿Qué pasó con ellas? Pues…no recuerdo. Creo que se quedaron en alguna mudanza y cada vez que me acuerdo de eso, me pego un golpe por baboso.

Imágenes de Guatemala.

De todos modos, ya sabes, no soy de arte moderno, pero tenía ganas de ver algunas obras de aquel artista guatemalteco.  El tipo de cuadros que parecen salidos de sueños ácidos no me interesan, ni me gustan, tampoco las figuras geométricas.   Empero, de verdad me gustó mucho la exhibición.  Hubo algunas que me gustaron y que olvidé fotografiar, en la primera parte de la exposición, que son imágenes mexicanas.

Mi hermana, Guisela; mi sobrino, Andrés, Raúl y yo pasamos un buen rato explorando esta muestra de Mérida y tuvimos la suerte de encontrarnos con el artista Rudy Cotton, director del MuNaM.

Sin tener mayores entrenamiento, ni conocimiento de arte, desde niño siempre he disfrutado de un buen cuadro; y desde que uso el método de Luc Travers para tocar el arte, de verdad que me gozo más los museos y las exhibiciones.  Te lo recomiendo en este enlace.

Con el llamado arte moderno es difícil prácticar los consejos de Luc; pero con el primer cuadro de esta entrada sí fue posible. Luc te sugiere, por ejemplo, tratar una obra de arte como si fuera el cuadro de una película. Algo ocurrió antes, y algo ocurrirá después del cuadro que estás viendo; Imagina que estás viendo personas, o hechos reales; descríbete y descríbe las escenas, los detalles son importantes; conéctate personalmente a lo que estás viendo. Dales voces a los personajes e imagina qué estarían diciendo; si estuvieras ahí, qué estarías diciendo, y haciendo.  Estos son algunos de los consejos que me han servido para disfrutar el arte muchísimo más.

Luego fuimos rápidamente a ver los murales de San Bartolo en el Museo de Arqueología, para tener una probadita y volver otro día.


27
Dic 19

¡Feliz 2020!

En 2001, cuando comenzó este siglo, el año 2020 –el de la visión perfecta– se veía lejos. Ahora imagínate como se veía cuando yo era niño, en pleno primer alunizaje. Entonces, el año 2020 era de ciencia ficción y ¡ya estamos aquí!..y sigo del lado de los optimistas racionales. ¿En qué lado estás?

Haz clic en la foto para escuchar Auld Lang Syne.

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En estas fechas me gusta repasar los consejos para el Año Nuevo, por Benjamin Franklin…con un toque de mi cosecha (¿Por qué no?)

Templanza: No comas hasta sentirte harto. No bebas hasta la ebriedad.

Silencio. No hables más que aquello que pudiera beneficiar a otros, o a ti mismo. Evita las conversaciones triviales.

Orden: Ten un lugar para cada una de tus cosas. Ten un momento para cada parte de tu trabajo.

Resolución: Comprométete a llevar a cabo lo que debes hacer. Haz sin falta lo que te comprometes a llevar a cabo.

Frugalidad: No gastes más que en lo que pueda hacer el bien a otros o a ti mismo. No desperdicies nada.

Trabajo: No pierdas el tiempo. Ocúpate siempre en algo útil. Elimina todo acto innecesario.

Sinceridad: No lastimes a nadie con engaños. Piensa con inocencia y con justicia. Si hablas, hazlo de acuerdo con esto.

Justicia: No perjudiques a nadie, ni haciéndole daño ni omitiendo lo que es tu deber.

Moderación: Evita los extremos. No guardes resentimientos tanto tiempo como puedas creer que lo merecen.

Limpieza: No toleres la falta de limpieza, ni en el cuerpo, ni en la ropa, ni en la vivienda.

Serenidad: No te dejes alterar por nimiedades, ni por accidentes comunes o inevitables.

Prudencia: Recurre al acto sexual pero nunca hasta sentirte harto, o débil, y sin que llegues a afectar tu propia paz, o reputación, o la de otra persona.

Orgullo: Esa virtud que es consecuencia de la autoestima y de la productividad.

¡Ay, como tengo que trabajar en la frugalidad, la moderación y la serenidad!

A los lectores de Carpe Diem: ¡Que 2020 les traiga su burra negra, su yegua blanca y su buena suegra!

…y no olvides visitar www.facebook.com/luisfi61

Columna publicada en elPeriódico.


25
Dic 19

Buena Nochebuena

Es una de mis fiestas favoritas en el año, una de amigos y familia; una de aromas, sabores, texturas, sonidos y colores que te llenan de recuerdos:…y una de pólvora.  Es la Nochebuena que, para mi, es la celebración del solsticio de invierno esos días en los que -aunque aquí no lo notemos- mucho más al norte las noches empiezan a hacerse más cortas y empieza a volver la luz.

Dicho lo anterior, algo que gozo mucho en esta fiesta es la pirotécnia; y aunque duró bastante, volvió a ser menos intensa que en otros años…incluso menos intensa que el año pasado.  ¿Es señal de que económicamente las cosas están difíciles?  Y si es así…de verdad espero que el año pasado el coheterío vuelva a sus niveles normales.

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Como en otros años, en casa hubo open house y nos visitaron familia y amigos.  Siempre es grato compartir y reírnos, recordar y reírnos, celebrar y reírnos. Y comer, claro.  En casa el menú tradicional es pavo con el relleno que hacían mi bisabuela, Mami y mi abuela, Frances; ensalada Waldorf, la receta de Joy of Cooking, que era la que usaba mi abuela, Frances; y variedad de opciones dulces.

Pavo relleno, ensalada Waldorf, pan y gravy es mi menú preferido.

Hoy en la mañana desayunamos nuestros tradicionales tamal colorado y tamal negro de doña Estelita de Alburéz.  Esta vez acompañados por un mincemeat pie, que era el pay favorito de mi padre.  Para mí, el reto de los pays, siempre, es la pasta que a veces me sale muy bien, y a veces no, aunque uso la misma receta (el relleno no, porque es comprado, ja ja ja). ¿Cómo me salió el de hoy? ¡Casi perfecto!

Mincemeat pie era el favorito de mi padre.

Los tamales, algo serio

¡Quienes me conocen se han de imaginar llo que gozo cuando abro las hojas de maxán  y me encuentro con los colores brillantes de estas delicias de la cocina guatemalteca!  Al mismo tiempo, los aromas intensos de los tamales colorados y negros  invaden mi cuerpo y mi mente y me llevan por un laberinto de recuerdos y alegrías.  El momento culminante  es cuando la masa gentil y el recado glorioso llegan a mi paladar.

Quienes visitan este espacio, desde hace tiempo, saben que valor mucho las tradiciones como formas de mantener puentes con los recuerdos, el pasado y con quienes nos precedieron; así como con el futuro y quienes nos sucederán.

En ese laberinto de recuerdos, tengo la dicha de acordarme muy bien de los tamales de mi bisabuela, Mami; y de los de mi tía Baby.  Y los pequeños, de 2 x 2 pulgadas y perfectamente doblados que  mi tía abuela, La mamita, nos hacía a los niños.

Una tradición alegre: tamales colorado y negro para el desayuno del 25.

Los tamales de Nochebuena, en Guatemala, son colorados y negros.  Cada región y cada familia tienen su propia receta de tamales; pero básicamente son de masa maíz y/o de arroz y el recado se prepara con tomates, chiles y aceitunas (aveces con semillas tostadas, como pepitoria y ajonjolí) y, en el caso de los negros, con chocolate y anís. Estos últimos son los más delicados de hacer para que sean bien balanceados. También pueden ser de cerdo, pavo, pato, gallina y pollo e incluso de res.   Eso sí a mí me gustan más los de cerdo, y los de pato.  En ciertas regiones -especialmente en la Costa Sur- no se usa el recado del altiplano, sino una especie de mole.

Los tamales tienen raíces precolombinas, y fueron elevados a la décima potencia cuando se le añadieron ingrediente de Occidente. Del Nuevo Mundo son el maíz, los tomates, los chiles, y las hojas de maxán en las que son envueltos.  Los tamales negros, además, llevan chocolate. Del Viejo Mundo son las almendras, las pasas y las ciruelas.

La gracia de los tamales no está sólo en la masa y en el recado, sino en la forma de envolverlos y amarrarlos.   Son una experiencia para todos los sentido.  Un tamal que no ha sido envuelto y amarrado elegante y apropiadamente pierde algo de su encanto.  A mí, por cierto, me gustan más grandes que pequeños, y me gusta que la masa no sea muy espesa.

Hacer tamales es algo muy elaborado. Hay que lavar y asar las hojas. La masa tiene su propia ciencia y es cocida tres veces de tres formas distintas.  El recado lleva varios ingredientes que hay que asar y sazonar con mucho talento. Como siempre, el éxito de un tamal se halla en el balance de ingredientes, en la calidad de los mismos y en la pasión que se pone en ellos.

Desde mediados de los años 80, en casa comemos los de doña Estelita de Alburéz que son basados en  la receta de su madre en San Martín Jilotepeque (en el altiplano), de modo que sus tamales son distintos a los de la Costa Sur y a los de Oriente, por ejemplo.

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21
Dic 19

¡Otro año en Interfer!

¡Ya tenemos una nueva tradición de fin de año en casa!  La de ir a la Interfer cuyo lema promete que ¡Se va a poner chilero!…y sí, se pone chilero.

A la entrada nos recibieron los juegos mecánicos con sus luces y sus emociones…a los cuales no me encaramo: luego dimos un paseo por los bazares más por disfrutar de la gente y de las novedades y emprendimientos que por otra cosa; pero lo bueno es cuando vamos a comer flautas (que son riquísimas) y el buen rato que pasamos frente a la concha acústica (construida en el año en que nací: 1961).  Ahí estaba tocando la Banda ML de San Pedro Sacatepéquez que tenía al público bien prendido y ahí disfrutamos de los fuegos artificiales y de la gente bailando y de los niños que se divierten como micos.

El Parque de la industria es una locación hermosa y muy alegre.

Fuimos el año pasado y la pasamos rebien; pero como ayer fue viernes había mucha más gente y más ambiente de feria y de fiesta que el día que fuimos en 2018.  El año que viene iremos, seguramente, y de plano iremos en el último viernes porque la pirotecnia estuvo chilera.

Interfer sin flautas y sin chela no sería lo mismo.

Por si no lo leíste

Cuando yo era niño un año había Feria Internacional o Interfer en un año; y al siguiente había Feria Nacional.  La verdad sea dicha, la Interfer de ahora se parece a la Feria Nacional y no tiene mucho que ver con la de los años 70 ya que no hay pabellones con exhibiciones industriales, comerciales y agrícolas de otros países.

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De todos modos no importa.  Dudo que en la era de la Internet, una feria al estilo de la Interfer de los 70 tuviera relevancia alguna.  Lo importante, empero, es el espíritu general de fiesta y emprendimiento que hay en el Parque de la Industria.

Cuando yo era niño recuerdo que alguna vez fui con el colegio y a mí me gustaban mucho esas excursiones.  Mis padres solían ir alguna noche con mis tíos y sus amigos a comer y a echarse las chelas.  Y algún domingo nos llevaban a mis hermanos y a mi.  Luego de visitar pabellones y bazares la costumbre era comer garnachas y echarse las chelas, mientras los niños corríamos sueltos por ahí con unos centavos en los bolsillos para comprar chalchigûites.  ¿Qué recuerdo haber comprado en Interfer? Posters fosforecentes para el dormitorio y un colmillo (que yo decía que era de lobo) para colgarme al cuello.

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Si nunca has ido a Interfer, o fuiste cuando eras niño, ve ahora con ganas de pasartela bien; y llleva al niño que hay en ti.


20
Dic 19

Regalos y fiestas de fin de año

¿Qué es lo mejor de las fiestas de fin de año? El espíritu benevolente casi generalizado no sólo entre la familia y con los seres queridos más próximos, sino con amigos viejos y nuevos, e incluso con desconocidos. Ese espíritu suele expresarse en regalos y yo soy el peor regalador que hay de este lado de la Vía láctea y anexos.

En casa de mis padres –y abuelas– había dos formas de entregar los regalos (siempre a las doce en la Nochebuena). Una era que se colocaban los de cada persona en montones separados y cada quién se ocupaba de su montón. Y eso era divertido cuando uno era niño y recibía muchos regalos.

Escucha el podcast aquí.

Soy de los que cree que las ceremonias y las tradiciones tienen mucho valor para tender lazos entre las generaciones y crear recuerdos.

Mi forma favorita era cuando los regalos estaban mezclados y mi padre iba repartiendo de forma aparentemente aleatoria mientras decía Para Fulano, de Mengano y todos esperábamos que el paquete fuera abierto y entre Ohs! y Ahs! agradecíamos el regalo (aunque el regalante no estuviera con nosotros). Era una ceremonia que le daba contexto a la alegría de recibir presentes. Soy de los que cree que las ceremonias y las tradiciones tienen mucho valor para tender lazos entre las generaciones y crear recuerdos. Creo que al abrir regalos deberíamos sentirnos agradecidos.

¿Sábes qué me entristece alguito y me incomoda otro poquito? Esos niños y sus padres que no pueden esperar a la media noche y abren los regalos sin contexto; es decir sin darle significado al acto de dar y recibir porque alguien les tiene cariño y los valora. También esos niños que atacan los regalos como pirañas en un frenesí de codicia.

Cuando era niño, fue mi tía Paty quien me enseñó a comprar regalos para mis abuelas, padres, tíos y hermanos; porque de niños estábamos acostumbrados sólo a recibirlos. Ella nos daba unos pesos y nos llevaba a comprar chalchigüites que comprábamos y envolvíamos con mucha ilusión.

Ahora, a mí me cuesta mucho elegir regalos y generalmente busco obsequios con significado, o con valor objetivo. Los niños de mi familia no disfrutaban mucho eso cuando eran chicos; pero ahora ya valoran mis regalos…creo. Eso sí, siempre van con cariño.

Te deseo paz y alegría en estas fiestas.

Columna publicada en elPeriódico.


19
Dic 19

Doña Estelita y los tamales

¿Te ha pasado que -sin proponértelo- llegas a tiempo para ser testigo de algo encantador y lleno de significado e historia?  Eso nos pasó el miércoles cuando llegamos a casa de doña Estelita de Alburéz a por nuestros tamales de la temporada.  La halllamos frente a la mesa, envolviendo tamales, en compañía de sus asistentes. Y tuvo le gentileza de dejarme grabarla.

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Los tamales colorados y negros de doña Estelita son mis favoritos en todo el universo mundo; y desde mediados de los años 80, en casa comemos sus tamales que son basados en  la receta de su madre en San Martín Jilotepeque (en el altiplano), de modo que sus tamales son distintos a los de la Costa Sur y a los de Oriente, por ejemplo. Nota el primor y la excelencia con la que envuelve los tamales, son los mismos primor y excelencia con la que prepara las masas y los recados de sus tamales negros y colorados.

Este año es una dicha especial contar con sus tamales porque enfermó y sólo hizo unos pocos.  Sirva esta entrada como una expresión de cariño, admiración y agradecimiento por tantos años de alegría que ha llevado a nuestra mesa del desayuno navideño y del desayuno del nuevo año.  ¡L`chaim por doña Estelita para quien van sólo buenas vibras!


14
Dic 19

Alegres toritos

¡Chispas!…este año por poco y nos quedamos sin toritos a causa de la lluvia.  Ya habíamos cancelado el paseo para buscarlos en el centro de la ciudad; pero a última hora dejó de llover y nos animamos a salir.  ¡Que bueno que lo hicimos porque los toritos estuvieron muy buenos.

De los cuatro que vimos este fue el mejor; y en esa cuadra quemaron cualquier cantidad de pólvora; aún dentro de los estándares de esta fiesta, la cantidad de pólvora que hicieron tronar ahí -entre bombas, ametralladoras, misiles y otros fuegos artificiales- fue más que espectacular.

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Los que visitan Carpe diem desde hace tiempo saben que me encantan los toritos y que voy a buscarlos al centro de la ciudad cada 12 de diciembre.

Parte de la gracia de los toritos es correr por las calles para ir a su encuentro; y hacerse a un lado y correr cuando se aproximan fieros y echando luces y humo por todas partes.

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Cuando yo era niño, los relatos de mi tía abuela, La Mamita, acerca de toritos durante las festividades tradicionales me maravillaban. Yo tenía muchas ganas de ver toritos y no fue hasta hace relativamente pocos años que vi el primero en San Juan del Obispo. Desde entonces pocas cosas me divierten tanto y me ponen tan contento como salir a buscar toritos y verlos desplegando sus fuegos y sus colores entre la gente que se les acerca y les huye.

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Hay toritos en muchas fiestas chapinas; y los de estos vídeos son durante la fiesta de Guadalupe. Mis lugares favoritos para verlos son los barrios de las zonas 1 y 4 en el extremo norte de la Avenida Elena, digamos que entre el callejón de Maravillas y el INCA.


13
Dic 19

Robespierre y la presunción de inocencia

En 1793-94 Maximiliano Robespierre y su Comité de salvación pública lidereaban el Reino del terror -durante la Revolución francesa-; y entonces la presunción de inocencia debe haber sido como una cadena con bola para la imposición de las aspiraciones revolucionarias. Aquel fue un período de persecuciones, señalamientos y acusaciones celebradas por un Robespierre confiado y autoritario que, con los jacobinos, estaban decididos a purificar a Francia de cualquiera que se opusiera a sus ideas.

La ilustración es de dominio público, via Wikimedia Commons.

Escucha el podcast aquí.

Así son los revolucionarios. Lenin, por ejemplo, dijo que las cortes no deben prohibir el terror… deben legalizarlo como principio. Y en el contexto de la dictadura del proletariado (una forma de Reino del terror), hizo énfasis en que el término de dictadura significa autoridad sin las trabas de la ley, no restringida por normas y basada en la violencia.

En 1794, sin embargo, Robespierre sucumbió ante la inestabilidad que él y los jacobinos habían generalizado; y fue guillotinado durante el mismo proceso que había cultivado.  En mi pueblo se diría que le dieron una cucharada de su propio chocolate.

En la Declaración de los derechos del hombre, la presunción de inocencia está redactada así: Todo hombre es considerado inocente hasta que ha sido declarado convicto…; y en la Constitución guatemalteca está expresado como: Toda persona es inocente, mientras no se le haya declarado responsable judicialmente….  La mayoría de la gente lo interpreta como que todos (tirios y troyanos) somos inocentes hasta que no se demuestre lo contrario, y es cuestión de sentido común esta interpretación.  Excepto en ambientes purificadores donde -en el altar del pensamiento único y de las consignas- la presunción de inocencia no se les debe aplicar a los otros; pero sí a los propios.

¿Qué podemos aprender de esta historia? Quizás…que las garantías y principios del derecho deben ser para todos por igual, siempre, sin privilegios, sin prejuicios ideológicos, porque nadie está seguro de que no va a caer en manos de los robespiers de esta tierra y de los jacobinos que los han aplaudido.

Columna publicada en elPeriódico.


12
Dic 19

Bonos del tesoro y fábrica de pobreza

El Ministerio de Finanzas celebra que las personas podrán comprar Bonos del tesoro directamente, sin necesidad de acudir a una casa de bolsa; pero…¿en serio hay que celebrar eso? Te contaré lo que pasa en realidad.

Con los ahorros de las personas se forma el capital que sirve para mejorar, o multiplicar las inversiones productivas, que sirven para crear nuevas industrias y servicios, o para hacer crecer los que hay; para fundar nuevos comercios, mejorar los cultivos y las formas de cosecharlos y cosas asi.  Eso, claro, si los ahorros de las personas se quedan en el sector productivo y no coercitivo de la economía.

La ilustración la tomé de Facebook.

Nada de aquello ocurre si los ahorros de las personas van a parar al sector improductivo y coercitivo de la economía, conocido como El gobierno, por medio de bonos.  Cuando eso ocurre, los ahorros que podrían convertirse en capital en la economía real, se diluyen en una economía de papel porque los bonos son eso: papeles.

La cosa se pone peor si te das cuenta de que la mayoría del dinero que va a parar a políticos y burócratas (a eso que la gente le dice El gobierno) no sólo se usa para gastos (como el pago de plazas para fantasmas y burocrácia), sino que se esfuma en corrupción, mala administración y desperdicio.  En realidad nada se va a inversión porque una inversión es  dinero que se pone a disposición de terceros, de una empresa o de un conjunto de acciones, con la finalidad de que se incremente con las ganancias que genere ese proyecto…y….¡adivinaste! Los recursos a los que los políticos y burócratas dicen que usan para inversión nunca se incremantan, ni generan rendimientos. Para los estatistas de todos los colores gobernar es gravar para gastar.

¿Ya ves por qué no hay nada que celebrar? Como no sea que a los políticos y burócratas se les facilita echar mano de tus ahorros en perjuicio de la productividad y la generación de riqueza.

¿Por qué es importante la generación de riqueza? Porque lo contrario a pobreza, ,¿es? Riqueza.  Y las necesidades de los más pobres (viviendas, empleos, salud, educación, seguridad social y otros) se resuelven con riqueza, no con bonos que son una fábrica de pobreza.

¿Quiéres saber más?  los bonos son endeudamiento, y el endeudamiento no productivo, en el mejor de los casos es pan para hoy y hambre para mañana. ¿Con que se paga el endeudamiento? Con impuestos. ¿Quién paga los impuestos? ¡Adivinaste! Tu. También se pagan con inflación y…¿a quién afecta más la pérdida de valor adquisitivo de la moneda? ¡Adivinaste! A ti y a los tuyos.