14
Jun 14

Los peligros de la historia única

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Hace unas semanas, un grupo de colegas compartió -conmigo- esta historia por la escritora nigeriana Chimamanda Adichie a quien yo no conocía.  Comienza llamándonos la atención sobre cómo es que somos muy vulnerables frente a las historias que nos cuentan, particularmente cuando somos niños.

Por medio de su experiencia como africana y con la africanidad, Chimamanda nos cuenta que hay diferentes versiones del pensamiento único.  Es imposible hablar del pensamiento único, sin hablar de poder, dice la escritora.  Como los roles económicos y políticos, las historias también están definidas por el principio de poder cómo son contadas, quién las cuenta, cuándo son contadas, cuántas historias son contadas, depende realmente del poder.  El poder no es sólo la capacidad de contar la historia de otra persona, sino el de convertirla en la historia definitiva de esa personas, añade.

Viene muy al caso luego de leer Retrato de un texto, por Fritz Thomas.  En esa columna Fritz comenta que recientemente adquirió un ejemplar de un libro de texto Ciencias Sociales y Formación Ciudadana, cuarto grado de las carreras del ciclo diversificado, y se dio a la tarea de estudiarlo detenidamente. Fritz quedó impresionado por el sesgo de ese libro de texto y con mucha tristeza concluyó que es un manual de indoctrinamiento que fomenta el conflicto.

Viente al caso, también, luego de leer El terrorismo mediático de la exguerrilla guatemaltecatexto en el que Antón Tursinov identifica  las estrategias de este terrorismo mediático que han utilizado los (ex)guerrilleros en dos campos principales de acción: la manipulación de la opinión pública internacional, como máxima prioridad a corto y mediano plazo, y el ámbito nacional, aprovechando el deficiente sistema de educación estatal guatemalteco, como la estrategia a mediano y largo plazo.

Ambos textos evidencian la construcción de un pensamiento único, monopólico, dominante y prevaleciente, incuestionable.  Tema contra el cual nos previene Chimamanda Adichie.

En aquel contexto, por ejemplo, se explica el documental perdido de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, por ejemplo.

La historia única produce estereotipos, y el problema con los estereotipos no es que sean verdaderos, sino que son incompletos; hacen que una historia sea la única historia, dice Chimamanda.

La historia única, o el pensamiento único, le roba dignidad a las personas; irrespeta la capacidad intelectual de las personas; usa a las personas y es más indignante cuando aquellos robos, irrespetos y usos ocurren en niños.

Las historias importan.  Muchas historias importan.  Las historias han sido usadas para despojar y para difamar; pero también pueden ser usadas para empoderar y humanizar.  Las historias pueden romper el espíritu de la gente; pero también pueden reparar la dignidad rota.  Cuando rechazamos la historia única, cuando nos damos cuenta de que nunca hay sólo una historia recuperamos el paraíso, concluyó Chimamanda Adichie.

Los chapines podemos aprender de los que nos cuenta esta escritora.  Hay otra historia y otro pensamiento más allá del que la comunidad oenegera, la exguerrilla, la CICIG y el estatismo nos imponen en las aulas, en los medios masivos y en la propaganda.  ¡Cuidado!, porque la historia única es peligrosa.

Si te interesa el tema, te invito a leer: Peligroso pensamiento unico en Chapinlandia.


13
Jun 14

Como hoy es viernes 13

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Como hoy es viernes 13 aquí les va mi historia más horripilante.

Estaba profundamente dormido y soñando con que mi padre –que para entonces tenía más de diez años de muerto– entraba a mi dormitorio.  En el momento en el que aquello ocurrió, oí claramente y de una voz como de bóveda un llamado: Luiiiiiis.  Con la imagen del sueño en mi mente y con la convicción de que había oído lo que oí, abrí los ojos y tuve la certeza de que el fantasma de mi padre estaba en mi dormitorio.  El corazón me latía aceleradamente, sudé frío y casi quedé paralizado.

Entonces fue que mi yo racional tomó el control.  Esto no puede ser, seguramente estaba durmiendo, los fantasmas no existen y ya. A dormir.  Me acomodé con algo de inquietud y procedí a seguir durmiendo.  En esas estaba cuando  –¡despierto! – volví a escuchar la voz de ultratumba: Luiiiiiis.  Tú multiplica por diez lo que sentí antes.  La sangre se retiró de mis extremidades.  Sentí un frío helado que me venía de adentro.  Sentí que caía en un abismo…y mi yo racional volvió a tomar el control.  El fantasma ha de estar aquí, me dije; pero mi padre me quería mucho, y si vino, no vino a hacerme daño.  Esta es una gran oportunidad que debo aprovechar, añadí, antes de recoger mis pedazos y animarme a darme la vuelta, convencido de que el espectro iba a estar ahí mismo, justo al lado de mi cama.  Me di la vuelta, encendí la luz, me senté y como pude, dije: Bueno, aquí estoy.

A los pocos segundos, estando –yo – sentado en la cama, bien despierto, con los ojos abiertos y la luz encendida, escuché el sonido: Rrrrrrrrrr. ¡Carajo! Esa noche había dejado mi Telescucha (¿Te acuerdas de los telescuchas?) sobre mi pluma y ambos sobre mi mesa de noche.  La mesa actuó como amplificador de las vibraciones y produjo un sonido que, en mi sueño y en mi aturdimiento, parecía un llamado con mi nombre.  Era mi amigo, José Eduardo, que a la media noche estaba enviando un mensaje.

¿Moraleja? Los sentidos te pueden engañar; pero la realidad es, independientemente de las apariencias y los engaños.  Es tu responsabilidad distinguir lo que es, de lo que no. ¡Feliz viernes 13!

Columna publicada en El periódico.


12
Jun 14

Ortega consigue más poderes, ¿ejemplo para Pérez?

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¿Hacia allá es a donde vamos los chapines?  La mayoría oficialista en la Asamblea Nacional de Nicaragua le aprobó más poderes al presidente Daniel Ortega. Ahora la Policía Nacional le responde a él directamente, lo que la convierte en una especie de guardia pretoriana sometida a su persona.

Ortega tiene el mando directo del Ejércido, controla absolutamente el Congreso, mandó a hacer una reforma constitucional a la medida de sus necesidades políticas, consiguió la reelección contínua para la Presidencia y que el Presidente sea alecto por mayoría simplie.  Todo bien democrático, ¿verdad?  Es decir, fundando una dictadura mediante los procedimientos democráticos.  Igual a como ocurrió en Venezuela…y mira en qué andan los venezolanos.

¿Por ese camino nos llevan Otto Pérez Molina y su Partido Patriota?  ¿Por ese camino nos llevan los grupos de interés cuyos negocios dependen de la política y del poder?

Foto por: Fundscion Ong DE Nicaragua (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons.


11
Jun 14

Leyes y legislación…¿son plagas?

-Authority_of_Law-_by_James_Earle_Fraser

Quienes gustan de las leyes y las salchichas, no deberían ver cómo se hacen, le oí decir -varias veces- a mi maestro Manuel F. Ayau.   La semana pasada una amiga extranjera me comentó que en su país, cada vez que alguien quiere “mejorar” las cosas, recurre a buscar que sea aprobada una ley que obligue a los demás a actuar de acuerdo con el propósito de la ley. 

De ambas meditaciones me acordé hoy, que leí que en Guatemala existen más de 70 mil regulaciones de todo tipo (leyes, reglamentos, acuerdos y demás); y que, no obstante, los diputados siguen aprobando más y más leyes, muchas de ellas repudiadas por la opinión pública y la ciudadanía.  Asimismo, abundan las leyes con mano cargada, o leyes con nombres y apellidos, hechas al gusto del cliente.

Leí, también, que hay quienes creen que no hay ley perfecta, que los errores en las leyes son porque se las aprueba de prisa, que las inconstitucionalidades minan la integridad de las leyes,  y que muchas leyes traen doble intención. También leí que hay quienes creen que las leyes no se cumplen porque no hay quien las haga valer.

Está claro que hay una inflación de leyes.  Está claro que en Guatemala hay una impunidad generalizada que data de décadas.  Hubo gente que apoyó una ley específica contra el robo de celulares habiendo ya una ley general que prohíbe y castiga el robo.  Como no se hace valer esta última, aquella gente concluyó que lo que hacía falta era una ley adicional, sin resolver las causas de la impunidad.  ¿Alguien sabe cuál es la proporción de ladrones de teléfonos condenados, con relación al número de ladrones de otras cosas,  condenados?

Está claro que leyes absurdas como la del chaleco para los motoristas y la ley anticapuchas son el hazmerreír de la gente.  ¿Cuántos motoristas respetan la disposición de sólo parar detrás de otros automotores, y no al lado? ¿Ya viste que la mayoría de chalecos ya están tan sucios y raídos que los números empiezan a ser muy difíciles de identificar? ¿Hace falta una ley que obligue a los motoristas a cambiar sus chalecos, o a lavarlos con alguna frecuencia?

A todos los males señalados arriba añádele algo peor.  Lo que ha ocurrido con la ley no es novedad y ya lo había explicado Federico Bastiat en la primera mitad del siglo XIX: La ley se ha pervertido bajo la influencia de dos fuerzas radicalmente diferentes: el egoísmo falto de inteligencia y la falsa filantropía.  La ley ha sido convertida en instrumento de expliación y por lo tanto borra de las conciencias la noción de lo que es justo e injusto.  La perversión de la ley confiere preponderancia exagerada a la pasión política, a las luchas políticas y a la política propiamente dicha.

¡Parece que Bastiat viviera hoy entre nosotros!, ¿Sí, o no?  Y Bastiat nos da la clave para resolver el asunto: La fórmula para lograr el respeto de las leyes es que las leyes sean respetables.

¿No te convenció Bastiat? ¿Qué tal El principito? En el capítulo X de esa obra, por Antoine de Saint Exupéry, el Rey -monarca absoluto y universal- explica que la autoridad se fundamenta en primer lugar en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, hará la revolución. Yo tengo el derecho de exigir obediencia porque mis órdenes son razonables. Si yo ordenara a un general convertirse en ave marina, y si el general no obedeciera, no sería la culpa del general. Sería mi culpa.

La autoridad se fundamenta en la razón.  No en la fuerza; no en el capricho; no en el egoísmo irracional, o falto de inteligencia; y no en los votos que alguien haya recibido en un momento específico y circunstancias específicas que podrían haber cambiado.  La ley y la autoridad tienen que ser respetables para ser respetadas.

Dicho lo anterior, vale la pena profundizar: no todo lo que llamamos ley, es Ley.  El positivismo jurídico -una tradición maldita- y la ligereza de los medios de comunicación masivos le llaman Ley a casi cualquier cosa que cumple los procedimientos legislativos en el Congreso.  Pero si queremos entender mejor lo que nos está ocurriendo hay que cavar más hondo.

Las leyes, propiamente dichas,  son normas universales de conducta justa que son aplicadas a un número de casos futuros e igualmente a todas las personas que se encuentren en las circunstancias objetivas descritas en la norma, independientemente de lo efectos que la observancia de la norma producirá en una situación específica.  Esto se lo aprendí a Friedrich Hayek.  Tales normas no son marcos de conducta ni nada parecido; su propósito es proteger esferas individuales de acción permitiéndole a cada persona, o grupo organizado usar todos los medios posibles en la persecusión de sus fines particulares -siempre que no viole derechos ajenos, ¡por supuesto!- y evitar conflictos entre las acciones de las diferentes personas.  Por eso se dice que son normas generales y abstractas.  ¿Quieres un ejemplo?  Quien tomare, sin la debida autorización cosa, mueble, total o  parcialmente ajena, será sancionado con prisión de 1 a 6 años. La norma prohíbe el hurto y se los prohíbe a todos por igual.  No distingue entre tirios y troyanos, ni le importa cuál es el propósito del hurto.  Lo importante es que no debemos tomar cosas ajenas sin permiso…y si lo hacemos debe haber consecuencias.  Protegen derechos.

La legislación -que no es lo mismo que la ley- son normas que son aplicables solamente a personas específicas o que están al servicio de finalidades de los gobernantes.  Aunque pueden ser generales en diferentes medidas y pueden referirse a múltiples casos específicos, normalmente se transforman, o son mandatos específicos.  Eso también se lo aprendía a Hayek.  Tales normas suelen ser marcos de conducta de los cuáles no se puede salir el actor.  Establecen límites, u ordenan cursos de acción.  Otorgan permisos, o facultades. ¿Quiéres un ejemplo? Los conductores de motocicletas y motobicicletas deben usar chaleco de color anarajado con las siguientes características…bla, bla, bla.

La plaga legislativa, la inflación no es necesariamente de leyes, pero sí de legislación, que es una explosión nefasta de regulaciones que te dicen qué hacer y cómo hacerlo.  Que ropa debes usar cuando vas en ciertas ocasiones, qué medicinas puedes usar y cuales no, de qué color puedes pintar tu casa,  qué alimentos puedes consumir y cuándo, en qué debes utilizar parte de tu sueldo, y centenares de detalles más.

¡Hay que detener la inflación legislativa!  ¡Hay que detener la expoliación y el endeudamiento forzado!  Es absurdo y peligroso evaluar a los legisladores por la cantidad de legislación que producen.  ¡Nadie debería de tener la facultad de usar el poder de hacer legislación para beneficiarse de los demás!

Y de paso no está de más recordar algo que escribió Jaques Matter: Las leyes no pueden ser observadas cuando no sean buenas, y no pueden conseguirse buenas leyes sin tener buenas costumbres.

La ilustración es Authority of Law por James Earle Fraser CC BY 2.0


10
Jun 14

La justicia, ¿es para todos?

Balance_justiceCon esa habilidad que tienen las izquierdas para organizar un pensamiento único y hacer este que prevalezca -incluso contra la razón y por la fuerza- y con la ayuda de algunos exaltados, hay  comentaristas empeñados en hacer que la defensa del debido proceso, en el caso de los acusados por las muertes en Pavón, parezca una defensa actos que pudieran ser delictivos.

Sin empacho alguno para aplicar dobles estándares, aquellos corifeos claman respeto a las garantías procesales y al debido proceso cuando les conviene y cuando sirven a sus propósitos; pero no dudan en ignorarlos (¿Por ser prejuicios burgueses?) cuando son un obstáculo para cumplir sus objetivos políticos y de propaganda.

El debido proceso penal es el conjunto de etapas formales, secuenciadas e imprescindibles, realizadas dentro un proceso penal por los sujetos procesales cumpliendo los requisitos prescritos en la Constitución con el objetivo de que: los derechos subjetivos de la parte denunciada, acusada, imputada, procesada y, eventualmente, sentenciada no corran el riesgo de ser desconocidos; y el de obtener de los órganos judiciales un proceso justo, pronto y transparente.

Para tirios y troyanos, el objetivo del debido proceso es que se haga justicia; y no se hace justicia si los derechos subjetivos de la parte denunciada, acusada, imputada, procesada y eventualmente sentenciada son desconocidos, o violados.

La gente sencilla interpreta los principios del debido proceso y los derechos subjetivos de los acusados como formas de protección para los criminales; pero aquellas personas olvidan -o ignoran- el principio de que  toda persona es inocente, mientras no se le haya declarado responsable judicialmente, en sentencia debidamente ejecutoriada.  No en defensa y protección de criminales, sino en defensa y protección de las potenciales víctimas del poder y de las arbitrariedades.  Es cierto que es posible que haya criminales que se escuden tras aquellos principios y aquellos derechos; pero en el largo plazo -¡y para todos!- es mejor que exista esa posibilidad remota; y no que personas inocentes puedan ser acusadas y penalizadas por capricho, como ha ocurrido en muchas ocasiones en la historia de la humanidad.

La justicia, pues, ni es el odio del hombre agraviado, ni es política.  Al menos no en Occidente, y no en una sociedad que aspira a ser una república sana.

En su columna de hoy, Pedro Trujillo enumera las 5 arbitrariedades más evidentes en el proceso que se siguió contra Erwin Sperisen en Suiza, juicio en el que resultó condenado a cadena perpétua.

La primera, la negativa del tribunal a escuchar a algunos testigos de la defensa, expresidente de la República incluido.

La segunda, ignorar la denuncia de la madre de uno de los fallecidos, por haber sido manipulada y engañada por CICIG, descubierta por un periodista.

La tercera, el infame video que CICIG elaboró y “alguien” difundió por la red en un momento clave del debate, aunque ahora la Comisión se lave las manos.

La cuarta, la intervención de la ONG TRIAL y su relación con la acusación. La última, las declaraciones de la ex fiscal de CICIG -Guiselle Rivera- atestiguando contundentemente sobre la falsedad de cuanto dijo el convicto francés que señala directamente a Sperisen.

Las cinco hablan por sí mismas. No cuestiono la independencia de los tribunales, pero si la apreciación que pueden tener sus integrantes en función de aquello que les permiten ver o escuchar.

En aquel contexto repito lo que ya he dicho: El caso es que aún si Sperisen fuera culpable de lo que se le acusa, es total y absolutamente ilegal, inmoral e inaceptable el uso de testimonios falsos y otros abusos y maniobras.

Quienes se rehusan a discutir este tema en el campo de las garantías procesales y del debido proceso; y se empeñan en darle un cariz político, de clase o vindicativo no le hacen un favor a esta sociedad crispada y conflictiva. No le hacen un favor al diálogo.  No le hacen un favor a la búsqueda de la verdad y de la justicia.  No le hacen un favor a la paz.

Los exaltados, que dicen cosas como que a los criminales hay que quemarlos, o que creen que una sociedad acosada por la violencia y la impunidad puede defenderse haciéndo caso omiso de los principios morales que permiten la cooperación pacífica y voluntaria, tampoco son de ayuda.

La ilustración es de Eurobas (Own work) [CC-BY-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/3.0)], via Wikimedia Commons


09
Jun 14

David Skarbek habla sobre pandillas en prisiones

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Ahora que el tema del control de las pandillas en las prisiones está muy presente entre los guatemaltecos, los dejo con esta conferencia titulada: The Nature of Prison Gangs and the Government Underbelly of the Criminal World.   David acaba de publicar un libro al respecto, titulado: The Social Order of the Underworld: How Prision Gangs Govern the American Penal System.

En la conferencia, David habla sobre las estructuras que rigen las pandillas de prisiones y ofrece valiosos puntos de vista sobre tema inusual. David visitó varias cárceles en las que  realizó investigaciones directamente con los presos. La conferencia fue ofrecida a la Essex League for Liberty, que es una sociedad de estudintes de la Universidad de Essex. David es profesor de Economía Política en el King´s College y es esposo de mi cuata, Emily.

Cuando la gente piensa en las pandillas de las prisiónes, piensan en bandas caóticas y  en matones racistas violentos. Pocas personas piensan en las pandillas como organizaciones complejas (a menudo con elaboradas constituciones escritas) que regulan el mercado negro de la prisión, resuelven conflictos, y estratégicamente equilibran las demandas competitivas de los internos, miembros de pandillas, y los funcionarios de prisiones. Sin embargo, como sostiene David Skarbek, las pandillas se forman para crear orden entre los forajidos y producen las instituciones de gobernanza alternativas para facilitar la actividad ilegal. Él utiliza la economía para explorar el mundo secreto de la cultura de convictos, de la jerarquía de preso, de las políticas de pandillas de la prisión, y para explicar por qué es que se forman las pandillas en las prisiones, cómo es que  las instituciones formales las afectan, y por qué es que tienen una influencia poderosa sobre la delincuencia, incluso más allá de las paredes de la prisión. Las ramificaciones de sus hallazgos se extienden mucho más allá de la sociedad aparentemente irracional y a menudo trágica de los presos. También iluminan sobre cómo es que el orden social y político puede surgir en condiciones en ñas que no existen las instituciones tradicionales de gobierno.

Así es descrito el libro y los énfasis son míos.


09
Jun 14

La gata sobre el tejado caliente

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¡Que bueno que fui a ver La gata sobre el tejado caliente!  La producción de la Organización para las Artes de la Universidad Francisco Marroquín y la dirección de Guillermo Ramírez le hizo  justicia a aquel clásico de Tennessee Williams.

La gata es un drama intenso sobre  la familia, las relaciones paterno-filiales, el amor, la codicia y  la hipocresía;  La producción que vimos el sábado logró que el público participara de los dilemas y problemas de la familia Pollitt.

Alma Monsanto y Luis Escobedo se lucieron en sus papeles.  La escenografía, la iluminación y los efectos especiales fueron estupendos.  Felicitaciones a todo el equipo por esta presentación.

El maestro Salvador Aguado-Andreut explicaba que, para los griegos, el teatro era un acto de paideia; es decir, un acto de formación y educación; uno de transmisión de valores.  Edipo rey, decía, nos enseña que no debemos envidiar a otros; y menos antes de que su vida haya concluido.  Yo no diría que La gata es un acto de transmisión de valores; pero sí es uno que invita al público a cuestionar y a meditar  acerca del origen de los valores que decimos sostener.  ¿Son nuestros, o fueron puestos en nosotros? ¿Amamos a nuestras familias, o las toleramos? ¿Por qué amamos y qué es lo que amamos?

No estoy muy seguro de cuándo fue la primera vez que fui al teatro.  Pudo ser en la Secundaria cuando del colegio nos llevaron a ver Los árboles mueren de pie; o si fue en aquella misma época cuando con mi abuela, Frances y mi madre fuimos a ver Hazte el quite, doña Queta en el Teatro del Puente, de Dick y Dialma Smith. Como quiera que fuera, el teatro me fascinó y me fascina.  Disfruto muchísimo cuando la historia y los actores me capturan y me hacen partícipe de lo que está en escena.

He tenido dos experiencias brevérrrimas en el teatro: En 2009 participé en Holiday of Musicals, en el papel de un estudiante; y en 2008 mi rol consistió en armar una discusión y luego una guerra de panes -desde el público- en la producción de De monstruos y prodigios.


08
Jun 14

Spaghetti con sabor a chile guaque, hecho en casa

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¿Por qué no hago spaghetti from scratch más seguido?  El de la foto es hecho en casa, tiene incorporado chile guaque (que le da un sabor muy delicado en el fondo y un toque chapín) y fue servido con salsa de queso gorgonzola.  Me encanta la pasta hecha en casa, no sólo por su sabor, sino por su consistencia y textura.  El spaghetti grueso es una experiencia distinta al que uno compra regularmente.

El almuerzo-cena de ayer incluyó lomo de cinta horneado y bañado en mermelada de mangos -también hecha en casa-.   ¡Mangos!, porque en casa la hacen con tres tipos de mango distintos para conseguir el sabor que nos gusta.  En el plato también hay espárragos, que son una de mis verduras favoritas.   ¡Me  encanta el color dorado de la mermelada y me encanta como su sabor y aroma combina tan bien con el cerdo!

Cuando era niño mi tía abuela, La Mamita, hacía fetuccini caseros a mano y los servía con salsa de tomate, o los usaba en un caldito de pollo y verduras cuyo sabor nunca he podido imitar.  Mi abuela, Frances, contaba que mi bisabuela, Adela, hacía ravioli deliciosos, caseros y a mano; pero esos nunca los probé.  A mí me gustaría hacer ravioli y a ver si un día de estos me animo.


08
Jun 14

¡Una Guinness helada!

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Recuerdo bien cuándo probé mi primera Guinness:  Fue en algún momento de la primera mitad de los 80 en un lugar que se llamaba The Beer Garden al lado de un golfito que quedaba en la Zona Viva de la ciudad de Guatemala.  Fuí con mis amigos al golfito y pasamos comprando cervezas al lugar de al lado.  Había muchísimas y todas desconocidas.  Le preguntamos al bar tender que cuál era la mejor y nos ofreció botellas de aquella bebida deliciosa.

Luego desapareció de la ciudad de Guatemala y no la volví a tomar hasta que conocí The Brickskeller en Washington D.C.  a finales de los 90.  Afortunadamente ya se la encuentra en Guatemala, de nuevo. La tomo menos seguido de lo que me gustaría y siempre me la gozo mucho.

La publicidad de Guinness extra stout, dice que es un drama en una botella, y ¡vaya si no!; porque, ¿qué es un drama, si no una acción de la vida, o un suceso capaz de conmover vivamente?

Una pinta de Guinnes conmueve a los sentidos. Es un placer y un espectáculo efímero ver como se forma la espuma cremosa y como cae para convertirse en un magnífico líquido oscuro, son un gozo sentir la caricia de la espuma en los labios y saborear el complejo gusto de esa cerveza, así como sus aromas.  Una pinta de Guinness es buena compañía para ocasiones en las que sólo lo bueno es aceptable.


06
Jun 14

Otra chorrada de la CICIG

10340153_10204190814317708_3286439996693239752_nSi no viste el documental titulado Impunidad, reporte Guatemala en la Web te lo perdiste porque ya lo escondieron.  ¿Lo guardó alguien por ahí?

En un comunicado publicado hoy, la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala afirma  que solicitó oficialmente su retiro a los realizadores. Además dice que no comparte las afirmaciones contenidas en ese audiovisual que afirma que hay relaciones de la cúpula empresarial guatematleca con violaciones a los derechos humanos y con actos de limpieza social.

El video fue un proyecto realizado por esta Comisión en el segundo semestre de 2012.  Se desconocen las razones por las cuales el documental no se difundió en esa ocasión, así como el motivo por el cual dicho material se publicó en días pasados en Internet, dice la CICIG.

Sospecho que debe haber sido la proverbial mano invisible la que publicó ydifundió el vídeo en cuestión.  Fue la mano invisible, o la mano peluda la responsable de la publicación, tan oportuna, que coincidió con proceso judicial en el que Erwin Sperisen -ex jefe de la Policía Nacional Civil- fue condenado a cadana perpetua, sindicado de participar en ejecuciones extrajudiciales. Durante dicho juicio -en Ginebra, Suiza- fue notorio el uso de testigos falsos.  Y uno se pregunta: aún si un imputado, cualquier imputado, fuera culpable del delito del que se le acusa…¿es moral y judicialmente aceptable que sea condenado a fuerza de manipulaciones y testigos falsos?

Luego de la misteriosa difusión del vídeo, la Cámara Guatemalteca de Periodismo publicó un comunicado en el cual expresó:

Su rechazo al uso de medios o formas de comunicación social por organismos (nacionales o internacionales) de investigación judicial puesto que pervierten los medios de prueba al incluirles aspectos relacionados con voz, sonido, imágenes, emotividad, entrevistas, etc., de forma interesada y sesgadas.

Y advirtió que:

Con el uso interesado de medios, la CICIG ha corrompido el proceso judicial, tanto para los acusados como los acusadores, quienes deben de guardar reserva precisamente para no contaminar la investigación y el debate; y está “determinando” y “conduciendo” a los acusadores hacia un lado de la versión y de sus hipótesis, algo que deben de probar ante tribunales competentes.

La Cámara señaló que:

Con absoluta falta de ética y de seriedad profesional, el contenido del video abiertamente injuria y calumnia, y expresa juicios de valor contrarios tanto a los objetivos que persigue la Organización de las Naciones Unidas como contrarios al mandato mismo de la CICIG.  Muchas personas (periodistas entre ellos) de las que aparecen en el video nunca dieron su consentimiento para el uso de imágenes, declaraciones o imagen personal, habiéndose abusado del derecho de privacidad y violentado su propiedad física o intelectual.

Apúntale otra chorrada a la CICIG.