29
Abr 14

¿Te extraña la violencia a causa del fútbol?

Imagen de previsualización de YouTube

Kevin Díaz, de 17 años, fue asesinado el domingo a causa de  de los golpes con palos y piedras que le propinaron, así como del cuchillo que le metieron supuestos aficionados del Club Municipal. La razón del ataque, según la novia de Díaz, es que Díaz portaba la camisola de Comunicaciones o Cremas, el club rival.

¿Te extraña semejante violencia a causa del fútbol? Pues no debería.  El fútbol y la violencia de los hooligans tienen una historia íntima. Ahora bien, en una sociedad como la chapina -en la que la criminalidad es mayoritariamente impune, con una larga y triste historia de violencia política y cultural, algo rencorosa y brincona- lo raro es que no haya actos de esta naturaleza cuando se enfrentan grupos rivales, en el marco de actividades intensamente colectivas que apasionan y al amparo de la multitud y de la posibilidad de anonimato. Los encuentros entre equipos y sus hinchas resultan no siendo sólo competencias, sino riñas, batallas, o refriegas.

Las cosas se pueden poner muy peligrosas en este contexto.  El político y comentarista Quique Godoy perdió un ojo en el estadio hace unos años; y ahora le tocó a Kevin Díaz perder la vida.  Así de serio es este asunto de la pasión por el fútbol.

El vandalismo no es siempre físico.  Ahora se expresa con vehemencia en las redes sociales.  Por ejemplo, Kevin Díaz se había expresado así  del equipo Municipal o Rojos: Rojos hijos de puta con custodia, ja ja ja. E hinchas de aquellos publicaron expresiones como: ¿A qué horas van a venir, ratas cobardes; Ando con unas ganas de estrenarte fierro querido con los colores del campeón: y ¡Sólo trompa son putasssss!  Este nivel no debería extrañarnos, tampoco, porque es muy parecido al que usan muchos comentaristas de columnas de opinión.

Un detalle que me parece que hay que ponerle atención es que circulan fotos en las que fans rojos caminan por las calles con palos. Esto, y los tuits mencionados arriba me llevan a pensar en que la incivilidad y la barbarie no son consecuencias del apasionamiento en un momento de calor futbolero. A mi me parece evidente que los hooligans chapines llegan preparados para el salvajismo.  Ya sea para iniciarlo, o para unirse a él.  Sospecho que el gamberrismo ya es parte de la cultura.

Violencia y gamberrismo, eso sí, no son lo mismo.  Culturalmente hay violencias aceptables y aquí van dos ejemplos:  En Chivarreto, Totonicapán, se celebra un festival de puñetazos durante el Viernes Santo; y en San Andrés Semetabaj, Sololá, hay gente que se agarra a chicotazos con varas de membrillo durante el Sábado de Gloria.  De esta práctica puedes ver un vídeo aquí.

¿Sábes qué? Creo que los hinchas futboleros que van en busca de violencia a los encuentros deportivos son  sociópatas.  Sospecho que esas personas han perdido la noción de la importancia que tienen los derechos individuales, las leyes y las normas sociales más elementales.

La culpa, claro, no es del fútbol…es de las personas que actúan con violencia.


27
Abr 14

Luciérnagas en el cedro de mi vecino

140426-cedro-luc iernagas-luis-figueroa-luisfi

Imagínate el árbol de Navidad natural más grande que hayas visto.  Ahora multiplícalo por 100, o por 150.  Salvando las distancias, así se vio -anoche- el cedro de mi vecino lleno de luciérnagas. Centenares, si no miles de pequeñas luces titilantes adornaban el árbol majestuoso.  Uno se emboba cuando ve cosas así.

Mi cámara no da para tanto y no pude captar aquella belleza; pero vale la pena tratar de imaginarla.  Es como algo salido de un cuento.

No es la primera vez que ocurre y en 2011 conseguí una foto en la que las luciérnagas se veían -aunque muy tenues- en el fondo negro del bosque; y en 2010 uno de esos animalitos llegó hasta mi balcón. Las luciérnagas  siempre me han fascinado y me alegra muchísimo cuando puedo tener una, o varias en mis manos.  ¿Será mucho pedir que una, o más visiten mi balcón este año?

De niño me maravillaba al verlas aparecer y desaparecer, y también me llamaba la atención lo dóciles que son. Uno puede tomar una y tenerla en la mano caminando durante bastante tiempo sin que alce el vuelo. Cuando era chico, l primera vez que tomé una creí que quemaba, pero claro que no y estaba fascinado con ella en mi mano.

La luciérnaga, por cierto, era el nombre un drive-in al que mis padres solían llevarnos los domingos para la cena. El local se hallaba donde hoy se encuentran las torres del Centro Financiero  en la zona 4; y a mis hermanos y a mí, ¡cómo nos gustaba ir a ese lugar! El nombre le iba porque el área era oscura y árboles grandes, y la luz del drive-in se veía tenue entre la oscuridad. Y ahora, que ya no tengo la inocencia que tenía a los 9 años, pienso que debe haber sido interesante lo que ocurría en algunos de los automóviles que llegaban a buscar refugio en aquel ambiente escondido. Y pienso que les debe haber parecido fastidioso un auto con dos adultos divertidos y tres, o cuatro niños bulliciosos.


25
Abr 14

¿De quién es la culpa de que las medicinas sean caras?

medicinas-prensa-libre

En Guatemala, un paciente paga hasta 300% más por la compra de ciertas medicinas -si se compara el precio local con el que hay en otros países de Centroamérica, o en México-.

Uno podría decir que esto es responsabilidad de algún cártel de farmacias y farmaceuticas locales y seguramente tenga razón.  Es muy posible que estas se pongan de acuerdo para fijar precios, y hasta es posible que aquellos acuerdos pudieran ser calificados como colusión.  Ahora bien…¿por qué pueden hacer eso las farmacias, las farmacéuticas y los distribuidores?  ¡Porque gozan de la proteccion de los pipoldermos y de mucha de la opinión pública!  Sin la ayuda del gobierno, los fabricantes de medicinas no podrían evitar que tu, o yo, trajéramos de donde fuera las medicinas que necesitamos al precio que nos convenga. Son los políticos y sus funcionarios quienes hacen leyes para ponerles barreras arancelarias y no arancelarias a los medicamenteos importados.  Y lo que es peor…la mayor parte de la gente cree que es bueno que los políticos y sus funcionarios controlen qué medicinas puedes comprar, dónde, a qué precios y en qué cantidades.

La opinión pública favorece la arbitrariedad de los pipoldermos que privilegia a los fabricantes locales.  Y luego, la misma opinión pública quiere medicinas baratas; pero no puedes tener el pastel y comértelo.

Las medicinas son caras, en Guatemala, porque los fabricantes y distribuidores tienen un mercado cautivo que no tiene otro palo en que ahorcarse.  La legislación, los políticos y los funcionarios impiden que puedas comprar tus medicinas en Tapachula, o donde sea, y te obligan a pagar sobrecostos al forzarte a comprarlas aquí.  Sólo con la ayuda del gobierno es que los fabricantes y distribuidores de medicinas pueden hacer semejantes cosas.  Sin el auxilio de los pipoldermos, no habría forma de que aquellos grupos de interés revisaran furgones y maletas en busca de medicamentos a precios mejores.  Los cárteles dependen del la complicidad de los políticos y sus funcionarios para forzarte a comprar sus productos. A ese sistema se le llama mercantilismo.

Que no te digan, que no te cuenten, porque a lo mejor te mienten.

Actualización: Y, ¿cómo quieren resolver el problema los diputados? Mediante controles de precios.  ¿Qué no aprendieron nada de las experiencias en los años 70 y 80 con los precios tope?

La infográfica es por Billy Melgar, de Prensa Libre.


25
Abr 14

Las venas abiertas de Eduardo Galeano

galeano-venas-abiertas-brasil247

Eduardo Galeano, uno de los escritores colectivistas y socialistas más influyentes de los siglos XX y XXI,  dijo que no volvería a leer su obra más conocida, Las venas abiertas de América Latina (1971), debido a que es pesadísima, y admitió que fue escrita sin conocer debidamente sobre economía y política”. Al hablar de ese libro, Galeano explicó  cuando lo escribió “no tenía la formación necesaria. No estoy arrepentido de haberlo escrito; pero fue una etapa que, para mí, está superada.

Las venas… es uno de los libros de cabecera y una de las fuentes de consignas más socorridas de los revolucionarios tercermundistas. En El manual del perfecto idiota latinoamericano, aquel libro está incluido en la lista de los diez que más conmovieron al idiota latinoamericano; y yo añadiría que debe estar en la lista de los diez que más vidas de jóvenes latinoamericanos han cobrado.

Los autores de El manual… dicen que no existe un libro de su género que haya tenido tantas ediciones, traducciones y alabanzas.  No se conoce, en nuestra lengua, en suma, una obra que  -como esta- merezca ser considerada como “la biblia” del idiota latinoamericano, o por la otra punta, como el gran culebrón del pensamiento político.

Dicho lo anterior, creo que una de las mejores cosas que uno puede hacer, cuando se equivoca, es admitirlo y corregir; y en ese contexto creo que es valiosa la confesión de Galeano.  ¿Qué harán los socialistas del tercer mundo con sus copias de Las venas…?  ¿Las guardarán como un recuerdo, o repudiarán la honradez intelectual de su autor?  Digo…porque tiene bastante de honradez intelectual admitir que uno se equivocó y que hizo algo sin conocimientos suficientes. Ya lo dice el dicho: Errar es de humanos; y enmendar es de sabios. Sería fascinante que más de algún devoto de Las venas…hiciera algo por lo menos parecido a lo que acaba de hacer su maestro.

Sospecho, sin embargo, que aquello no ocurrirá. Aquellas ideas obsoletas serán recicladas, y repelladas para volver a ser usadas en aulas y en barricadas. Y las preguntas son: ¿A qué costo? y ¿Quiénes pagarán?

Columna publicada en El periódico y la ilustración es de brasil247.com


24
Abr 14

Catolicismo pierde terreno en Guatemala

evangelicos-catolilcos-prensa-libre

El catolicismo ya no es la religión mayoritaria en Guatemala. Ahora son sólo el 47% y el porcentaje ha decaído sostenidamente a pesar de las procesiones y de tres visitas papales.

En 1996 el 54% de los guatemaltecos decía profesar la religión católica, frente a un 25% de evangélicos. Pero en 2013 el cálculo para los primeros se situó en 47%, solo 7% más que el 40% que dijo profesar el protestantismo.  Así lo informó Prensa Libre.

Entre 1996 y 2013, el porcentaje de chapines que admite que no profesa religión alguna ha llegado a 13% en 2000 y 2007;  pero en 2013 se situó en 9% . Es fascinante saber que esto ocurre.

Por las declaraciones del Presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala, que le atribuye al liberalismo del siglo XIX y principios del XX el orígen del declive católico, ¿será válildo suponer que los dirigentes de aquella organización hubieran preferido que el monopolio protegido por el estado no les hubiera sido retirado?  La competencia dañó sus intereses.  En los años 80 también hubo un repunte del protestantismo porque en aquellos años muchos curas, catecistas y monjas católicas estaban involucrados con la guerrilla e incentivaban la gente a involucrarse también. Las iglesias evangélicas, en cambio, no participaban directamente en el conflicto, ni involucraban a sus seguidores en la lucha de los marxistas-leninistas.

Ejemplos de esto son las actividades de muchos jesuitas, maryknoll y otros; así como testimonios como el de Escaping the Fire que es un relato de cómo es que cientos de ixiles salvaron sus vidas durante el enfrentamiento armado que les llevó el Ejército Guerrillero de los Pobres, muchas veces de la mano de militantes católicos.

En el reportaje que anima estas meditaciones se menciona de paso lo poco efectiva que es la iglesia católica en cuanto a construir sentimientos de comunidad entre sus adeptos; y no se menciona con justicia lo efectivos que son los evangélicos en ese sentido.

¿Sabes qué hace falta en los análisis de los consultados para el reportaje? En ningún lado se hace mención de los abusos contra niños cometidos por funcionarios de la iglesia católica. ¿Habrá gente que les de la espalda por esa razón?

Veo varias causas principales para la pérdida de terreno de la iglesia católica en Guatemala: La ruptura del monopolio que tenían, el involucramiento de sus dirigentes y sus militantes con la guerrilla marxista-leninista; y no sólo los abusos contra niños sino los actos de ocultamiento de los mismos. Veo que mientras que el catolicismo hace encomios de la pobreza, los evangélicos suponen que si dios es el rey y ellos son hijos de dios, no tienen por qué avergonzarse de ser querer vivir como príncipes.

Puede que mi perspectiva no sea políticamente correcta; pero creo que aclara y amplía el análisis.

Actualización: El lector, Javier, me llamó la atención sobre un detalle: aunque es evidente que el catolicismo está disminuyendo en sus números; sigue siendo mayoritaria.  Esto es cierto porque  lo que llamamos iglesia evangélica, en realidad es iglesias evangélicas.  La iglesia evangélica no es una y piramidal, como la católica.  Se puede decir, eso sí, que el protestantismo ha desplazado al catolicismo.

La ilustración es de Prensa Libre.


23
Abr 14

“La ciudad de los libros”

la-ciudad-de-los-libros

La ciudad de los libros es un Talkshow dedicado a la pasión por la lectura y hoy -que se celebra el Día del libro- fue el lanzamiento del primer capítulo en línea.

Puedes verlo aquí.

Las conductoras son Gloria Alvarez, Vanessa Rivera y Carmina Valdizán y el tema inaugural fue el método de Neil Strauss para la seducción y su libro The Mystery Method: How to Get Beautiful Women Into Bed.


22
Abr 14

¿Qué relación hay entre la economía y los sentimientos?

Imagen de previsualización de YouTube

La convivencia, ¿fortalece, o desgasta el amor de pareja? y La diversión es una buena inversión, son algunos de los temas audaces que el cuate, Martín Simonetta, aborda en su libro Psicoeconomía: Economía de los sentimientos humanos.

Si te interesa saber cómo es que se unen la economía y los sentimientos humanos te interesará leer el libro; y -seguramente- querrás ver la conversación que tuve con Martín, hace poco.  En ella, el autor explica cómo es que en las últimas décadas la economía ha estrechado sus relaciones con otras ciencias como la política y la psicología.  Martin Simonetta hace referencia a los trabajos de Vernon L. Smith sobre la economía del comportamiento.  El libro de Martín explora las riquísmas relaciones que hay entre la economía y la psicología.

En la conversación, Martín aborda el tema de por qué es que las relaciones de pareja tienden a ser más volátiles ahora, que antes y por qué es que una perspectiva de ganar-ganar es, ahora, mucho más importante en una relación de lo que lo era hace décadas.

Martín también habla sobre el capital psíquico, tema desarrollado a partir de la psicológía positiva, que es una rama de la psicología que se enfoca más en lo positivo y las fortalezas de las personas, que en lo negativo y en sus debilidades.  El capital psíquico es lo que nos ayuda a recuperarnos de las adversidades, a enfrentar desafíos, a crecer y a desarrollar resilencia.


21
Abr 14

¡Caldo de huevos para el almuerzo!

140420_caldo_de_huevos_luis_figueroa_luisfi

En casa, el caldo de huevos que hacemos es la receta de mi bisabuela, Adela.  Es uno de mis platos favoritos en todo el universo mundo porque es delicioso y es algo muy de la familia.  Y ayer disfrutamos de esta delicia.

Pones a hervir los huesos, y la carne del pavo de la Navidad (que has guardado en el congelador) junto con el relleno y el gravy que sobraran.  Que hierva a fuego lento unas dos, o tres horas.  Luego lo cuelas bien. Bien.  Le añades Cremas de tomate (de sobre, o de lata) hasta que adquiera un color rojo atractivo; pero que el sabor de las cremas no supere al del caldo del pavo.  Le añades un ramo de apazote y lo dejas hervir otra hora.  Sazonas y eso es el caldo.

En una olla pequeña pones caldo y ahí, en un cucharón de servir sopa, cueces un huevo. Cuando el huevo está cocido a tu gusto (a mí me gusta tierno) lo sirves en el plato en el que lo comerás y le añades caldo hirviendo, y buenos queso parmesano y crema.  Y algo de chiltepe, si te gusta el picante.

En realidad y para mi gusto, lo mejor del pavo es el relleno y lo que viene después: este caldo de huevos y los sandwichs de pavo.  Normalmente los comemos cerca de la Navidad o del Año Nuevo; pero esta vez esperamos para esta temporada y fueron muy bien aprovechados.


21
Abr 14

Este año también hubo alfombra

140418_alfombra_guatemala_luis_figueroa-luisfi

¿Por qué es que practico algunas tradiciones -aunque no esté de acuerdo con la filosofía de muchas de ellas-? Es que me gusta el encuentro entre generaciones; el establecimiento y fortalecimiento de vínculos culturales, históricos, familiares, y amistosos.  Las tradiciones nos presentan la oportunidad de enriquecernos cultural y afectivamente.  Nos sirven para  aprender acerca de costumbres y prácticas que no sólo son inmemoriales (en muchos casos), sino que se han adaptado, o han permanecido prácticamente inmutables.

Los lectores descuidados creen que porque uno es individualista debería rechazar las prácticas culturales colectivas.  Empero, no hay nada en el individualismo metodológico que apunte en esa dirección; y ciertamente no hay nada en el individualismo -como principio según el cual los hombres poseen  derechos inalienables que no les pueden ser arrebatados por ningún otro hombre, ni tampoco por cualquier número, grupo o conjunto de hombres- que apunte hacia aquella creencia.

Las tradiciones colectivas son parte de la evolución social y la enriquecen.  Son parte del largo proceso de prueba y error por medio de cual crece y prospera una sociedad.  No sólo de forma, sino también de fondo.  Las tradiciones dan un sentido de pertenencia: a este grupo de amigos, a estas familias, o a esta tribu.

Dicho lo anterior, de verdad les agradezco a mi bisabuela, a mis abuelas, a mis padres, a mis amigos y a todos los que no sólo me enseñaron a disfrutar de las tradiciones y de la alegría de celebrarlas en compañía de quienes uno ama; sino que me permiten ser parte de ellas.  ¡Mi vida es muchos más rica gracias a las experiencias, y a quienes me acompañan en el camino de vivirlas!

Este año, como en 2013,  hicimos con unos amigos en la Quinta avenida y Primera calle de la zona 1. Las alfombras son componentes propios e indispensables de las procesiones chapinas. En su libro, Alfombras de aserrín,  Amelia Lau Carling cuenta que La semana antes del domingo de Pascua…los vecinos crean alfombras de aserrín teñido, de flores y de frutas sobre el camino de muchas procesiones.  Año tras año las hacen con nuevos diseños.  Año tras año las procesiones marchan sobre ellas, destruyendo sus dibujos al pasar.  De niña en Guatemala, mi hogar era el de una familia china que se aferraba a sus costumbres.   Pero la semana santa era una temporada como ninguna otra hasta para una familia china tan tradicional como la nuestra.  Con los vecinos nos juntábamos en las aceras para admirar las alfombras antes de que los cortejos caminaran sobre ellas.  Viendo las procesiones, yo sentía que la historia que narraban ocurría ahí mismo.  Y la belleza de los breves tapices creados con tanto primor se ha quedado grabada en mi corazón.

Elegí este relato porque Amelia expresa muy bien mis propios sentimientos frente a las alfombras; porque la familia de Amelia vivía en la Quinta Avenida de la zona 1, a unas cuadras donde vivía mi tatarabuela, Gilberta y su familia, sobre la misma avenida en la que hicimos la alfombra del viernes; y porque este año –por segunda vez en mi vida– estuve algo involucrado en la elaboración de una alfombra de aquellas.

Al describir el proceso, Amelia cuenta que Primero puso una capa de aserrín natural y la regó con agua.  En seguida sus ayudantes dibujaron sobre ella las figuras de aserrín coloreado.  Se encaramaban sobre  tablas para alcanzar los lugares que debían adornar sin estropear lo que ya habían hecho.  Con un colador y unos esténciles de cartón, pasaban finas lloviznas de colores.  Cuidadosamente medían los diseños, siguiendo las instrucciones…luego otro ayudante pasaba por toda la alfombra con una regadera muy fina de agua, “pish, pish”, para que el aserrín quedara bien plano.  Ay, que linda era.  ¡Parecía una alfombra de verdad!

Luego de elaborar la alfombra, y luego de que pasara la  procesión de La Recolección, doña Yoli nos invitó a almorzar los tradicionales bacalao a la vizcaína y torrejas.  ¡Que le salen deliciosos!  Una buena recompensa por unas 6 horas de trabajo…que no cuentan como trabajo porque es un agradable encuentro entre viejos y nuevos amigos, acompañado por buenas bebidas y variadas bocas o tapas. A veces cansados, pero siempre dispuestos a reírnos y a disfrutar de todo lo que es bueno, lo que es bello y lo que es pacífico.  Le haim.

El de la foto de abajo (por Bernardo) es el equipo que elaboró la alfombra frente a la casa de doña Yoli.

alfombra-guatemala


20
Abr 14

La fiesta de la fertilidad

140420_huevos-de-pascua-luis-figueroa-luisfi

¡Los huevos de colores ya están en casa…y los trajo El conejo, según la mitología! Desde tiempos antiguos, el conejo era un símbolo de la fertilidad asociado con la diosa fenicia Astarté, a quien además estaba dedicado el mes de abril.

Me gusta mucho esta fiesta porque es alegre y colorida.

En recuerdo de aquella diosa, a la festividad de pascua se la denomina Easter, en algunos paísesEsto es porque también era la festividad de la primavera para honrar a la diosa teutónica de la luz, a quien se conocía en el mundo anglosajón como Easter.  Para el siglo VIII los anglosajones ya habían transferido dicho nombre a la fiesta cristiana.

Según un mito del pueblo de Chiconamel, del norte de Veracruz, cierto dios ocasionó un diluvio universal; y sólo un hombre y su familia se salvaron contra la voluntad divina porque se escondieron en un cajón, siguiendo el consejo que les dio un conejo. El dios que había ocasionado el diluvio se enteró de los sobrevivientes cuando estos encendieron fuego para asar pescados; y de acuerdo con el relato nahua, el conejo fue castigado;  y por salvar a los hombres fue condenado a alumbrarlos y fue transformado en la Luna. ¡Por eso es que cuando hay Luna llena, lo que ves es la imagen de un conejo! Esto lo leí en Imágenes de la mitología maya, por Oswaldo Chinchilla.

Cuando era niño esperaba con muchas ganas este día (a pesar de que era el último de las vacaciones) porque el conejo llegaba a la playa, a Panajachel, a la casa -o donde quiera que estuviéramos- ya que mis padres acarreaban huevos de chocolate, o de almendras. Sin que los niños nos diéramos cuenta, mis padres escondían los huevos en el jardín y en el momento oportuno nos decían que el conejo había pasado y que saliéramos a buscar huevos. Cuando los mayores crecimos un poco, se nos mandaba a alguna habitación lejos del jardín y -aunque ya sabíamos que eran mis padres los que escondían los huevos, y que no había tal conejo- igual disfrutábamos de salir a buscar y encontrar los dulces. Cuando chicos, lo importante era encontrarlos; y cuando crecíamos el asunto era de a ver quién encontraba más.