08
Dic 23

¿Cuántos conductores juegan a la ruleta rusa cuando manejan?

 

Poco antes de las tres de la tarde, del martes pasado, el piloto de un camión de transporte pesado perdió el control del vehículo porque le fallaron los frenos y, a una velocidad de unos 80 kilómetros por hora, chocó a por lo menos unos 15 vehículos.  Afortunadamente no hubo muertos; pero sí hubo por lo menos 6 heridos y muchos destrozos. Eso ocurrió en el kilómetro 19 de la carretera Interamericana.

¿El camión que causó aquel desastre tenía seguro? ¿Cuántos de los vehículos dañados estaban asegurados? Los heridos, ¿tenían seguros?

El accidente fue en la ruta Interamericana. Foto Prensa Libre @Transito_mixco.

Hace como 20 años me chocó un conductor imprudente en la zona 10, ni él ni yo resultamos lastimados; pero mi carro si fue dañado.  Cuando le conté el incidente a mi amiga Lissa, ella me pregunto: Pero tenés seguro, ¿verdad? Y cuando le dije que no, me espetó: Sos un irresponsable.  Y claro que ella tenía razón.  Andar por ahí manejando sin seguro es una irresponsabilidad porque conducir es una actividad peligrosa y uno está obligado moralmente a: responder por los daños que cause a otras personas, a otros vehículos e incluso a inmuebles; protegerse contra los daños que le pudieran causarle al vehículo propio y no ser una carga para los demás en caso de necesitar atención médica como consecuencia de un accidente. Esa misma semana contraté un seguro y ¡Qué alivio!

¿Cuántos transportes colectivos -que operan bajo supervisión política- no cuentan con seguros? ¿Cuántos transportes pesados andan por ahí con llantas lisas y sin mantenimiento y son operados sin seguro? ¿Cuántos motoristas andan por ahí con un death wish sin estar asegurados?

¡Por supuesto que se respeta la libertad de conducir!…pero la libertad y la responsabilidad son dos caras de la misma moneda y son inseparables.  Es impensable una sin la otra y la responsabilidad es la disposición y capacidad de hacerse uno responsable de sus decisiones y acciones.  Quien conduce un vehículo sin mantenimiento apropiado y el propietario de ese vehículo, el que permite que circule en esas condiciones, e incluso exige que circule en esas condiciones, deben ser responsables.  Y la primera línea de responsabilidad es la de mantener los vehículos en buen estado; la segunda línea de responsabilidad es la de tener experiencia para manejarlos y la de contratar personal con experiencia; y la tercera línea es la de contratar seguro.

Por supuesto que también se debe respetar la libertad de contratación de seguro y no es admisible que -legislativamente- se establezca un monopolio de la provisión del seguro.

Friedrich A. Hayek explicó que en occidente siempre ha sido un deber de la comunidad procurar medidas de seguridad en favor de quienes -como consecuencia de eventos que escapa a su control-se vean amenazados.  De ahí se deriva que, si de modo general es razonable proclamar la necesidad de estar protegidos contra las adversidades extremas, parece obvio que todo aquel que conduce un vehículo debería adoptar las medidas previsoras, de la clase que convenga, contra los azares habituales que te pone la vida. Entonces, los conductores de vehículos deben cubrir el riesgo de ocasionar daños a terceros, no en su interés, sino en el de quienes pudieran padecerlos por el actuar de los primeros.

¿Ya es hora de hablar de seguros de aquella naturaleza? ¿O esperamos otra tragedia?

Columna publicada en República.


01
Dic 23

Geraldina Baca-Spross, una sonata de creatividad y entusiasmo por las artes

A Geraldina Baca-Spross, promotora de arte extraordinaire, la vi por primera vez cuando mi abuela, Frances, y yo estábamos haciendo cola para entrar al espectáculo Nueces y cascabelesElla es Geraldina, me dijo mi abuela, Mira que ojos tan lindos tiene.  Y efectivamente, Geraldina se veía guapísima, y nos sonrió cuando mi abuela y yo le hicimos un gesto de saludo y entró al Teatro Nacional.

Geraldina y las artes escénicas en Guatemala son una sola.  Desde 1976 hasta lo que va del siglo XXI, la historia de la música, la danza, la ópera, el teatro, el ballet, y otras artes de esa naturaleza -en Guatemala- no puede ser escrita sin mencionar a esta dama en un lugar distinguido.

La segunda vez que la vi fue en su casa del final de la Avenida de las Américas.  Yo repartía juegos electrónicos Odyssey para ganarme unos quetzales y llegué a su casa a dejar e instalar uno.  Tuve la suerte de que ella me recibiera y ¿sabes que me impresionó muchísimo? En su casa había dos pianos. A uno, de niño, eso lo impresiona mucho.  Era evidente que era la casa de una artista y, sobre todo, la casa de una pianista, porque Geraldina también toca el piano.

Haz clic en la foto para ver una entrevista que le hice a Geraldina en 2012.

Las producciones de Geraldina no sólo han sido espectaculares siempre; sino que, las suyas, siempre han sido elegantes y de muy buen gusto.  No ha habido nada ordinario en sus producciones por sencillas que fueran.  Desde la presentación de una ópera, hasta la de un solista lucen magníficas si Geraldina las organiza.  Si el arte muestra el sentido de vida de los artistas, el arte que Geraldina produce y hace posible, es la materialización de todo lo que es bueno, lo que es bello y lo que es pacífico.

El miércoles pasado, Geraldina Baca-Spross recibió el reconocimiento Llamas de la Libertad de parte del Consejo Directivo de la Universidad Francisco Marroquín, presea que se otorga a personas que han llevado la misión de la Universidad un paso más allá.  Más merecido, imposible, porque Geraldina ha llevado, a las artes, donde tanto se necesitan, los valores estéticos propios de una sociedad abierta y de personas libres. La vida de Geraldina es la prueba de que una vida con propósito es una vida plena y feliz.

He tenido la dicha de ser invitado a seis producciones de Geraldina, primero enla Organización para las Artes de la Universidad Francisco Marroquín y luego en el Departamento de Artes Escénicas, de la Casa de la Libertad.  Primero en Monstruos y prodigios, como un miembro del público que inicia una guerra de pan con los actores; luego en Holiday of Musicals, como un estudiante preguntón; más tarde en El carnaval de los animales, al leer los textos de esa obra de Saint-Saëns; tuve un párrafo en la producción del Pájaro de fuego; leí una narración en Joy 2022 y, en mayo pasado, fui el narrador en Durmiendo en el museo.  Esas experiencias las he gozado como mico y se las agradezco mucho a Geraldina.

Siempre recordaré el recital que, a oscuras y en medio de lluvia y relámpagos, organizó en su casa durante la tormenta Agatha con la complicidad del virtuoso Roberto Prosseda. Sus soirées de navidad en compañía de Lowell, su esposo, y de damas notables como la cantante de ópera Susy Sello y esa institución que era Siang Aguado de Seidner, y de otros personajes de la cultura guatemalteca, también son memorables. Sus deferencias para mi madre, siempre son valoradas.

¡Estoy seguro de que tenemos Geraldina Baca-Spross para ratos! y de que los chapines seguiremos disfrutando de su vitalidad, de su creatividad y de su entusiasmo por las artes.   L´chaim, querida Geraldina.

Columna publicada en República.


24
Nov 23

Estrellas y sombras, Hollywood y la política inmoral hacia Hamás

 

Susan Sarandon, una actriz admirable…como actriz, fue despedida de su agencia, que es una de las más grandes de Hollywood, después de sus comentarios infames durante una manifestación pro Palestina. Sarandón generó indignación cuando afirmó que los judíos finalmente estaban probando lo que se siente ser musulmán en Estados Unidos, en alusión al antisemitismo. La actriz ha sido intensamente crítica con Israel durante toda la guerra contra Hamás, desencadenada luego de que el 7 de octubre pasado unos 3, 000 terroristas de aquel grupo irrumpieron en la frontera del sur de Israel, mataron al menos a 1,200 personas y tomaron unos 240 rehenes luego de cometer todo tipo de tropelías, incluidas violaciones y asesinatos de bebés.

Avenida de las Américas en la ciudad de Guatemala.

La actitud y lo dicho por Sarandon me recordó algo que dijo Friedrich A. Hayek cuando recibió el Premio Nobel de Economía: El Premio Nobel confiere a un individuo una autoridad que en economía ningún hombre debería poseer… la influencia del economista que más importa es la influencia sobre los profanos: políticos, periodistas, funcionarios públicos y el público general. No hay ninguna razón por la que un hombre que ha hecho una contribución distintiva a la ciencia económica deba ser omnicompetente en todos los problemas de la sociedad (como la prensa tiende a tratarlo hasta que al final él mismo puede ser persuadido a creer).

El querido Fritz añadió que incluso se llega a sentir que es un deber público pronunciarse sobre problemas a los que tal vez no se haya dedicado especial atención. No estoy seguro de que sea deseable fortalecer la influencia de unos pocos economistas individuales mediante un reconocimiento tan ceremonial y llamativo de logros, tal vez del pasado lejano. Por lo tanto, casi me inclino a sugerir que exigáis a vuestros galardonados un juramento de humildad, una especie de juramento hipocrático, de no exceder nunca en los pronunciamientos públicos los límites de su competencia.

Si los galardonados con premios Nobel deberían tomar un juramento de humildad, imagínate el que deberían hacer las celebridades.  Es fatal que esta gente sienta que es un deber público pronunciarse sobre problemas a los que tal vez no le han dedicado atención especial y es fatal que influyan en el público general.  Anthony Hopkins, que es un grande de la actuación explicó por qué cuando dijo que los actores (incluido él) no deberían pronunciarse sobre eventos de actualidad porque los actores son bastante estúpidos y Brad Pitt comentó que los actores no son las mejores personas para ofrecer opiniones sobre determinadas situaciones.  Basta recordar que Jane Fonda fue miembro del Partido Comunista y que Leonardo di Caprio juega en el equipo de Al Gore y Greta Thurnberg.

Por supuesto que no hay que generalizar porque ahí tienes a Ronald Reagan que leía The Freeman; y que fue uno de los más grandes líderes mundiales en el siglo XX a pesar de su conservadurismo en cuanto a la guerra perdida contra las drogas y su ignorancia en cuando al sida. Ahí tienes a Clint Eastwood que se ha expresado abiertamente contra la cultura woke. Rose McGowan y Gina Carano también se han distinguido en esa lucha.

Por supuesto que no se trata de que las estrellas no deban expresar sus opiniones con libertad. ¡Todos, todos, todos, debemos tener la libertad de expresar nuestras opiniones! Y nadie debería ser perseguido penalmente por pensar diferente y expresarse. Pero a la luz de lo que dijo Hayek, cuando se tiene una palestra del tamaño de un premio Nobel, o una del tamaño de las que se tienen en Hollywood esas opiniones deben ser lo más informadas posible y el ejercicio de aquella libertad debe estar acompañado de responsabilidad proporcional.

Lo que hacen Sarandon y otros personajes que justifican los crímenes de Hamás no es sólo una burla para las víctimas.  Lo que hacen es atizar el odio.  Ocultan el hecho de que el mal prospera cuando es apaciguado; y que si Israel no cuenta con el apoyo material, intelectual y moral para acabar de una vez por todas con la perversidad de Hamás y los problemas en Gaza, el próximo objetivo es occidente.

Columna publicada en República.


17
Nov 23

Viaje en la historia chapina: “Nacido el 20 de octubre”

 

Soy lector lento…y me llevé Nacido el 20 de octubre, por Carlos Sabino en tres sentadas.  A la luz de una lámpara que Carlos Enrique Díaz le regaló a mi abuelo, Luis, cuando aquel coronel era Jefe de las Fuerzas Armadas en tiempos de Jacobo Árbenz, avancé con avidez por las páginas de la novela con la esperanza de que no concluyera.

¿Conoces ese sentimiento?  Uno quiere sumergirse en la trama y saber qué ocurre con los protagonistas y otros personajes, pero no quiere que se termine el libro.

Nacido el 20 de octubre, por Carlos Sabino.

No sé a ustedes, pero a mí me pasa más cuando se trata de novelas históricas -y otros textos- relacionadas con Guatemala.  Uno va reconociendo los eventos, ya fuera porque los vivió, o porque leyó sobre ellos, o se los contaron.  Yo tuve la dicha de tener abuelas y tías abuelas que me contaban historias -algunas de las cuales vivieron y sufrieron en carne propia-.  Uno va reconociendo poblaciones, calles y lugares como la zona 2 donde vivía Hans, el protagonista, porque crecí en la Avenida Independencia.  También como ejemplo, cierto restaurante chino que era lugar de encuentro de guerrilleros, prostitutas y taxistas, que conocí en su locación vieja porque era legendario, y para poder contar que comí ahí una hamburguesa y un milk shake.  No pude dejar de sonreír cuando leí la palabra sextear porque para nada significa lo mismo para mi generación, o para la de Hans, que para la generación de los teléfonos inteligentes.

Uno revive experiencias, como cuando, en la segunda parte de la novela, se cuenta el final de la vida de uno de los personajes asesinado por sus compañeros guerrilleros por no estar de acuerdo en todo con ellos.  Una de mis compañeras de bachillerato fue asesinada en Nicaragua por la guerrilla guatemalteca; y uno de mis amigos, también en bachillerato, fue médico de la guerrilla en México y fue asesinado allá por desacuerdos.

De la novela me encantó leer a los personajes, de Carlos Sabino, hablando en idioma chapín.  Me encantaron los saltos en el tiempo y el espacio.  Las reflexiones sobre las guerras, que no es extraño que empiecen con fervor patriótico y hasta con cierta felicidad agresiva, para terminar en destrucción, caos y desesperación. En un momento, Amelia le dice a Hans, Atrévete, es todavía hora de salir de la podrida Europa y al ver lo que ocurre allá con el islamismo, me pregunto si esa frase es tan inquietante ahora como cuando hace 83 años la dijo Amelia. 

la lámpara que Carlos Enrique Díaz le obsequió a mi abuelo.

Nacido el 20 de octubre es una novela histórica, pero no es un discurso político.  Lo cual no quiere decir que no sea educativa en el sentido de que el lector curioso -sobre todo el lector joven- en más de un capítulo querrá saber más sobre lo que se está relatando.  Por ejemplo, ¿Qué ocurrió exactamente y por qué en el puente La Gloria?  Yo llevé a uno de mis sobrinos a ese lugar, cuando eran niño, y le conté lo que sabía, y disfruté su asombro y su curiosidad en aquel lugar histórico.

En fin…Carlos Sabino nos tiene bien acostumbrados a sus obras históricas de no ficción; y ahora nos ha regalado esta aventura novelística que, sin ninguna duda, enriquece el patrimonio cultural chapín, y enriquece las horas de quienes la leemos. 

Actualización: En la Biblioteca Ludwig von Mises, de la Universidad Francisco Marroquín acompañé a Carlos Sabino en la presentación de este libro. 

Yours truly y Carlos Sabino durante la conversación en la Biblioteca von Mises. Haz clic en la foto para ver la noticia. Foto por Mayra Ramírez.

Columna publicada en República.


10
Nov 23

Etnias y disidencias, brechas en el espectro indígenista

 

Vayan a mandar a su casa, a su territorio les dijo una miembro de la alcaldía indígena de Palín a dirigentes de los 48 cantones de Totonicapán que participaban en las manifestaciones del 3 y 4 de noviembre pasados.  Esta bendita tierra, y mírenla bien, esta tierra es pocomam, ustedes quieren mandar, vayan a mandar a su casa, a su territorio, añadió.

Nos van a cortar [el micrófono] porque no estamos políticamente correctas, denunció aquella dirigente, cuando miembros de otras organizaciones que se hallaban en el lugar intentaron persuadirla de que dejara de hablar.   

¿Quién puede enarbolar esta bandera con propiedad?

Lo que ocurrió en aquella tarima, en la Plaza de la Constitución no es novedad; pero es muy ilustrador.  Hizo evidentes las diferencias profundas y anchas que hay entre las distinta etnias, dirigencias y movimientos indigenistas a pesar de todos los esfuerzos -que van desde la propaganda, hasta la academia- para construir lo maya, como si fuera una unidad con comunidad de intereses y visiones colectivas.

Cuando tomé la clase de Partidos Políticos de Guatemala, en el en ICPS de la URL, recuerdo una lectura acerca de los intentos por formar un partido indígena nacional, posiblemente en los años 60, o 70, esfuerzos que resultaron infructuosos debido a rivalidades enraizadas profundamente en la historia, a diferencias ideológicas y políticas, e incluso por disputas personales por posiciones de poder. 

Para quienes estamos familiarizados con el individualismo metodológico y con la praxeología, así como con el análisis económico de las decisiones públicas, aquello no sorprende.  Es la visión colectivista del mundo la que hace creer a algunas personas que los individuos que forman parte de los grupos sociales como el de los indígenas, por ejemplo, deben pensar como indígenas y sólo como indígenas de acuerdo -y esta es la clave- de acuerdo con los cánones fijados por las dirigencias piramidales de aquellos grupos.  Quien se aparte de aquella ortodoxia -bien estalinista- es un vendido.  Y el vendido siempre es el otro.   En aquel contexto, las disidencias son muy mal vistas.

¿Por qué cabe el termino estalinista?  Porque para cuando murieron Marx y Engels era evidente que los proletarios no se estaban depuperizando como la teoría marxista científicamente aseguraba que iba a ocurrir. También era evidente que los proletarios  no estaban interesados en hacer la revolución como aquella teoría científicamente había afirmado que iba a ocurrir.

Eduard Bernstein heredero intelectual y sucesor de aquellos dos pensadores se dio cuenta de que la teoría científica del socialismo real estaba haciendo aguas por todas partes y se planteó la disyuntiva: ¿Qué es más importante, hacer la revolución para acabar con el capitalismo, o mejorar las condiciones de vida y de trabajo de la gente?  El opto por la segunda y fue tachado de revisionista y de traidor.  Lenin también se dio cuenta de aquel fenómeno y para resolver la complicación decidió que, a falta del interés revolucionario de los proletarios, la revolución iba a ser llevada a cabo por la vanguardia del proletariado que eran él y sus amigos revolucionarios de tiempo completo.

Stalin, implantó una dictadura hecha de acero para desanimar y aplastar todo pensamiento que cuestionara los cánones bocheviques; y de ahí los gulags y otras formas de represión espantosas.  Política que hizo que el cráneo de Trotski se encontrara violentamente con un piolet.

Para ir haciendo la historia corta, no se terminaban de resolver las fallas fundamentales en la teoría marxista; porque en China, Mao no tenía proletarios e hizo su revolución con campesinos, una falla en la matrix con la que el marxismo también se encontró en otras partes de Asía, en África y en Hispanoamérica. 

Para resolver el apuro la Escuela de Fráncfort se puso creativa y enriqueció la teoría marxista mediante el truco de que, si bien la lucha de clases entre proletarios y burgueses nunca iba a ocurrir como la habían vaticinado Marx y Engels, lo cierto es que en las sociedades siempre había colectivos de oprimidos y de opresores.  ¡Y ya no hacían falta los proletarios!…la revolución la iban a hacer los oprimidos.  Los indígenas, por ejemplo.

Pero, claro, para eso se necesitaba que los indígenas tuvieran conciencia de oprimidos, así como los proletarios deberían haber tenido sus conciencias de clase.  Y de aquí la necesidad de que enfrentamientos como el de la doctora Arana y los 48 cantones sean acallados, o que por lo menos no reciban atención mediática.  Aquellas grietas y tensiones ponen en evidencia que la posición de los distintos grupos y millones de individuos indígenas no son un bloque como hecho de hierro estalinista.

Para la próxima administración todo aquello es un camote; porque estando su origen en un movimiento -y no en un partido propiamente dicho- tiene dentro de sí la más variopinta cantidad de intereses específicos y visiones particulares de los colectivos que conforman el movimiento, muchas veces irreconciliables y muchas veces demasiado acostumbradas a la oposición, a la barricada y al graffiti, más que a buscar puntos de encuentro desde el poder.

Finalmente, está sobre el tapete la cuestión de si las dirigencias cakchiqueles, quichés, pocomoames y otras tienen, o no la representación de los tzutujiles, ixiles, y queqchies por mencionar tres.  ¿Las representaciones colectivistas, representan a los individuos de aquellas etnias? ¿Quiénes tienen el carné vigente de revolucionarios?

Columna publicada en República.


03
Nov 23

El tráfico, rancheras y frustración

 

Cuando me atrapa el tráfico, ¿sabes qué hago? Pongo música ranchera, subo el volumen y canto a mis anchas.  Si no tengo prisa, ni voy a un compromiso, me relajo.  Si tengo prisa…un poco también, porque no hay nada que pueda hacer para remediar la situación.  Si voy a un compromiso, llamo para avisar que voy tarde.

Pero claro…no me toca pasar cuatro horas en el tráfico todos los días y eso debe ser espantoso.  Estoy seguro de que ese estado de cosas genera mucha frustración y desgaste, y es uno de los caldos de cultivo para la agresividad y la hostilidad que se notan cada vez más entre los chapines.

El problema del tráfico excesivo en la ciudad de Guatemala es un problema de mercado y hasta que no se entienda así, su solución posible está muy lejos (y en otras ciudades, pero me voy a centrar en el capitalino porque es el que me toca ver y vivir).

A ver, si la solución fueran un sistema de transporte colectivo eficiente y un metro, no habría tráfico fastidioso en ciudades como la CDMX, ni en Nueva York, ni en Washington, D. C.

Claro que el transporte colectivo y el metro son útiles; pero no elimina los embotellamientos en ninguna de aquellas ciudades porque es natural que las personas prefieran usar sus propios vehículos; y porque no tiene costo alguno visible el uso de las calles y carreteras.

En ciudades como la de Guatemala hay otro elemento que hay que tomar en cuenta: No es suficiente que el transporte colectivo (o el metro, si lo hubiera), o las góndolas colgantes (si las hubiera) sean seguras.  Aquello sirve de poco si cuando caminas de tu casa a la estación te pueden quitar la compu a punta de pistola; y si lo mismo puede ocurrir cuando caminas de tu trabajo a la estación.  La inseguridad ciudadana -que está como si les hubieran dado permiso a los ladrones para asaltar a gusto- no anima a usar el transporte colectivo.

Claro que nunca faltan quienes ofrecen soluciones coercitivas, por medio de legislación prohibitiva y de recursos punitivos.  Pero esas no sólo no son soluciones, como lo probó el Hoy no circula en la CDMX; sino que son violatorias de los derechos individuales y son fuentes de corrupción.

Toda solución sostenible para problemas de convivencia social como el tráfico denso, deben apoyarse en normas generales y abstractas aplicables a todos por igual, sin privilegios. Ya te imaginarás que prefiero soluciones de mercado.  Si te interesa el tema, checa Street Smart una obra fundamental para entender el transporte como elemento crucial para el bienestar económico y social. La obra, editada por Gabriel Roth sostiene que muchos de los problemas que hay en calles y carreteras –a causa del congestionamiento, altos costos, corrupción y mal mantenimiento, por citar algunos– pueden ser solucionados mediante la aplicación de los mismos principios solucionan otras necesidades. Es una obra para empezar a abordar el tema desde la perspectiva de principios y para entender la naturaleza del problema y la de sus posibles soluciones basadas en el principio de no agresión.

Cuando alguien va en un bus después de haberlo esperado por media hora en la calle; y sabe que le falta entre una y dos horas para llegar a su casa después de un día productivo no está para cantar rancheras.  Para el problema del tráfico, una solución de fondo y sin falsear la realidad debería ser prioridad de carácter nacional y no sólo municipal, porque cada día que pasa va a empeorar…como siempre…para los más vulnerables.

Columna publicada en República.


27
Oct 23

Mirada profunda a las trampas de la democracia

 

Cuando seamos mayoría no tendréis otra opción que aceptar la sharía, dijo un islamista al advertir que algún día tendremos una mayoría musulmana aquí en Canadá.  Esa es la idea que muchas personas tienen de la democracia; que en la democracia la mayoría manda y que por ser mayoría está facultada para imponer legislación y valores sobre la minoría, sobre todo si la minoría es la más pequeña que hay…el individuo.

Haz clic en la imagen para comprar La libertad y la ley.

Aquí en Guatemala he oído presidentes decir que como fueron electos por la mayoría, ellos mandaban.  Mucha gente cree, de verdad, que mandar es una facultad que deberían tener los mandatarios porque han sido electos por la mayoría.  Sin reparar en que el mandatario está al servicio de los mandantes y en que los mandantes son los ciudadanos y los tributarios; y sin reparar en que las mayorías que eligen presidentes en Chapinlandia en realidad son sólo la mayoría de la minoría que acude a los comicios y vota válido.

Algunos políticos se ponen tan jacobinos que argumentan que, si los representantes de los electores en el Congreso no hacen lo que demanda el ejecutivo electo por la mayoría de la minoría, podrían hacer uso de multitudes en las calles.  Y esto nos lleva a un libro que acabo de leer en un seminario con colegas: La libertad y la ley, por ese extraordinario jurista que es Bruno Leoni, y acompañados por ese doctor de la ley que es Ricardo Rojas.

Dice Leoni que ningún sistema representativo basado en elecciones puede funcionar bien mientras las elecciones se hagan con objeto de alcanzar decisiones de grupo mediante la regla de la mayoría, o cualquier norma cuyo efecto sea coartar al individuo del lado perdedor del electorado.

Como escribió Friedrich A. Hayek, probablemente la democracia sea el mejor método de conseguir ciertos fines; pero no constituye un fin en sí misma. ¿Qué fines? Elegir autoridades, por ejemplo, o decidir si en el pueblo se va a construir una cancha de fútbol, o un salón comunal.  El peligro está en que la democracia se degenere hasta el punto de que la gente crea que lo justo es lo que la mayoría decide como tal.  De ahí la importancia de los principios, sobre todo el de respeto a los derechos individuales de todos por igual; y el de no agresión.

Ninguna mayoría, y ciertamente ningún grupo que diga representar a la mayoría, debería tener la facultad de violar los derechos individuales de los individuos que constituyen minorías; y tampoco debería tener la facultad de iniciar el uso de la fuerza contra las personas.

Leoni lo pone así: Un puñado de personas no se puede calificar de “mayoría”, en comparación con la persona a la que roban. Ni siquiera si usan la legislación para cometer expoliación.

De ahí que el principio de limitación de poder sea fundamental para cualquier república sana.  ¡Más importante que la herramienta del sufragio, más que la regla de la mayoría y más que el concepto de democracia dogmática!  Y nadie, nadie, nadie tiene representación válida alguna para utilizar el poder -ni siquiera el legislativo- para violar derechos individuales, ni para iniciar el uso de la fuerza en las relaciones sociales.

Y, sin embargo, aquello ocurre con demasiada frecuencia entre nosotros; y Leoni explica que “un concepto agresivo de la legislación para hacerla servir a intereses particularistas ha subvertido el ideal de la sociedad política como entidad homogénea o, incluso como sociedad simplemente.  Las minorías, forzadas a aceptar los resultados de una legislación con la que nunca estarían de acuerdo en otras condiciones, se sienten injustamente tratadas y aceptan su situación sólo para evitar cosas perores, o la consideran como una excusa para obtener en su favor otras [normativas] que, a su vez, perjudicarían a otras personas”.

Por eso es que la sociedad precaria chapina está en descomposición.  Cada grupo de interés que llega a controlar el poder cree que tiene la facultad moral para producir legislación a la medida de sus exigencias; y luego -cuando es minoritaria- no quiere vivir bajo las reglas que ella produjo.  Y así se genera, no un círculo, sino un huracán vicioso de conflictos. 

La vida en sociedad no se trata de una guerra de imposición de valores por medio de la legislación; se trata de encontrar los principios mínimos que favorezcan la cooperación pacífica en persecución del bienestar y de la prosperidad. Sin coerción, y sin privilegios.

Columna publicada en República.


13
Oct 23

Protestas en Guatemala, de las vuvuzelas a la violencia

 

Las protestas comenzaron con grupos pequeños reunidos en la Plaza de la Constitución y frente al Ministerio Público -aparentemente- contra las actuaciones de este último en el contexto de los resultados de las elecciones; y en defensa del estado de derecho y de la democracia.

En el fondo, sin embargo, el Movimiento Semilla es investigado por el Ministerio Público a causa de posibles irregularidades e incluso posibles delitos que habría cometido para su inscripción como partido político, irregularidades y delitos que ni el Registro de Ciudadanos, ni el Tribunal Supremo Electoral abordaron cuando les correspondía hacerlo. ¿Te acuerdas cuando Samuel Pérez dijo que durante el gobierno de Semilla si no conseguían en el Congreso las reformas que querían, iban a sacar a la gente a la calle? Pues eso. En el corto plazo el objetivo de los bloqueos es evitar que Semilla sea investigado por el Ministerio Público. De ahí que se exija la renuncia, o la remoción de la jefa del Ministerio Público y del jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad; y recuerda que el MP es el ente investigador de procesos penales, de acuerdo con la Constitución.  En el mediano plazo los bloqueos son ensayo con vestuario para cuando el gobierno de Semilla quiera una asamblea nacional constituyente a la medida posible de la multitud de grupos de interés que integran ese movimiento. Llegado el momento, encontrarán poca resistencia para cambiar estructuras porque la gente recordará lo que está ocurriendo ahora y no querrá vivirlo de nuevo.

¡Liberen al Kraken!

Aquellas protestas primeras, sin embargo, nunca levantaron vuelo. A pesar de que su causa (la defensa de la democracia, más no la ocultación de los posibles delitos en la organización y registro de Semilla) podría ser considerada como justa por muchas personas, se hizo evidente que la gente no se iba a unir a las protestas y que los dirigentes de estas no tenían la capacidad de convocar a manifestaciones orgánicas multitudinarias.

Haz clic en la foto para leer sobre El mito del paro nacional.

Las manifestaciones en las que la gente confía son de naturaleza diferente.  ¿Recuerdas los 18 Viernes de Luto en el Obelisco en 2001, ¡Nada de violencia!  La gente que acudía -en familia-  hasta dejaba limpio el lugar.  Ese año también hubo un medio paro nacional que fue medio paro porque, como fue orgánico, la mara trabajaba a puerta cerrada; pero…¿sabes qué? ¡Nada de violencia! ¡Nadie era forzado a no trabajar! En 2009 hubo varios días de manifestaciones y varios sábados de protestas -en familia- en el contexto de la muerte de Rodrigo Rosemberg, ¡Nada de violencia a pesar de las provocaciones! La Plaza de la Constitución quedaba limpia después de aquellas jornadas. En 2015 la renuncia de Otto Pérez a la presidencia de la República fue precedida por varios sábados de manifestaciones -en familia- en las que tampoco hubo palos, fuego, ni piedras, ni bloqueos.  Contrasta aquello con las acciones y los movimientos de 2023: bloqueos, amenazas del uso de la fuerza, violencia y vandalismo.

Campesinos y agricultores están siendo sacrificados.

En 2023, pesar de la falta de apoyo, el paso siguiente de los organizadores de los bloqueos fue la convocatoria a un paro nacional que iba a fracasar porque es un hecho que la gente no confía en la dirigencia que lo convocó; de modo que tres Doritos después el supuesto paro fue sustituido por bloqueos.

En Santa María Cauqué obligan a la gente a acuerpar el bloqueo. Haz clic en al foto para ver el vídeo.

La ventaja del bloqueo, frente al paro, es que no es lo mismo tener vídeos de filas y filas y filas de camionetas, camiones, automóviles y motos varadas en carreteras; que tenerlos de cuatro gatos sonando vuvuzelas en una calle.  Además, esto último es muy desgastante y no tiene impacto mediático, a pesar del apoyo mediático.

Pero la gente no quiere paro, ni bloqueos, así que mayoritariamente no hubo apoyo y la dirigencia tuvo que acudir a la violencia.  Acudió a amenazas de usar la fuerza, y hasta al uso de la violencia para que mercados y comercios no abran sus puertas. Para que la gente no pueda movilizarse, ni ir a trabajar, ni a hacer lo suyo.  Para sacrificar a quien haya que sacrificar…por la causa.  El bloqueo, digan lo que digan sus apologistas, es un acto de coacción (violencia) porque impide que las personas consigan sus objetivos pacíficos y voluntarios (como ir a trabajar, o desplazarse de un lugar a otro).  ¿Cómo lo consiguen? Al poner obstáculos en el camino y, francamente, al amenazar a quienes osen remover esos obstáculos.

Monjas han estado muy activos en los bloqueos.

Seminaristas han tenido participación activa.

Los frailes no se quedan atrás.

Todo esto crea mucho descontento, incertidumbre, miedo y temor; pero no importa porque ese es el caldo de cultivo para lo que viene.  Además, es una guerra de resistencia…repito…es una guerra de resistencia en la que los financistas y los pezzonovanti de los bloqueos no tienen mucho que perder porque: son invisibles y no están en las primeras líneas de los bloqueos y de los actos de violencia contra quienes no están interesados en unirse; si las cosas se salen de control fue Fuenteovejuna…o los infiltrados; (que suelen ser pagados, locales, o extranjeros); si hay muertos, o heridos, los medios masivos de comunicación, los influencers y todo aquel que haga opinión pública y crea que los bloqueos son justificados convertirán en mártires a aquellos muertos, o heridos y, ¿qué puede ser mejor para la causa?; porque, si les suena la flauta los titiriteros -nacionales y extranjeros- que están detrás de los bloqueos y la violencia tendrán su venganza por la no renovación del mandato de la CICIG, por la derrota en el enfrentamiento armado de 36 años y por la Liberación en 1954; además…no me digas que esto no huele a los primeros tanes para cuando el gobierno del Movimiento Semilla considere que es oportuna la asamblea constituyente que quieren algunos de sus grupos integrantes.

¿En qué revolución no han habido muertos? Haz clic en la foto para oírlo From the horse´s mouth.

Para generar más el descontento -porque el estado de derecho y la democracia no alcanzan- se han añadido otros elementos a las protestas; y también son contra los ricos, los privilegiados y por el color de la piel. Los bloqueos son para el cambio de estructuras, y se dejan oír las voces por la asamblea constituyente.

Por aquí es por donde va la bolita. De esto se tratan los bloqueos en realidad.

Debido a que la mayoría de la gente no se ha recuperado emocional, ni económicamente de los encierros forzados del 2020 y a que la Magdalena no está para tafetanes, el descontento es creciente y la tolerancia para con los bloqueos se va reduciendo; de modo que los bloqueadores han cambiado sus estrategias en el frente.  Por ejemplo, hacen bailar a la gente para permitirles el paso y bailan en grupos. Videos de esos bailes van y vienen por Tik Tok y otras redes sociales para lavarles la cara a los bloqueos y dar la apariencia de fiestas populares.  Sin embargo, los bailes forzados humillan a las personas.  La opinión pública -local y extranjera- ve bailes y jolgorio; mientras que los organizadores de los bloqueos -¡Armados!- bloquearon el suministro de agua para la gente en la ciudad de Guatemala.

Yo no fui, fue Teté.

Cuando vivimos por permiso, y no por derecho. Lo valioso de este vídeo es que asumieron la responsabilidad de los bloqueos y distraen la atención que esta puesta en el rol presidente electo,  Bernardo Arévalo y en Semilla. Haz clic en la foto para ver el vídeo.

No son alegres los bloqueos

En ese contexto, los bloqueadores son presentados como alegres protagonistas y defensores de la democracia; en tanto quienes objetan la violencia son presentados como antagonistas en la narrativa de Semilla y de quienes los apoyan.

Los bloqueos no son gente alegre y voluntaria bailando.

Para poner perspectiva, hay vídeos de cómo es que, en lugares como Santa María Cauqué, los organizadores de los bloqueos fuerzan a la gente a bloquear a cambio de dejarlos pasar sus productos.  Hay un vídeo bien cringe para los organizadores de los bloqueos en el que el candidato de Semilla, a alcalde de La Antigua, dice: ¿En qué revolución no ha habido muertos?  (Pausa para asimilar eso).  ¿Sabes qué es una joya para entender lo que está pasando y sus raíces? El vídeo en el que Thelma Aldana se muestra como la madrina de la inamovilidad del jefe del Ministerio Público, que confirma que la causa de la causa es la causa de lo causado, como dijo Tomás de Aquino.

Haz clic en la foto para ver por qué y quién.

¡Ups! Haz clic en la foto para ver la historia del Aprendiz de hechicero.

Un colega me dijo, el jueves: No estás muy optimista, ¿verdad?  Y le contesté que, como soy optimista moderado, creo que aún no se ha cruzado el Rubicón.  Y mi pregunta es…con los precios de las verduras por los cielos, ¿habrá fiambre para los chapines este 1 de noviembre?

Columna publicada en República.

Para entender mejor los bloqueos te recomiendo: In Guatemala, Protests Have Brought Economic Life to a Halt, por Katarina Hall. 


06
Oct 23

El mito del paro nacional, ¿desenmascaramos los bloqueos?

Uno de los legados más tristes de los encierros forzados del 2020 es que, en general, se exacerbaron las agresiones y el uso de la violencia.  Debido a los encierros mismos, a la incertidumbre y al ambiente generalizado de negatividad, la falta de control sobre las emociones violentas se agudizó.  No es que la agresividad no existiera antes; pero, en general, había límites bastante bien definidos que luego del 2020 se hicieron difusos.

“Algunos escuchan para responder…” La ilustración la tomé de Facebook.

Los encierros forzados revirtieron miles de años de evolución humana durante los cuales nuestros ancestros aprendieron a ver, en el otro, a un colaborador potencial y a un sujeto potencial para el intercambio.  Los encierros llevaron a demasiadas personas a ver, en el otro, a un contagiador potencial y a un enemigo potencial, de forma casi primitiva.

Los bloqueos forzados dañan a millones. La foto la tomé de Tik Tok.

En aquello pensé cuando leí que, en la cumbre de Alaska hubo -en medio de las tensiones elevadas en el contexto de los bloqueos- un muerto, cuatro heridos y disparos.  Es muy posible que ese incidente ocurriera en el contexto de los conflictos preexistentes entre pobladores del área; pero…los bloqueos son el caldo de cultivo perfecto para que se exacerben los ánimos y haya actos de violencia ya sea por situaciones preexistentes, o no.

Haz clic para ver el vídeo.  ¿Qué mandato moral tienen los violentos para impedir que las personas se abastezcan de alimentos?

Mientras más duran los bloqueos sin que las autoridades actúen en defensa de los derechos de las personas frente a los intereses de los bloqueadores, más se corre el riesgo de que alguien se salga de control y le dé rienda suelta a sus emociones más primitivas y violentas.  ¡Y eso es lo que no debe ocurrir!  Un Mario Alioto, y un Abner Abdiel pueden ocurrir si alguien hace algo estúpido; y las autoridades deberían saber que su misión es evitar que algo así ocurra.

Haz clic para ver el vídeo. Esto no es protesta pacífica y voluntaria, ¿verdad?

Dicho lo anterior, en Guatemala no hay tal cosa como un paro nacional.  Lo que hay es grupos de personas que bloquean carreteras y calles.  No está claro si todas las personas que acuden a los bloqueos lo hacen de forma voluntaria (o por lo menos sin mediar pagos), ni si entienden por qué es que están ahí.  Las dirigencias si, por supuesto, pero es normal que el promedio de personas no. Hay denuncias de que grupos organizados fuerzan a comerciantes a cerrar negocios y a personas a participar en los bloqueos.

Multas para quienes no participen. La foto la tomé de Facebook.

Las diferencias fundamentales entre un paro y un bloqueo son que en el primer fenómeno las personas que participan lo hacen voluntariamente sin violar derechos ajenos, y en consecuencia no hace uso de la violencia, ni de la amenaza de violencia.  Por ejemplo: si una persona decide voluntaria y pacíficamente que el día del paro no va a atender clientes en su negocio, pues no hay clavo.  Esa es una decisión que le corresponde y ya.  ¿Otro ejemplo? Si una persona decide no ir a su trabajo el día del paro, pues no hay clavo, esa es una decisión que le corresponde y ya.

Grupos fuerzan cierre de negocios. La foto la tomé de Twitter.

Pero, ¿qué pasa en los bloqueos?  Un grupo de personas les obstaculiza el paso a otras con el objetivo de que esas personas no puedan ir a sus negocios, ni a sus trabajos. ¿Cómo consiguen aquella obstaculización? Mediante el uso de barricadas, tablas con clavos, piedras y…sobre todo…mediante la amenaza de violencia contra cualquiera que trate de remover los obstáculos y pasar el bloqueo.  La “participación” en el mal llamado paro, que es un bloqueo, no es voluntaria, ni pacífica.  Quien no pueda ir a su negocio, o a su trabajo, porque hay un grupo que le impide ir, está siendo forzado a involucrarse en algo contra su voluntad.

Pobladores intentan arrancar un árbol para bloquear un camino. La foto la tomé de Tik Tok.

Nada tienen que ver -los bloqueos- con el derecho de reunión y con el derecho a manifestar (que siendo derechos implican que no violan derechos ajenos y se ejercen sin violencia y sin amenazas). Nada tienen que ver los bloqueos con la libertad de expresión.  Ya sea que los llamen como los llamen, el efecto de los bloqueos es el mismo: grupos de personas se imponen sobre otras mediante métodos coercitivos.  

La propaganda de las manifestaciones incluye imágenes violentas y amenazas. La foto la tomé de Tik Tok.

Lo peor que puede pasar durante un bloqueo, y lo que no debe ocurrir, es una escalada de violencia por parte de particulares.  No sólo por lo que eso implicaría en términos de vidas y propiedad; sino porque a los organizadores y financistas de los bloqueos los mártires les son muy útiles.  Las autoridades, sin embargo, deberían tener la Autoridad de remover a los bloqueadores y proceder judicialmente contra ellos porque están cometiendo delitos flagrantes.  Los bloqueos son típicos casos de cuando los intereses particulares prevalecen sobre los derechos de los demás; pero lo que es peor, es que nadie tiene autoridad alguna para proteger las vidas y los derechos de aquellos que son afectados por los delitos cometidos en pro de aquellos intereses. Eventualmente, si los ciudadanos pacíficos y los tributarios se dan cuenta de que el gobierno es incapaz de proteger sus derechos, la gente va a empezar a defenderse y a romper bloqueos.

Remover a los bloqueadores no es soplar y hacer botellas; de modo que en una guerra de desgaste como esta, no está de más evaluar si es mejor dejar que los bloqueadores se agoten, e impedir que los bloqueos sean alimentados con gente fresca, importada, o no. Pero esa evaluación y esa estrategia debe tomar en cuenta que la gente de a pie la está pasando muy mal por los bloqueos.

Hasta el arte usado para animar a las manifestaciones contiene violencia. La foto la tomé de Tik Tok.

En aquellos contextos para nada es raro y a nadie debería extrañarle que a los movimientos organizados por los grupos que planifican y dirigen los bloqueos de esta, y de otras temporadas, no se sume la generalidad de la población de forma voluntaria.

En agosto esta pinta estaba junto al Ministerio Público, ¿todavía está ahí?.

El chapín promedio seguramente entiende que no es correcto tapar calles, ni carreteras por muy buena que sea la intención.  Al chapín promedio seguramente no le agrada la idea de amenazar con violencia a otras personas para imponer sus criterios, ni dañar su propiedad porque no comparten sus perspectivas.  Al chapín promedio -que está dispuesto a ir a la plaza en paz y en familia- le repugna ver a personas armadas con bates de beisbol y palos de golf en manifestaciones que deberían ser pacíficas.  Cuando manifiesta en defensa de sus derechos, o de lo que cree que es justo, el chapín promedio no está pensando en pegarle fuego a nada.  Es que al chapín promedio no le interesa la revolución, sino la justicia.

Jóvenes armados con palo de golf y bates de beisbol durante la manifestación del 21 de noviembre del 2020, donde había muchos más.

El chapín promedio intuye que, si grupos de interés tienen que acudir a la fuerza para detener el país, porque no pueden persuadir, ahí hay algo que está moral y políticamente mal.  Independientemente de si comparte, o no, algunos de los objetivos aparentes y legítimamente conseguibles de los bloqueadores.

Haz clic en la foto para ver el video. El uso de la coerción y las amenazas  y desnaturaliza las causas, por muy buenas que sean.

Columna publicada en República.

Para entender mejor los bloqueos te recomiendo: In Guatemala, Protests Have Brought Economic Life to a Halt, por Katarina Hall. 


29
Sep 23

Dios es fiel

 

No hay tal cosa como desastres naturales, los desastres los preparamos y los fabricamos las personas.  Lo que es natural es un sismo, o la lluvia que, eventualmente, podría producir inundaciones; pero son las personas quienes incuban los desastres. ¿Cómo? Pues al ponerse en situación de vulnerabilidad y riesgo.  En ese contexto la verdadera prevención de desastres -tarea que se atribuyen los gobiernos local y nacional- consiste en identificar vulnerabilidades para anticiparse.

Rescatistas en Dios es fiel. Fotos de República.

Aquello me lo explicó, hace como 16 años, Héctor Monzón, ingeniero experto en sismoresistencia.  Monzón puso como ejemplo los edificios de entre cuatro y seis pisos construidos en poblaciones prósperas del país, como consecuencia de las remesas. Muchos están construidos con tecnología de blocks y cemento que fue exitosa después del terremoto de 1976…¡pero para construcciones de dos pisos!…y con especificaciones técnicas. Con aquellas edificaciones se crean vulnerabilidades y se incuban desastres.

En el área metropolitana de Guatemala una gran cantidad de fallas geológicas, las cuales pueden reconocerse por su expresión morfológica. Toda esta familia de fallas incluye `fallas activas´ y `fallas no activas´. Las `fallas activas´ son aquellas que poseen el potencial de despertar durante un futuro terremoto. Esto constituye una latente amenaza. No hay método conocido que permita predecir si la falla será activada, o no en un futuro sismo, esto me lo explicó J. L. Escribá (GeoSis) hace ocho años y siempre me pregunto, ¿quiénes, que construyen, hacen estudios técnicos de suelos? No se puede saber si se activará una falla, pero si se puede saber dónde hay abundancia de ellas y cuál es su naturaleza.

Después de aquel terremoto, mi amigo, Sam Bonis advirtió: Preocupa la urbanización del borde oriental del valle. Por razones desconocidas esa área no se movió en el 76 y es de esperar que el sistema de fallas que hay ahí se active en algún terremoto futuro. ¿Quién se acuerda de esa advertencia de Sam?

A finales de los años 80, Roberto Woolkfolk, del Instituto Geográfico Nacional, me mostró un mapa de la ciudad de Guatemala todo cruzado de fallas. Los estudios de suelos para evitar tragedias en el próximo terremoto, ¿son tomados en serio? ¿Quién compra inmuebles sin pedir el estudio de suelos?

 Todo aquello viene a cuento porque el asentamiento Dios es fiel, bajo el puente El Naranjo, fue arrasado como consecuencia de las lluvias del domingo pasado y no sólo hubo destrucción de las viviendas humildes del lugar; también hay muertos y desaparecidos…niños incluidos. 

Lo de Dios es fiel era una tragedia esperando,…con paciencia…, su momento para ocurrir…y ocurrió.  En parte porque ese tipo de terrenos no son apropiados para viviendas dada su propensión a las inundaciones.  Pero, sobre todo, porque hay gente inmunda que dispone inapropiadamente de su basura, y sus inmundicias van a parar a ríos, y crean tapones que, al soltarse, se convierten en correntadas que cobran vidas humanas.  También son responsables las municipalidades que -teniendo la obligación legal de administrar la basura y no renunciando a ella- no tienen programas decentes para cumplir con sus obligaciones…porque no son prioridad.  ¡Nadie, de aquellos dos grupos, tiene las manos limpias en cuanto a la tragedia de Dios es fiel! 

¿La vida es riesgosa? ¡Claro que sí y por eso no hay que falsear la realidad! Porque como escribió Friedrich A. Hayek, la asignación de responsabilidad presupone, en el caso del hombre, la capacidad para una acción racional y la aspiración de que actúe más racionamlmente de lo que lo haría sin aquella. Presupone una cierta capacidad mínima humana de aprender a prever, para guiarse por el conocimiento de las consecuencias de sus acciones.

Columna publicada en República.