16
Feb 26

¿En qué supesticiones crees?

El 13 de octubre de 1307, un viernes, los caballeros templarios fueron arrestados para luego ser torturados y condenados a la hoguera en una matanza espeluznante, por orden de Felipe IV en complicidad con el papa Clemente V. Desde entonces es que el viernes 13 es día de mala suerte.

Suplicio del gran maestre de los caballeros templarios. Louis Le Breton, dominio público, via Wikimedia Commons.

El 18 de marzo de 1314, Jacques de Molay, el último gran maestre de los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón u Orden Orden del Temple, fue quemado vivo en la hoguera con vista a la catedral de Notre Dame, en París. ¿Por qué? Porque el rey Felipe IV de Francia le debía mucho dinero a la Orden y no podía pagar, ni aún después de haber causado inflación en su reino. ¿Qué hizo, entonces? Echó a andar la bola de que los templarios tenían comportamientos inmorales y, con la complicidad del papa Clemente V, urdió un plan para quedarse con las riquezas de los templarios.

La quema en la hoguera era un método de ejecución diseñado para ser lento y doloroso. El fuego se encendía generalmente a los pies del condenado, atado a un poste, con leña, o materiales que producían llamas bajas y humo abundante. En el caso de Molay, el proceso se hizo intencionadamente lento (con leña verde, o dispuesta para prolongar el sufrimiento), de acuerdo con órdenes de Felipe.

Dicho esto, en la hoguera la muerte rara vez era por quemarse vivo hasta el final; la mayoría sucumbía por asfixia, o shock en los primeros 10-20 minutos, y el sufrimiento inicial era atroz. En esa fase inicial el calor intenso causaba quemaduras de tercer grado en la piel expuesta (especialmente piernas y pies). La piel se enrojecía, se formaban ampollas y se carbonizaba. El dolor era extremo debido a la activación de receptores nerviosos. En esta fase, muchas víctimas perdían el conocimiento pronto por la ya mencionada inhalación de humo y gases tóxicos que causaban déficit de oxígeno en los organismos de los condenados.

El rey y el papa conspiradores pagaron con sus vidas la canallada que hicieron porque murieron pronto, supuestamente por una maldición que les lanzó De Molay.

Como hoy es viernes 13, te pregunto: ¿en qué supersticiones crees?

Cuando yo era niño y en el bus del colegio, se creía que si levantabas la mano cuando pasabas bajo los puentes del tren a la altura del Centro Cívico –en el momento en el que pasaba el ferrocarril– entonces tendrías buena fortuna. Una de las supersticiones más populares entre mis coetáneos era la de que, si te tocaba un número de boleto de camioneta que sumara 21, eso era de buena suerte.

Claro que pasar debajo de una escalera no traería nada bueno; y el que se te atravesara un gato negro era mal augurio. Tampoco era favorable que rompieras un espejo, o que derramaras sal. ¿Has visto ajos forrados de papel celofán rojo, colgados sobre una puerta? Eso es para que te vaya bien en tus negocios. Y en casa tenemos una herradura colgada por la tradición y porque es divertido.

Una superstición popular es la de creer que los políticos y burócratas actúan inspirados por motivaciones distintas a las de los demás seres humanos. En consecuencia, hay gente que cree que los “pipoldermos” generalmente van a poner los intereses colectivos antes que los suyos propios.

Hay gente que cree que los impuestos los pagan los ricos; y que los pobres no pagan tributos. Ignoran que los impuestos –como costos– pueden ser trasladados del mismo modo en que se trasladan otras formas de extorsión; otras veces el pago –para los pobres– se materializa en falta de oportunidades de empleo ya que los impuestos desvían recursos del sector productivo al sector improductivo de la economía.

Otra superstición popular es la de que hay que privilegiar las exportaciones; creencia que hace caso omiso de que las exportaciones pagan las importaciones y al revés. A mayores exportaciones, también mayores importaciones y que si se reducen las importaciones (sobre todo de bienes de capital) no se puede exportar.

¿Te gustan los cuentos? ¿Por qué? ¿En qué supersticiones crees?

Columna publicada en República.


06
Feb 26

¿Qué es estado de sitio?

 

¿A qué no sabes que Bernardo Arévalo está gobernando Guatemala no como presidente de la República (que es un cargo civil), sino como comandante general del Ejército por medio del ministro de la Defensa (que es un cargo militar)? La mayor parte de chapines oyó campanas de que hay estado de sitio, pero no sabe en qué consiste.

Decreto gubernativo de Estado de Sitio.

El concepto de estado de sitio (etat de siège) nació durante la Revolución Francesa cuando la ley distinguía entre estado de sitio real, para fortalezas bajo asedio externo, en recuerdo de que en el derecho medieval francés el siège o sitio se refería literalmente al asedio militar de una fortaleza, cuando se transmitía la autoridad civil al mando militar; y el estado de sitio ficticio, o político para disturbios internos graves, cuando se transferían poderes policiales y judiciales al ejército sin necesidad de que hubiera un siège o sitio.

Esa norma buscaba equilibrar la protección del nuevo orden republicano con la preservación de libertades; pero ya contenía el germen de la suspensión temporal de garantías. Napoleón la amplió y la convirtió en herramienta para crisis políticas internas. Para evitar manifestaciones en caso de descontento profundo, por ejemplo.

En el contexto del enfrentamiento armado interno, en Guatemala fueron establecidos cinco posibles regímenes de excepción, graduados para adaptarse a distintas situaciones: prevención, alarma, calamidad pública, sitio y guerra; y como ves, el estado de sitio es el cuarto más intenso, sólo debajo del estado de guerra.

Desde el punto de vista positivista, el procedimiento se ha seguido by the book hasta ahora: decreto motivado, ratificación legislativa y publicación oficial. Sin embargo, desde una perspectiva ética, el estado de sitio —aún con su origen defensivo— representa una contradicción moral y política profunda.

¿Por qué? Porque los derechos individuales (vida, libertad, propiedad y búsqueda de la felicidad) son absolutos e inalienables, derivados de la naturaleza racional del ser humano. Ninguna emergencia —ni siquiera una ola criminal grave— justifica su suspensión temporal, porque el gobierno solo existe para proteger esos derechos mediante la fuerza objetiva y bajo la ley (no sólo bajo la legislación).

Al declarar estado de sitio, los pipoldermos se otorgan poderes discrecionales (de orden militar) que convierten al ciudadano común en sospechoso potencial, en violación del principio de que la fuerza solo se usa de forma retaliatoria contra quien rompe el principio de no agresión. Las excepciones erosionan la libertad y habilitan abusos futuros, pues hay demasiados incentivos para mantener la emergencia y quitarles los límites al poder estatista. La historia muestra que estos regímenes de excepción rara vez se limitan al mínimo necesario (¿estado de prevención, o de alarma?) y además, los estados de excepción son patentes de corso para hacer piñata con los impuestos tomados de los tributarios.

Una respuesta racional y moral —frente a las oleadas de criminalidad— sería fortalecer el sistema judicial ordinario, eliminar privilegios penitenciarios a criminales y aplicar la ley penal con rigor, sin sacrificar los derechos de los inocentes, en vez de vulnerabilizar a los tributarios y electores inocentes.

El estado de sitio está vigente desde el 18 de enero de 2026 y vence a mediados de febrero. Tengo entendido que el Ejecutivo no considera necesaria su prórroga; pero qué mejor momento para insistir en que, aunque sea legal, no es legítimo ni necesario.

Columna publicada en República.


03
Feb 26

El humor asusta al poder

 

Las caricaturas políticas y, más recientemente, los memes han sido herramientas poderosas para moderar el poder político y exponer abusos a lo largo de la historia. Como formas de humor satírico ridiculizan a líderes y organizaciones de poder, las despojan de sus auras de autoridades intocables, hacen las críticas accesibles al público general y fomentan el debate público. Este tipo de expresiones protegen y ejercen la libertad de expresión, porque actúan como contrapesos no violentos al poder. De ahí que la aprobación de la Iniciativa 6657 o legislación antimemes no deba ser aprobada por los diputados.

La imágen la tomé de https://picryl.com/media/the-king-of-brobdingnag-and-gulliverndegree-xxii-xxiii-9e3d6f

Que no te tomen el pelo con la finta de que la legislación es para proteger a la gente. Es una movida de los pipoldermos para protegerse a sí mismos. Ya en 2006 la Corte de Constitucionalidad acabó con el delito de desacato porque, precisamente y como ocurre con la normativa en cuestión, violaba la libertad de expresión. Las críticas hacia funcionarios públicos —aun si son duras o incómodas— están amparadas siempre que no constituyan delitos como injuria, calumnia, o difamación (que son de acción privada).

Aunque estos delitos están vigentes y penados, la Constitución Política de la República garantiza la libertad de emisión del pensamiento, y los estándares internacionales recomiendan no usar el derecho penal para proteger el honor de funcionarios públicos, sino la vía civil, o la rectificación.

Las caricaturas, que son las abuelitas de los memes, democratizaron la crítica política en la era preindustrial. Artistas como James Gillray, en Inglaterra, usaron exageraciones grotescas para burlarse de la monarquía, Napoleón y la corrupción política, y contribuyeron a una cultura de escrutinio público que influyó en el desarrollo del parlamentarismo moderno. Honoré Daumier, en Francia, hizo una caricatura de Luis Felipe I como una pera (poire, que también significaba tonto en argot), al simbolizar la glotonería y codicia del rey. Thomas Nast usó sus caricaturas en Harper’s Weekly para atacar la corrupción de William Tweed en Nueva York. Nast representaba a Tweed como un ladrón obeso y el político supuestamente dijo: No me importan los artículos, pero esas malditas caricaturas me matan.

En el siglo XX, en Hispanoamérica, Quino, con Mafalda, criticaba la burocracia, el militarismo y las dictaduras por medio de una niña ingenua, pero incisiva. En Guatemala, Mon Crayón, el muñequito del Imparcial, Dick Smith, y Los García de Siglo Veintiuno (en los que yo estuve involucrado) son ejemplos del uso del humor para moderar el poder.

Con Internet, los memes han amplificado y democratizado aquellos efectos a escala global y viral. Son efímeros, anónimos y fáciles de compartir, lo que los hace difíciles de censurar completamente. Las caricaturas y los memes moderan el poder porque ridiculizan y erosionan a las autoridades abusadoras; no requieren alfabetización alta, ni recursos para llegar a las masas; en regímenes autoritarios la sátira es más difícil de prohibir totalmente que la crítica directa; y generan solidaridad y acción colectiva. ¡Por eso no les gustan a los pipoldermos!

Las caricaturas y memes actúan como válvulas de escape social y herramientas de accountability. En un sistema republicano y respetuoso de los derechos individuales fortalecen los pesos y contrapesos; y en autoritarismos son formas de disidencia. Su historia demuestra que el humor no solo entretiene, sino que es un pilar de la libertad de expresión y un freno real al abuso de poder. Que los pipoldermos se aguanten, porque los tributarios y los electores necesitamos seguir riéndonos de ellos.

Coumna publicada en República.


09
Ene 26

Arévalo empieza con platal extra

 

La administración Arévalo va a empezar el año nuevo con Q24 mil millones en saldos de caja por recaudación no ejecutada y préstamos sin usar. Repito, les sobra ese platal porque no han gastado el dinero que ya nos quitaron en impuestos y porque nos endeudaron y no usan esos préstamos (que ya generan intereses), ni usan el dinero que les entra por colocación de bonos del tesoro.

Todos los gastos de los pipoldermos los pagamos los tributarios. La ilustración es de Grok.

Porque es difícil dimensionar ese platal, aquí va puesto de otra forma: son Q24,000,000,000.00. ¡El saldo de arranque para 2026 es 24% más cuantioso que el del año pasado!

El año pasado la administración semillera/raicera ejecutó el 90.6% del presupuesto vigente; es decir, que fue incapaz de ejecutar un porcentaje relativamente bajo. Pero no te engañes si crees que eso es buena noticia. ¿Por qué? Porque la mal llamada inversión estatal no es inversión realmente. ¿Por qué? Porque técnicamente invertir es el proceso de comprar activos que aumentan de valor con el tiempo y proporcionan rendimientos en forma de pagos de ingresos o ganancias de capital, y, bueno, las mal llamadas inversiones del gobierno no suelen aumentar de valor con el tiempo y, más que rendimientos, operan con pérdidas y sólo sobreviven gracias a subsidios. Desde una perspectiva estatista y política así es como son las cosas; pero desde una perspectiva financiera, ¡puras pérdidas!

¿Sólo por eso? No. También resulta que del total de la llamada ejecución presupuestaria un porcentaje elevado se usa para gestionar la masa salarial de políticos y todo tipo de burócratas. Digo gestionar, y no ejecutar, porque los sueldos y honorarios por servicios profesionales, técnicos, de consultoría y asesoría, relacionados con estudios, investigaciones, análisis, auditorías, así como los servicios de traducción de documentos, servicios de intérpretes y traducción simultánea, y las actuaciiones artísticas y deportivas y capacitaciones, no se ponen en obra, ni se llevan a cabo, sino que se tramitan.

Como el proyecto de presupuesto 2026 para políticos y burócratas está suspendido gracias a una resolución atinada de la Corte de Constitucionalidad, seguramente el Ejecutivo intentará entregarle al Congreso ajustes al presupuesto 2025 que quedó vigente para este año. ¡Es inadmisible que esos ajustes no tomen en cuenta el platal que les sobra! ¡Es inadmisible que la administración Arévalo se sirva con la cuchara grande a costa de los tributarios! Y te recuerdo… por si se te olvida… que tú eres uno de esos tributarios.

A todo esto, ¿por qué les sobra plata? Porque la Administración está cobrando más impuestos de los que calculó que iba a poder tomar de los tributarios; porque el Congreso le aprobó al Ejecutivo una colocación enorme de bonos del tesoro (Q25,000,000,000.00) que son deuda (que tú pagas), porque el Ejecutivo ha pedido préstamos que no usa (aunque estamos pagando los intereses) y porque los pipodermos no son capaces de ejecutar aunque tengan el dinero. ¿Ves? No es problema de dinero, es problema de incapacidad.

Y un detalle más: habría que ver —de aquel total de ejecución— qué porcentaje se usa con propósitos clientelares, con propósitos electorales, con propósitos de propaganda y para beneficiar patrocinadores, socios, familiares, amigos, correligionarios y otros parásitos.

@luisficarpediem

La administración Arévalo va a empezar el año nuevo con Q24 mil millones en saldos de caja por recaudación no ejecutada y préstamos sin usar. Repito, les sobra ese platal porque no han gastado el dinero que ya nos quitaron en impuestos y porque nos endeudaron y no usan esos préstamos (que ya generan intereses), ni usan el dinero que les entra por colocación de bonos del tesoro #impuestos #gobierno #endeudamiento #peligro #presupuesto

♬ News report analysis science technology(1328673) – Takashi

En el tercer año de la administración Arévalo cabe exigir responsabilidad y eficiencia: menos burocracia, menos deuda y más respeto a los tributarios que sostenemos todo esto.

Columna publicada en República.


12
Dic 25

¿Por qué falla el “estudio” IGSS?

 

Según un análisis técnico del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, si el gobierno fuerza un alza en el salario mínimo se fortalecerían el consumo, el empleo y la formalización laboral en beneficio de la sostenibilidad de aquel monopolio.

Así funcionan en la realidad los salarios mínimos.

¿Por qué necesita el IGSS apuntalar su monopolio?

El IGSS es un monopolio porque la legislación obliga a que ciertos trabajadores —posiblemente como tú— coticen en ese sistema y no en otro. Esos trabajadores no pueden escoger dónde pagar seguro médico, ni dónde prever para cuando haga falta.

Su existencia prueba que el hecho de ser monopolio no garantiza el éxito de una operación por grande que sea, nada es too big to fail. Al IGSS el gobierno le debe sus cuotas patronales y sus aportaciones como estado. El gobierno, que debería dar el ejemplo patronal, ¡por supuesto que incumple con sus obligaciones! Adicionalmente, el sistema previsional es de reparto; y como los sistemas de reparto son pirámides, la realidad se impone. No sólo por motivos demográficos, sino porque las pirámides se devoran a sí mismas.

¿Por qué sabemos que el estudio no es técnico?

Porque hasta las piedras saben que la informalidad es incentivada por costos altos de formalizarse y regulaciones y burocracia excesivas. ¡Sorpresa!, las contribuciones forzadas al IGSS son impuestos. Las leyes laborales rígidas, los trámites complicados y los altos costos administrativos desalientan la formalización. Los salarios mínimos y las intervenciones políticas en el mercado distorsionan el equilibrio del mercado y esto genera desempleo formal y empuja a los trabajadores y empleadores hacia arreglos informales para sobrevivir.

Hasta las piedras saben que los salarios mínimos dañan la generación y conservación de empleos, así como la formalidad. Ludwig von Mises explica que los empleadores contratan trabajadores sólo si el valor que estos generan es mayor, o igual al salario que deben pagar. Cuando el gobierno impone salarios mínimos más altos que la productividad de ciertos trabajadores ( jóvenes, poco calificados, en zonas rurales, o con baja educación), esos trabajadores se vuelven demasiado caros para contratarlos legalmente. Entonces, las empresas no contratan a esas personas, o hacen despidos. El desempleo aumenta, especialmente entre los grupos más vulnerables.

El salario mínimo, además, hace que los empleos formales (con contrato, aportes a seguridad social e impuestos) sean más caros que los informales. Para trabajadores cuya productividad está por debajo del salario mínimo el empleador tiene dos opciones: no contratarlos (y hay desempleo); o contratarlos informalmente, sin aportes y sin contratos.

En esas condiciones, los salarios mínimos empujan muchos empleos hacia la informalidad y, entonces, los trabajadores prefieren ganar algo (aunque sea poco y sin protección) antes que quedarse sin trabajo.

Los salarios mínimos no crean riqueza ni aumentan la productividad; solo suben políticamente el precio del trabajo; y un estudio técnico debería identificar esta realidad. Cuando aquellos precios (los salarios mínimos) superan lo que el mercado puede pagar, el resultado es menos empleo formal y más desempleo, o informalidad. La solución es permitir que los salarios se ajusten libremente y concentrarse en mejorar la productividad para que los salarios reales suban de forma sostenible. Otro día platicamos de por qué es el ahorro, y no el consumo, lo que fortalece la economía.

Columna publicada en República


05
Dic 25

Puntos para el Banguat

 

¡Chapó para el Banco de Guatemala! Porque rechazó la pretensión del Organismo Ejecutivo de usar US$40 millones de las reservas monetarias internacionales para financiar la adhesión de nuestro país al Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, con sede en Venezuela.

¿Por qué querrían los chapines que el gobierno sea accionista del CAF? La ilustración es de Grok.

Según el Ministerio de Finanzas —por medio del Presupuesto para políticos y burócratas 2025— se le podía ordenar al Banguat que entregara las RMI para la compra de acciones de aquel órgano. Pero el banco central se puso los pantalones y dijo que siempre no, porque lo prohíben tanto la Constitución, artículo 133 como la Ley Orgánica del Banco de Guatemala, artículo 71c. De hecho, la Junta Monetaria prepara una acción de inconstitucionalidad contra la pretensión del Ejecutivo.

Para garantizar la estabilidad monetaria, cambiaria y crediticia del país, la Junta Monetaria no podrá autorizar que el Banco de Guatemala otorgue financiamiento directo o indirecto al gobierno.

Esta disposición protege el valor del dinero que tienes en la billetera y el de tus ahorros, porque cuando el gobierno consigue financiamiento del banco central —como ocurrió durante los encierros forzados del 2020— se genera inflación. Tú ya sabes, por supuesto, que la inflación le roba valor a tu plata y que por eso debería ser delito.

Además, esa disposición es parte de la división del poder, esa misma característica del estado de derecho a la que Karl Loewenstein calificó como la base del gobierno civilizado. El jurista consideraba que la clasificación de un sistema político como democrático constitucional republicano depende de la existencia de instituciones efectivas mediante las cuales el ejercicio del poder está distribuido entre los detentores del poder.

Aquel mandato constitucional es de 1994; pero diez años antes, mi recordado y querido amigo Gilberto Chacón fue pionero con su tesis “El control jurídico de la emisión monetaria”, cuando escribió que la existencia de un estado de derecho presupone limitar de forma clara y precisa la facultad de los políticos y burócratas de crear dinero. ¿Por qué? Porque los intereses del Estado no deben prevalecer sobre los derechos individuales y porque el financiamiento de políticos y burócratas era una de las principales fuentes descontroladas de creación de dinero.

En la calle se suele creer que la división del poder es sólo entre los organismos Ejecutivo, Legislativo y Judicial; pero aquel concepto clave se extiende a un Ministerio Público independiente y a autoridades electorales y monetarias independientes, por mencionar tres. Mientras menos concentrado esté el poder estatista, mejor.

Además, ¿por qué los guatemaltecos deberíamos pagar la adhesión del país a otro organismo financiero internacional? ¿Acaso no es suficiente la sopa de letras del FMI, BIRF, BM, BID y BCIE? Tanto John Hancock en Lords of Poverty como William Easterly en The Elusive Quest for Growth: Economists: Adventures and Misadventures in the Tropics han advertido de los peligros de la industria internacional del desarrollo por medio de préstamos y ayudas.

¿Para qué queremos otro club donde endeudarnos para que luego nos digan cómo vivir? ¡Basta ya de regalar nuestro dinero y nuestra soberanía!

Columna publicada en República

Actualización: Si quieres conocer qué es el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe o CAF, haz clic aquí

Otra actualización: El Minfin afirma que hubo una malintepretación dolosa. Sin embargo, comprar acciones de un banco con el historial del CAF; y usar dinero tomado de los tributarios cuando ni la seguridad ciudadana, ni la administración de justicia, ni el sistema penitenciario son bien atendidos; y cuando las carreteras se están desmoronando (por mencionar algo) es un disparate que sólo se explica por motivos puramente políticos de la actual administarción.


21
Nov 25

Congreso grava muertos y enchufa “vivos”

 

Mark Twain lo puso claro y la regla general es que ni la vida, ni la libertad, ni la propiedad de ningún hombre está a salvo cuando la legislatura está reunida. Esto es porque —en una democracia— los diputados pueden legislar incluso contra los derechos individuales porque manda la mayoría. Eso no ocurre en una república, cuyo objetivo es, ¡precisamente!, proteger aquellos derechos.

Esta legislatura confirmó la regla de Twain cuando 91 diputados votaron a favor de retirar la derogatoria del impuesto sobre herencias. Esa derogatoria hubiera beneficiado a muchísimas personas que reciben herencia y no tienen cómo pagar el tributo injusto.

El robo de fluidos es un delito cometido por el crímen organizado. La ilustración es de Imagine.

A modo de una de cal y otra de arena, el Congreso aprobó mecanismos para cumplir con un plazo para las devoluciones del impuesto sobre los rendimientos del capital (conocido como ISR), el IVA y otros tributos. También es positivo que la legislatura haya impedido que el sector privado organizado fuera expulsado de la Ley de Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica. Iniciativa que, en realidad, no era para eliminar el mercantilismo, sino para redistribuirlo entre la clientela de los ponentes.

Es notable la reforma a la Ley contra la Delincuencia Organizada que añadió como punibles —en aquel contexto delincuencial— el hurto de fluidos, robo de fluidos y el atentado contra la seguridad de los servicios de utilidad pública; y también la violación, las actividades sexuales remuneradas con menores de edad, el femicidio y el reclutamiento ilícito de menores.

En Guatemala el hurto y robo de energía eléctrica, agua, telecomunicaciones y otros servicios dejaron de ser vistos como simples colgadas y pasaron a ser tratados como delitos graves de crimen organizado cuando se cometen de forma estructurada, porque generan ganancias millonarias, corrompen instituciones y afectan la seguridad nacional energética.

Las organizaciones involucradas tienen líderes, técnicos que hacen las conexiones, vigilantes y distribuidores de ganancias. Los hurtos y robos de fluidos no son aislados, sino que operan en regiones enteras durante años. Solo a la EEGSA y a Energuate les generan pérdidas anuales de millones de dólares. Generan corrupción sistémica porque muchas veces cuentan con protección de policías, empleados municipales, o de las propias empresas afectadas. Las colgadas hacen colapsar la red eléctrica, provocan apagones masivos y afectan hospitales, industrias y la seguridad ciudadana. Además, se amenaza a los vecinos que se niegan a conectarse ilegalmente.

La violación, las actividades sexuales remuneradas con menores, el femicidio y el reclutamiento ilícito de niños son actos de crimen organizado cuando los cometen grupos estructurados de tres, o más personas que actúan concertadamente con propósitos de comisión reiterada.

Así ocurre con la violación cuando forma parte de un esquema de explotación sexual organizada como redes de trata. El proxenetismo con menores casi siempre lo cometen redes estructuradas de madames, reclutadores, transportistas, vigilantes y lavadores. El femicidio cuando lo ejecuta una estructura criminal como maras, narcos, redes de trata, o sicarios. El reclutamiento ilícito de menores, que es el delito más típico de maras y narcotráfico, que reclutan, amenazan, o seducen a menores para convertirlos en sicarios, vigilantes, extorsionadores, o mulas.

Esta legislatura prefirió mantener un impuesto confiscatorio a las herencias antes que defender la propiedad privada; pero al menos facilitó las devoluciones de impuestos  y trata como lo que son los grandes robos de energía y los crímenes más brutales de la delincuencia organizada. Eso sí…no crean que con eso justifican los Q 66K de tributos que, sin pudor alguno, se embolsan cada mes. Todavía tienen que devolver el aumento injustificado.

Columna publicada en República


14
Nov 25

Burocracia vrs. historia

 

En marzo de 2001, bajo el régimen talibán, el mullah Mohammed Omar emitió una fatwa que ordenaba la destrucción de todas las representaciones idólatras en Afganistán, incluyendo las estatuas de Buda en Bamiyán. Esas estatuas fueron talladas directamente en la roca de acantilados de arenisca durante el siglo VI e. c. Eran dos colosos monumentales: el Buda mayor medía 55 metros de altura (equivalente a un edificio de 18 pisos), y el menor, 38 metros. Representaban al Buda en posición de pie, con vestimentas fluidas y detalles estilizados que fusionan influencias indias, persas y helenísticas —ejemplos sublimes del arte gandhara, donde el budismo se adaptó a contextos multiculturales.

El monumento de José María Reyna Barrios sigue sin ser reparado después de haber sido decapitado por vándalos. La foto es de X.

Poco después de aquel acto de barbarie e irracionalidad escribí que no podemos escapar al hecho de que las nuevas y las viejas formas de pensar conviven con nosotros. Por eso estamos obligados a revisarlas y a repensarlas. No vaya a ser que un día, sin darnos cuenta, despertemos como la raza que dinamita siglos de cultura, y no como la raza que construye estaciones espaciales, esto porque el artículo sobre los budas estaba relacionado con la estación espacial Mir.

De aquello me acordé cuando leí que el gobierno socialista de España estaría contemplando la idea de resignificar El Valle de los Caídos (símbolo de la reconciliación después de la Guerra Civil); y la de remover de ese monumento La Piedad, las virtudes (prudencia, justicia, fortaleza y templanza) y los cuatro evangelistas a un costo de por lo menos 30 millones de euros. Luego de mucho alboroto, tanto el Ministerio de Vivienda como el arzobispado de Madrid afirmaron que aquella remoción no ocurrirá.

Me acordé de aquellos monumentos porque los monumentos no son meros objetos estéticos o arquitectónicos, sino artefactos vivos de la memoria colectiva, que encapsulan la historia, la identidad y las contradicciones de una sociedad en un momento dado. Su importancia radica en múltiples dimensiones: simbólica, política, educativa, social y, a menudo, conflictiva. Una vez alguien me dijo que los monumentos son “espejos rotos” de la sociedad porque revelan glorias, traumas y luchas por el control del relato histórico. Su importancia trasciende lo material porque moldean cómo nos vemos a nosotros mismos y al otro. En palabras de Walter Benjamin, son ruinas en el presente que nos invitan a confrontar el pasado para imaginar futuros mejores.

¿A qué vienen estas meditaciones? A que en octubre de 2021, con acompañamiento internacional y con la infaltable iconografía comunista, dos pequeños grupos de cafres vandalizaron los monumentos de Cristóbal Colón y de José María Reyna Barrios, en la ciudad de Guatemala. La estatua de Reinita fue decapitada y su monumento ecuestre fue gravemente dañado; el hermoso monumento de Colón se salvó porque, aparentemente, había un panal de abejas cerca y los orcos tuvieron que retirarse. ¿Dónde estaban las autoridades? ¡Quién sabe! Del mismo modo en que quién sabe dónde están, ahora, las autoridades encargadas de su restauración. En julio de 2022 la hermosa estatua de Isabel la Católica, en el parque homónimo, fue objeto de vandalismo. La monarca precursora de los derechos humanos en el hemisferio también está abandonada, sin que autoridad alguna se ocupe de su restauración.

A ver… ¿a cuál de las burocracias que medran con los impuestos que toman de los tributarios le corresponde reparar a don Chemita y a La Chabe ¿Es a la Municipalidad de Guatemala? ¿Es al Instituto de Antropología e Historia? ¿Cuál rama oscura de la burocracia chapina es responsable de la abulia con la que están siendo tratados aquellos monumentos? ¿Qué burócratas —relacionados con la conservación de los monumentos de la ciudad de Guatemala— cobran sus sueldos puntualmente y duermen con tranquilidad sin cumplir con sus responsabilidades? ¿Dónde tienen escondido a Reynita y por qué es que la Reina sigue destrozada? ¿Alguien sabe? ¿A alguien le importa? ¿En Tu Muni? ¿En el Ministerio de Cultura?

Columna pubicada en República.


08
Nov 25

Muso, un prócer que inspira

 

La primera vez que oí hablar de Manuel F. Ayau fue antes del terremoto de Managua, porque mi papá lo llevó a él y a un grupo de guatemaltecos a un viaje académico en la capital nicaragüense.

Leí este artículo en el Auditorium Milton Friedman con ocasión del Festival Alas de Libertad. Foto por María José Ajcú.

Mi padre regresó fascinado con las ideas de Muso, que proponía un gobierno con poderes limitados; libertad para intercambiar; eliminación de privilegios; y el respeto a la vida, la libertad y al cumplimiento de los contratos propuestas que eran poco apreciadas en los años 70. Acto seguido, en casa empezamos a lee Tópicos de actualidad, el folleto que publicaba el Centro de Estudios Económico-Sociales, centro de pensamiento del que era cofundador el doctor Ayau.

Luego de graduarme de bachiller, mi padre hizo lo que pudo para que yo estudiara en la Universidad de Muso; y aquí lo conocí en persona. Él era el Rector y le correspondió recibirnos a los de la Clase de 1980. El día del acto de bienvenida se subió al podio y dijo: Me han pedido que les dé la bienvenida… así que bienvenidos. Y se bajó. Los del público tardamos unos segundos en entender lo que había pasado y estallamos en risas y aplausos. Entonces él sonrió y se subió de nuevo para ofrecernos una bienvenida que estoy seguro que no duró más de 3 minutos. Y a mí me ganó el corazón. Es imposible no querer, admirar y respetar a la persona que escribía lo que yo leía en Tópicos de actualidad y que, encima, tenía el sentido del humor y el savoir faire que tenía Ayau. Es celebre la anécdota de que cuando dejó la presidencia de la Mont Pelerin Society cantó Is it good what they say about planning? Pero también es chulo recordar cuando él y sus amigos enfrentaban dificultades para la fundación de La Marro cantaban: To dream the impossible dream./  To fight the unbeatable foe,/ To run where the brave dare not go./ To right the unrightable wrong./ To try when your arms are too weary./ To reach the unreachable star. This is my quest. To follow that star. No matter how hopeless./ No matter how far. To fight for the right!.

Como él era un Grande, era generoso y sencillo. Muso era magnánimo con sus conocimientos, con su tiempo y con sus recursos. Más de una vez me cachó en alguna inconsistencia y más de una vez me bajó de la moto; pero cuando me ofrecía una luz en el mundo de las ideas —aunque me viera con cara de cómo se te ocurre semejante cosa— siempre lo hizo con un aire de mentor y guía, no con ínfulas, ni de forma grosera. Una vez que le comenté cómo cierto personaje era agradable y modesto, a pesar de ser encumbrado, me dijo: Vas a ver que los más grandes son los más sencillos.

Muso era un contador de historias fenomenal. Uno podía oír y oír sus anécdotas que no eran cualquier cosa porque él se movía cómodamente entre Premios Nobel y líderes de talla mundial; estaba como pez en el agua entre estudiantes; y gozaba en compañía de gente sencilla que, como él mismo, tenía sed de aprender y de descubrir. En sus últimos años, disfrutó mucho las oportunidades que tuvo para escuchar lo que la gente del interior del país tenía que decir sobre su proyecto ProReforma. Nunca le hizo el feo al ejemplo y a las enseñanzas que podía recibir de otros.

Manuel F. Ayau fue un guatemalteco universal, un hombre del Renacimiento y un prócer; y en esa dirección, la influencia de su ejemplo y de su compromiso con la libertad inspiró a miles de personas en Hispanoamérica y en todo el mundo. Este educador y emprendedor chapín —tan chapín como las champurradas— sembró el amor por la libertad y el descubrimiento en miles de mentes y corazones desde la academia, los medios de comunicación, la política y casi todos los campos de la acción humana.

Era un sabio porque andaba en busca del conocimiento y en busca de la verdad. Pocos, como él, entendían el significado profundo de aquella frase de Friedrich A. Hayek que dice que todas las teorías políticas dan por sentado que la mayoría de los individuos son muy ignorantes. Aquellos que propugnan la libertad difieren del resto en que se incluyen a sí mismos entre los ignorantes e incluyen también a los más sabios.

Cuando un día de estos yo haga la lista de las cinco bendiciones más grandes que he recibido en mi vida, una de ellas será la oportunidad de haber compartido la mesa con Muso, de haberlo servido y de contar con su ejemplo.

Cuando firmó mi ejemplar de su libro El proceso económico, Muso escribió: Para Luis, con aprecio de su correligionario en la lucha por la libertad. Y así era él, no se veía a sí mismo como el maestro, el líder, y el ejemplo que era, sino como uno más que iba aprendiendo y compartiendo en el camino.

Para conocerlo mejor, busca en línea Una conversación con Manuel Ayau, producida por The Liberty Fund; y cuando esté disponible mira el documental Muso Ayau, un legado para la libertad.

En un mundo que anhela guías auténticos, el legado de Muso nos recuerda que la verdadera grandeza radica en la sencillez y el compromiso inquebrantable con la libertad: un faro eterno para generaciones venideras.

Voy a decir, sin temor a equivocarme, que la Universidad Francisco Marroquín —sus rectores, y muchísimos de sus directivos, profesores, estudiantes, administrativos y otros colaboradores— ha sabido honrar, materializar y sostener en el tiempo no solo el espíritu intelectual de su rector fundador, sino también su sentido del humor.

Ahí estoy, abajo, al concluir el Festival Alas de Libertad en honor a Manuel F. Ayau. Foto de Mercadeo/UFM.

En el Centro Henry Hazlitt, por ejemplo, están Milton Friedman, Friedrich A. Hayek, Ludwig von Mises, Ayn Rand y el mismo Ayau vestidos como superhéroes. No son retratos de pedantes dómines (como diría Ludwig von Mises), sino iconos pop que inspiran a quienes aceptamos la invitación de pasar adelante porque amamos la verdad, la libertad y la justicia. ¿Por qué es importante que aquellos grandes del pensamiento occidental estén vestidos como superhéroes? Porque los héroes son personas que actúan para promover la vida y lo hacen con gran habilidad, que persiguen valores y muchas veces lo hacen en condiciones de dificultades extremas. Los héroes nos proveen de inspiración vital.

Manuel F. Ayau inspiró a los héroes que —en medio de un enfrentamiento armado que duraría 36 años— en la pequeña Guatemala de 1971 fundaron una universidad que no solo desafiaría el enfoque académico que hasta entonces recibían la ética, el derecho y la economía en Guatemala, sino también en Hispanoamérica y en el mundo. ¿Qué otra universidad —con aquellos héroes— se atrevería a usar el color rojo en su bandera porque es ¡Rojo marxista! y hay que quitarles ese color hermoso. ¿Qué otra universidad —con tremendos héroes— usaría el sentido del humor y la travesura para difundir las virtudes y los valores de la libertad? Así es La Marro que sigue los pasos de Manuel F. Ayau y los de sus sucesores. Su legado no es solo una universidad, sino un movimiento vivo que despierta conciencias y enciende corazones para que la libertad nunca deje de brillar.

Este año, Muso cumpliría 100 años de edad; y por él, por su legado, por la libertad y por la razón: ¡Salud!

Este artículo lo leí en el Festival Alas de libertad y fue publicado en República

@luisficarpediem

Cuando un día de estos yo haga la lista de las cinco bendiciones más grandes que he recibido en mi vida, una de ellas será la oportunidad de haber compartido la mesa con Muso, de haberlo servido y de contar con su ejemplo #manuelayau #liberalismoclasico #luisfi61 #musoayau #heroes

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Oct 25

El Halloween celebra la vida

 

A pesar de las apariencias, Halloween es una fiesta en la que se celebra la vida y en la que se hace mofa del misticismo. Es una festividad en la que se les quita importancia al mal y a los monstruos y por lo tanto es una fiesta que merece ser celebrada.

La de hoy es una noche juguetona en la que —con disfraces— nos burlamos de la muerte y celebramos la vida. La ilustración es de Image/Grok.

La de hoy es una noche juguetona en la que —con disfraces— nos burlamos de la muerte y celebramos la vida. En Halloween nos reímos de las brujas, de la hechicería, de los fantasmas y de otros productos del misticismo.

Hablando de brujas, y esto es serio, para la mayoría de la gente, su primera asociación con la palabra bruja es por medio de cuentos de hadas, de `Macbeth´, o con la quema de brujas, dice Helmuth Schoeck en su libro La envidia y la sociedad. En esa obra, Schoeck explica que desde tiempos inmemoriales la sospecha de brujería o de magia negra ha caído sobre aquellos que tienen un motivo para ser envidiosos —de alguien menos feo que él mismo, de padres con suerte, o de un campesino con una mejor cosecha y ganado sano, por ejemplo. Después de todo, la mala suerte solo puede caer sobre aquellos que tienen algo que perder: buena salud, belleza, posesiones, familia. En un intento de entender emocionalmente el problema de la mala fortuna, parecía razonable buscar a personas que pudieran ser envidiosas.

Sigue Schoeck: durante los juicios contra brujas, en Europa, las acusadas eran precisamente personas que, de alguna manera, hubieran levantado sospechas de que eran envidiosas y, por lo tanto, pudieran desearle el mal a otros. Gradualmente, sin embargo, el hombre envidioso mismo se constituyó en el acusador; y las acusadas pasaron a ser personas guapas, virtuosas, orgullosas y ricas, o las viudas de ciudadanos ricos. Este doble papel de la envidia con respecto a la brujería es evidente en pueblos primitivos. El forastero, el lisiado, cualquiera que estuviera discapacitado es sospechoso y es considerado como responsable de causar daños. Empero, el mismo hombre primitivo es capaz de asegurar que otro miembro de su tribu solo es rico, poderoso, buen bailarín o cazador solo porque ha obtenido, mediante magia negra, algo que les debería pertenecer a otros miembros de su tribu.

Algunos antropólogos ven en la brujería creencias que funcionan como válvulas de seguridad, como instituciones entendibles y deseables mediante las cuales son reguladas las tensiones intersociales, dice Schoeck; pero [Clyde] Kluckhohn sostiene que el efecto destructivo e inhibidor de aquellas ideas ha sido enormemente subestimado, y que más que controlar sentimientos agresivos lo que hacen es producir timidez y reducir las relaciones sociales. Kluckhohn no deja lugar a dudas con respecto a la conexión inmediata entre la envidia y las sospechas de brujería.

En su obra, Schoeck cita un trabajo de John Gillin titulado The Culture of Security in San Carlos. A Study of a Guatemalan Community of Indians and Ladinos y dice: también es generalmente cierto entre las culturas indígenas centroamericanas que la envidia y la codicia son tenidas como anomalías, o crímenes. Los indígenas conocen una clase de enfermedad que es producida por la magia, a la que llaman envidia, enfermedad que es invocada por una persona envidiosa. La víctima tiene el innegable derecho, reconocido por la comunidad, de matar a su enemigo si puede descubrirlo. Por esa razón es inconcebible que alguien admita su envidia.

Tocó ir a la oficina como el Monje Loco.

Comparto con ustedes estas lecturas para añadirle a la celebración de hoy un toque adicional al carácter festivo y lúdico que tiene, porque a ratos sospecho que la envidia es un sentimiento muy presente en la sociedad guatemalteca. Eso sí, que conste, que el hecho de haberme puesto solemne no quiere decir que no me disfrute la fiesta de las calabazas, los gatos negros, las escobas, los disfraces y las calacas.

Columna publicada en República.