Pues si alguna vez te has preguntado cómo suena el órgano de la Catedral de la ciudad de Guatemala: así. Andaba yo por ahí con un colega que estaba de visita en el país y deben haber estado afinando el órgano. Nunca lo había escuchado y me pareció algo interesante para compartir.
19
Jun 13
Filgua, Phillip Rearden y el dinero de otros
Aquí va la historia: El patrocinio de Montana es el primero que recibimos. Es mínimo: Q100 mil para un evento que cuesta Q2 millones, dijo la Presidenta de la Gremial de Editores, organizadora de la Feria Internacional del Libro de Guatemala. El comentario se refiere a que algunos cuestionan la aceptación de este apoyo financiero de parte de este tipo de empresas cuya presencia en el país no es bien vista por todos.
Para los que no están en autos, Montana es una empresa minera…y tu ya sabes cómo reacciona el establishment cultural frente a las mineras.
La editora explica que lo que se cubre con este aporte es el 5% del presupuesto y agrega que se dio sin condicionamiento alguno. Nos lo dieron sin que tuviéramos que hacer mención de la minera, ni nos dijeron, por ejemplo, que no fuera a haber un foro donde se hablara contra la minería. La Presidenta se quejó que la gremial que preside no recibe el apoyo que debería para la realización de esta feria; y añadió que en los 10 años de Filgua solo hemos contado con otro patrocinador privado, un particular que brindó Q5 mil. La actividad recibe un aporte de Q300 mil del dinero de los tributarios expoliado por el Ministerio de Cultura, que aún no les había sido entregado.
Los comentarios me hicieron pensar en cómo es que el establishment cultural no tiene empacho moral alguno para beneficiarse de dinero ajeno tomado por la fuerza (como es el de los tributarios que reparte el Ministerio de Cultura); y en cambio le da picazón recibir fondos voluntarios y pacíficos donados por una industria que crea riqueza y empleos.
¿Sabes qué me recordó? Me recordó a Phillip Rearden en esta escena de Atlas Shrugged, part I:
18
Jun 13
¡Por chuchones les pasa eso!
¡Por chuchos! ¡Por no ser responsables con el gasto y la inversión! ¡Por haber impuesto un alza tributaria inconstitucional, antitécnica, expoliadora y abusadora! ¡Por no haber escuchado buenos consejos!, ahora resulta que la Administración va a tener que fijar una meta nueva de recaudación, más baja. Como era de esperarse: los impuestos altos y abusadores desincentivan las actividades económicas y empobrecen;y además, incentivan la economía del Sistema D o economía informal. ¿Y en qué para todo eso? ¡En menos recaudación! ¡Eso les pasa por chuchones!
Según nos cuenta José Raúl González Merlo:
- Desde los acuerdos de paz, hasta el año pasado, la recaudación se ha multiplicado por 6. ¡Los guatemaltecos pagamos cada vez más impuestos!
- Desde aquellos acuerdos el gasto público se ha multiplicado por 7. ¡Cada vez, los pipoldermos y su clientela gastan más y más dinero de los tributarios!
- Este año vamos a llegar a unos Q110 millones de endeudamiento.
Lo que hace falta es una racionalización del gasto público en serio. Está visto que el agujero fiscal no puede cerrarse por medio del incremento y la multiplicación de impuestos. Tiene que hacerse por medio de la eliminación de todos los gastos orientados a satisfacer las demandas de interéses particulares y privilegios, tiene que hacerse por medio de una administración técnica y honrada, y tiene que hacerse por medio de un presupuesto balanceado. Si no, esto sólova a empeorar.
18
Jun 13
Los riquísimos huevos chimbos
Los huevos chimbos son mis dulces típicos guatemaltecos favoritos. Son de puras yemas de huevo y miel, una cosa muy sencilla, pero deliciosa. Además, tienen un atractivo color de oro. La foto la tomé con mi móvil y no capturó el color; pero haz de caso que son como rayos de sol comestibles.
La primera vez que oí hablar de ellos fue allá por el año del terremoto cuando mi tía abuela, La Mamita, me los mencionó; y, curiosamente, no fue sino hasta unos años después, cuando ella ya había muerto, que los probé porque los hice en casa con la ayuda de mi abuelita Juanita. La primera clave está en batir bien las yemas hasta que estén casi blancas y en cocinarlos en baño maría, o con el horno apagado. Es decir poniéndolo al máximo mientras se calienta y luego apagarlo cuando se introduce el recipiente con las yemas y dejarlas así unas 4 horas. La segunda clave es la miel que debe tener una consistencia tal que se introduzca en las yemas y al mismo tiempo no choreee.
Los de la foto, llamados chimbitos, los compré en La Antigua y son tan buenos como los hechos en casa.
17
Jun 13
En el Día del padre, un recuerdo del mío
Esta es la nota que, sobre mi padre, escribí para el 17 de junio de 2006; la comparto con ustedes porque hoy es el Día del Padre y porque me gusta recordar al mío:
“En 1986 las campanas doblaron por mi padre, que dejó de existir casi a la misma edad que tengo ahora; y desde entonces, el Día del Padre no ha sido lo mismo para mí.
Extraño a mi padre cuando tengo un éxito, y lo extraño más cuando tengo un fracaso. Lamento mucho que no esté aquí para ver a sus nietos creciendo y para ver sus caras de felicidad cuando gana su equipo en el Mundial de Futbol.
Mi padre me enseñó a limpiar calamares, a sentarme a leer tranquilamente al final de la tarde, a montar moto, a cangrejear en la playa, a preparar Bloody Marys, y a cantar En un bosque de la China yPajarillo barranqueño.
Me enseñó a hacer castillos de arena y me construyó un invernadero cuando yo era orquideólogo. Me enseñó tiro al blanco y seguramente hubiera preferido que yo fuera beisbolista, a que fuera orquideólogo; pero recuerdo que estaba muy contento cuando gané mi primer Mención Honorífica en una exhibición nacional.
Con mi padre íbamos a La Placita Quemada a comprar mariscos, donde una señora que tomaba sangre de tortuga.
Íbamos cada 1 de noviembre al Cementerio General a visitar la tumba de su padre, y con mis hermanos entrábamos a pie. Él, además, había inventado la historia de un lorito suyo, de nombre Vito, que había sido piloto. El avión de Vito había sido derribado durante la Liberación y se hallaba enterrado cerca de la tumba de mi abuelo. Así que mis hermanos y yo llevábamos flores para el padre de mi padre, y flores para el lorito caído.
Al final de sus días discutíamos mucho. Él, sin lugar a dudas, era un constructivista irredento; y yo, soy un convencido total de la existencia de órdenes espontáneos. El era un apasionado con un corazonote así de grande; y yo que soy un objetivista, que sin duda le parecía exageradamente racional.
Mis padres eran muy jóvenes, y nada me daba más gusto y orgullo que el mío me presentara como su hermano y que cuando iba por la calle, con mi madre, alguien silbara y me dijera, ¡Adiós, cuñado!
Su última foto se la tomé junto a su Mustang, el mismo en el que hizo su viaje final. Y por cierto que, pocos años antes, había pasado por una crisis financiera. Eso lo lastimó mucho; pero nunca perdió su magnífico sentido del humor. De hecho, para pasar el aguacero vendía contratos funerarios; y en sus tarjetas, ¿qué cree usted que decía? Luis Figueroa, asesor en viajes celestiales.
La última vez que lo vi yacía bien rasurado, todo conectado a tubos, inconsciente, y aparentemente tranquilo.
Y no alcancé más que a decirle, muy quedito y entre dientes: ¡Gracias, fuiste un padre divertido! y te voy a extrañar.
…y en efecto…lo extraño.
17
Jun 13
Me sentí como Phileas Fogg, aventura en globo
Nos elevamos sobre el pasto, suavemente; con el Volcán de Fuego lanzando rugidos y humo, y a su lado -como tranquilo- el Acatenango. De lejos nos veía el Volcán de Pacaya. Con el cielo azul y el sol brillante, fue un día perfecto para volar en globo aerostático.
¡Chispas!, es como flotar en el aire. ¡Me sentí como Phileas Fogg! Son impresionantes el silencio cuando uno se eleva y el hecho de saber que sólo el aire caliente es lo sube a uno en la góndola del globo. De verdad sientes que estás flotando. Luego agarramos velocidad y el piloto nos llevó al ras del pasto y de la caña de azúcar, nos paseó sobre las copas de los árboles y a lo largo de un río, nos elevamos alto, alto hasta sentirnos como compañeros de las aves.
Lo maravilloso de un vuelo en globo son la complejidad y la simpleza. El silencio, la suavidad y el hecho de que la experiencia se puede compartir íntimamente. Allá arriba estás en contacto directo con el viento (que no se siente), la luz y el paisaje. Nada te separa de ellos excepto una canasta. Nada te sostiene excepto el aire y una membrana de múltiples y alegres colores.
Los vuelos al ras son emocionantes porque sientes la velocidad; y los vuelos en alto emocionan porque ves la inmensidad. La diferencia de hacerlo con otros aparatos voladores es que el globo aerostático no va de prisa, su velocidad es justo cabal para apreciar detalles. Es como la diferencia entre ir en automóvil, ir en bicicleta, o caminar. Cuando caminas tienes experiencias sensoriales que no puedes tener de otras formas. Algo así es lo de ir en globo. Sientes la velocidad; pero sientes la serenidad.
Uno de mis momentos favoritos -luego del del despegue- es el del paso sobre un río entre árboles densos. Sientes la brisa fresca del viento, pasas rozando las copas de los árboles y escuchas, dentro del verdor, el agua que corre y atisbas los brillos del sol en la corriente y nada importa. Sólo el momento. Sólo la compañía más querida. Sólo el hecho de que estás ahí, y el hecho de que la alegría y la felicidad pueden ser inmensas.
No fue fácil
La idea de hacer el paseo en globo -con Raúl y El Ale- surgió en febrero pasado luego de una conversación que tuve con uno de los emprendedores que hacen posible esta experiencia; y el vuelo fue programado para mediados de abril. Uno se levanta a las 4:00 a.m, el equipo pasa a por uno a las 5:00 a.m. y para hacer la historia corta uno debería estarse elevando a eso de las 6:00 a.m. El primer día que lo hicimos no pudimos elevarnos porque había demasiado viento; así que reprogramamos el vuelo para mayo. En mayo se repitió el procedimiento y tuvimos que volver a cancelar debido a las malas condiciones del clima. ¿Cómo estaba yo en ambas ocasiones? Como un niño al que le quitaron la Navidad.
¿Como estaba yo para este tercer intento? Como un niño al que le devolvían la Navidad. Pero del plato a la boca, se cae la sopa. La noche del sábado fuimos a cenar ceremonialmente para celebrar que al día siguiente volaríamos. ¡Y los camarones que pedimos de entrada para compartir me dieron alergia! Y paré en el hospital porque no aguantaba la comezón y se me estaba haciendo difícil la respiración. ¡Carajo! Nada nos detuvo, eso sí. El domingo a las 4:00 a.m. nos levantamos para elevarnos.
Un final feliz
Cuenta la historia que, para apaciguar el enojo de los campesinos a quienes el globo de los Montgolfier les estropeaba las cosechas cuando aterrizaban, los hermanos inventores del globo aerostático llevaban champagne y lo compartían con los damnificados. De modo que es tradición que, luego de un vuelo en globo, se beba y se brinde por el éxito del paseo. Para cumplir con los preceptos bebimos mimosas en un pastizal. Luego de habernos divertido como micos.
16
Jun 13
¡Ya se abrió “mi otra” flor de “Perdidos en el espacio”!
Esta es “mi otra” flor de Perdidos en el espacio. A esta y a mi Stapelia gigantea, les digo flores de Perdidos en el espacio porque parecen extraídas de aquella serie de televisión sesentera. Parecen algo de otro planeta
Estas suculentas siempre llaman la atención, especialmente de los niños, por sus colores y su forma y porque, especialmente la S. gigantea, tienen muy mal olor. De hecho son polinizadas por moscas que han de sentirse muy atraídas al particular aroma. Con todo y todo, si se las tiene en exteriores son hermosas.
14
Jun 13
“El Cochiloco” y Alejandro Sinibaldi
A ver, ¿qué tienen de parecido El Cochiloco, personaje de la peli El infierno; y Alejandro Sinibaldi, ministro de Comunicaciones de Guatemala y precandidato presidencial del partido oficial? Pues nada más y nada menos que profundas meditaciones filosóficas. De El cochiloco es la frase aristotélica: Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. ¿Y de Sinibaldi? El tuit que dice: Lo sucedido a los agentes de la PNC es lamentable, pero no podemos olvidar que es 1 día importante para nuestra selección, son 2 temas diferentes.
Par quienes no están en autos: ayer un comando armado ejecutó a 8 agentes de la Policía Nacional Civil en Salcajá, Quetzaltenango. Y el otro tema es que la selección nacional de fútbol jugó contra la de Argentina -con Messi- (y perdió 4-0).
El ministro chapín dice que no fue él el que tuiteó lo de los dos temas, sino que todo se trató de un error cometido por parte de una persona que integra el equipo que maneja su cuenta en la referida red social. ¿Qué dijo Cándido cuando escuchó la explicación? ¡Ya papo! Sinibaldi dice que un equipo le maneja su cuenta de twitter donde sólo hay dos , o tres tuits por día. Si no es baboso por haber puesto el tuit de los PNC y los dos temas, es rebaboso porque le está pagando a “un equipo” que le pone tres tuits por dia.
Por cierto que #son2temasdiferentes es trending topic en Guatemala.
14
Jun 13
¡Rateros! ¡Con razón no les alcanza el dinero!
Los pipoldermos se ceban con el dinero de los tributarios y con las extorsiones disfrzadas de actos administrativos. ¡Con razón no les alcanza el dinero que toman, y con razón siempre andan viéndo cómo toman más! ¡Canallas!
Hoy nos enteramos, por ejemplo, de que la Gobernación Departamental de Guatemala (¿y en las otras gobernaciones departamentales?) se hacen cobros por bingos, sorteos, rifas, licencias, trámites y otras cosas…y el dinero de esos cobros no ingresa a las arcas fiscales. No ha de ser poca cosa porque hay cheques de Q40 mil, por ejemplo.
¿Qué funcionario canalla ha hecho su casa en el mar con aquel dinero? ¿Que familia de burócrata ladrón se ha ido de vacaciones con aquel dinero? ¿Desde hace cuánto tiempo ocurre ese saqueo? ¿Quiénes se han hecho de la vista gorda con este tipo de cosas? ¿Qué más horrores parecidos ocurren a lo largo y lo ancho de la administración pública?
14
Jun 13
Escape del fuego
Los guerrilleros llegaron a nuestra aldea… y forzaron a cada persona capacitada a unírseles… Tuvimos que ir a sus campamentos… en las selvas bajas del Ixcán, como a unos cuatro días de camino desde mi aldea Salquil Grande. Nos entrenaron para pelear, nos enseñaron que matar a los hombres era como matar perros, que los hombres no tenían alma y que al morir solo servían como abono para la tierra… Nos dijeron que nos matarían si no lo hacíamos. Algunas veces aceptaban dinero a cambio de dejar de amenazarnos… Pero… solo la gente que había trabajado en las fincas tenía efectivo, y los guerrilleros ya no nos dejaban ir a trabajar allí, esta es parte del testimonio conmovedor y heroico de Tomás Guzaro, pastor evangélico que, en 1982, ayudó a su gente a escapar del fuego entre la guerrilla y el Ejército. El mismo se halla en Escaping the fire, por Tomás Guzaro y Terry McComb.
Cuando yo era niño me impresionaba una película acerca de un pueblo chino que huía de la invasión japonesa. Es posible que fuera La estirpe del dragón, basada en una novela de Pearl S. Buck. Lejos estaba, yo, de imaginar que centenares y centenares de guatemaltecos vivirían la barbarie y un drama similar durante los últimos días de mi adolescencia.
El libro no solo es el relato de cómo es que cientos de personas salvaron sus vidas durante el enfrentamiento armado que les llevó el Ejército Guerrillero de los Pobres, sino que nos permite atisbar en la cultura ixil por medio de sus tradiciones; de las relaciones entre la costumbre, el catolicismo (generalmente aliado de la guerrilla) y los evangélicos (generalmente al margen de las pretensiones revolucionarias); y de experiencias como la de trabajar en las fincas de la Costa Sur.
Las patrullas de la guerrilla… bloqueaban toda forma de escape conocida. Nos necesitaban como sus esclavos para sembrar su maíz y para que fuéramos sus soldados en su revolución. Si nos agarraban tratando de escapar, nos masacrarían, y sin lugar a dudas, si el ejército del gobierno nos encontraba en el camino, nos asesinaría también, cuenta Guzaro. Es valioso que esta parte de la historia sea conocida, y de verdad te recomiendo el libro.
Columna publicada en El periódico.







