02
Nov 17

¡Delicioso el fiambre 2017!

Si hace cinco años me hubieran dicho que iba a llegar el día que no podría cenar fiambre luego de almorzar cuatro platos de esa maravilla de la cocina tradicional chapina, me hubiera reído y no lo hubiera creído….pero llegó el día. O más bien, llegó la noche.  Eso sí. Nada impedirá que hoy almuerce fiambre, que por cierto, nos quedó delicioso en casa.

¿Cual es el mejor fiambre? El mejor fiambre es el que sabe como el de la casa de tus padres, como el de la de de tus abuelos, o como el de la de tus bisabuelos; pero también es el que tiene tu toque personal.  Es el que te recuerda tu niñez, tu adolescencia y tu proceso de maduración, y es el que tiene tu carácter.  El mejor fiambre es el que es acerca de tus raíces y acerca de tus ramas…para usar una metáfora como cualquiera otra.

Ya sabes, hay fiambres rojos, blancos y verdes; y cada familia tiene su propia receta y su propia versión de cualquiera de las variedades.  El fiambre es un plato tradicional de la cocina guatemalteca.  Es muy complejo y  requiere de todo el buen juicio,  la pasión y la sazón que puedan tener quienes lo preparan.  Es un plato para compartir con la familia y los amigos.

La fiesta del fiambre no es sólo acerca de comerlo (que ya es bastante bueno); sino acerca de la expectativa, de seleccionar las carnes, los embutidos y los adornos; es sobre la compra de las verduras y sobre el proceso de hacerlo en familia, con amigos y en buena compañía. Es sobre lo que se goza haciéndolo y sobre recordar y recordar las anécdotas relacionadas con su elaboración.

Sospecho que la fiesta del fiambre es el Día de gracias chapín.  La del fiambre es una festividad que celebra los frutos del trabajo productivo y la dicha de tener con quienes compartirlos.  Hace unos años leí, en Twitter,  que la verdadera soledad es no tener quién te regale un buen plato de fiambre.

En casa, este año comenzamos a preparar el fiambre el lunes pasado cuando cocimos y cortamos las carnes y los embutidos:  la cesina, la gallina, el cerdo y el pollo; así como las longanizas y las butifarras.  Nos abundó la mano y cocimos las verduras: zanahorias, arvejas, güisquiles, coliflores y repollos.  Ese día mezclamos los caldos y sazonamos el caldillo resultante con vinagre y miel de abejas.  También mezclamos las carnes, los embutidos y las verduras y el caldillo.  La miel de abejas le da un toque amaderado que en casa apreciamos mucho.

El primer sábado de octubre preparamos el encurtido de remolachas y en esos días hemos encargado los embutidos, así como adquirido los adornos enlatados y conservas. El dia 1 de noviembre, el fiambre lo adornamos camarones, huevos duros rodajados, chiles chamborotes y chiles chocolate, espárragos verdes y blancos, chiles morrones, atún, salmón, sardinas en aceite y en tomate, pepinillos ácidos y dulces, aceitunas verdes rellenas y negras, pacayas, rábanos, perejil colocho y lechugas. .  Ese día también añadimos rodajas de gelatina de cerdo, jamón de sangre, queso de cerdo, salami, lengua salitrada y otros jamones, así como queso duro y queso de capas, y algo de remolachas.

Como ves, la preparación del fiambre lleva varios días de planificación y de ejecución.  Y ya intuirás que, con tantos y tan variados ingredientes se requiere de un balance muy fino para que todo esto salga bien.  Ya no digamos para que salga magnífico y memorable. Las claves para un buen fiambre son: ingredientes de primera, armonía, pasión y tener con quiénes compartirlo.

Una vez un cuate extranjero me preguntó que  por qué es que usaba enlatados y conservas en vez de ingredientes frescos.  El sostiene que si se usan salmón y atún frescos, por ejemplo, sería mejor.  Y puede ser…¿por qué no?  Lo que pasa es que parte de la experiencia del fiambre está relacionada con recuerdos, nostalgia y tradición.  El fiambre, en mi casa, tiene que tener no sólo la sazón particular que nos gusta en casa, sino una íntima e inequívoca relación con los sabores y texturas que recuerdo en casa de mis padres y en casa de mi abuela.  Y allá se usaban enlatados y conservas.

Desde hace varios años el postre tradicional, en casa, es un helado de camotes aderezado con mermelada de mandarinas; y este año venía acompañado con arándanos.  Lo hace Raúl y corona maravillosamente el almuerzo.

Como en años anteriores, el  almuerzo de hoy salió como debe ser…¡Estupendo! Y lo gozamos como debe ser y como siempre, con la familia y amigos.


01
Nov 17

El Inca Garcilaso y Guatemala

Acabo de leer que ayer fue inaugurada una exhibición sobre el legado de Garcilaso de la Vega, El Inca; y me acordé de un texto suyo sobre los caballeros de Guatemala.

La exposición se halla en el Paraninfo de la Universidad de San Carlos, y el texto que recordé describe el retorno de don Pedro de Alvarado y es el siguiente:  Desta jornada volvió casado a la Nueva España; llevó muchas mujeres nobles, para casarlas con los conquistadores que habían ayudado a ganar aquel Imperio, que estaban prósperos, con grandes repartimientos. Llegado a Huahutimallan, Don Pedro de Alvarado fue bien recebido; luciéronle por el pueblo muchas fiestas y regocijos, y en su casa muchas danzas y bailes, que duraron muchos días y noches. En una de ellas acaeció, que, [e] stando todos los conquistadores sentados en una gran sala mirando un sarao que había, las damas miraban la fiesta desde una puerta que tomaba la sala a la larga. Estaban detrás de una antepuerta, por la honestidad y por estar encubiertas. Una dellas dijo a las otras: “Dicen que nos hemos de casar con estos conquistadores”. Dijo otra: “¿Con estos viejos podridos nos habíamos de casar?” Cásese quien quisiera, que yo, por cierto, no pienso casar con ninguno dellos. Dolos al Diablo; parece que escaparon del infierno, según están estropeados: unos cojos y otros mancos, otros sin orejas, otros con un ojo, otros con media cara, y el mejor librado la tiene cruzada una y dos y más veces”. Dijo la primera: “No hemos de casar con ellos por su gentileza, sino por heredar los indios que tienen, que, según están viejos y cansados, se han de morir presto, y entonces podremos escoger el mozo que quisiéremos, en lugar del viejo, como suelen trocar una caldera vieja y rota por otra sana y nueva”. Un caballero de aquellos viejos, que estaba a un lado de la puerta (en quien las damas, por mirar a lejos, no habían puesto los ojos), oyó toda la plática, y, no pudiendo sufrirse a escuchar más, la atajó, vituperando a las señoras, con palabras afrentosas, son buenos deseos. Y volviéndose a los caballeros, les contó lo que había oído y les dijo: “Casaos con aquellas damas, que muy buenos propósitos tienen de pagaros la cortesía que les hiciéredes”.

El relato es de la segunda parte de los Comentarios Reales, del Inca Garcilaso de la Vega; y di con ella gracias a esta conferencia por el cuate Glenn David Cox.

La foto es de dominio público, via Wikimedia Commons.


31
Oct 17

¡Listos para el Jalogüin!

Con la lectura de The Black Cat, por Edgar Allan Poe; y quizás con una probadita del fiambre para mañana, en casa celebraremos el Halloween.

En Guatemala el Jalogüin se fusiona con los dos días siguientes cuando se celebra la vida -con los vivos- (recordando a los muertos) y las familias se reúnen para comer e intercambiar el fiambre. Mi hipótesis, sin fundamento científico alguno, es que la fiesta del fiambre es nuestro Día de Gracias.

La noche de Halloween es importante porque es la víspera.  Es la noche en la que se deja curtiendo el fiambre para comerlo al día siguiente. La noche en la que los ingredientes quedan mezclándose y fusionando sus sabores y aromas. Además es una noche lúdica en la que nos burlamos de la muerte y celebramos la vida; así como es noche de brujas, de hechicería y de otros productos del misticismo, que también son objeto de mofa.

En el día 1 las familias recuerdan a los que han fallecido y alrededor de un plato opulento –que incluye carnes, embutidos, vegetales y adornos exuberantes–  celebran que están unidas, que pueden comer aquellas delicias y que puedan compartrirlas; compartir el fiambre es muy importante.

El fiambre, como el pavo y otras maravillas del Día de Gracias en otras latitudes, no es posible sin trabajo productivo, ni cosechas, ni ahorro, ni salud, prosperidad y talento. La del fiambre es una festividad que celebra los frutos del trabajo productivo y la dicha de tener con quienes compartirlos.  Hace unos años leí, en Twitter, que la verdadera soledad es no tener quién te regale un buen plato de fiambre.

De vuelta al Jalogüin, no es cierto que la tradición de pedir dulces en la noche de hoy sea ajena a la cultura chapina. Los niños de antaño, durante lo que ahora conocemos como Halloween, iban de casa en casa recitando: Angeles somos/ del cielo venimos/ cabecera pedimos./ Si no nos la dan/ puertas y ventanas lo pagarán. Era la versión criolla del trick, or treat; y si los críos no recibían sus dulces de ayote y de jocotes manchaban puertas y ventanas con cal.

Ahora está de moda quejarse del Halloween porque hay gente que dice que es cosa del diablo, queja que me parece tan absurda como el tema de los encantamientos.  ¿Qué de diabólico puede haber en un montón de críos pidiendo dulces?  El hecho es que eso es lo único que les importa a los niños. ¿Y a los grandes? Pues a los grandes nos gusta la parranda…¿y qué?  De todos modos, sospecho que el diablo tiene mucho que ver con los prejuicios de aquella gente que teme que alguien, en algún lugar, esté siendo feliz.   Como dijo Facundo Cabralhay que ser feliz en este mundo; porque los que no son felices se la pasan jodiendo a los demás.

Para ponerte en el modo jalogüin, te recomiendo All Souls Night, de Loreena McKennit.

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De cualquier manera, una fiesta en la que se celebra la vida y en la que se hacen befas del misticismo; una fiesta en la que se celebran la bonanza y la prosperidad, y una fiesta en la que la familia es el núcleo unificador, es una fiesta que merece ser celebrada.


30
Oct 17

Una solución para las carreteras

En varias poblaciones, y con recursos propios, vecinos están repararando carreteras dañadas y devolviéndoles utilidad.  Esta actividad podría ser el inicio de una nueva vida para el sistema vial del país.

Vecinos del valle de Palajunoj, Quetzaltenango, en Chuicavioc, las majadas y en Llanos dell Pinal, donde ni las municipalidades, ni el gobierno central tienen la capacidad de mantener transitables los caminos, la gente ha invertido su dinero, ha alquilado maquinaria y está arreglando los caminos.

Quienes participan en esta labor de recuperación deben tener derecho a cobrar por el uso de los caminos que rescatan, sin participación de los políticos que controlan las municipalidades, por ejemplo.  No se vale decir que porque las brechas ya existen y fueron abiertas por los ayuntamientos, estos deben tener participación en los emprendimientos de rescate, ni se vale decir que el paso debe ser gratuito por aquella razón.

Las brechas han sido evidentemente abandonadas y la gente que no ha participado en el rescate, pero las usa, ya las ha usado sin tener que pagar directamente por ellas durante años.

Como no sea por argumentos políticos, populistas, o mercantilistas, no hay razón válida alguna por la cual las carreteras no puedan ser rescatadas, o construidas por sus usuarios, o por vecinos emprendedores, y no hay razón válida alguna por la que los rescatisas, o constructores no puedan recuperar sus inversiones, ni lucrar con ellas.

No hace falta la participación política, como no sea para garantizar la seguridad de las carreteras y para dirimir conflictos.

De paso, la formalización de la desestatización de las carreteras podría acabar con los molestos y abusadores vecinos que -en muchas carreteras y de forma arbitraria- ponen lazos y amenazan a los usuarios a cambio de dinero.

A quien quiera que esté interesado en este tema, y esté a la búsqueda de propuestas concretas, le recomiendo empezar con Street Smart: Competition, Entrepreneurship and the Future of Roads, por Gabriel Roth.

La foto principal es de la carretera estatal a la costa sur; la foto secundaria es de los extorsionistas en algún camino de Huehuetenango.


27
Oct 17

Un par de tibias y una calavera

Los guatemaltecos que no están empadronados tienen hasta el 17 de diciembre para inscribirse y votar en el referendo sobre Belice, que se celebrará el 18 de marzo de 2018.  ¿A un costo de Q300 millones?

Escucha el podcast aquí.

¿Por qué es importante esto? Para no quedar al margen en una decisión cívica importante. Belice es un departamento de Guatemala que fue usurpado por la Gran Bretaña, casi que bajo la bandera negra con tibias y calavera.

Para hacer la historia corta, en 1783 España les dio permiso a los británicos para cortar maderas en Belice; y en 1859 Guatemala le cedió a GB el área entre los ríos Sibún y Sarstún a cambio de que la Pérfida Albión construyera una carretera entre la ciudad de Guatemala y el Atlántico.  La GB no hizo la carretera y se quedó con todo Belice, más allá de los límites de la concesión del 59. En 1963, la GB quedó en pagar 50 mil libras y volvió a incumplir.  A lo largo de aquella historia (que aquí pinté con brocha gorda) John Bull le dio atol con el dedo a Guatemala y en 1981 le dio plena independencia a Belice.  En 1991 Guatemala reconoció aquella independencia; pero mantiene reclamos territoriales.

El referendo de marzo es para decidir si los guatemaltecos aceptamos ir a la Corte Internacional de Justicia, de modo que esa instancia decida qué territorios deben volver a Guatemala; pero la cuestión es: ¿están preparados para semejante reto los políticos y abogados chapines que estarán a cargo del caso? Lo dudo, y si se da el referendo votaré que No.

El tema de Belice es complejo, no abunda la información popular al respecto y sospecho que no le interesa a mucha gente. Empero, a los ciudadanos de 2018 nos tocará decidir si vamos a ceder a la usurpación, o no; cuando no sea en qué condiciones.

De paso, y por la complejidad del tema beliceño en sí mismo, lo que no debe ocurrir es que la consulta sea usada con propósitos ulteriores.  No debe ser usada, por ejemplo, para colar reformas constitucionales que, de suyo, son igual, o más complejas que el tema de Belice.

Esta columna fue publicada en elPeriódico; y la ilustracion es de Prensa Libre.


26
Oct 17

El comunismo, Nanjie y un cuento chino

Nanjie, en la República popular de China, es un bastión del sueño comunista. La aldea es fiel a los preceptos de Mao Zedong y es fiel, claro, porque su entusiasmo no incluye los 65 millones de muertos que costó el comunismo en la China continental.

En aquel paraíso encantador y atractivo para los turistas,  los 3,700 lugareños se despiertan cada mañana con el ruido de los altavoces que difunden lemas de alabanza al exlíder. Y empiezan su jornada laboral con canciones rojas del repertorio comunista, como si aún vivieran en plena “revolución cultural”. Eso sí, nadie es enviado a pelotones de fusilamiento, ni a campos de reeducación..

Con su folclor maoísta, sus bienes compartidos y sus fábricas de propiedad colectiva, Nanjie sigue el modelo de los años 1950, el de antes de las reformas que han convertido a China en la segunda economía mundial.  Pueden hacer esto porque el componente capitalista de aquel país -que sigue siendo una dictadura totalitaria- les da para mantener aquella Disneylandia comunista, sin necesidad de purgas, persecusiónes y hambrunas.

Al pie de una estatua de Mao, los turistas pueden abordar un pequeño tren rojo y visitar los parques, las fábricas y los apartamentos colectivos de la aldea, donde los habitantesles cuentan lo felices que son con el colectivismo”.  Pueden hacerlo como se pasea por Disneyworld, y la clave es que pueden hacerlo, en oposición a que -cuando el comunismo sembraba el terror en China, la gente no tenía opciones.

Desde los apartamentos modestos hasta los cuidados médicos, pasando por la comida, todo “es gratis” para los habitantes. Tienen acceso a una cantina y cuentan con una tarjeta que se recarga automáticamente, para comprar comida, incluidas las galletas de la marca Oreo. Todos esos privilegios son sostenidos gracias al componente caplitalista de China…y son una ilusión.  Nunca ha habido comunismo sin millones de muertos.

Wang Hongbing, jefe del partido comunista en Nanjie desde 1976, que participará en el congreso del partido la semana que viene en Pekín, asegura que desde el último congreso del partido en 2012 y la llegada al poder de Xi Jinping, “el discurso del gobierno central se acerca cada vez más a la vía elegida por Nanjie”.  Y eso debería ser malas noticias, no sólo en China, sino entre todos los que creen que China es el futuro.

Lo cierto es que en China, muchas cosas son cuentos chinos; y tristemente el comunismo es un ideal macabro que esta tan vivo como siempre.

Más del 90% de los empleados de las 26 cooperativas vienen del exterior de la aldea y carecen de los privilegios reservados a los habitantes de esa Disneylandia llamada Nanjie.

En 2008, una investigación del diario chino Southern Metropolis revelaba que la aldea había contraído préstamos bancarios por un valor superior a 1.600 millones de yuanes (206 millones de euros).  La fantasía es cara y se paga con deudas; pero los dirigentes chinos ordenaron a la provincia de Henan que resolvieran el problema…y lo resolvieron de forma política: las deudas fueron anuladas.

No es cierto que en Nanjie sean comunistas de verdad, como aseguran algunos fanáticos.  En realidad es una fantasía a la que…afortunadamente, la faltan 65 millones de cadáveres.

La ilustración principal es de la Victims of Communism Memorial Foundation; y la secundaria la tomé de Facebook.


25
Oct 17

¡Ya es temporada de barriletes!

En Guatemala -y con estos vientos- esta es la temporada de barriletes, cometas, papalotes o chichiguas.

Al nomás despedirse la temporada de lluvia, los cielos de Guatemala se tornan cristalinos, brillantes y de un azul intenso…y entonces vienen los vientos que son propicios para volar barriletes.

Aquí se hacen con cañitas de bambú y con papel de china colorido. Las colas se le hacen con papel periódico, o con trapo, dependiendo del tamaño del barrilete.

Yo solía volar barrilete cuando vivía en la casa de mis padres y cerca de ahí había un campo abierto, muy propicio para ese juego. ¡Tuve uno que me duró tres años!

Mi historia favorita con los barriletes tiene que ver con su nombre. En otros países se les llama cometas o papalotes; y en la República Dominicana, por ejemplo, se les dice chichiguas. Ahora bien, aquí, en Guatemala, las chichiguas eran las nodrizas indígenas de la villa de Mixco que, hasta temprano en el siglo XX, venían a amamantar a niños de la ciudad de Guatemala cuyas madres no podían, o no querían, darles el pecho.

De ahí la frase mi hermano de leche, para referirse a aquellos con los que se había compartido el pecho.

De paso, en esta temporada me viene a la mente Quincho barrilete.

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Los barriletes de la foto los vi en mi excursión del sábado a Chuwa nim abaj.


24
Oct 17

Ardió Troya, ¿por un accidente?

¡Ardió Troya!…o por lo menos se alborotaron las redes sociales, porque el diputado Fernando LInares dijo que el parámetro para acceder a la política, o cualquier otro tema, debe ser mérito y no simplemente haber nacido con un accidente biológico de mujer.  En consecuencia varias ONG presentaron una denuncia penal contra el representante.

Aquello, a pesar de que el diputado explicó que nacer hombre, o mujer es un accidente biológico y no se debe decidir con base en eso.

En su segunda acepción, accidental es algo que ocurre al azar, es decir que no es planificado, o deliberado.  Un encuentro accidental es uno que no estaba previsto.  Y el sexo de las personas es accidental.  Que yo sepa, todavía no es posible planificar el sexo de los embriones. Si alguien tiene cromosomas XX, o XY es accidental en el sentido de que ocurre al azar, o que es contingente.

Desde una perspectiva metafísica, todo es causal y nada es accidental; pero llamamos accidental a aquellas relaciones causales que no podemos identificar, o controlar.  ¿Por qué un bebé nace con cromosomas XX y otro nace con cromosomas XY?

Desde una óptica epistemológica -y como el propósito de los conceptos es facilitarnos la clasificación y organización cognitivas, así como facilitarnos conocer y pensar-  la palabra bebé es un símbolo que denota un concepto, es decir que representa un número ilimitado de sujetos concretos, de cierto tipo (Un bebé es un ser humano de muy corta edad), que podemos distinguir de los sujetos concretos adultos (por decir algo).  Para esa organización cognitiva específica (bebé/adulto), las posibilidades de que unos bebés sean hombres y otros mujeres, unos gordos y otros delgados, unos peludos y otros pelones, unos así y otros asá, son accidentales o contingentes.

Como uno no escoge su sexo y como uno no escoge el color de su piel, juzgar a las personas por algo que no depende de su voluntad, ni de sus decisiones, ni de sus valoraciones, juzgar a las personas por algo accidental, es la más baja, cruda y primitiva forma de colectivismo, como expllicó Ayn Rand. No hay virtud alguna en ser de uno, u otro sexo; como no hay mérito alguno en tener la piel de un color, o de otro.  ¿De verdad querríamos una sociedad en la que las personas son juzgadas por la química de su cuerpo y no por su carácter y sus acciones?

Por esa razón es que, cuando he abordado el tema de la reforma electoral, nunca he apoyado las cuotas. Como ocurre con otras formas de colectivismo, el de sexo (que es el que da paso a estas meditaciones) sólo es una forma de conseguir lo que no ha sido ganado.  En este caso, espacios políticos.

Lo que es sido ganado, por cierto, no debe ser ganado por méritos, sino por resultados; de ahí la importancia del carácter y las acciones.  Friedrich A. Hayek advierte que, de hecho, no deseamos que las personas obtengan el máximo de esfuerzo (que él llama mérito), sino que logren la máxima utilidad con el mínimo de trabajo y, por lo tanto, el mínimo de mérito.  Resultaría imposible recopensar todo el mérito y tampoco sería conveniente que las personas tendiesen principalmente a obtener el máximo de mérito.  Solamente podemos juzgar con cierto grado de seguridad el valor del resultado, no la cantidad de esfuerzo y cuidado que ha costado a diferentes personas el logro final.

La ilustración la tomé de Facebook.


24
Oct 17

Dormíte vieja

Dormíte vieja es el nombre que conozco de esta hierba sensible al tacto.  Su gracia es que se cierra o se duerme cuando uno la toca y de ahí aquel  nombre.

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Este ejemplar de Mimosa púdica lo encontré en Chuwa nim abaj donde abunda; pero la primera vez que vi de estas fue cuando tenía unos dos, o tres años de edad y vivía en Costa Rica con mis padres.  Vivíamos en un campo y había muchas de estas hierbas.  Recuerdo que me gustaba tocarlas con un palito y me maravillaba -como me maravillo ahora- cuando, según lo que me explicaba mi tía abuela, La Mamita, se dormían.   Lo hacen, por cierto, para protegerse del calor y no perder agua, y para protegerse del viento.

Siempre que ando en el campo las busco y siempre que las encuentro me alegran.


23
Oct 17

La evolución de “la revolución”

Durante la celebración del 20 de octubre los revolucionarios no ensuciaron el Centro, ni pintaron hoces y martillos, o frases de odio, como en otras ocasiones.

Esta evolución de los revolucionarios merece ser reconocida porque ¿qué necesidad hay de celebrar con inmundicia aquella ocasión histórica?; pero más que todo porque las hoces y martillos son íconos de una ideología que ha costado 100 millones de muertos en sus cien años de historia. Muertos frente a pelotones de fusilamiento, en campos de concentración, por las hambrunas, y así.

El viernes pasado, al atardecer, fui a la Sexta avenida a ver cómo había quedado y me sorprendí gratamente. Está por verse si se aguantan el 1 de mayo cuando también suelen hacer pintas.

Por cierto que los revolucionarios han estado haciendo esfuerzos por no darse color.  Durante las jornadas de agosto de este año, las banderas rojas, las efigies del che Guevara y otras iconografías relacionadas desaparecieron de las manifestaciones.