21
Dic 20

¿Veré la conjunción de Júpiter y Saturno?

La del solsticio de invierno es una fiesta significativa porque a partir del 21 de diciembre, en el hemisferio norte, las noches empiezan a hacerse más cortas y los días más largos.  En muchas culturas del mundo, esta fecha viene acompañada de celebraciones.  En 2020 -un año que será inolvidable- el solsticio coincidió con la conjunción de Júpiter y Saturno, encuentro que será especial porque ambos planetas estarán más cerca que nunca en desde 1623. Haz clic en la imagen para ver la conjunción en vivo.

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Y aquí estoy, pegado a mi ventana, frente a un cielo nublado y esperando, ¿en vano? atisbar a los dos planetas más grandes del sistema solar.

Lo de la nubosidad es tristemente inoportuna porque en noches anteriores el cielo ha estado claro y los planetas, al acercarse, nos han ofrecido vistas bellas.  Esta es una foto que tomé ayer desde mi balcón justo luego del ocaso.

Esta es una foto que tomé el sábado desde el Club Ecuestre La Herradura, en la Carretera a El Salvador.

Así es como se veía el atardecer de hoy desde mi casa.

En Uaxactún -que era un sitio de observación astronómica importante- hay dos templos relacionados con los solsticios.

Actualización: logré ver la conjunción porque a eso de las 19:30 hubo algunas ventanas en la nubosidad y en una de ellas, durante unos segundos, se dejó ver la luz de Júpiter y Saturno. Nota el puntito claro, casi  al  centro  y hacia  arriba.

No es la mejor foto, pero conseguí ver y fotografiar el fenómeno.


21
Dic 20

Adiós a Spencer McCallum

La propiedad un concepto poco entendido- es la base de la organización social, y no es lo mismo que posesión.  La propiedad es una prueba de entendimiento entre personas y es natural, es lo que permite que haya recursos disponibles para la gente, en sociedad.  La propiedad es incluyente de otros y hace posible el intercambio.  Estas son algunas de las ideas que Spencer McCallum compartió conmigo en una conversación que tuvimos en 2013.

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Spencer falleció el 17 de diciembre de 2020 y lo lamento mucho.  Spencer vivió una vida extraordinaria y tuve la dicha de cruzarme con él en el camino.

Spencer McCallum siempre será recordado por su rol en la transformación económica y cultural de Casas Grandes, México, donde el antropólogo y el consultor de negocios que había en él contribuyó a elevar el valor de la cerámica local, hasta desarrollar la cerámica Mata Ortiz  que es muy valorada entre los conocedores.

Si quieres conocer más a Spencer, te recomiendo el elogio que escribió Zach Caceres, titulado Spencer MacCallum & The World He Made: A Eulogy (1931-2020).


18
Dic 20

Ambiente, educación y salud, la tragedia

No puedes imaginar la cantidad de recuerdos fabulosos que tengo de Panajachel, donde pasé muchas vacaciones haciendo averías con primos y amigos.  Allá aprendí a montar bicicleta, y a cangrejear.  Allá descubrí los facts of life y me divertí como mico.  Muchos aromas, sabores y sonidos me llevan a Pana. Allá pasé horas de introspección, tratando de averiguar quién era.

Lago de Atitlán y volcanes Atitlán, Tolimán y San Pedro.

Por eso me enojó mucho el vídeo de un desagüe que vierte popodrilos, pipirañas y cacaimanes en las aguas cristalinas del lago. No porque no supiera que existen ese tipo de albañales, sino porque tienen lustros de existir; y porque los responsables -corruptos e ineptos- permiten su existencia (o los construyen).

Estaba lamentando la destrucción de Atitlán (en las narices de las municipalidades de la cuenca), cuando leí que habría dos convivios (o alegres intercambios de SarsCov2) para los sindicatos del Mineco; que ya fueron cancelados por presión de los tributarios. ¿Cuántos más habrá en otras dependencias del gobierno?) Leo, también, qué en varios municipios, los ayuntamientos han organizado celebraciones en las que la gente se aglomera y festeja sin prudencia.

A todo aquello, añádele que como los chapines no aprenden inglés en las escuelas (¡Pero aprenden idiomas mayenses!), nueve empresas han abandonado el país y se han perdido 48 mil empleos.  Es lo que ocurre, digo, cuando el estado es el responsable de proveer instrucción (que no educación), especialmente para los más pobres.

El problema de que políticos y burócratas (que llamamos gobierno) sean los responsables de cuidar del ambiente, la salud y la educación no es que no puedan hacerlo bien (porque habrá quienes no lo hagan tan mal).  El problema es que cuando el estado se hace responsable, les quita a los individuos la obligación moral de enfrentar las consecuencias de sus decisiones y de sus acciones, y los infantiliza.  Y como lo que es de todos, no es de nadie, el ambiente, la educación y la salud terminan siendo objetivos políticos, cuando no paran siendo fuentes de enriquecimiento a costa de los tributarios, o instrumentos ideológicos.

Columna publicada en elPeriódico.


12
Dic 20

Después de todo sí hubo algo de fiesta de Guadalupe

Una de las ventajas de vivir en un barrio antiguo es que la gente suele conservar las tradiciones; y la Villa de Guadalupe no es ajena a esas prácticas.

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El barrio suele echar la casa por la ventana con ocasión de la fiesta de Guadalupe y las celebraciones incluyen cantidades asombrosas de pólvora.  Y en casa pensamos que este año iba a ser silencio. Sin embargo, con todo y todo, este año, en 2020 las fiestas no fueron deslucidas.  A la media noche del 11 hubo juegos pirotécnicos y música que nos despertó sorprendidos.  No es que hubiera fiesta, fiesta como nos gusta a los del barrio; pero se mantuvo la tradición.  Y a las 5 de la mañana hubo algo alboroto, pero en menor escala; y el ambiente festivo continuó hasta las 10 de la noche.

Y no sólo se mantuvo la tradición sino que fue rescatada, porque el año pasado si que estuvo triste debido…creo…a un cura de esos que recuerdan a Diego de Landa y sus cómplices.

Las tradiciones son importantes porque nos conectan con nuestros ancestros y nuestra historia.  Alimentos, sonidos, aromas, colores y texturas, así como rituales nos traer recuerdos y nos invitan a reflexionar.  Bailes, fuegos artificiales, disfraces, costumbres y más son parte de aquel acervo rico. Reflexionar es muy importante en 2020, el más inolvidable de los años que hemos vivido, año propicio para valorar la vida, la compañía de quienes amamos y todo lo que tenemos y no siempre sabemos apreciar.00


12
Dic 20

¡Ya huele a pinabete y a manzanillas!

Cuando en casa huele a pinabete y a manzanillas es porque es tiempo de celebrar el solsticio de invierno y todas las fiestas de fin de año.

Ayer trajimos y decoramos el arbolito con luces y los adornos tradicionales de la temporada.  Y una de mis mañanas favoritas, en el año, es la de hoy, la del día siguiente a la noche en que hemos adornado el árbol.

El niño que incluimos entre aquellas decoraciones representa nuestra confianza en un universo benevolente, nuestra esperanza por un futuro mejor y la alegría que traen a casa las nuevas generaciones. Temas que en este, el más inolvidable de todos los años que hemos vivido, son muy importantes. El año que más nos ha hecho conocernos mejor; y el año en que más hemos sentido la necesidad de celebrar la vida, y celebrar a los que amamos.

En las casas de mis abuelas y de mis padres no siempre había pinabetes. De cuando yo era niño recuerdo varios árboles inolvidables. En casa de mi abuelita Juanita me es imposible olvidar unos chiribiscos hermosamente adornados con cabello de ángel (aquel cabello de ángel, de verdad, que era de fibra de vidrio) y con luces en tonos pastel. También recuerdo los pequeños árboles que ella, y mi tía abuela La Mamita, solían montar -con primor extraordinario- para mi hermano y para mí, junto a nuestro propio nacimiento en miniatura.

En la casa de mi abuela, Frances, recuerdo que los árboles eran generalmente pinabetes, o cipreses. A veces eran adornados con nieve elaborada en la casa con un jabón que venía en escamas; árboles siempre llenos de figuras variadísimas y algunas muy antiguas, así como con luces de colores. Allá los árboles eran tan altos que mi padre y mi tío Freddy tenían que usar escalera para llegar hasta arriba y distribuir bien las luces y las figuras.

En la casa de mis padres tuvimos gran variedad de arbolitos. Aunque los favoritos eran los pinabetes, también tuvimos pinos, cipreses. Los pinos no me gustaban porque, a pesar de que olían rico, se ponían tristes rápidamente y también tuvimos algún chiribisco plateado. En algún momento de principios de los años 70 se pusieron de moda unos árboles que ya venían nevados y tuvimos uno de esos. Y en los malos tiempos tuvimos un árbol prestado, y un árbol simbólico, hecho con chorizo de pino, en la pared.

En casa es tradición que cada año compramos un adorno nuevo y lo incorporamos a los que ya tenemos. Hay adornos variados: dos hawaiianas, uno que muestra a Odin, otro de La rebelión de Atlas, uno del barco Estrella de la India, varios con motivos propios de la temporada, unos con mapas, y así.

Este año como en otros-gracias a doña Mireya, don Ronald y al Rafa que los cultivan hermosos y con mucho carácter- tenemos un árbol galán y aromático que nos llena de magia y de alegría la casa. Ese arbolito me trae gratísimos recuerdos de decenas de alegres festejos, y promete muchos más. Si quieres tu pinabete, los hay galanes en la 30 calle 11-42, zona 12, colonia Santa Rosa II; teléfono 2476-0496.


11
Dic 20

Persimones y madurez cívica chapina

Unas de mis frutas favoritas son los persimones, no sólo por su sabor, sino por sus color y textura. Esta es una caricia y, ¿sabes?, su pulpa tiene dos texturas distintas.  La leyenda familiar dice que mi bisabuelo, Federico, trajo los primeros a Guatemala.  Mi abuela los comía frescos; y también hacía un delicioso pudín.

Pero los persimones tiene una desventaja; así como pueden madurar parejos y convertirse en ambrosía, muy fácilmente pueden pasmarse para luego arrugarse y terminar siendo incomibles.  De modo que muchas veces crean expectativas que resultan en desazón.

Algunos chapines maduran como nuestra cultura cívica.

En aquello pienso cuando observo lo que ha ocurrido con la república de Guatemala y con nuestra madurez cívica en los últimos 35 años.  A ratos parecía que -con dificultades- íbamos a madurar; pero a ratos nos argeñamos y damos grima.  Es cierto que la evolución social es un largo proceso de prueba y error; pero da la impresión de que, conforme pasa el tiempo, nos hallamos más divididos, enfrentados y atomizados que antes de 1996, o que antes de 1985. Institucionalmente, ¿damos tres pasos para adelante, y regresamos dos?

A las diferencias tradicionales entre los chapines, añádeles -entre otras- las pretensiones posmodernas de que los hombres son enemigos de las mujeres y la de que todos somos víctimas, o victimarios. Súmales las diferencias entre los que querían más encierro y los que no, y las que hay entre los que demandan vacuna gratis y los que no, por mencionar cuatro.

Da la impresión de que hay la voluntad de crear frentes donde no los había y que más que puentes, construimos trincheras. Y da la impresión de que, en semejante campo minado, sólo se está a salvo si se aceptan sin cuestionar y sin chistar, las premisas y conclusiones de una forma de pensamiento único (tan conservador y tan woke), que no admite herejías, so pena de una hoguera virtual; pero que, no por virtual es menos hoguera.

¿A dónde es que encaminamos la construcción de la república y nuestros procesos de maduración cívica? Nuestras acciones cívicas, ¿contribuyen a una sociedad libre, o a la proliferación de clanes y tribus?

Columna publicada en elPeriódico.


09
Dic 20

La irresponsabilidad y la pandemia

Hoy he visto fotos de gente bailando en la plaza de una población, durante la celebración navideña organizada por la municipalidad del lugar.

La foto es de Soy 502.

He aquí 4 detalles que me llamaron la atención:

  1. La fiesta fue organizada por el gobierno local.
  2. Los asistentes no usan mascarilla, ni guardan distancia prudente alguna.
  3. Hay participantes de todas las edades.
  4. La fiesta fue organizada por el gobierno local.

¿En cuántas poblaciones del país ocurren cosas así? Y lo pregunto, no para promover que las autoridades locales (o nacionales) abusen de su poder e impongan restricciones arbitrarias; sino para subrayar la importancia que tiene la responsabilidad individual en condiciones de pandemia.

Puedo entender la necesidad que tiene la gente de celebrar y de compartir las fiestas; pero, ¿tiene que ser de forma tan irresponsable?  Y si bien podría atribuirle la irresponsabilidad a la ignorancia y a la inepcia de las masas, ¿hubo alguien en la corporación municipal que advirtiera que era mala idea organizar un chumúl comunitario?

¿Alguien nos contará si dentro de dos, o tres semanas, hay enfermos de covid-19 en aquella población? ¿Nos dejarán con la duda?

Las personas que participan en actividades multitudinarias de forma imprudente (y vota), ¿de quién creen que es la tarea de proveer y de pagar sus cuidados si llegaran a enfermarse? Temo…y ojalá me equivocara, que muchos creen que es del gobierno…o sea, de los tributarios. Estimo que mucha gente cree que puede actuar de forma irresponsable, y luego exigir que los tributarios se hagan cargo de las consecuencias. ¿La gente se expondría de aquella forma, si tuviera que enfrentar las consecuencias de sus actos?

Los políticos y burócratas que organizaron la fiesta, ¿actuaron de forma distinta a los patojos que organizaron y participaron en la fiesta de la mueblería en junio pasado? ¿Cuál es la diferencia entre una fiesta privada y una organizada desde el estado?

Repito que no estoy a favor de los encierros forzados, ni de las restricciones arbitrarias.  Repito que es responsabilidad individual actuar con prudencia, lavarse las manos, usar mascarilla, evitar reuniones multitudinarias.  Estoy convencido de que muchas personas actúan de forma irresponsable porque han sido infantilizadas en el sentido de que creen que son otros los que tienen que pagar por las consecuencias de sus actos.


08
Dic 20

La contaminación de la plaza

Los destruccionistas contaminaron la plaza no sólo con demandas sobre las cuales no existe el más mínimo nivel de acuerdo entre los guatemaltecos, sino con la presencia de jóvenes embozados y armados; con pintas de odio, rabia y muerte; y con actos de violencia extrema como el fuego en el Congreso, la quema de un Transurbano y los actos delincuenciales sobre la Sexta avenida.

Los destruccionistas contaminaron la plaza y diluyeron las demandas legítimas de un pueblo harto de la corrupción y de los abusos de una clase política rapaz y carroñera.

Las tomas aéreas de la Plaza de la Constitución, durante las actividades del sábado 5 de diciembre en la tarde, pusieron en evidencia que al llamado de la plaza ya sólo acude un grupo marginal, más interesado en provocar y crear caos y malestar, que en buscar acuerdos y en encontrar soluciones.  La mayoría de gente pacífica, que iba a la plaza de buena fe y en ejercicio de sus derechos ciudadanos, mejor se quedó en casa, y se quedó guardada, para cuando se la necesite de verdad.

Aquellos grupos creyeron que el 21N podían encender la mecha de la revolución al amparo del rechazo de los guatemaltecos a un presupuesto criminal (por desfinanciado, expoliador y endeudador); y al amparo del rechazo de los guatemaltecos a seguir eligiendo diputados por listas, en vez de hacerlo individualmente. Creyeron que podían encender el barril de pólvora de la revolución al amparo del rechazo de los guatemaltecos a los favores para el valido presidencial y los abusos que aquello implica.   Contaron, quizás, con el mal carácter y la tozudez presidenciales; rasgos que impidieron una solución más temprana y razonable frente a lo que pudo haberse convertido en una sucesión de tragedias de consecuencias inimaginables. Para el 28N y sobre todo para el 5D es más que evidente que no es por la violencia por donde los guatemaltecos queremos resolver nuestros problemas políticos.

Con la contaminación de la plaza, las que eran exigencias razonables de tributarios y de electores se diluyeron una multitud de demandas jacobinas y de barricada.  Pero no por ello, aquellas exigencias razonables dejan de serlo y no por ello deben ser perdidas de vista.  Por ello me tomo la libertad de tratar de recogerlas e interpretarlas, en un intento de identificar las que gozan de niveles elevados de acuerdos, cuando no de consensos.

  1. Demandas relacionadas son el sistema electoral: Que los diputados sean electos individualmente y no por listas, de modo que la gente no se vea obligada a darle su voto a personajes que ni conoce, o a quienes nunca les daría un mandato, sólo porque en la lista hay uno, o dos que quizás no sean pájaros de cuenta.  Que se haga realidad la transparencia en el financiamiento de partidos políticos y de candidatos. Que haya elecciones legislativas a mitad del período constitucional, de modo que el Congreso pueda ser renovado.
  2. Demandas relacionadas con el uso del dinero de los tributarios: Que el monto del Presupuesto de egresos del estado tenga una relación proporcional con el Producto Interno Bruto.  Que no sean presentados, ni aprobados presupuestos que no estén financiados 100% desde su origen.  Que se respeta el espíritu y la letra de la norma constitucional que establece que con la finalidad de garantizar la estabilidad monetaria, cambiaria y crediticia del país, la Junta Monetaria no podrá autorizar que el Banco de Guatemala otorgue financiamiento directo o indirecto; garantía o aval al estado, a sus entidades descentralizadas o autónomas ni a las entidades privadas no bancarias. Con ese mismo fin, el Banco de Guatemala no podrá adquirir los valores que emitan o negocien en el mercado primario dichas entidades.
  3. Demandas relacionadas con la administración de justicia: Que los miembros de la Corte Suprema de Justicia, la Corte de Constitucionalidad y la Corte de Apelaciones no sean sustituidos todos a la vez y que sus períodos sean cuando no vitalicios, sí por períodos de por lo menos 10 años. Que jueces y magistrados sean elegidos por oposición y no por criterios políticos corporativistas, o no.

Las reformas que urgen deben servir, no para satisfacer las listas de Santa Claus de todo grupo de interés constituido en el país, sino para establecer los fundamentos de una polis o sociedad política viable o sostenible. Por eso no pueden ser muchas y sólo pueden ser aquellas que no violen derechos individuales.  No deben servir para crear privilegios.  No deben abrir la puerta a la posibilidad de que se negocie bajo la mesa, lo que debe ser decidido en las urnas, por los electores y tributarios.

Por lo pronto no vuelvo a la plaza mientras esté contaminada.

Mientras tanto…ya transcurrieron dos semanas desde el 21N y como por la Plaza de la Constitución no pasó médico alguno (así como random) para advertir lo peligrosas que son las manifestaciones en tiempos de Covid-19, ¿ya se sabe si subieron los contagios?…o las manifestaciones sólo son riesgosas cuando no las organizan los destruccionistas?


07
Dic 20

La tradición de la Quema del diablo

¡Me alegró mucho que desde hace varios días los fabricantes de piñatas prepararon las de diablos para quemar hoy al atardecer!

Piñatas de diablos en la 11 avenida de la zona 1.

En 2020, la Quema del diablo debería ser una ocasión especialmente significativa, que no debería pasar sin algo de reflexión, sobre todo en compañía de la familia. En la tradición guatemalteca, la Quema del diablo es una oportunidad para echar al fuego lo malo, lo inservible, lo caduco lo que hace daño, y lo que no queremos para el año que viene, en un contexto místico y mitológico. Todo lo malo de 2020 en el contexto del SarsCov-2 y del encierro forzado debe arder, pero no debe ser olvidado.

Desde una perspectiva racional y más universal, la fiesta trae la luz y el fuego a la época del año en la que las noches son más largas, frías y oscuras, por lo que es apropiado celebrarla con familia y amigos, y recordar que aún en la oscuridad es posible la luz. Estoy seguro de que cada quién podrá sacar de todo esto lecciones de vida y aprendizajes que habrá que transmitir a las generaciones siguientes.

Disfruto mucho esta fiesta chapina porque es una ocasión propia para celebrar la vida con amigos queridos y para recordar a dos personajes malentendidos, uno de ellos casi olvidado y que -aparentemente- no tienen nada en común: Lucifer y Prometeo. Ambos se rebelaron contra dioses tiránicos y arrogantes.  Ambos fueron cruelmente castigados por su atrevimiento.  Uno es el traedor de luz, y el otro les dio el fuego a los hombres.  Ambos son heroicos.

Hace dos años, cuando fuimos a la Quema del diablo en el Cerro del Carmen, el cura explicó que Maria, la que anuncia la luz, precede a Jesús que es el Sol; y en la realidad, ¿quién precede al Sol? Venus precede al Sol cuando Venus es lucero de la mañana.  ¿Y cuáles son otros nombres antiguos de Venus? Lucifer, el traedor de luz; e Ishtar -diosa del amor, de la belleza y de la fertilidad-.  Los mayas, por cierto, no eran ajenos al concepto de que Venus, Lucifer, o Ishtar es traedor de luz.  Ya que para ellos Venus  (el heósforo) anunciaba que le Sol saldría ese día, luego de su paso por Xibalbá.

Este año, por cierto, habrá que ser más prudentes, moderados y responsables con la celebración de esta fiesta.  Pero habrá que celebrarla, ¡Por la vida, y por el valor de quienes traen la luz y de quienes se rebelan ante dioses tiránicos y arrogantes!

Cuando era niño, la fiesta solía incluir la reunión de amigos en la mañana para ir a buscar ramas y chiribiscos con qué armar la pira, la llegada de mi padre con cohetes y algunos fuegos artificiales, los buñuelos preparados por mi madre y mucha alegría en la calle y en la casa. Cuando era niño no había piñatas de diablos; por cierto.  Y si el año entrante quieres pasar un 7 de diciembre extraordinario, te recomiendo las loas en Ciudad Vieja.  Una experiencia encantadora.


04
Dic 20

Ideas de la libertad en Filgua

La XVII Feria Internacional del Libro en Guatemala termina este domingo 6 de diciembre; pero la fecha importante para quienes quieren ampliar su biblioteca de la libertad es hoy.  ¿Por qué? Porque UFM Ediciones ofrece 20% de descuento en todos sus títulos.

Haz clic en la ilustración para conocer la oferta de libros en UFMEdiciones.

Este año no nos veremos ahí, ni pasaremos saludando a mi amiga Mayra, que dirige UFM Ediciones; pero, aunque la Filgua sea de forma virtual celebramos los placeres de leer y celebramos la oportunidad de contribuir a la causa de la libertad.

Mis recomendaciones para este año son, entre las novedades, El método literario de Ayn Rand, por Warren Orbaugh; y para explorar ideas sobre lo que ocurre en América Latina (y en el mundo) en términos de cambios políticos y de otras naturalezas, pregunta por lo más reciente de Axel Kaiser. Consulta, si te pueden conseguir, de Stephen Hicks, Explicando el posmodernismo y de Joaquín Azpitarte, Urbanismo y libertad (que son de Unión Editorial). Entre los “oldies but goodies”, La libre empresa, por Francisco Pérez de Antón; En defensa del capitalismo global, por Johan Norberg; y Gobierno omnipotente, de Ludwig von Mises.  Este último advierte contra los peligros del nazismo; pero es tan, tan de actualidad, que en sus prevenciones de fondo parece que hubiera sido escrito ayer. Si te interesa el estudio del Derecho, no dejes de preguntar por las obras del juez Ricardo Rojas.  Es cierto que lo recomendé el año pasado; pero también es cierto que estas lecturas son más necesarias que nunca. Quienes gustan de la historia de Guatemala seguramente querrán saber de las obras de Carlos Sabino.  En materia de ética, tanto Los fundamentos de la moral, de Henry Hazlitt, como La virtud del egoísmo, de Ayn Rand, nunca dejan de tener valor actual.  El email es ediciones@ufm.edu

UFM Ediciones pone al alcance de los lectores una multitud de textos relacionados con los principios éticos, jurídicos y económicos de una sociedad de personas libres y responsables, libros que nos ayudan a explorar, profundizar conocimientos, cuestionarlos y ponerlos a prueba.

Columna publicada en elPeriódico.