“¡Denle duro a los gusanos!” fue la orden que les dio Fidel Castro a los atletas cubanos que se aprestaban a viajar a Jamaica, para participar en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, a principios de los años 60.
socialismo
27
Oct 08
Insolidarios
24
Oct 08
¿Quién dice que la gente no se da cuenta?
“Los gobiernos de corte fascista o socialista, a su modo o solapadamente, son los que se sienten vulnerados por la libertad de prensa. De ahí que siempre buscan pretextos para coartarla, porque es el único poder efectivo para desenmascarar los actos de corrupción. Que no nos extrañe que lo que se pretenda es quitarle al ciudadano común y corriente el derecho de percatarse de todo lo que ocurre a su alrededor, para que no tenga capacidad de condenar moralmente, con su merecido desprecio, a tanto sinvergüenza que sólo persigue medrar a costa de nuestros impuestos, y de ahí que no se conforme con aumentar los gravámenes para decretar presupuestos que no concuerdan con la realidad socio económica de nuestro país.” Esta fue la atinada opinión de Luis Alfredo Aragón, publicada hoy en Siglo Veintiuno.
21
Oct 08
Cerezo-Colom y un funeral anunciado
Así como Vinicio Cerezo enterró al socialcristianismo, Alvaro San Nicolás Colom va a enterrar a la socialdemocracia.
16
Oct 08
La mollera de Colom
“Ya estamos hasta la coronilla”, dijo el presidente socialdemócrata, Alvaro Colom, al quejarse de la cobertura periodistica que recibe su administración. El mandatario rechazó las comparaciones y las vinculaciones con la administración del expresidente y exprofugo, Alfonso Portillo; y aseguró que la cobertura periodística negativa que recibe viene de “la gente que quiere seguir condenado al país al hambre”, que es difamatoria, que es una estupidez… y que propicia el enfrentamiento (al que Colom llama confrontación).
13
Oct 08
Para capturar cerdos salvajes
Esta historia la recibí por correo electrónico, de mi amiga Elena: “Había un profesor de química en una gran escuela con un alumno venezolano de intercambio en su clase. Un día, mientras los estudiantes estaban en el laboratorio, el alumno miró al profesor y le hizo una pregunta: ¿Usted sabe cómo se capturan puercos salvajes? El profesor creyó que era un chiste y esperaba una respuesta divertida.
El joven respondió que no era un chiste. Usted captura puercos salvajes encontrando un sitio adecuado en la floresta y tirando un poco de maíz en el piso. Los puercos vienen diariamente a comer el maíz gratis. Cuando se acostumbran a venir diariamente, usted construye una cerca de un costado del sitio en donde ellos se acostumbraron a venir. Cuando se acostumbran a la cerca, ellos regresan a comer el maíz y usted construye otro lado de la cerca. Ellos vuelven a acostumbrase y regresan a comer. Usted va poco a poco hasta instalar los cuatro costados del cercado alrededor de los puercos, al final instala una puerta en el ultimo lado. Los puercos ya estarán acostumbrados al maíz fácil y a las cercas, comienzan a venir solos por la entrada. Es ahí cuando usted cierra el portón y captura a todo el grupo. Así de simple, en un segundo, los puercos pierden su libertad. Ellos empiezan a correr en círculos dentro de la cerca, pero ya están sometidos. Luego, empiezan a comer el maíz fácil y gratis. Se quedan tan acostumbrados a eso que se olvidan como cazar por si mismos, y por eso aceptan la esclavitud.
25
Sep 08
El socialismo en crisis
La Izquierda y la socialdemocracia europeas enfrentan una crisis de indentidad. Lo irónico es que mientras allá están empezando a pagar las consecuencias del socialismo y están buscando cómo enderezar el camino, en lugares como Guatemala la dirigencia nacional todavía está viendo cómo le hace para hacer avanzar más aquella forma de colectivismo.
Al referirse a la Izquierda y a la socialdemocracia, este artículo de Le Monde (en francés), dice que su enfermedad consiste en una pregunta: ¿Cómo puede la Izquierda conservar al mismo tiempo su ideologia y su genio propio -la creación del estado benefactor, la justicia social, la redistribución de la riqueza-e integrar una economía de mercado sacudida por la globalización y las migraciones internacionales?
Y añade: El liberalismo ha creado riquezas como nunca antes habian sido vistas en la humanidad, mientras que todos los sistemas planigicados han llevado a la penuria y al autoritarismo.
Gracias a mi amigo, Constantino, por la pista.
24
Sep 08
El mercantilismo en crisis
¿Será casualidad que al capitalismo se le conozca como laissez faire? ¿Por qué es importante llamar la atención sobre este hecho?
La frase laissez faire, laissez passer, es de Jean-Claude de Gournay, que la usó en el siglo XVIII en una argumentación contra el intervencionismo del gobierno en la Economía. ¿Sabe qué quiere decir? Dejad hacer, dejad pasar; o sea: No te metas; y desde otro ángulo, quiere decir libertad en la economía, impuestos bajos o inexistentes, libertad laboral y gobierno mínimo.
¿Cuál es la esencia del capitalismo? El imperativo moral de que el hombre, para vivir qua hombre, necesita de libertad; o sea, que necesita que otros no ejerzan coacción arbitraria en su vida y su propiedad.
Nada que implique multitud de regulaciones y controles de le economía, impuestos altos o abundantes, tutelaridad o paternalismo laboral, y un gobierno omnipresente puede ser llamado capitalismo. Quien hiciera algo así incurriría en una contradicción lógica, razonablemente inaceptable en una discusión seria. Buena para la barricada y buena para desinformar; pero lógicamente insostenible.
¿Cómo, entonces, es que la crisis financiera que enfrenta el mundo le es atribuida al capitalismo?
Mucha gente cree que todo lo que tiene que ver con dinero, finanzas, Wall Street y los ricos, también tiene que ver con el capitalismo. Pero no es así.
El mercado financiero, que tiene mucho que ver con los elementos citados arriba, es uno de los mercados más regulados del mundo. Y ya vimos que la regulación abundante no es una característica del capitalismo.
Los gobiernos están presentes a todo lo largo y todo lo ancho del mercado financiero. Hay todo tipo de comisiones y de contralores involucrados en las actividades que tienen que ver con la intermediación financiera. Y ya vimos que la intervención estatal no es una característica del capitalismo.
Así nos podemos ir de característica en característica; pero dejémoslo aquí, para no hacer esto cansino.
Entre el extremo de un sistema capitalista o de laissez faire, y uno de intervencionismo totalitario, hay lo que se conoce como sistema mixto. Técnicamente el sistema mixto no existe porque sólo hay de dos: O hay libertad, o no la hay. Sin embargo, para efectos de afinar pinceladas –no en el campo filosófico, sino en el campo político– existe una pléyade de posibilidades que van, desde el mercantilismo, hasta el socialismo carnívoro, pasando por el socialismo vegetariano y otras variantes cuantitativas de regulaciones e intervencionismos.
La existencia de tantas variantes del sistema mixto tiene que ver, no con la ciencia económica, ni con la filosofía, sino con el ejercicio del poder; o sea, con el uso de la fuerza para conseguir lo que no se conseguiría de otra forma. Esa, por supuesto, no es una característica de un sistema capitalista, o de laissez faire. Este último se basa en el intercambio voluntario y en los contratos.
Los males que en estos días le son atribuidos al capitalismo o laissez faire, son males propios del carácter mixto del mercantilismo y del socialismo; y a menos que uno haga un análisis muy burdo, no hay forma de confundir las cosas.
Es un hecho que la crisis empezó a desencadenarse por la manipulación política de la Reserva Federal, en los Estados Unidos de América. La Fed redujo los costos de los créditos para viviendas. Eso aumentó la cantidad de dinero prestable. Muchas personas que no hubieran calificado en un sistema capitalista, obtuvieron créditos baratos. Aumentó la cantidad de vivienda. Mucha gente compró casa. ¿Tutti contenti? No.
Hasta aquí lo que vemos es un alud de intervencionismo impropio del capitalismo; y característico de un sistema mixto, mercantilista o socialista. La Fed es intervencionista y reguladora. La manipulación de tasas de interés es intervencionista y reguladora. La aspiración de que muchas personas tengan acceso a casa propia, a costos bajos es intervencionista y reguladora. El impulso a una industria específica, como la de la construcción, es intervencionista y regulador. ¿Dónde está el capitalismo o laissez faire?
Pero la vorágine no para aquí. La Fed se asustó porque la economía se le recalentó, o sea que se le fue de sus manos reguladoras e intervencionistas. ¿Y qué hizo? Elevó las tasas de interés. Más intervención y más regulación. ¿Y qué pasó? Las personas que tenían casas adquiridas con créditos políticamente baratos se vieron arrinconadas, no pudieron pagar las nuevas tasas de interés y tuvieron que devolver los inmuebles. Los bancos que daban préstamos políticamente baratos, a causa de la intervención estatal por medio de la Fed, enfrentaron pérdidas y la burbuja estalló.
Porque en todo este asunto hay bancos, financieras, mercados y empresas involucradas, los análisis burdos se imaginan que la crisis es una consecuencia del capitalismo o laissez faire. Convenientemente, este tipo de análisis pasa por alto la omnipresencia de la regulación y de la intervención estatal encarnadas en la Fed y en docenas de agencias y comisiones propias del gobierno, y ajenas al mercado libre. ¡Hace décadas y décadas que no hay un mercado libre en el sistema financiero! Todo en él está regulado, controlado y supervisado por el poder político encarnado en el gobierno.
Los que claman por regulación olvidan que todo aquello no hubiera ocurrido si la Fed no hubiera manipulado las tasas de interés para beneficiar a los pobres que no podían comprar casa. Los que claman por regulación hacen caso omiso de que la política que desató la crisis es de carácter mercantilista y hasta socialista, no capitalista o de laissez faire. La crisis esta es un fracaso del intervencionismo, no del capitalismo.
El capitalismo no hubiera manipulado tasas. El laissez faire no hubiera promovido créditos malos. Y en cuanto al rescate de bancos en problemas –tema que da para más– el capitalismo no los hubiera rescatado, y hubiera visto el asunto como una necesaria, aunque dolorosa depuración. Son los empresarios y los políticos mercantilistas y socialistas los que se resisten a aceptar que el mercado sabe más que ellos. El capitalismo no tiene problema alguno de conciencia cuando los que administran mal su riesgo deben enfrentar las consecuencias de sus decisiones; pero los empresarios y los políticos socialistas no aguantan la idea de tener que enfrentar las consecuencias de sus actos.
Y aquí es donde entra el concepto de incentivos. Los actores económicos reaccionan a los incentivos que hay. Y todos aquellos papeles e instrumentos financieros que ahora son vistos como consecuencias de una supuesta libertad excesiva, no son sino producto de los incentivos existentes en un mercado que no es libre, ni tiene nada que ver con el laissez faire capitalista; sino con uno en el que las regulaciones, la intervención, las políticas de fomento, y las comisiones de esto y de aquello, tienen todas las características de ser un mercado mercantilista, y hasta socialista.
Los socialistas más rabiosos y los mercantilistas perdularios proclaman que este esta crisis financiera es consecuencia del capitalismo; cuando, en realidad, lo es del socialismo y del mercantilismo. Es consecuencia de la connivencia entre empresarios y políticos para beneficiarse de los mercados. Es consecuencia del paternalismo y de la fatal arrogancia de creer que se puede hacer propietarios a la fuerza, o de que la economía puede ser manejada como si se tratara de subir y bajar palancas.
Los socialistas rabiosos y los mercantilistas perdularios pueden seguirle dando palos al capitalismo o laissez faire; pero sus manos huelen a pólvora. La baba del intervencionismo y las regulaciones está en la génesis de todo este asunto. Uno puede ignorar este hecho, puede engañar a las masas y puede sentarse a esperar la próxima crisis; o puede aprovechar las lecciones de la ciencia económica y aprender de los errores cometidos.
Para eso, los dejo ahora con algo del gran Ludwig von Mises: “El cúmulo de conocimientos de la ciencia económica es pieza fundamental de la civilización: es la base sobre la cual se han erigido el industrialismo moderno y todos los logros morales, intelectuales, tecnológicos y terapéuticos de los últimos siglos. Queda a los hombres decidir si aprovechan el invaluable tesoro que este acervo supone o si, por el contrario, lo dejan de utilizar. Si deciden prescindir de tan espléndidos hallazgos y menospreciar sus enseñanzas, no se limitarán ciertamente a eliminar la economía, sino que destruirán también la sociedad y al género humano”, frase extraída del capítulo 39, parte 7, de Human Action.
Para más información, le recomiendo:
La crisis financiera. Por Juan Ramón Rallo
Who is behind the financial crisis? Por Antony Mueller
¿Falta de regulaciones? No, solamente regulaciones poco efectivas. Por Tyler Cowen
El fiasco del rescate de Fannie y Freddie. Por Gerald O´Driscoll
Podcast: Shiller on housing and bubbles. Por Russ Roberts
Bailouts will lead to rough ride. Por Ron Paul
12
Sep 08
Portentos en el sur de América
Cuando colapsó la estrella de Manuel Antonio Noriega, en Panamá, yo era anchorman y productor de Internacionales en el extinto noticiario Tele Prensa. Y desde esa posición, también vi la invasión de San Salvador por parte del FMLN; y el inicio de la Guerra del Golfo.
De aquél primer acontecimiento, la imágen que tengo grabada es la del Hombre Fuerte panameño agitando un machete y lanzando desafíos contra los gringos y el Imperio. Y de eso me acordé ahora que leo que Hugo Chávez, de Venezuela, gritó: ¡Váyanse al carajo, yanquies de mierda!”; frase que ha de agitarles las hormonas a los lectores de Las venas abiertas de América Latina y de las obras de H. D. Steffan; pero que a mí me recuerdan la bravuconada de Noriega, y el cuerpo colgado de Sadam Hussein.
Cándido, que hoy anda de un buen humor muy particular, me dijo: “¿Sábe qué va a pasar? Evo Morales va a caer porque ya no lo aguantan. Chávez es capaz de mandar al ejército venezolano a defender a Morales. Los gringos no van a permitir una invasión venezolana a Bolivia. La Fernández y el Ortega se van a hundir de tanto brincar y chillar en apoyo al duo Morales-Chávez”.
“Vea que se lo estoy diciendo”, sentenció Cándido.
Yo, por mi parte, dudo que el ejército venezolano se meta en un camote de esos; porque no es así nomás eso de irle a tocar los huevos al toro gringo. Lo que sí es posible es que estemos atestiguando el fin del socialismo del síglo XXI en América Latina. La lástima es que no colapsará por su propia ineptitud y su propia inviabilidad, sino por un enfrentamiento fabricado contra El Imperio, que es su cuco.
Puede ser que la expulsión de embajadores, y toda la algarabía que tiene armada aquel cuarteto, sirva para mantener vivo el mito de que el socialismo funcionaría, si no fuera porque no se le deja ser.
07
Ago 08
Ven la tempestad y no se persignan
La cartera de préstamos del sistema bancario guatemalteco se está deteriorando y ya se advierte una leve mora en el pago de aquellos.
Con todo y esta señal, entre otras, la administración socialdemócrata insiste en contribuir a que empeore aquel estado de cosas.
Primero, mediante la generación de la inflación, que es un fenómeno monetario ocasionado por el emisor monopólico de dinero. La inflación, como fenómeno monetario, no debe ser confundida con el alza generalizada en el nivel de precios que es una consecuencia de aquella y de otros fenómenos como el alza en los precios de los combustibles.
Segundo, por el subsidio cambiario a los exportadores que encarece artificialmente el dólar, y encarece innecesariamente los combustibles que, de por sí, ya están caros.
Tercero, mediante el alza artificial a las tasas de interés que encarecen artificialmente el crédito para las actividades productivas y castigan a las familias, que, por ejemplo, están pagando sus casas, o sus carros. Ironicamente, las tasas son elevadas para contrarrestar la inflación que genera el banco central.
Cuarto, mediante la promoción de impuestos elevados como el Impuesto Unico Sobre Inmuebles, a nivel municipal; un nuevo paquetazo de impuestos, al margen de una priorización de gastos y una eliminación de la corrupción y la mala administración de los tributos que ya se pagan, y la promoción de una nueva mutación del inmortal Impuesto Extraordinario y Tempral de Apoyo a los Acuerdos de Paz.
La administración Colom siembra vientos…ve la tempestad, y no se persigna.
26
Jun 08
Se me rajó el embajador cubano
Hoy, en el programa radial A primera hora, iba a tener una discusión con el embajador de Cuba, Omar Morales Bazo; pero el diplomático se me rajó.
El Representante estaba en aprietos porque los conductores del programa -Beatriz Colmenares, Felipe Valenzuela y Juan Luis Font- le habían hecho preguntas como si un programa como A primera hora sería posible en Cuba. Morales había tenido dificultades para explicar que allá, la libertad de expresión no se entiende como aquí. Se había hecho toda clase de quesos para explicar por qué es que la música de Gloria Estefan estaba prohibida en la Isla, de acuerdo con una denuncia de Silvio Rodríguez. De hecho el embajador se quejó de que recibía demasiadas preguntas durante la entrevista.
“Yo soy el embajador de Cuba y no vengo a debatir”, dijo el enviado de los Castro; y se rehusó a platicar conmigo.
Quizás hizo bien, porque no hubiera salido bien parado. Generalmente las discusiones sobre Cuba se basan en percepciones y son adornadas por elementos pasionales e ideológicos; y yo no iba a caer en ese juego. Basado en el libro Los derechos fundamentales y el orden jurídico e institucional de Cuba -por mi amigo, el juez argentino, Ricardo Rojas- yo iba a citar la Constitución y las leyes cubanas; así como discursos y documentos de la Revolución, para poner en evidencia al enviado de Cuba y al régimen que representa.
Si no puede leer el libro, he aquí una Conferencia que Rojas impartió al respecto.
Como estábamos en la radio, yo iba a citar esta joya del artículo 7.1 de la Ley 88/99: “Pena de 2 a 5 años de prisión a quien colabore por cualquier vía con emisoras de radio o televisión, periódicos, revistas u otros medios de difusión extranjeros. La responsabilidad penal en esos casos será exigible a los que utilicen tales medios y no a los reporteros extranjeros legalmente acreditados en el país, si fuese esa la vía empleada”.
Hablando de educación y de artistas, hubiera citado que la enseñanza es función monopólica del estado de acuerdo con el artículo 39 de la ley que rige a aquella. Mismo que “fundamenta la política educacional y cultural en el ideario marxista” y que dispone que “es libre la creación artística siempre que su contenido no sea contrario a la Revolución”.
Vaya que no entramos al tema de la salud, porque le hubiera citado a La tía China, tía abuela de un amigo, y que recién salió de Cuba a sus 81 años: “Los médicos son buenos, cariñosos; pero no hay higiene”.
Por si alguien tiene duda de si el régimen de los Castro es una dictadura colectivista y totalitaria, o no, ¿qué tal esta frase de Fidel, en 1976? “Hay división de funciones, pero no hay división de poderes. El poder es uno”. O, ¿qué tal esta, del artículo 62 de la Constitución cubana? “Ninguna de las libertades reconocidas a los ciudadanos puede ser ejercida contra lo establecido en la Constitución y las leyes, ni contra la existencia y fines, ni contra la decisión del pueblo cubano de constituir el socialismo y el comunismo. La infracción de este principio es punible”.
¿Con qué retórica torcida hubiera respondido Omar Morales a estas observaciones? ¡Me hubiera gustado saberlo!
He aquí una frase de esas, de Fidel Castro en 1988: “Yo no acepto la idea de que haya alguien preso por ser adversario político porque realmente hay personas presas por actividades contra el estado socialista, contra la Revolución, en virtud de hechos sancionados por las leyes. No hay nadie preso simplemente por ser adversario político de la Revolución; eso no se puede afirmar. Tenemos y tendremos presos contrarrevolucionarios”. ¿Cómo le quedó el ojo?
Me hubiera gustado oír qué tenía que decir Omar Morales frente al a esta frase del discurso de su Jefe, pronunciado para el VII aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución: “La lucha del proletariado con los grandes propietarios es una tarea relativamente fácil, pero sería un grave error de la Revolución bajar la guardia, descuidarse y dar lugar a que surja, dentro de la sociedad, innecesariamente, una multitud de decenas de miles de pequeños comerciantes; es decir, integrar una masa más numerosa contra los cuales la lucha hubiera sido más dolorosa todavía”.
La Revolución es violenta y agresora; y yo hubiera cerrado mi intervención con una frase que para el pelo, tomada del Discurso por el XIV aniversario del asalto al cuartel Moncada: “Hay una frase que por cuestión de profundos principios, estará abolida siempre de la terminología de esta Revolución, y es la frase: ¡Alto al fuego!”

