23
Dic 06

Sonrisas de Navidad

¿Qué es lo mejor de la Navidad? Yo digo que son las sonrisas; y las mejores de todas esas son las de los niños.

Yo estaba por decir que los mejor son los tamales y el relleno del pavo, o los regalos, los turrones y los stollens; pero no, estoy convencido de que lo mejor de la Navidad son las sonrisas de los niños.

A mí, por ejemplo, me emociona y me conmueve la carita de asombro y la sonrisa inocente de mi sobrina cuando toma en sus brazos el Niño Dios de mi madre y explora su textura. Y le pide a uno que se calle porque el Niño está dormido.

A pesar de que he visto la escena igual, durante años, yo no cambio por nada el momento en que mis sobrinos abren sus regalos en la Nochebuena. Es emocionante ver sus caras de sorpresa y sus sonrisas de alivio al ver que el Niño, o Santa les ha traído lo que tanto esperaban; o algo que ni siquiera imaginaban en sus sueños más salvajes.

Pero mejor aún, ¿qué hay de la carita sonriente de un niño a la espera de ver cómo reacciona usted frente al regalo que él le ha hecho? O la sonrisa de un niño que no esperaba recibir regalo alguno, por quién sabe que soledad, que pobreza, o que enfermedad.

Usted dirá que soy un cursi; pero aquí, y haciendo cálculos, los mejores recuerdos de mis navidades siempre han involucrado sonrisas. Desde sonrisas inocentes, hasta sonrisas pícaras, pasando por sonrisas de complicidad y sonrisas de sí, yo también siento algo de nostalgia, pero me aguanto como los machos.

Desde que yo era niño mis instantes favoritos de la Navidad son: el momento en el que el árbol y el nacimiento están concluidos y se encienden las luces, el proceso de selección de obsequios, cuando veo la mesa puesta, cuando pruebo el relleno del pavo, mi desayuno navideño con (por lo menos) un tamal negro y uno colorado, y aunque esto ya no ocurre, ni podría volver a pasar, el momento en que mis padres subían al cuarto y nos levantaban a mis hermanos y a mí para avisarnos que Santa ya había venido. Todo ello iluminado con sonrisas estupendas.

Hay sensaciones navideñas que uno sólo puede experimentar cuando es niño, y por eso es triste cuando quiérase, o no, se pierde la alegría navideña vinculada a la niñez. Alguien a quien yo quiero mucho está ahora en ese proceso. Ha dejado de ser niño y está por convertirse en hombre. Ojalá que, si lee estas líneas, pueda entender que la Navidad, a final de cuentas, no está afuera de uno ni en las cosas, sino que está en la capacidad de uno de sentir alegría por la felicidad ajena, que está en ver sonrisas y en hacerlas propias, que está en sentirse infinitamente bendecido por la gente que le es leal, que le tiene cariño y que lo ama, a pesar de los defectos, de las manías y hasta de los agravios que uno ha cometido.

¡Que Dios los bendiga a todos y que cientos de sonrisas de amor llenen sus navidades!

2. ¡Felicitaciones a Zona 0!: El martes vi, en el noticiario Zona 0 de Canal Latitud, un reportaje extraordinario sobre la toma de la embajada de España ocurrida en 1980. El reportaje no sólo cuenta con vídeos escalofriantes de aquella desgracia; sino que muestra evidencias y testimonios reveladores.

En el reportaje uno ve personajes siniestros en una obra de espanto protagonizada por el Ejercito Guerrillero de los Pobres, por miembros del Frente Estudiantil Robin García y por dirigentes de organizaciones campesinas afines a la guerrilla. Todo ello con la sospechosa participación del embajador Cajal y a costa de muchas vidas inocentes. Eso sí, con la ayuda de autoridades que procedieron sin medir consecuencias y sin intención alguna de negociar.

Muchos jóvenes no conocen esa historia y es una lástima que los vídeos originales del noticiario Aquí el Mundo ya no existan; por eso sería bueno que Zona O volviera a transmitir ese reportaje que tiene mucho que enseñarles a los guatemaltecos que no vivieron el horror.

3. Más felicitaciones: A quienes fueron responsables de la decoración de la Plaza España. ¡Puchis, muchá, está hermosísima!

Publicada en Prensa Libre el 23 de diciembre de 2006


22
Dic 06

El día más corto del año

El Solsticio de Invierno en el Hemisferio Norte es celebrado hoy. Es es el día más corto del año porque el sol “sale” más tarde y se “oculta” más temprano. “Esto se debe a que la Tierra está cambiando su rotación en relación con el Sol. En apariencia, ayer el Sol terminó su recorrido hacia el hemisferio sur e inició el regreso hacia el hemisferio norte”. Este día es una fiesta importante en muchas culturas.


22
Dic 06

¡Detengan la diarrea legislativa!

¡Felicitaciones al Congreso de la República! Leo que “Los diputados al Congreso confirmaron en 2006 que, en su mayoría, no son productivos. Treinta y ocho, de los 158, no presentaron iniciativas de ley, y 55 sólo incluyeron su nombre en propuestas grupales, de hasta 15 colegas”. Sigan con el buen trabajo. Detengan la diarrea legislativa.


22
Dic 06

¿Qué harías por la ciencia?

Hoy es el Día Global del Orgasmo, cuyo propósito es “afectar positivamente el campo de energía de la Tierra por medio de la energía humana emanada durante un Orgasmo Global sincronizado”. Francamente yo no creo en esas cosas; pero, ¡Hombre!, este es un experimento “científico” en el que no me molesta ser conejillo de Indias.


21
Dic 06

¡Nacimiento!

Hoy empezó a llegar la Navidad a mi casa, con el Nacimiento, el pinabete, la manzanilla y las chichitas. ¡Feliz Navidad a todos!


19
Dic 06

Otra negación de la propiedad privada

En Guatemala los postes para la transmisión de la energía eléctrica son propiedad de las empresas distribuidoras. Sí, pero no. Los políticos, que pueden utilizar la majestad de la ley para imponerse sin necesidad de utilizar la fuerza en forma evidente, pretenden que aunque los postes sean “propiedad” de las empresas distribuidoras, ellos, los políticos, pueden utilizarlos a su antojo para la propaganda política, sólo porque han fabricado una ley que les permite usar y abusar de la propiedad ajena. La perversión de la ley, en el sentido de usarla para imponer intereses particulares sobre los derechos individuales no es un fenómeno extraño en Guatemala; pero ¿por qué permitimos que siga ocurriendo?
¡La EEGSA y cualquier otra persona, tiene todo el derecho del mundo a oponerse a que su propiedad sea usada para fines ajenos!


19
Dic 06

El Río de la Libertad

Adivine cuál superpotencia podría aprender algo de este video.


18
Dic 06

Cuando se muera Castro

Cuando se muera Fidel Castro, los socialistas y sus amigos ¿armarán escándalos por los más de 9,000 cadáveres que él dejó atrás? (Sin contar a los miles que han muerto al tratar de escapar de su isla prisión.) Esos escándalos, ¿será iguales a los que han hecho por los 3,000 muertos que se le atribuyen a Augusto Pinochet? Claro que un sólo asesinado es un muerto de más; pero uno quisiera ver esa clase de consistencia, ¿o no?

Esta foto, ca. 1978, me la envio Pinochet cuando yo coleccionaba fotografías autografiadas de jefes de estado y jefes de gobierno. Y como yo sí soy consistente, también tengo una del dictador socialista Nicolae Ceaucescu. Hasta tengo una de Jimmy Carter (¡Yuck!).

He aquí el mejor obituario de Pinochet que he leído. Su autor es George Reisman, autor de Capitalism, A Treatise on Economics, www.capitalism.net:

On Sunday, December 10, General Augusto Pinochet of Chile died, at the age of 91. General Pinochet deserves to be remembered for having rescued his country from becoming the second Soviet satellite in the Western hemisphere, after Castro’s Cuba, and, like the Soviet Union, and Cuba under Castro, a totalitarian dictatorship.

The General is denounced again and again for the death or disappearance of over 3,000 Chilean citizens and the alleged torture of thousands more. It may well be that some substantial number of innocent Chilean citizens did die or disappear or otherwise suffered brutal treatment as the result of his actions. But in a struggle to avoid the establishment of a Communist dictatorship, it is undoubtedly true that many or most of those who died or suffered were preparing to inflict a far greater number of deaths and a vastly larger scale of suffering on their fellow citizens.

Their deaths and suffering should certainly not be mourned, any more than the deaths of Lenin, Stalin, and Hitler, and their helpers should be mourned. Had there been a General Pinochet in Russia in 1918 or Germany in 1933, the people of those countries and of the rest of the world would have been incomparably better off, precisely by virtue of the death, disappearance, and attendant suffering of vast numbers of Communists and Nazis. Life and liberty are positively helped by the death and disappearance of such mortal enemies. Their absence from the scene means the absence of such things as concentration camps, and is thus ardently to be desired.

As for the innocent victims in Chile, their fate should overwhelmingly be laid at the door of the Communist plotters of totalitarian dictatorship.

People have an absolute right to rise up and defend their lives, liberty, and property against a Communist takeover. In the process, they cannot be expected to make the distinctions present in a judicial process. They must act quickly and decisively to remove what threatens them. That is the nature of war. The fate of innocent bystanders, largely those who cannot be readily distinguished from the enemy, is the responsibility of the Communists. Had they not attempted to impose their totalitarian dictatorship, there would not have been any need to use force and violence to prevent them, and thus the innocent would not have suffered.
Contrary to the attitude of so many of today’s intellectuals, Communists do not have a right to murder tens of millions of innocent people and then to complain when their intended victims prevent their takeover and in the process kill some of them.

General Pinochet was undoubtedly no angel. No soldier can be. But he certainly was also no devil. In fact, if any comparison applies, it may well be one drawn from antiquity, namely, that of Cincinnatus, who saved the Roman Republic by temporarily becoming its dictator. Like Cincinnatus, General Pinochet voluntarily relinquished his dictatorship. He did so after both preventing a Communist takeover and imposing major pro-free-market reforms, inspired largely by Milton Friedman (who in large part was himself inspired by Ludwig von Mises). The effect of these reforms was to make Chile’s the most prosperous and rapidly progressing economy in Latin America, Thereafter, in the words of his New York Times’—largely hostile—obituary, he used his remaining power to “set limits, for example, on economic policy debates with frequent warnings that he would not tolerate a return to statist measures.”

General Pinochet was thus one of the most extraordinary dictators in history, a dictator who stood for major limits on the power of the state, who imposed such limits, and who sought to maintain such limits after voluntarily giving up his dictatorship.

When General Pinochet stepped down, he did so with a guarantee of immunity from prosecution for his actions while in power. However, the present and previous regime in Chile violated this agreement and sought to ensnare the General in a web of legal actions and law suits, making the last years of his life a period of turmoil. This was a clear violation of contract, comparable to the seizure of property in violation of contract. Not surprisingly the regimes in question were avowedly socialist. As a result of their breach, it is now considerably less likely that the world will soon see any other dictator voluntarily relinquish his power. The Chilean socialists will have taught him that to be secure, he must remain in power until he dies.

Dictatorship, like war, is always an evil. Like war, it can be justified only when it is necessary to prevent a far greater evil, namely, as in this case, the imposition of the far more comprehensive and severe, permanent totalitarian dictatorship of the Communists.

Despite the fact that General Pinochet was able to use his powers as dictator to enact major pro-free-market reforms, dictatorship should never be seen as justified merely as a means of instituting such reforms, however necessary and desirable they may be. Dictatorship is the most dangerous of political institutions and easily produces catastrophic results. This is because a dictator is not restrained by any need for public discussion and debate and thus can easily leap headlong into disasters that would have been avoided had there been the freedom to criticize his proposed actions and to oppose them. And even when his policies may be right, the fact that they are imposed in defiance of public opinion operates greatly to add to their unpopularity and thus to make permanent change all the more difficult.

On the basis of such considerations, when asked many years ago what he would do if he were appointed dictator, von Mises replied, “I would resign.”
—–
This article is copyright © 2006, by George Reisman. Permission is hereby granted to reproduce and distribute it electronically and in print, other than as part of a book and provided that mention of the author’s web site www.capitalism.net is included. (Email notification is requested.) All other rights reserved. George Reisman is the author of Capitalism: A Treatise on Economics (Ottawa, Illinois: Jameson Books, 1996) and is Pepperdine University Professor Emeritus of Economics.


18
Dic 06

Otra sinvergüenzada en el Congreso

Los funcionarios deberían de vivir bajo las leyes que promueven; y los diputados deberían no sólo vivir bajo las leyes que aprueban, sino que deberían pagar los tributos que imponen. Claro, como no es así, entonces pasa lo siguiente:
Aquí en Guatemala, los “funcionarios, desde hace varias administraciones, han puesto en práctica la receta perfecta para salir airosos: tributar poco y recuperar todo lo que puedan.
Diputados, ministros o burócratas de primer nivel devengan sueldos elevados, pero a la hora de hacer cálculos para tributar, las cifras los colocan, en algunos casos, al nivel de trabajadores con sueldo promedio”, según fue revelado hoy.
¡No hay derecho!


18
Dic 06

Para Ripley: racismo y privilegios

“La sentencia de la Corte Suprema de Justicia, que en el 2005 decretó que a una persona juzgada por sistema indígena no se le puede volver a juzgar por el occidental, es el primer caso de reconocimiento del derecho maya.
Un hombre que fue acusado por la comunidad de haber robado un vehículo, pero que lo devolvió al ser descubierto, fue sentenciado por el sistema indígena a servicio comunitario y a reconocer su falta públicamente. Como era confeso, la Policía Nacional Civil lo detuvo, y el Ministerio Público pidió ocho años de cárcel para él.
Finalmente fue sentenciado por robo. La Defensa Pública Penal, asesorada por varias organizaciones, pelearon el proceso, y en casación, la Corte Suprema de Justicia dictaminó que si ya había sido juzgado por un sistema, no podía volver a ser acusado.
Esta resolución sentó un precedente legal sobre la legitimidad del derecho indígena y su coexistencia con el oficial”, dice un reportaje de hoy y las negritas son mías.
Hasta aquí llega, oficialmente, la igualdad de todos ante la ley en Guatemala. Como están las cosas, si alguien se roba un carro ¡y lo devuelve al ser descubierto!, tiene dos opciones: se acoge el sistema occidental y corre el riesgo de pasar 8 años en la cárcel, o se somete al drecho maya y hace algunas tareas indefinidas luego de pasar una vergüenza. Usted, ¿qué preferiría?
Pero la cosa no se queda ahi. ¿Puede, un ladron ladino someterse al derecho maya? ¿Cuánto de sangre maya debe tener uno para someterse a la opción más benigna? Si el derecho maya es sólo para los mayas, ¿viola el principio de igualdad de todos ante la ley? Si asi fuere, de plano que es un privilegio. Y si lo fuere, ¡es un privilegio basado en la étnia! En esas condiciones, ¿es un privilegio racista? ¿Es excluyente?
Yo digo que sí. Es excluyente, es racista, es un privilegio y viola el principio de igualdad de todos ante la ley. ¿Qué ladrón atrapado, en sus cinco sentidos, no quisiera recibir la pena más benigna? y ¿Qué pasará si el ladrón vuelve a ser atrapado robando, o cometiendo algún otro delito?
Si la práctica de este “derecho indígena” está siendo promovida por la embajada de Noruega y por la gente de Cirma, ¡y avalada por la Corte Suprema de Justicia!, la muerte oficial de la igualdad de todos ante la ley, en Guatemala, ya tiene responsables.