Preguntado por los motivos que han llevado al sector privado (el lector, si no trabaja para el estado y si entiende que los impuestos son expoliación) a oponerse a una mayor carga tributaria, Humberto López, economista jefe del Banco Mundial dijo: Mi experiencia me dice que en parte ha sido algunos elementos que creo que son legítimos para los que pagan impuestos, y en esto entran la transparencia y la eficiencia en el gasto. Es importante que a la hora de una reforma o pacto fiscal se ponga en la mesa no únicamente la necesidad de que haya más recursos, sino también cómo se va a garantizar que sean bien gastados y se vaya a hacer de una manera transparente.
18
Oct 10
Impuestos: Primero no hacer daño
Primum non nocere es una máxima fundamental del ejercicio de la medicina, frase que puede ser traducida como Primero no hacer daño; o Sobre todo no hacer daño. Esa frase debería aplicarse, también, a la política tributaria. Si han de existir los impuestos -y entendiendo que estos son tomar dinero ajeno por la fuerza para redistribuirlo políticamente entre intereses a los que el legítimo dueño del dinero quizás no contribuiría de forma voluntaria y pacífica-, los tributos deberían regirse por aquel principio.
Por eso es que la doble tributación, la tributación más allá de la capacidad de pago del tributario, y otras prácticas de esa calaña deben ser prohibidas, combatidas y hasta castigadas; y por eso la salud del sistema fiscal debería medirse más por la neutralidad de estos que por su capacidad para satisfacer intereses particulares.
Por eso es muy atinado que la Corte de Constitucionalidad haya declarado nulo el tributo sobre productos del tabaco, mismo que constiuía doble tributación.
La foto es propiedad del Museo Popol Vuh y representa a un hombre fumando, en un vaso del período clásico y de las tierras bajas.
18
Oct 10
La tempestad y la partida de Dionisio
Desde anoche, casi no se habla de nada más que de la noticia de que Dionisio Gutiérrez deja su programa de televisión Libre Encuentro.
El empresario y conductor del Programa anunció, anoche, que en los últimos meses han aumentado de manera notable, desde variadas formas de acoso e intimidación, hasta contantes amenazas de muerte contra su persona; y que, dadas esas circunstancias y razones de trabajo e inquietudes académicas, tomó le decisión de abandonar el país y el programa.
Lo siento muchísimo porque Dionisio es de esos guatemaltecos que aman a Guatemala y porque habiendo trabajado a su lado durante cerca de seis años, lo conocí como una persona buena, leal y generosa. Un emprendedor que pudiendo elegir cualquier actividad para sus ratos de ocio, eligió una que implicaba un elevado compromiso intelectual y social: la del periodismo de opinión. Con la partida de Dionisio, pues, Guatemala pierde un buen hombre. La pérdida es parcial, pero no por eso menos alarmante.
Su retirada tiene dimensiones profundas porque, si un hombre que tiene a su disposición seguridad especializada de clase mundial ve la necesidad de irse del país porque está siendo amenazado e intimidado, ¿qué nos queda a los chapines de a pie? ¿Qué les queda a las personas que son extorsionadas y asesinadas en docenas de colonias del país? ¿Qué les queda a las personas que son baleadas en restaurantes, o a las que se encuentran en medio de balaceras en los centros comerciales? Si las fuerzas del mal y el poder arbitrario pueden obligar a Dionisio a retirarse, ¡en qué lío estamos metidos los chapines!
Lo peor, sin embargo, es que la partida de Dionisio anuncia, ¿o es la continuación?, de una ola de migración de las élites productivas del país. Es muy malo, pero muy malo, que las élites productivas se desvinculen material y emocionalmente del país. No sólo porque con ellos se va su talento y su espíritu emprendedor; sino nos quedamos sólo con las gavillas de saqueadores. Si se van las élites productivas, la riqueza que debería estarse produciendo en Guatemala, será producida en otras latitudes. Otros tendrán los trabajos que no habrá aquí, y otros disfrutarán de lo que no se disfruta aquí. Ese es el legado del triunfo de los saqueadores.
A lo largo y lo ancho de Guatemala, hay miles de familias cuyos jóvenes productivos han tenido que cruzar ríos, desiertos, muros y hasta sortear asesinos para conseguir el trabajo que no encuentran aquí. ¿Hasta cuando podemos, los chapines, desperdiciar el futuro y seguir perdiendo el espíritu luchón de esa gente? Yo no creo que por mucho tiempo; ¡y encima!, se nos empieza a ir la poca gente que es capaz de generar fuentes de trabajo productivas. La poca gente que es capaz de generar un liderazgo positivo y constructivo.
Ojalá que la partida de Dionisio sea temporal. Que sea una retirada para agarrar aviada. Que sea para tomar aire y tomar distancia. Estamos viendo la tempestad, y no nos persignamos.
18
Oct 10
La tristeza de los vitrales del Palacio Nacional
Tenía añales de no entrar al corredor central del Palacio Nacional; y el sábado, que anduve por ahí, me encontré de nuevo con los vitrales destruidos que hay en esa área.
En septiembre de 1980, los guerrilleros detonaron una carga explosiva en el Parque Central, frente al Palacio, y con ello no sólo destruyeron los vitrales que hay en el corredor central, sino los que se hallan en el salón de banquetes. Además, asesinaron a varias personas que estaban en el área. No estoy seguro de si hicieron daños en los vitrales que están en el salón de recepciones.
Los vitrales del corredor central tienen como temas la literatura guatemalteca; y los que vemos en las fotos se refieren a La tentativa del león y el éxito de su empresa, una fábula por Matías de Córdova y a Rusticatio Mexicana, el poema de Rafael Landívar, entre otros.
Estos vitrales son obras de arte preciosas y fueron hechos por Julio Urruela en 1942; y a don Julio, lo conocía ca. 1987 cuando un colegio de señoritas le ofreció un homenaje. Yo andaba por ahí porque otro de los homenajeados fue el noticiario Aquí el Mundo y yo iba en representación del programa. A Urruela lo recuerdo como un hombre muy agradable y orgulloso de su obra. Creo que en esa ocasión fue que aprendí que, en los murales, el color amarillo es muy escaso porque es muy caro de producir ya que para hacerlo se necesita de oro.
18
Oct 10
El paso de la montaña rusa…que no fue
El plan era el siguiente: Que los carros de la montaña rusa pasaran por el vídeo en cuestión de menos de un segundo…pero no me salió la toma, por andar haciendo las cosas a la carrera. De cualquier manera, lo pongo porque igual me dio risa.
Hoy en la tarde fui a pasear a Galerías Primma en cuyo interior se halla una montaña rusa. La idea era subirme, pero andaba algo indispuesto así que opté por dejarlo para otro día. A mí me gustan mucho las montañas rusa y he subido varias veces a la de Xetulul. Me encanta dejarme ir y gozarme los adrenalinazos.
La mejor en la que he estado, porque es enorme y es de madera, es en la Texas Giant, en Six Flags over Texas, hace como 13 años, ja ja ja. El sonido de las montañas rusas de madera es extraordinario y supera en mucho al que hacen las de metal.
18
Oct 10
La Revolución y su relación con los "empresaurios"
Nuestra agenda política era proteccionista y favorecía al empresario nacional ante el extranjero; esto admitió Alfonso Bauer Paiz, al referirse a la Revolución del 20 de octubre de 1944.
De esto se desprende que La Revolución era cómplice de los empresarios proteccionistas, empresarios mercantilistas, o empresaurios que tradicionalmente no han dudado en usar la fuerza del estado para servir sus intereses. Es decir, que no han dudado en usar al estado para que sus intereses prevalezcan sobre los derechos individuales de todos. ¡Con razón a los revolucionarios y los empresaurios les incomoda el liberalismo clásico!
El liberalismo sostiene que ni los intereses particulares, ni los intereses colectivos deben prevalecer sobre los derechos individuales. Sostiene que todos somos iguales ante la ley; y por eso se opone abierta y decididamente contra los privilegios. Rechaza, por ejemplo, prácticas como el intervencionismo; y lo hace por razones morales, y no por razones meramente utilitarias.
Si usted tiene dudas, échele un ojo a La economía en una lección, por Henry Hazlitt. En ese manual, aquel liberal genial y en la línea de otros grandes como los liberales Ludwig von Mises y Friedrich A. Hayek, o la objetivista Ayn Rand, tiene un capítulo que se llama ¿A quién protegen los aranceles?, uno que se llama El afán de exportar y otro que se titula La salvación de la industria X. En los tres, y con su pluma privilegiada, Hazlitt explica por qué es que lo que hacían los revolucionarios, alcahueteando empresaurios, esta mal. De acuerdo con lo que se acostumbraba, muchos empresaurios hicieron fortuna con prácticas proteccionistas; pero gracias a la ciencia económica y al liberalismo, ya se conocen el daño económico y moral que hacen esas políticas. Y afortunadamente, más y más herederos de fortunas hechas al amparo del proteccionismo y de los privilegios luchan abiertamente contra ellos.
Por favor, tome usted nota: Los liberales escribimos y actuamos contra el proteccionismo y contra todo privilegio; en cambio, los revolucionarios son cómplices del proteccionismo y se ufanan de patrocinar privilegios. Los liberales nos oponemos a los privilegios para los empresaurios; pero La Revolución, los multiplicaba. No se deje engañar; porque quien lo confirmó fue Alfonso Bauer Paiz, uno de los íconos vivientes de La Revolución y ex ministro de Economía y Trabajo del gobierno de Juan José Arévalo.
La foto es de Alfonso Bauer Paiz, durante su intervención en un foro.
17
Oct 10
El Himno Nacional antiguo, en gramófono
Las dos primeras estrofas de la letra original del Himno de Guatemala, compuesta por José Joaquín Palma en 1896, decían:
¡Guatemala, felíz!… ya tus aras
no ensangrienta feroz el verdugo;
ni hay cobardes que laman el yugo,
ni tiranos que escupan tu faz.
Si mañana tu suelo sagrado
lo profana invasión extranjera,
tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá.
Empero, esa letra fue modificada por solicitud del presidente Jorge Ubico y la modificación fue hecha por José María Bonilla Ruano en 1934. La de la grabación, que podemos oír en gramófono gracias al extraordinario Museo de los Músicos Invisibles, es la del Himno Nacional original.
Así, como en el vídeo, se oía el Himno en los primeros años del siglo XX. Mi madre cuenta que en la casa de su abuela había uno y me pregunto que, ¿a dónde iría a parar? ¿Quién diría: ¡saquen esa basura de aquí!, y mandó a tirar el gramófono?
Ayer visité el Museo de los Músicos invisibles gracias a un agradabilísimo y educativo paseo que organizó el Museo Popol Vuh.
17
Oct 10
Helados y tradición en el Centro Histórico
La heladería Marylena tiene casi 100 de existir en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala; pero lo que más llama la atención de este lugar es que, además de los sabores de helado tradicionales como vainilla, chocolate y fresa, ofrecen opciones menos conocidas como el helado de aguacate -que a mí me gusta mucho- y el de elote, entre otros. Pero la cosa no se queda ahí, entre los 160 sabores que ofrece el negocio se cuentan unos que son verdaderamente audaces: tamal, michelada y pescado, para mencionar sólo unos.
Conozco el lugar desde principios de los años 70 porque una de mis tías abuelas vivía enfrente; y es altamente recomendable. Marylena está ubicado en la Sexta calle y Segunda avenida de la zona 1.
Ayer, al atardecer, pasamos ahí con un grupo de amigos y participantes en un tour alegrísimo y muy educativo que organizó el Museo Popol Vuh.
17
Oct 10
…y seguimos aguantando a la delincuencia
El sábado en la madrugada ocurrió en la Zona Viva por donde pasean y parrandean guatemaltecos y extranjeros; pero también ya ocurrió en el centro comercial y hotel Tikal Futura -donde pasean y hacen sus compras muchos guatemaltecos y visitantes-; y claro, también pasó en el centro comercial Pradera Concepción. ¿Será que los chapines nos vamos a tener que acostumbrar a vivir entre balaceras?
Las zonas altamente delincuenciales de la ciudad de Guatemala ya no están limitadas a los barrios marginales en donde mareros, distribuidores de drogas, extorsionistas y otros delincuentes tienen a los habitantes de rehenes. Ya no son sólo el barrio El Gallito, o la colonia Carolingia, para mencionar sólo dos. Las zonas altamente delincuenciales de la ciudad de Guatemala, son las zonas en las que usted -el lector- trabaja, vive y hace sus compras, y su vida social.
A las 2:30 a.m. del sábado pasado, un grupo de personas comía en la Zona Viva (¿Zona Viva?), cuando dos autos se detuvieron frente a un restaurante. Los hombre que bajaron de los vehículos dispararon, y una ráfaga de balas cayó sobre los comensales y otras personas que andaban por ahí. Hubo tres muertos y varios heridos.
Actos como este, por cierto, sólo se explican en el contexto de la criminalización de las drogas; porque, aunque si bien es cierto que nuestro sistema de justicia y de seguridad son ñaques, intereses como los que estaban en conflicto para que se generara el ataque y armas como las que fueron usadas en el mismo, son propios de la guerra contra las drogas. Las cosas sólo pareciera que se van a poner peor si tomamos en cuenta lo que la criminalización de las drogas ha hecho en sociedades como la colombiana y la mexicana.
Por eso es preciso identificar bien cuál es la causa de actos como el que ahora repudiamos. Sí, es cierto que la Administración local es incapaz de proveer seguridad y justicia; pero aún cuando las pudiera proveer, la criminalización de las drogas es la causa de fondo y mientras esta exista, habrá sucesos como los del sábado en la madrugada. Y yo no quiero tener que acostumbrarme a vivir entre balaceras. ¿Y usted?



