17
Oct 10
Stein, padrino de la Cicig, se queja
16
Oct 10
Campaña de listones amarillos
Si tiene que haber una investigación, pues que la haya; pero que sea una investigación al margen de las pasiones políticas e ideológicas.
He aquí tres entradas que he escrito al respecto:
Meditaciones sobre Pavón y el uso de la fuerza.
La CICIG acusa a Vielmann, Giamattei “et al”.
La foto la tomé del perfil de una amiga de Facebook.
16
Oct 10
Campaña de listones amarillos
Si tiene que haber una investigación, pues que la haya; pero que sea una investigación al margen de las pasiones políticas e ideológicas.
He aquí tres entradas que he escrito al respecto:
Meditaciones sobre Pavón y el uso de la fuerza.
15
Oct 10
Los talibanes y La Antigua
Las malas leyes crían la inexistencia de autoridad. ¿Quién va a respetar a la autoridad si hay una ley que prohibe que vayan más de una persona en moto, y por todas partes circulan ¡hasta dos asaltantes por moto!?
A mí me gustaría que los medios noticiosos que informaron cuando en Todos Santos Cuchumatán se estableció la prohibición de vender y consumir licor, informaran qué ha pasado en aquella población (y en otras que hicieron lo mismo) ahora que ya pasó un buen tiempo desde la prohibición. Estoy seguro de que encontrarán que la gente se va a chupar al pueblo vecino, que hay gente que chupa a escondidas, que hay contrabando de guaro, que casi nadie respeta aquella norma absurda, que se ha convertido en delincuentes a gente que no hace nada que sea criminal, que una moralina ridícula ha ocasionado enfrentamientos que hacen muy tensas las relaciones sociales. Lo que pasa en Chunimá, Quiché, es un ejemplo de lo que ocurre cuando las leyes dejan de ser aquellas normas generales y abstractas, de conducta justa, que deberían ser; para convertirse en regulaciones espacíficas, concretas e intrusivas. Lo que ocurría (¿u ocurre?) en Acatenango es otro ejemplo de lo que hacen las leyes malas.
Y que aquello ocurra en los grupos tribales (gemeinshaft) no debería extrañarnos; empero, cuando empieza a ocurrir en las ciudades y las hordas prohibicionistas y controladoras empiezan a infectar a la sociedad (gesellshaft) , entonces hay que alarmarse. Esto es porque se está admitiendo que el supuesto interés colectivo, puede y debe privar sobre los derechos individuales. Y eso es muy peligroso.
Esto está ocurriendo en La Antigua Guatemala, en donde como no se pudo prohibir totalmente la venta de licor, los talibanes están por conseguir que sean aprobados horarios de convento para los negocios de aquella ciudad. Los proponentes de las regulaciones pretenden que, si usted tiene hambre a las 10:01 de la noche, no pueda encontrar un restaurante abierto para cenar. Pretenden que si usted necesita leche, pan, huevos, mantequilla, o jalea a las 5:00 de la mañana, no encuentre una tienda abierta para adquirirlos.
15
Oct 10
Los informales no son criminales
La organización Global Fairness Iniciative está tratando de que los chapines que operan en la economía informal paguen impuestos y, en principio, creo que, en un sentido, es una muy buena idea: Todos deberían estar conscientes del costo de tener gobierno y todos deberían cargar con él. Más gente debería compartir la carga de aquel costoso sistema de transferencia política de riqueza, al que mal llamamos gobierno. Eso sí, con el caveat de que, generalmente, los impuestos son una forma de robo en la cual dinero ajeno es tomado por la fuerza para destinarlo políticamente a intereses que muchos de los legítimos propietarios del dinero no elegirían pacífica, ni voluntariamente.
La economía informal, por cierto, no puede ser necesariamente vinculada a actividades criminales porque -con excepción de las que sí son delictivas- aquellas normalmente se limitan al intercambio pacífico y voluntario de lo que es propiedad de las partes involucradas en términos de bienes, servicios, dinero, trabajo, o conocimiento, por ejemplo. En realidad, la economía informal no es informal en el sentido de que sea voluble, inconstante y poco puntual; y sólo puede decirse que no se atiene a las reglas debidas, si nos referimos a las reglas impuestas por medio del estado ya que, con las excepciones propias del campo delictivo, aún entre los informales se respetan normas de conducta justa y se respetan los contratos. La economía informal no es delicta mala in se; sino delicta mala quia prohibita. No hay nada intrínsecamemente malo en dedicarse a la economía informal.
Un estudio del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, titulado Estimación de la magnitud de la economía informal en Guatemala, lleva a pensar que entre 20% y 30% de la economía chapina opera en la informalidad porque:
-El costo de tener gobierno, expresado en los impuestos y las demandas de los grupos de interés (mal llamadas contribuciones sociales) son muy cargosas.
-El costo y la intensidad de las regulaciones, las prohibiciones, las licencias, los registros y los requisitos, son muy engorrosos.
-La arbitrariedad y la corrupción hacen muy intolerable ya la inaceptable expoliación que ocurre en la formalidad.
Claro que la informalidad tiene costos; pero en tanto estos sean menores a los de la formalidad, la gente siempre preferirá operar bajo de agua.
Dicho lo anterior, exploremos lo que vino a decir Karla Tramontano, presidenta de GFI:
Ella estima que la mayoría de la población económicamente activa trabaja en el sector informal; lo que quiere decir que la mayoría de la gente que está generando riqueza estima que los costos de la informalidad son menores que los de la formalidad. Tramontano cree que es legítimo usar los impuestos para redistribuir la riqueza de unos grupos sociales, a otros; y lo justifica porque hay grupos de interés que así lo demandan. ¿Creerá, también, que los informales se mueren de ganas de echarse a cuestas el costo de tener gobierno para satisfacer las demandas de aquellos grupos de interés?
Puedo estar de acuerdo, con ella, en que un sistema de cobro de impuestos no funcionará si los trabajadores pagan y no reciben los servicios esperados, o si el gobierno no planifica y encuentra que no puede proporcionar lo prometido; empero, para que el sistema sea sano y no perpetúe el sistema de privilegios, ni la arbitrariedad, aquellos servicios sólo son los que contribuyen al bien común (o sea al bien de todos); y lo prometido nunca debe ser violatorio de la vida, la libertad y la propiedad de los tributarios, ni de nadie.
La ampliación de la base tributaria es una buena idea; pero sólo para que todos compartamos el costo de tener gobierno y para servir al bien común; no para multiplicar privilegios, ni para legitimar la expoliación. Lo que hacen los informales cuando operan en la informalidad, es proteger su propiedad contra la expoliación y la arbitrariedad.
15
Oct 10
Y…¿qué tal si tuviéramos una ciudad libre?
Una ciudad libre es aquella que es gobernada por sus propios estatutos y no por las leyes provinciales, estatales, o nacionales. De esa forma, los habitantes de la ciudad -unidos en la comunidad de valores- garantizan que estos van a ser respetados, independientemente de los valores de los habitantes de otras ciudades, provincias, estados, o del estado nacional.
El vídeo que ilustra esta entrada fue preparado por los estudiantes de Arquitectura del cuate Gonzalo Melián. Si quiere saber más sobre las ciudades libres, he aquí, en inglés y con subtítulos en varios idiomas, una estupenda conferencia por Paul Romer, sobre el asunto.
15
Oct 10
Un encuentro entre la ciencia y el vino
¿Quién, sino este emprendedor extraordinario que es T.J. Rodgers iba a protagonizar la búsqueda del vino perfecto? En la University of California, Davis, se encuentran siglos de tradición vinícola con lo último de Silicon Valley gracias a que Rodgers donó 152 tanques de fermentación equipados con tecnología de punta capaces de monitorear niveles de azúcar, temperatura y de transmitir datos, de forma inalámbrica. La tecnología desarrollada por Cypress Semiconductor Corp. que es la empresa de Rodgers, no sólo ahorra muchas horas/hombre en la elaboración de vinos, sino que permite la producción de barriles de vino exactamente iguales. Rodgers, por cierto, también tiene viñedos.
Algunos productores no aprecian aquella tecnología, pues opinan que una de las mejores cosas de hacer vinos es que no hay receta; en tanto que otros le han dado la bienvenida a este avance científico y tecnológico que podría ayudarlos a mejorar sus productos. Todo esto lo leí en The Wall Street Journal. Yo, por mi parte, soy de la opinión de que los vinos son como el orden social: que son producto de la acción humana, pero no del designio humano.
En la foto estoy conversando con T.J. Rodgers, que visitó Guatemala en 1999. En esa ocasión recibió un doctorado honoris causa de la Universidad Francisco Marroquín.
15
Oct 10
"We didn´t Start the Fire", por Billy Joel
¡Vaya!, me encanta encontrar cosas así: We Didn’t Start The Fire. Relájate y disfrútala. Gracias a mi cousin Rita, por la pista.
15
Oct 10
¿La caravana presidencial entre el tráfico?
A lo mejor era otra cosa, pero, esa fila de autos y de pickups negros que va como desesperada por la 20 calle de la zona 10, haciendo sonar las sirenas, ¿es la caravana presidencial? Digo…con eso de que hay concierto en Mundo E, y que posiblemente hay trabajos en un derrumbe en la carretera a El Salvador, a lo mejor Alvaro San Nicolás Colom tiene dificultades para llegar a su casa…como todos los otros mortales que viven en aquella via.
14
Oct 10
La ironía del corredor tecnológico
En diciembre de 2009 se suscribió un convenio de acciones para la creación de un corredor tecnológico en Guatemala, que podría implicar una inversión de US$12 millardos. Ser iba a llamar canal seco, pero a alguien se le ocurrió el nombre audaz que tiene ahora. Lo irónico es que, el martes, un policía fue asesinado y dos más fueron heridos, y hubo millones de quetzales en daños, porque una turba manifestó contra la construcción de una carretera ¡en el corredor tecnológico!
Yo digo, ¿qué clase de corredor tecnológico va ser aquel en el que la dirigencia popular organiza manifestaciones destructivas sólo por una carretera? ¿O por una hidroeléctrica si ese fuera el caso?
El proyecto pretencioso se supone que va a tener 308 kilómetros de longitud y 140 metros de ancho que comprenden una vía férrea, una autopista y un poliducto interoceánico. ¡Ya vas!
Es evidente que la dirigencia popular rechaza, con violencia, el desarrollo. ¿Por qué?
Esta entrada fue publicada en Siglo Veintiuno.



