18
Ago 17

Enemigos, taladores y saqueadores

Exactamente, ¿cuántas vidas como la de F. Gómez, E. Mayen, J. Picholá, E. Sarceño, J. Sical. M. Sucuc y E. Valdez vale la de un marero? ¿Cuántos heridos de cuatro años de edad –o de la edad que sea– vale un marero? ¿Doce?

 

Escucha el podcast aquí.

Cosas así me pregunto luego de la balacera del miércoles, cuando un grupo de mareros rescató, a sangre y fuego, a un cómplice de ellos en el Hospital Roosevelt.  El rescatado estaba bajo la custodia del Sistema Penitenciario y llegó al nosocomio, por orden de un juez.  Ningún sistema de inteligencia previó lo que iba a pasar.

Comparto la idea que circula en Twitter en el sentido de que los mareros deberían ser declarados enemigos y deberían ser perseguidos, procesados y castigados como tales.  Como a Abimael Guzmán, por citar un ejemplo.

Mientras tanto, 48 árboles fueron talados a inmediaciones del aeropuerto, y nueve personas fueron capturadas por ello.  Los que resulten responsables del corte material deben enfrentar las consecuencias de sus actos vandálicos; pero más importante será dar con los responsables intelectuales de ese acto de barbarie.  Hace poco tiempo casi todo el bronce de las avenidas Reforma y Américas fue saqueado –presuntamente por los chatarreros, o para los chatarreros–.  No recuerdo si alguien fue capturado; ni autores materiales, ni autores intelectuales.

Los tesoros culturales de Guatemala, como los cuadros de T. de Merlo y los bronces históricos, y ahora hasta las jacarandas son saqueados y destruidos por delincuentes.  Las pinturas del siglo XVIII fueron recuperadas y los autores materiales fueron capturados; pero, ¿se llegó hasta los autores intelectuales del robo?

Así es como estamos.

Claro que todo esto es multicausal; empero, voy a enfocarme en una causa por falta de espacio: La maldad no viene sólo de la gente malvada; sino, también, de las personas buenas que toleran la iniciación de la fuerza como medio para alcanzar fines.  De este modo las personas buenas le dan poder a la gente malvada…Lograr una sociedad libre [y pacífica] requiere valor para pensar, para hablar y para actuar; especialmente cuando es más fácil no hacer nada, como escribió K. Schoolland.

Columna publicada en elPeriódico.


17
Ago 17

Barcelona y el Roosevelt

En el marco del atentado de hoy, en Barcelona, mi cuate –Luis Ignacio– publicó: ¿Por qué me resulta tan extremadamente vomitivo ver, en estos momentos, fotos de gatos y perros? No debo ser normal.

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Comparto ese pensamiento porque comparto el sentimiento.  Me pasó ahora y me pasó ayer cuando leía acerca del rescate de un marero, en el Hospital Roosevelt operación delictiva que costó 7 vidas y 12 heridos.

Ustedes me van a perdonar; pero sostengo que cuando ocurren cosas así no es momento para fruslerías, ni siqueira en las redes sociales; y no es que los perros y gatos no tengan valor e importancia contextuales.  Cuando ocurren estas cosas es el momento preciso para meditar: ¿De qué lado estoy? Y para eso les dejo un pensamiento del profesor Ken Schooland: La maldad no viene sólo de la gente malvada; sino, también, de las personas buenas que toleran la iniciación de la fuerza como medio para alcanzar fines.  De este modo las personas buenas le dan poder a la gente malvada…Lograr una sociedad libre [y pacífica] requiere valor para pensar, para hablar y para actuar; especialmente cuando es más fácil no hacer nada. ¿Por qué? Porque podemos falsear la realidad; pero no podemos evitar las consecuencias de falsear la realidad.

Mañana, en mi columna de elPeriódico, ampliaré estas meditaciones.


11
Ago 17

Gente pasiva y obediente

La forma inteligente de mantener a la gente pasiva y obediente es limitar estrictamente el espectro de la opinión aceptable; pero permitir un debate muy animado dentro de ese espectro, escribió N. Chomsky.

Escucha el podcast, aquí.

No es aventurado decir que Chomsky es uno de los pensadores colectivistas más relevantes de la actualidad.

Vivimos en tiempos en los cuales el espectro de lo que es aceptable en términos de opinión es restringido rápidamente.  Vaya alguien a opinar que la frase María chula no es racista; o que no se necesita de un dios para ser buena persona.  Vaya alguien a opinar que es necesario distinguir entre el feminismo y el feminazismo; o que no hay tal cosa como derechos para grupos específicos de carácter étnico, o sexual por mencionar dos.  Vaya alguien a opinar que ciertos grupos son cargas sociales cuando consiguen, para sí, que la ley expolie a otros grupos.  Ha habido intentos por prohibir que se cuestione el supuesto genocidio en Guatemala; y el atrevimiento de cuestionar los resultados y la legitimidad de la CICIG es castigado con acusaciones de corrupción y cosas peores.  Al que cuestione que el cambio climático sea antropogénico, no le va mejor; como no le va mejor a quien sospeche que no hay diferencia entre los extorsionistas y los funcionarios que piden mordidas.

Cuando el pelotón de intoxicadores en las redes sociales y los medios masivos de comunicación se dispone a limitar las opiniones aceptables; y –peor aún– cuando desde el poder gubernamental y la legislación es limitado el espectro de la opinión aceptable, no es casualidad. Es parte de la fórmula de control que Chomsky ha identificado.

La otra parte, la del debate animado, no es menos importante.  La gente debe tener la impresión de que puede comentar y hasta discutir de cualquier tema, siempre que no ofenda a los que se ofenden.  Así es como el establishment mantiene a la gente pasiva y obediente.

Es un poco como el episodio Nosedive de la serie Black Mirror. Quien no se mantiene dentro de los límites opinables aprobados por el establishment es linchado virtualmente, e incluso puede ser perseguido judicialmente.

Columna publicada en elPeriódico. La ilustración la tomé de aquí.


04
Ago 17

¡Llegó el foro objetivista!

Como la oportunidad de hacerles carpe diem a dos días fascinantes; y de compartirlos con personas interesadas en ideas y valores similares a los tuyos, el lunes 7 y martes 8 de agosto, de 9:00 a.m. a 8:00 p.m. se celebrará el Foro Objetivista 2017 en la Universidad Francisco Marroquín.

Escucha el podcast aquí.

Si te interesa una ética para vivir en la tierra, una ética no para morir y sufrir, sino para vivir y ser feliz; si te interesa el capitalismo y entiendes el valor del respeto absoluto a los derechos individuales de todos por igual –sin privilegios– no te lo vas a querer perder. Si eres estudiante y tienes carné, puedes participar gratis; y si no, la inscripción es de US$50.  Si no conoces el objetivismo, es una oportunidad para hacerlo.  Tal vez eres algo objetivista y no lo sabes.  Información en el teléfono 2334-6896.

El elenco de conferencistas es multidisciplinario y abordaremos temas propios de la ética, la psicología, el derecho y la economía, entre otros.  Este año tendré el honor de presentar: El dinero, ¿estiércol del diablo?, el martes 8 de 11:25 a.m. a 12:10 p.m.

En el foro estará Andrew Bernstein, conferencista del Ayn Rand Institute y autor de The Capitalist Manifesto: The Historic, Economic, and Philosophic Case for Laissez-Faire. El ofrecerá tres conferencias: Capitalismo Global: La cura para la opresión y pobreza mundial; Villanía: un examen de la naturaleza del mal; y La mente contra el colectivismo en las novelas de Ayn Rand.  Todas en inglés. Otros invitados internacionales son el economista Eduardo Marty y la empresaria María Marty, de Argentina; y el periodista Mauro Zúñiga, de Panamá.

Warren Orbaugh, director del Centro de estudio del capitalismo -que junto con el Ayn Rand Institute es una de las organizaciones que patrocinan el foro-  hablará sobre el objetivismo contrastado con otras filosofías, señalando influencias y diferencias. Aparte de ellos, participarán como conferencistas la empresaria Claudia Antillón, la periodista María Dolores Arias, el psicólogo Ignacio Ardón, la periodista Marta Yolanda Díaz-Durán, el abogado Donald González y el empresario Byron Hernández. ¿Te apuntas?


31
Jul 17

Bebés abandonados y anticonceptivos

En la habitación de un hotel  -y aún con su cordón umbilical- fue abandonada una recién nacida.  La supuesta madre alquiló la habitación y dejó ahí a la bebé.  Este caso se suma a otros, parecidos, de hace unos días.

Por eso me pareció importante la noticia de que ha aumentado la demanda de anticonceptivos*.  Si la gente va a tener sexo, lo mejor es que usen anticonceptivos y así evitar embarazos no deseados.  Hay gente que no quiere, o  puede criar hijos y para ellos -si van a tener sexo- antes que abortar, o abandonar al bebé no deseado, e incluso al embrión, o feto no deseado, la mejor opción es evitar la concepción.  Los métodos más buscados son los condones y las dosis inyectables y la ventaja de los primeros es que protegen contra enfermedades venéreas.

Cuando dar en adopción al hijo no deseado no es opción; porque la legislación y los burócratas casi fuerzan a las madres a quedarse con sus bebés y porque la legislación y los burócratas impiden que las madres arreglen una gestación sana para los hijos que no quieren (o no pueden) criar, para luego darlos en adopción, en esas condiciones no es extraño que haya mujeres que prefieran dejar abandonados a sus hijos.  Ya sea en hoteles, o en lugares mucho, pero mucho peores.

Por eso es que deseo, ¡en serio!, que los llantos de los bebés que mueren de hambre y de frío -tirados por ahí, abandonados- les quiten el sueño a los promotores de la legislación antiadopciones y a las autoridades que podrían hacer algo por cambiarla, y no hacen nada.

La foto es de Publinews.

*La noticia está en la página 20 de Prensa Libre, del viernes 28, pero no la encontré en línea.


30
Jul 17

Política y tipo de cambio

En 1999, cuando el dólar estaba escalando e iba a Q7.30 por uno, había gente se preocupaba porque el quetzal perdía valor y clamaba porque los políticos y sus burócratas hicieran algo para apuntalar la moneda nacional (principalmente que el Banco de Guatemala vendiera dólares para elevar la oferta artificialmente). Dieciocho años después, cuando el dólar está al mismo precio de Q7.30 hay gente que se preocupa porque el quetzal vale demasiado y clama porque los políticos y burócratas hagan algo para apuntalar el dólar (principalmente que el banco central compre dólares para elevar la demanda artificialmente).

¿Ves lo que pasa cuando se permite que la política controle los precios?  No se puede tener a todos contentos y la política favorece a aquellos que tienen la posibilidad de influir en ella y de usarla en su propio beneficio.

Los precios, como el del dólar con respecto al quetzal, son mecanismos de información que les sirven a los actores económicos para saber dónde alocar recursos y dónde no. Por ejemplo, ahora que están caros los tomates, porque ha bajado la oferta, quizás sea tiempo para sembrar tomates, o importarlos.  Es mal tiempo para dejar de producir tomates.

Si los precios son alterados políticamente para beneficiar grupos de interés particulares, la información que acarrean los precios es censurada y los actores económicos no tienen información confiable sobre donde alocar recursos, y donde no.

Antes había gente incomodada porque la política no servía a sus intereses, y ahora hay gente incomodada porque la política no sirve a sus intereses.  Pero lo único que sirve a los intereses de todos -en el largo plazo y all things considered– es que la información que acarrean los precios sea confiable. Y la eliminación del privilegio de usar la política y la legislación en beneficio propio.


28
Jul 17

¿Qué clase de reforma electoral?

Una reforma electoral que sea electorera, es decir, una que refuerce el carácter clientelar y de rosca que tienen los partidos políticos, en Guatemala, le causaría un daño profundo y mortal no sólo al sistema electoral, sino al sistema republicano.

Escucha el podcast aquí.

Por eso es bueno que, en el Congreso, la propuesta de elevar el financiamiento coercitivo por parte de los tributarios a los partidos políticos fuera rechazada. Por eso es bueno que el alza en el techo de los gastos de campaña fuera desestimada.

Ya sabes, en Guatemala, los partidos políticos no son esos intermediarios entre mandantes y mandatarios, ni esas plataformas ideológicas y programáticas que describen los libros de texto. Aquí, lo que tenemos son maquinarias electoreras que, alrededor de un candidato y su rosca de amigos y patrocinadores, son vehículos para llegar al poder, o influir en él en beneficio de intereses particulares. Por eso es que los partidos tienen dueños con nombre y todo: Ahí está el partido de Sandra Torres y está el de Alvaro Arzú. Estaban el de Baldizón, el de Ríos Montt, el de Pérez y así podemos seguir.

¿Qué clase de reformas sí son urgentes e importantes? Las que refuercen y fortalezcan el rol de los mandantes. También las que refuercen y fortalezcan el sistema republicano.

¿Por ejemplo? La conformación de distritos electorales pequeños; y la posibilidad de que cualquier ciudadano pueda inscribirse como candidato, sin necesidad del apoyo de partido político, o comité cívico alguno. Los efectos (entre otros) de esas reformas serian el de acabar con el monopolio de los partidos y el de crear el incentivo para que estos no se alejen de los mandantes, si quieren conseguir sus votos. También haría más baratas y más cortas las campañas. ¿Otro ejemplo? El fortalecimiento del Tribunal Supremo Electoral, en su carácter de supremo e independiente para que sea confiable y digno de respeto.

Sin una reforma política sustancial, las otras reformas pendientes están en manos de los intereses de siempre.

Columna publicada en elPeriódico.


27
Jul 17

¡Volvieron los murales de González Goyri!

Para  nada soy fan de eso que la gente llama arte abstracto; y entiendo que los derechos individuales deben prevalecer sobre los intereses colectivos.  Sin embargo, lamenté en su momento la remoción de unos murales de Roberto González Goyri, de un edificio de la zona 1.  Y me alegra que hoy vayan a ser reinaugurados, luego de volver a su lugar.

Esta es la historia de por qué.

En 1976 yo recibía clases de mecanografía en un colegio que está situado a dos cuadras del parque Enrique Gómez Carrillo y la camioneta Uno me dejaba en ese lugar.  En una de tantas pasadas vi para arriba y en el edificio localizado en la Quinta avenida y Quince calle noté unos murales firmados por Roberto González Goyri, uno de los más notables, admirados y respetados artistas guatemaltecos. Hay murales bellísimos suyos en el Banco de Guatemala, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social y otros edificios.  El Tecún Uman monumental de la zona 13 es del maestro.

A lo largo del proceso de deterioro de la zona 1 a veces pasaba por mi mente el hecho de que era notable que aquellas obras de arte estuvieran por ahí sin que nadie -aparentemente- reparara en ellas.  En medio de la fealdad y de la inmundicia del área, y aunque artisticamente  no fueran de mi gusto, era bonito saber que estaban ahí.  Y me hubiera gustado que se quedaran ahí. En esa cuadra estaba  la casa de mi bisabuela, Gilberta (Quinta avenida sur #88) a principios del siglo XX, lo cual le añadía encanto a todo el asunto.

Los murales fueron removidos hace dos años y los clamores, las vestiduras rasgadas, los puños cerrados y el crugir de dientes a causa su eliminación no se hicieron esperar. A  mucha gente le  gusta pensar que ciertas obras de arte, incluidas las de arquitectura, no son propiedad de sus propietarios, sino que son algo así como propiedad de todos. Esa forma colectivista de ver las cosas supone que si algo es del gusto de algún colectivo, su propietario no puede disponer de él.  Sucedió hace poco con las estructuras de una gasolinera en la Avenida de las Américas y sucedió hace ratales con un mural pintado en un teatro.

Hace años, yo mismo lamentaba la destrucción de varias casas de arquitectura extraordinaria y cincuentera, que estaban ubicadas en la Avenida de la Reforma, y que fueron sustituidas por edificios.  Pero una cosa es lamentar un cambio; y otra muy diferente es pretender que el propietario de un inmueble, o de una obra de arte, no pueda disponer de ella como corresponde, sólo porque un grupo de interés estima que no deba hacerlo….o peor aún, que no tenga derecho a hacerlo.

La pretensión de que los propietarios de un edificio (o de una obra de arte) no pueden cambiarlo porque hay un grupo que valora  el edificio (o la obra de arte)  parte de la pretensión arrogante de que todos deben valorar lo mismo; y parte de la pretensión peligrosa de que lo tuyo, no es tuyo.  Si prevaleciera el criterio de que los propietarios de una obra de arte en un edificio no pueden alterarla, se crearía un incentivo perverso: el de que es mejor no añadir obras de arte a los edificios para no correr el riesgo de que luego, haya gente que disponga que no se pueden alterar la obra de arte, ni el edificio.

Lamenté la sustitución de los murales del maestro González Goyri por azulejos anodinos; pero respeto el derecho de los propietarios de los murales no sólo a tener gustos distintos a los míos, sino a disponer de su propiedad como le convenga. ¿Por qué? Porque ya lo dijo Benito Juárez: el respeto al derecho ajeno es la paz.


26
Jul 17

La “Nave de los necios” entre nosotros

Hoy leí que la agencia Moody´s mantuvo en Ba1 la calificación para Guatemala en materia de riesgo.  La agencia además, recomienda elevar la transferencia de recursos del sector privado (que es el sector voluntario y productivo de la economía), hacia el sector público (que es el sector coercitivo y burocrático de la economía).

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Cuando leí la noticia pensé en la legendaria Nave de los necios (o de los locos, o de la estupidez).  Esta alegoría, basada en una historia de Platón y en una obra satírica de Sebastián Brandt, ilustra un despropósito conducido con mucha ineptitud.  ¿Por qué?

Porque la idea de mantener una calificación alta en cuanto a riesgo es facilitarles a los políticos y a sus burócratas que endeuden más (y a tasas más bajas) a los tributarios. Para mantener la calificación de riesgo en un nivel atractivo, los políticos y burócratas deben cargar con más impuestos a los tributarios y succionar más recursos del sector productivo.  Cuando esto se consigue es más fácil el endeudamiento y para pagar el endeudamiento hay que cargar con más impuestos…adivinen ustedes a quiénes.

Es una Nave de los necios porque al entrar al círculo vicioso del endeudamiento y las alzas en los impuestos (o su multiplicación), los países que no controlan el gasto estatal (el que hacen los políticos y funcionarios…como el Viceministro ese que ha viajado ¡28 veces al extranjero! con dinero de los tributarios) se encaminan en la vía de Belice, o Puerto Rico, cuyos gobiernos están en la quiebra; o se embarcan en inflaciones tipo Zimbabwe, o América del sur en los 90 como mínimo.

Eso, ¿es, o no es una Nave de los necios o de los locos, o de los estúpidos?


25
Jul 17

Esas comen carne

Esas comen carne, le dijo uno de los muchachos que tenemos trabajando en casa a su compañero, mientras ambos veían con asombro a Ofelia.

Ofelia es mi Stapelia gigantea, una admirable suculenta que siempre he visto como si fuera una flor de Perdidos en el espacio; y que siempre he visto con la misma admiración que la observaban los trabajadores.

Ofelia no come carne, por cierto; pero hiede a carne podrida.  Despide una cierta pestilencia y aparte de eso llama la atención que es notoriamente hirsuta; y llaman la atención sus colores y  su tamaño.  Nunca ha sido polinizada pero atrae moscas que han de acudir embobadas  por su olor característico.

¿Te preguntarás que cómo es que me causa alegría aquella flor tan poco agraciada? Y te diré que quizás es por su aspecto raro, que va más allá de exótico; y porque es perseverante y generosa.

Un cuate hawaiano me contó que esta flor se encuentra en las partes más secas de la Isla grande, y es conocida como Caron Flower; seguramente que en referencia al barquero Caronte y en alusión a su olor. Uno ve el centro de esta flor y parece estar frente a un vórtice que lo llevará a la presencia del barquero del río Estigia. Cuando mi cuate era guía turístico, allá,  se divertía mucho porque los visitantes no le creían lo del olor y acercaban sus narices a las flores.