Estas son las entradas más populares de febrero, en Carpe Diem, por si te perdiste alguna:
Te espero en marzo…y en abril…y en…todo el resto del año.
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En medio de la tragedia y el heroísmo que vive la población de Venezuela, en su lucha contra la tiranía de Nicolás Maduro, se produce un fenómeno que me fascina: el de aprender palabras nuevas y contextos nuevos.
Antes de que por medio de las redes sociales conocieramos las dramáticas intimidades de la lucha de los venezolanos, yo ni sabía que existía el gentilicio gochos. Gochos son los nacidos en el estado de Táchira, uno de los má estados en donde la gente es más arrecha en las gestas contra Maduro.
Hasta hace unos pocos días, para mí la guarimba era el foxtrot, o ritmo de 6×8 que inventó el compositor guatemalteco Wotzbelí Aguilar, y eso lo sabía por mis clases de Educación Musical con don Eduardo Tánchez, en el colegio. Don Guayo contaba que guarimba viene de Guatemala y Marimba. Y pues, ahí está que en Venezuela una guarimba es una barricada. Las barricadas, por cierto, no son moralmente neutrales. Si se usan para luchar contra una tiranía que se ha pueso en estado de guerra, de acuedo con John Locke, son instrumentos de lucha legítimos; pero si se usan para establecer tiranías, para obtener privilegios, o para chantajear a los tributarios, entonces no lo son.
El régimen chavista -desde Chávez, a Maduro- se puso en estado de guerra con su gente desde el momento en el que estableció legislación y políticas que han generado miseria y escasez a niveles extremos e íntimamente relacionados con la naturaleza de aquellas legislación y políticas. Los precios tope, por ejemplo. Se puso en estado de guerra cuando tomó el control de los medios de comunicación y de las instituciones del estado con el propósito de usarlas para garantizarse el poder. Se puso en estado de guerra cuando entregó Venezuela al régimen de Los Castro.
La entrega del pueblo al dominio de un poder extranjero, ya sea por el Príncipe, o por el Legislativo, es ciertamente una disolución del gobierno y esta debe serle imputada al Príncipe porque él tiene el control de la fuerza, del tesoro y de las oficinas del gobierno, dice Locke en el Second Treatise of Government.
Las trancas en Venezuela son lo que en Guatemala llamamos bloqueos; y la legitimidad de las trancas se rige por los mismos estándares que la de las guarimbas. No es lo mismo organizar trancas para botar una tiranía que ha iniciado la agresión contra el pueglo, que para obtener canonjías y para promover leyes y políticas colectivistas.
Esta no es la primera vez que la lucha por la libertad aporta nuevas palabras al acervo chapín. Durante el tiempo en el que los nicaragüenses lucharon por primera vez contra la tiranía sandinista, piricuacos era la palabra que usaba la gente para referirse a los partidarios del oficialismo. Ahora, por ejemplo, se puede decir que el tirano piricuaco de Nicaragua, apoya al tirano de Venezuela.
En la Plaza de la Constitución de la ciudad de Guatemala fue donde nos juntamos. ¡Qué gusto me dio ver -desde la esquina de la Sexta Avenida y Octava Calle y del otro lado de la plaza- al grupo de gente con camisas blancas y globos de colores amarillo, rojo y azul! Me dio gusto ver que eran familias y que los niños llevaban sus caritas pintadas, sus banderas y sus pancartas. Haz clic en la foto para ver más fotos.
Soy guatemalteco, pero estoy con Venezuela; decía una. Violencia, escasez, negación, expropiación, zozobra, ultraje, engaños, lágrimas, amenazas, ya basta; decía otra que era un acrónimo de Venezuela. Otto, mano dura contra Maduro; decía una más. Cuando la tiranía se hace ley, la rebelión es un derecho; decía una que luego me prestaron para fotografiarme con ella y con amigos queridos.
Llegué a la plaza con mi madre, Nora, a quien admiro mucho porque, entre otras cosas, siempre es de las primeras para apuntarse en estas ocasiones. Ahí estaban mis queridos Ajonjos. Estaban Happy y su familia, con perros incluidos. Quique, a pesar de que no se ha recuperado de un derrame. Danilo, con su entusiasmo de siempre. Estaba a mamá de una querida amiga de la Primaria. Entre los venezolanos, la organización Un mundo sin mordazas, Estudiantes por la libertad y la gente que llegó a solidarizarse con el pueblo de Venezuela, fue una ocasión para recordar.
¿Has oído esta frase de Martin Luther King? Estoy de acuerdo con Dante, en que los lugares más calientes del infieron están reservados para aquellos que en un período de crisis moral mantuvieron su neutralidad. Llega un momento en que el silencio se convierte en traición. En la Plaza de la Constitución no había neutralidad. Ahí estaba claro: todos por la paz y la libertad en Venezuela.
Hay algo que me inquietó. Las tiranías como la de Venezuela no vienen de la nada. Son consecuencias de las acciones y decisiones de miles y millones de personas que las promueven activamente, o que permanecen neutrales durante su gestación. Esas personas actúan y deciden con base en las ideas prevalecientes en sus sociedades. Y las ideas que prevalecen en las sociedades son consecuencia de las filosofías de las personas. Filosofías que se encarnan en iconos y en palabras que se repiten sin que quienes las usan se detengan a pensar en ellas.
Lo digo porque en la actividad de ayer una chica llevaba un morral con la efigie de Ernesto Che Guevara; y porque algunos de los presentes pedían democracia en Venezuela. Pero, ¿¡Cómo?! Los asesinos del pueblo, en Venezuela, usan iconográficamente a Guevara. La justificación del régimen de Maduro, para aferrarse por la fuerza al poder es que fue electo por la mayoría. A los demócratas les basta aquello para cometer crímenes, abusos, atropellos y tropelías. En las tiranías demócratas del siglo XXI las vidas individuales de las personas no valen nada; porque los tiranos cuentan con los votos de las mayorías.
Por eso es que las guerras contra las tiranías no son sólo en las calles. Las guerras contra las tiranías se ganan cuando se ganan las batallas de las ideas. Si la gente cree que un asesino como Guevara es un icono de la libertad; y si la gente cree que la democracia, y no la república, es el antídoto para la tiranía, estamos perdidos.
Con todo y todo, la actividad de SOS Venezuela fue emocionante y conmovedora. Mis respetos para quienes estuvieron ahí. Mis respetos para quienes celebraron actividades parecidas en más de 70 países. Mis respetos para el pueblo de Venezuela y para quienes han perdido la vida en las jornadas violentas de estos días. Mis respetos para quienes están presos y desaparecidos. Mis respetos para sus familias y sus amigos.
Mis respetos para quienes luchan contra las tiranías…pero no para quienes luchan para establecer dictaduras. Mis respetos para los líderes que inspiran para la paz y la libertad; pero no para las dirigencias que usan a la gente para la violencia y para el totalitarismo.
¡Vaya pues!, al fín se manifestó Rigoberta Menchú -Premio Nobel de la Paz- sobre la violencia criminal de la tiranía de Maduro en Venezuela; y…¿para qué? Para repetir un discurso polarizador y cargado de consignas:
Menchú opinó que Nicolás Maduro, no puede dialogar sin antes saber quiénes son los responsables de la violencia en el país suramericano y sugirió que el conflicto es azuzado desde el exterior.
Lo más importante es ver quiénes son los que provocan (sic) realmente el conflicto, dijo Menchú a un canal de Nicaragua. Primero hay que determinar quién es la oposición, creo que los empresarios más ambiciosos de Venezuela y recalcitrantes y cerrados, no dan la cara, dan la cara los jóvenes, pero los dueños de negocios no creo que estén dando la cara. Creo que también hay otros trasfondos del conflicto, precisamente los poderes económicos, la ambición de los que quieren el petróleo venezolano desde el exterior de Venezuela, dijo la activista.
¡Hasta sus patrones en Europa reaccionaron contra el régimen en Venezuela! La progresía chapina está passé.
La foto la tomé de Facebook.
El equipo periodístico de Libertópolis ya está en Caracas para traernos información y perspectivas de primera mano. Marta Yolanda Díaz-Durán y Jorge Jacobs llegaron a la capital de Venezuela hace poco menos de una hora; y el primer reporte de Marta Yolanda dice: Ya estamos en Caracas. Pasamos a la Plaza Altamira. Empieza la manifestación de hoy. Vamos al cacerolazo.
Hoy, a las 6:00 p.m. (Central Time) y durante el programa Contravía PM habrá una transmisión especial desde Venezuela.
El de Libertópolis es el único equipo de un medio de comunicacion chapín que envía fotos y reportes desde las calles de Caracas.
Puedes seguirlos por medio de:
Facebook: mylibertas y jjliber
¿Notas el silencio ominoso de la mayoría de columnistas chapines frente a la conducta criminal de la tiranía en Venezuela? ¿Notas el silencio criminal de los gobiernos latinoamericanos?
El miércoles, en la República Dominicana, la periodista Nuria Piera puso en su lugar al embajador de Maduro; pero no todos tenemos la oportunidad de hacer algo así. ¿Qué podemos hacer sin los medios que tienen otros para expresar repudio contra la violencia, los asesinatos y la captura de Leopoldo López? (@leopoldolopez)
Si yo fuera dueño de un restaurante y llegaran funcionarios de la Embajada de Venezuela, les diría que no los atenderé. Yo tuve un restaurante e hice eso con un par de bolos que estaban molestando a una de mis meseras. Y si uno puede hacer eso con dos patanes corrientes, ¿por qué no puede hacerlo con representantes de una tiranía? ¿Sabes? Si estoy de cliente en un restaurante donde hay funcionarios venezolanos, se lo haría saber al propietario, o al gerente; y si él no hace algo, pediría mi cuenta y me retiraría. Lo mismo se aplica para cualquier otro negocio, o servicio. ¿Por qué no?
Todo de forma educada, comedida, y no violenta. Nada delictivo es admisible, porque uno no es como ellos, ni quiere ser como ellos.
¿Sabes qué más haría? Si en mi edificio, en mi condominio, o en mi colonia vivieran representantes del gobierno de Maduro, les dejaría una nota en su buzón, o bajo su puerta. Si los hallara en el elevador, o en la garita, les diría –serena, pero firmemente– que es criminal reprimir manifestaciones pacíficas y que es criminal asesinar gente para permanecer en el poder.
Si tuviera compañeros de trabajo, o de estudios que están relacionados con la satrapía que detenta el poder en Venezuela, respiraría hondo y de forma cortés, pero bien clara, les haría saber que tan culpable es quien comete un crimen como quien lo calla. Lo haría si en la cola de la caja del supermercado veo a un diplomático venezolano exigir que no se le cobre el IVA. Si trabajara en el edificio Atlantis, donde está la embajada de Maduro, dejaría una nota al administrador y otra al embajador.
¿Sabes? También lo haría con diplomáticos cubanos.
Columna publicada en El periódico.
En el capítulo 2 de Capitalismo el ideal desconocido, me encontré con estas palabras que me invitaron a meditar más sobre lo que ocurre en Venezuela y podría ocurrir en otros lugares donde se asienta la dictadura: Siempre que los hombres sean subyugados por la fuerza, se defenderán y usarán cualquier arma disponible. Si un hombre es llevado a una cámara de gas nazi, o a una brigada soviética de fusilamiento [o es capturado por el régimen de Nicolás Maduro, o si su hijo, o su padre es asesinado por esbirros en Venezuela] sin voces que se levanten para defenderle, ¿sentirá algún amor, o preocupación por la supervivencia del género humano? ¿ O estaría más justificado sentir que hay una humanidad caníbal que tolera las dictaduras…?
Ayn Rand dice que si la humanidad no puede permitirse más guerras, entonces la humanidad no puede permitirse el estatismo. Que ningún hombre de buena voluntad cargue sobre su conciencia la defensa del gobierno por la fuerza; fuera, o dentro de su país. Que todos los que están realmente preocupados por la paz, aquellos que aman al hombre y se preocupan por su supervivencia, se den cuenta de que si alguna vez se logra elliminar la guerra, es el empleo de la fuerza lo que debe ser desterrado.
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| 140219, asi se sostienen los tiranos |
Por esto es que hay que detener a los tiranos. ¡Por esto es que es criminal el apoyo a la tiranía de Nicolás Maduro y a la de Victor Yanúkovich! Los carteles recuerdan a los mártires Dacosta Bassil y a Roberto José Redman, de Venezuela; y a un padre y su hijo en Ucrania. Haz clic en la foto para ver los dos carteles alusivos.
Juan Manuel Carrasco y Jorge Luis León reviven su película de terror en Venezuela.
¿Quiéres un mal trip? Lee las biografías de Maduro y Yanúkovich.
Durante la 2014 International Students for Liberty Conference, en Washington D.C. el director de cine Oliver Stone expuso su visión sobre Venezuela y algunos de los jóvenes participantes se encargaron de recordarle por qué es que está equivocado en su apoyo a las tiranías populistas de la región. Gracias a PanamPost aquí pueden escuchar el audio de la pregunta que le hicieron, la ominosa respuesta de Stone y la reacción de los jóvenes. El guatemalteco @lebarrueto fue el encargado de hacerle la pregunta. Mis cuates Sussette España, María Wer y Elfego Solares, entre otros, aprticiparon en el encuentro internacional.
En el vídeo mis cuates Luis Eduardo y Antonella comentan la respuesta de Stone:
La foto es de PanamPost.