02
Nov 10

El Fiambre es mi plato favorito

El Fiambre es un plato guatemalteco que se come con ocasión del día de Todos los santos; y de todos los platos chapines, este es mi favorito. A grandes rasgos, es una combinación compleja de vegetales, carnes, embutidos y conservas cuyo elemento unificador es un caldillo.

El que hacemos en casa es la receta de mi madre que, a su vez es la receta de mi abuela y de mi bisabuela paternas. No hay una sola receta de Fiambre porque cada familia tiene la suya; y aunque dos, o tres recetas vengan de una misma, las tres serán distintas porque cada quién le pone su sazón y cada quién le quita, o le pone ingredientes a su gusto. En mi familia, por ejemplo, aunque los fiambres de mi abuelita Frances y el de mi tía Baby venían del de mi bisabuela Adela; el primero tendía a ser dulzón y el segundo tendía a ser ácido. A mi me gusta ligeramente endulzado con miel de abejas por el toque de madera que le da la miel.

Hay cuatro tipos básicos de Fianbre: El verde, el blanco, el rojo y el rosado; y el que hacemos en casa es de este último tipo y del lado dulzón. Lo importante, sin embargo, es que no importa qué receta se haga, el Fiambre sea armonioso y balanceado. Demasiados, o muy pocos de algunos ingredientes pueden estropear la armonía y el balance.

El Fiambre es, por mucho, el plato más extraordinario y magnífico de la cocina chapina. El plato tiene sus detractores que yo pongo en dos cajones: el de los melindrosos, del cual no vale la pena ocuparse; y el de los que han tenido una mala experiencia con él, principalmente porque han probado alguno que, en vez de ser una combinación armoniosa y balanceada, ha sido una mezcla pretenciosa -o miserable-.

Este es un plato que se come en familia y compartido. En la ciudad es algo difíl notarlo; pero en los pueblos es muy evidente. A lo largo de la mañana del día 1 de noviembre, platos van y platos vienen de una casa a otra. O bien, a la casa donde se hace el fiambre, llegan familiares y amigos a comer. Los invitados -y los invitados de los invitados- suelen llevar algo de su propio fiambre, o bien, aveces llevan otra cosa, como dulces de ayote, o de jocotes, conocidos como cabeceras.  De ahí los versos que los niños chapines solían recitar durante la celebración guatemalteca de lo que en el norte se conoce como Halloween.  Angeles, somos/ del cielo venimos/ cabecera pedimos, es lo que los niños chapínes solían decir cuando salían a pedir dulces en la noche del 31 de octubre.

Algunas cervezas y otras bebidas siempre son bienvenidas. Como el fiambre tiene algo de vinagre, hay que tener mucho cuidado con que vino se elige para degustarlo. Yo prefiero algo como Carmenere, o Shiraz.  Y si se tiene a la mano pan de horno de leña…¡¿qué mejor!?

La preparación del Fiambre consume mucho tiempo: Un día para picar las verduras, otro para rodajar las carnes, otro para mezclar el caldillo y todos los ingredientes, y otro para que la mezcla se curta antes de ser consumida. El Fiambre se sirve adornado con una variedad adicional de ingredientes.

Nadie conoce exactamente de dónde surgió la costumbre de preparar el Fiambre. Mi tía abuela, La Mamita, decía que habían tres posibilidades: que se hubiera originado debido a la práctica de ir a almorzar al cementerio e intercambiar platillos; que había tenido su génesis en la visita sorpresiva de un obispo a un convento y de la necesidad de prepararle un almuerzo sin que hubiera suficiente de una sóla cosa; o que había sido un milagro en el que estaba involucrado cierto hambriento que halló muchos ingredientes en un monasterio. Incluso se atrevía a asegurar que la etimología de la palabra venía de fé de hambre.

Sea cual sea su origen, el Fiambre es mi plato favorito en todo el universo-mundo. Y celebro con mucha alegría la dicha de prepararlo y consumirlo.  Los de la foto son los platos que preparamos para comer ayer en casa.


01
Nov 10

Conmovedora escena en el cementerio


Tengo años de ir al Cementerio General de la ciudad de Guatemala para la fiesta de Todos los santos; pero nunca había visto una escena tan conmovedora como la que recogí en este vídeo.

Me gusta ir porque es una tradición chapina y porque era algo que hacíamos con mi padre. Como yo no creo en una vida después de esta, ahora no voy a visitar muertos, sino a aprender sobre la gente y a disfrutar del ambiente de fiesta. Esta anciana llevándole música a su difunto y compartiendo con él incienso y quién sabe qué pensamientos, le dio un giro muy conmovedor a la visita de hoy. Y me recordó que la vida no está en otra parte, y que a las personas que amamos hay que amarlas aquí y ahora.


01
Nov 10

Espectáculo familiar en el cementerio

Esta familia estaba ganandose la vida hoy, en el Cementerio General de la ciudad de Guatemala.  Como todos los años, para las fiestas de Todos los santos y el Día de los muertos, los chapines visitan cementerios.  El General es el más grande del país y atrae a miles de personas de todas las condiciones.  La gente llega a visitar a sus muertos, a almorzar con ellos, a divertirse y a entretenerse.

Mi padre solía llevarnos a mis hermanos y a mí; y como en estas fiestas no se permite la entrada de automóviles a la necrópolis, mi madre nos pasaba dejando, entrábamos caminando y visitábamos a varios familiares enterrados allá.  Luego salíamos a tomar horchata a una célebre refresquería que quedaba por ahí cerca y mi madre nos recogía para ir a almorzar el Fiambre a casa.

Ahora suelo ir al cementerio acompañado de amigos extranjeros que disfrutan de conocer las tradiciones guatemaltecas; o de amigos chapines que no conocen, o no han participado de estas costumbres.  Ellos disfrutan las historias de fantasmas, y las visitas a las tumbas de personajes históricos del país.  También nos gusta explorar el lugar desde el punto de vista arquitectónico.  En realidad es un paseo muy agradable en el que se aprende mucho acerca de la gente y de la vida en Guatemala.

Hoy, mientras paseábamos por el Cementerio General, nos encontramos con esta familia que ofrecía un espectáculo musical y de baile.


27
Oct 10

¡Ya vinieron las verduras para el fiambre!

Hoy en la mañana vinieron las verduras para el Fiambre: zanahorias, arvejas, ejotes, coliflores, güisquiles, pacayas, repollo, chiles chamborotes y dientes de perro, rábanos, remolachas; y tomates, cebollas y ajos para sazonar el caldo.  También vinieron la gallina y el pollo.

A la tarde vienen los embutidos.


24
Oct 10

El primer ponche chapín de la temporada

Hoy tomamos el primer ponche navideño chapín, de la temporada, gracias a mi amiga Rosa María.  Aunque los hay propios de cada región del país, como el de la Costa, que lleva coco, todos los ponches tienen cosas en común como ciruelas pasa y pasas.

El de la casa de mis padres se hacía con cáscara de piña, y frutas secas como manzanas, melocotones y peras, sazonado con canela; pero cada familia tiene su receta.  Algunos le ponen papaya y mamey; y lo sazonan con pimienta gorda.

Generalmente se toma caliente, porque es propio de la temporada de frío; sin embargo, a mí me gusta frío.  Me gusta, también, con un toque de ron añejo, o de brandy.


17
Oct 10

El Himno Nacional antiguo, en gramófono

Imagen de previsualización de YouTube

Las dos primeras estrofas de la letra original del Himno de Guatemala, compuesta por José Joaquín Palma en 1896, decían:

¡Guatemala, felíz!… ya tus aras
no ensangrienta feroz el verdugo;
ni hay cobardes que laman el yugo,
ni tiranos que escupan tu faz.


Si mañana tu suelo sagrado
lo profana invasión extranjera,
tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá.

Empero, esa letra fue modificada por solicitud del presidente Jorge Ubico y la modificación fue hecha por José María Bonilla Ruano en 1934. La de la grabación, que podemos oír en gramófono gracias al extraordinario Museo de los Músicos Invisibles, es la del Himno Nacional original.

Así, como en el vídeo, se oía el Himno en los primeros años del siglo XX.  Mi madre cuenta que en la casa de su abuela había uno y me pregunto que, ¿a dónde iría a parar?  ¿Quién diría: ¡saquen esa basura de aquí!, y mandó a tirar el gramófono?

Ayer visité el Museo de los Músicos invisibles gracias a un agradabilísimo y educativo paseo que organizó el Museo Popol Vuh.


17
Oct 10

Helados y tradición en el Centro Histórico

La heladería Marylena tiene casi 100 de existir en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala; pero lo que más llama la atención de este lugar es que, además de los sabores de helado tradicionales como vainilla, chocolate y fresa, ofrecen opciones menos conocidas como el helado de aguacate -que a mí me gusta mucho- y el de elote, entre otros.  Pero la cosa no se queda ahí, entre los 160 sabores que ofrece el negocio se cuentan unos que son verdaderamente audaces:  tamal, michelada y pescado, para mencionar sólo unos.

Conozco el lugar desde principios de los años 70 porque una de mis tías abuelas vivía enfrente; y es altamente recomendable.  Marylena está ubicado en la Sexta calle y Segunda avenida de la zona 1.

Ayer, al atardecer, pasamos ahí con un grupo de amigos y participantes en un tour alegrísimo y muy educativo que organizó el Museo Popol Vuh.


10
Oct 10

¡Ya es la temporada de ayotes y de fin de año!

¡Hoy es 10/10/10!; y los ayotes, en los mercados, anuncian que ya está aquí la temporada de fin de año.   Estas calabazas, se consumen en dulce, preparadas con miel de panela, pimienta gorda, y canela.  Es el postre tradicional que, con los jocotes en dulce, acompaña al Fiambre que se consume para el Día de Todos los Santos.

Ayote también se le dice a la cabeza; como en No te da el ayote.


10
Oct 10

Celia Cruz en la procesión de La Villa de Guadalupe

Como vivo en un barrio que era un pueblo aparte, antes de ser absorbido por la ciudad capital, durante casi todo el año se viven las tradiciones populares en las calles y en la plaza.  Ayer, por ejemplo, fue la procesión de la Virgen del Rosario, de La Villa de Guadalupe.

El pequeño cortejo iba precedido por una banda escolar con estilo brasileño y por lanzadores de bombas e iba seguida por una banda tradicional de procesión. Como esta es una procesión festiva, la música era muy alegre,como La vida es un carnaval, de Celia Cruz.


06
Oct 10

Un octubre fuera de lo común

A mí siempre me ha gustado el mes de octubre.  En tiempos del colegio, este era el mes en el que empezaban las vacaciones.  Con la llegada de octubre empiezan el frío y las fiestas del fin de año: Halloween, el día del fiambre, la temporada de barriletes, Thanksgiving, la quema del Diablo, la Navidad y el Año Nuevo.  Pero este octubre es especial:  No sólo tendrá cinco viernes, cinco sábados y cinco domingos; sino que en él ocurrirá la fecha 10/10/10.  Gracias a mi hermano, Juan Carlos, por la pista.

¡A celebrar, pues!