Un mundo libre y abierto depende de una Web libre y abierta. Los gobiernos, los políticos y sus funcionarios, no deben determinar el futuro de Internet .
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Las palabras siempre conservarán su poder, las palabras hacen posible que algo tome significado y, si se escuchan, enuncian la verdad. Y la verdad es, que en este país, algo va muy mal…¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable? Bueno, ciertamente, unos son más responsables que otros. Y tendrán que rendir cuentas. Pero, la verdad sea dicha, si estáis buscando un culpabable, sólo que miraros al espejo.
Hoy es 5 de noviembre, día muy propicio para ver V for Vendetta y meditar a cerca de esta película y su mensaje. Hoy comparto con ustedes algunas de mis frases favoritas de la peli.
La foto es de mis amigos, y yo, disfrazados de V en Halloween de 2008.
Tres características de los derechos son atingentes para estas meditaciones: los derechos son principios necesarios para vivir en concordia; la única obligación implícita en el ejercicio de los derechos es la de respetar los derechos ajenos; y ningún derecho es más que otro.
Porque el derecho a la libertad es un derecho, las personas no deberíamos tener que pedir permiso para manifestar. Y las manifestaciones no deben ser criminalizadas. Pero claro, cuando manifestamos, no debemos violar derechos de otros. Por ejemplo, cuando con unos amigos organizábamos los Viernes de Luto, en el Obelisco, siempre nos opusimos a quienes querían parar el tráfico en el lugar. Eso hubiera deslegitimado aquellas manifestaciones.
Eso sí… hay que distinguir entre el acto de manifestar –que es una cosa– y los actos relacionados que podrían ser delitos –que son otras cosas–. Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa, dirían en mi pueblo.
Si los organizadores y/o participantes en las manifestaciones llevan capuchas y/o llevan algún tipo de arma… eso es otra cosa. Si los organizadores y/o manifestantes incurren en coacción, o amenazas contra los que transitan carreteras, por ejemplo, esos son delitos de acuerdo con los artículos 214 y 215 del Código Penal. Si incurren en robo, o hurto –digamos que de cualquier producto que sea transportado por las carreteras– esos son delitos según los artículos 246, 251 y 252 de aquel Código. Si incendiaran un vehículo hay delitos tipificados en los artículos 282 y 283. La instigación a delinquir está en el artículo 394. Chequea los artículos 158 y el y 292. Todas estas son normas generales, abstractas e impersonales, preestablecidas, que tipifican delitos. Además, la Corte de Constitucionalidad se ha manifestado, ¡tres veces!, en el sentido de que el derecho a la libertad de locomoción de las personas debe ser protegido. Y supongo que, definitiva y específicamente, contra delincuentes y bloqueadores.
Las protestas sociales y las manifestaciones son expresiones del derecho a la libertad; y deben ser protegidas por la Constitución, las leyes y las autoridades legítimas. Del mismo modo en el que los delincuentes deben ser perseguidos y procesados, de acuerdo con la Constitución y las leyes, por las autoridades legítimas.
Esta columna fue publicada en El Periódico.
La dictadura militar de Cuba eliminó el ominoso permiso para viajar que, durante 54 años fue un obstáculo para que los cubanos pudieran salir libremente de aquella isla. Este es un ejemplo típico y extremo de cuando las personas son obligadas a vivir por permisos, y no por derechos.
Ese permiso es el que obligaba a los migrantes a lanzarse al mar en embarcaciones precarias y peligrosas, aventura que les costó la vida a miles y miles de seres humanos. Es el permiso que mantenía separadas a miles de familias. El permiso que humillaba a miles y de personas.
El gobierno cubano, en ejercicio de su soberanía, ha decidido eliminar el procedimiento de solicitud de permiso de salida para los viajes al exterior y dejar sin efecto el requisito de la carta de invitación, señala la nota publicada por los funcionarios del régimen.
El comunicado dice, también, que aa partir del 14 de enero de 2013 sólo se exigirá la presentación del pasaporte corriente actualizado y la visa del país de destino; y, se precisa que serán acreedores de dicho pasaporte los ciudadanos cubanos que cumplan los requisitos establecidos en la Ley de Migraciópn que ha sido actualizada. Esta, claro, podría ser la letra chica de la nueva disposición; porque se mantendrán medidas ara preservar el capital humano creado por la Revolución, frente al robo de talentos que aplican los poderosos.
Ante el colectivismo y la inexistencia de los derechos individuales, es evidente que los recursos humanos que el régimen formó, y que considera imprescindibles, vitales y necesarios, son propiedad del régimen y no tendrán facilidades para abandonar la isla que, para ellos, seguirá siendo prisión.
Vaya uno a saber cómo tratarán el tema los funcionarios del un régimen corrupto acostumbrado a actuar con arbitrariedad plena.
En este vídeo, mi cuata Mary Anastasia O´Grady explica por qué es que esta no es una reforma hacia la libertad.
Carpe Diem, este espacio, de periodismo de reflexión por la libertad y la razón, cambió de look. Esto es porque ahora, en octubre, celebro 6 años de publicar el blog, casi a diario. Hay 5,485 entradas.
Gracias miles a los visitantes, y a los que dejan comentarios (siempre que tengan la bonhomía de identificarse y que no insulten a las personas a las que les tengo cariño y respeto). Gracias a los que están suscritos y a los que leen las entradas en Facebook y en Twitter. Gracias a los que se ríen, se enojan y lloran conmigo. Gracias a los que me mandan enlaces, fotos, vídeos y otros materiales.
En 6 años de bloguear he aprendido un montón y no es fácil enfrentarse todos los días a un público exigente. Unos porque con ellos comparto valores y detectan cuando incurro en inconsistencias; y otros porque no comparto valores con ellos y me exigen que piense mejor mis argumentos.
Este blog nació porque pensé que era bueno publicar mi columna -que ahora es publicada generosa y semanalmente por el diario guatemalteco El Periódico– en un rincón propio del ciberespacio. Existe porque, en Filosofía: quién la necesita, mi filósofa favorita, Ayn Rand recomendó: Si a usted le interesa seriamente luchar por un mundo mejor, empiece por identificar la naturaleza del problema. La batalla es ante todo intelectual (filosófica)…en una batalla intelectual, no es preciso convertir a todo el mundo. La historia fue hecha por minorías, o, más precisamente, por movimientos intelectuales los cuales son hechos por minorías…No deje pasar una oportunidad para expresar sus puntos de vista sobre las cuestiones importantes…Si alguna vez se implanta una dictadura en este país, será por la negligencia de aquellos que guardaron silencio.
Carpe Diem significa Apodérate del día y resume bien mi visión del mundo. La libertad es el valor fundamental que guía mi vida y mis reflexiones en este espacio. Vivo en Guatemala, un país que aún está por ser construido y en el que los derechos individuales y la igualdad ante la ley tienen una existencia precaria. Por eso, aquellos son mis temas favoritos para estos comentarios. Con todo y todo, este espacio existe al amparo del artículo 35 de la Constitución de la República; y del 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (por si acaso), en ejercicio de mi libertad de expresión. Me gustan la cocina, la lectura y la compañia de mi famila y de mis amigos. También me gusta pasar tiempo conociendo mi país y a su gente. Al perpetrar Carpe Diem -un espacio políticamente incorrecto- comparto con mis lectores algunas reflexiones y experiencias en busca de lo que es bueno, lo que es bello y lo que es pacífico. ¡Por la libertad y la razón!
¡Gracias por visitar Carpe Diem!
La ley, la libertad, la propiedad y la resistencia en las obras de John Locke es el título del coloquio en el que estoy participando.
Los temas a discutir, con 14 personajes de 8 nacionalidades distintas, son: La ley de la naturaleza, su existencia y nuestro conocimiento de esa ley; la ley de la naturaleza y su relación con el derecho, la moral, el interés y la felicidad; el estado natural y los derechos naturales. Prevenciones, propiedades, prosperidad y pobreza; la formación y el propósito de la sociedad política y el gobierno; y conquista, usurpación, tiranía y resistencia.
Para las discusiones leímos partes de Political Essays; y de Two Treatisies of Government, ambos por John Locke.
El coloquio forma parte de la serie Exploraciones sobre la libertad, organizada por la Universidad Francisco Marroquín y el Liberty Fund, gracias a la generosidad de Pierre F. Goodrich.
La foto es desde mi balcón.
Para 2010 (que es la información disponible) Guatemala se ubicó en un ranking de 55/144 en cuanto a libertad económica. Guatemala no ha mejorado en el Indice de Libertad Económica porque en 2009 se ubicaba en 50, en 2008 era 50, en 2007 era 47 y en 2006 era 49. Mientras más alto es el número, peor es evaluación de la libertad económica. Hay que tomar en cuenta, eso sí, que las cifras de 2006-2009 son sobre 141 y no sobre 144. Aún así, en el mejor de los casos Guatemala se mantiene estancada con un nivel de 7.1 sobre 10, lo cual es desconsolador.
Que, ¿por qué es que es desconsolador? Porque resulta que los países en los que la gente tiene un elevado índice de bienestar, también son países en los que hay un buen índice de libertad económica. Eso no nos debe extrañar porque resulta, también, que las necesidades económicas de la gente se pagan con recursos económicos. La salud, la educación, la vivienda, el transporte y otras necesidades se satisfacen mejor en donde hay plata para pagarlas.
¿Hacia dónde se estará moviendo el Indice en los últimos 9 meses? ¿A dónde irá a parar dentro de uno, o tres años?
Thomas Szasz falleció el 8 de septiembre pasado; pero dejó un inmenso y valioso legado intelectual, no solo en su área de expertaje médico, sino para la filosofía de la libertad.
El proverbio dice “No deberías morder la mano que te alimenta”. Pero quizás deberías, si te impide que te alimentes por ti mismo, escribió, Szasz, quien visitó Guatemala en 1979 cuando recibió un doctorado honoris causa de la Universidad Francisco Marroquín.
En el último año supe bastante de Szasz porque edité varias traducciones al español de artículos suyos para una revista en línea; y porque él era amigo de Ethan Nadelmann, de la Drug Policy Alliance; y cuando yo andaba en La Antigua, con Ethan, hace solo unos meses, Szasz le dijo que se alegraba de que él estuviera de visita en Guatemala y en la UFM. La semana pasada, mi cuate Craig citó a Szasz mientras cenábamos: Si una persona habla con Dios, está rezando; pero si Dios habla con él, es porque es esquizofrénico.
Szasz sostenía que el suicidio, la práctica de la medicina, el uso de medicamentos y las relaciones sexuales deberían ser asuntos privados, contractuales y ajenos a la jurisdicción de los políticos y del Estado. Se basaba en el principio de que cada persona tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo y mente; y defendía el derecho a ser libre de la violencia generada por otros. Fue un crítico de los fundamentos morales y científicos de la psiquiatría y fue profesor emérito de esa disciplina en la State University of New York.
La frase del segundo párrafo coincide con que, en Facebook, circula una caricatura que muestra cómo es que las corrientes estatista y de mercado buscan ayudar a los pobres. Del lado izquierdo se ve a los pobres en un pozo recibiendo cubetas y una de ellas dice: Estado benefactor; mientras alguien, arriba, grita: ¡traigan más comida! Del lado derecho se ve a los pobres en un pozo y a dos personas bajándoles una escalera con peldaños etiquetados con la palabra Libertad. Mientras otra persona grita: ¡traigan más peldaños!
Y estoy de acuerdo con que no hay nada de malo en morder las manos que, en vez de facilitar peldaños para que los pobres salgan del pozo, prefieren bajarles cubetas. ¿Cachas la idea? Con la partida de Thomas Szasz se fue un grande de la libertad.
Esta columna fue publicada en El Periódico.
Tengo una foto de esclavos negros que han estado recogiendo algodón, acompañados por un hombre blanco que pesa el producto; y la leyenda de la foto dice: No tienes que saber cómo va a ser recogido el algodón para saber que los esclavos deben ser liberados. ¿Sabio, o no?
Ese es el caso de la educación. No tienes que saber cómo se van a educar los más pobres para saber que tienen que ser liberados de la educación estatal. Es un asunto de principios, como el de los esclavos. Los defensores del sistema coercitivo, clientelar y monopólico creen que los pobres siempre van a ser pobres y que los políticos –con dinero de los tributarios– deben darles escuelas y nombrarles maestros ¡hasta por la fuerza!
Pero hay otra opción. ¿Qué tal si hay esperanza para los pobres? ¿Qué tal si cada vez hubiera menos pobres? ¿Qué tal si solo los muy pobres tuvieran que depender de la benevolencia para su educación? ¿Qué tal si el sistema forzado y vicioso fuera sustituido por uno voluntario y virtuoso?
Esta opción parte del supuesto de que lo más digno para las personas es que puedan pagarse sus servicios de educación (y otros) con sus salarios, o con el fruto de sus emprendimientos. Parte de que la productividad y la capitalización enriquecen a las personas. Parte de que la mejor política social es un buen salario. Y aquí es donde es importante un marco institucional que permita la capitalización, la productividad y los emprendimientos.
Como la educación es una necesidad y las necesidades se satisfacen con recursos económicos, para que haya menos pobres, y para que más gente pueda pagarles la educación a sus hijos, se necesitan políticas económicas sanas, basadas en la ciencia económica. ¿Y los muy pobres? ¿Cómo se van a educar? Aquellos que no tuvieran oportunidad alguna podrían ser atendidos (como ha sido siempre) por personas y organizaciones benevolentes que sostienen escuelas, patronatos y otras obras similares.
Puede que esta solución no te guste, pero dame una mejor, que no implique el uso de violencia. ¿Cómo se mejoran las condiciones de vida de las personas? He aquí una propuesta: http://tinyurl.com/7a2l2l2. ¿Por dónde empezamos? Aquí hay otra propuesta: http://tinyurl.com/6wjov4d. ¿Discutimos las ideas sin ad hominem?
Columna publicada en El Periódico.
El Consejo de Ministros, en España, aprobó un decreto de medidas liberalizadoras del comercio que, entre otras cuestiones, les permitirá a los comerciantes ofrecer rebajas durante todo el año, eleva de 8 a 10 los días festivos en los que podrán abrir y obliga a varias ciudades a liberalizar horarios en zonas turísticas.
¿Quiéres saber por qué es que Europa –y hasta los Estados Unidos de América– se están yendo por el caño? Es porque la gente no vive por derechos, sino por permisos. Ya ves que los comerciantes necesitan de un permiso ministerial para ofrecer rebajas todo el año.
Cuando leí esa noticia me acordé de este texto de Ayn Rand: Cuando veas que el comercio se hace, no por consentimiento de las partes, sino por coerción; cuando adviertas que para producir necesitas obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos, sino por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando repares en que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en autosacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada.
Ditto.
En algunos ambientes se cree que la prosperidad de los países depende de su localización geográfica, de la cantidad de materias primas que tiene, o de la etnia de sus habitantes. Pero ahí está que no. Los países pueden elegir ser prósperos, o no (como no pueden elegir dónde están, y qué hay en sus montañas, o qué gente tienen); y lo hacen cuando eligen buenas políticas económicas, o no. Los países en los que las políticas económicas se basan en permisos, y no en derechos, están condenados.